U.D 7
Notas extrañas al acorde y las cadencias
Alejandro Manzanera
¡Vamos allá!
Hasta este momento hemos trabajado el acorde en estado fundamental y el acorde en primera inversión, entendiendo que en esta última el bajo deja de ser la fundamental del acorde. También se ha introducido el uso del cifrado 6 para identificar la primera inversión y se han realizado enlaces armónicos sencillos entre acordes. A partir de estos conocimientos previos, en esta unidad no se volverá a explicar la formación de la primera inversión, sino que se estudiarán situaciones concretas en las que diversos sonidos no pertenecen al acorde. ¿Comenzamos?
1. ¿Qué es una nota extraña?
En la armonía tonal se denominan notas extrañas al acorde aquellos sonidos que aparecen en la melodía pero que no pertenecen al acorde que suena en ese momento. Aunque no forman parte de la estructura armónica, no son errores, sino recursos expresivos que generan una disonancia momentánea dentro del discurso musical. Estas notas crean tensión local y, en la mayoría de los casos, requieren una resolución hacia una nota real del acorde. Su análisis debe hacerse siempre en relación con las notas reales y con la función armónica del contexto.
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2. Criterios de clasificación
Las notas extrañas se clasifican según: a) Posición métrica: parte fuerte o débil b) Movimiento melódico: conjunto o salto c) Relación con las notas reales del acorde d) Forma de resolución
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2.1 Notas de paso
La nota de paso es una nota extraña que se sitúa entre dos notas reales formando una línea melódica por grado conjunto, ya sea ascendente o descendente. Generalmente aparece en parte débil y su función principal es conectar dos sonidos reales suavizando el discurso melódico. Puede unir notas pertenecientes al mismo acorde o a acordes distintos. No requiere preparación formal y su resolución se produce de manera natural por movimiento conjunto hacia la nota real siguiente.
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2.2 Bordadura o floreo
La bordadura, también denominada floreo, es una nota extraña que se produce entre dos apariciones de la misma nota real. Su estructura responde al esquema real – extraña – real, generando un movimiento melódico de ida y vuelta. Aparece habitualmente en parte débil y se realiza por grado conjunto, pudiendo ser superior o inferior. A diferencia de la nota de paso, la bordadura no conecta dos notas distintas, sino que retorna a la misma nota inicial, sin alterar la función armónica del acorde.
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2.3 Apoyatura
La apoyatura es una nota extraña situada en parte fuerte que genera una disonancia acentuada. Normalmente no está preparada y aparece con un peso expresivo destacado dentro del compás. Su resolución es obligatoria y se produce por movimiento conjunto, generalmente descendente, hacia una nota real del acorde. La tensión principal de la apoyatura reside precisamente en su ubicación métrica fuerte, lo que la convierte en uno de los recursos expresivos más significativos de la armonía tonal.
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2.4 Retardo vs 2.5 Anticipación
El retardo es una nota que inicialmente es consonante en un acorde y se prolonga sobre el siguiente, donde se convierte en disonante. Su estructura clásica consta de tres fases: preparación (consonancia), suspensión (disonancia) y resolución (retorno a la consonancia por grado conjunto). Se trata de una disonancia acentuada y estructural, no meramente decorativa. Habitualmente resuelve descendiendo por segunda, aunque en el caso de la sensible o de notas cromáticas puede resolver ascendentemente por semitono. En cambio, La anticipación es una nota extraña que adelanta el sonido real del acorde siguiente. Suele aparecer en parte débil y por movimiento conjunto. En el acorde actual funciona como disonancia, pero al producirse el cambio armónico se convierte inmediatamente en nota real. Es un recurso muy frecuente en contextos cadenciales y contribuye a reforzar la sensación de dirección hacia la resolución.
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2.6 Pedal
La nota pedal consiste en la permanencia de un mismo sonido mientras el resto de voces cambian de armonía. Aunque puede generar disonancias verticales momentáneas, mantiene una función estructural dentro del discurso musical. Es especialmente frecuente en el bajo y suele ser nota real tanto en el acorde inicial como en el final del pasaje. Los pedales más habituales en la práctica tonal son el de tónica y el de dominante.
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2.7 Consideraciones
La mayoría de las notas extrañas empleadas en la música tonal son diatónicas, es decir, pertenecen a la escala de la tonalidad vigente. Sin embargo, también pueden aparecer notas extrañas cromáticas que introducen alteraciones ajenas a la escala, aportando color y mayor intensidad expresiva. Estas pueden incluso anticipar una modulación. No obstante, la cromatización no se aplica al retardo ni a la nota pedal, cuya naturaleza estructural exige estabilidad tonal en su resolución.
