Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

LKLG

Leslie Luna

Created on May 25, 2026

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Akihabara Connectors Infographic

Essential Infographic

Practical Infographic

Akihabara Infographic

Vision Board

The Power of Roadmap

Artificial Intelligence in Corporate Environments

Transcript

Dimensión personal¿Ayudas al planeta o solo te tranquilizas?

Guía rápida para detectar hábitos personales que parecen ecológicos, pero no siempre lo son.

Lo que hacemos mal sin darnos cuenta

A veces creemos que ya estamos actuando por comprar productos “eco”, reciclar o compartir publicaciones ambientales. El problema es que esas acciones pueden quedarse en apariencia si no cambian nuestros hábitos diarios.

Engaño 1°

Engaño 3°

Engaño 2°

Hábito trampa

Slacktivism

Acción real

Reciclar no compensa todo.

Compartir no siempre es actuar.

Cambia una rutina, no solo tu imagen.

Info

Info

Info

¿Cómo salir del engaño personal?

La dimensión personal no significa cargar con toda la culpa del cambio climático. Significa reconocer qué hábitos diarios sí puedes cambiar y cuáles solo te hacen sentir bien sin transformar nada.

Acciones concretas

Acciones concretas

Ser ambientalmente consciente no es parecer ecológico: es cambiar hábitos reales, aunque sean incómodos.

Dimensión ciudadana¡No basta con indignarse, hay que participar!

Guía rápida para detectar cuándo la participación ambiental se queda en apariencia y cómo convertirla en acción ciudadana real.

Lo que hacemos mal como ciudadanía...

Muchas veces creemos que participar en temas ambientales es compartir publicaciones, firmar una petición o aplaudir cualquier campaña “verde”. El problema es que eso puede dejar intactos los problemas de fondo si no exigimos cambios reales.

Identificación de engaños

Ejemplo 1°

Slacktivism

Actitud nociva

Greenwashing político

Acción ciudadana

No toda campaña “verde” es un cambio real.

Pensar que “mi voz no cambia nada”.

Participar también es exigir.

Info

Info

Info

Info

¿Cómo pasar de espectadora a ciudadanía ambiental?

La dimensión ciudadana del cambio climático consiste en entender que la crisis ambiental también es un problema público y político. Por eso, como ciudadanía, no solo debemos informarnos, sino también participar, exigir y organizarnos.

Info

Info

Info

Ser ciudadana ambiental no es solo estar de acuerdo con la causa, sino participar de forma constante para que esa causa se convierta en decisiones reales.

Dimensión profesional¡No maquilles de verde tu trabajo!

Guía rápida para detectar greenwashing laboral y acciones profesionales que sí reducen el impacto ambiental.

¿Te has preguntado que hacemos mal en el trabajo?

En muchas ocasiones una empresa, escuela, oficina o proyecto dice ser “sustentable” porque recicla papel, usa menos plástico o publica reportes verdes. Pero si sus decisiones principales siguen dañando el ambiente, eso puede ser greenwashing profesional.

Ejemplo 1°

Tipo de greenwashing

Manipulación

Reportes llamativos

No todo informe ESG (Ambiental, Social y Gobernanza) o de CSR (Responsabilidad Social Corporativa) prueba impacto real.

Info

Actitud nociva

Surge cuando lo ambiental se ve como asunto de otro departamento.

Info

Acción profesional real

Lo importante radica en medir, cambiar y rendir cuentas.

Info

¿Cómo trabajar sin caer en greenwashing?

La dimensión profesional consiste en usar tu trabajo, carrera o proyecto para reducir impactos reales. No importa el área a la que pertenezcas, son tus decisiones las que pueden reproducir el problema o ayudar a corregirlo.

Info

Ser profesionalmente sostenible no es ponerle verde a lo que ya haces: es cambiar decisiones, medir impactos y comunicar con honestidad.

Dimensión de consumo¡No todo lo que compras “verde” ayuda al planeta!

