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CUADERNILLO CUARESMA 2026

Victor Gil Garcia

Created on January 7, 2026

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Transcript

¡GRACIAS!

Colaboradores

ANTES DE COMENZAR...

Motivación

Empezar

Motivación

¡Vamos de fiesta!

Así comienza la motivación que inspira este Libro de Cuaresma 2026. Una invitación que rompe esquemas: en un tiempo tradicionalmente asociado al silencio y la austeridad, se nos propone vivir la Cuaresma como una celebración de la vida, como un camino de esperanza, fraternidad y transformación. Porque, como recuerda el Papa Francisco en Evangelii Gaudium, «la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús» (EG 1). Con Él, siempre nace y renace la alegría. Este libro, fruto del trabajo conjunto de SED y la Región Marista Europea, quiere acompañar a quienes forman parte de la familia marista —hermanos, educadores, voluntarios, animado res, alumnos, fraternidades, familias— en su camino espiritual durante la Cuaresma. Lo hace desde una clave profundamente solidaria, comunitaria y evangélica.

La imagen de la fiesta, inspirada en las bodas de Caná, nos recuerda que la vida cristiana no es renuncia a la alegría, sino invitación a vivirla en plenitud. Jesús, al transformar el agua en vino, devuelve el sentido a una celebración que parecía apagarse. Hoy también nosotros estamos llamados a ser parte de ese milagro cotidiano: devolver el protagonismo a la vida, a la alegría compartida, a la esperanza que renace incluso en medio de las crisis. Pero esta fiesta no es evasión, sino compromiso. No es superficialidad, sino profundidad. No es olvido, sino memoria agradecida. La espiritualidad es la capacidad de celebrar la vida en todas sus formas, incluso en medio de la adversidad. Este libro nos propone redescubrir la alegría del Evangelio, la dulzura del amor de Dios y el entusiasmo por hacer el bien.

Motivación

Una fiesta con sentido.

Motivación

CELEBRAMOS LA VIDA: un lema que se hace oración

El lema pastoral marista para este curso, “Celebremos la Vida”, no es solo un eslogan. Es una declaración de intenciones. Es una llamada a mirar la realidad con ojos nuevos, a descubrir los signos de vida que brotan incluso en medio del dolor, la incertidumbre o la rutina. Es una invitación a vivir con autenticidad, a cultivar la esperanza, a construir comunidad, a comprometernos con la justicia y la paz. Las 10 ideas fuerza que acompañan este lema nos inspiran a vivir la Cuaresma desde una espiritualidad encarnada y alegre: celebrar como comunidad, apostar por la esperanza, incluir a todos, comprometernos con la justicia, vivir con autenticidad, reconocer en Jesús el modelo de celebración, entender la alegría como signo de santidad, celebrar con sencillez, reavivar la fraternidad marista y hacer de cada día una oportunidad para celebrar la vida.

Motivación

Una espiritualidad que transforma

Este libro se enmarca también en el horizonte del 23º Capítulo General Marista, que nos llama a ser “constructores de un nuevo Hermitage”, un espacio donde la vida fluye como un río de esperanza, fe y misión. La vida es un don, y cuanto más la compartimos, más crece en nosotros. La alegría no está en lo que poseemos, sino en lo que damos. La Cuaresma, entonces, se convierte en un tiempo propicio para aprender, participar y transformar, como nos propone la campaña de SED. Aprender de Jesús y de María, que nos enseñan a mirar con compasión, a escuchar con el corazón y a actuar con valentía. Participar en la vida de nuestras comunidades, compartiendo lo que somos y tenemos. Y transformar nuestro entorno desde la fraternidad, la justicia y la paz.

Un camino compartido

Motivación

Este libro no es un manual, sino un compañero de camino. Cada semana de Cuaresma nos ofrece textos, oraciones, reflexiones y propuestas que nos ayudan a vivir este tiempo litúrgico como una experiencia de encuentro con Dios, con los demás y con nosotros mismos. Es una herramienta para la oración personal y comunitaria, para el silencio fecundo y la acción comprometida. En definitiva, este Libro de Cuaresma 2026 es una invitación a vivir con intensidad el misterio pascual desde la alegría del Evangelio. A celebrar la vida como don y tarea. A hacer de cada día una fiesta de fraternidad, de servicio, de esperanza. A escuchar la voz de María que nos dice, como en Caná: «Haced lo que Él os diga». Y a responder con generosidad, con creatividad, con amor. Que esta Cuaresma sea para nosotros un tiempo de fraternidad y esperanza, vivido con la sencillez y la audacia de Marcelino Champagnat. Celebremos la vida en cada gesto de servicio, en la oración que nos impulsa a la acción y en la alegría compartida que nos hace familia. Salgamos al encuentro de quienes más lo necesitan, porque allí descubrimos el rostro de Jesús y la fuerza transformadora del Evangelio».

