FRANCISCO DE GOYA
ÍNDICE
4. Obras principales
1. Contexto histórico
2. Línea del tiempo
5. Vídeo
3. Biografía
6. Conclusiones
Contexto histórico
La obra de Goya es inseparable de los acontecimientos históricos que se sucedieron a lo largo de su vida. Goya ejerció como pintor de la corte durante los reinados de Carlos III, Carlos IV, José I y Fernando VII, siendo uno de los pintores más influyentes del siglo XIX. y testigo privilegiado de una época de crisis y cambios. Supo ejercer, desde la pintura, la difícil y arriesgada tarea de criticar los vicios y supersticiones de la sociedad española de su tiempo. Su espíritu liberal y su aguda visión social le permitieron ser algo más que un simple pintor, pues denunció las calamidades de la guerra y la opresión de su época de un modo lúcido y amargo, sin concesiones.
La primera etapa de Goya se desarrolla durante el reinado de Carlos III. Se trata de un monarca representante del "despotismo ilustrado", caracterizado por el progreso, la reforma administrativa y el auge cultural en España, aunque sin abandonar el absolutismo. Conocido como el "mejor alcalde de Madrid", su reinado se centró en la modernización, la influencia de las ideas ilustradas, la reforma urbana y el fomento de la cultura.Se resume en la frase: "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo".
ILUSTRACIÓN
Francisco de Goya se integró en este ambiente cortesano en 1775, trabajando inicialmente en cartones para tapices y siendo nombrado pintor del rey en 1786, lo que le permitió realizar retratos de la alta sociedad y familia real. Su relación se consolidó con el icónico retrato Carlos III, cazador (1787-1788), con un enfoque naturalista y directo del monarca, mostrándolo cercano y sincero.
En la década de 1780, Goya comenzó a relacionarse con algunos de los más importantes intelectuales del país: Jovellanos, Meléndez Valdés o Leandro Fernández de Moratín, quienes lo introdujeron en los ideales de la Ilustración. Compartió con ellos la oposición al fanatismo religioso, a la superstición, a la Inquisición y a algunas órdenes religiosas. Pretendían leyes más justas y un sistema educativo acorde con el individuo.
En 1788 subió al trono Carlos IV, comenzando un periodo de transición hacia la crisis del Antiguo Régimen. Su época estuvo marcada por el estallido de la Revolución Francesa, que puso fin al reformismo ilustrado de su padre (Carlos III) y sumió al país en una profunda inestabilidad política y crisis económica, condicionadas por la tensa relación con Francia y por la figura de Manuel Godoy, su valido. Por miedo a que las ideas revolucionarias se extendieran a España, Carlos IV paralizó las ideas ilustradas y apartó de la vida pública a los pensadores más avanzados, por lo que los amigos ilustrados de Goya fueron perseguidos. Así, Cabarrús fue a prisión y Jovellanos al destierro.
Carlos IV
pRIMERA ÉPOCA
Con motivo de su coronación, Goya lo retrató con su esposa siendo nombrado Pintor de Cámara del rey. Goya se convirtió en el pintor favorito de los reyes desde su subida al trono, retratándolos en múltiples ocasiones con un realismo psicológico directo, siendo su obra cumbre "La familia de Carlos IV" (1800-1801). De esta época son los retratos de la nobleza, reflejo de la sociedad cortesana de su tiempo. Goya no solo fue el retratista oficial, sino un observador agudo que capturó la realidad de una monarquía en sus últimos años de esplendor antes de la ocupación francesa.
Entre 1790 y 1808, España vivió una profunda crisis bélica y política marcada por el cambio de alianzas, pasando de combatir a la Francia revolucionaria (Guerra de la Convención, 1793-1795) a aliarse con ella contra Gran Bretaña (Trafalgar, 1805). La inestabilidad interna culminó en 1808 con la invasión napoleónica, el motín de Aranjuez y el inicio de la Guerra de Independencia.
guerras con francia e inglaterra
- Guerra de las Naranjas (1801): Breve conflicto donde España invadió Portugal, aliado británico, con apoyo francés.
- Guerra Anglo-Española (1796-1802 y 1804-1809): Tras el cambio de alianzas (Tratados de San Ildefonso), España se enfrentó a Gran Bretaña. Este periodo incluyó la derrota naval en el Cabo de San Vicente y el desastre de Trafalgar (1805), que destruyó la flota española.
- La Guerra de la Convención o de los Pirineos enfrentó a la Francia revolucionaria contra España y Portugal desde 1793 hasta 1795 durante las guerras revolucionarias francesas. En 1795 el Ejército francés controlaba una parte importante del NE de España cuando se firmó la Paz de Basilea. Esta guerra inicia en España un ciclo de guerras, que abarca de 1793 a 1840, final de la 1ª guerra carlista, «caracterizado por el choque entre revolución y contrarrevolución»
En 1807, el Tratado de Fontainebleau permitió la entrada de tropas francesas para invadir Portugal. Napoleón aprovechó para ocupar plazas españolas, llevando a la crisis monárquica, las abdicaciones de Bayona y el levantamiento popular del 2 de mayo de 1808 en Madrid, iniciando la Guerra de Independencia.
Esta situación de inestabilidad política coincidió con una enfermedad que dejó sordo a Goya. La gran crisis en su vida que provocó su grave enfermedad y la sordera permanente que le originó supuso un cambio crucial en su vida. Su obra posterior a 1793 se había vuelto más crítica y su sordera había agudizado su receptividad interior. Las ideas ilustradas se convirtieron en un referente constante. Goya en el último decenio del siglo XVIII, «se vio agitado por las nuevas ideas que recorrían Europa». Sin embargo, pasó de confiar en el pensamiento ilustrado que pretendía la mejora de la sociedad mostrando sus errores y vicios para poder enmendarlos a convertirse en alguien que había perdido la confianza en la capacidad de los hombres para regenerar su sociedad y solo encuentra un mundo oscuro sin ideales. Esta evolución en su manera de pensar se aprecia claramente en los Caprichos, láminas con sátiras de clara inspiración ilustrada y otras que muestran escepticismo en la sociedad e instituciones de la época. A pesar de la crisis política, fue un momento de esplendor artístico.
Carlos IV, dejó la política exterior en manos de Manuel Godoy, su favorito, lo que generó gran descontento popular. En la primavera de 1808 la monarquía española estaba en crisis: disputas familiares y conspiraciones del príncipe Fernando contra su padre, Carlos IV. Su reinado acabó abruptamente el 19 de marzo de 1808 cuando, como consecuencia del motín de Aranjuez, abdicó en favor de su hijo, el príncipe Fernando. Aprovechando este caos, Napoleón llamó a ambos reyes a la ciudad de Bayona en Francia, donde el ya rey Fernando VII devolvió el Trono a su padre que, a su vez, había cedido sus derechos a la Corona a Napoleón Bonaparte el día anterior en lo que se conocería como las abdicaciones de Bayona. Napoleón puso a su hermano, José Bonaparte, como rey de España.
guerra de la independencia
Goya vivió y pintó la Guerra de Independencia (1808-1814).Estaba en Madrid el 2 de mayo de 1808, día del alzamiento contra los franceses, y fue testigo de los acontecimientos, que posteriormente plasmaría en 2 de sus obras más conocidas: la carga de los mamelucos y Los fusilamientos del 3 de mayo. El gobierno de José I Bonaparte, le concedió la Orden Real de España, y con amigos en cargos de importancia, siguió trabajando como Pintor de Cámara, pintando retratos de figuras relevantes del gobierno “afrancesado” y del ejército de Napoleón. Sus dibujos de esos años ilustran las medidas de modernidad tomadas por los franceses, mientras, al mismo tiempo hacia una serie de estampas , como la serie "Los desastres de la Guerra", que revelan su visión pesimista de la deshumanización que produjo la guerra.
El pueblo español no estaba dispuesto a aceptar a un rey extranjero. El 2 de mayo de 1808, en Madrid, comenzó una rebelión contra los soldados franceses. Hombres, mujeres y niños participaron en esta revuelta, luchando con todo lo que tenían a su alcance: palos, cuchillos y herramientas. Aunque el levantamiento fue reprimido con violencia, marcó el inicio de la resistencia española.
El día siguiente, el 3 de mayo, los franceses ejecutaron a muchos madrileños que participaron en el alzamiento. Este hecho inspiró a otros pueblos de España a unirse contra los invasores y luchar por su libertad.
En 1812, el duque de Wellington derrotó a los franceses en Arapiles, expulsándolos de Andalucía. Tras la derrota de Napoleón en Rusia, las tropas aliadas expulsaron a José I de Madrid y derrotaron a los franceses en Vitoria.Después de la derrota de los ejércitos de Napoleón y la salida de José I de España, Napoleón reconoció a Fernando VII como rey en el Tratado de Valençay en diciembre de 1813. Fernando recuperó el trono y todos los territorios españoles, acordando a cambio la paz con Francia y el perdón para los partidarios de José I. Fernando VII entró en España el 22 de marzo de 1814. En Valencia, lo esperaban diputados absolutistas que le entregaron el Manifiesto de los Persas, que pedía la eliminación de las Cortes y la restauración del Antiguo Régimen. Fernando VII firmó un decreto dando un golpe de estado que restablecía la monarquía absoluta y declaraba nula la Constitución de 1812 y todas las leyes de las Cortes de Cádiz, restaurando el absolutismo y el Antiguo Régimen.
Fernando VII
Sexenio Absolutista
Goya vivió la convulsa época de Fernando VII (1808-1833) como pintor de cámara, retratando al monarca con un realismo poco favorecedor que desnudaba su carácter. Sus retratos son una radiografía del alma del monarca que se oponía a la idea de "liberación" que los cuadros oficiales pretendían mostrar. A pesar de ser el pintor oficial, Goya sufrió la pérdida de confianza del rey tras la Guerra de la Independencia, por lo que Goya viejo y sordo, se refugió en un arte más personal y crítico.
En esta primera etapa, Fernando VII restauró el absolutismo. El país estaba devastado por la guerra y la economía sufría mucho. España había perdido un millón de habitantes e importancia internacional. La pérdida delas colonias americanas empeoró la crisis económica. A pesar de haber ayudado a derrotar a Napoleón, España tuvo un papel secundario en el Congreso de Viena. Fernando VII no tuvo ministros muy capaces y él mismo no demostró estar a la altura de los problemas. Hubo muchos cambios de ministros.