Guía rápida para detectar trampas del consumo “eco” y aprender a comprar con menos engaño y más criterio.

¿Qué hacemos mal al consumir?

Muchas veces creemos que consumir responsablemente significa comprar productos con empaque verde, etiquetas ecológicas o mensajes de “sustentabilidad”. El problema es que no todo lo que se vende como “eco” realmente reduce su impacto ambiental.

Desenmascarar engaños

Fast fashion verde

Actitud nociva

Consumo real

La mejor compra a veces es la que no haces.

Comprar por impulso y justificarlo con lo “eco”.

No toda “colección consciente” cambia el problema.

Info

Info

Info

¿Cómo consumir sin caer en este tipo de trampas?

  • La dimensión de consumo consiste en aprender a distinguir entre comprar “con apariencia ecológica” y consumir de verdad con menor impacto.
  • No se trata de dejar de comprar todo, sino de consumir con más criterio y menos engaño.

Acciones correctas

La dimensión de consumo no se trata de comprar una versión “eco” de todo, sino de aprender a consumir con menos impulso, menos engaño y más conciencia.

Entonces ....

¿Qué sí cuenta como acción personal?

Acción personal real es cambiar algo de tu vida cotidiana:

  • comprar menos ropa,
  • reducir desperdicio de comida,
  • usar menos automóvil cuando sea posible,
  • ahorrar energía,
  • elegir una dieta con menor impacto,
  • informarte antes de creer publicidad “verde”.
Recordatorio: No se trata de ser perfecto. Se trata de dejar de engañarte.

Un meta-análisis sobre intervenciones climáticas encontró que los cambios de comportamiento sí pueden aumentar acciones proambientales, pero funcionan mejor cuando no se quedan solo en información: ayudan más las comparaciones sociales, compromisos concretos e incentivos (Bergquista et.al, 2023).

Acciones correctas

¿Qué podemos hacer?

3. Para transformar hábitos personales: Empieza con cambios concretos:

  • compra menos y mejor, evita desperdiciar comida,
  • repara antes de reemplazar, reduce viajes innecesarios en auto,
  • baja tu consumo de energía, elige productos duraderos.
La evidencia sobre acción climática individual señala que la alimentación, transporte, electricidad y consumo tienen potencial de reducción de emisiones personales (Lundström-HaIbgebauer, 2023).

Ejemplo 2°

“La marca tiene línea sustentable, así que ya mejoró”

Muchas marcas lanzan líneas “conscious”, “green” o “responsables” para dar la impresión de que ya corrigieron su impacto ambiental.El problema es que, aunque una parte de sus productos use materiales reciclados o campañas verdes, el modelo de negocio puede seguir siendo el mismo:

  • producción masiva
  • ropa de poca duración
  • rotación acelerada
  • incentivo al consumo constante.

Tipo de greenwashing:

  1. Hidden trade-off: se resalta una característica “verde” del producto, pero se oculta el impacto mayor del sistema completo.
  2. Lesser of two evils: se presenta un producto como “mejor opción” dentro de una industria que sigue siendo altamente contaminante.

Dato interesante

De acuerdo con la literatura sobre greenwashing, se señala que las empresas pueden comunicar atributos positivos sin transformar de fondo sus prácticas o su modelo de operación (Zioto et.al, 2024).

Ejemplo 1°

“Ya compartí la publicación, ya hice mi parte”

Como ciudadanía, es muy común pensar que participar en la crisis ambiental consiste en:

  • subir una story,
  • compartir un hashtag,
  • firmar una petición digital,
  • poner un marco de perfil,
  • comentar “qué triste” en una noticia ambiental.

Recordatorio: Dar clic no siempre es participar. A veces solo es sentir que participaste.

Eso puede ayudar a visibilizar un problema, pero si todo se queda ahí, la participación no pasa de ser simbólica.

Desenmascarar engaños

¿Cómo te manipula?