Que siga la fiesta. Que siga la vida. Que siga la esperanza.

H. Gabriel Villa-Real Tapias Superior Provincia L´Hermitage

CON CORAZÓN SONRIENTE, RESPETA LA VIDA

Semana de Ceniza

Índice

18 febrero 21 febrero

LA EGOLATRÍA DE LA MUERTE

22 febrero - 28 febrero

EL ENCUENTRO NOS INUNDA DE LUZ. LUZ QUE HEMOS DE COMPARTIR

1 marzo - 7 marzo

EL EVANGELIO ES FUENTE DE VIDA, JESÚS CALMA TU SED

8 marzo - 14 marzo

ABRE LOS OJOS, SU LUZ TE ACOMPAÑA

15 marzo - 21 marzo

Semanas

RENACER EN EL ESPÍRITU, ESTRENAR NUEVA VIDA

22 marzo - 28 marzo

LA CALLE DE LA AMARGURA NOS CONDUCE AL TRIUNFO DE LA VIDA

Semana Santa

29 marzo 4 abril

Semana de Pascua

HERMANOS EN LA FIESTA DE LA VIDA ¡ALELUYA!

5 abril 11 abril

Semana 0

Con corazón sonriente,

respeta la vida.
Febrero

21

20

18

19

Semana de Ceniza
Miércoles, 18 de febrero de 2026

Volver al corazón,

sin máscaras
Mt 6,1-6.16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.

Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.» Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».

Miércoles, 18 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

El Miércoles de Ceniza abre el camino cuaresmal invitándonos a volver a lo esencial. Jesús nos sitúa ante una tentación muy actual: vivir la fe para ser vistos, reconocidos o valorados. La limosna, la oración y el ayuno pierden su sentido cuando se convierten en exhibición y no en encuentro. Dios no se deja impresionar por los gestos externos. Mira el corazón. Allí, en lo escondido, se juega la autenticidad de nuestra vida creyente. La Cuaresma no es tiempo de aparentar conversión, sino de dejarnos transformar en silencio, sin aplausos, sin máscaras.

El ayuno que agrada a Dios no busca tristeza ni rigidez, sino libertad interior. La oración verdadera no necesita escenario, sino verdad. La limosna auténtica no espera recompensa, sino que nace de un corazón compasivo. Hoy la ceniza nos recuerda nuestra fragilidad y, a la vez, nuestra oportunidad: volver a Dios desde lo pequeño, desde lo sincero, desde lo que nadie ve. Allí comienza el verdadero camino de conversión.

Miércoles, 18 de febrero de 2026

ORACIÓN

Padre bueno, al comenzar este tiempo de Cuaresma pon ceniza sobre mis seguridades y verdad en mi corazón. Líbrame de una fe de apariencias, de palabras vacías y de gestos que buscan reconocimiento. Enséñame a vivir en lo sencillo, a orar en silencio, a compartir sin esperar nada a cambio.

Que mi ayuno me libere del ego, que mi oración me acerque a ti y a los demás, que mi limosna nazca de la compasión y no de la obligacin. Mírame, Señor, en lo secreto. Ahí donde soy frágil, ahí donde necesito volver a empezar. Acompáñame en este camino para que mi vida se vaya pareciendo, paso a paso, a la tuya.

Amén

Miércoles, 18 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Qué gestos de mi fe nacen de la verdad y cuáles de la apariencia?

¿Dónde necesito volver a lo esencial y soltar lo que no es auténtico?

La Cuaresma comienza en lo escondido del corazón: detente, respira y vuelve a Dios.

Miércoles, 18 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, recibe mi ceniza y mi deseo de volver a ti. Que este tiempo cuaresmal me transforme por dentro y me haga vivir con más verdad, sencillez y amor

Amén

Jueves, 19 de febrero de 2026

Perder el ego

para ganar la vida
Lc 9,22-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día». Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará. Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?».

