Pipo era un pingüino muy curioso que vivía en el Polo Sur. Mientras los demás pingüinos practicaban deslizamientos sobre el hielo, Pipo miraba los barcos que pasaban a lo lejos y soñaba con aventuras.
Un día, sin que nadie se diera cuenta, se subió a una caja de pescado en un barco enorme. Se quedó dormido… y cuando despertó, todo era diferente.
No había pingüinos. En su lugar, vio a un animal grande, blanco y peludo que lo observaba con sorpresa.
El oso soltó una carcajada que hizo temblar la nieve. Y le dijo: ¡No, pequeñín! Esto es el Polo Norte.
Pipo se asustó al darse cuenta que estaba muy lejos de su familia.El oso polar, que se llamaba Nanu, decidió ayudarlo. Le enseñó a pescar en agujeros del hielo y a distinguir las focas de lejos.
Una noche mirando las estrellas, Pipo le dijo a Nanu: echo de menos a mis padres
Con ayuda de unas simpáticas morsas que conocían las rutas de los barcos, Pipo consiguió subir a otro navío. Antes de irse, abrazó fuerte a Nanu.
Y desde entonces, cada vez que veía un barco, sonreía… pero esta vez, sin subirse a ninguna caja.
Pipo volvió al Polo Sur con mil historias que contar.
Presentación
Alicia Barrajon
Created on February 4, 2026
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Blackboard Presentation
View
Genial Storytale Presentation
View
Historical Presentation
View
Psychedelic Presentation
View
Memories Presentation
View
Animated Chalkboard Presentation
View
Chalkboard Presentation
Explore all templates
Transcript
Pipo era un pingüino muy curioso que vivía en el Polo Sur. Mientras los demás pingüinos practicaban deslizamientos sobre el hielo, Pipo miraba los barcos que pasaban a lo lejos y soñaba con aventuras.
Un día, sin que nadie se diera cuenta, se subió a una caja de pescado en un barco enorme. Se quedó dormido… y cuando despertó, todo era diferente.
No había pingüinos. En su lugar, vio a un animal grande, blanco y peludo que lo observaba con sorpresa.
El oso soltó una carcajada que hizo temblar la nieve. Y le dijo: ¡No, pequeñín! Esto es el Polo Norte.
Pipo se asustó al darse cuenta que estaba muy lejos de su familia.El oso polar, que se llamaba Nanu, decidió ayudarlo. Le enseñó a pescar en agujeros del hielo y a distinguir las focas de lejos.
Una noche mirando las estrellas, Pipo le dijo a Nanu: echo de menos a mis padres
Con ayuda de unas simpáticas morsas que conocían las rutas de los barcos, Pipo consiguió subir a otro navío. Antes de irse, abrazó fuerte a Nanu.
Y desde entonces, cada vez que veía un barco, sonreía… pero esta vez, sin subirse a ninguna caja.
Pipo volvió al Polo Sur con mil historias que contar.