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DOS TELAS, UN HOMBRE, EL MISTERIO

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Created on May 7, 2026

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DOS TELAS, UN HOMBRE, EL MISTERIO

La Sábana Santa

El Sudario de Oviedo

La Sábana Santa, también conocida como Sábana de Turín o Síndone viene del griego σινδών (sindón), mortaja, es la palabra utilizada en los evangelios sinópticos para referirse a la sábana mortuoria). Se cree que es la sábana que cubrió a Jesús de Nazaret en su sepultura y, sin duda, se trata de un objeto lleno de misterio. En este lienzo de cuatro metros de ancho hay mensajes, datos e información que solo la ciencia del siglo XX y XXI ha encontrado y que no entran en contradicción con el relato del Evangelio. El origen y la imagen misma siguen siendo una incógnita sin resolver para la ciencia actual. De ahí que su presencia en una capilla universitaria sea pertinente. Junto a la Sábana Santa está el Sudario de Oviedo. En los últimos años, estudios forenses han concluido sorprendentemente que ambas telas cubrieron a la misma persona en su entierro. La exposición quiere poner en diálogo a la ciencia con la filosofía y la teología para la explicación de estos objetos de veneración y la reflexión que suscitan. Esta web muestra el contenido ampliado de la exposición permanente Dos telas, un hombre, el Misterio, que se encuentra en la  Capilla Sede de la Sabiduría, de la Universidad Francisco de Vitoria.

Objetos de la Pasión

LA SÁBANA SANTA

¿Qué dice la ciencia?

La Sábana de Turín ―también conocida como la Síndone, la Sábana Santa ― es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta visibles signos de tortura. La tela mide 441,5 cm × 113,7 cm. Se custodia en Turín, en la capilla de la Sábana Santa ―construida expresamente para ese fin entre 1668 y 1694, durante el reinado del duque Carlos Manuel II de Saboya. A lo largo de toda su historia, desde el siglo I hasta nuestros días, las comunidades cristianas han custodiado este lienzo. Su recorrido histórico empieza en Jerusalén y pasa por otras cinco ciudades hasta llegar hasta llegar a Turín. Además, su presencia ha dejado una impronta artística y cultural en muchos de los lugares por donde ha pasado. Tal ha sido la relevancia de la Sábana que científicos de distintos ámbitos del saber han querido estudiarla para conocer quién es el hombre de una sábana que se ha ido custodiando con celo de generación en generación.

Huellas en la historia

La Sábana Santa y Los Evangelios

Recursos y bibliografía

1. ¿Qué dice la ciencia?

FOTOGRAFÍA

TRIDIMENSIONALIDAD

RESULTADOS JORNADAS DE OBSERVACIÓN DIRECTA

ESTUDIO HEMATOLÓGICO

BOTÁNICA

ESTUDIOS RECIENTES

HUELLAS EN LA HISTORIA

2. Huellas en la historia

Una tela llena de información que ha sobrevivido más de 2000 años La Sábana Santa ha sido objeto de estudio durante muchos años dado que muchos miembros de la comunidad científica han querido comprender mejor su naturaleza y la identidad del hombre cuya imagen presenta. Desde el siglo XIX hasta la actualidad, la ciencia ha revelado aspectos fascinantes tanto sobre la composición de la tela como sobre la persona que fue envuelta en ella. Además de los datos científicos, existen evidencias históricas que aportan información significativa sobre la Síndone. Su origen, los personajes que la han custodiado a lo largo del tiempo y la veneración popular que la rodea intensifican aún más la pregunta sobre la identidad del sujeto representado en la Sábana. A continuación, realizaremos un recorrido por el origen y la trayectoria de la Sábana Santa hasta nuestros días, con el objetivo de mostrar no solo los datos históricos, sino también la influencia religiosa, social y cultural que ha tenido lo que muchos podrían considerar simplemente una «tela funeraria».

EL ORIGEN DE LA SÁBANA SANTA

IMPRONTA DE LA SÁBANA SANTA EN EL ARTE

¿Tiene algo que decirnos hoy un objeto que ha suscitado la admiración y veneración de tantos hombres en tantos lugares a lo largo de la historia?
LA SÁBANA SANTA Y LOS EVANGELIOS
¿QUÉ DICE LA CIENCIA?

1. El origen de la Sábana

Desde el siglo I hasta nuestros días, las comunidades cristianas han custodiado un lienzo que tenía la imagen de un cuerpo completo. La custodiaban porque creían que era la sábana que cubrió a Jesús de Nazaret en su sepultura. Algunos sostienen que la Sábana Santa apareció en Francia en el siglo XIV de manera repentina, argumentando que antes de esa fecha no se tenía conocimiento de su existencia, lo que llevaría a considerarla una falsificación. Sin embargo, las primeras menciones de este lienzo se encuentran en los Evangelios (Mateo 27, 59; Marcos 15, 46; Lucas 23, 53; Juan 18, 40). También se menciona en el Evangelio apócrifo de los Hebreos del siglo II y en el Evangelio de Nicodemo del siglo IV. En el siglo IV, San Jerónimo cita un pasaje del evangelio apócrifo conocido como «El evangelio de los hebreos», en el que se menciona que Cristo Resucitado entregó la Sábana Santa al sumo sacerdote. Aunque este evangelio es considerado auténtico, a pesar de no estar incluido en los textos canónicos, no podemos confirmar la veracidad de este episodio. Sin embargo, lo que sí revela es una antigua conciencia o creencia sobre la existencia de un lienzo que se consideraba de gran importancia y que fue custodiado desde sus inicios por las primeras comunidades cristianas. El misal mozárabe (anterior al s. XVI) habla de huellas de la Síndone, relatando que los apóstoles Pedro y Juan encontraron en los lienzos “las huellas” recientes del resucitado. La historia sugiere que Abgar V, rey de Edesa (actual Urfa, Turquía), fue uno de los primeros poseedores de la Sábana, conocida allí como Mandylion. Según la tradición, existió una correspondencia entre este rey y Jesús, quien le ofreció protección debido a su fama como sanador, ya que padecía lepra. Eusebio de Cesarea, en su obra «Historia Eclesiástica», así como el diario de la monja gallega Egeria, quien visitó Jerusalén en el siglo IV, documentan esta relación. Se dice que tras la muerte de Jesús, un discípulo le envió el lienzo a Abgar. Al tocarlo, el rey fue curado y él junto con el pueblo de Edesa se convirtieron en seguidores de Cristo. Esta curación también es mencionada en «Los Hechos de Tadeo», otro evangelio apócrifo. Abgar de Edesa recibió del apóstol Tadeo el Mandylion, un ícono encáustico (tercera imagen de izquierda a derecha) que se data alrededor del año 944 y que se describe como «no hecho por manos». Esta historia también se narra en un manuscrito siriaco conocido como la «Doctrina de Addai», que data de finales del siglo IV o principios del V y fue descubierto en San Petersburgo en 1878, donde actualmente se conserva. Además, el Papa San Silvestre, durante un concilio provincial en el siglo IV, dispuso que los manteles del altar fueran de lino blanco en memoria de la sábana que envolvió a Jesús. Posteriormente, en el año 527, el emperador Justiniano ordenó la construcción de una catedral para albergar esta venerada reliquia.

DE JERUSALÉN A TURÍN

LA SÁBANA SANTA Y LOS EVANGELIOS
¿QUÉ DICE LA CIENCIA?

De Jerusalén a Turín

La Sábana Santa ha pasado por diferentes países de Oriente y Occidente desde que saliera de Jerusalén hasta que llegó a Turín en 1578. Los primeros datos la sitúan en la ciudad de Sanli-Urfa en Turquía. Lo que fue la antigua Edesa. Actualmente se conserva en la Catedral de Turín.

EDESA

CONSTANTINOPLA

ATENAS

LIREY

CHAMBÉRY

TURÍN

¿Tiene algo que decirnos hoy un objeto que ha suscitado la admiración y veneración de tantos hombres en tantos lugares a lo largo de la historia?

LA SÁBANA SANTA Y LOS EVANGELIOS
¿QUÉ DICE LA CIENCIA?

Edesa

En el año 544, según las crónicas de Evagrio el Escolástico y del historiador Teofilacto, la Sábana Santa salvó a la ciudad de Edesa de un ataque persa. San Epifanio de Salamina ya la mencionó en el siglo IV, y se hace referencia a ella en un misal del siglo VI, actualizado por el cardenal Cisneros, del cual existe un ejemplar en la catedral de Toledo. Los habitantes de Edesa, quienes habían exhibido el Lienzo en las murallas frente a las tropas enemigas, atribuyeron su victoria al poder de la Santa Imagen. Las disputas entre los partidarios y detractores de la veneración de imágenes en el Imperio Bizantino no pueden comprenderse sin reconocer la profunda devoción que se había desarrollado hacia el rostro representado en el Mandylion. En el siglo VII, San Braulio de Zaragoza también alude a la Sábana Santa en una carta dirigida a Samuel Tajón. León, representante de la Iglesia de Constantinopla, afirmó haber visto este lienzo durante el II Concilio de Nicea en 787. El Codex Vossianus, un manuscrito del siglo X, respalda este relato y aclara que Jesús dejó la impresión de todo su cuerpo en una tela que se custodiaba en la gran Iglesia de Edesa. Tanto el historiador bizantino Georges Gharib como el investigador inglés Ian Wilson sostienen, basándose en pruebas documentales, que la Sábana Santa permaneció durante siglos en Edesa. Edesa (actualmente en Turquía) era una ciudad impresionante, con más de 300 iglesias y monasterios, así como miles de ermitaños. Se convirtió así en uno de los principales centros de peregrinación, ya que, sostienen los autores, muchos acudían a contemplar la imagen conocida como Akeropita, que significa «no hecha por mano humana». También era conocida como tetradiplon, que se traduce como «doblado en cuatro», o más tarde como Mandylion, que significa «sudario».
¿Sabías que hay una forma sencilla de pasar de un lienzo "doblado en cuatro" a una imagen que se alza en vertical? Esta sería una forma sencilla de pasar de un lienzo “doblado en cuatro” a una imagen que se alza “en vertical” para ver toda la figura. La Síndone de Turín ha sido doblada así durante siglos: el Dr. Jackson demostró, mediante un estudio de las arrugas de la tela que se aprecian en la Sábana Santa, las marcas de dichos dobleces.
Ilaria Ramelli: las fuentes antiguas que conectan el Mandilion de Edesa con la Sábana Santa La historiadora italiana Ilaria Ramelli rastreba en este artículo «Dal Mandilion di Edessa alla Sindone: alcune note sulle testimonianze antiche» (‘Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones, n.º 4 (1999), pp. 173-193) las referencias más antiguas a la imagen de Edesa recorriendo las fuentes originales: el cronista armenio Mosé de Corene (s. V), el historiador eclesiástico Evagrio Escolástico, Juan Damasceno, el papa Gregorio II, el Concilio Niceno II (787) y los textos litúrgicos bizantinos del Sinaxario de Constantino Porfirogéneto. A partir de ellas concluye que el Mandilion estaba en Edesa al menos desde el siglo V, y probablemente desde antes. Un dato especialmente relevante que aporta Ramelli es la designación del Mandilion en el Sinaxario como rákon tetradíploon —«tela doblada en cuatro»—, lo que explicaría por qué durante siglos se creyó que mostraba únicamente el rostro de Cristo, sin que nadie reconociera su verdadera naturaleza de sudario. Solo cuando fue desplegado tras su traslado a Constantinopla en el año 944, el patriarca Germano y Gregorio el Referendario pudieron atestiguar abiertamente su carácter funerario. El artículo reconstruye también el itinerario posterior de la reliquia: el saqueo de Constantinopla en 1204, su presencia en Atenas en 1205, su llegada a Besanzón y Francia, y finalmente a Turín en 1578. Ramelli propone que la Sábana Santa de Turín y el Mandilion de Edesa son el mismo objeto, apoyándose en la continuidad histórica de las fuentes, en datos palinológicos (polen de la región de Edesa encontrado en el lienzo) y en evidencias iconográficas.

LA SÁBANA SANTA DE TURÍN: ¿LIENZO FUNERARIO DE JESÚS · IAN WILSON (1979)

A continuación mostramos tres expresiones artísticas que subrayan lo relatado en el punto anterior:

LEYENDAS ORIENTALES

JARRÓNLITÚRGICO

DINTEL DE LA ENTRADADE LA MURALLA

DESCARGA EL ARTÍCULO DE ILARIA RAMELLI

2. Impronta de la Sábana Santa en el arte

Gracias a las técnicas modernas de análisis de imágenes, se ha podido demostrar que las representaciones de Jesús en numerosas obras de arte están probablemente inspiradas en una imagen muy precisa: la Sábana Santa de Turín.

ICONOGRAFÍA BIZANTINA

LOS ESTUDIOS DE GIULIO RICCI

Los artistas intentaban reproducir el rostro del hombre de la Sábana
Los artistas han intentado reproducir el rostro del hombre de la Sábana a lo largo de la historia. El Dr. Paul Vignon realizó un análisis exhaustivo de este rostro y fue el primero en identificar al menos 15 características iconográficas primitivas que solo pueden explicarse como un intento de representar, mediante líneas, el rostro del hombre de la Síndone. Estas características son: 1) Raya transversal que atraviesa la frente; 2) Cuadrado incompleto entre las cejas; 3) Marca en forma de V en la base de la nariz; 4) Una segunda V dentro de una marca contigua; 5) Ceja notablemente arqueada; 6) Pómulo hinchado; 7) Mejilla abultada; 8) Lóbulo nasal más prominente; 9) Línea vertical entre el tabique nasal y el labio superior; 10) Línea gruesa bajo el labio inferior; 11) Área sin vello entre el labio inferior y la barba; 12) Barba bipartida con una raya transversal en la garganta; 13) Ojos marcadamente acentuados; y 14) Mechones de cabello en la frente.

REPRESENTACIONES RECIENTES

THE SHROUD OF CHRIST. WESTMINSTER:ARCHIBALD CONSTABLE & CO. VIGNON, P. (1902)

LA SÁBANA SANTA Y LOS EVANGELIOS
¿QUÉ DICE LA CIENCIA?

Iconografía bizantina

La presencia de la Síndone en Constantinopla ha tenido un impacto significativo en la iconografía bizantina. Se pueden encontrar cientos de similitudes entre la Síndone y las antiguas representaciones de Cristo dentro de esta corriente artística.
Monedas del reinado de Justiniano II
El retrato de Jesús en los primeros siglos
A partir del año 692, durante el reinado del emperador bizantino Justiniano II, se pueden encontrar imágenes de Cristo que presentan notables similitudes con la de la Sábana Santa en diversas monedas. Una moneda acuñada por el emperador Miguel III (842-867) reproduce el rostro de Cristo con un mechón de cabello sobre la frente, lo que probablemente representa el coágulo de sangre visible en la frente del hombre de la Sábana. A la izquierda, se muestra una comparación de imágenes superpuestas entre la moneda bizantina del emperador Miguel III y el icono de Cristo Pantocrator.
El Dr. Alan Whanger ha demostrado que, en los primeros siglos del cristianismo, el retrato oficial de Jesús se ajustaba a un modelo único. A través de superposiciones, logró evidenciar la total congruencia entre este retrato y la imagen de la Síndone-Mandylion. Sin embargo, al ser una imagen en negativo, su significado no era completamente comprendido, lo que llevaba a interpretaciones con rasgos inquietantes.
La curva de los Cristos bizantinos
La curva de los cristos bizantinos y la cruz rusa pueden tener su origen en la Síndone. Como consecuencia de la rigidez cadavérica (rigor mortis) que se aprecia en la imagen del hombre de la Síndone la pierna izquierda aparece marcada más alta que la derecha. Esto originó la idea de que Cristo era cojo. Los bizantinos reflejaron esta supuesta anomalía en sus imágenes y llevaron a Rusia la cruz con un travesaño oblicuo para los pies. Es otro de los rastros dejados por la Síndone en su andadura por Oriente.
Se han creado numerosos íconos y mosaicos basados en el rostro de la Sábana, lo que permite apreciar claramente la similitud en los rasgos somáticos al realizar una comparación.
Otras referencias en el arte
• Siglo IV – Fresco Catacumbas de Comodilla Roma (Italia).• Siglo VI – Mosaico Iglesia Nueva de San Apolinar Ravena (Italia). • Siglo VI – Icono de Cristo Pantocrátor Monasterio de Santa Catalina Sinaí (Egipto). • Siglo XI – Mosaico de Cristo Pantocrátor Daphne (Grecia). • Siglo XI – Mosaico Staatliche Museum Berlín (Alemania). • Siglo XI – Mosaico Iglesia de Santa Sofía Kiev (Ucrania). • Siglo XII – Mosaico Basílica del Santo Sepulcro Jerusalén (Israel). • Siglo XIII – Icono Rostov (Rusia). • Siglo XIII – Icono Monasterio de Santa Catalina Sinaí (Egipto). • Siglo XIV – Icono Monasterio de Chilandari Monte Athos (Grecia).

Representaciones recientes

Muchos deseaban poseer copias pintadas de la Síndone, y en España se pueden encontrar decenas de ellas. Sin embargo, los pintores enfrentaban un gran desafío: ¿quién podría comprender que la imagen se presenta en negativo? La diferencia entre el original de Turín y las pinturas que intentan imitarlo es grande. Artistas reconocidos han representado la Síndone a lo largo de la historia En 1935, el pintor armenio Aggemian (1) llevó a cabo un estudio antropométrico del rostro de la Sábana para crear un retrato robot que mostrara cómo sería su aspecto sin las heridas. Rubens (2), junto con Van Dyck, es uno de los pocos artistas que colocan los clavos en sus crucificados de manera anatómicamente correcta; sin embargo, no consideran la flexión del pulgar. Muchas representaciones artísticas ignoran la información proporcionada por la Síndone sobre el uso de un solo clavo para ambos pies, sin ningún tipo de apoyo. Por ejemplo, Velázquez (3) representa al crucificado con una cuña de madera bajo los pies. Una reconstrucción muy realista de la zona de los brazos, realizada por el pintor Francisco Trigueros (4), ayuda a comprender mejor la posición de los brazos y manos en la cruz. La escultura El Galo Moribundo (5) confirma que los romanos sabían que una lanza en el costado causaba la muerte inmediata del enemigo. Esta herida se infligía comúnmente en el lado derecho, como en el caso de la Síndone, ya que los guerreros solían proteger su corazón, desplazado hacia la izquierda, con el escudo. La similitud entre esta herida y la que aparece en la Sábana de Turín es evidente. Por último, destaca la pintura de Jean-Gaspard Baldoino (6), ubicada en la Capilla de la Confraternidad de los Penitentes Rojos en Niza, Francia, que llama especialmente la atención por su representación literal de la Sábana Santa.
3. Velázquez
5. El Galo Moribundo
6. Jean-Gaspard Baldoino
1. Aggemian
2. Van Dyck
4. Francisco Trigueros

EL CRISTO SINDÓNICO DE JUAN MANUEL MIÑARRO

3. La Sábana Santa y los Evangelios

La Síndone presenta una representación médica precisa de una ejecución que coincide con las descripciones de los Evangelios. Varios médicos, entre ellos el Dr. Robert Bucklin, uno de los forenses que ha estudiado la Sábana, han analizado la impronta del Lienzo de Turín como si se tratara de un cadáver en la mesa de operaciones. Según sus características, los antropólogos sugieren que la persona representada podría ser de raza hebrea, un hallazgo que también respalda el estudio del grupo sanguíneo realizado por expertos.