Jueves, 19 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús no oculta la dureza del camino. Desde el inicio de la Cuaresma nos habla con claridad: seguirle implica renuncia, cruz y entrega. No promete éxito ni reconocimiento, sino una vida que se dona por amor. El discipulado no es una ideología ni una comodidad espiritual, es una elección diaria. “Negarse a uno mismo” no significa despreciarse, sino dejar de colocarse en el centro. Es soltar el control, renunciar al ego que busca salvarse a toda costa, para abrirse a una vida más plena. La cruz que Jesús propone no es resignación pasiva, sino fidelidad en medio de la dificultad, compromiso con el amor incluso cuando cuesta.

El Evangelio nos confronta con una pregunta decisiva: ¿qué sentido tiene ganarlo todo si nos perdemos por dentro? La Cuaresma nos invita a revisar qué estamos protegiendo, qué estamos acumulando y qué estamos evitando entregar. Seguir a Jesús es perder seguridades para ganar vida verdadera. Es confiar en que el amor, incluso cuando pasa por la cruz, siempre conduce a la resurrección.

Jueves, 19 de febrero de 2026

ORACIÓN

Jesús, me hablas con verdad y no con promesas fáciles. Me invitas a seguirte no desde la comodidad, sino desde la entrega. Ayúdame a reconocer mis miedos, mis resistencias, mis cruces no aceptadas. Enséñame a negarme a mí mismo cuando el ego me encierra y me aleja de los demás.

Dame fuerza para cargar cada día con lo que la vida me presenta, sin huir, sin endurecer el corazón. Que no busque salvarme solo, sino vivir de verdad, contigo y para los demás. Cuando el camino se haga pesado, recuérdame que perder la vida por amor no es fracaso, sino el comienzo de una vida nueva.

Amén

Jueves, 19 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Qué cruces intento evitar?

¿Dónde me cuesta más soltar el control y confiar?

Seguir a Jesús es una decisión cotidiana: hoy, ¿qué pequeño gesto de entrega puedo vivir con más verdad?

Jueves, 19 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, quiero seguirte con sinceridad. Dame valentía para perder lo que me encierra y confianza para ganar la vida que solo nace del amor.

Amén

Viernes, 20 de febrero de 2026

AYUNAR DEL EGO

y vivir con alegría
Mt 9,14-15

En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán».

Viernes, 20 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

La pregunta de los discípulos de Juan revela una tensión que también hoy sigue presente: ¿para qué ayunamos?, ¿desde dónde vivimos nuestras prácticas religiosas? Jesús responde con una imagen sorprendente: la de una boda. Mientras el novio está presente, no es tiempo de tristeza, sino de alegría. El ayuno que propone Jesús no es un gesto vacío ni una obligación que endurece el corazón. No nace de la comparación ni del cumplimiento externo, sino de una relación viva. Cuando la fe se desconecta del amor, se vuelve pesada; cuando se vive desde la presencia de Dios, se convierte en celebración interior.

Habrá tiempo de ayuno, dice Jesús, pero será cuando se experimente la ausencia, la herida, la espera. Entonces el ayuno tendrá sentido como expresión de deseo, de búsqueda, de anhelo profundo. No como gesto para aparentar, sino como lenguaje del corazón. La Cuaresma no nos invita a entristecer la vida, sino a purificarla. Ayunar no es negar la alegría, sino aprender a distinguir qué nos llena de verdad y qué solo ocupa espacio. El verdadero ayuno abre el corazón para reconocer al Señor presente y para esperarlo cuando parece lejano.

Viernes, 20 de febrero de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús, enséñame a vivir la fe no desde la rigidez, sino desde la relación contigo. Que mi ayuno no sea tristeza forzada ni comparación con los demás, sino espacio abierto para tu presencia. Ayúdame a descubrir de qué necesito desprenderme para vivir con más libertad y verdad.

Cuando te sienta cerca, que se note en mi alegría sencilla. Cuando experimente tu ausencia, que no me cierre, sino que aprenda a esperar con confianza y esperanza. Purifica mis motivaciones, mis prácticas, mi manera de vivir la Cuaresma. Que todo me conduzca a un amor más auténtico, más humano y más fiel a tu Evangelio.

Amén

Viernes, 20 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Desde dónde vivo mis renuncias: desde la obligación o desde el deseo de crecer?

¿Qué ayunos me apagan y cuáles me ayudan a vivir con más libertad interior?

La fe auténtica no roba la alegría, la transforma.

Viernes, 20 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Jesús, que mi ayuno nazca del amor y mi fe se viva con alegría serena. Enséñame a caminar contigo con un corazón libre y disponible.