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3. Las cadencias
En la música tonal, una cadencia es un punto de reposo dentro del discurso musical que delimita frases, secciones o incluso la obra completa. Puede entenderse como el equivalente musical a los signos de puntuación en el lenguaje escrito. Aunque la sensación de cadencia depende en gran medida del proceso rítmico —es decir, del alargamiento o detención del movimiento—, la armonía desempeña un papel decisivo al determinar el grado de conclusividad del reposo. Por tanto, una cadencia no es únicamente una sucesión de acordes, sino un proceso que combina tensión previa y resolución posterior.
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3.1 Las cadencias conclusivas
Se consideran cadencias conclusivas aquellas que producen una sensación clara de cierre estructural. Dentro de este grupo encontramos principalmente la cadencia perfecta y la cadencia plagal. La cadencia perfecta se produce mediante el enlace V–I con ambos acordes en estado fundamental y el reposo situado en parte fuerte. Es la forma más contundente de conclusión tonal y suele emplearse al final de obras o secciones importantes. La cadencia plagal, habitualmente IV–I, refuerza la conclusión y a menudo aparece tras una cadencia perfecta, aportando un carácter solemne o confirmatorio.
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3.2 Las cadencias suspensivas
Se denominan cadencias suspensivas aquellas que no reposan en la tónica. La más representativa es la semicadencia, que concluye en el acorde de dominante. A diferencia de las cadencias conclusivas, la semicadencia no implica resolución definitiva, sino suspensión y expectativa. Es habitual encontrarla al final de la primera frase en una estructura binaria o periódica, preparando la posterior resolución en la tónica. El reposo sobre la dominante mantiene la tensión estructural abierta.La cadencia rota se produce cuando el acorde de dominante no resuelve en la tónica, sino en el VI grado (V–VI). Este procedimiento frustra la expectativa generada por la dominante y prolonga el discurso musical. A pesar de que el VI comparte notas con la tónica y puede asumir una función tónica modal, la sensación de resolución plena queda evitada, lo que permite continuar el desarrollo armónico. La cadencia rota es un recurso expresivo frecuente para evitar una conclusión prematura.
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Esperamos que este contenido te haya sido útil para afrontar tus estudios con mayor confianza y preparación. Recuerda que el aprendizaje no se limita al aula: cada día es una oportunidad para mejorar tus habilidades y conocerte mejor como estudiante y como persona. Gracias por tu participación y ¡mucho éxito en este curso de armonía!
¡Has llegado al final de LA UNIDAD!
U.D 7. Profundizando en el análisis armónico
alexmanzanera
Created on February 6, 2026
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U.D 7
Notas extrañas al acorde y las cadencias
Alejandro Manzanera
¡Vamos allá!
Hasta este momento hemos trabajado el acorde en estado fundamental y el acorde en primera inversión, entendiendo que en esta última el bajo deja de ser la fundamental del acorde. También se ha introducido el uso del cifrado 6 para identificar la primera inversión y se han realizado enlaces armónicos sencillos entre acordes. A partir de estos conocimientos previos, en esta unidad no se volverá a explicar la formación de la primera inversión, sino que se estudiarán situaciones concretas en las que diversos sonidos no pertenecen al acorde. ¿Comenzamos?
1. ¿Qué es una nota extraña?
En la armonía tonal se denominan notas extrañas al acorde aquellos sonidos que aparecen en la melodía pero que no pertenecen al acorde que suena en ese momento. Aunque no forman parte de la estructura armónica, no son errores, sino recursos expresivos que generan una disonancia momentánea dentro del discurso musical. Estas notas crean tensión local y, en la mayoría de los casos, requieren una resolución hacia una nota real del acorde. Su análisis debe hacerse siempre en relación con las notas reales y con la función armónica del contexto.
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2. Criterios de clasificación
Las notas extrañas se clasifican según: a) Posición métrica: parte fuerte o débil b) Movimiento melódico: conjunto o salto c) Relación con las notas reales del acorde d) Forma de resolución
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2.1 Notas de paso
La nota de paso es una nota extraña que se sitúa entre dos notas reales formando una línea melódica por grado conjunto, ya sea ascendente o descendente. Generalmente aparece en parte débil y su función principal es conectar dos sonidos reales suavizando el discurso melódico. Puede unir notas pertenecientes al mismo acorde o a acordes distintos. No requiere preparación formal y su resolución se produce de manera natural por movimiento conjunto hacia la nota real siguiente.
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2.2 Bordadura o floreo
La bordadura, también denominada floreo, es una nota extraña que se produce entre dos apariciones de la misma nota real. Su estructura responde al esquema real – extraña – real, generando un movimiento melódico de ida y vuelta. Aparece habitualmente en parte débil y se realiza por grado conjunto, pudiendo ser superior o inferior. A diferencia de la nota de paso, la bordadura no conecta dos notas distintas, sino que retorna a la misma nota inicial, sin alterar la función armónica del acorde.