ANÁLISIS MÉDICO FORENSE Y ANTROPOLÓGICO DE LA SÁBANA: EVIDENCIAS DE UN HOMBRE TORTURADO

HUELLAS EN LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA

HUELLAS EN LA HISTORIA

1. Análisis médico forense y antropológico de la Sábana: evidencias de un hombre torturado

Recientes estudios realizados mediante técnicas de resolución anatómica por los científicos Liberato de Caro, Elvio Carlino, Cinzia Giannini y Giulio Fanzi, han detectado nuevas evidencias biológicas en la Sábana Santa (2017). Los resultados obtenidos son incompatibles con una pintura y revelan la presencia de nanopartículas relacionadas con suero sanguíneo patológico y creatinina unida a ferrihidrato, características propias de un organismo que ha sufrido un fuerte politraumatismo debido a torturas. A continuación, enumeramos a modo de síntesis las características del análisis realizado:
  • Un hombre maltratado. La sangre en la Sábana presenta características que indican intensos sufrimientos, con politraumatismos severos. Es anormalmente roja para su antigüedad y contiene abundante bilirrubina, asociada a sufrimiento intenso. Aunque el rostro muestra serenidad, el análisis revela un severo ensañamiento, incluyendo deformaciones como la rotura del cartílago nasal, posiblemente por un golpe o caída. Los expertos han identificado en la Sábana tres tipos de sangre que corresponden a distintos estados del cuerpo: antes de la muerte, durante la tortura y después de la muerte.
  • Un hombre flagelado. En la espalda del hombre de la Sábana hay marcas que corresponden a un instrumento romano llamado “flagrum” o “el escorpión”, que causa lesiones profundas debido a sus bolitas metálicas en las cintas de cuero, dejando heridas en carne viva.
  • Un hombre con heridas en la cabeza. El frente y la parte posterior de la cabeza del hombre de la Síndone presentan heridas causadas por un objeto punzante que parece haber afectado toda su cabeza. Se observan numerosas manchas de sangre distribuidas en las regiones frontal, temporoparietal y parietooccipital. Todos los expertos coinciden en que estas lesiones, provocadas por objetos punzantes en el cuero cabelludo, resultaron en una hemorragia múltiple y un intenso dolor.
  • Un hombre clavado en la cruz. El hombre de la Síndone presenta heridas visibles en ambas muñecas, así como una clara lesión en el pie derecho. La hemorragia causada por el clavo en el pie no sería mortal, y se estima que la sangre venosa fluyó principalmente después de que se retirara el clavo. Este fenómeno explica el abundante flujo de sangre hacia el talón una vez que el hombre de la Síndone fue desclavado de la cruz y colocado en posición horizontal.
  • Un hombre al que le pusieron aloes y unguentos. Se han encontrado fragmentos de madera y partículas de resinas aromáticas (mirra y áloe), que coinciden con las descripciones del proceso de sepultura de Jesús en los Evangelios.

RELATOS DEL EVANGELIO EN LOS QUE SE ENCUENTRAN COINCIDENCIAS

LA SÍNDONEY LA PASCUA DE RESURRECCIÓN

HUELLAS EN LA HISTORIA

2. Huellas en la Tradición de la Iglesia

  • San Jerónimo, en el siglo IV, cita un pasaje del «Evangelio a los hebreos» —un evangelio apócrifo que consideraba auténtico y que no ha llegado hasta nosotros— en el que se relata que Cristo resucitado, durante una de sus apariciones, tomó la Síndone y la entregó al siervo del sacerdote. Este episodio refleja una antigua creencia en la conservación del Lienzo por parte de la primitiva comunidad cristiana.
  • El misal mozárabe utilizado antes del siglo VI menciona huellas en la Síndone. En la versión impresa de 1500 realizada por el cardenal Cisneros, se afirma que Pedro y Juan encontraron en los lienzos «las huellas» recientes del resucitado. Esto indica que la Síndone era bien conocida en España.
  • Hasta principios del siglo XX, era común que muchas familias españolas incluyeran una oración de acción de gracias por la Sábana Santa al finalizar el rosario. Existe también una estampa italiana que reproduce un texto similar.
  • En el año 310, el Papa San Eusebio prescribió que la misa se celebrara sobre un paño de lino puro, evitando seda o telas teñidas, recordando así el lienzo que envolvió el cuerpo de Cristo en el sepulcro. Esta práctica ha perdurado hasta nuestros días.
  • En 1998, el Papa Juan Pablo II pronunció un discurso ante la Sábana Santa, afirmando: «Es una provocación a la inteligencia. Requiere sobre todo el compromiso del hombre, especialmente del investigador, para captar con humildad el profundo mensaje dirigido a su razón y a su vida».
  • El 2 de mayo de 2010, durante una visita pastoral a Turín, el Papa Benedicto XVI veneró la Sábana Santa y expresó: «Es un icono escrito con sangre… La imagen impresa en la Sábana Santa es la de un muerto, pero la sangre habla de su vida».
  • En 2015, el Papa Francisco se refirió a la Sábana Santa de Turín como «un icono de amor que ha atraído a muchas personas aquí a Turín». Añadió que «la Sábana Santa nos dirige hacia el rostro y el cuerpo martirizado de Jesús y nos impulsa hacia cada persona que sufre y es injustamente perseguida».

DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II ANTE LA SÁBANA SANTA

MEDITACIÓN DEL PAPA BENEDICTO XVI · VENERACIÓN SÁBANA SANTA

REFERENCIA DEL PAPA FRANCISCO A LA SÁBANA SANTA

HUELLAS EN LA HISTORIA

1. La fotografía revela una imagen inesperada

La Sábana de Turín ―también conocido como la Síndone, la Sábana Santa ― es una tela delino que muestra la imagen de un hombre que presenta visibles signos de tortura. La tela mide 441,5 cm × 113,7 cm. Se custodia en Turín, en la capilla de la Sábana Santa ―construida expresamente para ese fin entre 1668 y 1694, durante el reinado del duque Carlos Manuel II de Saboya. A continuación, presentamos los estudios científicos realizados sobre la Sábana Santa y los descubrimientos que han surgido a partir de ellos. La Sábana Santa no había sido fotografiada hasta 1898. Este momento coincidió con varios aniversarios cívicos y religiosos, así como con la boda del futuro Rey Víctor Manuel III. En este contexto, la casa real decidió conmemorar estas ocasiones organizando una ostensión, es decir, una muestra pública de la Sábana Santa.

LA SEGUNDA FOTOGRAFÍADE LA SÍNDONE (1934) TOMADA POR GIUSEPPE ENRIE

LA PRIMERA FOTOGRAFÍA REALIZADA A LA SÁBANA (1898) POR SECONDO PIA

¿Cómo es posible que un lienzo tan antiguo se presente en negativo y hayan hecho falta tantos siglos para conocer el positivo que esconde?
HUELLAS EN LA HISTORIA

2. La Síndone es tridimensional

En 1976, el doctor John Jackson (imagen de la izquierda), profesor de física de la Academia de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, funda el Proyecto de Investigación sobre la Sábana de Turín, conocido por sus siglas en inglés como STURP (Shroud of Turin Research Project). Este proyecto reunió a un equipo de científicos multidisciplinar, en su mayoría estadounidenses, incluyendo varios miembros de instituciones vinculadas a la NASA. El origen de este grupo se remonta a la publicación, a mediados de los años 70, de varios artículos en revistas especializadas de Estados Unidos que abordaban los estudios médicos sobre la Síndone. Uno de los hitos más destacados de estas publicaciones fue un informe exhaustivo elaborado por el Dr. Robert Bucklin, en colaboración con el Dr. Joseph Gambescia. Bucklin afirmaba sobre la Síndone: “Independientemente de cómo se formaron las imágenes, contamos con información suficiente para afirmar que son anatómicamente correctas. Sus características patológicas y fisiológicas son evidentes y reflejan conocimientos médicos que eran desconocidos hace 150 años”. En su informe, Bucklin examinaba cada una de las marcas en el lino y, reconociendo que correspondían a heridas reales, realizaba una especie de «autopsia» del cadáver, identificando los objetos que podrían haber causado dichas lesiones. El interés por la Sábana Santa surgió a raíz de un descubrimiento inesperado: los investigadores del equipo STURP comprobaron que la impronta del hombre en la Síndone contenía información tridimensional.

¿QUÉ DESCUBRIERON?

HUELLAS EN LA HISTORIA

3. Jornadas de observación directa del STURP: 4 días completos para observar el Lienzo

El equipo STURP obtuvo autorización para examinar el Lienzo durante 120 horas continuas, del 9 al 13 de octubre de 1978. Para ello, se trasladaron 72 cajas con el material más moderno y sofisticado disponible en ese momento desde varios laboratorios estadounidenses al Palacio Real de Turín. La mayoría de los científicos del STURP se desplazó a Turín para participar en las Jornadas de Observación Directa, y también se contó con la colaboración de otros laboratorios para realizar análisis específicos.
Toma de muestras realizadas por el STURP La primera vez que se pudo observar el reverso del Lienzo fue en 1978. Al descoser su forro, se constató que la imagen es completamente superficial y que la tela conserva una notable elasticidad. Las únicas marcas que traspasaron el tejido fueron las manchas de sangre. Se identificaron restos de tejido epitelial y partículas de tejido muscular correspondientes a la zona de la espalda. No se hallaron indicios de descomposición del cadáver; sin embargo, el análisis reveló la presencia de piel masculina y fragmentos de carne. El microscopio también detectó una considerable contaminación, incluyendo polen y diversos restos inorgánicos típicos de un lienzo antiguo. Entre los residuos contaminantes, se encontraron muestras que no dejan lugar a dudas: este Lienzo ha sido utilizado para amortajar a un hombre. A continuación presentamos las técnicas que fueron utilizadas:

TÉCNICA DELFALSO COLOR

RAYOS X

MACROFOTOGRAFÍA

LUZ INFRARROJA Y LUZ ULTRAVIOLETA

Los investigadores utilizaron una mesa magnética especialmente diseñada para la ocasión por Nuclear Technology Incorporated, sobre la cual llevaron a cabo más de 300 experimentos físicos y químicos en el Lienzo. El Dr. John Jackson, físico y uno de los creadores del STURP, revisó junto a su equipo el orden de los análisis mientras extendían la tela sobre esta mesa-soporte basculante. Además, Samuel Pellicori, físico óptico del STURP proveniente del Instituto de Investigación de Santa Bárbara, realizó un examen detallado del rostro de la Síndone utilizando un microscopio binocular adaptado para visión vertical.

LUZ TRANSVERSAL

ESPECTOGRAFÍA Y ESPECTROFOTOMETRÍA

EXAMEN DEL ROSTRO DE LA SÍNDONE

HUELLAS EN LA HISTORIA

4. Estudios hematológicos

La hematología es la especialidad médica dedicada al estudio de las células sanguíneas y sus precursores. Al observar la Síndone, lo primero que llama la atención son las supuestas manchas de sangre de un tono notablemente rojizo. La comisión de expertos italianos que trabajó entre 1969 y 1973 concluyó que no podían confirmar que se tratara de sangre, afirmando que «la respuesta negativa a las investigaciones realizadas no permite emitir un juicio definitivo sobre la naturaleza hemática del material analizado». Por ello, el STURP tenía especial interés en aclarar esta cuestión. Un destacado hematólogo, el Dr. Alan Adler, judío y ajeno al equipo STURP, fue categórico al determinar la naturaleza hemática de las manchas presentes en el Lienzo. Su análisis, realizado en el Western Connecticut Institute, aportó valiosa información sobre la composición de estas marcas. En los años siguientes, Pierluigi Baima Bollone, médico, profesor titular de Medicina Legal en la Universidad de Turín y presidente honorario del Centro Internacional de Sindonología de Turín, hizo experimentos inmunológicos que dieron como resultado la presencia de marcadores de componentes sanguíneos.
A continuación, mostramos algunos de los estudios que se realizaron:

MANCHAS INCRUSTADAS

COMPARACIÓN SÍNDONE - MANCHA EXPERIMENTAL

LA SANGRE

CARACTERÍSTICAS DE LA IMPRONTA
Otra de las preguntas que quiso responder el equipo STURP fue sobre la naturaleza de las marcas que no son de sangre, auqellas que forman las improntas frontal y dorsal del hombre de la Sábana. El gráfico que presentamos a continuación, fue escrito por Stevenson y Habermas, miembros del equipo STURP, y compara las características de la impronta de la Síndone con las que tendrían las huellas obtenidas por los diferentes métodos que se habían propuesto como origen de la Sábana hasta 1981.
«En efecto, las investigaciones diagnósticas hematológicas cotidianas nos han permitido determinar, en la Sábana Santa, la presencia indiscutible de la sangre humana, con todas sus características. Todo esto demuestra y confirma que en la Síndone hay efectivamente reales y completas manchas de sangre, conservada en sus diversos componentes”.

THE ORIGIN AND NATURE OF BLOOD ON THE TURIN SHROUD

CONCLUSIONES DELOS ESTUDIOS

CHEMICAL AND PHYSICAL CHARACTERISTICS OF THE BLOOD STAINS

Durante el análisis químico de las fibras de la Síndone, John Heller, del Instituto de Nueva Inglaterra; y J. Janney, del Laboratorio Científico Nacional de Los Álamos, llevaron a cabo un examen adicional. Heller coincidió plenamente con la opinión de Adler: no había lugar a dudas, se trataba de sangre.
¿Qué se insinúa en esta imagen de elaboración desconocida que muestra a un hombre torturado?

BLOOD ON THE SHROUD OF TURIN · JOHN HELLER

HUELLAS EN LA HISTORIA

5. Botánica

El estudio de los restos materiales del Lienzo es importante para comprender tanto el área geográfica de origen como la trayectoria que siguió la Sábana Santa a lo largo del tiempo. Además de los restos botánicos que detallaremos a continuación, la Sábana tiene una gran cantidad de contaminación que hace que los estudios referentes a la palinología sigan siendo discutidos a día de hoy.

PALINOLOGÍA – MUESTRAS DEL DR. FREI

IMÁGENES SIMILARES A LAS DE LA SÁBANA OBTENIDAS MEDIANTE ELECTROFOTOGRAFÍAS DELDR. OSWALD SCHEUERMANN

LOS ESTUDIOS SOBRE EL POLEN DE LA DOCTORAMARZIA BOI INDICAN UN RITUAL FUNERARIODE HACE 2000 AÑOS EN ASIA MENOR

LOS LINAJES VEGETALES PRESENTES Y LA SECUENCIA DE ADN EN EL POLVO, UN ESTUDIO DE GIANNI BARCACCIA

LA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE MURCIA (UCAM)ENCUENTRA UN TIPO DE POLEN QUE COINCIDE TANTO EN LA SÁBANA DE TURÍN COMO EN EL SUDARIO DE OVIEDO

¿Muestra la ciencia el lugar de origen del acontecimiento?

LA PRESENCIA DE MONEDAS EN LOS OJOS DEL HOMBRE DE LA SÁBANA, SEGÚN PIERLUIGI BAIMA BOLLONE, MÉDICO Y PRESIDENTE HONORÍFICO DEL CENTRO DE SINDONOLOGÍA DE TURÍN

HUELLAS EN LA HISTORIA

6. Estudios recientes

A continuación, presentaremos los procesos de restauración y los estudios más recientes realizados en la Sábana Santa. Esta tela ha tenido un recorrido histórico muy extenso, habiendo pasado por numerosas manos y lugares a lo largo del tiempo. El trabajo de restauración ha sido esencial para permitir un análisis preciso de la información que ofrece la Sábana, la cual continúa revelando nuevos descubrimientos hasta nuestros días.

PROCESO DE RESTAURACIÓN DE LA SÍNDONE

ENEA 2010: UN ESTUDIO QUE INTENTA REPRODUCIR LA SÁBANA

ESTUDIO DEL CARDIÓLOGO FRANCO SERAFINI SOBRE EL GRUPO SANGUÍNEO DE ALGUNOS MILAGROS EUCARÍSTICOS Y SU RELACIÓN CON LA SÁBANA SANTA (2023)

REVISTA HERITAGE 2022:UNA NUEVA TÉCNICA DE RAYOS X

ANEXO · ESTUDIOS DEL CARBONO 14: UN MÉTODO INEFICAZ PARA LA SÁBANA

HUELLAS EN LA HISTORIA

Anexo. Estudios del Carbono 14: un método ineficaz para la Sábana

Willard Frank Libby fue el inventor del método de datación por carbono-14, un desarrollo que le valió el Premio Nobel de Química en 1960. Este método permite determinar la antigüedad de restos orgánicos al medir la cantidad de carbono radiactivo presente en las muestras analizadas. Su uso es común en arqueología y ha demostrado ser eficaz en numerosos casos. Libby fue pionero al considerar la aplicación de su innovador descubrimiento a la Sábana de Turín, aunque los resultados obtenidos no fueron concluyentes. A continuación, se explicará cómo funciona el método del Carbono 14 y por qué no resultó determinante en el estudio de la Síndone. Ha sido un método muy conocido y controvertido durante muchos años en lo referente al estudio de la Sábana Santa.

La datación de 1998

¿Cómo funciona el C14?

Límites de la datación

Resultados de la datación

Tres posibles hipótesis sobre la veracidad de la Sábana

Teorías alternativas sobre el fallo del C14

LA DATACIÓN POR EL MÉTODO CARBONO 14. TESIS DOCTORAL DE J. RODRÍGUEZ ALMENAR, PRESIDENTE DEL CENTRO ESPAÑOL DE SINDONOLOGÍA

HUELLAS EN LA HISTORIA

EL SUDARIO DE OVIEDO

Introducción

Trayectoria histórica

Estudios sobre el Sudario

En la exposición encontrarás una muestra del Sudario de Oviedo. Estudios recientes han concluido que tiene concordancia con la Sábana Santa a la altura del rostro. Es decir, que cubrieron a la misma persona, aunque no simultáneamente.

Compatibilidad con la Síndone de Turín

Últimos congresos y resultados de investigación

Coincidencias con los Evangelios

1. El Sudario de Oviedo, otra tela llena de información

Sudario de Oviedo
El Sudario de Oviedo es un lienzo rectangular de lino que mide 82,5 x 52.6 centímetros y presenta manchas de sangre. Este sudario se ha venerado en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo durante siglos. Se utilizó para cubrir la cabeza, la cara, el cuello y la parte superior de los hombros de un cadáver. A diferencia de la Sábana Santa, el Sudario no contiene ninguna imagen. En los enterramientos judíos se usaba una tela como esta para bajar de la cruz el cadáver y no contaminarse de la sangre que salía por la boca y la nariz. Estudios recientes han revelado que existe una concordancia entre el Sudario y la Sábana Santa en lo que respecta a las características del rostro, sugiriendo que ambos lienzos cubrieron a la misma persona, aunque no simultáneamente. Actualmente, el Sudario se conserva en la Catedral de Oviedo.
Réplica del Sudario de Oviedo de la Universidad Francisco de Vitoria
TRAYECTORIA HISTÓRICA
EL SUDARIO DE OVIEDO

1.1. Trayectoria histórica

La palabra «sudario» proviene del latín «sudarium», que significa literalmente «trapo de sudor». En la antigua Roma, se refería a un pañuelo utilizado para limpiarse la cara y era un elemento común en diversas ceremonias y rituales romanos, antes de ser incorporado a la liturgia católica. En el contexto hebreo, el término designa un tipo de hábito que los hombres judíos usaban tras casarse, generalmente envuelto en la cabeza y combinado con un sombrero. Los rituales funerarios judíos incluyen el envolvimiento del cadáver en uno o varios trozos de lino. En el relato de la Resurrección de Lázaro, narrado en el Evangelio de San Juan, se menciona que sus extremidades estaban atadas con trozos de lino y que su rostro estaba cubierto con un sudario. En cuanto a la resurrección de Jesús, se indica que fue envuelto en telas aromatizadas, conforme a la costumbre judía de sepultura. La primera referencia a un sudario venerado como reliquia proviene de un peregrino anónimo de Plasencia, alrededor del año 570, quien afirmó haberlo visto en una gruta junto al río Jordán. Hacia el 680, el obispo franco Arculfo también mencionó haberlo visto en Jerusalén.

EL PRIMER DOCUMENTO QUE MENCIONA EL SUDARIO

DESDE JERUSALÉNA ESPAÑA

DOS LEYENDASCONOCIDAS

ESTUDIOS SOBRE EL SUDARIO
INTRODUCCIÓN

1.2. Estudios sobre el Sudario

Giulio Ricci fue un pionero en el estudio del Sudario de Oviedo y su primer divulgador, gracias a su libro “L’Uomo della Síndone è Gesù” (1985). Al llegar a la Cámara Santa de Oviedo, esperaba encontrar un lienzo que complementara la Sábana Santa, creyendo que se trataba de una especie de mentonera para el cadáver. Sin embargo, se sorprendió al descubrir la abundancia de manchas de sangre en el Sudario y tomó una muestra para realizar un estudio hematológico. Ricci argumentó que el Sudario no debía considerarse como una mortaja, sino que había tenido un uso improvisado entre el lugar de la muerte y el de sepultura. A partir de la secuencia de las manchas, dedujo que la distancia recorrida era de 42,7 metros y que el traslado había tardado aproximadamente 10 minutos. Una de sus principales contribuciones fue cambiar la percepción sobre el Sudario. Hasta entonces, este se había guardado, mostrado y bendecido en posición vertical, ya que no se consideraba que existiera una forma correcta de exhibirlo; además, era más práctico tomar el marco en vertical para dar la bendición. Ricci sentó las bases para modificar esta práctica. Observando la simetría de las manchas principales en relación con un pliegue del lienzo, dedujo que estas se habían producido mientras el Sudario estaba doblado sobre el foco maculante. Sin embargo, cometió un error al asumir que el Sudario estaba doblado en sentido contrario: pensó que las dos partes del reverso estaban juntas cuando en realidad estaban separadas. Esto significaba que lo que él creía ser el reverso derecho (que está a la izquierda) no estaba pegado al reverso izquierdo (que está a la derecha), lo cual explicaba por qué algunas manchas no eran simétricas. Ricci también fomentó la colaboración con Max Frei y el Dr. Baima Bollone, ambos estudiosos de la Sábana Santa, y propuso un estudio médico-legal que finalmente no se llevó a cabo. Max Frei, palinólogo y director de la policía científica de Neuchâtel (Suiza), había realizado un análisis sobre la Sábana Santa examinando granos de polen encontrados en sus hilos. Presentó al arzobispo un informe sobre los pólenes identificados en el Sudario, señalando que no existían coincidencias significativas salvo aquellas relacionadas con polen que pudiera proceder de Palestina. Referencias: Ricci, G. (1994). Comparación Morfológica entre las huellas microscópicas del Sudario y las Anatómicas de la Faz Sindónica. En Actas del I Congreso Internacional sobre el Sudario de Oviedo: 363-368.