Amén

Sábado, 21 de febrero de 2026

Levantarse

y vivir agradecidos.
Lc 5, 27-32

En aquel tiempo, Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: «Sígueme». El, dejándolo todo, se levantó y le siguió. Leví le ofreció en su casa un gran banquete. Había un gran número de publicanos, y de otros que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los discípulos: «¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?». Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores».

Sábado, 21 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús se detiene, mira y llama. No a los perfectos, sino a Leví, un publicano, alguien señalado y despreciado. La mirada de Jesús no se queda en el pasado ni en la etiqueta social; ve posibilidad, futuro, vida nueva. Y su llamada es sencilla y directa: “Sígueme”. Leví responde sin condiciones. Se levanta, lo deja todo y celebra. El seguimiento no nace del miedo ni de la culpa, sino del encuentro que libera. Por eso hay un banquete: porque cuando alguien se siente mirado con misericordia, la vida se ensancha.

La reacción de los fariseos revela otra manera de entender a Dios: una fe que clasifica, que excluye, que juzga. Jesús rompe ese esquema recordando que Dios no es un premio para los justos, sino un médico para quienes reconocen su necesidad. La Cuaresma comienza así: no con reproches, sino con una invitación a levantarnos. Seguir a Jesús implica dejar atrás lo que nos ata, atrevernos a la conversión y abrir la casa —la vida— al encuentro. Dios no nos espera cuando estemos listos; nos llama tal como somos, para transformarnos desde dentro.

Sábado, 21 de febrero de 2026

ORACIÓN

Jesús, te detienes ante mí y me miras sin reproches. No me preguntas por mi pasado, solo me dices: “Sígueme”. Ayúdame a levantarme de aquello que me paraliza, de mis miedos, de mis excusas y de mis resistencias al cambio.

Dame la libertad de Leví para dejar lo que me ata y la alegría de celebrar que tú entras en mi casa, en mi historia, en mis heridas. Líbrame de una fe que juzga y enséñame a vivir la misericordia. Haz de mi vida un espacio abierto donde otros puedan sentirse acogidos, sanados y llamados a empezar de nuevo.

Amén

Sábado, 21 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿En qué lugar de mi vida Jesús me dice hoy: “Sígueme”?

¿Qué necesito soltar para poder levantarme?

Dios no espera perfección, sino disponibilidad para comenzar de nuevo.

Sábado, 21 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, gracias por llamarme tal como soy. Dame valentía para seguirte y un corazón abierto para vivir desde la misericordia.

Amén

Semana 1

La egolatría

es cultura de la muerte
Febrero

27

26

28

25

24

22

23

Domingo, 22 de febrero de 2026

La tentación del ego

nos aleja del amor
Mt 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». Mas Él respondió: «Está escrito: ‘No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’».

Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: ‘A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna’». Jesús le dijo: «También está escrito: ‘No tentarás al Señor tu Dios’». Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, y le dice: «Todo esto te daré si postrándote me adoras». Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: ‘Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a Él darás culto’». Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.

Domingo, 22 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús se retira al desierto, no para huir, sino para encontrarse. Allí, la tentación se disfraza de poder, de prestigio, de seguridad. Hoy también vivimos rodeados de voces que nos invitan a pensar solo en nosotros mismos. Pero Jesús nos enseña que la verdadera fuerza está en la confianza en Dios, en la humildad, en el servicio. El desierto no es soledad, es oportunidad. ¿Qué voces escuchas tú? ¿Qué tentaciones te alejan de tu misión?

En el silencio del desierto, Jesús descubre que no todo lo que brilla es vida. Las promesas del ego son espejismos que secan el alma y nos hacen olvidar que somos hijos amados. Cada tentación que vence Jesús no es solo su victoria, sino la nuestra, porque nos muestra que el amor es más fuerte que el poder, que la fe vence al miedo y que el servicio es el verdadero camino hacia la plenitud. Hoy, el desierto nos invita a detenernos, a mirar dentro, a dejar que el Espíritu nos conduzca y nos purifique. Solo quien se atreve a enfrentarse a sí mismo puede volver del desierto renovado, libre y dispuesto a amar. El desierto se convierte en escuela de libertad: solo quien se vacía del propio ego puede abrirse al amor verdadero.