Es una práctica manipuladora porque hace que empleados, clientes o estudiantes crean que la organización ya está actuando.La intención es cuidar la reputación de la institución sin modificar decisiones más costosas o incómodas, como:

  • cambiar proveedores, reducir emisiones,
  • medir residuos, transparentar datos,
  • rediseñar procesos y asumir costos ambientales.

Recordatorio: En lo profesional, ser sostenible no es comunicar bonito; es cambiar cómo se trabaja.

1. Para no caer en greenwashing al comprar

  • Antes de comprar algo “verde”, revisa: qué significa exactamente la promesa ambiental, si hay evidencia o certificación real, si el producto explica su impacto, si la etiqueta solo usa palabras bonitas o si realmente necesitas comprarlo.
  • Para poder implementarlo, hazte estas preguntas: ¿qué me están prometiendo?, ¿cómo lo prueban?, ¿esto reduce impacto o solo se ve ecológico?, ¿lo necesito de verdad?

2. Para transformar hábitos de consumo

  • ¿Qué acciones puedes realizar?: hacer listas antes de comprar, evitar compras impulsivas, esperar antes de adquirir algo nuevo, comparar durabilidad y no solo precio.
  • ¿Por qué resulta efectivo? Porque reduce el volumen de residuos, evita sobreproducción y disminuye la demanda de productos de corta vida útil (Lundström-HaIbgebauer, 2023). De forma que al cambiar los patrones de consumo se pueden aportar reducciones importantes de impacto.

3. Para construir una sociedad sostenible desde el consumo

  • Tu consumo también influye en el mercado. Cuando muchas personas exigen productos duraderos, información clara y menos engaño, presionan para que las empresas cambien.
  • Puedes aportar si: premias la transparencia, evitas marcas que abusan del greenwashing, cuestionas etiquetas dudosas, priorizas productos de larga duración, hablas del tema con otras personas, etc.
  • ¿Por qué resulta efectivo? Porque el consumo no solo es una decisión privada; también es una señal para el mercado. Cambiar patrones de compra ayuda a cambiar lo que se produce y cómo se produce.

Acciones reales

¿Qué sí cuenta como acción profesional?

Una acción profesional real es tomar decisiones que reduzcan impactos, no solo que mejoren la imagen. Por ejemplo:

  • medir consumo de energía, agua y materiales,
  • elegir proveedores con criterios ambientales verificables,
  • evitar campañas verdes sin evidencia,
  • incluir indicadores ambientales en proyectos,
  • reportar avances y también pendientes,
  • diseñar procesos con menos residuos.

De acuerdo con Bergquist et.al (2023) se expone que las intervenciones climáticas demuestran que informar no basta; sino que son las acciones aquellas que funcionan mejor cuando existen compromisos, metas realistas, comparación social o incentivos claros.

Ejemplo 1° | “Si dice eco, entonces sí conviene comprarlo”

En el consumo diario es muy común ver productos que se anuncian como: “eco-friendly”, “verde”, “natural”, “amigable con el planeta”, “biodegradable”. El problema es que muchas veces esas palabras no explican nada concreto. La persona termina comprando con la idea de que está ayudando, aunque no se sepa realmente si el producto reduce su impacto.Recordatorio: Que el empaque sea verde no significa que el producto sea sostenible.

Tipo de greenwashing | Etiquetas y promesas dudosas

En esta dimensión aparecen varios tipos de greenwashing:

  • Vagueness: usar palabras ambiguas como “verde” o “natural” sin explicar qué significan.
  • No proof / unproven claims: afirmar que algo es sustentable o biodegradable, pero sin evidencia verificable.
  • False labels: usar símbolos, sellos o diseños que parecen certificaciones reales, aunque no lo sean.
De acuerdo con la literatura sobre greenwashing se explica que estas prácticas confunden a la población y hacen que productos comunes parezcan ambientalmente responsables sin demostrarlo realmente (Freitas Netto et al., 2020).