ÚLTIMOS CONGRESOS Y PRESENTACIÓN DE RESULTADOS DE INVESTIGACIÓN

COMPATIBILIDAD CONLA SÍNDONE DE TURÍN

ESTUDIO DEL SUDARIO REALIZADO POR EDICES

COINCIDENCIAS CON LOS EVANGELIOS
TRAYECTORIA HISTÓRICA

1.3. Coincidencias con los Evangelios

Para realizar una aproximación a las evidencias materiales del sepulcro vacío, es fundamental recurrir a las fuentes bíblicas que iluminan el hecho original y atestiguan la existencia de una sábana y un sudario. En este contexto, es relevante mencionar el evangelio apócrifo de San Pedro, que se conserva parcialmente y fue descubierto en 1945, así como el códice sinaítico, que hace referencia en griego a los lienzos extendidos. Florentino Díez, director de la excavación arqueológica del Santo Sepulcro en Jerusalén, explica que no se pudo completar el rito funerario debido a la premura del Sabbath, lo que llevó a cubrir la cara de manera improvisada debido al edema y la desfiguración del rostro. Los datos y las posibilidades ofrecidas por los textos griegos sobre el Sudario lo convierten en una prenda respaldada por el evangelista Juan. A continuación, se presentan las coincidencias que han ido encontrando los expertos al comparar los resultados del análisis del Sudario de Oviedo con los relatos evangélicos:
  • El Sudario tiene un tejido y unas dimensiones coherentes con las que se describen en el Evangelio.
  • El hombre del Sudario era un adulto con pelo largo, barba y bigote.
  • La morfología de la sangre humana encontrada en el Sudario es totalmente compatible con el grupo sanguíneo predominante en la raza hebrea. Se encontraron glóbulos rojos en coágulos de sangre del grupo AB.
  • Se sabe que el hombre del Sudario murió en vertical, con los brazos en alto. Coincide con la forma de crucifixión narrada en el Evangelio.
  • Fue torturado, el rostro está deformado y ensangrentado.
  • La sangre vital de la cabeza se relaciona con una coronación de espinas, lo cual sería un caso único.
  • El hombre del Sudario sufrió un edema de pulmón agudo, consecuencia de sus tormentos y cuyo origen fue la flagelación y las demás contusiones.
  • Para que el líquido saliera con facilidad sería necesaria una entrada de aire como la que originaría la lanzada.
  • Fue descendido al suelo y transportado hasta un lugar de sepultura, como se lee en el Evangelio.
  • El Sudario se espolvoreó de mirra y áloe al retirarlo de la cara.
  • El Sudario se encontró enrollado sobre sí mismo y fue conservado.
TERMINOLOGÍA UTILIZADA EN LOS EVANGELIOS En su Evangelio, Juan menciona en dos ocasiones la palabra «soudarion», que se traduce como «sudario» (pañuelo), y que no debe confundirse con la mortaja. Aunque hoy en día ambos términos se consideren sinónimos, en la época de Jesús «sudario» y «mortaja» tenían significados distintos. Juan relata que, al llegar la mañana del domingo de resurrección al sepulcro, encontraron los lienzos planos, caídos y deshinchados (no existe una traducción exacta para el verbo griego «keimena»), junto con al menos otro lienzo: el Sudario. En sus palabras: «Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro; vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte» (Jn 20, 6). Los tres Evangelios sinópticos coinciden en que Jesús fue envuelto en una «síndone» (lienzo de lino) adquirida por José de Arimatea. Mateo especifica que este lienzo era puro, es decir, sin mezcla de otras fibras. A diferencia de Lázaro, quien fue enterrado con un pañuelo y vendas, el cuerpo de Jesús estaba completamente cubierto por un gran lienzo (que se enfatiza al referirse a él como “lienzos”).

CONFERENCIA SOBRE LAS FUENTES BÍBLICAS DEL SUDARIO · CONSTANTINO BADA

Se trataba de dos piezas distintas, pero complementarias. La Síndone de Turín representa un ejemplo de lo que constituía un lienzo funerario en la época de Jesús, mientras que el Sudario de Oviedo ilustra lo que era un sudario en ese mismo período. En Oriente, es común utilizar una tela para absorber el sudor de la cabeza y el cuello; este lienzo puede denominarse «sudario» (pañuelo), derivado del término «sudara». Un pañuelo grande puede tener múltiples usos y no necesariamente debe considerarse una prenda funeraria, aunque podía emplearse para cubrir la cabeza del ajusticiado tras su muerte, conforme a la costumbre hebrea. Para los judíos, que ven al ser humano como imagen de Dios, dejar el rostro desfigurado de un difunto sin cubrir era casi considerado una blasfemia. Existen algunas referencias indirectas que sugieren que los apóstoles recogieron los lienzos del sepulcro. Por ejemplo, en la vida de Santa Ninó de Georgia (300 d.C.), su maestro Niaforis menciona que sí fueron recogidos y que fue Pedro quien lo hizo. Asimismo, el obispo Isodad de Merv, un destacado teólogo de la Iglesia del Este, también afirma que Simón Pedro fue quien guardó los lienzos. Además, hay otra referencia atribuida a San Braulio de Zaragoza.
Juan y Pedro recogieron los lienzos y se los llevaron cuidadosamente plegados.
Braulio de Zaragoza (s. VII), carta 42 a su discípulo Tajón
¿Es Jesús de Nazaret el hombre de la Sábana y el Sudario?
ESTUDIOS SOBRE EL SUDARIO

1.2.2. Compatibilidad con la Síndone de Turín

Al comparar el rostro visible en la Sábana Santa, es decir, el rostro tridimensional reconstruido a partir de la Síndone, con el rostro herido del Sudario de Oviedo, los investigadores llevan a cabo una intensa actividad relacionada con el estudio de la correlación matemática entre ambos lienzos, utilizando una metodología propia que combina antropología física, anatomía y geometría descriptiva. Concluyen que ambos lienzos envolvieron la misma cabeza, ya que todas las heridas coinciden exactamente en su disposición. Los estudios desarrollados hasta ahora sobre el Sudario de Oviedo han mostrado una información codificada en dicho lienzo extraordinariamente interesante e importante. El Lienzo de Oviedo cubrió el rostro de un cadáver de alguien que había muerto en unas condiciones totalmente análogas a la crucifixión y además había sido previamente maltratado hasta el punto de tener empapado en sangre el pelo de la cabeza, la parte superior de la espalda y la parte del pecho y cuello en la que el Sudario tocó. Esta es la información que transmite el propio Sudario. El Sudario de Oviedo merece la pena estudiarse a fondo. De la comparación entre ambos lienzos se puede decir que existe una complementariedad entre ambos que llama necesariamente la atención a cualquiera que profundice algo en su observación. Está claro que rostros diferentes pueden dar manchas muy parecidas, y que de la simple inspección macroscópica de las manchas que se observan en ambos lienzos sólo puede deducirse que merece la pena seguir investigando. No obstante, lo que empieza a arrojar una información más concreta es que, al mismo tiempo que se corresponden razonablemente bien (en apariencia) las manchas de ambos rostros, prácticamente coincidan también las manchas que se encuentran en la zona occipital de ambas cabezas. Además, las manchas de sangre que coinciden en ambos rostros coinciden también en cuanto a su tipología. Las que son sangre vital con las que son sangre vital; y las que son sangre “post mortem” (como corresponde al reguero que sale de la comisura derecha de la boca y al contorno de la barba y frente) con las que son sangre “post mortem”. Y simultáneamente en la zona occipital toda el área que muestra manchas puntiformes en el Sudario de Oviedo se inscribe íntegramente en la zona occipital que muestra la Síndone de Turín, siendo en ambos casos sangre vital. Esto es una coincidencia por un lado, inesperada , y, por otro lado, muy reveladora. No se conoce, dicen los expertos del Centro Español de Sindonología, ningún otro caso distinto del de Jesús de Nazaret, en que previamente a aplicársele el tormento de morir en la cruz haya sufrido un suplicio parecido al de la corona de espinas. Por otro lado, llama la atención que la hipótesis de Jackson sobre la formación de la imagen de la Síndone y el desplazamiento lateral de las manchas de sangre descrito por Lavoie y Adler exista en las manchas homólogas del Sudario de Oviedo situadas en la zona frontal izquierda de ambos lienzos. Se trata de otro hallazgo inesperado ya que ni Lavoie ni Adler ni el propio Jackson conocen a fondo el Sudario de Oviedo como para pensar que se trata de algo preconcebido, buscando un concordismo a espaldas de la realidad. La capacidad para reconocer esto requiere entrar a fondo en la forma de la propia colocación de los lienzos. Sudario de Oviedo y Síndone de Turín, dicen los expertos, son dos lienzos que deben estudiarse al mismo tiempo sin confundir el valor propio de cada uno de ellos, pero sin prescindir al mismo tiempo de la información que obtenida de uno, puede servir para interpretar mejor el otro.

LA INVESTIGACIÓN DE JUAN MANUEL MIÑARRO

ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE SÍNDONE Y SUDARIO. G. HERAS, D. VILLALAÍN Y R. ALMENAR

SÍNDONE Y SUDARIO DOS LIENZOS SEPULCRALES. GUILLERMO HERAS

1.2.1. Resumen de los resultados del estudio del Sudario realizado por el EDICES

  1. El Sudario de Oviedo es una reliquia venerada en la Catedral de Oviedo que presenta una serie de manchas originadas por sangre humana del grupo AB.
  2. Este lienzo se encuentra sucio, arrugado, parcialmente roto y quemado, con un alto nivel de contaminación; sin embargo, no muestra signos de manipulación fraudulenta ni corrupción.
  3. Se considera que es un lienzo mortuorio que, con alta probabilidad, estuvo colocado sobre la cabeza del cadáver de un hombre adulto con una constitución normal.
  4. El hombre representado en el Sudario tenía barba, bigote y cabello largo recogido en la nuca.
  5. Su boca estaba casi cerrada y la nariz aparecía aplastada y desviada hacia la derecha debido a la presión ejercida por el lienzo mortuorio. Ambos rasgos anatómicos han sido claramente identificados en el Sudario.
  6. El sujeto era un cadáver; el mecanismo de formación de las manchas es incompatible con cualquier posible movimiento respiratorio.
  7. En la zona suboccipital se observaron varias heridas punzantes, producidas en vida, que habían sangrado aproximadamente una hora antes de colocar el lienzo mortuorio sobre ellas.
  8. Prácticamente toda la cabeza, cuello, hombros y al menos parte de la espalda del hombre estaban ensangrentados antes de ser envueltos en este lienzo. Esto se deduce del hecho de que las manchas observadas en el cabello, frente y parte superior de la cabeza no pueden atribuirse a sangre procedente del cadáver. Por lo tanto, se puede afirmar que este hombre fue maltratado antes de morir, sufriendo lesiones que provocaron sangrado en el cuero cabelludo y heridas en el cuello, hombros y parte superior de la espalda.
  9. El hombre del Sudario padeció un grave edema pulmonar como consecuencia del proceso terminal.
  10. El lienzo de Oviedo fue colocado sobre su cabeza comenzando por la zona suboccipital y sujetándose al cabello con elementos punzantes. Desde esa área, rodea la parte izquierda de la cabeza hasta llegar al ángulo maxilar derecho, donde inexplicablemente se dobla sobre sí mismo y termina en forma de fuelle a la altura del ángulo maxilar izquierdo. Esta disposición sugiere que extender la tela alrededor de la cabeza podría haber presentado dificultades, lo que llevó a que se doblara sobre sí misma. Al colocarse el lienzo en esta posición, se observa cómo dos áreas manchadas quedan anatómicamente situadas: una sobre la «coleta» y otra sobre la parte superior de la espalda. Tras su muerte, el cadáver permaneció en posición vertical durante aproximadamente una hora, con al menos el brazo derecho levantado y la cabeza flexionada 70 grados hacia adelante y 20 grados a la derecha respecto a la vertical.
  11. Posteriormente, sin alterar la posición de los brazos, el cadáver fue colocado en decúbito prono lateral derecho, manteniendo la cabeza girada 20 grados hacia la derecha y situada a 115 grados respecto a la vertical, con la frente apoyada sobre una superficie dura. En esta posición se mantuvo durante aproximadamente otra hora.
  12. A continuación, el cadáver fue movilizado mientras una mano ajena intentaba contener la salida de líquido serohemático por la nariz y la boca, presionando firmemente contra estos elementos anatómicos. Esta operación pudo durar alrededor de cinco minutos. Durante todas estas posturas, el lienzo permanecía doblado sobre la cara del cadáver. Luego, el lienzo fue desdoblado y envolvió completamente la cabeza del cadáver, quedando esta perfectamente cubierta por una especie de capucha sujeta al cabello mediante elementos punzantes. Esta capucha permitía que parte del lienzo cayera sobre la espalda del sujeto, formando un pliegue en la parte superior de la cabeza en forma cónica o de cucurucho. Con la cabeza así cubierta, el cadáver se apoyó sobre un puño izquierdo que tenía la parte anterior de la mano hacia arriba, lo que provocó un deslizamiento del lienzo sobre el rostro en esta postura. Una vez que desapareció el obstáculo (posiblemente el cabello manchado de sangre seco o la inclinación de la cabeza hacia la derecha), se extendió el lienzo alrededor de toda la cabeza mediante un último movimiento del cadáver, apoyando el rostro boca abajo sobre un puño izquierdo cerrado. Este movimiento generó una gran mancha en forma de triángulo, donde se aprecian las huellas interdigitales en la parte que estuvo en contacto con dicha mano y una curva inscrita en la mejilla correspondiente al contacto con el rostro. Este movimiento también podría haberse realizado en aproximadamente cinco minutos.
  13. Finalmente, al llegar a este lugar y por razones desconocidas, el cadáver fue colocado en decúbito supino y se le retiró inmediatamente el lienzo de la cabeza.
  14. Posteriormente, el lienzo fue rociado posiblemente con áloe y mirra.

JORNADAS DE OBSERVACIÓN DIRECTA

DATACIÓN DELCARBONO 14

RECONSTRUCCIÓNDE LOS HECHOS

ESTUDIO HEMATOLÓGICO

DETERMINACIÓN DEL ADN

MACULOGRAMA

COINCIDENCIAS CON LOS EVANGELIOS
TRAYECTORIA HISTÓRICA

1.2.3. Últimos congresos y presentación de resultados de investigación

La última convocatoria fue el I Curso Interdisciplinar sobre el Sudario de Oviedo, que se llevó a cabo los días 23 y 24 de mayo de 2024 en Oviedo. Este evento tuvo como objetivo presentar los resultados de las investigaciones más recientes relacionadas con las manchas del Sudario. Se celebra tres décadas después del I Congreso Internacional. Entre los hallazgos más destacados se encuentran las concordancias entre la Sábana Santa y el Sudario, así como las manchas duplicadas en ambos lienzos, que resultan de la misma herida y reflejan los movimientos de los lienzos sobre los rostros. Actualmente, la investigación se centra en un análisis matemático detallado del Sudario, examinando cada mancha individualmente para realizar nuevos descubrimientos y establecer correlaciones con las manchas presentes en la Sábana Santa. Este enfoque se basa en métodos de antropología física, anatomía y geometría descriptiva.

I CURSO INTERDISCIPLINAR SOBRE EL SUDARIO DE OVIEDO

ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE SÍNDONE Y SUDARIO. G. HERAS, D. VILLALAÍN Y R. ALMENAR

El I Congreso Científico sobre la Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo, celebrado el 4 de noviembre de 2023 en Abarán, Murcia, se centró en los niveles de correlación matemática entre ambos lienzos, entre otros temas relevantes. Durante el congreso, se analizó la figura de Jesús de Nazaret desde una perspectiva histórica y se expuso el desarrollo histórico de la Sábana Santa de Turín y el Sudario de Oviedo. Además, se describieron las heridas visibles en ambos lienzos desde un enfoque forense, relacionándolas con la tortura sufrida por Jesús según los relatos evangélicos. Se determinó la correlación cualitativa entre ambas telas, identificando marcas duplicadas que podrían tener un origen común. Por último, se establecieron los niveles de correlación matemática, tanto lineal como angular, basándose en las nubes de puntos similares presentes en los dos lienzos.

REFLEXIONES DE LOS EXPERTOS DEL CES SOBRE LA TUMBA VACÍA EN LA UNIVERSIDAD FRANCISCO DE VITORIA EN 2022

Flagelos

LOS OBJETOSDE LA PASIÓN

Corona de espinas

Clavos

Lanza

En la Exposición permanente sobre la Sábana Santa de la Capilla UFV se encuentra, además de las réplicas de la Sábana y del Sudario de Oviedo, una representación de algunos objetos de la Pasión con fin únicamente didáctico.

Monedas

1. Flagelos

En el estudio médico forense las marcas del cuerpo son exactamente las que dejaría el flagrum taxilatum (instrumento usado por los romanos para la flagelación). Sus cintas de cuero terminaban en bolitas metálicas con pinchos (taxili) que desgarraban la piel al golpear. Las marcas de los azotes destacan claramente.
Los regueros de suero en las heridas de la espalda son inapreciables a simple vista, pero revelados por la fotografía con luz U.V. Para que se produzcan unos regueros así el cuerpo debía estar encorvado hacia adelante durante la flagelación.
En la impronta de la Síndone se pueden distinguir multitud de heridas dobles y paralelas que cubren el cuerpo por entero, siguiendo una doble dirección. «Más de 100 marcas», según el profesor P. Barbet. Se pueden consultar las siguientes fuentes:
  • Barbet, P. (1963). A doctor at calvary. New York.
  • Faccini, Barbara y Fanti, Giulio (2010). New image processing of the Turin Shroud scourge marks. ENEA, Italia.
  • Domínguez, J.J. (1998). La Síndone. Estudio médico. Biblia y fe. (24), pp. 85-121. [Supervisado por el Dr. José Delfin Villalaín].
  • Siliato, M.G. (1987). El “flagrum”, en El hombre de la Sábana Santa. Madrid: BAC, pp. 77-86.
  • De Palacios Carvajal, J. (2009). Fisiopatología de la flagelación, en La Sábana Santa. Estudio de un cirujano. Madrid: La Galería del Libro, pp. 98-105.
El peso de los hombros El reo portó un peso sobre los hombros después de la flagelación. Las marcas de la espalda han sido reabiertas posteriormente. Según los estudiosos, parece que ha cargado un peso que bien podría ser el patibulum o travesaño de la cruz. Sabemos que el palo vertical (estipes) estaba fijo en el suelo, y que el reo únicamente transportaba el horizontal (patibulum) hasta el lugar de la ejecución. Allí se montaba la cruz y con frecuencia se añadía arriba el titulus, esto es, una tablilla con la causa de la condena.
CORONA DE ESPINAS

2. Corona de espinas

Hay detalles que exigen conocimientos que no se tuvieron antes del siglo XVI:
  • Las heridas punzantes de la cabeza cubren todo el cuero cabelludo, no responden a un aro.
  • La corona de espinas colocada sobre el hombre de la Síndone ocupaba toda la cabeza.
  • Se cuentan más de 60 punzadas.
  • Las manchas de la cabeza se corresponden con una anatomía real.
  • La “épsilon” de la frente, por ejemplo, es de sangre venosa, mientras que el reguero doble sobre la ceja derecha es de sangre arterial.
Nuca
Frente
Sobre la nuca son visibles numerosos coágulos de sangre semejantes a los de la frente. Las espinas, que han causado profundas heridas en la cabeza, han dañado algunas partes de la arteria occipital y algunas venas profundas. La sangre efectivamente es de tipo arterial-venoso. El STURP comprobó que debajo de las costras de sangre no hay impronta del cuerpo, eso implica que primero debió llegar la sangre a la tela y luego se formó la imagen.
En el estudio médico de la Sábana Santa las manchas de sangre de la frente destacan sobre las demás, indicando que han llegado a la tela por mecanismos diferentes a los de la imagen. Sobre el rostro es visible en el centro de la frente un surco de sangre venosa con la forma de un “3” invertido, proveniente de una herida de la vena frontal. Cerca del inicio de la cabellera, dos pequeños goteos de sangre arterial desprendidos de una herida que ha dañado la parte frontal de la arteria temporal.
Consulta el artículo «Las lesiones punzantes en el cuero cabelludo» de Alfonso Sánchez Hermosilla y Antonio Gómez Gómez, en el que se habla del ziziphus como principal especie vegetal de la que se obtuvieron las espinas.
CLAVOS
FLAGELOS

3. Clavos

MUÑECAS

PIES

LAS DOS POSICIONES DEL CRUCIFICADO

LANZA
CORONA DE ESPINAS

4. Lanza

La lanzada era una de las dos formas que tenían los romanos de rematar al reo. La otra se aplicaba si el crucificado estaba vivo todavía y consistía en romperle las piernas: al perder el punto de apoyo ya no podía moverse para respirar y moría asfixiado en muy poco tiempo. La lanza entró entre la quinta y la sexta costilla y atravesó el pulmón hasta llegar a la aurícula derecha.
El estudio revela una herida abierta de 6 cm de ancho por 15 cm de largo (el óvalo superior) de la que han emanado sangre y otro líquido transparente, líquido pleural o del pericardio. Por su morfología corresponde a la inferida a un cadáver, el corte no se ha abierto como ocurriría de haber estado vivo el sujeto. El suero mezclado con la sangre del costado ha corrido por la espalda cuando el cadáver se ha depositado en el sepulcro envuelto en la Sábana.