Durante el Trienio Liberal y la posterior represión, Goya pintó los Disparates, criticando las instituciones del Antiguo Régimen. En 1819 se retiró a la Quinta del Sordo, donde creó sus obras más oscuras y pesimistas, reflejando el desencanto con la situación del país. Allí pintó al óleo sobre las paredes de su casa 14 escenas que rompen con toda convención académica, simbolizando el absolutismo de Fernando VII "devorando" a su propio pueblo o la lucha fratricida entre las "dos Españas" (liberales y realistas). En esta época la obra de Goya se vuelve más sombría y técnica, reflejando el clima trágico del país. .
El régimen absolutista cayó más por su propia debilidad que por la fuerza de los liberales. En enero de 1820, hubo una sublevación entre las tropas que iban a América para sofocar las revueltas en las colonias. Este levantamiento, liderado por Rafael de Riego, no tuvo éxito inmediato, pero dio origen a más sublevaciones por España. Fernando VII se vio obligado a jurar la Constitución en 1820. Así comenzó el Trienio Liberal o Constitucional. Aunque el rey parecía aceptar la Constitución, en secreto conspiraba para recuperar el poder absoluto, usando sus poderes para dificultar las reformas liberales.
Trienio Liberal
Tras la revolución liberal de 1820, Fernando VII pidió ayuda a la Santa Alianza. En 1823, el ejército francés conocido como los Cien Mil Hijos de San Luis, liderado por el Duque de Angulema, invadió España y restauró el poder absoluto del rey. Se eliminó la Constitución de 1812 y se persiguió a los liberales (con ejecuciones como las de Riego o Mariana Pineda), provocando un exilio masivo.Empezó así la Década Ominosa (1823-1833), la última etapa del reinado de Fernando VII en España, caracterizada por la restauración del absolutismo más férreo tras el Trienio Liberal. Fue un período marcado por la intensa represión contra los liberales, la grave crisis económica y la transición hacia un modelo moderado que sentó las bases del carlismo.
FERNANDO vii: DÉCADA OMINOSA
Tras el regreso al absolutismo de Fernando VII en 1823, Goya se exilió en Francia (Burdeos) en 1824, a los 78 años, huyendo del ambiente opresor y la persecución de liberales instaurada por el rey tras el fin del Trienio Liberal. Goya era considerado un sospechoso por sus tendencias liberales y su afinidad ideológica con los ilustrados, por lo que prefirió salir de España ante el "odio" del rey hacia los liberales. A pesar de su avanzada edad y sordera, temía la "saña" del régimen y buscaba un entorno más seguro y tolerante. Así, el temor a represalias políticas y su deseo de mayor libertad creativa lo llevaron a abandonar España. Muchos de sus amigos intelectuales y liberales se habían exiliado en Francia, en concreto en Burdeos, lo que facilitó su decisión. En Burdeos, Goya encontró un ambiente más propicio para el arte, alejado de las restricciones y la censura de la corte española, donde desarrolló nuevas técnicas y temas, como en "La lechera de Burdeos". Su destino final y residencia hasta su muerte en 1828 fue Burdeos.
Exilio en Francia
LÍNEA DEL TIEMPO
absolutismo y lucha por el liberalismo
Antiguo Régimen E ILUSTRACIÓN
GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
Fernando VII
Carlos III
José I
Carlos IV
Cortes de Cádiz
1814/1833
Trienio Liberal
Sexenio Absolutista
Década Ominosa
1759/1788
1788/1808
1808/1814
1814/1820
1820/1823
1823/1833
1786
1800
1828
1746
1773
1820
1824
1792
1789
1808
Pintor Carlos III
Pintor corte Carlos IV
Sordera Serie "Los Caprichos"
Quinta del sordo Pinturas negras
Cartones y tapices
Nace Goya
Exilio a Francia
Muere Goya
Guerra de la Independencia
BIOGRAFÍA
Nació en 1746 en Fuendetodos, Zaragoza. Era el hijo de un artesano muy famoso y de buena reputación, y su padre quería que siguiera con su negocio, pero él solo quería pintar los cuadros que creaba en su imaginación.
En el colegio no destacó como estudiante, así que a los 14 años entró a trabajar como aprendiz de un pintor de su pueblo llamado José Luzán, donde comenzó a copiar cuadros de otros autores. Con él estuvo cuatro años copiando estampas y dibujos y haciendo algún encargo hasta que decidió emprender su camino por su cuenta. En 1763 se fue a Madrid para entrar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, pero no lo consiguió, aunque conoció a Francisco Bayeu, miembro de una familia de pintores de la corte que le ayudó mucho en su trayectoria como pintor y le consiguió varios trabajos importantes que hicieron que Goya destacara y se crease buena fama como artista. En 1770 viaja a Italia para estudiar a los clásicos. Más tarde, regresa a España, recibiendo en 1772 el encargo de pintar los frescos de la basílica del Pilar (Zaragoza). En 1773, se casa con Francisca Bayeu, hermana de su amigo Francisco Bayeu. Tuvieron varios hijos, pero sólo uno consiguió sobrevivir y convertirse en su heredero. En esta época trabajó en Madrid pintando series de dibujos sobre cartones para tapices, con escenas alegres y luminosas, lo que le dio fama en la corte. En 1780 con su Cristo Crucificado consigue convertirse en académico de San Fernando, hecho que le permitirá obtener trabajos para iglesias y casas como los duques de Osuna y Medinaceli, lo que incrementará su fama. En 1786 es nombrado pintor de la corte de Carlos III (después lo será también de Carlos IV), convirtiéndose en el retratista principal de la nobleza y la familia real, destacando por su capacidad para retratar la psicología de los personajes sin idealizarlos.
BIOGRAFÍA
En 1789, tras la llegada al poder de Carlos IV (1788) fue nombrado pintor de cámara del rey, realizando retratos célebres de la familia real y la aristocracia, destacando por su capacidad para retratar la psicología de los personajes sin idealizarlos. El espíritu liberal del pintor sirvió para acercarlo a una mayor madurez. En 1792, sufre una enfermedad que le deja como secuela la sordera, factor que contribuyó a aislarle y a favorecer su creación de un mundo propio repleto de pesadillas y miedos personales, que se reflejan en su obra, cada vez más tormentosa y oscura. Entre los años 1792 y 1799 realizó la serie de grabados de Los Caprichos, donde satiriza la sociedad, lo que refleja muy bien lo expuesto anteriormente. Tras ellos se inició un momento verdaderamente esplendoroso para el artista: pintó los frescos de San Antonio de la Florida, La familia de Carlos IV y las dos Majas. En 1808 sufrió una nueva crisis debido al horror de la Guerra de la Independencia y la situación política que siguió, de este momento serán los cuadros del Fusilamiento del dos de Mayo, los Desastres y La Tauromaquia. Los últimos años los pasó sólo y enfermo en La Quinta del Sordo, cuyas paredes decoró con las llamadas pinturas negras, de estilo casi expresionista y temática sombría (Saturno devorando a sus hijos, Viejos comiendo sopa...).
En 1823 la situación en España era insufrible para él por la represión que ejercía la monarquía, (comienzo de la Década Ominosa, década en la que Fernando VII volvió a sus ideas absolutistas reprimiendo las ideas liberales que se habían desarrollado durante el Trienio Liberal), por lo que decide abandonar el país e instalarse en Francia, donde moriría en 1828. Allí pintó la lechera de Burdeos, una de las más bellas creaciones y un importante punto de referencia para el impresionismo.
Obras de Goya
Cartones para tapices
01
Pintados para poder tejer tapices en la Real Fábrica
Pintor de la Corte
02
Pintó a Carlos III, y fue pintor de cámara de Carlos IV
Los Grabados
03
Se agrupan en 4 series: los Caprichos, la Tauromaquia, los Desastres de la Guerra, y los Disparates
04
Guerra de la Independencia
La Guerra dio origen a muchas pinturas de Goya
05
Las pinturas negras
GOYA
Pintadas en las paredes de la Quinta del Sordo
06
Exilio en Francia
CARTONES PARA TAPICES
Uno de los primeros encargos que recibió Goya en su carrera, fueron los cartones para que con ellos se tejieran tapices en la Real Fábrica. Estas obras son un testimonio de la vida, festejos, distracciones y hábitos del pueblo. Sus protagonistas son majas, niños, vendedores ambulantes, que bailan y se divierten: Merienda a la orilla del Manzanares, El Quitasol, El Pelele, etc. Sus temas preferidos se sacan de la naturaleza: La Vendimia, la Nevada... En estas obras encontramos a un Goya colorista y luminoso, de tonos amables y colores cálidos, fiel reflejo del optimismo vital de que caracterizaba esta época de su vida, así como de la buena época que atravesaba España. Esta época, el reinado de Carlos III (1759-1788) fue la máxima expresión del despotismo ilustrado en España, enfocado en la modernización económica, social y administrativa del país bajo el lema "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". LLamado "el mejor alcalde de Madrid", impulsó grandes obras urbanísticas y reformas educativas. Su reinado dejó una España más centralizada, saneada y moderna, sentando las bases del Estado contemporáneo.
El quitasol
La gallina ciega
PINTOR DE LA CORTE
Como pintor de la corte de Carlos IV, se le encargaron retratos. Goya fue un pintor de habilidad excepcional a la hora de plasmar la personalidad del modelo y la situación social. Es uno de los pintores que mejor supo captar las transparencias, volumen y ligereza de los tejidos, así como de analizar psicológicamente a los personajes.En los retratos de la monarquía se muestra muy crítico. Pintó a Carlos III cazador, y también a Carlos IV y su esposa. Goya está en cualquier caso lejos de la idealización y muestra la antipatía que algunos personajes le inspiraban.
Los Retratos de la nobleza y a la burguesía fueron numerosos: Los Duques de Osuna y sus hijos, La condesa de Chinchón, La duquesa de Alba, etc.