¿Cómo te manipulan estas prácticas?

Manipulan a la población porque convierte la preocupación ambiental en una estrategia de ventas.La persona piensa:

  • “si esto es eco, entonces puedo comprarlo sin culpa”,
  • “si tiene hoja verde, seguro ayuda”,
  • “si dice biodegradable, ya no contamina”.
Así, el consumo sigue creciendo, pero ahora con una imagen más limpia. Recordatorio: El greenwashing no te enseña a consumir mejor; te enseña a seguir comprando con menos culpa.

1. Para no caer en greenwashing profesional

Antes de comunicar que algo es “sustentable”, revisa:

  • qué dato lo comprueba, cómo se midió,
  • qué impacto se redujo, qué parte del problema sigue pendiente,
  • si hay evidencia o solo lenguaje bonito,
  • si la acción es voluntaria o solo cumplimiento legal.
Regla fácil: Si no puedes medirlo ni comprobarlo, no lo vendas como sostenible.

2. Para pasar de discurso a responsabilidad profesional

En tu trabajo o proyecto puedes aplicar esta regla:

Diagnosticar → reducir → medir → comunicar.

Primero identifica el impacto. Después cambia procesos. Luego mide resultados. Al final comunica con honestidad.¿Cómo implementarlo?

  • si haces una campaña, no uses frases verdes sin evidencia;
  • si organizas un evento, reduce residuos y mide consumo;
  • si haces un reporte, incluye avances y límites.

3. Para construir sostenibilidad desde tu profesión

Cada profesión puede aportar algo distinto, por ejemplo:

  • Derecho: exigir cumplimiento y regulación ambiental.
  • Economía: evaluar costos ambientales e incentivos.
  • Comunicación: evitar publicidad engañosa.
¿Por qué es efectiva? Porque la crisis ambiental no se resuelve solo con buena voluntad individual, sino también necesita decisiones profesionales que cambien cómo se producen, comunican, financian y regulan las actividades humanas.

Tipo de greenwashing:

En estos casos, nos encontramos ante dos tipos:

  1. Red herring: se distrae a la población con una acción “verde” llamativa para desviar la atención del problema principal.
  2. Unproven claims / no proof: se hacen promesas ambientales, pero no se muestran datos, metas verificables o resultados reales.

  • La literatura sobre greenwashing explica que estas estrategias presentan una imagen ambiental positiva sin cambios sustantivos equivalentes (Zioto et.al, 2024).
  • Recordatorio: Una foto sembrando un árbol no sustituye una política pública seria.

Ejemplo 2°

“Si aparece en el reporte de sostenibilidad, debe ser verdad”

  • Muchas empresas publican reportes de responsabilidad social, ESG o sostenibilidad. El problema es que algunos reportes pueden ser más una herramienta de reputación que una prueba real de cambio.
  • Esto pasa cuando el reporte: solo muestra logros, no reconoce daños, usa metas vagas, no incluye datos comparables, no explica cómo se midieron los resultados y no permite verificar si hubo reducción real de impacto.

Tipo de greenwashing:

  1. Fuzzy reporting: usar reportes de sostenibilidad para proyectar una imagen positiva y “torcer” la realidad ambiental.
  2. Selective disclosure: mostrar solo información favorable y omitir datos negativos.

Acciones correctas

¿Qué podemos hacer?

1. Para no caer en greenwashing: No compres algo solo porque dice “eco”. Revisa:

  • qué significa esa etiqueta,
  • si tiene pruebas,
  • si realmente lo necesitas,
  • si la marca explica su impacto ambiental,
  • si solo está usando palabras bonitas.
Regla fácil: Si no hay datos, probablemente solo hay marketing. 2. Para pasar del slacktivism a la acción: Está bien compartir información, pero acompáñala con una acción real:
  • cambia un hábito esa semana,
  • participa en una actividad local
  • dona tiempo o recursos si puedes,habla del tema con alguien,firma una petición y dale seguimiento.
Regla fácil: Publicar puede ser el inicio, pero no debe ser el final.