ESTUDIO MÉDICO FORENSE DE LA LESIÓN DEL COSTADO DERECHO DEL HOMBRE DE LA SÍNDONE. S. HERMOSILLA, M. LÓPEZ Y G. GÓMEZ

MONEDAS
CLAVOS

Anexo sobre el estudio de las monedas de F. Filas

En el ojo izquierdo, otra moneda: Lepton Simpulum
En el ojo izquierdo, Filas ha identificado la imagen de un lepton simpulum, que fue una moneda acuñada por el procurador Poncio Pilato hacia el año 29 d.C. Este descubrimiento ha sido confirmado por el Prof. Baima Bollone y Nello Balossino en 1996. El simpulum es un símbolo muy frecuente tomado de la religión romana de la época. Era una copa o cucharón con asa que los sacerdotes utilizaban para gustar el vino que vertían en la cabeza de un animal destinado al sacrificio. A continuación, el adivino era autorizado a examinar las vísceras del animal y descifrar signos y presagios que los dioses enviaban al hombre a través del intérprete. No es la primera vez que el simpulum aparece en las monedas romanas, pero sí la primera en que aparece solo. Este dato confiere una ulterior particularidad a las monedas de Pilato, no solo en el contexto de Judea, sino también en relación con todas las demás monedas del Imperio.
En 1954 Francis L. Filas, S.J., de la Universidad Loyola de Chicago, al examinar unas ampliaciones de las fotografías tomadas por Giuseppe Enrie en 1931, descubrió sobre el párpado derecho los trazos de las letras U-C-A-I.
En 1978, algunos científicos, entre quienes se encuentran John P. Jackson y Eric J. Jumper, al examinar la imagen de la Sábana con el analizador de imágenes tridimensional VP-8 utilizado por la NASA, descubrieron sobre los ojos la imagen de dos objetos en forma de botón. Tres años más tarde, Francis L. Filas, trabajando con Michael Marx, experto en numismática, interpretaron las letras identificadas por Filas en 1954 -UCAI- como parte de la inscripción TIBERIOU KAISAROS y también descubrieron un lituus (bastón de un adivino). Se concluyó que se trata de un dilepton lituus: una moneda acuñada por el procurador Poncio Pilato entre los años 29 y 32 d.C., en honor del emperador Tiberio.
  • El Prof. Robert M. Haralick, director del Spatial Data Analysis Laboratory of Virginia Polytechnic Institute explica la imagen del lepton hallado por F. Filas en la Síndone. Documental La Sindone. Inquesta su un mistero (M. Damato y G. Giordano).
  • Ballosino, Moroni y Baima Bollone explican las monedas de los ojos derecho e izquierdo para el programa Mixer (G. Minoli-RaiDue).
  • Carreira, M. (2009). Sobre la existencia de monedas en los ojos del hombre de la Síndone de Turín.
  • Filas, F. (1982). The dating of the Shroud of Turin from coins of Pontius Pilate.
  • ¿Por qué los judíos ponían monedas en los ojos? Lee las influencias que ha tenido esta práctica hebrea en el artículo de la Revista Linteum del CES de 2006.
  • Jumper, E.J., K. Stevenson, Jr., and J.P. Jackson. Images of Coins on a Burial Cloth?, The Numismatist, July 1978, pp. 1349-1357.
¿La C en el lugar de la K era un error ortográfico?
Este era un problema que parecía excluir la identificación positiva hasta que fue encontrado un auténtico dilepton lituus con el error ortográfico. Desde entonces se han encontrado algunos otros con el mismo error. Esta anomalía, por tanto, confiere mayor credibilidad a la identificación de la moneda. El término lepton significa “pequeño” o “delgado” y en la época de los romanos un lepton era una moneda de poco valor, normalmente la de menor valor. Esta moneda romana era comúnmente llamada lepton en las provincias del Imperio Romano de lengua griega y así se encuentra en el Nuevo Testamento. El lituus era un bastón de madera que los adivinos tenían en la mano derecha y que simbolizaba la autoridad y la vocación pastoral. Era elevado hacia el cielo cuando los sacerdotes invocaban los dioses y pronunciaban sus profecías. Cuenta la leyenda que fue usado por Rómulo en la época de la fundación de Roma en el 753 a.C. Es interesante notar que el báculo que utilizan actualmente los obispos proviene directamente del lituus.
CLAVOS

ENEA 2010: un estudio que intenta reproducir la Sábana

La Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible de Italia (ENEA) llevó a cabo un nuevo estudio científico sobre la Sábana Santa con el objetivo de intentar reproducirla. El investigador principal, Paolo Di Lazzaro, junto a los científicos D. Murra, A. Santoni, E. Nichelatti y G. Baldacchini, concluyó que el lienzo no es una falsificación medieval. El equipo realizó numerosas mediciones no destructivas utilizando técnicas como espectroscopia infrarroja, visible y ultravioleta, fluorescencia de rayos X, termografía y pirólisis, espectrometría de masa, análisis micro Raman, fotografía en transmisión, microscopía, extracción de fibrillas y pruebas microquímicas. En la imagen se puede ver a Paolo Di Lazzaro flanqueado por otros miembros del equipo.
Conclusiones del estudio ENEA La doble imagen (frontal y dorsal) de un hombre flagelado y crucificado que apenas se distingue en el paño de lino de la Sábana Santa presenta características físicas y químicas tan singulares que actualmente resulta imposible reproducir en laboratorio una coloración idéntica en todos sus componentes. Una de las observaciones más relevantes es la relación precisa entre la intensidad (esfumado) de la imagen y la distancia entre el cuerpo y la tela. Además, la imagen también aparece en áreas del cuerpo que no estaban en contacto directo con el lienzo, como justo encima de las manos o alrededor de la punta de la nariz. Por otro lado, es menos probable que la imagen se haya formado por contacto directo con el cuerpo debido a la ausencia de deformaciones geométricas típicas de un objeto tridimensional en contacto con una superficie bidimensional; también falta la huella lateral del cuerpo. Asimismo, no se han encontrado señales que indiquen putrefacción en las áreas correspondientes a los orificios del cuerpo, lo cual normalmente se manifiesta alrededor de 40 horas después de la muerte. Esto sugiere que la imagen no depende de los gases producidos por la descomposición y que el cadáver no permaneció más de dos días. La Sábana Santa presenta características que aún no han podido ser reproducidas, como el difuminado de la imagen causado por una variada concentración de fibrillas amarillas alternadas con fibras incoloras.
¿Por qué no es posible su reproducción? La potencia total necesaria para iluminar instantáneamente la superficie del lino correspondiente a un cuerpo humano de estatura media equivale a 2.000 MW/cm²; esto se traduce en 34.000 millones de vatios para una superficie de 17.000 cm². Por lo tanto, hoy en día resulta prácticamente irrealizable reproducir toda la imagen utilizando un solo láser excimer. Esta potencia no puede ser generada por ninguna otra fuente de luz UV disponible hasta ahora; las más potentes disponibles en el mercado alcanzan solo algunos miles de millones de vatios.

INFORME ENEA 2010

Lirey y los templarios

En el año 1300, Godofredo II de Charny, maestre templario de Normandía, legó la Síndone a la Iglesia-Colegiata de Lirey, en Francia. Afirmó tener «la certeza de su autenticidad», aunque no pudo revelar cómo había conseguido la reliquia. Se sospecha que este secreto encierra el hecho de que recibió la Síndone como botín de los templarios, quienes conocían su historia y su imagen. En la casa madre de la orden en Templecombe, Inglaterra, se descubrió un panel de madera empotrado en un muro que presenta evidentes similitudes con la Síndone, especialmente en lo que respecta a la peculiar forma de la boca.Se cree que los templarios guardaron la Síndone tras sacarla de Constantinopla y se negaron a entregarla cuando el rey francés confiscó sus bienes. Godofredo II murió en la hoguera, junto al último Gran Maestre de la Orden, Jacques de Molay. Ambos se resistieron a aceptar las acusaciones formuladas por el rey Felipe IV de Francia (conocido como Felipe el Hermoso), entre las cuales se incluía la supuesta adoración a un rostro blasfemo de Cristo. El singular entramado relacionado con la Sábana Santa está representado en una medalla datada alrededor del año 1348, conmemorando una peregrinación a Lirey, que se conserva en el Museo Cluny de París. Además, a mediados del siglo XX se halló un medallón con los escudos de la casa Charny —a la que pertenecía Godofredo II— al dragar el Sena.

Manos

Según el estudio médico forense, por los regueros de sangre se puede saber que fue clavado con clavos en las muñecas. Como tiene una mano sobre otra, únicamente se aprecia la herida de la mano izquierda, pero el reguero del otro brazo indica la presencia de otro clavo en la mano derecha.Este es un detalle anatómico desconocido hasta hace muy poco: un clavo en la palma de la mano difícilmente sostiene a un crucificado. Experiencias realizadas por el profesor Pierre Barbet con cadáveres le permitieron comprobar experimentalmente que el carpo es mejor sitio para clavar los clavos, pues en el caso de un hombre de unos 80 kilos, cada clavo ha de soportar 90 kilos de tracción. La palma de la mano se desgarraría. ¿Una mano muy alargada y con solo cuatro dedos? Estas son dos objeciones que pusieron los primeros estudiosos de la Síndone a la autenticidad del Lienzo. Son dificultades que quedan sin fundamento desde el momento en que Barbet demostró que el clavo está colocado en el “espacio de Destot”. Ese es, efectivamente, un punto muy firme de sujeción, pero el clavo lesiona el nervio mediano que tiene una doble función: motora y sensitiva; así que, por una parte, produce el repliegue automático del pulgar y, por otra, uno de los dolores más fuertes que pueda soportar un ser humano. Una explicación lógica adicional es que los reos que fueran a ser crucificados no colaborarían a la hora de poner la mano sobre el madero. Si se hubiera sujetado el brazo de esa forma quedaría libre, precisamente, el espacio para colocar el clavo. La luz U.V. ha permitido determinar con exactitud el hueco dejado por el clavo dentro de la mancha de sangre de la mano derecha. Podemos apreciar incluso las magulladuras producidas en los nudillos al girar la mano contra el madero durante los movimientos necesarios para respirar. Para los hebreos la palabra equivalente a “mano” designaba desde la punta de los dedos hasta el codo. En todo caso, los huesos del carpo –la muñeca– son, desde el punto de vista anatómico, parte de la mano.

Las dos posiciones del crucificado

Las dos posiciones del crucificado sobre la cruz son: una “caída” y otra “levantada”, para evitar la muerte inmediata por asfixia. La posición del cuerpo suspendido a peso por las manos se denomina “posición de descanso muscular” (aunque es una postura muy forzada). Estando así el cuerpo la caja torácica se bloquea y no se puede respirar, sobreviniendo la asfixia en poco tiempo. Para hacer más lenta la muerte los soldados romanos colocaban un apoyo en los pies (en este caso un clavo) y dejaban las piernas algo flexionadas. Era necesario tirar de los clavos de las manos, incorporándose y doblando el tronco hacia un lado, para expulsar el aire de los pulmones. Es de destacar la perfecta concordancia entre las dos posiciones de un crucificado en la cruz y las hemorragias de las manos que se ven en la Síndone. (Imagen a la izquierda basada en el arte de Monseñor Giulio Ricci)

Teorías alternativassobre el fallo del C14

La datación fue alterada por el incendio – Dr. Dimitri Kouznetsov El Dr. Dimitri Kouznets, un destacado científico y exdirector del Laboratorio «E. A. Sedov» de Moscú, realizó una interesante experiencia basada en los cálculos del Dr. John Jackson. Kouznetsov sometió una tela del siglo I, cuya datación había sido confirmada por los laboratorios de Tucson, a un simulacro del incendio que afectó a la Sábana Santa en 1532. Como resultado de esta prueba, una segunda datación atribuyó al lienzo una fecha mucho más reciente. Se descubrió que la combustión parcial del tejido en un ambiente cerrado había alterado el contenido de Carbono 14 de la muestra. Protones y neutrones alteran el Carbono 14 – Jean-Baptiste Rinaudo Jean-Baptiste Rinaudo, investigador en Medicina Nuclear en Montpellier, propone que la imagen de la Sábana Santa se originó a partir de una irradiación instantánea de protones emitidos por el cuerpo bajo la influencia de una energía desconocida. Rinaudo sostiene que los átomos involucrados en este fenómeno —que ha logrado reproducir experimentalmente— son los del deuterio, compuestos por un protón y un neutrón presentes en la materia orgánica. En sus experimentos, ha comprobado que los protones son responsables de formar la imagen, mientras que los neutrones enriquecen el Carbono 14, lo que podría falsear su datación (Rinaudo, J., «Protonic Model of Image Formation», Third International Congress on the Shroud of Turin, Turín, Italia, 5-7 de junio de 1998). Contaminación no correctamente extraída – Dres. Garza y Mattingly Los doctores Garza Valdés y Mattingly, del Instituto de Microbiología de la Universidad de San Antonio en Texas, obtuvieron uno de los fragmentos de la Sábana que no se utilizó durante las pruebas de 1988. Al analizarlo, encontraron que sobre el lienzo había una abundante presencia de compuestos biológicos formados por hongos y bacterias que no pudieron ser eliminados con los tratamientos de limpieza aplicados anteriormente. Esta contaminación residual puede haber influido significativamente en la precisión de la datación por Carbono 14.

Desde Jerusalén a España

Una carta escrita por Osmundo de Astorga entre 1082 y 1096 menciona una tradición según la cual siete hombres llegaron desde Jerusalén a España llevando las reliquias a Toledo y luego a Astorga y Oviedo. El obispo Pelayo, en su obra «Liber testamentorum ecclesiae Ovetensis», escrita entre 1109 y 1130, relata que durante el reinado del visigodo Sisebuto, una caja llena de reliquias fabricada por algunos «discípulos de los apóstoles» fue llevada a África y luego a Toledo. Allí permaneció hasta la invasión musulmana y el final del reinado de Rodrigo en 712, momento tras el cual fue trasladada a Asturias. Se dice que Alfonso II de Asturias llevó esta caja a la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo. En la «Historia legionense», una biografía inconclusa de Alfonso VI de León escrita hacia 1115, se afirma que el arca llegó a Sevilla en barco directamente desde Jerusalén y permaneció en Toledo durante cien años antes de ser transportada por mar a un puerto asturiano cerca de Gijón; posteriormente fue llevada a Oviedo por Alfonso II. Una lista de reliquias redactada en el siglo XII para peregrinos —conocida como el manuscrito de Valenciennes— detalla que el arca pasó por África, Cartagena y Toledo antes de llegar finalmente a Oviedo; una versión más tardía incluye Sevilla antes que Toledo. El «Chronicon mundi» escrito por Lucas de Tuy entre 1232 y 1239 narra que el arca fue llevada a Toledo en el siglo VII donde permaneció durante 75 años; luego fue trasladada a Asturias en 711 y finalmente llegó a Oviedo en 828. Resulta notable que las fuentes históricas hagan referencia a una «reliquia del sudario», es decir, una porción específica, mientras que el Sudario de Oviedo es considerado completo. Finalmente, durante el IV Concilio de Braga celebrado en 675 se menciona un «Arca de Dios» con reliquias; según algunas fuentes contemporáneas, esta Arca Santa se encontraba entonces en Toledo.

Resultados de la datación

En la rueda de prensa del 13 de octubre de 1988, el cardenal Ballestrero informó ante un salón repleto de periodistas que, según un telegrama recibido, la muestra de la Sábana presentaba una cantidad de C14 equivalente a la de un lienzo del siglo XIII o XIV. En concreto, con un margen estadístico del 95%, se le atribuía una fecha entre 1260 y 1390 d.C. El 16 de febrero de 1989, cinco meses después de la rueda de prensa en Turín, se publicó el informe científico del análisis en la revista Nature. Esta demora hizo que la valoración de los resultados por parte de la comunidad científica internacional pasara casi desapercibida. Para los medios de comunicación, el tema ya estaba cerrado; sin embargo, no sucedió lo mismo para los investigadores. El nivel de significación asociado a la datación de la Sábana es excepcionalmente bajo (se ha redondeado al 5%, pero es aún inferior). Como afirma expresamente el artículo publicado en Nature, en el caso de la muestra correspondiente a la Sábana (muestra 1), “la dispersión de las medidas entre los tres laboratorios es mayor a lo que podría esperarse por los errores citados”, lo que sugiere que hubo circunstancias no consideradas que provocaron una dispersión anormal en los resultados.
A la luz de los protocolos actuales, en estos estudios no se siguieron todos los estándares de pretratamiento y muestreo exigidos por laboratorios de referencia como Beta Analytic, uno de los más importantes del mundo. Aunque se usó un diseño “ciego” con tres laboratorios, el método de limpieza y fraccionamiento químico fue menos riguroso que el protocolo moderno.

Imágenes similares a las de la Sábana obtenidas mediante electrofotografías del Dr. Oswald Scheuermann

Los estudios experimentales realizados por el físico Oswald Scheuermann, utilizando cargas eléctricas, han permitido obtener imágenes de flores que son sorprendentemente similares a las encontradas en la Sábana Santa. Para ello, Scheuermann empleó un generador Van de Graaff como fuente de alto voltaje, creando impresiones electrofotográficas a través de emisión electrónica sobre papel fotográfico. Las hojas de las flores impresas presentan márgenes con dientes prominentes y un centro casi blanco. En particular, la inflorescencia del Chrysanthemum coronarium muestra flósculos claramente desplegados, cada uno con un borde oscuro que recuerda a la impresión de la hoja floral. Los flósculos centrales, que tienen forma tubular, aparecen como puntos en el centro de la imagen, mientras que el cerco blanco que los rodea corresponde a la depresión entre los dos tipos de flósculos. Las marcas dejadas por las plantas en la Sábana presentan una notable similitud con las impresiones obtenidas mediante electrofotografía (también conocida como fotografía Kirlian), lo que sugiere una conexión interesante entre ambos fenómenos.
Imágenes de flores similares a las encontradas en la Sábana.
Imagen de un Chrysanthemum coronarium obtenida por el Prof. O. Scheuermann.

LA PRIMERA FOTOGRAFÍA REALIZADA A LA SÁBANA (1898) POR SECONDO PIA

En 1898, el abogado Secondo Pia obtuvo la autorización de la Casa Saboya para fotografiar la Sábana Santa, que en ese momento estaba custodiada por los Duques de Saboya en Chambéry, uno de los muchos lugares por los que había pasado a lo largo de su historia. Durante la ostensión de 1898, una exhibición pública de la Síndone, Pia realizó las fotografías que revelarían una característica inexplicable: la negatividad. Este fenómeno sorprendió a todos, ya que al observar el negativo fotográfico se podía apreciar una imagen mucho más clara y detallada de la figura impresa en el lienzo. El descubrimiento de la negatividad de la Síndone La fotografía que hizo Secondo Pia reveló una característica sorprendente del lienzo: la figura del hombre en la Sábana aparece como un negativo fotográfico, con las partes sobresalientes en tonos oscuros y las áreas restantes en tonos claros. Lo inusual fue que la imagen real del sujeto se podía apreciar en el negativo, y no en el positivo. Este descubrimiento despertó un creciente interés en la comunidad científica por el estudio de la tela y llevó a la formación de grupos de investigación estables, como el STURP. Así, se confirmó que el negativo realmente contiene el positivo óptico de la imagen. En un negativo fotográfico convencional, se produce una doble inversión: lo que aparece blanco en el positivo se muestra negro en el negativo y viceversa (se invierte el claroscuro). Además, lo que está a la derecha en el positivo aparece a la izquierda en el negativo y viceversa. Sin embargo, lo extraordinario es que en este caso fue en el negativo y no en el positivo donde se pudo observar la imagen real del sujeto fotografiado.