La maja desnuda y la maja vestida
La familia de Carlos IV
GRABADOS
En España no existía, hasta Goya, gran tradición en la técnica del grabado al aguafuerte. Los grabados realizados por Goya se agrupan en cuatro series:
- Los Caprichos (1799): constituyen una dura crítica a la superstición, la maldad y a la opresión en general, sirviendo como una mordaz sátira de la sociedad española y el clero. A través de estos grabados, Goya pretende resaltar los defectos y vicios que veía en la sociedad española y sus instituciones rectoras. - Los Desastres de la Guerra (1810-1815): representa con crudeza las barbaries de la misma.
- La Tauromaquia (1815-1816): Se interesa por la fiesta nacional, a la que era un gran aficionado.
- Los Disparates (1815-1823): Muchas estampas son de difícil interpretación. Abundan visiones oníricas, violencia y sexo y es un claro reflejo crítico del poder establecido a través de la ridiculización de las instituciones relacionadas con el Antiguo Régimen.
Los Desastres de la Guerra
La Tauromaquia
Disparate nº 10 (modo de volar)
El sueño de la razón produce monstruos (Los Caprichos)
GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
Goya vivió y pintó la Guerra de Independencia (1808-14). Goya estaba en Madrid el 2 de mayo de 1808, día del alzamiento contra los franceses, y fue testigo de los acontecimientos. Con el gobierno de José I Bonaparte siguió trabajando como Pintor de Cámara, pintando retratos de figuras relevantes del gobierno “afrancesado” y del ejército de Napoleón. Sus dibujos de esos años ilustran las medidas de modernidad tomadas por los franceses, mientras que hace una serie de estampas que revelan su visión pesimista de la violencia y deshumanización que produjo la guerra.Los dos cuadros principales de Goya sobre el levantamiento de Madrid contra las tropas napoleónicas son "El dos de mayo de 1808 en Madrid" (o La carga de los mamelucos) y "El tres de mayo de 1808 en Madrid" (o Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío). Encargados por la Regencia, Goya los pintó después de la entrada de Fernando VII en Madrid, entre junio y octubre de 1814. Goya resaltó la irracionalidad de la violencia que lleva a los seres humanos a enfrentarse hasta la muerte. Ambas son consideradas piezas clave del romanticismo y el arte contemporáneo, destacando su crudeza y carga emocional.
El 2 de mayo de 1808 (La carga de los mamelucos)
El 3 de mayo de 1808 (Los fusilamientos de La Moncloa)
PINTURAS NEGRAS
Se conoce como pinturas negras a la serie de 14 óleos al secco que realizó Goya directamente sobre las paredes de su casa de Madrid, entre 1819 y 1823. El pintor había adquirido la finca probablemente para distanciarse de los sucesos que ocurrían en la capital y encontrar un poco de paz, huyendo de la represión absolutista de Fernando VII y de la inestabilidad política. El periodo de producción de las pinturas negras coincide con el alzamiento constitucionalista de Rafael del Riego en Cabezas de San Juan y el posterior Trienio Liberal, que se alargó hasta 1823. Se volvió a los valores de la Constitución de 1812, se abolió la Inquisición en marzo de 1820, y se promulgó la libertad de prensa y de reunión. Para un antiguo afrancesado como Goya, los tiempos eran favorables. Sin embargo, las pinturas negras son una serie de escenas caricaturescas que tratan temas sombríos como la brujería, la enfermedad, la soledad, la muerte. Algunas teorías hablan de que surgen de la sordera que “lo aisló del mundo” y de su precario estado de salud, que supuestamente lo llevaron a un estado casi de locura, aunque la intervención francesa de los "Cien Mil Hijos de San Luis" que restauró a Fernando VII como rey absoluto, desatando una brutal represión contra los liberales pudo influir en el pesimismo del pintor, enfermo y decepcionado con el rumbo de su país.
Dos viejos comiendo sopa
Duelo a garrotazos
Saturno devorando a sus hijos
EXILIO EN FRANCIA
Tras el fin del Trienio Liberal, Fernando VII restableció un régimen absolutista feroz, denominado la "Década Ominosa"(1823-1833). Fue un periodo de ejecuciones, encarcelamientos y una severa censura. Se persiguió intensamente a los liberales, intelectuales y artistas, lo que provocó el exilio de muchos de ellos, incluido el de Goya. Francisco de Goya se exilió en Francia (Burdeos) en 1824, a los 78 años, huyendo del ambiente opresor y la persecución de las ideas liberales instaurada por el rey Fernando VII tras el Trienio Liberal. Su afinidad ideológica con los ilustrados, el ambiente de represión y crisis cultural, unido al temor a represalias políticas y a un deseo de mayor libertad creativa lo llevaron a abandonar España.
En esta situación política de estancamiento y oscuridad, Burdeos se convirtió en un refugio para los liberales españoles exiliados. Allí, Goya, a pesar de sus 80 años y su sordera, Goya encontró un ambiente más propicio para el arte, alejado de las restricciones y la censura de la corte española, donde desarrolló nuevas técnicas y temas, como en "La lechera de Burdeos".
La lechera de Burdeos
FRANCISCO DE GOYA
En este vídeo se resumen los principales puntos de la biografía de Goya, fiel observador de los acontecimientos politicos de su tiempo, así como de las profundas transformaciones motivadas por el cambio del Antiguo Régimen al Liberalismo político.
info
CONCLUSIÓN
Pienso que este trabajo nos ha servido para averiguar más sobre este famoso pintor que tanto nos suena pero tan poco conocemos y me ha sorprendido mucho la gran relación que tienen sus obras con la situación del país que le tocó vivir. Esto también refleja que la España de hace 200 años no es tan diferente a la de la actualidad, es decir, que la historia se repite, por eso es importante conocerla y no cometer los errores del pasado.
"Mi pincel no debe ser mejor que mis ojos"
Goya siempre buscó la verdad realista y cruda, no una imagen idealizada de la sociedad de su época
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Los Disparates son la última de las obras gráficas de Goya y se han datado entre 1815-1824, año en que el pintor abandonó España. Se aventura que la serie pudo estar prevista para veinticinco estampas, de las que solo se conservan veintidós. Se parecen en su temática a la serie de "Los Caprichos". Más allá de la relación semántica entre «disparates» y «caprichos», se insistió en la recuperación del elemento de la sátira política y social, como espacio común. Casi todos los autores, no obstante, subrayan como elementos característicos de los Disparates, el alto grado de fantasía, la presentación de escenas de pesadilla, el aspecto grotesco y monstruoso de los personajes, unidos a su falta de lógica, o al menos a una lógica desde la cordura tradicional. Todo ello ha hecho que esta obra se considere cercana a las Pinturas negras. Goya comenzó esta serie, al parecer, en 1815, época en que fue requerido por la Inquisición como autor de La maja desnuda dentro del proceso de «purificación» provocado por el régimen de terror desplegado por Fernando VII, el rey Felón, durante su acceso al trono en el Sexenio Absolutista, período en que anuló los cambios liberales introducidos en España por las Cortes de Cádiz.
«Duelo a garrotazos» (c. 1820-1823), de Francisco de Goya, es una de las «Pinturas Negras» realizadas en la Quinta del Sordo. Fue pintada directamente sobre la pared de la casa de Goya y trasladada a lienzo en 1874. Se enmarca en el expresionismo previo a su tiempo, destacando por una pincelada rápida y una composición descentrada. Muestra a dos campesinos peleando con garrotes, originalmente descritos de cuerpo entero pero que tras su restauración aparecieron con las piernas hundidas en el lodo (interpretado como una inmovilidad forzada), en un paraje desolado y desaturado. Se considera un símbolo de la "España profunda" y sus costumbres salvajes, además de una premonición de la lucha fratricida que marcaría el futuro del país, como la Guerra Civil española. Contexto Histórico y Político: La obra refleja la profunda división de una sociedad enfrentada tras la Guerra de Independencia. Representa las dos Españas, simbolizando la lucha fratricida y la violencia brutal de la España de la época, marcada por la inestabilidad política tras la invasión napoleónica, el regreso del absolutismo de Fernando VII y la inestabilidad del Trienio Liberal, con la división entre liberales y conservadores.
Fue creado durante la 1ªetapa de Goya en Madrid (1776-1778), trabajando para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, decorando los palacios reales con temas populares y luminosos. Estilo: Combina el estilo rococó (colores vivos, temática alegre) con toques neoclásicos en su composición piramidal y ordenada, mostrando el inicio de la maestría de Goya en la luz. Temática: La obra refleja la moda del "casticismo" o cultura popular madrileña, donde la nobleza adoptaba indumentarias y actitudes de los "majos" y "majas" (clases populares).
La composición de El quitasol es una de las más elegantes de la obra de Goya, y una de las más conocidas de la pintura española. Destaca en esta obra la explosión de colores, el contraste entre el amarillo de la falda y el azul del corpiño, el verde del parasol que encuentra su equilibrio en el verde de los árboles del otro lado de la composición, la gradación de la luz en el rostro de la dama que se filtra a través del quitasol.La mayoría de especialistas han visto en esta obra la influencia de la pintura francesa.
"El quitasol" (1778) se enmarca en el final del Antiguo Régimen en España:Fue un encargo de Carlos III como cartón para tapiz del comedor de los Príncipes de Asturias en el Palacio del Pardo. El encargo se realizó para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara.
Su contexto histórico es la España de la Ilustración: a finales del reinado de Carlos III, monarca ilustrado reconocido como un apasionado mecenas del arte y la cultura, promotor de los principales pintores de la época.
«Los caprichos» es una serie de 80 grabados del pintor español Francisco de Goya, que representa una sátira de la sociedad española de finales del siglo XVIII, sobre todo de la nobleza y del clero. En la primera mitad presentó los grabados más realistas y satíricos criticando desde la razón el comportamiento de sus congéneres. En la segunda parte abandonó la racionalidad y representó grabados fantásticos donde mediante el absurdo mostró visiones delirantes de seres extraños.
