Papá, Mamá, Pepe y Lola emprendieron un viaje hacia un pueblo precioso de la Sierra de Córdoba, donde vivían sus abuelos que los esperaban con los brazos abiertos. —Mirad quiénes os esperan también para daros la bienvenida —dijo la abuela.
Allí estaban Toby y Misi.
Toby movía la cola muy rápido y ladraba de alegría al verlos: ¡Guau, guau!.
Misi se frotaba contra las piernas de Pepe y Lola mientras decía: ¡Miau!
El abuelo comentó sonriendo:
—Ellos también son parte de la familia, viven con nosotros y nos dan mucha compañía.
.—¡Ahora, todos a la huerta! —dijo el abuelo.
Vaís a ver las cosas tan ricas que han crecido:
En la tierra había: tomates rojos, pepinos verdes, cebollas redonditas y lechugas muy verdes. En el manzano vieron manzanas rojas, en el peral vieron peras dulces y amarillas, en el naranjo naranjas de un color muy brillante y en el limonero limones amarillos y relucientes. El abuelo abrió el grifo y el agua salió por la manguera: ¡Ssshhh!
—Si cuidamos los árboles y las plantas, ellos nos dan estas frutas tan ricas" —recordó la abuela.
Después, fueron todos al gallinero. Las gallinas movían sus plumas: ¡Co-co-co-co!
—¡Mirad! —dijo Lola. ¡Cuántos huevos han puesto!. Gracias a las gallinas había huevos para el desayuno
Caminando por el monte, escucharon: ¡Be, be, be! Eran las ovejas con su lana blanca.
—¡Tocad, es muy suave! —animó el abuelo.
Recordaron que con esa lana se hacen jerséis, gorros, bufandas y guantes para estar calentitos cuando hace frío.
De pronto, escucharon un sonido muy gracioso: ¡Oin, oin, oin! Los niños corrieron con sus papás y vieron a unos cerditos bañándose en un charco de barro.
Por último, saludaron a la vaca. Era muy grande y movía su rabo para espantar a las moscas. Estaba comiendo hierba: ¡Muuu, muuu! La abuela comentó que la vaca nos regala la leche fresca para merendar y ponerse fuertes.
—"Gracias, señora vaca" —dijeron los niños lanzando un beso al aire.
Y así la familia dijo adiós a la granja, dando las gracias a las plantas y animales que nos dan ricos alimentos.
AVENTURA EN LA GRANJA DE LOS ABUELOS
José Ángel Martínez Gallardo
Created on January 31, 2026
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Papá, Mamá, Pepe y Lola emprendieron un viaje hacia un pueblo precioso de la Sierra de Córdoba, donde vivían sus abuelos que los esperaban con los brazos abiertos. —Mirad quiénes os esperan también para daros la bienvenida —dijo la abuela. Allí estaban Toby y Misi. Toby movía la cola muy rápido y ladraba de alegría al verlos: ¡Guau, guau!. Misi se frotaba contra las piernas de Pepe y Lola mientras decía: ¡Miau! El abuelo comentó sonriendo: —Ellos también son parte de la familia, viven con nosotros y nos dan mucha compañía.
.—¡Ahora, todos a la huerta! —dijo el abuelo. Vaís a ver las cosas tan ricas que han crecido: En la tierra había: tomates rojos, pepinos verdes, cebollas redonditas y lechugas muy verdes. En el manzano vieron manzanas rojas, en el peral vieron peras dulces y amarillas, en el naranjo naranjas de un color muy brillante y en el limonero limones amarillos y relucientes. El abuelo abrió el grifo y el agua salió por la manguera: ¡Ssshhh! —Si cuidamos los árboles y las plantas, ellos nos dan estas frutas tan ricas" —recordó la abuela.
Después, fueron todos al gallinero. Las gallinas movían sus plumas: ¡Co-co-co-co! —¡Mirad! —dijo Lola. ¡Cuántos huevos han puesto!. Gracias a las gallinas había huevos para el desayuno
Caminando por el monte, escucharon: ¡Be, be, be! Eran las ovejas con su lana blanca. —¡Tocad, es muy suave! —animó el abuelo. Recordaron que con esa lana se hacen jerséis, gorros, bufandas y guantes para estar calentitos cuando hace frío.
De pronto, escucharon un sonido muy gracioso: ¡Oin, oin, oin! Los niños corrieron con sus papás y vieron a unos cerditos bañándose en un charco de barro.
Por último, saludaron a la vaca. Era muy grande y movía su rabo para espantar a las moscas. Estaba comiendo hierba: ¡Muuu, muuu! La abuela comentó que la vaca nos regala la leche fresca para merendar y ponerse fuertes. —"Gracias, señora vaca" —dijeron los niños lanzando un beso al aire. Y así la familia dijo adiós a la granja, dando las gracias a las plantas y animales que nos dan ricos alimentos.