Primera fotografía de la Síndone

Negativo de la fotografía anterior

DOS CARTAS DE SECONDO PIA SOBRE LA FOTOGRAFÍA DE LA SÁBANA SANTA

La presencia de monedas en los ojos del hombre de la Sábana, según Pierluigi Baima Bollone, médico y presidente honorífico del Centro de Sindonología de Turín

Como ya se ha visto en los apartados anteriores, investigaciones sobre la Sábana Santa han incluido análisis de restos de polen para datar y el Lienzo, pero también se han realizado estudios numismáticos, que son aquellos relacionados con el estudio científico de monedas, medallas y otros objetos relacionados con la moneda, incluyendo su historia, metalurgia, iconografía, inscripciones y función económica y social. Pierluigi Baima Bollone, que también ha hecho grandes aportaciones en el campo de la hematología para el estudio de la Sábana Santa, reconoce un elemento importante al investigar sobre la Sábana Santa, pero discutido entre los entendendidos. Se trara de la presencia de monedas acuñadas por Poncio Pilato sobre los ojos de hombre de la Sábana, supuestamente datadas en la época de Jesús. ¿Qué encontraron? Una de las monedas identificadas en el Lienzo es un leptón de bronce con la inscripción «TIBERIOU KAICAROC». Los investigadores han analizado las características de estas monedas, incluyendo su tamaño y las posibles variaciones en las acuñaciones, y han concluido que la presencia de estas dos monedas de Poncio Pilato, datadas entre el 29 y el 30 d.C., proporciona un fuerte vínculo cronológico con la época de Jesús. A pesar de que en el libro de Baima Ballone, La nuova indagine sulla Sindone, se menciona la posibilidad de que la imagen y las posibles inscripciones en la Sábana Santa podrían haber sido aceptadas como auténticas y posteriormente copiadas en el lienzo, también se señala que los estudios numismáticos sobre las monedas son consistentes con la cronología propuesta. El texto aclara que las primeras declaraciones que consideraban la Sábana Santa una falsificación medieval se realizaron sin un profundo conocimiento de la numismática antigua y sin la adecuada experiencia en el análisis textil. Así, la presencia de las monedas de Poncio Pilato en la Sábana Santa se propone como un punto central en las investigaciones, sugiriendo una conexión con la época de la crucifixión de Jesús de Nazarte, según los estudios numismáticos. Puedes leer el texto íntegro a continuación:

LA NUOVA INDAGINE SULLA SINDONE · PIERLUIGI BAIMA BOLLONE

La investigación de Juan Manuel Miñarro

El escultor e imaginero español Juan Manuel Miñarro, reconocido por impartir cursos sobre reconstrucción facial a criminólogos utilizando cráneos como referencia, ha determinado las distancias y posiciones relativas de las manchas en los lienzos en relación con puntos anatómicos específicos. Su labor se inspira en el ingeniero de Caminos y académico de Bellas Artes Ángel del Campo Francés, quien se propuso crear un retrato del rostro politraumatizado.Para reproducir la mancha central del Sudario tras haber desarrollado dos versiones del rostro de la Sábana Santa, Miñarro consideró crucial utilizar referencias anatómicas en lugar de centrarse únicamente en las manchas de sangre. Realizó numerosas comparaciones fotográficas, ajustando correctamente la escala entre las imágenes y su posición relativa respecto al cuerpo. Además, corroboró la información tridimensional descubierta por el STURP. Miñarro tuvo en cuenta la inclinación de la cabeza y los grados correspondientes. Contaba con información tanto frontal como posterior y ahora disponía del perímetro completo. Partió de un calco realizado por Felipe Montero y buenos facsímiles para situar el eje de inclinación del rostro aproximadamente 15 grados hacia la derecha, dado que las manchas de sangre están influenciadas por el movimiento de los fluidos. Colocó los puntos cefalométricos en el Sudario, restando el escalón nasal donde la convexidad no es simple; así determinó que todo giraba alrededor del punto de la nariz y también reflejó la zona de las orejas. Se estudió un orificio oval que atraviesa de izquierda a derecha manteniendo una relación simétrica. Las costras oscuras observadas en los bordes de la quemadura producida por una vela durante una exploración rutinaria podrían ser restos de sangre. La técnica de transiluminación, que revela toda la densidad sanguínea, indica que la mancha se formó cuando el lienzo fue colocado doblado sobre la cabeza del cadáver en su primera posición. Por primera vez se pueden cuantificar las nubes de puntos relacionadas con las medidas angulares en la frente y en la nuca. El pómulo derecho y la barbilla muestran correspondencias espaciales entre los distintos accidentes topográficos presentes en ambas cabezas; en el Sudario, esto refleja cómo circuló la sangre por el rostro (como se ha observado, no es tanto el área de la mancha lo que importa sino más bien la posición de las lesiones). Las tumefacciones y deformaciones coinciden en ambos lienzos: mientras que una muestra esta información a través de imágenes, la otra lo hace mediante la dirección del fluido.

Este es el resumen de los datos extraídos:

  • Existen coincidencias matemáticas y geométricas en toda la superficie de la cabeza.
  • Existen abundantes coincidencias en la zona de la nuca.
  • Existen posibles huellas de la flagelación en el Sudario de Oviedo.
  • La posición y la distancia relativa de cada mancha de sangre coincide en ambas telas.
  • Concordancia de las manchas: sangre vital en la zona de la nuca, contorno del épsilon de la frente, centro del coágulo de la frente, golpe en el dorso de la nariz, pómulo derecho inflamado, mancha de forma trapezoidal en la zona de la nariz y la boca, punta de la nariz torcida a la izquierda, mentón inflamado y manchado.

Jarrón litúrgico

En Homs (Edesa) se encontró un jarrón litúrgico de plata del s. VI con un retrato de Cristo inspirado en el Mandylion, parecido al rostro de la Síndone tal como se veía entonces.

Reflexiones de los expertos del CES sobre la tumba vacía en la Universidad Francisco de Vitoria en 2022

Los expertos en el Sudario de Oviedo, Guillermo Heras, Alfonso Sánchez Hermosilla, Juan Manuel Miñarro y Felipe Montero, se reunieron en la Universidad Francisco de Vitoria para presentar sus respectivas reflexiones sobre la «tumba vacía» de Jesús de Nazaret y dar a conocer los resultados de su investigación conjunta. Entre las conclusiones más destacadas se encuentran las siguientes:

  • Tanto el Sudario como la Sábana cubrieron el mismo cadáver.
  • Estadísticamente, se requieren 12 puntos de coincidencia para confirmar que dos huellas pertenecen, en dos objetos distintos, al mismo individuo. Por ejemplo, en el campo de la criminología bastan 8 puntos para convencer a un juez de que una huella corresponde a un sospechoso. Los análisis realizados por el Equipo de Investigación EDICES (Centro Español de Sindonología) han identificado más de 50 concordancias entre la Síndone y el Sudario, lo que refuerza la probabilidad de que pertenezcan al mismo individuo.

Estudio del cardiólogo Franco Serafini sobre el grupo sanguíneo de algunos milagros eucarísticos y su relación con la Sábana Santa (2023)

Franco Serafini, médico cardiólogo italiano, en su libro Un cardiologo visita Gesù: I miracoli eucaristici alla prova della scienza (Un cardiólogo visita a Jesús: milagros eucarísticos a prueba por la ciencia) realiza un estudio del grupo sanguíneo AB en relación con algunos milagros eucarísticos en los que apareció sangre humana en la forma consagrada. A continuación ofrecemos un resumen de la parte del libro que explica el análisis hematológico y su relación con la Sábana Santa y el Sudario de Oviedo. En el libro se explica los cuatro grupos sanguíneos principales (0, A, B, AB) en la población humana y la prevalencia de estos grupos en diferentes regiones del mundo, indicando que el grupo 0 es el más común a nivel global, seguido por el grupo A, luego el B y finalmente el AB, que es el menos frecuente. En el PDF que se puede ver más abajo, se encuentran las cifras específicas para poblaciones de Europa, América, Asia y Medio Oriente. Al hacer el análisis del grupo sanguíneo en la Sábana Santa de Turín, el Sudario de Oviedo y la Túnica de Argenteuil, el autor menciona la identificación del grupo AB, que coincide con la de los milagros eucarísiticos de los que trata gran parte del desarrollo del libro.

UN CARDIÓLOGO VISITA JESÚ - FRANCO SERAFINI

LA SEGUNDA FOTOGRAFÍA DE LA SÍNDONE (1934) TOMADA POR GIUSEPPE ENRIE

La fotografía que se ve a continuación fue tomada durante la Ostensión de 1934 por el fotógrafo Giuseppe Enrie. Esta ocasión confirmó el fenómeno observado en las imágenes de Secondo Pia, ya que las nuevas fotografías revelaron características sorprendentes. Las instantáneas en blanco y negro capturadas por Enrie son consideradas insuperables para su época. Se volvió a constatar que el negativo realmente contiene el positivo óptico de la imagen. En el negativo fotográfico, las manchas de sangre aparecen claramente, ya que en el original son oscuras —como es lógico para la sangre—, mientras que la impronta del cuerpo adquiere su verdadera apariencia en el negativo. Esta singularidad hace que una falsificación medieval sea prácticamente inimaginable; antes de la invención de la fotografía, el concepto mismo de negatividad era desconocido y, sin duda, incomprendido.

El científico Yves Delage afirma la veracidad de la fotografía En París, el científico Yves Delage llevó a cabo un exhaustivo estudio del negativo de la Sábana Santa, que es una copia de la imagen capturada por Secondo Pia. Utilizando una lupa y, en ocasiones, un microscopio para realizar su análisis, Delage llegó a las siguientes conclusiones:

Me parece que esta fotografía es verdadera, sin el menor retoque. La imagen que la Sábana Santa ofrece al visitante se diría que es un negativo. De hecho, las zonas en relieve, por ejemplo, la nariz, los párpados cerrados, los pómulos, están obscuras, y en cambio las partes hundidas están claras. La fotografía, cambiando entre sí las luces y las sombras, me presenta una imagen humana increíblemente nítida, con una perfección anatómica y una belleza de formas que no me hubiera imaginado nunca antes de verla. El cuerpo de este hombre, que hasta hace un momento parecía misterioso e incomprensiblemente impreso al revés, tiene una figura perfectísima. Y este rostro, no puedo negarlo, es verdaderamente sorprendente. Dicen que este es el rostro de Cristo. Yo no lo sé, pero no sé tampoco a qué otra persona puede pertenecer. Y si lo comparo con los retratos de Jesús que desde el Renacimiento han realizado los mejores pintores este los supera a todos. Es por todo esto por lo que quiero saber cómo ha podido formarse esta imagen.

Yves Delage - Conferencia del 2 de abril de 1902 en la Academia de las Ciencias de la Universidad de la Sorbona de París

Positivo y negativo fotográfico de la impronta frontal

Detalle del negativo a color del rostro

Estudio hematológico

El Dr. Villalaín, junto a su equipo de la cátedra de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid y posteriormente de la Universidad de Valencia, dirigió el estudio hematológico-forense del Sudario desde 1990 hasta 2012. El Prof. Sánchez Hermosilla, médico forense y profesor de Antropología y Genética Forense en la UCAM, ha continuado y ampliado los estudios iniciados por el Dr. Villalaín Blanco, quien publicó «Patografía de Jesús de Nazaret» en 2016 (Editorial Memoralia: Madrid).El equipo del Dr. Villalaín realizó más de 3,200 pruebas de control, todas las cuales dieron resultados positivos. Se identificaron glóbulos rojos en coágulos de sangre que resultaron ser del grupo AB. Tanto el Dr. Carlo Goldoni, hematólogo en Roma, como el Dr. Pier-Luigi Baima Bollone, catedrático de Medicina Legal en la Universidad de Turín, confirmaron la presencia de sangre.

Uno de los primeros hallazgos del EDICES (Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología) fue determinar el orden de formación de las manchas principales tras un análisis detallado de los coágulos sanguíneos. Algunas manchas son compatibles con lesiones causadas por una corona de espinas, una flagelación con el flagrum taxilatum romano y una lanzada. Se observaron manchas superpuestas que contenían capas informativas unas sobre otras.Se descubrieron coágulos de fibrina que habían pasado desapercibidos debido a su tamaño, pero que han proporcionado información valiosa. Estos coágulos se formaron en la cavidad pleural y pericárdica como respuesta a los golpes sufridos durante la flagelación, generando líquidos pleurales y pericárdicos ricos en fibrina pero con cantidades mínimas de sangre. Estos coágulos habrían permanecido ocultos si no hubiera sido por la herida postmortem causada por la lanzada, que conectó estas cavidades con el exterior. Los coágulos de fibrina llevaron a Sánchez Hermosilla a concluir que existía un orificio de salida correspondiente a la lanzada y a explicar la peculiar composición de las manchas denominadas «en acordeón» y «difusa», ambas ricas en coágulos de fibrina y casi exentas de sangre. También se identificaron otros fluidos corporales como líquido pleural y pericárdico, que aumentan para protegerse ante agresiones. De hecho, se encontró más sangre en el Sudario que en la Sábana Santa debido al edema pleural provocado por asfixia. El líquido pleural y pericárdico fluye de manera diferente; no coagula y tiende a manchar más. Por lo tanto, se concluye que este cadáver murió por asfixia y expulsó mucosidad y sangre. Las manchas principales consisten en sangre diluida con líquido proveniente del edema pulmonar en una proporción aproximada de 1/6. Para evitar que la sangre fluyera por boca y nariz durante el traslado del cuerpo, quienes realizaron esta tarea utilizaron sus manos, dejando manchas dactilares sin huellas digitales evidentes. No se encontraron lesiones óseas ni fracturas; la única lesión observada fue una luxación del cartílago nasal. Además, se determinó que el cadáver había sido tratado con áloe y mirra (estoraque). Marzia Boi, miembro del equipo investigador, demostró que fue amortajado con láudano, cistus, lentisco, terebinto, gálbano y helichrysum en lugar de gundelia. Se llevaron a cabo experimentos utilizando ramas espinosas; una especie particular llamada ziziphus —que crece en Oriente Medio— presenta espinas grandes junto con otras pequeñas en forma de gancho, lo cual facilita la creación de coronas sólidas al entrelazarse estas espinas. La única corona coherente con este cadáver tiene forma similar a un casco y estaba asegurada alrededor de la cabeza con algún tipo de cordón.

Dos leyendas conocidas

Entre los siglos XII y XIII circuló una leyenda afirmando que el arca había sido construida en Jerusalén y posteriormente arrojada al mar en Jaffa; perseguida por los santos Julián y Serrano, flotó hasta Cartago antes de ser llevada a Toledo bajo el obispado Ildefonso (657-667). Luego fue transportada al Monsacro cerca de Oviedo durante cuarenta y cinco años. Se dice que Alfonso II añadió al arca las reliquias de los santos Julián y Serrano junto con otras procedentes de diversas localidades españolas. En el siglo XVI surgió otra leyenda sobre san Toribio de Astorga, quien supuestamente trasladó algunas reliquias desde Jerusalén hasta una localidad entre Galicia y Asturias; parte de estas reliquias habrían sido colocadas en una capilla llamada Santa María de Monsacro. Andrea Nicolotti, profesora de la Università degli Studi di Torino, realizó una invrstigación sobre la historia antigua y moderna del Sudario de Oviedo que puedes consultar a continuación. Además, puedes consultar la tesis doctoral sobre el Sudario de Oviedo del presidente del Centro Español de Sindonología, Jorge Manuel Rodríguez Almenar.

EL SUDARIO DE OVIEDO, HISTORIA ANTIGUA Y MODERNA · ANDREA NICOLOTTI

RODRÍGUEZ ALMENAR, J. M. (2000). EL SUDARIO DE OVIEDO. EDICIONES UNIVERSIDAD DE NAVARRA, S.A. (EUNSA): PAMPLONA.

La Universidad Católica de Murcia (UCAM) encuentra un tipo de polen que coincide tanto en la Sábana de Turín como en el Sudario de Oviedo

La investigación de la Universidad Católica de Murcia (UCAM) sobre el Sudario de Oviedo ha aportado pruebas de gran relevancia para la sindonología, centradas especialmente en la concordancia biológica con la Sábana Santa de Turín. El equipo de investigación, que incluye a miembros del EDICES (Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología), ha utilizado microscopía electrónica de barrido de última generación para analizar las muestras y han encontrado lo siguiente:
  • El polen «atrapado» en la sangre: El hallazgo más crítico es un grano de polen de la especie Helichrysum (siempreviva) que se encuentra adherido a las manchas de sangre. Esto es fundamental porque demuestra que el polen no es una contaminación aleatoria posterior (fruto de exposiciones medievales o modernas), sino que llegó a la tela en el mismo momento en que se produjo la hemorragia.
  • Concordancia entre ambos lienzos: La palinóloga Marzia Boi ya había identificado este mismo polen en la Sábana Santa de Turín. El hecho de que ambas telas compartan esta especie botánica específica, mezclada con la sangre, refuerza la teoría de que ambos lienzos estuvieron en contacto con el mismo cuerpo en un mismo escenario funerario en Jerusalén.
  • Grupo sanguíneo: La investigación confirma que el Sudario de Oviedo presenta sangre humana del grupo AB, el mismo detectado en la Síndone de Turín. Además, la distribución de las manchas de sangre en el Sudario encaja matemáticamente con las heridas de la cabeza visibles en la Sábana Santa.
  • Descarte de falsificación: Para los investigadores, la presencia de material biológico del siglo I (polen de plantas de Oriente Medio) íntimamente ligado a la sangre invalida las tesis de que el Sudario pudiera ser una creación artística posterior.
A raíz de estos últimos descubrimientos, la botánica ha dejado de ser una simple herramienta de geolocalización para convertirse en una prueba forense de primer orden. Las recientes investigaciones de la Dra. Marzia Boi, integradas con los hallazgos de la UCAM y el EDICES, han revelado un vínculo físico excepcional: la presencia de polen de Helichrysum (siempreviva) incrustado directamente en las manchas de sangre de ambos lienzos. Este hallazgo es determinante, ya que el polen no se encuentra sobre la superficie de forma aleatoria, sino «atrapado» en el fluido biológico, lo que garantiza que estuvo presente en el momento exacto en que se produjo la hemorragia. Esta coincidencia no solo refuerza la teoría de que ambas telas envolvieron el mismo cuerpo, sino que confirma el uso de ungüentos y aceites funerarios de gran valor, propios de una sepultura de alta distinción en el Jerusalén del siglo I, estableciendo un sello biológico común que une la Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo en un mismo acontecimiento histórico.

COMUNICADO COMPLETO DE LA UCAM

Maculograma

Manchas PrincipalesLa primera mancha principal se encuentra sobre el foco y es compatible con las dimensiones de un rostro humano. Estas manchas debieron formarse sobre una superficie tridimensional (presumiblemente un rostro), lo que implica que no pueden ser interpretadas en dos dimensiones, sino en tres. Se realizaron numerosas pruebas con voluntarios hasta que se comenzaron a encontrar coincidencias sólidas. Las arrugas de la tela sugieren la existencia de una prominencia en la zona de la nariz. La identificación de elementos anatómicos del rostro fue confirmándose a medida que se encajaban todas las piezas. El paño estaba ajustado a la cara; por ello, al estirarlo, se observa un aumento de dos centímetros, correspondiente al saliente de la nariz. Manchas de Fondo Las manchas de fondo son progresivamente más extensas según su orden de formación y confirman que la cabeza estaba inclinada hacia adelante en un ángulo de 15 grados. La sangre solo puede fluir a través de un orificio o herida. En el caso de la mancha de fondo, ubicada en la zona de la cabeza, se deduce que la sangre debió salir por los orificios nasales o la boca, y en dos direcciones diferentes. Esta hipótesis fue corroborada experimentalmente en el laboratorio, concluyéndose que las manchas se produjeron en dos posiciones sucesivas. Manchas Centrales Las manchas centrales están compuestas por salidas sucesivas de líquido con una dilución similar. Las fronteras dentro de una misma superficie húmeda permiten establecer intervalos de tiempo entre estas salidas sucesivas. También se han identificado marcas dactilares que parecen indicar intentos por frenar la salida del líquido. Manchas No Simétricas Las manchas puntiformes corresponden a la zona del lienzo que estuvo en contacto con el área occipital. Los coágulos se han concentrado, dejando un halo de suero alrededor. Esta sangre salió mientras el sujeto aún estaba vivo (ya que ha coagulado), quedando atrapada en el cabello y manchando la tela entre 45 y 60 minutos después de su salida. Alas de Mariposa Estas manchas se localizan en el lienzo que cubría la parte superior del cuello, donde el cabello fue recogido. Al pellizcar y coser el cabello con el Sudario, se forma una especie de mechón; al estirar la tela hacia el hombro izquierdo para envolver la cabeza, este mechón se desplaza hacia ese lado.