Goya, muy relacionado con los ilustrados, compartía sus reflexiones sobre los defectos de su sociedad. Eran contrarios al fanatismo religioso, a las supersticiones, a la Inquisición, a algunas órdenes religiosas, aspiraban a leyes más justas y a un nuevo sistema educativo. Todo ello lo criticó humorísticamente y sin piedad en estas láminas. Consciente del riesgo que asumía y para protegerse, dotó a algunas de sus estampas con rótulos imprecisos, sobre todo las sátiras de la aristocracia y del clero. También diluyó el mensaje ordenando ilógicamente los grabados. De todas formas, sus contemporáneos entendieron en los grabados, incluso en los más ambiguos, una sátira directa a su sociedad y también a personajes concretos,
Junto al cuadro anterior, están pensados como un díptico inseparable, uno de día, otro de noche, en que grupos y figuras paralelas subrayan que la violencia ejercida por el pueblo contra las tropas francesas, provocó la violencia, igualmente cruel, de los franceses contra sus agresores. Frente al heroísmo de carácter épico, Goya reflejó aquí la crueldad inhumana y el terror ante la muerte, a la que se enfrentan unos y otros con angustia, desesperación y remordimiento. El cuadro representa la noche siguiente a la sublevación contra las tropas invasoras en Madrid. Esa noche comenzó en la capital una implacable persecución de presuntos sublevados. Cualquiera que llevase una navaja, común entre los artesanos madrileños, era arrestado y condenado a muerte sin juicio. Las ejecuciones se realizaron a las cuatro de la mañana en Recoletos, Príncipe Pío, la puerta del Sol, La Moncloa, el paseo del Prado y la puerta de Alcalá. Cerca de allí se encontraba la montaña del Príncipe Pío, donde se dieron los sucesos que inspiraron a Goya para realizar el cuadro 5 años más tarde.
Es pionera de una nueva generación pictórica, que rompe con las costumbres artísticas impuestas por el Antiguo Régimen, ya en decadencia. Es la primera pintura que puede llamarse grande y revolucionaria en toda la extensión de la palabra, en su temática, en su género y en su intención.
La intención de Goya era plasmar la lucha del pueblo español contra la dominación francesa en el marco del levantamiento del 2 de mayo, al comienzo de la guerra de Independencia española.
La familia de Carlos IV
Personajes representados en el cuadro
"La familia de Carlos IV" (1800), retrata a la familia real con una mezcla de realismo crudo y formalidad. En esta obra, la familia real es retratada como si se tratara de una instantánea fotográfica. La riqueza cromática es excepcional, con colores, dorados, azules y rojos de vivos contrastes. La familia real hace ostentación de su riqueza. Sin renunciar a la fidelidad de los rasgos físicos, Goya penetra en los rasgos psicológicos de los rostros de los personajes, capturando la personalidad y, a veces, la indolencia o vulgaridad de los personajes, lo que supone una crítica sutil. Goya destaca el poder de María Luisa de Parma en el centro, mostrando a la monarquía con un toque burgués y humano, sin idealizar sus facciones, reflejando tanto la dignidad real como la personalidad individual de sus miembros.
Significado Político: El cuadro busca transmitir seguridad sucesoria tras la incertidumbre provocada por la Revolución Francesa, mostrando un núcleo familiar sólido. Sin embargo, la atmósfera oscura y detalles como el paisaje tormentoso en el fondo sugieren un futuro incierto para la monarquía, lo que se confirmará con la invasión napoleónica y la ocupación de España por parte de las tropas francesas 8 años después.
Este cuadro muestra muchachos jugando al popular pasatiempo de «la gallina ciega», con un personaje vendado en el centro que intenta tentar a los demás, que bailan en corro, con una gran cuchara. Los jóvenes están vestidos de majos y majas, atuendo de las capas humildes de la sociedad española con que los aristócratas (como los de este cuadro) gustaron de vestir. El cuadro es un exponente decantado del estilo galante o Rococó, y sus rasgos de estilo característicos: vivacidad, inmediatez, curiosidad, cromatismo de suaves rosas, texturas de gasa en las faldas de las mujeres, un paisaje de fondo luminoso y el reflejo de un momento encantador de disfrute de la vida no exento de posibilidades de flirteo. El cuadro representa la mezcla de clases sociales, incluyendo a la nobleza (el hombre de gris) y a las clases populares madrileñas (los majos y majas).
La pintura "La gallina ciega" (1788) se enmarca en el final del Antiguo Régimen en España:Fue un encargo de Carlos IV y María Luisa de Parma para decorar el dormitorio de las infantas en el Palacio de El Pardo, el encargo se realizó para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara.
Su contexto histórico es la España de la Ilustración: acaba de terminar el reinado de Carlos III, monarca ilustrado y le ha sucedido su hijo, Carlos IV.
La lechera es una de las últimas obras que pintó Goya en su voluntario exilio de Burdeos, en fecha imprecisa, entre 1825 y 1827. El cuadro se caracteriza por colores brillantes (azules, blancos, amarillos) y una técnica que anticipa el Impresionismo, marcando un contraste absoluto con la situación sombría que vivía España. Es una de las pocas obras de Goya de su última época donde parece recuperar su entusiasmo por el color, por la luz y la belleza. Desde las Pinturas negras había realizado principalmente retratos en tonos oscuros, pintura religiosa y temas de toros. La lechera, si no es retrato, constituye una de las poquísimas pinturas de género desde que decorara su Quinta del Sordo. Es una de las obras más admiradas de Goya y, sin embargo, muy poco analizada.
La lechera de Burdeos (1825-1827) fue pintada por Francisco de Goya durante su autoexilio en Francia, huyendo del terror absolutista de Fernando VII y la inestabilidad de la Década Ominosa (1823-1833) en España. Esta obra, lejos de la oscuridad de las "Pinturas Negras", refleja un tono lírico y luminoso, anticipando el impresionismo.
Goya pintó esta obra en los muros de su casa de campo, la Quinta del Sordo, cerca de Madrid, entre 1820 y 1823. Esta obra es parte de un conjunto de 14 pinturas caracterizadas por el uso de pigmentos oscuros (ocres, tierras, negros), la temática sombría, y una técnica rápida y libre, aplicada a menudo con espátula. La obra evoca la vejez, la muerte y la soledad. Muestra a dos figuras indeterminadas (tradicionalmente interpretadas como viejos o brujas) comiendo de una escudilla. Refleja un periodo de crisis personal de Goya, tras la guerra y su enfermedad, caracterizado por representar pesimismo, vejez y la muerte mediante un estilo oscuro, adelantado al expresionismo. Contexto histórico: Tras la sublevación de Rafael de Riego, Fernando VII fue obligado a jurar la Constitución de 1812, instaurando un periodo de libertad breve y tenso. Este periodo estuvo lleno de enfrentamientos entre liberales y absolutistas. En 1823, la intervención francesa de los "Cien Mil Hijos de San Luis" restauró a Fernando VII como rey absoluto, desatando una brutal represión contra los liberales. Goya, sordo, viejo y desencantado, se refugió en su casa a las afueras de Madrid, pintando escenas siniestras en sus paredes. La obra refleja el pesimismo y la decadencia de una España dividida y sumida en el conflicto, vista a través de los ojos de un artista genial, enfermo y decepcionado con el rumbo de su país.
La maja desnuda (c. 1795-1800) es una obra maestra pintada durante la transición del s. XVIII al XIX. La obra fue encargada por Manuel Godoy, valido del rey Carlos IV, para su colección privada, posiblemente para su gabinete personal. Se cree que inicialmente se exhibía oculta o con un mecanismo de poleas junto a La maja vestida. Rompe con la tradición clásica de desnudos de diosas (como las de Tiziano) al presentar a una mujer real, posiblemente Pepita Tudó, amante de Godoy, con mirada directa al espectador, lo que le confiere un aire moderno y sugerente. Debido a su desnudez explícita y real, no mitológica, fue requisada por la Inquisición en 1813 y considerada "pornográfica" o inmorales, lo que llevó a Goya a declarar ante el tribunal. La maja desnuda representa el estilo dieciochesco tardío de Goya, antes de la oscuridad de las "Pinturas Negras", marcando un puente entre tradición pictórica y nueva libertad artística del siglo XIX. La obra es una pieza clave para entender el cambio de mentalidad al retratar la figura humana sin los tapujos convencionales de la época, lo que la relaciona con las ideas del liberalismo basadas en una sociedad de clases en la que las diferencias sociales se basan en el mérito personal medido por la riqueza, y no por los privilegios asociados al nacimiento.
“La Maja Vestida” de Francisco de Goya , pintada entre 1800 y 1805, complementa la famosa “La Maja Desnuda” . Juntas, estas dos pinturas ofrecen un contraste impactante y un diálogo intrigante sobre la sensualidad, la identidad y la representación. Si bien ambas obras suelen considerarse un par, cada una se erige por sí sola como una obra maestra de composición, brillantez técnica y complejidad psicológica. “La Maja Vestida” resulta particularmente fascinante por su exploración de la moda, la seducción y el poder de la mirada. Las Majas son obras polémicas, pues no se sabe a quien representan, aunque algunos estudiosos sostienen que se trata de la duquesa de Alba, cosa improbable dado el estatus de esta aristócrata y las implicaciones que tenía el desnudo en aquella época.
La obra representa una escena del levantamiento popular del 2 de mayo contra las tropas napoleónicas en la Puerta del Sol, comienzo de la guerra de Independencia española contra Napoleón, que había ocupado España en 1808 e iba a poner como rey a su hermano, José I.En el cuadro, los insurgentes españoles atacan a los mamelucos, mercenarios egipcios que combaten al lado del ejército francés. Esta revuelta fue aplastada de forma sangrienta por el ejército de ocupación. Muestra un caos violento en la Puerta del Sol, con una mezcla de ciudadanos, caballos y mamelucos, destacando el movimiento y la lucha cuerpo a cuerpo. Los movimientos de los caballos y de los distintos personajes dotan al cuadro de un gran dinamismo. Refleja la escena con gran realismo, como puede verse la representación de los cuerpos caídos y los ríos de sangre. Se caracteriza por su dramatismo, violencia, uso del color y estilo pre-impresionista.
La pintura sufrió daños en 1936 durante la Guerra Civil española, pero fue restaurada para recuperar su brillantez original.
Más allá de la celebración patriótica, la obra se interpreta como un alegato antibelicista que resalta la brutalidad e irracionalidad de la guerra. Con el cuadro quiso rendir homenaje a la resistencia española.