Domingo, 22 de febrero de 2026

ORACIÓN

Señor, quiero entrar en mi desierto. No para esconderme, sino para descubrirte. Ayúdame a silenciar el ruido que me distrae, a vencer la tentación de pensar solo en mí. Que tu Palabra sea mi alimento, tu presencia mi refugio. Enséñame a elegir el camino del amor, aunque sea más difícil. Que mi vida sea reflejo de tu entrega. Hoy quiero celebrar la vida, compartiéndola contigo. Llévame, Señor, a los lugares de mi alma donde aún hay miedo, orgullo o vanidad. Allí donde mi corazón busca aplausos, enséñame el valor del silencio. Hazme comprender que tu amor basta, que no necesito demostrar nada para ser tu hijo.

Dame la serenidad de quien confía plenamente en Ti, incluso cuando el camino se vuelve árido. Y cuando la tentación del ego me visite, recuérdame tu voz suave que dice: “No solo de pan vive el hombre.” Haz, Señor, que no tema mis fragilidades, porque en ellas se revela tu fuerza. Despierta en mí la pasión por la justicia, la compasión ante el sufrimiento, y la alegría de servir. Que mi ayuno sea de egoísmo, y mi oración, un sí confiado a tu voluntad.

Amén

Domingo, 22 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

El desierto es el espacio interior. Atrévete a detenerte, a escuchar el silencio que tantas veces temes.

¿Qué vacíos intentas llenar con acciones, reconocimiento o seguridad?

¿Qué tentaciones te impiden vivir con autenticidad?

¿Qué espacio interior estás evitando visitar por miedo a lo que encontrarás?

Tal vez ahí te espera Dios, con ternura, dispuesto a abrazarte y sanar tus heridas.

Comparte si lo deseas tu experiencia con otros: el camino del desierto se hace más humano cuando se vive acompañado.

Domingo, 22 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Mi Señor fortaléceme cuando el ego quiera dominarme, que escuche tu llamada a servir. Que mi vida, sencilla y transparente, sea testimonio de tu presencia. Tómame de la mano cuando dude, abrázame cuando me sienta solo, y enséñame a reconocer tus huellas en medio del polvo del camino. Que mi vida sea ofrenda de amor y semilla de esperanza.

Amén

Lunes, 23 de febrero de 2026

EL AMOR SE MIDE

en gestos concretos
Mt 25, 31-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:

“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a vermé”. Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”. Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.

Lunes, 23 de febrero de 2026

EL AMOR SE MIDE

en gestos concretos
Mt 25, 31-46

Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”. Y el rey les dirá:

“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”. Entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces también estos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”. Él les replicará: “En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”. Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna»

Lunes, 23 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús nos recuerda que el juicio final no será sobre ideas, sino sobre acciones. “Tuve hambre y me disteis de comer…” ¿Cuántas veces pasamos de largo ante el sufrimiento? La egolatría nos encierra en nuestra burbuja, pero el Evangelio nos llama a abrir los ojos, las manos y el corazón. Cada gesto de amor es una semilla de vida. Dios no nos examinará por lo que supimos, sino por cuánto amamos en lo cotidiano: en el saludo amable, en el tiempo ofrecido, en el perdón concedido. El ego busca ser servido, pero el corazón de Jesús se inclina para servir. Hoy el Evangelio nos invita a mirar más allá de nosotros, a descubrir en cada hermano el rostro de Cristo que nos suplica: “Ámame en ellos”.

El amor no se improvisa; se cultiva cada día en lo pequeño. El Reino no lo construyen los poderosos, sino quienes saben detenerse ante el dolor ajeno. Allí donde alguien tiende la mano, Dios se hace presente. Cada obra de misericordia es una victoria sobre la indiferencia que mata. El Evangelio nos empuja a transformar la compasión en compromiso: amar no es sentir, es actuar.

Lunes, 23 de febrero de 2026

ORACIÓN

Señor, que no me acostumbre a la indiferencia. Que no me justifique con excusas. Enséñame a ver tu rostro en quien sufre, en quien calla, en quien espera. Que mi fe no sea solo palabras, sino manos que abrazan, pies que caminan, corazón que se entrega. Hoy quiero ser respuesta a tu llamada. Hoy quiero celebrar la vida, compartiéndola con los que más la necesitan. Hazme sentir el dolor del otro como mío, Señor. Que mis días no se midan por lo que logro, sino por lo que comparto. Regálame la sensibilidad de tu mirada, para reconocer la dignidad en quien el mundo desprecia. Y cuando me falten fuerzas, recuérdame que cada gesto de amor deja huella en tu Reino.

Haz de mi corazón una casa abierta, donde los pobres sean acogidos y los tristes encuentren consuelo. Que mis manos sean canales de tu ternura, y mis gestos, signos de esperanza. Enséñame, Señor, que servir es celebrar la vida contigo. Que mi oración no me aparte del mundo, sino que me lance a él con amor renovado.

