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¿Cómo comen los mexicanos?

Mildred Valeria Mendoza

Created on March 23, 2026

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Transcript

¿Cómo comen los mexicanos?

Aguirre Villegas, Diego Leyva López, Carlos Manuel Mendoza Rivera, Mildred Valeria Servín Pérez, Tania

¿Realmente elegimos lo que comemos o nuestras decisiones están condicionadas por el dinero, tiempo y entorno?

¿Qué comemos hoy?

Actualmente, la dieta de los mexicanos se caracteriza por un alto consumo de alimentos con altas calorías pero pocos nutrientes

¿QUÉ SE CONSUME MENOS? Aunque estos alimentos son más saludables, su consumo es bajo en comparación con lo recomendado

¿QUÉ SE CONSUME MÁS? Gran parte de la dieta actual proviene de productos industrializados, siendo los más accesibles y asequibles

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Cambios en la alimentación a través del tiempo

La forma en que comen los mexicanos ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, pasando de una dieta tradicional a una dieta más industrializada

DIETA ANTERIOR TRADICIONAL

DIETA ACTUAL TRADICIONAL

Info

Info

¿Qué provoco este cambio? El cambio en los patrones de alimentación están relacionados con procesos como la urbanización, globalización y las nuevas dinámicas laborales. El aumento de la participación laboral fuera del hogar ha reducido el tiempo disponible para la preparación de alimentos, mientras que la industria alimentaria ha incrementado la disponibilidad y promoción de productos procesados. Asimismo, la publicidad ha influido en las preferencias de consumo, favoreciendo la elección de bebidas y alimentos con bajo valor nutricional.

¿Hay consecuencias debido a este cambio?

Diferencias por nivel socioeconómico

La alimentación en México no depende únicamente del ingreso económico, sino también de factores como la disponibilidad, el precio relativo de los alimentos y las dinámicas del entorno alimentario, lo que contribuye a explicar por qué distintos grupos sociales presentan patrones de consumo similares.

En México, el nivel socioeconómico influye en la alimentación al determinar el acceso, la variedad y la calidad de los alimentos disponibles. No obstante, este factor no actúa de manera aislada, ya que elementos como la disponibilidad, el precio relativo y el entorno alimentario también moldean las decisiones de consumo, lo que contribuye a la similitud de patrones alimentarios entre distintos grupos sociales.

SIMILITUDES ENTRE GRUPOS Un aspecto relevante es que, en los últimos años, los patrones de consumo entre distintos niveles socioeconómicos se han vuelto cada vez más similares. Esto se explica por la amplia disponibilidad, accesibilidad y bajo costo de los alimentos ultraprocesados, lo que favorece su consumo frecuente tanto en hogares de bajos como de altos ingresos.

HOGARES CON MENOR INGRESO

HOGARES CON MAYOR INGRESO

Comparación con recomendaciones

La brecha entre la dieta ideal y la real no se explica solo por decisiones individuales, sino por un entorno que favorece el consumo de alimentos menos saludables, lo que hace más dificil apegarse a las recomendaciones nutricionales

¿QUÉ SE RECOMIENDA? Las guías alimentarias sugieren aumentar el consumo de frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales, ya que estos alimentos aportan vitaminas, minerales y fibra esenciales para la salud. También se recomienda reducir el consumo de azúcares añadidos, grasas saturadas y productos ultraprocesados, así como priorizar el agua como bebida principal.

Al comparar lo que comen los mexicanos con lo que recomiendan las guías alimentarias, se observa una clara diferencia entre la dieta ideal y la dieta real. Las recomendaciones promueven una alimentación basada en alimentos frescos, naturales y variados, mientras que en la práctica predomina el consumo de productos procesados y bebidas azucaradas.

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COSTO POR CALORÍAS

El costo por calorías muestra que el entorno económico favorece el consumo de alimentos densos en energía pero de baja calidad nutricional, lo que contribuye a la brecha entre lo recomiendado y lo que realmente se consume.

RELACIÓN CON LOS PATRONES DE CONSUMO
TIPOS DE ALIMENTOS
¿QUÉ SIGNIFICA?

Es una forma de entender cuánto dinero se necesita para obtener cierta cantidad de energía de los alimentos. No todos los alimentos cuestan lo mismo en relación con las calorías que aportan. Algunos productos proporcionan muchas calorías a bajo precio, mientras que otros, aunque más nutritivos, resultan más caros si se comparan por la misma cantidad de energía.