GOYA
Carmen Córdoba Gómez
Created on February 1, 2026
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Transcript
FRANCISCO DE GOYA
ÍNDICE
4. Obras principales
1. Contexto histórico
2. Línea del tiempo
5. Vídeo
3. Biografía
6. Conclusiones
Contexto histórico
La obra de Goya es inseparable de los acontecimientos históricos que se sucedieron a lo largo de su vida. Goya ejerció como pintor de la corte durante los reinados de Carlos III, Carlos IV, José I y Fernando VII, siendo uno de los pintores más influyentes del siglo XIX. y testigo privilegiado de una época de crisis y cambios. Supo ejercer, desde la pintura, la difícil y arriesgada tarea de criticar los vicios y supersticiones de la sociedad española de su tiempo. Su espíritu liberal y su aguda visión social le permitieron ser algo más que un simple pintor, pues denunció las calamidades de la guerra y la opresión de su época de un modo lúcido y amargo, sin concesiones.
La primera etapa de Goya se desarrolla durante el reinado de Carlos III. Se trata de un monarca representante del "despotismo ilustrado", caracterizado por el progreso, la reforma administrativa y el auge cultural en España, aunque sin abandonar el absolutismo. Conocido como el "mejor alcalde de Madrid", su reinado se centró en la modernización, la influencia de las ideas ilustradas, la reforma urbana y el fomento de la cultura.Se resume en la frase: "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo".
ILUSTRACIÓN
Francisco de Goya se integró en este ambiente cortesano en 1775, trabajando inicialmente en cartones para tapices y siendo nombrado pintor del rey en 1786, lo que le permitió realizar retratos de la alta sociedad y familia real. Su relación se consolidó con el icónico retrato Carlos III, cazador (1787-1788), con un enfoque naturalista y directo del monarca, mostrándolo cercano y sincero.
En la década de 1780, Goya comenzó a relacionarse con algunos de los más importantes intelectuales del país: Jovellanos, Meléndez Valdés o Leandro Fernández de Moratín, quienes lo introdujeron en los ideales de la Ilustración. Compartió con ellos la oposición al fanatismo religioso, a la superstición, a la Inquisición y a algunas órdenes religiosas. Pretendían leyes más justas y un sistema educativo acorde con el individuo.
En 1788 subió al trono Carlos IV, comenzando un periodo de transición hacia la crisis del Antiguo Régimen. Su época estuvo marcada por el estallido de la Revolución Francesa, que puso fin al reformismo ilustrado de su padre (Carlos III) y sumió al país en una profunda inestabilidad política y crisis económica, condicionadas por la tensa relación con Francia y por la figura de Manuel Godoy, su valido. Por miedo a que las ideas revolucionarias se extendieran a España, Carlos IV paralizó las ideas ilustradas y apartó de la vida pública a los pensadores más avanzados, por lo que los amigos ilustrados de Goya fueron perseguidos. Así, Cabarrús fue a prisión y Jovellanos al destierro.
Carlos IV
pRIMERA ÉPOCA
Con motivo de su coronación, Goya lo retrató con su esposa siendo nombrado Pintor de Cámara del rey. Goya se convirtió en el pintor favorito de los reyes desde su subida al trono, retratándolos en múltiples ocasiones con un realismo psicológico directo, siendo su obra cumbre "La familia de Carlos IV" (1800-1801). De esta época son los retratos de la nobleza, reflejo de la sociedad cortesana de su tiempo. Goya no solo fue el retratista oficial, sino un observador agudo que capturó la realidad de una monarquía en sus últimos años de esplendor antes de la ocupación francesa.
Entre 1790 y 1808, España vivió una profunda crisis bélica y política marcada por el cambio de alianzas, pasando de combatir a la Francia revolucionaria (Guerra de la Convención, 1793-1795) a aliarse con ella contra Gran Bretaña (Trafalgar, 1805). La inestabilidad interna culminó en 1808 con la invasión napoleónica, el motín de Aranjuez y el inicio de la Guerra de Independencia.
guerras con francia e inglaterra
- Guerra de las Naranjas (1801): Breve conflicto donde España invadió Portugal, aliado británico, con apoyo francés.
- Guerra Anglo-Española (1796-1802 y 1804-1809): Tras el cambio de alianzas (Tratados de San Ildefonso), España se enfrentó a Gran Bretaña. Este periodo incluyó la derrota naval en el Cabo de San Vicente y el desastre de Trafalgar (1805), que destruyó la flota española.
- La Guerra de la Convención o de los Pirineos enfrentó a la Francia revolucionaria contra España y Portugal desde 1793 hasta 1795 durante las guerras revolucionarias francesas. En 1795 el Ejército francés controlaba una parte importante del NE de España cuando se firmó la Paz de Basilea. Esta guerra inicia en España un ciclo de guerras, que abarca de 1793 a 1840, final de la 1ª guerra carlista, «caracterizado por el choque entre revolución y contrarrevolución»
En 1807, el Tratado de Fontainebleau permitió la entrada de tropas francesas para invadir Portugal. Napoleón aprovechó para ocupar plazas españolas, llevando a la crisis monárquica, las abdicaciones de Bayona y el levantamiento popular del 2 de mayo de 1808 en Madrid, iniciando la Guerra de Independencia.
Esta situación de inestabilidad política coincidió con una enfermedad que dejó sordo a Goya. La gran crisis en su vida que provocó su grave enfermedad y la sordera permanente que le originó supuso un cambio crucial en su vida. Su obra posterior a 1793 se había vuelto más crítica y su sordera había agudizado su receptividad interior. Las ideas ilustradas se convirtieron en un referente constante. Goya en el último decenio del siglo XVIII, «se vio agitado por las nuevas ideas que recorrían Europa». Sin embargo, pasó de confiar en el pensamiento ilustrado que pretendía la mejora de la sociedad mostrando sus errores y vicios para poder enmendarlos a convertirse en alguien que había perdido la confianza en la capacidad de los hombres para regenerar su sociedad y solo encuentra un mundo oscuro sin ideales. Esta evolución en su manera de pensar se aprecia claramente en los Caprichos, láminas con sátiras de clara inspiración ilustrada y otras que muestran escepticismo en la sociedad e instituciones de la época. A pesar de la crisis política, fue un momento de esplendor artístico.
Carlos IV, dejó la política exterior en manos de Manuel Godoy, su favorito, lo que generó gran descontento popular. En la primavera de 1808 la monarquía española estaba en crisis: disputas familiares y conspiraciones del príncipe Fernando contra su padre, Carlos IV. Su reinado acabó abruptamente el 19 de marzo de 1808 cuando, como consecuencia del motín de Aranjuez, abdicó en favor de su hijo, el príncipe Fernando. Aprovechando este caos, Napoleón llamó a ambos reyes a la ciudad de Bayona en Francia, donde el ya rey Fernando VII devolvió el Trono a su padre que, a su vez, había cedido sus derechos a la Corona a Napoleón Bonaparte el día anterior en lo que se conocería como las abdicaciones de Bayona. Napoleón puso a su hermano, José Bonaparte, como rey de España.
guerra de la independencia
Goya vivió y pintó la Guerra de Independencia (1808-1814).Estaba en Madrid el 2 de mayo de 1808, día del alzamiento contra los franceses, y fue testigo de los acontecimientos, que posteriormente plasmaría en 2 de sus obras más conocidas: la carga de los mamelucos y Los fusilamientos del 3 de mayo. El gobierno de José I Bonaparte, le concedió la Orden Real de España, y con amigos en cargos de importancia, siguió trabajando como Pintor de Cámara, pintando retratos de figuras relevantes del gobierno “afrancesado” y del ejército de Napoleón. Sus dibujos de esos años ilustran las medidas de modernidad tomadas por los franceses, mientras, al mismo tiempo hacia una serie de estampas , como la serie "Los desastres de la Guerra", que revelan su visión pesimista de la deshumanización que produjo la guerra.
El pueblo español no estaba dispuesto a aceptar a un rey extranjero. El 2 de mayo de 1808, en Madrid, comenzó una rebelión contra los soldados franceses. Hombres, mujeres y niños participaron en esta revuelta, luchando con todo lo que tenían a su alcance: palos, cuchillos y herramientas. Aunque el levantamiento fue reprimido con violencia, marcó el inicio de la resistencia española. El día siguiente, el 3 de mayo, los franceses ejecutaron a muchos madrileños que participaron en el alzamiento. Este hecho inspiró a otros pueblos de España a unirse contra los invasores y luchar por su libertad.
En 1812, el duque de Wellington derrotó a los franceses en Arapiles, expulsándolos de Andalucía. Tras la derrota de Napoleón en Rusia, las tropas aliadas expulsaron a José I de Madrid y derrotaron a los franceses en Vitoria.Después de la derrota de los ejércitos de Napoleón y la salida de José I de España, Napoleón reconoció a Fernando VII como rey en el Tratado de Valençay en diciembre de 1813. Fernando recuperó el trono y todos los territorios españoles, acordando a cambio la paz con Francia y el perdón para los partidarios de José I. Fernando VII entró en España el 22 de marzo de 1814. En Valencia, lo esperaban diputados absolutistas que le entregaron el Manifiesto de los Persas, que pedía la eliminación de las Cortes y la restauración del Antiguo Régimen. Fernando VII firmó un decreto dando un golpe de estado que restablecía la monarquía absoluta y declaraba nula la Constitución de 1812 y todas las leyes de las Cortes de Cádiz, restaurando el absolutismo y el Antiguo Régimen.
Fernando VII
Sexenio Absolutista
Goya vivió la convulsa época de Fernando VII (1808-1833) como pintor de cámara, retratando al monarca con un realismo poco favorecedor que desnudaba su carácter. Sus retratos son una radiografía del alma del monarca que se oponía a la idea de "liberación" que los cuadros oficiales pretendían mostrar. A pesar de ser el pintor oficial, Goya sufrió la pérdida de confianza del rey tras la Guerra de la Independencia, por lo que Goya viejo y sordo, se refugió en un arte más personal y crítico.
