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Paisajes agrarios de España

isaacbuzo

Created on March 22, 2026

Mapa de los paisajes agrarios de España.

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Paisaje agrario de Canarias

Se corresponde con un medio físico volcánico y accidentado, con un clima cálido durante todo el año y con precipitaciones escasas e irregulares. La población rural está en retroceso debido a la atracción que ejerce el turismo. Su poblamiento es concentrado en aldeas que no suelen superar las 500 casas (aunque hay pueblos mayores). En cuanto a la propiedad contrastan las pequeñas explotaciones de las zonas medias y altas con las grandes explotaciones de los regadíos costeros. La superficie cultivada es muy escasa, distribuyéndose entre las áreas litorales, donde predomina el monocultivo destinado a la exportación (plátano, tomate, patata extratemprana), los cultivos bajo plástico (pepino, pimiento, flores) y las nuevas plantaciones tropicales (papaya, mango, piña, aguacate); y las zonas medias y altas del interior de la isla, con predominancia de una agricultura tradicional de secano orientada al autoconsumo más que a la comercialización (vid y patata). La ganadería ovina y caprina es escasa y está asociada a la agricultura. La explotación forestal ha utilizado la madera de los pinares, del fayal brezal y la laurisilvia para el carboneo o la construcción.

El paisaje agrario de interior

Se localiza en la meseta y en la depresión del Ebro. Su relieve se caracteriza por la elevada altitud media y un clima mediterráneo continentalizado, con escasez de precipitaciones y heladas en amplias zonas del norte. La estructura agraria de la zona también está marcada por la emigración que ha despoblado muchas zonas de interior con el abandono subsiguiente de las tierras de labor de peor calidad. El hábitat es concentrado, variando el tamaño del Norte donde son pequeños pueblos al Sur, donde dominan los grandes municipios muy separados entre sí. El sistema de propiedad es variado, centrándose el minifundio en el valle del Duero (donde la emigración y las actuaciones públicas han fomentado la concentración parcelaria) y en el valle del Ebro (sobre todo en regadío), mientras que los latifundios se dan en Salamanca, Burgos, Castilla-La Mancha y en las zonas de secano de Aragón y Extremadura. Los usos del suelo son variados. La agricultura presenta diferencia entre las tierras de secano (que se dedica a cultivos extensivos de la trilogía mediterránea) y el regadío (con un aprovechamiento intensivo de forrajeras, plantas industriales y frutas y hortalizas que son la base para la industria agroganadera de la zona). La ganadería presenta importancia en ciertas zonas. En los secanos castellanos y la depresión del Ebro predomina la ganadería ovina, que pasta en los rastrojos, junto con un avance importante de la ganadería bovina estabulada para leche en las proximidades de las grandes ciudades, así como el porcino. En Extremadura el paisaje característico es la dehesa, que se extiende hacia Salamanca y Zamora por el Norte y Andalucía por el Sur. Este último paisaje tiene un aprovechamiento integral agrario (cultivos con rotaciones largas para producir alimento para el ganado) ganadero (principalmente porcino y ovino) y forestal (leña, corcho, carbón vegetal) así como para otros usos como la caza. Además de las tierras de dehesa, existen otras zonas de aprovechamiento forestal maderero como Soria.

Paisaje agrario de montaña

El medio físico extremo (elevada altitud y pendientes, climas con amplitudes térmicas anuales elevadas, precipitaciones abundantes y en muchos casos en forma de nieve) condiciona las actividades agrarias en estas zonas. Su estructura agriara se definen por una muy baja densidad de población en hábitat dispersos, con tendencias a la despoblación. Predomina la pequeña propiedad compatibilizada con bosques y praderas pública y de uso comunal. Los usos del suelo son diversos y complementarios. La agricultura en las montañas del norte se practica en el fondo de los valles e incluye cultivos de huerta. En las montañas del Sur y Levante, las vertientes abancaladas o aterrazadas sirven para el cultivo de almendros u olivos. La ganadería es extensiva, en el Norte bovino y ovino mientras en el sur domina el ovino de trashumancia local (entre el valle y la cima). La explotación forestal se centra en el aprovechamiento de la leña como combustible y de la madera de especies como el eucalipto, el castaño o el pino.