Amén

Lunes, 23 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Deja que el Espíritu te muestre los rostros que has pasado por alto. A veces el “hambriento” no necesita pan, sino escucha; el “sediento” no busca agua, sino dignidad.

¿Qué puedes ofrecer tú hoy para que alguien recupere esperanza?

Reconoce tus propias pobrezas para comprender mejor las de los demás. Y descubrirás que cuando ayudas, no salvas al otro: ambos sois salvados por el amor.

¿Qué pasaría si cada día hicieras un acto de bondad anónimo?

quizás el amor se multiplicaría silenciosamente.

Lunes, 23 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Hazme instrumento de tu amor, Señor, que mi vida sea servicio, y mi servicio, alegría. Que mi vida sea pan compartido, mirada que levanta, abrazo que reconcilia. Que aprenda a construir tu Reino no desde la grandeza, sino desde lo pequeño y lo diario. Enséñame a amar sin esperar recompensa, y que mi servicio sea mi canto de alabanza.

Amén

Martes, 24 de febrero de 2026

Rezar es confiar,

no repetir
Mt 6, 7-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:

“Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Martes, 24 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús nos enseña a rezar con el corazón, no con fórmulas vacías. El “Padre nuestro” es una oración que nos compromete: pedir pan, perdón, fuerza… pero también compartir, reconciliar, resistir. Rezar es abrir el alma Rezar es dejar que Dios respire dentro de nosotros. Es aprender a escuchar más que a hablar, a confiar más que a pedir. Cada palabra del “Padre nuestro” nos recuerda que no somos huérfanos, que tenemos un Padre que nos ama sin condiciones. Cuando la oración se vuelve sincera, el corazón se aquieta y la vida encuentra su rumbo. Rezar no cambia a Dios, nos cambia a nosotros, porque nos acerca a su modo de amar.

La oración auténtica es un puente entre tu vida y la de los demás. Cuando rezamos de verdad, dejamos que Dios transforme nuestras prioridades, sane nuestras heridas y nos impulse a la acción. La fe no se mide en palabras repetidas, sino en la coherencia entre lo que decimos y lo que vivimos.

Martes, 24 de febrero de 2026

ORACIÓN

Padre bueno, quiero hablarte como hijo. No con palabras aprendidas, sino con lo que siento. Ayúdame a confiar, a pedir sin miedo, a agradecer sin medida. Que mi oración sea encuentro, no rutina. Que me transforme, no me adormezca. Hoy quiero celebrar la vida, rezando contigo y por los demás. Dame la humildad del que se deja mirar por Ti. Que mi silencio sea oración, mi trabajo alabanza, mis lágrimas plegaria. Enséñame a descubrirte en lo cotidiano: en el ruido de la ciudad, en el cansancio del día, en el rostro de quien pasa a mi lado. Y cuando no sepa qué decir, que mi corazón repita en paz: “Hágase tu voluntad.”

Enséñame a escuchar tu voz en el silencio de mi corazón. Que mi oración me abra a los que sufren y me dé fuerza para actuar con misericordia. Que cada palabra que pronuncie sea semilla de paz y de amor en quienes me rodean. Haz que la confianza que deposito en Ti se refleje en gestos concretos de solidaridad y ternura.

Amén

Martes, 24 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Detente y siente.

¿Dónde necesitas perdón?

¿A quién necesitas perdonar?

¿Qué temores o apegos quieres entregar a Dios hoy?

Tal vez hoy necesites dejar de hablar y solo escuchar el susurro de Dios en tu alma. La oración auténtica te impulsa hacia los demás, porque quien se encuentra con Dios no puede permanecer indiferente. Tu alma es tierra sagrada: deja que la semilla del amor crezca en ella cada día.

Martes, 24 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre, enséñame a rezar con el alma abierta y el corazón dispuesto. Haz de mi oración un acto de amor, y de mi vida una respuesta agradecida. Que cada oración sea un puente que me acerque a Ti y a los demás, y que mis palabras se traduzcan en gestos de amor, justicia y esperanza.