En esta primera etapa, Fernando VII restauró el absolutismo. El país estaba devastado por la guerra y la economía sufría mucho. España había perdido un millón de habitantes e importancia internacional. La pérdida delas colonias americanas empeoró la crisis económica. A pesar de haber ayudado a derrotar a Napoleón, España tuvo un papel secundario en el Congreso de Viena. Fernando VII no tuvo ministros muy capaces y él mismo no demostró estar a la altura de los problemas. Hubo muchos cambios de ministros.
Durante el Trienio Liberal y la posterior represión, Goya pintó los Disparates, criticando las instituciones del Antiguo Régimen. En 1819 se retiró a la Quinta del Sordo, donde creó sus obras más oscuras y pesimistas, reflejando el desencanto con la situación del país. Allí pintó al óleo sobre las paredes de su casa 14 escenas que rompen con toda convención académica, simbolizando el absolutismo de Fernando VII "devorando" a su propio pueblo o la lucha fratricida entre las "dos Españas" (liberales y realistas). En esta época la obra de Goya se vuelve más sombría y técnica, reflejando el clima trágico del país. .
El régimen absolutista cayó más por su propia debilidad que por la fuerza de los liberales. En enero de 1820, hubo una sublevación entre las tropas que iban a América para sofocar las revueltas en las colonias. Este levantamiento, liderado por Rafael de Riego, no tuvo éxito inmediato, pero dio origen a más sublevaciones por España. Fernando VII se vio obligado a jurar la Constitución en 1820. Así comenzó el Trienio Liberal o Constitucional. Aunque el rey parecía aceptar la Constitución, en secreto conspiraba para recuperar el poder absoluto, usando sus poderes para dificultar las reformas liberales.
Trienio Liberal
Tras la revolución liberal de 1820, Fernando VII pidió ayuda a la Santa Alianza. En 1823, el ejército francés conocido como los Cien Mil Hijos de San Luis, liderado por el Duque de Angulema, invadió España y restauró el poder absoluto del rey. Se eliminó la Constitución de 1812 y se persiguió a los liberales (con ejecuciones como las de Riego o Mariana Pineda), provocando un exilio masivo.Empezó así la Década Ominosa (1823-1833), la última etapa del reinado de Fernando VII en España, caracterizada por la restauración del absolutismo más férreo tras el Trienio Liberal. Fue un período marcado por la intensa represión contra los liberales, la grave crisis económica y la transición hacia un modelo moderado que sentó las bases del carlismo.
FERNANDO vii: DÉCADA OMINOSA
Tras el regreso al absolutismo de Fernando VII en 1823, Goya se exilió en Francia (Burdeos) en 1824, a los 78 años, huyendo del ambiente opresor y la persecución de liberales instaurada por el rey tras el fin del Trienio Liberal. Goya era considerado un sospechoso por sus tendencias liberales y su afinidad ideológica con los ilustrados, por lo que prefirió salir de España ante el "odio" del rey hacia los liberales. A pesar de su avanzada edad y sordera, temía la "saña" del régimen y buscaba un entorno más seguro y tolerante. Así, el temor a represalias políticas y su deseo de mayor libertad creativa lo llevaron a abandonar España. Muchos de sus amigos intelectuales y liberales se habían exiliado en Francia, en concreto en Burdeos, lo que facilitó su decisión. En Burdeos, Goya encontró un ambiente más propicio para el arte, alejado de las restricciones y la censura de la corte española, donde desarrolló nuevas técnicas y temas, como en "La lechera de Burdeos". Su destino final y residencia hasta su muerte en 1828 fue Burdeos.
Exilio en Francia
LÍNEA DEL TIEMPO
absolutismo y lucha por el liberalismo
Antiguo Régimen E ILUSTRACIÓN
GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
Fernando VII
Carlos III
José I
Carlos IV
Cortes de Cádiz
1814/1833
Trienio Liberal
Sexenio Absolutista
Década Ominosa
1759/1788
1788/1808
1808/1814
1814/1820
1820/1823
1823/1833
1786
1800
1828
1746
1773
1820
1824
1792
1789
1808
Pintor Carlos III
Pintor corte Carlos IV
Sordera Serie "Los Caprichos"
Quinta del sordo Pinturas negras
Cartones y tapices
Nace Goya
Exilio a Francia
Muere Goya
Guerra de la Independencia
BIOGRAFÍA
Nació en 1746 en Fuendetodos, Zaragoza. Era el hijo de un artesano muy famoso y de buena reputación, y su padre quería que siguiera con su negocio, pero él solo quería pintar los cuadros que creaba en su imaginación. En el colegio no destacó como estudiante, así que a los 14 años entró a trabajar como aprendiz de un pintor de su pueblo llamado José Luzán, donde comenzó a copiar cuadros de otros autores. Con él estuvo cuatro años copiando estampas y dibujos y haciendo algún encargo hasta que decidió emprender su camino por su cuenta. En 1763 se fue a Madrid para entrar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, pero no lo consiguió, aunque conoció a Francisco Bayeu, miembro de una familia de pintores de la corte que le ayudó mucho en su trayectoria como pintor y le consiguió varios trabajos importantes que hicieron que Goya destacara y se crease buena fama como artista. En 1770 viaja a Italia para estudiar a los clásicos. Más tarde, regresa a España, recibiendo en 1772 el encargo de pintar los frescos de la basílica del Pilar (Zaragoza). En 1773, se casa con Francisca Bayeu, hermana de su amigo Francisco Bayeu. Tuvieron varios hijos, pero sólo uno consiguió sobrevivir y convertirse en su heredero. En esta época trabajó en Madrid pintando series de dibujos sobre cartones para tapices, con escenas alegres y luminosas, lo que le dio fama en la corte. En 1780 con su Cristo Crucificado consigue convertirse en académico de San Fernando, hecho que le permitirá obtener trabajos para iglesias y casas como los duques de Osuna y Medinaceli, lo que incrementará su fama. En 1786 es nombrado pintor de la corte de Carlos III (después lo será también de Carlos IV), convirtiéndose en el retratista principal de la nobleza y la familia real, destacando por su capacidad para retratar la psicología de los personajes sin idealizarlos.
BIOGRAFÍA
En 1789, tras la llegada al poder de Carlos IV (1788) fue nombrado pintor de cámara del rey, realizando retratos célebres de la familia real y la aristocracia, destacando por su capacidad para retratar la psicología de los personajes sin idealizarlos. El espíritu liberal del pintor sirvió para acercarlo a una mayor madurez. En 1792, sufre una enfermedad que le deja como secuela la sordera, factor que contribuyó a aislarle y a favorecer su creación de un mundo propio repleto de pesadillas y miedos personales, que se reflejan en su obra, cada vez más tormentosa y oscura. Entre los años 1792 y 1799 realizó la serie de grabados de Los Caprichos, donde satiriza la sociedad, lo que refleja muy bien lo expuesto anteriormente. Tras ellos se inició un momento verdaderamente esplendoroso para el artista: pintó los frescos de San Antonio de la Florida, La familia de Carlos IV y las dos Majas. En 1808 sufrió una nueva crisis debido al horror de la Guerra de la Independencia y la situación política que siguió, de este momento serán los cuadros del Fusilamiento del dos de Mayo, los Desastres y La Tauromaquia. Los últimos años los pasó sólo y enfermo en La Quinta del Sordo, cuyas paredes decoró con las llamadas pinturas negras, de estilo casi expresionista y temática sombría (Saturno devorando a sus hijos, Viejos comiendo sopa...). En 1823 la situación en España era insufrible para él por la represión que ejercía la monarquía, (comienzo de la Década Ominosa, década en la que Fernando VII volvió a sus ideas absolutistas reprimiendo las ideas liberales que se habían desarrollado durante el Trienio Liberal), por lo que decide abandonar el país e instalarse en Francia, donde moriría en 1828. Allí pintó la lechera de Burdeos, una de las más bellas creaciones y un importante punto de referencia para el impresionismo.
Obras de Goya
Cartones para tapices
01
Pintados para poder tejer tapices en la Real Fábrica
Pintor de la Corte
02
Pintó a Carlos III, y fue pintor de cámara de Carlos IV
Los Grabados
03
Se agrupan en 4 series: los Caprichos, la Tauromaquia, los Desastres de la Guerra, y los Disparates
04
Guerra de la Independencia
La Guerra dio origen a muchas pinturas de Goya
05
Las pinturas negras
GOYA
Pintadas en las paredes de la Quinta del Sordo
06
Exilio en Francia
CARTONES PARA TAPICES
Uno de los primeros encargos que recibió Goya en su carrera, fueron los cartones para que con ellos se tejieran tapices en la Real Fábrica. Estas obras son un testimonio de la vida, festejos, distracciones y hábitos del pueblo. Sus protagonistas son majas, niños, vendedores ambulantes, que bailan y se divierten: Merienda a la orilla del Manzanares, El Quitasol, El Pelele, etc. Sus temas preferidos se sacan de la naturaleza: La Vendimia, la Nevada... En estas obras encontramos a un Goya colorista y luminoso, de tonos amables y colores cálidos, fiel reflejo del optimismo vital de que caracterizaba esta época de su vida, así como de la buena época que atravesaba España. Esta época, el reinado de Carlos III (1759-1788) fue la máxima expresión del despotismo ilustrado en España, enfocado en la modernización económica, social y administrativa del país bajo el lema "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". LLamado "el mejor alcalde de Madrid", impulsó grandes obras urbanísticas y reformas educativas. Su reinado dejó una España más centralizada, saneada y moderna, sentando las bases del Estado contemporáneo.
El quitasol
La gallina ciega
PINTOR DE LA CORTE
Como pintor de la corte de Carlos IV, se le encargaron retratos. Goya fue un pintor de habilidad excepcional a la hora de plasmar la personalidad del modelo y la situación social. Es uno de los pintores que mejor supo captar las transparencias, volumen y ligereza de los tejidos, así como de analizar psicológicamente a los personajes.En los retratos de la monarquía se muestra muy crítico. Pintó a Carlos III cazador, y también a Carlos IV y su esposa. Goya está en cualquier caso lejos de la idealización y muestra la antipatía que algunos personajes le inspiraban. Los Retratos de la nobleza y a la burguesía fueron numerosos: Los Duques de Osuna y sus hijos, La condesa de Chinchón, La duquesa de Alba, etc.