Desenmascarar engaños

¿Cómo te manipula?

  • Hace que la participación ciudadana se sienta suficiente con solo dar “me gusta”, compartir contenido o publicar opiniones.
  • La persona piensa: “ya apoyé la causa”, “ya me informé” o “ya compartí”.
  • Esto genera una sensación de alivio moral, aunque no exista una participación constante o acciones fuera de redes sociales.
  • Como resultado, la persona deja de involucrarse en acciones más incómodas, pero también más útiles, como:
    • organizarse, exigir cuentas
    • asistir a reuniones, apoyar iniciativas locales
    • dar seguimiento a problemas o demandas ambientales
  • Recordatorio: La ciudadanía ambiental no se mide por lo que publicas, sino por las acciones que realices.
Desenmascarar engaños

Ejemplo 1: “Compro eco, entonces ya ayudé”.

Una persona compra termos, tote bags, ropa “sustentable” o productos “naturales” pensando que eso automáticamente la vuelve responsable con el ambiente.

  • El problema es que, si sigue comprando cosas que no necesita, la acción “verde” se convierte en otra forma de consumo.
  • Recordatorio: No todo lo verde ayuda, a veces solo estás comprando más.
Desenmascarar engaños

“Mi empresa ya es verde porque tiene campaña ambiental”

  • En muchas organizaciones se promueven acciones visibles como: separar basura en la oficina, poner plantas, apagar luces, hacer una campaña de reciclaje, publicar posts del Día del Medio Ambiente.
  • Eso puede ayudar, pero se vuelve engañoso si la empresa evita revisar su impacto real: energía, transporte, proveedores, residuos, producción, viajes, materiales o emisiones.
  • Recordatorio: Una oficina con plantas no necesariamente es una empresa sostenible.
Acciones simbólicas

¿Qué tipo de greenwashing es?

Aquí aparecen dos tipos:

  • Hidden trade-off: se presume una acción ambiental pequeña, pero se ocultan impactos mayores del negocio.
  • Executional greenwashing: se usan colores verdes, imágenes de naturaleza o lenguaje ecológico para crear una imagen ambiental positiva, aunque no haya cambios profundos.

De acerdo con la literatura, se señala que el greenwashing puede aparecer cuando existe bajo desempeño ambiental, pero una comunicación positiva sobre ese desempeño (Freitas Netto et al., 2020).

Ejemplo 2°

“Si sembraron árboles o hicieron una campaña verde, entonces sí les importa el ambiente”

  1. A veces gobiernos, partidos, instituciones o incluso empresas lanzan acciones muy visibles, como: jornadas de reforestación, campañas de limpieza “días verdes”, anuncios de sostenibilidad, promesas ambientales sin seguimiento.
  2. El problema es que estas acciones pueden usarse para aparentar compromiso ecológico mientras se evita hablar de medidas más profundas, como:
    1. transporte público digno, regulación de emisiones,
    2. manejo serio de residuos, protección del agua,
    3. vigilancia ambiental, presupuesto para políticas climáticas.

3. Para construir una sociedad sostenible desde la ciudadanía

Como ciudadanía sí podemos influir en la crisis ambiental cuando:
  • presionamos por transporte público y movilidad sostenible
  • exigimos mejor gestión del agua y residuos
  • apoyamos espacios verdes y proyectos comunitarios, votamos considerando propuestas ambientales, etc.
¿Por qué es efectiva? Porque la crisis climática no se resuelve solo con decisiones privadas; también necesita acción pública, seguimiento ciudadano y presión colectiva. Además, la evidencia muestra que las intervenciones sociales y colectivas tienen mayor efecto que la simple difusión de información.