Paisaje agrario de la España húmeda

Localizado en el norte y noroeste peninsular (Galicia, Cordillera Cantábrica y Pirineos Occidentales). Ocupa relieves muy accidentados y climas oceánicos, con abundantes precipitaciones a lo largo de todo el año. Su estructura agraria se caracteriza por presentar una población muy envejecida debido a los procesos migratorios y localizada sobre hábitat intercalar (aldeas, parroquias y pueblos). Los campesinos son propietarios minifundistas, de parcelas cerradas y de mecanización escasa por su complejidad. El uso del suelo es principalmente ganadero. Para mejorar la productividad se ha fomentado la concentración parcelaria. La agricultura se define por ser escasa y de secano, debido a la presencia abundante de precipitaciones, localizándose principalmente en la zona costera y en el fondo de los valles. Tradicionalmente ha sido de policultivo, debido a que era una agricultura de subsistencia en la que poca producción iba destinada a los mercados locales. En la actualidad, si bien se mantiene en algunas zonas de Galicia, la orientación de las tierras de labor se ha especializado en cultivos de huerta y plantas forrajeras para la alimentación de la ganadería (sobre todo vacuno semiestabulado). La ganadería es la actividad agraria más importante debido a las demandas de productos lácteos y carne desde las ciudades. En Galicia dominan las pequeñas y medianas explotaciones familiares, a pesar de los esfuerzos modernizadores. En la zona cantábrica la modernización ha sido mayor, aumentando el tamaño de las explotaciones y la mecanización de las mismas, aunque también se ha extendido la ganadería a tiempo parcial. El tamaño reducido de las explotaciones las hace depender en demasía de las industrias lácteas. Otros problemas son las cuotas lecheras impuestas por la UE. En cuanto a la explotación forestal, hay que destacar su importancia sobre todo para la industria del mueble y la fabricación de pasta de papel.

Paisaje agrario mediterráneo

Localizado en el litoral mediterráneo y andaluz incluye también el valle del Guadalquivir y las Islas Baleares. Su relieve es accidentado salvo en las zonas más próximas a la costa y un clima mediterráneo costero con escasas precipitaciones y veranos secos. Su estructura agraria se caracteriza por su población numerosa y tradicionalmente dispersa, aunque tendentes a la concentración actual. La propiedad se encuentra muy repartida en las zonas de regadío mientras que en el secano existe una variedad de tamaños según regiones, así mientras que en Murcia y Valencia encontramos explotaciones pequeñas y medianas, en Cataluña dominan las medianas y las grandes se concentran en Andalucía. Los usos del suelo son muy variados. La agricultura presenta diferencias entre los cultivos de regadío y los de secano. Así los primeros se ven favorecidos por las suaves temperaturas, la elevada insolación, los suelos apropiados y la existencia de una muy alta demanda internacional; sus principales cultivos son hortofrutícolas tempranos tanto al aire libre como bajo plástico, la fruticultura mediterránea (cítricos y frutales de hueso y pepita) y tropical (chirimoya y aguacate). En cuanto a los cultivos de secano se dan sobre todo en las campiñas del valle del Guadalquivir y en las zonas prelitorales, donde dominan los cereales, la vid, el olivo el almendro. La ganadería mediterránea, se cría ganado porcino y bovino en Cataluña, debido a la demanda urbana; el ovino y el caprino se dan en las zonas de secano; y en las orillas del Guadalquivir se pueden encontrar reses bravas.

Paisaje agrario de Canarias

Se corresponde con un medio físico volcánico y accidentado, con un clima cálido durante todo el año y con precipitaciones escasas e irregulares. La población rural está en retroceso debido a la atracción que ejerce el turismo. Su poblamiento es concentrado en aldeas que no suelen superar las 500 casas (aunque hay pueblos mayores). En cuanto a la propiedad contrastan las pequeñas explotaciones de las zonas medias y altas con las grandes explotaciones de los regadíos costeros. La superficie cultivada es muy escasa, distribuyéndose entre las áreas litorales, donde predomina el monocultivo destinado a la exportación (plátano, tomate, patata extratemprana), los cultivos bajo plástico (pepino, pimiento, flores) y las nuevas plantaciones tropicales (papaya, mango, piña, aguacate); y las zonas medias y altas del interior de la isla, con predominancia de una agricultura tradicional de secano orientada al autoconsumo más que a la comercialización (vid y patata). La ganadería ovina y caprina es escasa y está asociada a la agricultura. La explotación forestal ha utilizado la madera de los pinares, del fayal brezal y la laurisilvia para el carboneo o la construcción.