La maja desnuda y la maja vestida
La familia de Carlos IV
GRABADOS
En España no existía, hasta Goya, gran tradición en la técnica del grabado al aguafuerte. Los grabados realizados por Goya se agrupan en cuatro series: - Los Caprichos (1799): constituyen una dura crítica a la superstición, la maldad y a la opresión en general, sirviendo como una mordaz sátira de la sociedad española y el clero. A través de estos grabados, Goya pretende resaltar los defectos y vicios que veía en la sociedad española y sus instituciones rectoras. - Los Desastres de la Guerra (1810-1815): representa con crudeza las barbaries de la misma. - La Tauromaquia (1815-1816): Se interesa por la fiesta nacional, a la que era un gran aficionado. - Los Disparates (1815-1823): Muchas estampas son de difícil interpretación. Abundan visiones oníricas, violencia y sexo y es un claro reflejo crítico del poder establecido a través de la ridiculización de las instituciones relacionadas con el Antiguo Régimen.
Los Desastres de la Guerra
La Tauromaquia
Disparate nº 10 (modo de volar)
El sueño de la razón produce monstruos (Los Caprichos)
GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
Goya vivió y pintó la Guerra de Independencia (1808-14). Goya estaba en Madrid el 2 de mayo de 1808, día del alzamiento contra los franceses, y fue testigo de los acontecimientos. Con el gobierno de José I Bonaparte siguió trabajando como Pintor de Cámara, pintando retratos de figuras relevantes del gobierno “afrancesado” y del ejército de Napoleón. Sus dibujos de esos años ilustran las medidas de modernidad tomadas por los franceses, mientras que hace una serie de estampas que revelan su visión pesimista de la violencia y deshumanización que produjo la guerra.Los dos cuadros principales de Goya sobre el levantamiento de Madrid contra las tropas napoleónicas son "El dos de mayo de 1808 en Madrid" (o La carga de los mamelucos) y "El tres de mayo de 1808 en Madrid" (o Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío). Encargados por la Regencia, Goya los pintó después de la entrada de Fernando VII en Madrid, entre junio y octubre de 1814. Goya resaltó la irracionalidad de la violencia que lleva a los seres humanos a enfrentarse hasta la muerte. Ambas son consideradas piezas clave del romanticismo y el arte contemporáneo, destacando su crudeza y carga emocional.
El 2 de mayo de 1808 (La carga de los mamelucos)
El 3 de mayo de 1808 (Los fusilamientos de La Moncloa)
PINTURAS NEGRAS
Se conoce como pinturas negras a la serie de 14 óleos al secco que realizó Goya directamente sobre las paredes de su casa de Madrid, entre 1819 y 1823. El pintor había adquirido la finca probablemente para distanciarse de los sucesos que ocurrían en la capital y encontrar un poco de paz, huyendo de la represión absolutista de Fernando VII y de la inestabilidad política. El periodo de producción de las pinturas negras coincide con el alzamiento constitucionalista de Rafael del Riego en Cabezas de San Juan y el posterior Trienio Liberal, que se alargó hasta 1823. Se volvió a los valores de la Constitución de 1812, se abolió la Inquisición en marzo de 1820, y se promulgó la libertad de prensa y de reunión. Para un antiguo afrancesado como Goya, los tiempos eran favorables. Sin embargo, las pinturas negras son una serie de escenas caricaturescas que tratan temas sombríos como la brujería, la enfermedad, la soledad, la muerte. Algunas teorías hablan de que surgen de la sordera que “lo aisló del mundo” y de su precario estado de salud, que supuestamente lo llevaron a un estado casi de locura, aunque la intervención francesa de los "Cien Mil Hijos de San Luis" que restauró a Fernando VII como rey absoluto, desatando una brutal represión contra los liberales pudo influir en el pesimismo del pintor, enfermo y decepcionado con el rumbo de su país.
Dos viejos comiendo sopa
Duelo a garrotazos
Saturno devorando a sus hijos
EXILIO EN FRANCIA
Tras el fin del Trienio Liberal, Fernando VII restableció un régimen absolutista feroz, denominado la "Década Ominosa"(1823-1833). Fue un periodo de ejecuciones, encarcelamientos y una severa censura. Se persiguió intensamente a los liberales, intelectuales y artistas, lo que provocó el exilio de muchos de ellos, incluido el de Goya. Francisco de Goya se exilió en Francia (Burdeos) en 1824, a los 78 años, huyendo del ambiente opresor y la persecución de las ideas liberales instaurada por el rey Fernando VII tras el Trienio Liberal. Su afinidad ideológica con los ilustrados, el ambiente de represión y crisis cultural, unido al temor a represalias políticas y a un deseo de mayor libertad creativa lo llevaron a abandonar España.
En esta situación política de estancamiento y oscuridad, Burdeos se convirtió en un refugio para los liberales españoles exiliados. Allí, Goya, a pesar de sus 80 años y su sordera, Goya encontró un ambiente más propicio para el arte, alejado de las restricciones y la censura de la corte española, donde desarrolló nuevas técnicas y temas, como en "La lechera de Burdeos".
La lechera de Burdeos
FRANCISCO DE GOYA
En este vídeo se resumen los principales puntos de la biografía de Goya, fiel observador de los acontecimientos politicos de su tiempo, así como de las profundas transformaciones motivadas por el cambio del Antiguo Régimen al Liberalismo político.
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CONCLUSIÓN
Pienso que este trabajo nos ha servido para averiguar más sobre este famoso pintor que tanto nos suena pero tan poco conocemos y me ha sorprendido mucho la gran relación que tienen sus obras con la situación del país que le tocó vivir. Esto también refleja que la España de hace 200 años no es tan diferente a la de la actualidad, es decir, que la historia se repite, por eso es importante conocerla y no cometer los errores del pasado.
"Mi pincel no debe ser mejor que mis ojos"
Goya siempre buscó la verdad realista y cruda, no una imagen idealizada de la sociedad de su época
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Los Disparates son la última de las obras gráficas de Goya y se han datado entre 1815-1824, año en que el pintor abandonó España. Se aventura que la serie pudo estar prevista para veinticinco estampas, de las que solo se conservan veintidós. Se parecen en su temática a la serie de "Los Caprichos". Más allá de la relación semántica entre «disparates» y «caprichos», se insistió en la recuperación del elemento de la sátira política y social, como espacio común. Casi todos los autores, no obstante, subrayan como elementos característicos de los Disparates, el alto grado de fantasía, la presentación de escenas de pesadilla, el aspecto grotesco y monstruoso de los personajes, unidos a su falta de lógica, o al menos a una lógica desde la cordura tradicional. Todo ello ha hecho que esta obra se considere cercana a las Pinturas negras. Goya comenzó esta serie, al parecer, en 1815, época en que fue requerido por la Inquisición como autor de La maja desnuda dentro del proceso de «purificación» provocado por el régimen de terror desplegado por Fernando VII, el rey Felón, durante su acceso al trono en el Sexenio Absolutista, período en que anuló los cambios liberales introducidos en España por las Cortes de Cádiz.
«Duelo a garrotazos» (c. 1820-1823), de Francisco de Goya, es una de las «Pinturas Negras» realizadas en la Quinta del Sordo. Fue pintada directamente sobre la pared de la casa de Goya y trasladada a lienzo en 1874. Se enmarca en el expresionismo previo a su tiempo, destacando por una pincelada rápida y una composición descentrada. Muestra a dos campesinos peleando con garrotes, originalmente descritos de cuerpo entero pero que tras su restauración aparecieron con las piernas hundidas en el lodo (interpretado como una inmovilidad forzada), en un paraje desolado y desaturado. Se considera un símbolo de la "España profunda" y sus costumbres salvajes, además de una premonición de la lucha fratricida que marcaría el futuro del país, como la Guerra Civil española. Contexto Histórico y Político: La obra refleja la profunda división de una sociedad enfrentada tras la Guerra de Independencia. Representa las dos Españas, simbolizando la lucha fratricida y la violencia brutal de la España de la época, marcada por la inestabilidad política tras la invasión napoleónica, el regreso del absolutismo de Fernando VII y la inestabilidad del Trienio Liberal, con la división entre liberales y conservadores.
Fue creado durante la 1ªetapa de Goya en Madrid (1776-1778), trabajando para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, decorando los palacios reales con temas populares y luminosos. Estilo: Combina el estilo rococó (colores vivos, temática alegre) con toques neoclásicos en su composición piramidal y ordenada, mostrando el inicio de la maestría de Goya en la luz. Temática: La obra refleja la moda del "casticismo" o cultura popular madrileña, donde la nobleza adoptaba indumentarias y actitudes de los "majos" y "majas" (clases populares).
La composición de El quitasol es una de las más elegantes de la obra de Goya, y una de las más conocidas de la pintura española. Destaca en esta obra la explosión de colores, el contraste entre el amarillo de la falda y el azul del corpiño, el verde del parasol que encuentra su equilibrio en el verde de los árboles del otro lado de la composición, la gradación de la luz en el rostro de la dama que se filtra a través del quitasol.La mayoría de especialistas han visto en esta obra la influencia de la pintura francesa.
"El quitasol" (1778) se enmarca en el final del Antiguo Régimen en España:Fue un encargo de Carlos III como cartón para tapiz del comedor de los Príncipes de Asturias en el Palacio del Pardo. El encargo se realizó para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Su contexto histórico es la España de la Ilustración: a finales del reinado de Carlos III, monarca ilustrado reconocido como un apasionado mecenas del arte y la cultura, promotor de los principales pintores de la época.
«Los caprichos» es una serie de 80 grabados del pintor español Francisco de Goya, que representa una sátira de la sociedad española de finales del siglo XVIII, sobre todo de la nobleza y del clero. En la primera mitad presentó los grabados más realistas y satíricos criticando desde la razón el comportamiento de sus congéneres. En la segunda parte abandonó la racionalidad y representó grabados fantásticos donde mediante el absurdo mostró visiones delirantes de seres extraños.
