Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

Farmacología de los AINEs: De la Inflamación a la Clínica

Emmanuel Espinoza Ta

Created on June 28, 2026

Explora la farmacología de los AINEs, analizando la cascada del ácido araquidónico, el mecanismo de acción de las enzimas COX y su clasificación clínica. Aprende a prescribir de forma segura evaluando eficacia y perfiles de riesgo.

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Momentum: Employee Introduction Presentation

Corporate Fluid Presentation

Corporate Culture Presentation

Executive Presentation

Professional Presentation

Creative Presentation

Momentum: Onboarding Presentation

Transcript

Farmacología de los AINEs

Del Ciclo Inflamatorio

Mecanismo de acción, clasificaciones químicas y consideraciones terapéuticas fundamentales

Inflamación: Defensa y Respuesta

La inflamación es una respuesta protectora local ante agresiones físicas, químicas o infecciosas. Su objetivo es aislar el daño, eliminar al agresor y reparar el tejido. Sin embargo, si la respuesta es excesiva o crónica, puede dañar tejido sano. Identificamos este proceso mediante cinco signos cardinales: rubor, calor, tumor, dolor y pérdida de función.

El detonante bioquímico de la inflamación

La respuesta inflamatoria comienza cuando un trauma o infección rompe la integridad de la membrana celular. Esto expone los fosfolípidos de membrana al citoplasma, permitiendo que la enzima Fosfolipasa A2 (PLA2) inicie su acción. La PLA2 hidroliza estos fosfolípidos, liberando Ácido Araquidónico, un ácido graso esencial de 20 carbonos que servirá como el sustrato fundamental para la cascada inflamatoria posterior.

Divergencia Metabólica

Vía de la Lipoxigenasa (LOX)

El ácido araquidónico libre sigue dos caminos enzimáticos críticos: la vía LOX, vinculada a respuestas inmunitarias, y la vía COX, responsable de la síntesis de mediadores del dolor e inflamación que bloqueamos con fármacos.

Esta ruta enzimática metaboliza el ácido araquidónico para producir leucotrienos, mediadores lipídicos que desempeñan un papel crucial en procesos inflamatorios, el asma y las reacciones alérgicas.

Acción de los AINEs

Vía de la Ciclooxigenasa (COX)

Al inhibir la enzima ciclooxigenasa, los AINEs cortan el suministro de prostanoides, reduciendo así la respuesta inflamatoria y la percepción del dolor de manera eficaz.

La enzima COX cataliza la transformación del ácido araquidónico en endoperóxidos cíclicos inestables, como PGG2 y PGH2, dando origen a los prostanoides. Es el objetivo farmacológico principal de los AINEs.

Funciones biológicas de los prostanoides

Respuesta VascularEquilibrio dinámico entre TXA2 y prostaciclina.

PGE2 y Prostaciclina Inducen vasodilatación (calor/rubor) y sensibilizan nociceptores al dolor.

Tromboxano A2Promueve agregación plaquetaria y vasoconstricción local.

FiebreLa PGE2 actúa en el hipotálamo alterando el termostato corporal.

Mediadores COXImpacto sistémico en la inflamación.

Mecanismo de acción de los AINEs: Efecto candado

Los AINEs operan como inhibidores competitivos que bloquean el sitio activo de las enzimas ciclooxigenasas (COX). Mediante un "efecto candado", el fármaco se posiciona en el canal hidrofóbico de la enzima, obstruyendo físicamente el paso y evitando que el ácido araquidónico pueda ingresar para ser procesado. Al sellar este canal, la enzima queda inutilizada, lo que provoca una caída drástica en la producción de prostaglandinas y tromboxanos. Este bloqueo selectivo en la cascada enzimática neutraliza eficazmente la generación de mediadores que transmiten el dolor, la fiebre y la respuesta inflamatoria en el organismo.

COX-2: Inducible (Inflamación)

COX-1: Constitutiva (Protección)

  • Mantiene la homeostasis celular de manera constante.
  • Protege la integridad de la mucosa gástrica.
  • Regula el flujo sanguíneo renal eficazmente.
  • Actúa como enzima de mantenimiento basal.
  • Previene el daño tisular por autoprotección.
  • Funciona como un mecanismo de defensa permanente.
  • Se expresa únicamente ante estímulos de daño.
  • Mediadora clave en la cascada inflamatoria.
  • Sus niveles son mínimos en condiciones normales.
  • Se induce exponencialmente tras lesión celular.
  • Es la diana principal para el alivio del dolor.
  • Responde a mediadores proinflamatorios externos.

Estos fármacos bloquean tanto la COX-1 como la COX-2. Aunque poseen una alta eficacia antiinflamatoria, su falta de selectividad conlleva un mayor riesgo de toxicidad gástrica. Incluye: Aspirina, Ibuprofeno, Naproxeno, Diclofenaco y Ketorolaco.

Los Coxibs fueron diseñados para bloquear exclusivamente la isoforma COX-2. Al respetar la actividad de la COX-1 en la mucosa gástrica, reducen significativamente las complicaciones gastrointestinales. Ejemplos: Celecoxib, Etoricoxib y Parecoxib.

La principal distinción radica en el perfil de seguridad: mientras los no selectivos son versátiles pero agresivos con el tracto digestivo, los Coxibs ofrecen una alternativa dirigida que preserva la integridad de la barrera mucosa gástrica.