Amén

Miércoles, 25 de febrero de 2026

la señal

es la vida que se entrega
Lc 11, 29-32

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Miércoles, 25 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

La gente pedía señales, milagros, pruebas. Jesús les ofrece la señal de Jonás: alguien que se entrega, que transforma desde dentro. Hoy también buscamos signos espectaculares, pero la verdadera señal es la vida vivida con sentido. El signo más grande de Dios no está en el cielo, sino en los corazones que aman. Jesús no busca deslumbrar, sino transformar. Su milagro es la fidelidad, su mensaje la entrega. Nosotros, muchas veces, pedimos pruebas, pero Dios responde con presencia. Cada gesto generoso, cada perdón ofrecido, cada sonrisa que devuelve esperanza es una señal de que el Reino ya está entre nosotros.

La verdadera transformación no depende de lo visible, sino de la coherencia de nuestras acciones con el amor de Dios. Cada gesto humilde, cada acto de servicio, cada palabra que edifica, es una señal poderosa que puede cambiar corazones y comunidades.

Miércoles, 25 de febrero de 2026

ORACIÓN

Señor, no quiero vivir esperando milagros externos. Quiero ser yo la señal de tu amor. Que mi vida hable de ti, que mis decisiones reflejen tu luz. Ayúdame a vivir con coherencia, con entrega, con fe. Hoy quiero celebrar la vida, siendo señal de esperanza para los demás. Hazme comprender, Señor, que el mayor milagro es un corazón que ama. Que mi fe no se esconda en palabras bonitas, sino que se encarne en mi forma de vivir. Cuando el mundo me pida pruebas, que mi testimonio sea respuesta. Y cuando dude, recuérdame que tú confías en mí más de lo que yo confío en Ti.

Que mis actos cotidianos se conviertan en testimonios de tu amor. Que quienes me rodean vean tu presencia en mis decisiones y encuentren consuelo, alegría y coraje para seguir adelante. Hazme valiente para actuar incluso cuando nadie observa y humilde para reconocer que todo viene de Ti.

Amén

Miércoles, 25 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Mira dentro de ti los signos que Dios ya ha sembrado. Tal vez esperas milagros, pero el verdadero prodigio está en tu manera de amar, perdonar y servir. La señal más grande es tu propia vida cuando te entregas.

¿Tus gestos cotidianos son testimonios de esperanza?

Mírate sin máscaras.

¿Dónde te has cerrado al amor?

¿Dónde puedes abrirte para ser signo de esperanza y alegría?

Reflexiona sobre pequeños gestos que hoy pueden transformar la vida de alguien.

Miércoles, 25 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Haz de mi vida una señal de tu presencia, Señor, para quienes buscan sentido. Que, al mirarme, otros puedan descubrir un reflejo de tu amor fiel. Que mis acciones hablen más que mis palabras y que cada día sea oportunidad de reflejar tu luz en un mundo que tanto la necesita.

Amén

Jueves, 26 de febrero de 2026

pide con fe,

da con generosidad
Mt 7, 7-12

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden! Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Jueves, 26 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús nos invita a pedir, buscar, llamar. Pero también nos recuerda que debemos tratar a los demás como queremos ser tratados. La fe no es solo recibir, es compartir. Pedir con fe es abrir el corazón a la confianza, no a la exigencia. Dios siempre responde, aunque no siempre como esperamos. La verdadera fe madura cuando aprende a dar incluso en la escasez, a compartir incluso en el cansancio.

Dar con generosidad es la manera más profunda de agradecer. Solo el corazón desprendido conoce la alegría de quien vive sin miedo a perder. La generosidad convierte la oración en acción. No basta pedir pan: debemos ser capaces de alimentar, escuchar y sostener a quienes nos rodean. Cada acto de dar, por pequeño que sea, refleja la presencia de Dios y construye comunidades solidarias.

Jueves, 26 de febrero de 2026

ORACIÓN

Señor, quiero pedirte con fe, pero también aprender a dar sin medida. Que mi corazón no se cierre en la comodidad. Enséñame a buscarte en lo sencillo, a llamarte en lo profundo. Que mi vida sea generosa, como tú lo eres conmigo. Hoy quiero celebrar la vida, compartiéndola con alegría. Ayúdame a pedir con humildad, sin querer dominar tu voluntad. Haz que mis manos estén abiertas para recibir y también para ofrecer. Que todo lo que tengo sea instrumento de bien. Dame la dicha de descubrir que en dar encuentro más plenitud que en recibir.

Abre mis ojos para ver las necesidades ocultas, mis manos para actuar sin esperar reconocimiento, y mi corazón para amar sin límites. Que cada gesto de generosidad sea un eco de tu amor y que nunca olvide que dar es recibir y compartir es vivir verdaderamente.

Amén

Jueves, 26 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Mira con sinceridad lo que guardas.