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2.3 Apoyatura
La apoyatura es una nota extraña situada en parte fuerte que genera una disonancia acentuada. Normalmente no está preparada y aparece con un peso expresivo destacado dentro del compás. Su resolución es obligatoria y se produce por movimiento conjunto, generalmente descendente, hacia una nota real del acorde. La tensión principal de la apoyatura reside precisamente en su ubicación métrica fuerte, lo que la convierte en uno de los recursos expresivos más significativos de la armonía tonal.
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2.4 Retardo vs 2.5 Anticipación
El retardo es una nota que inicialmente es consonante en un acorde y se prolonga sobre el siguiente, donde se convierte en disonante. Su estructura clásica consta de tres fases: preparación (consonancia), suspensión (disonancia) y resolución (retorno a la consonancia por grado conjunto). Se trata de una disonancia acentuada y estructural, no meramente decorativa. Habitualmente resuelve descendiendo por segunda, aunque en el caso de la sensible o de notas cromáticas puede resolver ascendentemente por semitono. En cambio, La anticipación es una nota extraña que adelanta el sonido real del acorde siguiente. Suele aparecer en parte débil y por movimiento conjunto. En el acorde actual funciona como disonancia, pero al producirse el cambio armónico se convierte inmediatamente en nota real. Es un recurso muy frecuente en contextos cadenciales y contribuye a reforzar la sensación de dirección hacia la resolución.
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2.6 Pedal
La nota pedal consiste en la permanencia de un mismo sonido mientras el resto de voces cambian de armonía. Aunque puede generar disonancias verticales momentáneas, mantiene una función estructural dentro del discurso musical. Es especialmente frecuente en el bajo y suele ser nota real tanto en el acorde inicial como en el final del pasaje. Los pedales más habituales en la práctica tonal son el de tónica y el de dominante.
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2.7 Consideraciones
La mayoría de las notas extrañas empleadas en la música tonal son diatónicas, es decir, pertenecen a la escala de la tonalidad vigente. Sin embargo, también pueden aparecer notas extrañas cromáticas que introducen alteraciones ajenas a la escala, aportando color y mayor intensidad expresiva. Estas pueden incluso anticipar una modulación. No obstante, la cromatización no se aplica al retardo ni a la nota pedal, cuya naturaleza estructural exige estabilidad tonal en su resolución.
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3. Las cadencias
En la música tonal, una cadencia es un punto de reposo dentro del discurso musical que delimita frases, secciones o incluso la obra completa. Puede entenderse como el equivalente musical a los signos de puntuación en el lenguaje escrito. Aunque la sensación de cadencia depende en gran medida del proceso rítmico —es decir, del alargamiento o detención del movimiento—, la armonía desempeña un papel decisivo al determinar el grado de conclusividad del reposo. Por tanto, una cadencia no es únicamente una sucesión de acordes, sino un proceso que combina tensión previa y resolución posterior.
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3.1 Las cadencias conclusivas
Se consideran cadencias conclusivas aquellas que producen una sensación clara de cierre estructural. Dentro de este grupo encontramos principalmente la cadencia perfecta y la cadencia plagal. La cadencia perfecta se produce mediante el enlace V–I con ambos acordes en estado fundamental y el reposo situado en parte fuerte. Es la forma más contundente de conclusión tonal y suele emplearse al final de obras o secciones importantes. La cadencia plagal, habitualmente IV–I, refuerza la conclusión y a menudo aparece tras una cadencia perfecta, aportando un carácter solemne o confirmatorio.
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3.2 Las cadencias suspensivas
Se denominan cadencias suspensivas aquellas que no reposan en la tónica. La más representativa es la semicadencia, que concluye en el acorde de dominante. A diferencia de las cadencias conclusivas, la semicadencia no implica resolución definitiva, sino suspensión y expectativa. Es habitual encontrarla al final de la primera frase en una estructura binaria o periódica, preparando la posterior resolución en la tónica. El reposo sobre la dominante mantiene la tensión estructural abierta.La cadencia rota se produce cuando el acorde de dominante no resuelve en la tónica, sino en el VI grado (V–VI). Este procedimiento frustra la expectativa generada por la dominante y prolonga el discurso musical. A pesar de que el VI comparte notas con la tónica y puede asumir una función tónica modal, la sensación de resolución plena queda evitada, lo que permite continuar el desarrollo armónico. La cadencia rota es un recurso expresivo frecuente para evitar una conclusión prematura.
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Esperamos que este contenido te haya sido útil para afrontar tus estudios con mayor confianza y preparación. Recuerda que el aprendizaje no se limita al aula: cada día es una oportunidad para mejorar tus habilidades y conocerte mejor como estudiante y como persona. Gracias por tu participación y ¡mucho éxito en este curso de armonía!
¡Has llegado al final de LA UNIDAD!