Diferencia Terapéutica

Inhibidores No Selectivos

Inhibidores Selectivos (Coxibs)

Los AINEs se clasifican en ácidos y no ácidos, una distinción clave basada en su pKa. Los AINEs ácidos, con pKa bajo, se ionizan y atrapan preferencialmente en tejidos inflamados donde el pH es más ácido, optimizando su eficacia periférica.

Por el contrario, los AINEs no ácidos no exhiben este atrapamiento iónico en el sitio de inflamación. Su mecanismo de acción principal se centraliza en el Sistema Nervioso Central, impactando el procesamiento del dolor mediante vías distintas a la acumulación periférica.

Clasificación Química de los AINEs Ácidos

Salicilatos: Ácido acetilsalicílico (Aspirina).

Derivados del Ácido Acético: Diclofenaco, indometacina y ketorolaco.

Derivados del Ácido Propiónico: Ibuprofeno, naproxeno y ketoprofeno.

Fenamatos: Ácido mefenámico.

Enólicos (Oxicams): Piroxicam y meloxicam.

Esta estructura facilita el estudio de sus perfiles farmacocinéticos.

Fármacos fuera de la clasificación ácida

Los Paraaminofenoles, como el Paracetamol, ofrecen un perfil analgésico y antipirético eficaz. Sin embargo, su limitada capacidad de inhibición enzimática en tejidos inflamados explica por qué carecen de poder antiinflamatorio periférico significativo.

Las Pirazolonas, representadas por el Metamizol (Dipirona), se distinguen en el arsenal terapéutico por su potente efecto analgésico sumado a una notable actividad antiespasmódica, diferenciándose de los AINEs convencionales por su particular mecanismo de acción.

Los Coxibs (Celecoxib, Etoricoxib) rompen con la estructura ácida tradicional. Su diseño molecular presenta cadenas voluminosas que actúan como llave maestra, permitiéndoles encajar exclusivamente en el canal hidrofóbico de la enzima COX-2.

Eficacia

Antiagregante

4 Acciones

La versatilidad terapéutica de los AINEs permite su uso clínico amplio, consolidándose como pilares en el manejo del dolor y la inflamación aguda.

Acción Antiagregante: Evita la unión plaquetaria al bloquear la síntesis de tromboxano A2, efecto clínico crucial observado en la aspirina a dosis bajas.

Estas son las cuatro acciones clásicas que definen la eficacia clínica de los AINEs, basadas fundamentalmente en la inhibición de la enzima COX.

Acción Analgésica: Elimina el dolor de intensidad leve a moderada al inhibir la síntesis de prostaglandinas, evitando la sensibilización de receptores nociceptivos.

Acción Antiinflamatoria: Reduce el edema, disminuye el flujo sanguíneo local y limita la migración de células inflamatorias al sitio de la lesión.

Acción Antipirética: Normaliza la temperatura corporal al inhibir la producción de PGE2 en el hipotálamo, restaurando el punto de ajuste térmico.

Inhibición Irreversible

Mecanismo de acción de la aspirina:

  • Acetilación covalente e irreversible de la enzima COX.
  • Efecto antiagregante persistente por 7 a 10 días.
  • Dosis cardioprotectora baja: 75 - 100 mg/día.
  • Dosis analgésica estándar: 500 mg - 1 g cada 6-8 h.

La unión irreversible de la aspirina garantiza un efecto antiagregante prolongado, puesto que las plaquetas, al carecer de núcleo, no pueden sintetizar nuevas moléculas de COX-1 para reemplazar las bloqueadas.

Dosis y límites diarios de AINEs

Límites de seguridad terapéutica

Guía de dosificación clínica

  • Ibuprofeno: 400-600 mg cada 6-8h | Máximo diario: 2400 mg
  • Naproxeno: 250-500 mg cada 12h | Máximo diario: 1250 mg
  • Diclofenaco: 50-75 mg cada 8-12h | Máximo diario: 150 mg
  • Ketorolaco: 10-20 mg cada 6h | Máximo diario: 40 mg (Oral)
  • Celecoxib: 100-200 mg cada 12-24h | Máximo diario: 400 mg
  • *Respetar siempre los intervalos y dosis máximas para evitar toxicidad.

La seguridad del paciente comienza con una estratificación rigurosa. En pacientes con alto riesgo gástrico, considere la administración de Coxibs o la co-prescripción de un inhibidor de la bomba de protones como el omeprazol. Por el contrario, ante un perfil de riesgo cardiovascular elevado, el naproxeno suele ser la opción preferente. Mantener este enfoque racional garantiza el equilibrio necesario entre alivio clínico y prevención de efectos adversos.

Hacia una prescripción responsable de AINEs

La regla de oro es clara: prescribir siempre la menor dosis terapéutica efectiva durante el menor tiempo posible. Los AINEs son herramientas eficaces para el control sintomático, pero recuerde que no actúan sobre la causa raíz de la enfermedad subyacente.

¡Muchas gracias!

La farmacología basada en la evidencia es la piedra angular para una práctica clínica segura. Comprender estos mecanismos no es solo un rigor académico: es nuestra herramienta fundamental para garantizar la seguridad del paciente.

Arquitectura del Canal COX

El canal hidrofóbico de la ciclooxigenasa actúa como una barrera selectiva. Al bloquear este acceso, se impide físicamente que el ácido araquidónico alcance el sitio activo para su transformación en prostaglandinas. Esta especificidad depende de las variaciones estructurales en la apertura del canal: mientras que la COX-1 posee un acceso más restringido, la COX-2 presenta un bolsillo lateral adicional que permite el acomodo de moléculas voluminosas, como los coxibs, sin alterar la función enzimática basal necesaria para la homeostasis.