Bajarle del sofá o de la cama
Cuando un perro está en el sofá o en la cama, empujarle, tirar del collar o invadir su espacio puede hacer que se sienta acorralado o se asuste.
¿Qué hacer?
En lugar de forzar, es mejor llamarle con alegría para que vaya donde ti. Si no queremos que se suba al sofá, lo mejor es que tenga una cama realmente propia.
Abrazos y besos
El lenguaje canino los "besos" y los abrazos a menudo se relacionan con la amenaza, la presión o señales para pedir espacio.
¿Qué hacer?
Para tener una buena relación y evitar sustos es fundamental que conozcamos el lenguaje canino. Recuerda que tienes nuestro curso gratuíto en la academia. Aprender a como dar cariño a tu perro en su propio idioma.
Regañar al perro
Ha cogido algo que no debe, se ha hecho pis en casa, ha ladrado a otro perro... Es fácil que nuestra primera respuesta sea regañarle, lo llevamos en nuestra educación. Pero esto no sirve con los perros. Solo generará miedo, desconfianza y conflicto.
¿Qué hacer?
En lugar de regañar, es más útil prevenir y redirigir. Evita que acceda a situaciones problemáticas, ofrécele alternativas claras y refuerza lo que sí quieres que haga. Así aprende sin conflicto, se siente más seguro y confiará en ti.
Tocarle mientras come
Muchas veces lo hacemos sin darnos cuenta. Acariciarle mientras come, pasar muy cerca de su cuenco, ponernos a barrer al lado... El perro puede sentirse amenazado y comerá en mayor tensión.
¿Qué hacer?
Lo mejor es dejarle tranquilo mientras come. No hace falta tocarle, meter la mano en el cuenco ni probar si “se deja”. Si necesitamos pasar cerca, mejor hacerlo despacio y sin invadir su espacio. Lo ideal: poner el cuenco en un lugar donde pueda estar a su aire.
Ha robado algo como una zapatilla
Puede que lo haya cogido simplemente para investigar qué es o para mordisquearlo y relajarse.
¿Qué hacer?
En lugar de quitárselo a la fuerza, es mejor hacer un intercambio. Podemos llamar su atención con un juguete o lanzar unos trocitos de comida al suelo para que se aparte y retirarlo sin generar conflicto. Después, conviene revisar el entorno para no dejar este tipo de objetos a su alcance.
Desktop - Mordeduras en perros adoptados: los conflictos más
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Created on May 21, 2026
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Bajarle del sofá o de la cama
Cuando un perro está en el sofá o en la cama, empujarle, tirar del collar o invadir su espacio puede hacer que se sienta acorralado o se asuste.
¿Qué hacer?
En lugar de forzar, es mejor llamarle con alegría para que vaya donde ti. Si no queremos que se suba al sofá, lo mejor es que tenga una cama realmente propia.
Abrazos y besos
El lenguaje canino los "besos" y los abrazos a menudo se relacionan con la amenaza, la presión o señales para pedir espacio.
¿Qué hacer?
Para tener una buena relación y evitar sustos es fundamental que conozcamos el lenguaje canino. Recuerda que tienes nuestro curso gratuíto en la academia. Aprender a como dar cariño a tu perro en su propio idioma.
Regañar al perro
Ha cogido algo que no debe, se ha hecho pis en casa, ha ladrado a otro perro... Es fácil que nuestra primera respuesta sea regañarle, lo llevamos en nuestra educación. Pero esto no sirve con los perros. Solo generará miedo, desconfianza y conflicto.
¿Qué hacer?
En lugar de regañar, es más útil prevenir y redirigir. Evita que acceda a situaciones problemáticas, ofrécele alternativas claras y refuerza lo que sí quieres que haga. Así aprende sin conflicto, se siente más seguro y confiará en ti.
Tocarle mientras come
Muchas veces lo hacemos sin darnos cuenta. Acariciarle mientras come, pasar muy cerca de su cuenco, ponernos a barrer al lado... El perro puede sentirse amenazado y comerá en mayor tensión.
¿Qué hacer?
Lo mejor es dejarle tranquilo mientras come. No hace falta tocarle, meter la mano en el cuenco ni probar si “se deja”. Si necesitamos pasar cerca, mejor hacerlo despacio y sin invadir su espacio. Lo ideal: poner el cuenco en un lugar donde pueda estar a su aire.
Ha robado algo como una zapatilla
Puede que lo haya cogido simplemente para investigar qué es o para mordisquearlo y relajarse.
¿Qué hacer?
En lugar de quitárselo a la fuerza, es mejor hacer un intercambio. Podemos llamar su atención con un juguete o lanzar unos trocitos de comida al suelo para que se aparte y retirarlo sin generar conflicto. Después, conviene revisar el entorno para no dejar este tipo de objetos a su alcance.