VIDA DE JESÚS
Bautismo de Jesús
Jesús en el templo (12 años)
Nacimiento de Jesús
Huida a Egipto
Contextualiza tu tema
Tentaciones en el desierto
Entrada triunfal en Jerusalén
Llamada de los primeros discípulos
Enseñanza del Reino de Dios (Bienaventuranzas)
Última Cena
Resurrección de Jesús
Muerte de Jesús en la cruz
Lucas 2, 41–52
Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
Lucas 19, 28–40
–Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. 31 Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Señor lo necesita. 32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho.
Mateo 5, 1–12
“Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufrientes, porque heredarán la tierra.
Mateo 28, 1–10
Después del sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. Sucedió que hubo un terremoto violento porque un ángel del Señor bajó del cielo, se acercó al sepulcro, quitó la piedra y se sentó sobre ella.
Lucas 23, 44–46
Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad. El sol dejó de brillar, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Jesús gritó con fuerza y dijo: —¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! Y al decir esto, murió.
Mateo 3, 13–17
Después de ser bautizado, Jesús salió del agua. Entonces los cielos se abrieron y él vio al Espíritu de Dios, que descendía como paloma y se posaba sobre él. Desde los cielos se oyó entonces una voz, que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»
Mateo 2, 13–15
Después de haberse marchado ellos, un ángel del Señor se le apareció a José en sueños, diciendo: Levántate, toma al Niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que yo te diga; porque Herodes va a buscar al Niño para matarle.
Mateo 4, 1–11
El diablo se acercó entonces a Jesús para ponerlo a prueba, y le dijo: —Si de veras eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en panes.
Marcos 1, 16–20
Mientras caminaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, hermano de Simón, echando una red en el mar, porque eran pescadores. Y Jesús les dijo: Seguidme, y yo haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando al instante las redes, le siguieron.
Lucas 2, 1–20
Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Lucas 22, 14–20
Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias, lo partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.
VIDA DE JESÚS
Eva Pazos
Created on January 15, 2026
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VIDA DE JESÚS
Bautismo de Jesús
Jesús en el templo (12 años)
Nacimiento de Jesús
Huida a Egipto
Contextualiza tu tema
Tentaciones en el desierto
Entrada triunfal en Jerusalén
Llamada de los primeros discípulos
Enseñanza del Reino de Dios (Bienaventuranzas)
Última Cena
Resurrección de Jesús
Muerte de Jesús en la cruz
Lucas 2, 41–52
Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
Lucas 19, 28–40
–Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. 31 Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Señor lo necesita. 32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho.
Mateo 5, 1–12
“Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufrientes, porque heredarán la tierra.
Mateo 28, 1–10
Después del sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. Sucedió que hubo un terremoto violento porque un ángel del Señor bajó del cielo, se acercó al sepulcro, quitó la piedra y se sentó sobre ella.
Lucas 23, 44–46
Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad. El sol dejó de brillar, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Jesús gritó con fuerza y dijo: —¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! Y al decir esto, murió.
Mateo 3, 13–17
Después de ser bautizado, Jesús salió del agua. Entonces los cielos se abrieron y él vio al Espíritu de Dios, que descendía como paloma y se posaba sobre él. Desde los cielos se oyó entonces una voz, que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»
Mateo 2, 13–15
Después de haberse marchado ellos, un ángel del Señor se le apareció a José en sueños, diciendo: Levántate, toma al Niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que yo te diga; porque Herodes va a buscar al Niño para matarle.
Mateo 4, 1–11
El diablo se acercó entonces a Jesús para ponerlo a prueba, y le dijo: —Si de veras eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en panes.
Marcos 1, 16–20
Mientras caminaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, hermano de Simón, echando una red en el mar, porque eran pescadores. Y Jesús les dijo: Seguidme, y yo haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando al instante las redes, le siguieron.
Lucas 2, 1–20
Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Lucas 22, 14–20
Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias, lo partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.