1. Para no caer en greenwashing político o institucional

Antes de creer en una campaña “verde”, revisa:
  • si presenta metas claras,
  • si tiene datos verificables,
  • si explica presupuesto o implementación,
  • si da seguimiento a resultados,
  • si aborda problemas estructurales o solo hace acciones simbólicas.
Regla fácil: Si solo hay imagen, pero no hay indicadores, probablemente hay apariencia y no compromiso.

Desenmascarar engaños

¿Cómo te manipula?

  • Te hace sentir que ayudas al planeta solo por comprar algo “verde”. La intención es que sigas consumiendo, pero con menos culpa.
  • En lugar de preguntarte “¿realmente necesito esto?”, la publicidad te hace pensar: “si es eco, está bien comprarlo”.
  • Recordatorio: La sostenibilidad no es comprar más productos verdes; es necesitar menos cosas.

¿Ante que tipo de engaño mos encontramos?

Slacktivism ciudadano

  • Aquí el problema no es el interés por la causa, sino que la acción se queda en lo más fácil, rápido y visible.
  • Esto se conoce como slacktivism: una forma de activismo de bajo compromiso donde la persona siente que ya ayudó, aunque no exista una participación real fuera de redes sociales.
  • Este tipo de participación suele generar visibilidad en redes, pero no siempre produce acciones o cambios reales fuera del entorno digital.
  • Estudios sobre activismo digital ambiental señalan que este tipo de participación suele quedarse en hashtags, peticiones electrónicas o marcos de avatar, sin continuidad fuera del espacio digital (Osepashvili, 2024).

Cuando la ciudadanía se resigna ...

Otra actitud dañina es creer que el cambio climático es tan grande que la ciudadanía no puede hacer nada. Eso se refleja en frases como:

  1. “todos los gobiernos son iguales”,
  2. “nada va a cambiar”,
  3. “eso le toca solo a las autoridades”,
  4. “para qué participar si no sirve”.
El problema de esta idea es que desmoviliza a la sociedad y reduce la presión pública. Y sin presión ciudadana, las instituciones pueden seguir postergando decisiones importantes.

De acuerdo con United Nations Environment Programme (2025), se advierte que la inacción colectiva sigue poniendo en riesgo las metas climáticas globales. Recordatorio: Si la ciudadanía se retira, otros deciden por ella.

Ejemplo 1°

Acción correcta. Antes de comprar, pregúntate:

  1. ¿Lo necesito?
  2. ¿Lo puedo reparar?
  3. ¿Lo puedo pedir prestado?
  4. ¿Lo puedo comprar de segunda mano?

“Reciclo, entonces no pasa nada si consumo mucho”

  • Reciclar ayuda, pero no borra otros impactos:
    • comprar de más
    • desperdiciar comida
    • pedir cosas innecesarias o cambiar ropa constantemente
  • Esto también genera emisiones y residuos.

Según la literatura sobre acción climática individual, los cambios personales más relevantes están relacionados con consumo, dieta, transporte y energía, no solo con reciclar (Lundström-Halbgebauer, 2023).

Desenmascarar engaños

¿Qué tipo de greenwashing es?

En el ejemplo anterior aparecen tres formas de greenwashing:

  1. Vagueness: cuando un producto usa palabras como “eco”, “natural” o “verde”, pero no explica realmente por qué lo es.
  2. No proof: cuando una marca dice ser sustentable, pero no muestra pruebas, certificaciones o datos que lo demuestren.
  3. Hidden trade-off: cuando se destaca una parte “verde” del producto, pero se ocultan otros problemas, como el exceso de consumo, empaque o producción.

En este caso, la persona piensa que está ayudando al ambiente por comprar productos “ecológicos”. Sin embargo, si sigue comprando cosas que no necesita, el consumo continúa, aunque los productos parezcan sustentables.

La literatura sobre greenwashing explica que estas prácticas buscan hacer que un producto o una empresa parezcan responsables con el ambiente, aunque sus beneficios reales no sean claros o sean limitados (Zioto et al., 2024).