Mancha de la Esquina de RicciEsta mancha indica que el cuerpo también estaba manchado de sangre. Otras Manchas Existen otras manchas sin nombre conocidas por su mecanismo de formación.

Consulta y profundiza todo el contenido en esta investigación de Alfonso Sánchez Hermosilla, experto en el Sudario de Oviedo.

Palinología – Muestras del Dr. Frei

El Dr. Max Frei, fundador del Centro de Investigación Científica de la Policía de Zúrich y reconocido especialista de INTERPOL en su época, se especializó en el campo de la palinología, una rama auxiliar de la botánica que estudia el polen de las plantas. Aunque era escéptico respecto a reliquias y objetos de veneración, su interés por la Sábana Santa se despertó en 1973, cuando fue convocado para autentificar unas fotografías del Lienzo y tomó muestras del polvo presente en la tela. Al examinar el tejido de la Síndone, el Dr. Frei observó que sus fibras presentaban una apariencia sucia típica de un lienzo con muchos siglos de antigüedad. Las impurezas estaban íntimamente adheridas a las fibras, y se estima que aproximadamente el 10% del peso total de la Sábana corresponde a esta suciedad, que contiene información valiosa. En la esquina inferior izquierda de la imagen que se ve a continuación se puede apreciar claramente una esfera; se trata de uno de los granos de polen que han quedado atrapados en el lino a lo largo de numerosas primaveras. En un documental titulado The Silent Witness (R. Wolfe, 1978), el Dr. Frei expone algunas conclusiones derivadas de sus análisis sobre las muestras de polen extraídas de la Síndone. Cada especie botánica produce un tipo específico de polen, lo que permite identificar las plantas que han dejado su rastro sobre el objeto investigado —en este caso, el lienzo—. Al comparar las muestras analizadas con las especies endémicas de diversas regiones geográficas, es posible determinar los lugares por los cuales ha transitado dicho objeto. A continuación se presentan algunos tipos de polen encontrados en las muestras:
  • Anabasis aphylla: Planta desértica originaria de la zona de Jerusalén.
  • Acacia albida: Planta desértica del Valle del Jordán y áreas cercanas al Mar Muerto.
  • Atraphaxis spinosa: Planta que crece en parajes pedregosos, recolectada en Urfa (la antigua Edesa, en Siria).
  • Linum mucronatum: Planta típica de estepas calcáreas proveniente de Urfa y Jerusalén; no se encuentra en Europa.
  • Scabiosa prolifera: Planta que habita en lugares áridos, encontrada tanto en Jerusalén como en Urfa.
Estos hallazgos contribuyen significativamente a nuestra comprensión sobre la historia y procedencia del Lienzo.
CONCLUSIONES DE LOS DOCTORES DANIN Y BARUCH En 1999, los investigadores Avinoam Danin y Uri Baruch publicaron de manera provisional un primer avance de sus conclusiones, afirmando que se puede corroborar lo señalado por el Dr. Frei. Según estos expertos, los pólenes identificados por Frei y las imágenes de estas plantas presentes en la Síndone son un indicador significativo, ya que corresponden a especies que solo se encuentran en la región de Tierra Santa. Aunque es complicado determinar con total certeza la especie de los granos de polen hallados, parece evidente que muchos de ellos provienen de plantas orientales. Danin y Baruch sugieren que algunas flores también podrían haber dejado sus huellas en el Lienzo e identifican varias especies que crecen en Israel y florecen entre marzo y abril.
Por ejemplo, el Zygophyllum dumosum (imagen a la izquierda) es una planta endémica de Israel, Jordania y el Sinaí. En la Sábana se han identificado dos tipos de imágenes: una hoja y una flor de esta planta. El diseño distintivo de la hoja presenta características únicas que son visibles en el tejido, mientras que otras especies del género Zygophyllum no comparten esta morfología. Además, se ha identificado el grano de polen de Gundelia tournefortii mediante un microscopio electrónico de barrido. Otro indicador geográfico relevante es el Cistus creticus. Estas especies son cruciales para determinar el origen del Lienzo, ya que solo se encuentran en el área geográfica del Medio Oriente. En definitiva, los pólenes hasta ahora identificados respaldan la trayectoria histórica tradicionalmente atribuida a la Síndone.
*Fuente para consulta: Whanger, A. D. (1999). Flora of the Shroud of Turin. Missouri Botanical Garden Press: MO.
La información obtenida a partir del análisis del polen revela que tres cuartas partes de las especies identificadas en la Síndone son nativas de Palestina. Entre estas, 13 especies son particularmente características o exclusivas del Negev y la región del Mar Muerto. Este hallazgo sugiere que el polen encontrado en la Sábana Santa refuta la posibilidad de que se trate de una falsificación medieval. Si la Síndone realmente perteneciera al siglo XIV, sería inconcebible que tres cuartas partes de las especies identificadas por el Dr. Frei fueran plantas halófitas (provenientes de zonas desérticas) ajenas a Europa, especialmente considerando que desde esa época se sabe que el Lienzo no ha salido del continente europeo. El Dr. Frei falleció antes de poder completar sus estudios y publicar un informe final sobre sus hallazgos. Sin embargo, su trabajo ha sido continuado por dos expertos israelíes de la Universidad Hebrea de Jerusalén, los Dres. Avinoam Danin y Uri Baruch, quienes han seguido investigando y ampliando el conocimiento sobre este tema.

UN DOCUMENTAL "THE SILENT WITNESS" · DR. FREI

DANIN, A. Y BARUCH, U. (1998). FLORISTIC INDICATORS FOR THE ORIGIN OF THE SHROUD OF TURIN. 1998 TURIN SYMPOSIUM.

FLORA OF THE SHROUD OF TURIN · SMIDHT, DANIN, WHANGER, BARUCH (1999)

DOCUMENTAL "IN PURSUIT OF THE SHROUD" (R. AARONSON, 1998).

Características de la impronta

Tridimensionalidad Esta es quizás la característica más sorprendente que ya se ha explicado en el punto anterior. La intensidad de la imagen varía según la distancia entre la tela y el cuerpo. La relación matemática es tan precisa que resulta imposible para los científicos crear una réplica tridimensional del hombre de la Sábana. Pormenorización Aunque el color de las fibras degradadas es uniforme en todas ellas, la variación en su concentración otorga a la imagen diferentes tonalidades visuales. Los investigadores estadounidenses señalaron que la densidad de la huella en la parte interna del labio es diferente a la de la parte externa, lo que indica que se trata de una imagen con un nivel de detalle muy fino. Al comparar la imagen de la Síndone con algunos intentos de replicación realizados mediante reacciones químicas de sudor o diversas sustancias que podrían haber estado sobre el cadáver, se observa que estos intentos resultan en manchas difusas, mientras que en la Síndone el detalle es extremadamente sutil. Estabilidad térmica El incendio de 1532 produjo una combustión parcial de la tela que estaba en el interior de una caja de madera recubierta de plata. Sin embargo, el cambio en la temperatura no alteró el color de la impronta. No se produjeron cambios en ninguna de las zonas. La imagen no ha sido alterada por el calor. La parte más cercana a las quemaduras presenta un colorido idéntico al de las áreas más alejadas del fuego. Estabilidad hidrológica Aunque la Sábana fue empapada durante la extinción del incendio en 1532, la imagen no parece haber sufrido ningún efecto. Si el pigmento fuera soluble al agua, en la Sábana se produciría una dispersión del color. Estabilidad química Se emplearon cientos de disolventes en un intento de eliminar el color pardo-amarillo de los hilos que componen la impronta, pero no se logró. Según lo publicado por el STURP, el color de la imagen se debe a una degradación de la celulosa del lino. Así lo resumen Ian Wilson y Barrie Schwortz: “Según el análisis de Heller y de Adler, y en consonancia con las observaciones «in situ», las fibras de la Sábana Santa, que representan la imagen del “cuerpo” no tienen añadida a ellas ninguna sustancia identificada que pudiera ser responsable de la imagen. Es como si, simplemente, se han degradado, o “envejecido», en aquellos lugares en los que aparece la huella, de la misma manera que un periódico se vuelve amarillo cuando se expone a la luz solar intensa, sólo que el “amarillamiento” se ha producido de forma selectiva, con una intensidad relacionada con la distancia (teórica) del cuerpo a la tela, en cada punto”.

Superficialidad Al fotografiar el reverso del lienzo, se constató que la sangre había penetrado y atravesado los intersticios de las fibras desde el anverso. Sin embargo, la huella del cuerpo se encuentra únicamente en el anverso y es extremadamente superficial, afectando solo a algunas de las fibrillas de los hilos. Además, como señala Heller en su libro, hay un dato sobre las huellas que rara vez se menciona, pero que es de extraordinaria relevancia: “Después de eliminar los restos de sangre de las fibras, Adler observó que estas eran blancas, no amarillas como el resto de las fibras del lienzo. Esto implica que las manchas de sangre llegaron a la Síndone antes de que se formara la imagen y que no hay imagen en el área donde están las manchas de sangre. De alguna manera, la sangre impidió la formación de la imagen, protegiendo la Sábana durante su creación”. Esto sugiere que primero llegó la sangre a la tela y luego se produjo la impronta del cuerpo. ¿Cómo podría haberse colocado sangre en el lugar de las heridas antes de conocer la impronta? Además, mientras que en las manchas de sangre existe capilaridad —es decir, líquido que se filtra entre las fibras—, la impronta del cuerpo afecta solo selectivamente a algunas fibrillas: hay fibrillas coloreadas y otras muy cercanas que no presentan color. Esto descarta la posibilidad de que la huella se haya producido por ningún tipo de líquido o gas. Ausencia de pigmentación En las fotografías de detalle, se observó que las fibras del lino que forman la impronta presentan un color ligeramente más oscuro, pero no hay material visible sobre la tela. Al colocar la Síndone a contraluz, la imagen no es perceptible. La impronta no está creada con ningún material adicional sobre los hilos, como podría ser cualquier tipo de colorante o pintura. En contraste con todos los procedimientos pictóricos anteriores a la época contemporánea —es decir, dibujos, acuarelas, óleos, etc.—, donde el color se aplica directamente sobre el lienzo mediante la colocación de una sustancia en su superficie, en este caso no ocurre lo mismo. Por esta razón, es natural que en todas las reproducciones pintadas de la Síndone, al colocar la tela a contraluz, sí se pueda ver el material que forma la figura. Ausencia de direccionalidad Esta característica sugiere que la imagen se «proyectó» de manera perpendicular al lienzo que la cubría, lo que descarta la posibilidad de que alguien hubiera creado esa imagen, ya que, como sabemos, todo pintor imprime una cierta dirección al color. Negatividad La imagen de la Sábana es un negativo óptico, lo que permite que sea comprensible a nuestros ojos al invertir su claroscuro en un negativo fotográfico (un negativo fotográfico convertido en positivo visual). Solo entonces la impronta adquiere un aspecto real y detallado.

Límites de la datación en la Sábana

El profesor Willard Frank Libby, inventor del método de datación por carbono-14, había inicialmente considerado la posibilidad de aplicar su técnica a la Sábana Santa, pero finalmente decidió no hacerlo. Su razón principal era que las condiciones específicas del lienzo, incluyendo la significativa contaminación orgánica acumulada por su manipulación constante, hacían el análisis inaplicable. En un artículo publicado en prensa, Libby mencionó que se habían cometido «fallos garrafales» en los estudios realizados. Aunque falleció antes de que se llevara a cabo la datación de la Sábana con su método, al conocer los resultados de la radiodatación, otros científicos retomaron sus advertencias sobre la supuesta infalibilidad de estos resultados. Es notable que el laboratorio de Oxford, que utilizó un método de limpieza más riguroso, atribuyera a la Sábana un siglo adicional de antigüedad en comparación con los otros laboratorios. Tal dispersión en los resultados es poco común y se presenta en menos del 5% de los análisis realizados con radiocarbono. Un caso similar ocurrió con una momia egipcia analizada en Oxford, cuyas vendas fueron datadas como 1.000 años más jóvenes que los huesos a los que estaban unidas. Las revistas científicas especializadas suelen documentar errores curiosos derivados de factores no considerados al utilizar este método. ¿Significa esto que la Sábana Santa es falsa? Michael Tite, coordinador de la prueba y director del laboratorio de investigación del Museo Británico, reconoció tras la publicación del informe completo en Nature que la datación por Carbono 14 no era suficiente para afirmar que la Sábana fuera falsa. Subrayó que tal afirmación iba más allá del alcance probatorio del resultado obtenido y envió una carta al asesor científico del arzobispo de Turín para disculparse. En ella especificaba que él mismo no creía que la Sábana fuera falsa.

Conclusiones delos estudios

Hasta la fecha, ninguna de las teorías científicas ha logrado explicar todas las características observadas. Los miembros del equipo STURP dedicaron más de 150.000 horas de estudio al tema antes de publicar su informe final sobre la imagen en 1981, comparando las diversas teorías formuladas con las características mencionadas. Si pudiéramos hacer que un cadáver emitiera una radiación de altísima energía en una fracción de segundo y controlar este proceso de manera precisa, podríamos obtener una huella con todas las características requeridas. Sin embargo, esto aún no se ha logrado. Desde un punto de vista científico, la conclusión es clara: nos encontramos ante una imagen que no puede ser explicada ni por causas naturales ni artificiales.

INFORME FINAL DEL EQUIPO STURP

PHYSICS AND CHEMISTRY OF THE SHROUD OF TURIN, A SUMMARY OF THE 1978 INVESTIGATION

Revista Heritage 2022:una nueva técnica de rayos X

Un grupo de investigadores italianos ha utilizado una nueva técnica de rayos X para datar el lino del que está hecho el sudario, confirmando que fue fabricado hace aproximadamente 2.000 años, durante la época de Jesús de Nazaret. Este estudio, publicado por primera vez en 2022 en la revista Heritage, empleó ondas electromagnéticas de gran ángulo para medir el envejecimiento de la celulosa del lino. Los pequeños detalles y los patrones de la tela han sido cruciales para lograr una datación precisa de la pieza. A medida que pasa el tiempo, las cadenas de moléculas de azúcar que forman la tela se van rompiendo, lo que permite estimar cuánto tiempo ha existido un tejido. Los investigadores han supuesto que el sudario se ha conservado a una temperatura de 22,5 grados Celsius (72,5 grados Fahrenheit) y con una humedad relativa del 55 % durante los trece siglos que transcurrieron hasta su llegada a Europa. Para evaluar el desgaste de la tela, los investigadores la compararon con otros lienzos encontrados en Tierra Santa que ya habían sido datados en el siglo I d.C. En el estudio se menciona que «los perfiles de datos fueron completamente compatibles con las mediciones análogas obtenidas de una muestra cuya datación, según registros históricos, se sitúa entre el 55 y el 74 d.C.». Estas muestras provienen de las ruinas de la fortaleza de Herodes en Masada, a orillas del mar Muerto. Además, se realizó una comparación con otros tejidos datados entre 1260 y 1390, periodo en el que el estudio de 1988 había datado el sudario, y no se encontró ninguna coincidencia. El autor principal de la investigación, Liberato de Caro, sostiene que sin una limpieza exhaustiva, el método del carbono-14 no es «fiable», ya que las muestras de tela pueden estar contaminadas por diversos factores. Para que las conclusiones de ambos estudios sean compatibles, el sindonólogo indica que el Santo Sudario debería haberse conservado durante los siglos en los que estuvo perdido a temperaturas cercanas a los valores máximos registrados en la Tierra. Un estudio de rayos X realizado en 2022 dató el material textil de la Sábana en el siglo I, sin embargo, su credibilidad ha sido objeto de intenso debate dentro de la comunidad científica, ya que presenta un mayor margen de error en comparación con el análisis por Carbono 14, que presentaremos a continuación.

ARTÍCULO EN PRENSA · EL DEBATE

Reconstrucción de los hechos

La posición de los cabellos del hombre de la Síndone ha sido explicada experimentalmente por el uso del Sudario. Tuvo que estar en tres posiciones sucesivas:

  1. La disposición del cabello del hombre de la Síndone ha sido explicada experimentalmente a través del uso del Sudario. Se sugiere que el Sudario estuvo en tres posiciones sucesivas: inicialmente, se colocó mientras el cuerpo aún estaba colgado de la cruz, pero después de haber fallecido. El Sudario fue cosido al cabello en la nuca (evidenciado por las costuras realizadas con aguja e hilo) y se envolvió alrededor de la cabeza hasta llegar a la mejilla derecha. En este punto, se cosió al lateral y se repliegue, quedando doblado sobre la cara. Esta disposición es coherente tanto en la vista anterior como en la vista frontal del hombre del Sudario. El análisis de la parte inferior de la mancha de fondo indica que la cabeza estaba en posición vertical, pero inclinada hacia adelante 70º y 15º hacia la derecha. Esta postura es comprensible en el contexto de un crucificado, aunque resulta inusual en otros tipos de muerte.
  2. Una vez que los brazos fueron separados de la cruz, se envolvió completamente la cabeza con el Sudario y el cuerpo fue trasladado en esta posición. Al finalizar el proceso de envoltura, se formó una especie de capucha que fue asegurada con dos nudos en la parte posterior de la cabellera, según Miñarro. La sección más externa del Sudario ahora cubría la mejilla derecha, dejando una marca en el lóbulo de esa oreja. Con el Sudario completamente envuelto alrededor de la cabeza, se creó un contorno característico dejado por la mano.
  3. Al llegar a la sepultura, se rompieron los hilvanes que sujetaban el Sudario a la cabeza y, tirando de los nudos, este fue apartado. Después de espolvorearlo con mirra, áloe y otros ungüentos, el Sudario fue retirado y dejado «enrollado sobre sí mismo, en un lugar aparte» (Jn 20:1-9). Los ungüentos quedaron adheridos a la sangre presente en el interior de la capucha.

“Siguiendo detrás llegó Simón e inmediatamente entró. Vio los lienzos vacíos juntos, caídos, y la tela que envolvía la cabeza con un nudo en la parte de atrás de la cabellera. En la lengua autóctona de Siria se llama sudario. No estaba con los lienzos funerarios, sino que estaba ampliamente enrollado sobre sí mismo, torcido, en un lugar aparte”.

Nonnos de Panópolis, escritor del Alto Egipto, del 400-479 d.C. (Paráfrasis del Evangelio de Juan)

Los estudios de Giulio Ricci

Mons. Giulio Ricci, destacado estudioso de la Síndone y fundador del Centro Romano de Sindonología, llevó a cabo una reconstrucción de las heridas del hombre de la Sábana Santa. Su representación del Cristo sindónico sugiere cómo podría haber sido el aspecto de Cristo, incorporando todos los detalles de la crucifixión reflejados en la imagen. A través de un análisis geométrico y lineal de las contusiones y marcas en el rostro, se puede inferir la presencia de sudor, lágrimas, sangre y saliva. Entre las lesiones destaca una considerable contusión en la mejilla derecha, que según los forenses, correspondería a un golpe propinado por un zurdo utilizando un bastón de aproximadamente 4 cm de diámetro. Las marcas indican que este hombre fue flagelado por dos profesionales que sabían exactamente dónde y cómo golpear, aplicando una técnica sistemática en todo el cuerpo. Se estima que sufrió alrededor de 120 azotes en una flagelación al estilo romano; en contraste, los hebreos limitaban sus azotes a 39 y utilizaban un instrumento diferente.

La sangre

Los doctores John Heller y Alan Adler sometieron la muestra a 12 test y todos ellos fueron positivos, a pesar de que la sangre fuera antigua y estuviera en parte degradada. Entre los test destaca la prueba de la albúmina, la de los pigmentos biliares, la de las proteínas, el test hemocromógeno y el fundamental de la fluorescencia de Heller. Otra prueba determinante: la presencia de glóbulos rojos. El Dr. Baima Bollone, catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Turín, independientemente de los análisis del STURP, también estudió muestras de la Síndone y llegó a resultados coincidentes. Precisó que es sangre humana del grupo AB utilizando el método de fluorescencia de antígenos. Este es el grupo sanguíneo característico de la raza hebrea y muy poco común en el mundo. Se calcula que solo lo tiene el 3% de la población mundial.