Goya, muy relacionado con los ilustrados, compartía sus reflexiones sobre los defectos de su sociedad. Eran contrarios al fanatismo religioso, a las supersticiones, a la Inquisición, a algunas órdenes religiosas, aspiraban a leyes más justas y a un nuevo sistema educativo. Todo ello lo criticó humorísticamente y sin piedad en estas láminas. Consciente del riesgo que asumía y para protegerse, dotó a algunas de sus estampas con rótulos imprecisos, sobre todo las sátiras de la aristocracia y del clero. También diluyó el mensaje ordenando ilógicamente los grabados. De todas formas, sus contemporáneos entendieron en los grabados, incluso en los más ambiguos, una sátira directa a su sociedad y también a personajes concretos,
Junto al cuadro anterior, están pensados como un díptico inseparable, uno de día, otro de noche, en que grupos y figuras paralelas subrayan que la violencia ejercida por el pueblo contra las tropas francesas, provocó la violencia, igualmente cruel, de los franceses contra sus agresores. Frente al heroísmo de carácter épico, Goya reflejó aquí la crueldad inhumana y el terror ante la muerte, a la que se enfrentan unos y otros con angustia, desesperación y remordimiento. El cuadro representa la noche siguiente a la sublevación contra las tropas invasoras en Madrid. Esa noche comenzó en la capital una implacable persecución de presuntos sublevados. Cualquiera que llevase una navaja, común entre los artesanos madrileños, era arrestado y condenado a muerte sin juicio. Las ejecuciones se realizaron a las cuatro de la mañana en Recoletos, Príncipe Pío, la puerta del Sol, La Moncloa, el paseo del Prado y la puerta de Alcalá. Cerca de allí se encontraba la montaña del Príncipe Pío, donde se dieron los sucesos que inspiraron a Goya para realizar el cuadro 5 años más tarde.
Es pionera de una nueva generación pictórica, que rompe con las costumbres artísticas impuestas por el Antiguo Régimen, ya en decadencia. Es la primera pintura que puede llamarse grande y revolucionaria en toda la extensión de la palabra, en su temática, en su género y en su intención.
La intención de Goya era plasmar la lucha del pueblo español contra la dominación francesa en el marco del levantamiento del 2 de mayo, al comienzo de la guerra de Independencia española.
La familia de Carlos IV
Personajes representados en el cuadro
"La familia de Carlos IV" (1800), retrata a la familia real con una mezcla de realismo crudo y formalidad. En esta obra, la familia real es retratada como si se tratara de una instantánea fotográfica. La riqueza cromática es excepcional, con colores, dorados, azules y rojos de vivos contrastes. La familia real hace ostentación de su riqueza. Sin renunciar a la fidelidad de los rasgos físicos, Goya penetra en los rasgos psicológicos de los rostros de los personajes, capturando la personalidad y, a veces, la indolencia o vulgaridad de los personajes, lo que supone una crítica sutil. Goya destaca el poder de María Luisa de Parma en el centro, mostrando a la monarquía con un toque burgués y humano, sin idealizar sus facciones, reflejando tanto la dignidad real como la personalidad individual de sus miembros.
Significado Político: El cuadro busca transmitir seguridad sucesoria tras la incertidumbre provocada por la Revolución Francesa, mostrando un núcleo familiar sólido. Sin embargo, la atmósfera oscura y detalles como el paisaje tormentoso en el fondo sugieren un futuro incierto para la monarquía, lo que se confirmará con la invasión napoleónica y la ocupación de España por parte de las tropas francesas 8 años después.
Este cuadro muestra muchachos jugando al popular pasatiempo de «la gallina ciega», con un personaje vendado en el centro que intenta tentar a los demás, que bailan en corro, con una gran cuchara. Los jóvenes están vestidos de majos y majas, atuendo de las capas humildes de la sociedad española con que los aristócratas (como los de este cuadro) gustaron de vestir. El cuadro es un exponente decantado del estilo galante o Rococó, y sus rasgos de estilo característicos: vivacidad, inmediatez, curiosidad, cromatismo de suaves rosas, texturas de gasa en las faldas de las mujeres, un paisaje de fondo luminoso y el reflejo de un momento encantador de disfrute de la vida no exento de posibilidades de flirteo. El cuadro representa la mezcla de clases sociales, incluyendo a la nobleza (el hombre de gris) y a las clases populares madrileñas (los majos y majas).
La pintura "La gallina ciega" (1788) se enmarca en el final del Antiguo Régimen en España:Fue un encargo de Carlos IV y María Luisa de Parma para decorar el dormitorio de las infantas en el Palacio de El Pardo, el encargo se realizó para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Su contexto histórico es la España de la Ilustración: acaba de terminar el reinado de Carlos III, monarca ilustrado y le ha sucedido su hijo, Carlos IV.
La lechera es una de las últimas obras que pintó Goya en su voluntario exilio de Burdeos, en fecha imprecisa, entre 1825 y 1827. El cuadro se caracteriza por colores brillantes (azules, blancos, amarillos) y una técnica que anticipa el Impresionismo, marcando un contraste absoluto con la situación sombría que vivía España. Es una de las pocas obras de Goya de su última época donde parece recuperar su entusiasmo por el color, por la luz y la belleza. Desde las Pinturas negras había realizado principalmente retratos en tonos oscuros, pintura religiosa y temas de toros. La lechera, si no es retrato, constituye una de las poquísimas pinturas de género desde que decorara su Quinta del Sordo. Es una de las obras más admiradas de Goya y, sin embargo, muy poco analizada.
La lechera de Burdeos (1825-1827) fue pintada por Francisco de Goya durante su autoexilio en Francia, huyendo del terror absolutista de Fernando VII y la inestabilidad de la Década Ominosa (1823-1833) en España. Esta obra, lejos de la oscuridad de las "Pinturas Negras", refleja un tono lírico y luminoso, anticipando el impresionismo.
Goya pintó esta obra en los muros de su casa de campo, la Quinta del Sordo, cerca de Madrid, entre 1820 y 1823. Esta obra es parte de un conjunto de 14 pinturas caracterizadas por el uso de pigmentos oscuros (ocres, tierras, negros), la temática sombría, y una técnica rápida y libre, aplicada a menudo con espátula. La obra evoca la vejez, la muerte y la soledad. Muestra a dos figuras indeterminadas (tradicionalmente interpretadas como viejos o brujas) comiendo de una escudilla. Refleja un periodo de crisis personal de Goya, tras la guerra y su enfermedad, caracterizado por representar pesimismo, vejez y la muerte mediante un estilo oscuro, adelantado al expresionismo. Contexto histórico: Tras la sublevación de Rafael de Riego, Fernando VII fue obligado a jurar la Constitución de 1812, instaurando un periodo de libertad breve y tenso. Este periodo estuvo lleno de enfrentamientos entre liberales y absolutistas. En 1823, la intervención francesa de los "Cien Mil Hijos de San Luis" restauró a Fernando VII como rey absoluto, desatando una brutal represión contra los liberales. Goya, sordo, viejo y desencantado, se refugió en su casa a las afueras de Madrid, pintando escenas siniestras en sus paredes. La obra refleja el pesimismo y la decadencia de una España dividida y sumida en el conflicto, vista a través de los ojos de un artista genial, enfermo y decepcionado con el rumbo de su país.
La maja desnuda (c. 1795-1800) es una obra maestra pintada durante la transición del s. XVIII al XIX. La obra fue encargada por Manuel Godoy, valido del rey Carlos IV, para su colección privada, posiblemente para su gabinete personal. Se cree que inicialmente se exhibía oculta o con un mecanismo de poleas junto a La maja vestida. Rompe con la tradición clásica de desnudos de diosas (como las de Tiziano) al presentar a una mujer real, posiblemente Pepita Tudó, amante de Godoy, con mirada directa al espectador, lo que le confiere un aire moderno y sugerente. Debido a su desnudez explícita y real, no mitológica, fue requisada por la Inquisición en 1813 y considerada "pornográfica" o inmorales, lo que llevó a Goya a declarar ante el tribunal. La maja desnuda representa el estilo dieciochesco tardío de Goya, antes de la oscuridad de las "Pinturas Negras", marcando un puente entre tradición pictórica y nueva libertad artística del siglo XIX. La obra es una pieza clave para entender el cambio de mentalidad al retratar la figura humana sin los tapujos convencionales de la época, lo que la relaciona con las ideas del liberalismo basadas en una sociedad de clases en la que las diferencias sociales se basan en el mérito personal medido por la riqueza, y no por los privilegios asociados al nacimiento.
“La Maja Vestida” de Francisco de Goya , pintada entre 1800 y 1805, complementa la famosa “La Maja Desnuda” . Juntas, estas dos pinturas ofrecen un contraste impactante y un diálogo intrigante sobre la sensualidad, la identidad y la representación. Si bien ambas obras suelen considerarse un par, cada una se erige por sí sola como una obra maestra de composición, brillantez técnica y complejidad psicológica. “La Maja Vestida” resulta particularmente fascinante por su exploración de la moda, la seducción y el poder de la mirada. Las Majas son obras polémicas, pues no se sabe a quien representan, aunque algunos estudiosos sostienen que se trata de la duquesa de Alba, cosa improbable dado el estatus de esta aristócrata y las implicaciones que tenía el desnudo en aquella época.
La obra representa una escena del levantamiento popular del 2 de mayo contra las tropas napoleónicas en la Puerta del Sol, comienzo de la guerra de Independencia española contra Napoleón, que había ocupado España en 1808 e iba a poner como rey a su hermano, José I.En el cuadro, los insurgentes españoles atacan a los mamelucos, mercenarios egipcios que combaten al lado del ejército francés. Esta revuelta fue aplastada de forma sangrienta por el ejército de ocupación. Muestra un caos violento en la Puerta del Sol, con una mezcla de ciudadanos, caballos y mamelucos, destacando el movimiento y la lucha cuerpo a cuerpo. Los movimientos de los caballos y de los distintos personajes dotan al cuadro de un gran dinamismo. Refleja la escena con gran realismo, como puede verse la representación de los cuerpos caídos y los ríos de sangre. Se caracteriza por su dramatismo, violencia, uso del color y estilo pre-impresionista.
La pintura sufrió daños en 1936 durante la Guerra Civil española, pero fue restaurada para recuperar su brillantez original.
Más allá de la celebración patriótica, la obra se interpreta como un alegato antibelicista que resalta la brutalidad e irracionalidad de la guerra. Con el cuadro quiso rendir homenaje a la resistencia española.