Consumo real

¿Qué sí cuenta como consumo responsable?

Consumir mejor implica decisiones como:

  • comprar menos,
  • elegir productos duraderos,
  • reparar antes de reemplazar,
  • reutilizar,
  • optar por segunda mano,
  • evitar productos de un solo uso cuando sea posible,
  • preferir calidad sobre cantidad.

Dato interesante

Cambiar la forma en que consumimos sí puede hacer una diferencia. La evidencia sobre acción climática individual muestra que decisiones como comprar menos, elegir productos duraderos y reducir compras innecesarias pueden disminuir nuestro impacto ambiental (Lundström-Halbgebauer, 2023).

Actitudes negativas

Cuando la sostenibilidad se vuelve pretexto para consumir más

Otra actitud dañina en la dimensión de consumo es pensar:

  • “me lo llevo porque es sustentable”
  • “compro otro termo, porque este sí es ecológico”
  • “no pasa nada si compro más, porque esta marca es verde”.

El problema no siempre está en el objeto aislado, sino en la lógica de comprar de más. En este caso, la dimensión de consumo no se trata solo de qué compramos, sino también de cuánto, para qué y con qué frecuencia lo hacemos. Recordatorio: El consumo sostenible no es acumular productos “eco”, sino reducir compras innecesarias.

Ejemplo 2

“Ya subí una historia del planeta”

  • Compartir publicaciones ambientales, usar hashtags o cambiar la foto de perfil puede ayudar a visibilizar un problema, pero no siempre genera acción real.
  • El slacktivism ocurre cuando la persona siente que ya participó, aunque no cambie hábitos ni haga algo fuera de redes.
  • Recordatorio: Un like no limpia un río y una story no reduce tus emisiones.

Estudios sobre activismo digital ambiental muestran que muchas acciones en redes se quedan en peticiones, hashtags o marcos de avatar, sin necesariamente resolver problemas concretos (Osepashvili, 2024).

¿Qué sí cuenta como acción ciudadana?

La acción ciudadana real va más allá de reaccionar en redes. Incluye:

  • informarte con fuentes confiables,
  • exigir transparencia a gobiernos e instituciones,
  • apoyar organizaciones o colectivos locales,
  • participar en consultas, foros o reuniones vecinales,
  • votar con criterio ambiental,
  • dar seguimiento a promesas y políticas públicas.

De acuerdo con un meta-análisis sobre intervenciones climáticas, se demostró que la información por sí sola suele ser menos efectiva que las dinámicas sociales y colectivas para cambiar comportamientos (Bergquist et.al, 2023.)

Recordatorio: La ciudadanía ambiental no es solo opinar, es involucrarte.

2. Para pasar del slacktivism a la agencia ciudadana

Está bien empezar en redes, pero no te quedes ahí. Puedes hacer lo siguiente:
  • comparte información y luego acompáñala con una acción concreta,
  • firma una petición y dale seguimiento,
  • asiste a una actividad local (participa en tu colonia, escuela o comunidad)
  • suma a otras personas a una causa ambiental.
Regla: La red puede ser el inicio, pero no debe ser el destino final.

Actitudes negativas

“Eso no es mi área”.

Una actitud profesional dañina es pensar:

  • “eso le toca a sostenibilidad”,
  • “yo solo hago marketing”,
  • “yo solo compro insumos”,
  • “yo solo llevo finanzas”,
  • “yo solo diseño el proyecto”.
El problema es que casi todas las decisiones profesionales tienen impacto ambiental: compras, logística, comunicación, inversión, diseño, operación, datos, contratos y evaluación.

¿Por qué es una falsa salida? Porque divide la responsabilidad, ya que hace parecer que la sostenibilidad es un área separada, cuando en realidad debería estar integrada en las decisiones de trabajo.Recordatorio: En una organización, muchas pequeñas decisiones profesionales pueden sostener un gran impacto ambiental.