Proceso de restauración de la Síndone

Una comisión de científicos propuso la restauración de la Sábana Santa, así como su preservación en un estado extendido, en lugar de enrollada. Este trabajo se consideró necesario debido a que, con el paso del tiempo, las tensiones en las costuras estaban provocando que los pliegues de la tela se profundizaran cada vez más. Además, los residuos orgánicos podían representar un riesgo para la conservación del tejido. Entre junio y julio de 2002, en la nueva sacristía de la Catedral de Turín, la profesora Metchild Flury-Lemberg, experta en textiles, y su equipo llevaron a cabo un exhaustivo proceso de restauración de la Sábana. Este incluyó varios procedimientos:
  • Descosido de la tela de su anterior soporte.
  • Eliminación de los «parches» o remiendos aplicados por las Hermanas Clarisas sobre las quemaduras ocasionadas por el incendio de Chambéry en 1532.
  • Sustitución de la «tela de holanda», que había sido fijada a la Sábana en 1534 para darle mayor consistencia tras las quemaduras sufridas.
  • Grabación de espectros de reflectancia UV-VIS, espectros de fluorescencia y espectros Raman.
  • Escaneo digital completo del lienzo por ambas caras.
  • Realización de una nueva serie completa de fotografías por Giancarlo Durante.
  • Todos los elementos eliminados, así como aquellos depositados en los bordes de las quemaduras, fueron cuidadosamente recogidos, catalogados y registrados antes de ser entregados al Custodio Pontificio. También se documentaron los resultados obtenidos durante el proceso.
Gracias a este trabajo de restauración, las condiciones de conservación de la tela han mejorado notablemente. Para más detalles sobre el proceso, puedes consultar el documento original en italiano. En el siguiente vídeo, la profesora Metchild Flury-Lemberg explica el proceso de restauración.

El primer documento que menciona el Sudario

El primer documento que hace mención específica del Sudario de Oviedo data del 14 de marzo de 1075 y describe la apertura solemne del Arca Santa, que contenía 30 reliquias, entre ellas el Sudario. Según este documento, las reliquias fueron depositadas en el arca en el siglo VIII en Toledo para protegerlas del avance islámico. Posteriormente, se trasladaron a la Catedral de Oviedo. Este documento explica que el arca permaneció cerrada durante tanto tiempo porque un intento previo de abrirla resultó en una potente luz que disuadió a todos los presentes. Sin embargo, en 1075, Alfonso VI de León y su corte lograron ver su interior tras un periodo de ayuno y oración. El original de este documento se ha perdido y existen dudas sobre la autenticidad de las dos copias del siglo XIII que han sobrevivido. No se conserva el documento original, sino dos copias del siglo XIII, bastante parecidas, aunque algunos elementos han generado dudas en los historiadores sobre su autenticidad.

Turín

El 11 de abril de 1997, un incendio se desató en la Capilla Guarini, también conocida como la Capilla de la Síndone, poniendo en grave peligro la vitrina a prueba de balas que ha protegido la tela desde 1993. El bombero Mario Trematore utilizó una maza para romper el cristal antibalas y acceder a la teca que contenía la Síndone. Posteriormente, esta fue trasladada de manera provisional a la residencia del Cardenal Saldarini.

En 1578, la Síndone fue trasladada de manera definitiva a Turín, Italia. Este traslado fue motivado por la promesa del obispo Carlos Borromeo de peregrinar a pie hasta la Síndone si cesaba la peste en Milán. Para evitar que el prelado tuviera que atravesar los Alpes, el duque Manuel Filiberto decidió llevarla a Turín, que se había convertido en la nueva capital de Saboya. Desde 1984, la Síndone pertenece a la Santa Sede, ya que el último rey de Italia, Humberto II, legó la Sábana Santa al Papa Juan Pablo II en su testamento.Ostensiones de la Síndone A lo largo del siglo XX, se llevaron a cabo seis exhibiciones públicas de la Sábana Santa, conocidas como ostensiones. La primera tuvo lugar en 1931, durante la cual se lograron las fotografías de Giuseppe Enrie. La segunda ostensión se realizó en 1933, coincidiendo con el Año Santo de la Redención. En 1973, se llevó a cabo la primera ostensión televisiva de la historia. La ostensión de 1978 destacó por su inmensa popularidad. Finalmente, las exhibiciones de 1998 y 2000 atrajeron a casi 4 millones de personas en menos de 100 días.

¿Sabías qué hubo un segundo incendio de la Sábana Santa de Turín?

Tres posibles hipótesissobre la veracidad de la Sábana

1. Error en la dataciónLa prueba de Carbono 14 no se llevó a cabo de manera ciega, ya que los investigadores conocían la porción de tela de la Sábana Santa que estaban analizando y también tenían información sobre las fechas exactas de las muestras de control, las cuales habían sido publicadas en el periódico L’Osservatore Romano. Además, se entregó clandestinamente una cuarta muestra que tenía una fecha coincidente con la atribuida a la Sábana (entre 1260 y 1390). A pesar de lo acordado, solo se elaboró un único informe de resultados en lugar de tres separados, como se había convenido previamente. También hubo discrepancias en relación con los pesos y medidas de los fragmentos cortados: mientras que la revista Nature indica que se cortó una muestra de 10 x 70 mm para obtener tres fragmentos de 50 mg cada uno, el anuario del laboratorio ETH de Zúrich muestra un fragmento fotografiado que mide 18 x 14 mm y pesa 52 mg. 2. Contaminación de la SábanaEsta postura fue defendida durante su vida por el inventor del método de datación por radiocarbono y ha sido reiterada por sus sucesores tras la datación de la Sábana. La esquina desde donde se tomaron las muestras era uno de los puntos más contaminados del lienzo, ya que durante siglos se ha sostenido esta área con las manos para mostrarla al público. Para aumentar la fiabilidad del resultado, debería haberse realizado un muestreo estadístico en toda la superficie del tejido, en lugar de tomar todas las muestras del mismo lugar. El incendio de 1532 también representa una fuente significativa de contaminación debido a la combustión de la arqueta de madera recubierta de plata y al agua utilizada para apagar el fuego. Además, el Dr. Garza-Valdés ha demostrado que existe una alta contaminación orgánica en esa zona del lienzo. La cubierta bioplástica presente no fue considerada en el análisis. El Dr. Gove, tercer firmante del artículo publicado en Nature y descubridor del método moderno de datación (AMS), ha aceptado esta observación como válida y admite que sería necesario volver a datar la Sábana. Cabe mencionar que ya en 1982 se realizó una datación clandestina con Carbono 14 cuyos resultados no fueron publicados debido a las contradicciones entre las dos porciones analizadas.3. Falsificación de la SábanaNo existe un método natural o artificial conocido capaz de producir una imagen con las características únicas presentes en la Sábana Santa. Según los procesos fisicoquímicos actuales, hay razones para afirmar que la imagen no podría existir; sin embargo, es real, aunque aún no comprendemos cómo se formó. El Dr. Jackson, físico de la U.S. Air Force Academy, planteó como hipótesis si sería científicamente posible reproducir huellas similares a las impresiones encontradas en la Sábana como resultado de una radiación emanada del cuerpo. Sin embargo, este fenómeno parece ser irreproducible y no puede ser obtenido ni natural ni artificialmente. Esta hipótesis ha sido propuesta simultáneamente por los Dres. Tomas J. Phillips del High Energy Physics Laboratory en Harvard y Eberhard Lindner, físico en la Universidad de Karlsruhe (Alemania). Para validar esta teoría, sería necesario aceptar que una radiación podría transformar parte del Carbono-13 en Carbono-14, provocando un aparente rejuvenecimiento del tejido al incrementar su proporción de Carbono-14 presente en el lino. Rinaudo ha demostrado experimentalmente que un incremento del 18% en Carbono-14 podría hacer que un lienzo del siglo I diera un resultado medieval en términos de datación.

Relatos del evangelio en los que se encuentran coincidencias

  • Un hombre maltratado. Mc 14, 65: Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: ‘Adivina’, y los criados le recibieron a golpes.
  • Un hombre flagelado. Jn 19,1: Entonces Pilato tomó a Jesús y mandó que lo azotaran.
  • Un hombre con heridas en la cabeza. Mt 27,29: Y tejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y una caña en su mano derecha; y arrodillándose delante de Él, le hacían burla, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!
  • Un hombre con el rostro desfigurado. Mc 15, 16-19: Los soldados […], trenzando una corona de espinas se la ciñeron sobre su cabeza […]. Y le golpeaban en la cabeza con una caña y le escupían. / Mt 26, 67: Entonces se pusieron a escupirle en la cara y a abofetearle; y otros a golpearle, diciendo: Adivina: ¿quién te ha pegado?
  • Un hombre clavado en la cruz. Mt 27, 26: Entonces, les soltó a Barrabás y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado. / Jn 19, 19: Pilato les dijo que escribieran un letrero que decía ‘Jesús Nazareno, rey de los judíos’ y lo hizo colocar en la cruz./ Jn 19, 17: Y Él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota, y allí le crucificaron. / Jn 20, 24: Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.» Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.»
  • Un hombre al que le pusieron aloes y unguentos. Jn 19, 39: Entonces vino también Nicodemo, el que antes había venido a Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.

Manchas incrustadas

En la macrofotografía de zona manchada de sangre se aprecia a simple vista que, por el fenómeno de capilaridad, las manchas de estas zonas se habían incrustado en el tejido llegando a la otra cara del mismo. Era fundamental saber si se trataba de sangre humana.

Luz infrarroja yluz ultravioleta

Se fotografió la Síndone con luz ultravioleta y el rostro con luz infrarroja. Se observan numerosos puntos de fluorescencia a la luz infrarroja y, sobre estas líneas, la misma imagen a la que se ha aplicado un tratamiento digital para determinar densidades.

Los Estudios sobre el polen de la doctora Marzia Boi indican un ritual funerario de hace 2000 años en Asia Menor

En los años 2000, varios autores, como McCrone (1990), Litt (Danin & Guerra, 2008), Bryant (2000) y Boi (2012), comenzaron a cuestionar las identificaciones de pólenes realizadas por Max Frei, Danin y Baruch. En una ponencia presentada en la Conferencia Anual del Centro Internazionale di Sindonologia en 2015, Marzia Boi argumentó que los análisis de polen se llevaron a cabo de manera incoherente. Como consecuencia, Danin decidió abandonar el estudio de los pólenes para enfocarse en la búsqueda de imágenes en negativo de la Sábana Santa relacionadas con las plantas asociadas a esos mismos pólenes. Según Marzia Boi, estos hallazgos carecen de validez científica y están vinculados al fenómeno de la pareidolia (Di Lazzaro et al., 2013). Su trabajo titulado Pollen on the Shroud of Turin: The Probable Trace Left by Anointing and Embalming se centra en aquellos pólenes que permanecen en el lienzo debido a la presencia de ungüentos, excluyendo aquellos contaminados por polvo u otras partículas acumuladas a lo largo del tiempo. Este estudio fue publicado en la revista científica Archaeometry en 2017 y presentó los siguientes resultados:
  • Los pólenes más abundantes encontrados en la Síndone sugieren un ritual funerario acorde con las prácticas de hace 2000 años en Asia Menor. Estos pólenes corresponden a los componentes de los ungüentos y aceites más valiosos de la época, que han quedado impregnados en la tela. El análisis palinológico es consistente con testimonios históricos del siglo I, como los de Plinio el Viejo y Dioscórides.
  • Los descubrimientos y correcciones realizadas se basan en el examen mediante microscopía óptica y electrónica, lo que indica que tanto la Síndone como el cuerpo habrían sido untados con aceite de Helichrysum, así como con bálsamos y ungüentos derivados de Láudano, Cistus, Lentisco, Terebinto y posiblemente Gálbano aromático. Los porcentajes de estos pólenes coinciden con el uso conocido de estas sustancias.
  • El aceite de Helichrysum se obtiene exclusivamente de sus flores, lo que explica por qué su polen aparece en mayores cantidades en comparación con otros pólenes derivados de diferentes partes vegetales. La correcta identificación del polen de Helichrysum, anteriormente denominado Gundelia, valida la notable importancia del cuerpo envuelto en la Sábana Santa.
  • Los aceites y ungüentos han causado un amarillamiento en la tela debido a su oxidación al contacto con el aire; sin embargo, también han contribuido a una preservación excepcional del lino hasta nuestros días, actuando como potentes repelentes contra insectos y hongos. La identificación precisa de estos productos solo puede llevarse a cabo a través del análisis de sus pólenes. Una revisión exhaustiva por parte de especialistas palinólogos sobre todos los pólenes presentes en la Síndone facilitaría su correcta identificación y proporcionaría información adicional sobre la historia del lienzo.

LA PALINOLOGÍA: INSTRUMENTO DE INVESTIGACIÓN PARA LA SÁBANA SANTA Y EL SUDARIO DE OVIEDO

BOI, M. (2015). THE ROLE OF TOXICOLOGICAL ANALYSES IN ANTHROPOLOGY: A CASE REPORT ON LEAD INTOXICATION

BOI, M. (2012). EL SIGNIFICADO ETNOCULTURAL DEL EMPLEO DE PLANTAS EN RITUALES FUNERARIOS

CONFERENCIA SOBRE LOS ENTERRAMIENTOS DEL SIGLO I · MARZIA BOI

La Síndone y la Pascua de Resurrección

En el relato de la Pascua de Resurrección según el Evangelista Juan, no se menciona la Síndone como tal, sino que se hace referencia a «lienzos». Sin embargo, se indica que Jesús fue enterrado de acuerdo con las costumbres hebreas de la época. ¿Cómo era este proceso de enterramiento? A diferencia de los egipcios, que utilizaban vendas, los hebreos envolvían a los difuntos en una gran sábana. Los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) mencionan que Jesús fue envuelto en una síndone, es decir, un lienzo de lino lo suficientemente largo como para cubrir completamente el cadáver. Los apóstoles proclamaron que, tras ser depositado en el sepulcro, Jesús resucitó de entre los muertos. Los lienzos utilizados en su amortajamiento fueron testigos silenciosos de este acontecimiento, destacando especialmente la Síndone. Los evangelistas afirman que al abrir el sepulcro solo quedaron los lienzos; Juan proporciona detalles precisos sobre su disposición: los lienzos estaban caídos y el sudario que había cubierto su cabeza permanecía en su lugar. Así lo relatan los Evangelios: Jn 20: Vieron los lienzos tendidos (othonia keimena) y el sudario (soudarion) con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Mt 27, 59: Tomando José el cuerpo, lo envolvió en un lienzo limpio de lino, y lo puso en su sepulcro nuevo que él había excavado en la roca. Mc 15, 45: Luego bajó el cuerpo de Jesús de la cruz, lo envolvió en el lienzo y lo colocó en una tumba que había sido tallada en la roca. Lc 23, 52: Este fue a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y bajándole, le envolvió en un lienzo de lino, y le puso en un sepulcro excavado en la roca donde nadie había sido puesto todavía.

El Cristo sindónico de Juan Manuel Miñarro

La escultura del forense Juan Manuel Miñarro está diseñada con una estatura que corresponde a los estudios antropométricos realizados sobre la Sábana Santa de Turín. El paño de pureza se adapta a la anatomía de las caderas, logrando un efecto dramático y realista mediante diversos recursos técnicos. La boca se representa semicerrada, el ojo izquierdo está parcialmente cerrado, mientras que el derecho está completamente ocluido por inflamación y edema palpebral. Además, la frente, la zona malar derecha, el dorso de la nariz y el mentón presentan traumatismos y heridas en relieve. Con los conocimientos actualizados derivados del estudio del Sudario de Oviedo y la Síndone de Turín, y como miembro activo del EDICES, J.M. Miñarro ha creado un modelo en formato STL 3D más contemporáneo (2017). La madera elegida para la talla es cedrela brasileña. La anatomía de la escultura y su estilo se basan en los procedimientos de la imaginería española de los Siglos de Oro, pero incorporan el rigor que proporciona el conocimiento científico sobre la Pasión. La policromía se realiza al óleo, pulimentada con vejigas o cortes según técnicas clásicas, prestando especial atención a los detalles historicistas y forenses. Técnicamente, la imagen se ensambla en hueco para evitar un exceso de peso y facilitar su conservación futura. Hasta la fecha, se han realizado cuatro versiones, siendo la última destinada a Colorado Springs, Estados Unidos, en 2022. En el Museo de la Pasión de Cabra, Córdoba, se conserva la versión elaborada en 2017 como pieza central de su sala forense titulada «El hombre de la Sábana Santa». Puedes realizar una visita virtual aquí.

ACCEDE A LA VISITA VIRTUAL "EL HOMBRE DE LA SÁBANA"

INVESTIGACIÓN PLÁSTICA Y FORENSEPARA LA RECONSTRUCCIÓN ESCULTÓRICA DE LA IMAGEN CONTENIDA EN LA SÁBANA SANTA DE TURÍN.

EXPOSICIÓN DEL ESCULTOR SERGIO RODELLA

OBRA ÚNICA DE LUIGI E. MATTEI

Atenas

En el año 1095, el Papa Urbano II convocó las Cruzadas, un movimiento que surgió como respuesta de la cristiandad a la destrucción del Santo Sepulcro por el Califa Al-Hakim. Este evento no solo motivó la movilización de los cristianos, sino que también impulsó el traslado de algunas reliquias desde Oriente hacia Occidente. Robert de Clary, cronista de la Cuarta Cruzada, relata haber visto la «Sydoines en que fue envuelto Nuestro Señor», describiendo cómo cada viernes se levantaba verticalmente, permitiendo así observar claramente la figura de Cristo.

“Cada viernes se levantaba vertical, así que se podía ver bien la figura de Nuestro Señor”. R. Clary, “Historia de la cuarta Cruzada” (1199-1204)

En el Manuscrito de “La Conquista de Constantinopla”, conservado en la Biblioteca Real de Copenhague, se menciona que «sobre cada uno de los lados aparecía como si estuviera de pie, de manera que se pudiera ver perfectamente la figura de Nuestro Señor». La capilla del palacio imperial de Blanquerna, ubicado en uno de los extremos de Constantinopla, albergaba la Síndone. Durante su estancia en la ciudad, los cruzados pudieron contemplarla tras saquear la capital bizantina durante tres días a partir del 12 de abril de 1204. Un cronista afirmó: “Nunca, desde que el mundo fue creado, se ha contemplado ni conquistado tanta maravilla”.Se sabe que los soldados franceses se centraron principalmente en robar reliquias, mientras que los venecianos se llevaron sobre todo las riquezas visibles en los meses anteriores. En una carta enviada a Inocencio III en 1205, Teodoro Ángel, sobrino del emperador bizantino, expresó su indignación por el robo de la Síndone y solicitó al Papa que al menos se devolviera «el lienzo en el que fue envuelto Nuestro Señor Jesucristo después de su muerte y antes de su resurrección… y que está en Atenas».

Siempre ha sido venerada de una u otra forma, pero desde que llegó a Francia su fama se extendió notablemente en Occidente.

Manuscrito «La Conquista de Constantinopla»

Carta del sobrino del emperador de Bizancio

Datación del Carbono 14

Conclusiones El rejuvenecimiento observado antes del siglo VII fue provocado por carbono amorfo. Organismos saprófitos y quimioheterótrofos son responsables del biodeterioro. El lino tiene la capacidad de absorber CO2 químicamente contaminado. Si el resultado hubiera indicado una datación del siglo I sería erróneo, dado que hay materia inorgánica añadida; incluso podría corresponder a siglos anteriores al siglo I. Es crucial considerar la información inherente al lienzo tras su fabricación. Por lo tanto, el Carbono-14 no desmerece su autenticidad; más bien refleja los diversos recorridos históricos del textil. Es posible que no sea pertinente realizar una datación por Carbono 14. La muestra proporcionada por Ricci carecía de autorización; por esta razón, en 2006 el Equipo de Investigación EDICES llevó a cabo su propia datación. La coincidencia botánica entre la Sábana Santa y el Sudario solo se da con plantas originarias de Oriente Medio y polen mediterráneo; a partir de ahí surgen diferencias debido a sus distintos recorridos geográficos.

