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LA VIDA DE LÁZARO DE TORMES

Constanza Sanz

Created on February 5, 2026

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Transcript

La vida de Lázaro de Tormes

Picaresca for dummies

Usar con precaución

Para hacerme un hueco en el mundo, he realizado diversos oficios, a veces poco lícitos, de los que he ido extrayendo enseñanzas que me han ido permitiendo mejorar socialmente.. Lo reconozco, soy ingenioso, astuto y muy observador. Poco a poco he pasado de ser un niño ingenuo a convertirme en un adulto cínico y práctico que antepone su propia supervivencia a la opinión de los demás.

Este soy yo, Lázaro de Tormes.

¿Quieres conocer mi historia?

Soy el hijo de un molinero ladrón y de una mujer que, tras quedar viuda, se une a otro ladrón.

Un recorrido por mi historia

Ciego

Mi mochila de aprendizajes

TRATADO

El ciego

¡Menudo golpe me pegó el cabrón!

«¿Sabes en qué veo en que las comiste tres a tres? En que comía yo dos y callabas.»

El Tratado I relata cómo mi madre, de condición humilde, decide entregarme a un ciego como lazarillo para que pueda desempeñar un oficio. Sin embargo, el ciego tiene una forma peculiar de cuidarme, lo que consigue despertarme de mi inocencia infantil y hacerme ver que la astucia es indispensable para sobrevivir. El maltrato recibido provoca que me vengue de él y lo abandone.¡Toma nota!: El ciego recoge limosna a cambio de oraciones. Tiene un carácter irascible y suspicaz.

Un recorrido por mi historia

Ciego

Cura de Maqueda

Mi mochila de aprendizajes

TRATADO

II

El cura de Maqueda

¡Esto sí es pasar hambre!

«Escapé del trueno y di en el relámpago»

El Tratado II relata el nuevo motor de mi aprendizaje: el hambre que mi actual amo, el cura de Maqueda, me hace pasar. La avaricia de este clérigo me obliga a ingeniar continuas tretas para poder mantenerme. ¡Toma nota!: El cura de Maqueda representa la figura del avaro, muy conocida desde la literatura antigua. Su codicia y su gula suponen una crítica a la falta de valores cristianos en algunos sectores eclesiásticos de la época.

Un recorrido por mi historia

Hidalgo

Ciego

Cura de Maqueda

Mi mochila de aprendizajes

TRATADO

III

El hidalgo pobre

Alimentaba yo a mi amo...

«Viniese a topar con quien no solo no me mantuviese, mas a quien yo había de mantener»

En el Tratado III sirvo a un hidalgo pobre, cuya obsesión por la honra le impide trabajar para sobrevivir, a pesar del hambre. Esta postura me es incomprensible, aunque me compadezco del noble y le consigo alimento. Sin embargo, al final, el hidalgo acaba abandonándome, pues se da a la fuga para huir de sus acreedores. ¡Toma nota!: El hidalgo pobre pertenece al grupo más bajo de la nobleza y su obsesión por la honra le hace simular una apariencia que no se corresponde con su miserable vida.

Un recorrido por mi historia

Hidalgo

Ciego

Fraile y buldero

Cura de Maqueda

Mi mochila de aprendizajes

TRATADOs

IV y V

El fraile y el vendedor de bulas

Hace falta ser desvergonzado.

«El más desenvuelto y desvergonzado»

En los Tratados IV y V sirvo a un fraile y a un vendedor de bulas. Con estos amos, me doy cuenta de la vida poco cristiana de algunos religiosos y de cómo el engaño y el interés se han convertido en los patrones habituales de conducta. ¡Toma nota!: El buldero era un tipo frecuente en la época, ya que la venta de bulas y otros privilegios papales resultaba habitual. Este personaje vive aprovechándose de la ingenuidad de los fieles cristianos.

Un recorrido por mi historia

Hidalgo

Capellán, alguacil y Arcipreste

Ciego

Fraile y buldero

Cura de Maqueda

Mi mochila de aprendizajes

TRATADOs

VI y VII

El capellán, el alguacil y el arcipreste

Ande yo caliente y ríase la gente.

«Y así quedamos todos tres bien conformes».

En los Tratados VI y VII, ya casi como adulto, entro al servicio de mis últimos amos: un capellán, un alguacil y el arcipreste de San Salvador. Con ellos alcanzo mis primeros oficios remunerados, puedo vestir honradamente y contraigo matrimonio. El arcipreste me consigue un puesto de pregonero en Toledo y concierta mi boda con su criada (tal vez para ocultar sus relaciones con la mujer). ¡Toma nota!: El arcipreste representa una muestra más de la hipocresía y el interés material común a otros personajes de la obra.