Esta diferencia en el costo por caloría ayuda a explicar por qué la población consume más alimentos poco saludables. No se trata únicamente de preferencias personales, sino de una decisión influenciada por la economía. Cuando el objetivo es maximizar la cantidad de alimento con un presupuesto limitado, los productos más baratos y calóricos suelen ser la elección más accesible.

1. ALIMENTOS BARATOS Y DENSOS EN ENERGÍA
2. ALIMENTOS SALUSABLES Y MAYOR COSTO RELATIVO

¿POR QUÉ TODOS TERMINAN COMIENDO PARECIDO?

Los patrones de consumo en México no dependen únicamente del ingreso económico, sino de un conjunto de factores estructurales como el precio, la disponibilidad, la publicidad y el estilo de vida, lo cual influye de manera parecida en toda la pobalción mexicana.
ENTORNO ALIMENTARIO
PRECIOS Y ACCESIBILIDAD
PUBLICIDAD Y HÁBITOS
ESTILO DE VIDA

CONCLUSIÓN

La forma en que se alimenta la población mexicana no puede explicarse únicamente como una decisión individual, sino como el resultado de múltiples factores que interactúan entre sí. A lo largo de la presentación se observó que los patrones de consumo han cambiado con el tiempo hacia una dieta más industrializada, con alto contenido calórico y bajo valor nutricional. La evidencia muestra que existe una diferencia importante entre lo que se recomienda consumir y lo que realmente se come. Esta brecha se relaciona directamente con el costo de los alimentos, ya que aquellos con mayor densidad energética suelen ser más económicos y accesibles. Además, factores como la disponibilidad, la publicidad, los ingresos económicos y el estilo de vida influyen en que estos productos sean elegidos con mayor frecuencia. En definitiva, estos patrones de alimentación tienen consecuencias importantes tanto para la salud pública como para el entorno, ya que contribuyen al aumento de enfermedades crónicas y reflejan un sistema alimentario que no favorece opciones saludables. Por ello, el problema no debe abordarse únicamente a nivel individual, sino también mediante políticas públicas y cambios en el entorno alimentario que se adapten a las necesidades de la población mexicana.

"eN méxico, no siempre comemos lo que queremos, sino lo que podemos, lo que encontramos y lo que el entornos nos facilita"

REFERENCIAS

  • Aburto TC, Batis C, Pedroza-Tobías A, Pedraza LS, Ramírez-Silva I, Rivera JA. Dietary intake of the Mexican population: comparing food group contribution to recommendations, 2012–2016. Salud Publica Mex. 2022;64(3):267–279. doi:10.21149/13091
  • Colchero MA, Guerrero-López CM, Molina M, Unar-Munguía M. Evolución del gasto, costo y consumo de alimentos y bebidas en México. En: Rivera JA, editor. Alimentación y salud en México. Cuernavaca: Instituto Nacional de Salud Pública; año según edición.
  • Rivera JA, Pedraza LS, Aburto TC, Batis C, Sánchez-Pimienta TG, González de Cosío T, et al. Overview of the dietary intakes of the Mexican population: results from the National Health and Nutrition Survey 2012. J Nutr. 2016;146(9):1851S–1855S.
  • García-Chávez CG, Monterrubio-Flores E, Ramírez-Silva I, Aburto TC, Pedraza LS, Rivera-Dommarco J. Food contribution to total daily energy intake in the Mexican population older than five years. Salud Publica Mex. 2020;62(2):166–180.

GRACIAS

Por otro lado, los hogares con mayores ingresos tienen acceso a una mayor diversidad de alimentos, incluyendo opciones más saludables como frutas, verduras y fuentes de proteína de mejor calidad. Sin embargo, esto no implica que su dieta sea completamente saludable, ya que también presentan un alto consumo de alimentos procesados y bebidas azucaradas, influenciado por la amplia disponibilidad de estos productos y por las dinámicas del entorno alimentario.

Los alimentos ultraprocesados tienen precios más ccesibles y su disponibilidad es mayor en comparación con alimentos saludables. Estos están disponibles desde tiendas pequeñas hasta supermercados, facilitando su consumo frecuente. En cambió, los alimentos frescos pueden ser menos accesibles, tener un mayor costo de mantenimiento y requerir más tiempo de preparación.

Alimentos como frutas, verduras y algunas fuentes de proteína tienen un costo más alto por caloría. Aunque aportan vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales, no proporcionan tanta energía por el mismo precio. Esto puede hacer que, desde una lógica económica, sean percibidos como menos “rendidores”, lo que influye en un consumo menor.