En el II Congreso Internacional sobre el Sudario de Oviedo, celebrado en 2007, se presentaron los resultados de una datación por Carbono 14 del Sudario, encargada por el Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología (EDICES). La muestra extraída del Sudario medía 35 x 5 mm y pesaba 0.0375 g, garantizando una cadena de custodia segura. Esta muestra fue enviada al laboratorio estadounidense Beta Analytic con la identificación SO-1711. Antes del análisis, se sometió a un lavado a 80 ºC hasta lograr la neutralización del tejido con diversos elementos químicos, lo que resultó en una pérdida del 58% de su peso y la eliminación de partículas vivas, las cuales pueden influir significativamente en la datación. El resultado obtenido fue de 710 ± 50 d.C. El análisis por infrarrojos reveló contaminación por grasa de las manos, mientras que la cromatografía en fase líquida mostró solo trazas de ácidos grasos. La espectrometría Raman no detectó material orgánico, sino carbono amorfo. Tras el envío de la muestra, se observaron manchas negras discontinuas. Al extraer un mechón de fibras negras para realizar otro análisis en una parte limpia, se obtuvo un resultado similar: carbono amorfo, característico del hollín producido por combustión. Se llevaron a cabo análisis microbiológicos para determinar si había contaminación biológica utilizando medios como patata dextrosa agar y tryptona soja agar. Se identificaron fibras limpias, fibras negras y fibras con óxido de hierro, ya que el Sudario estuvo fijado al soporte durante mucho tiempo con tachuelas de hierro. En las fibras negras se encontraron partículas metálicas como hierro, cobre y plata, propias del aceite comúnmente utilizado. Posteriormente, se identificó que las lámparas que ardían en la Iglesia de Santa María de las Blanquernas en Turquía tenían cadenas negras similares. Así se descubrió que en la Cámara Santa hubo dos lámparas encendidas día y noche durante 400 años, lo que dejó un enriquecimiento anormal de carbono en el Sudario. De hecho, en las áreas contaminadas se encontraron cultivos que incluían estafilococos y se observó el crecimiento del hongo Cladosporium, que desarrollaba hifas y esporas en un medio de cultivo inadecuado y sin nutrientes. Esta información coincide con la declaración de J. Jackson, investigador del STURP, quien demostró que el incendio de la Síndone había contaminado su datación; un fenómeno similar ocurrió con el Sudario a pesar del desconocimiento sobre los procesos involucrados.

Leyendas orientales

La leyenda oriental la Doctrina de Addai (Tadeo) menciona la imagen de Edesa. La leyenda cuenta que un apóstol (se cree que Judas Tadeo) habría llevado a la ciudad un lienzo con una imagen milagrosamente impresa.
El reino de Osrhoene, cuya capital era Edesa, fue el primero en adoptar el cristianismo como religión oficial. En el siglo II ya eran cristianos. La tradición lo atribuye a la conversión de su rey, Abgar, al recibir el Lienzo de manos del apóstol. Hay un icono del s. IX en el que se refleja al rey Abgar V recibiendo el lienzo con el rostro de Cristo que le cura de la lepra. El historiador Ian Wilson cree que esta leyenda nace para explicar la presencia de una imagen real y que el objeto al que se hace referencia era la Síndone.

Espectrografía y espectrofotometría

Se hicieron las primeras fotos de calidad, en color, con luz visible. Entre los muchos experimentos realizados, algunos tan importantes como los análisis químicos exhaustivos de las muestras, hay que resaltar las pruebas de espectrografía y espectrofotometría. Las fotografías tomadas por Vernon Miller, del Instituto Brooks, y por Barrie Schwortz son las mejores realizadas en color hasta hoy. Se tomaron más de 5.000 fotografías con distintas longitudes de onda.

LAS FOTOGRAFÍAS TOMADAS POR VERNON MILLER

Chambéry

En 1453, la Síndone pasó a ser propiedad de los Duques de Saboya, siendo el rey Luis II el primer propietario del Lienzo. Inicialmente, la Sábana se conservó en su castillo de Chambéry, pero más tarde se construyó la Saint Chapelle de Chambéry para rendir homenaje a la tela. Fue en este lugar donde sufrió graves daños por un incendio durante la noche del 3 al 4 de diciembre de 1532. La Iglesia quedó prácticamente destruida, lo que llevó a que gran parte del templo actual fuera edificado en épocas posteriores.El incendio de 1532 en la Saint Chapelle de Chambéry En la noche del 3 al 4 de diciembre de 1532, un violento incendio devastó la capilla del Palacio Ducal de Chambéry, llegando incluso a derretir parte de la urna que contenía la Síndone. Gotas de plata cayeron sobre el Lienzo, dejando quemaduras visibles en todos sus pliegues. La restauración de la Sábana fue llevada a cabo por la comunidad de monjas de San Francisco, quienes pasaron horas arrodilladas, cosiendo remiendos de tela de corporal sobre las quemaduras con agujas de oro. Este esfuerzo no solo resultó en la restauración física del Lienzo, sino que también dejó un valioso legado: el primer estudio descriptivo conocido sobre la Síndone. A pesar de las quemaduras y los remiendos, así como de los cercos dejados por el agua utilizada para extinguir el fuego, la imagen central ha permanecido prácticamente intacta. La doble impronta ha resistido inalterada a lo largo del tiempo, aunque lamentablemente se ha perdido parte de la zona correspondiente a los brazos. Las manchas visibles a lo largo del perímetro de la Sábana, entre el rostro y la nuca, así como entre el pecho y las rodillas, son un recordatorio del impacto del incendio.

¿Cómo funciona el C14?

El Carbono 14 (C14), un isótopo radiactivo del carbono-12, que es el más abundante, se genera en las capas altas de la atmósfera debido a la interacción con los rayos cósmicos. Este isótopo ingresa a todos los seres vivos a través de la respiración y la alimentación, manteniendo una proporción constante durante su vida. Al morir, el C14 comienza a desintegrarse a una tasa conocida: se reduce a la mitad cada 5.730 años, y continúa disminuyendo a la cuarta parte en otros 5.730 años, y así sucesivamente. Al medir la cantidad de átomos de C14 que quedan en una muestra y compararla con la cantidad que tendría si el organismo estuviera vivo, es posible estimar cuánto tiempo ha pasado desde su muerte. En el caso de la Sábana Santa, esto se refiere al momento en que se cortó el lino utilizado para fabricarla. En la toma de muestras de Carbono 14 realizada en 1988, se puede observar cómo se conservaba la Síndone enrollada sobre sí misma hasta 1998. La datación por Carbono 14 de 1988 atribuyó el lienzo al siglo XIII.

VÍDEO DE LA TOMA DE MUESTRAS DE CARBONO 14 REALIZADA EN 1988

Jornadas de observación directa

El Centro Español de Sindonología (CES) recibió autorización para llevar a cabo un estudio exhaustivo y multidisciplinario del Sudario, lo que llevó a la creación del Equipo de Investigación EDICES. Este equipo inició una serie de jornadas de observación del Sudario, comenzando por lo más elemental: la toma de medidas de la tela. Se identificó un tejido rudimentario, característico del primer milenio de nuestra era, hilado a mano con torsión en Z, una técnica común durante el Imperio Romano. Se realizaron fotografías utilizando luz visible, infrarroja, ultravioleta y luz transversal, lo que proporcionó información valiosa sobre el lienzo. El análisis de las arrugas reveló datos significativos acerca de su uso. Un hallazgo sorprendente fue que el Sudario había sido cosido al cabello mediante hilvanes; se encontraron agujeros dobles en ciertas áreas, ubicados donde se cree que cubrieron la cabellera o la barba del individuo que portó el Sudario. En algunos de estos agujeros aún permanecen restos de hilvanes, lo que respalda esta hipótesis. Estos hilvanes estaban confeccionados con hilos de torsión en S. Además, se identificaron consecuencias derivadas de ciertos descuidos: según el análisis espectrográfico, en algún momento se colocó un recipiente con purpurina de plata sobre el Sudario, dejando manchas muy visibles. También se hallaron restos de carmín labial, lo que sugiere un acto de veneración hacia la reliquia.

La utilización de una sonda de vacío permitió obtener varios filtros con muestras. En el polvo y la suciedad encontrados en el Sudario se hallaron rastros históricos de diversas épocas; por ejemplo, se identificaron evidencias relacionadas con la Revolución de Asturias de 1934, que resultó en la voladura de la Cámara Santa de la Catedral. Todas las reliquias sufrieron los efectos devastadores de esta explosión, presentando microesferas de hierro, arcilla, caliza y cenizas volantes.

Determinación del ADN

Los fragmentos de ADN encontrados son extremadamente pequeños. Se ha identificado ADN mitocondrial, y se espera que los avances tecnológicos permitan obtener más información sobre el ADN nuclear; sin embargo, no se han encontrado fragmentos significativos de ningún cromosoma. Las muestras fueron tomadas en 1994 por especialistas del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INT), que forma parte del Ministerio de Justicia de España. Según el INT, se ha determinado una secuencia poco común de ADN mitocondrial.

«El análisis de ADN mitocondrial a partir de la muestra Z2TC permitió detectar un número muy bajo de copias de ADN mitocondrial humano con un alto estado de degradación, habiéndose reconstruido mediante la utilización de fragmentos solapantes de bajo tamaño (100-140 pb) la secuencia completa de la región HV1 (16024-16365). Sin embargo, debido a las características de la muestra (antigüedad, bajo contenido de ADN, alta tasa de degradación, posible modificación de ácidos nucleicos, alta posibilidad de contaminación…) es necesario realizar análisis adicionales para valorar la significación del hallazgo y en especial evaluar la reproducibilidad del haplotipo encontrado en otras muestras recogidas del Sudario de Oviedo».

Ponencia del Dr. Antonio Alonso, II Congreso Científico Internacional sobre el Sudario de Oviedo en 2007.

Constantinopla

Para conmemorar el final de ese turbulento periodo, el emperador de Bizancio quiso que el Lienzo se custodiara en Constantinopla, la actual ciudad de Estambul. Consta documentalmente que el Mandilión llegó a la catedral de Santa Sofía de Constantinopla el 16 de agosto del año 944 d.C.

4 ideas importantes sobre este traslado a Constantinopla:

  1. El códice Sinassarium, el libro de liturgia bizantina, refiere con todo lujo de detalles el traslado, pero no le llama Mandylion sino Síndone.
  2. El recibimiento lo hizo el emperador Romano I Lecapeno. Hay una miniatura del s. XIII del códice Skylitzes en la Biblioteca Nacional de Madrid, que recrea el momento.
  3. Un cambio de relicario permitió redescubrir la verdadera naturaleza de una tela que no cubrió únicamente el rostro, sino todo el cuerpo: a partir de este momento la liturgia bizantina deja de conmemorar el Mandylion y celebra la solemnidad de la Síndone.
  4. En la Biblioteca Nacional de Budapest se encuentra el códice Pray, escrito entre 1192 y 1216 bajo el reinado de Bela III de Hungría, criado en Constantinopla. Una de sus ilustraciones muestra preparaciones para la sepultura de Cristo e incluiría una mortaja con el mismo tejido de patrón de espiga más cuatro agujeros de quemaduras cercanos a uno de los bordes formando una L.

Los linajes vegetales presentesy la secuencia de ADN en el polvo,un estudio de Gianni Barcaccia

La Sábana Santa de Turín no es un objeto biológicamente inerte, sino que se comporta como una verdadera «esponja genómica» que ha custodiado, a lo largo de los siglos, un registro invisible de su propio periplo histórico. Las investigaciones más punteras en este campo, destacando el estudio dirigido por el profesor Gianni Barcaccia de la Universidad de Padua y publicado en Scientific Reports (Nature), han permitido secuenciar el ADN presente en el polvo y las fibras del reverso de la tela. Este análisis de ADN genómico ha revelado una biodiversidad asombrosa que trasciende las fronteras geográficas, identificando linajes vegetales que abarcan desde el área mediterránea y el Cáucaso hasta regiones tan distantes como el este de Asia o el continente americano. Esta amalgama de rastros biológicos no debe interpretarse como una contradicción, sino como la prueba fehaciente de la «vida itinerante» del lienzo y de su constante exposición a la veneración pública, donde el contacto humano y ambiental ha ido depositando capas de información sobre el sustrato original. La relevancia de estos hallazgos es doble. Por un lado, el ADN humano detectado muestra haplogrupos característicos de poblaciones de Oriente Próximo y el Cáucaso, lo que refuerza la tesis de un origen en la cuenca del Levante mediterráneo, que sería coherente con el relato evangélico. Por otro lado, la presencia de material genético de plantas americanas (como el maíz o el tomate) o de especies ornamentales asiáticas confirma que la tela ha estado sujeta a una intensa contaminación ambiental en siglos recientes. Este fenómeno de acumulación orgánica es una pieza clave para el debate científico sobre la datación, ya que la enorme densidad de micropartículas, bacterias y hongos adheridos a las fibras —una «bio-película» generada por siglos de manipulación— proporciona una base sólida para cuestionar la fiabilidad de las muestras de Carbono 14 tomadas en 1988. En definitiva, el estudio del ADN nos presenta la Síndone no como una fotografía fija en el tiempo, sino como un documento vivo que ha absorbido la historia de las civilizaciones por las que ha transitado.

BARCACCIA, G., ET AL. (2015). "UNVEILING THE SOURCES OF DNA FOUND ON THE SHROUD OF TURIN". SCIENTIFIC REPORTS.

Rayos X

Sobre el examen de rayos X, Mottern y London comprobaron que no existe pigmento en la Sábana que pudiera haber producido la imagen.

Técnica del falso color

Se produjo tratamiento de imagen por ordenador aplicando falso color. Esta técnica facilita la identificación de los distintos tipos de marcas e intensidades al dar a cada huella una coloración diferente según su intensidad.

Luz transversal

La luz trasversal hace desaparecer la impronta. Aplicando focos por detrás del Lienzo se comprueba que mientras las manchas de sangre u otros restos se ven opacos a la luz, la huella del cuerpo es transparente. Esto indica que la impronta no está formada por ningún material añadido sobre la tela.

Pies

La colocación del clavo de los pies no plantea problema desde el punto de vista anatómico, pues la posición vertical del crucificado permite una sujeción segura en todo caso.Los estudiosos afirman que el hombre de la Síndone no llevaba subpedaneum y que tenía sujetos los dos pies con un solo clavo. La llamada “rosa de sangre” del empeine del pie derecho se atribuye a las heridas de los pies, las menos estudiadas hasta el momento. Sin embargo, se han formulado algunas hipótesis que explicarían la morfología y colocación de las manchas de sangre. Respecto a las manchas de sangre de las plantas, la distinta altura de los pies y la diferente intensidad de las mismas hace pensar a los expertos que estaba la pierna izquierda más flexionada cuando se produjo la rigidez cadavérica. También hay huellas de dedos en las plantas de los pies. Los espacios sin sangre corresponden, por su forma y tamaño, con unos dedos que sujetaron el cadáver durante su traslado de la cruz al sepulcro.

PROOF OF THE AUTHENTICITY OF THE SHROUD IN THE BLOODSTAINS: PART I

PROOF OF THE AUTHENTICITY OF THE SHROUD IN THE BLOODSTAINS: PART II

¿Qué descubrieron?

En la impronta de la Síndone se establece una relación matemática en cada punto entre la intensidad de la huella y la distancia del cuerpo al lienzo. Los estudios realizados por los investigadores estadounidenses revelaron que las huellas varían en densidad según el relieve del cuerpo, lo que permite al ordenador reconstruir dicho relieve invirtiendo la ecuación. Además, se determinó que la imagen no fue generada por contacto directo. Una imagen producida de esta manera presentaría una huella intensa pero plana en las áreas salientes del cuerpo y nula en las zonas hundidas. El hecho de que la intensidad de la imagen no sea cero en los puntos del cuerpo que no tocaron la tela descarta la posibilidad de que se trate simplemente de una huella por contacto.
La estatua de cartón obtenida por ordenador ha podido reproducir una figura completa del hombre de la Síndone siguiendo los datos relativos al relieve del cuerpo que se deducen de las diversas intensidades de la huella. Se ha de tener en cuenta que la imagen de los brazos, quemada en el incendio de 1532, altera considerablemente el conjunto. A través de filtros diversos se ha logrado eliminar manchas y deformaciones del relieve del hombre de la Síndone. El profesor Giovanni Tamburelli, de la Universidad de Turín, logró resultados espectaculares.
«La codificación de datos de distancia en la imagen elimina como posible mecanismo para su creación a la fotografía o la pintura y nos permite concluir que la imagen se formó mientras la tela recubría un cuerpo humano real. Así que el VP-8, no sólo reveló una característica de la imagen de la Síndone muy importante y desconocida hasta ese momento, sino que también proporcionó la motivación histórica real para formar el equipo que en última instancia fue a investigarla»

AN IMAGE RESURRECTION OF THE MAN OF THE SHROUD, GIOVANNI TAMBURELLI

Barrie Schwortz, fotógrafo documentalista del STURP
Las zonas quemadas, los pliegues de la tela y los regueros de sangre o agua producen distorsiones, pero la imagen central parece coherente con el relieve de un cuerpo de tres dimensiones.
El Dr. Dennis Gabor, un físico húngaro, inventó la holografía en 1947, y en 1960, el Dr. Theodore Maiman desarrolló el primer rayo láser, que más tarde encontró numerosas aplicaciones en este campo. Ambos científicos fueron galardonados con el Premio Nobel por sus contribuciones. A partir de estos avances, el profesor Peter Soons, médico especializado en tratamientos de imágenes tridimensionales y hologramas, junto a un equipo de expertos, logró crear hologramas de la Sábana Santa basados en la información tridimensional obtenida de la impronta.

HOLOGRAMAS DE LA SÁBANA SANTA

Comparación Síndone - mancha experimental

A partir de una muestra de la Sábana Santa, la de la zona del reguero de sangre que recorre la espalda, se hace una comparación con una mancha experimental de sangre, áloe, mirra y saporina sobre el tejido. Se descubre que la composición inorgánica es idéntica. En este gráfico se muestra una comparación entre el trazado microespectromagnético de la muestra de la Síndone (en rojo) y el obtenido con la mancha experimental (en negro).

Dintel en la entradade la muralla

La imagen Akeropita de Edesa se colocó en el dintel de la puerta de la muralla de entrada a la ciudad, en una hornacina que había contenido la imagen de los antiguos dioses. Algunos relatos dicen que esta operación sirvió más bien para ocultar el Lienzo durante el tiempo en el que la ciudad volvió al paganismo y que fue reencontrado siglos más tarde en perfecto estado.

Macrofotografía

Se hizo una macrofotografía de zona con imagen del cuerpo completo, pero sin sangre u otro pigmento. Se vio que únicamente determinadas fibras, las más superficiales de cada hilo, están ligeramente más oscuras. Esto no quiere decir que tengan algún tipo de colorante sino que es la degradación de la celulosa del lino lo que causa ese tono.

La datación de 1988

En 1988, la Sábana Santa fue sometida a una datación mediante el método del Carbono 14. Tras realizar el corte correspondiente, el profesor F. Testore, del Departamento de Ciencias de los Materiales de la Universidad Politécnica de Turín, pesó la tela extraída en una balanza de precisión. Este pequeño trozo se dividió posteriormente en varios fragmentos y se envió a tres laboratorios. Sorprendentemente, existieron cuatro versiones oficiales diferentes sobre los pesos y medidas de cada fragmento, lo que alimentó rumores sobre un posible fraude en la actuación de los laboratorios. Análisis paralelos con el método de espectrometría de masas Los laboratorios de Tucson (Arizona, EE. UU.), Zúrich (Suiza) y Oxford (Inglaterra) ofrecieron realizar el análisis de la Sábana de forma gratuita, utilizando el método recién descubierto de espectrometría de masas con aceleradores de partículas (AMS). Se había acordado que cada laboratorio recibiría tres cilindros metálicos con las muestras: uno de la Sábana y dos de control. Sin embargo, esto no se cumplió. Una vez que el cardenal de Turín dejó la capilla, se entregó, fuera del protocolo, una cuarta muestra obtenida de una capa pluvial de San Luis de Anjou. Inicialmente se pensó en realizar una prueba ciega, donde cada laboratorio recibiera, junto al fragmento de la Sábana, otros dos trozos de telas diferentes sin saber a qué lienzo pertenecía cada uno; sin embargo, esto no fue posible porque el tejido característico de la Sábana era fácilmente reconocible para todos. En 1988 la Síndone fue sometida a una datación con el método del C14. Tras realizar el corte oportuno, el profesor Testore pesó en una balanza de precisión la tela retirada. Esta pequeña tira se dividió posteriormente en varios fragmentos y se envió a tres laboratorios. Sorprendentemente existieron cuatro versiones oficiales diferentes de los pesos y medidas de cada fragmento, lo que alentó en su día rumores sobre un posible fraude en la actuación de los laboratorios.
Se ofrecieron a hacer gratuitamente el análisis de la Síndone los laboratorios de Tucson (Arizona- A), Zurich (Suiza-B) y Oxford (Inglaterra-C) y se usó el método –entonces recién descubierto– del acelerador de partículas para la espectrometría de masa (AMS). Se había acordado que cada laboratorio recibiera tres cilindros metálicos con las muestras: una de la Síndone, y las otras dos de control, pero no fue así. Se entregó, una vez que el cardenal de Turín dejó la capilla y fuera de protocolo, una cuarta muestra obtenida de una capa pluvial de san Luis de Anjou. Inicialmente se pensó en hacer una prueba ciega y que cada laboratorio recibiera, junto al fragmento de la Sábana, otros dos de telas diferentes sin que supieran a qué lienzo pertenecía cada trocito; sin embargo, la prueba no fue ciega porque como el tejido de la Síndone es tan característico, todos supieron cuál era la tela que habían observado en Turín.