La modernización y el estilo de vida han cambiado lo que consumimos ESTA DIETA ESTA BASADA EN ALIMENTOS COMO:

En los hogares con menores ingresos, la alimentación suele estar más restringida por el presupuesto, lo que conduce a priorizar alimentos de menor costo y mayor rendimiento. Esto generalmente se traduce en un mayor consumo de productos con alta densidad energética, como alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas, debido a que aportan una elevada cantidad de calorías a bajo costo. Si bien estos alimentos contribuyen a satisfacer el hambre, no necesariamente cubren los requerimientos nutricionales adecuados.

La publicidad desempeña un papel importante al promover de manera constante alimentos y bebidas de bajo valor nutricional. Asimismo, los hábitos de consumo se transmiten socialmente, por lo que las elecciones alimentarias tienden a reforzarse dentro de las familias y comunidades, independientemente del nivel socioeconómico.

El entorno en el que viven las personas también influye en sus decisiones. La gran presencia de tiendas, cadenas comerciales y puntos de venta de comida rápida hace que los productos industrializados estén siempre al alcance. Esto crea un ambiente donde las opciones menos saludables son las más visibles y disponibles.

IMPLICACIONES

Esta diferencia entre lo recomendado y lo consumido tiene consecuencias importantes en la salud pública, como el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles. Además, esto refleja que no basta con conocer las recomendaciones, ya que existen barreras económicas y sociales que dificultan su implementación en la práctica.

La dieta tradicional mexicana era más equilibrada y basada en alimentos frescos y localesBASADA EN ALIMENTOS NATUTALES COMO:

Las bebidas azúcaradas representan alrededor del 10% de la ingesta calórica diaria en México

¿Cuál es la razón? Se debe a que son bebidas más asequiles, practicas, con mayor disponibilidad y son atractivas debido a sus altos niveles de publicidad.

El ritmo de vida actual, caracterizado por la limitada disponibilidad de tiempo, favorece el consumo de alimentos rápidos y de fácil preparación. En este sentido, la preferencia por productos listos para consumir, debido a su practicidad, contribuye a la creciente homogeneización de los patrones de alimentación entre distintos grupos poblacionales.

En México, los alimentos ultraprocesados como refrescos, botanas, pan dulce y comida rápida suelen tener un costo bajo por caloría. Es decir, con poco dinero se puede obtener una gran cantidad de energía. Por esta razón, estos productos se vuelven la opción más viable, especialmente en contextos donde los ingresos son bajos y/o se busca saciar el hambre rápidamente.

En México, la alimentación ha cambiado en las últimas décadas. Antes, la dieta tradicional estaba basada en alimentos como maíz, frijol y verduras, hoy sin embargo, ha sido reemplazada por productos ultraprocesados o con altos niveles de azúcar, bebidas azucaradas y comida rápida. Esto ha contribuido a problemas alarmentes de salud pública como: - Sobrepeso y obesidad - Diabetes - Enfermedades cardiovasculares ¿Por qué comemos tan mal entonces? Existe relación con factores económicos, ambientales y estilo de vida. La alimentación en México no es solo una decisión individual, sino que es el resultado de un sistema alimentario que consta en la accesibilidad y asequibilidad de los alimentos.

Contribución energética (%)
  • Cereales: 30.1%
  • Carnes: 15.9%
  • Productos altos en grsas saturadas y/o azúcares: 15.5%
  • Bebidas azucaradas: 10.5%

México, en camino a una crisis alimentaria

En 2016, la carencia por acceso a una alimentación nutritiva y de calidad llegó a 26.5 millones de mexicanos. En 2020 creció a 28.6 millones.

Contribución energética (%)
  • Grasas: 8.7%
  • Lácteos: 8%
  • Frutas y verduras: 6.4%
  • Leguminosas: 3.8%

Las consecuencias

Se ha observado un aumento en problemas de salud como obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Este fenómeno forma parte de lo que se conoce como transición nutricional, en donde una dieta tradicional es reemplazada por un patrón más industrializado y con mayores riesgos para la salud.

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Desviaciones

Excesos
  • Bebidas azucaradas: +250%
  • Carnes: +59%
  • Productos altos en grasas saturadas y/o azúcares: +55%
Déficits
  • Leguminosas: -68%
  • Frutas y verduras: -47%

Aunque podría pensarse que las personas con diferentes niveles de ingreso tienen dietas muy distintas, en México se observa que los patrones de consumo son cada vez más similares. Esto significa que tanto hogares con menores como con mayores ingresos tienden a consumir alimentos parecidos, especialmente productos ultraprocesados y bebidas azucaradas.