¿Qué temes perder si das más de ti?

Dios invita a confiar en el amor.

¿Das sin calcular y ofreces sin esperar retorno?

Mira aquello que te sobra: tiempo, atención, afecto, recursos. Pregúntate:

¿Cómo puedo multiplicar lo que tengo para enriquecer la vida de otros?

A veces, dar es mucho más que entregar objetos: es dar presencia, escuchar y acompañar.

Dios ya te dio lo que pedías, solo que en forma de oportunidad para servir.

Jueves, 26 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Que mi fe se convierta en generosidad, Señor, y mi oración en acción. Que todo lo que haga nazca del amor y conduzca a la paz. Que mi corazón no se cierre ante la necesidad ajena y que mi vida sea un canal constante de tu amor, reflejando tu bondad en cada gesto.

Amén

Viernes, 27 de febrero de 2026

la reconciliación

es el camino de la vida
Mt 5, 20-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.

Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Viernes, 27 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús nos llama a reconciliarnos antes de ofrecer nada. La fe no se vive desde el rencor. La egolatría nos hace guardar heridas, pero el Evangelio nos invita a sanar. Reconciliarse no es olvidar, es liberar. El perdón no justifica el daño, pero rompe las cadenas del resentimiento. Quien perdona elige vivir. El amor no puede florecer donde el corazón sigue cerrado. Jesús nos enseña que el altar no tiene sentido si antes no hemos tendido un puente. La vida se celebra cuando decidimos sanar.

El perdón no es debilidad, es fuerza. Reconciliarse libera el corazón, sana relaciones y abre la puerta a la paz personal y comunitaria. La verdadera vida se celebra cuando dejamos que el amor supere el resentimiento.

Viernes, 27 de febrero de 2026

ORACIÓN

Señor, ayúdame a soltar el peso del rencor. Que no me encierre en mi orgullo. Enséñame a pedir perdón, a ofrecerlo, a construir puentes. Que mi corazón sea lugar de encuentro, no de juicio. Hoy quiero celebrar la vida, reconciliándome contigo y con los demás. Dame, Señor, el valor de mirar a los ojos del otro sin miedo. Haz que mis palabras curen y no hieran. Regálame la gracia de entender que perdonar no es debilidad, sino fortaleza nacida del amor. Y cuando me cueste hacerlo, recuérdame que Tú siempre me perdonas primero.

Dame valor para enfrentar las heridas, paciencia para escuchar, y humildad para reconocer mis errores. Que cada reconciliación sea un paso hacia la paz verdadera, un acto de amor que transforme mis relaciones y mi entorno. Haz que pueda abrazar con sinceridad, perdonar con libertad y sanar con tu luz.

Amén

Viernes, 27 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Entra en las habitaciones más cerradas de tu corazón. Allí donde guardas resentimientos, heridas o palabras no dichas, Dios espera con su luz sanadora. No temas reconocer tus sombras: son el lugar donde el perdón puede renacer. Cuando te liberas del rencor, abres espacio a la paz.

Observa dentro de ti:

¿Qué orgullo, miedo o resentimiento te detiene?

Permite que Dios lo ilumine y sane. Reconciliarse es abrir la puerta a la vida plena es el primer paso hacia la paz dentro de ti.

Viernes, 27 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, dame el valor de perdonar y la humildad de pedir perdón. Que tu paz renazca en mi corazón y se extienda a quienes me rodean. Sana mis heridas, restaura mis vínculos, y haz de mi vida un signo de reconciliación. Que cada encuentro sea oportunidad de amar. Hazme puente de paz y reconciliación, donde tu amor pueda reconstruir lo que parecía perdido.

Amén

Sábado, 28 de febrero de 2026

AMAR SIN CONDICIONES

es celebrar la vida
Mt 5, 43-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Sábado, 28 de febrero de 2026

REFLEXIÓN

Jesús nos pide amar incluso a los enemigos. Es el amor más difícil, pero también el más transformador. La egolatría nos hace amar solo a quien nos conviene. El Evangelio nos llama a amar como Dios ama: sin condiciones. Amar sin condiciones es vivir desde la verdad más profunda del Evangelio. No se trata de sentir simpatía, sino de elegir el bien incluso cuando duele. El amor incondicional rompe la lógica del ego y abre el corazón al milagro de la gracia. Cuando amamos a quien no nos ama, reflejamos el rostro de Dios. Solo quien se atreve a amar así puede transformar el mundo.

Amar sin condiciones no es un acto sentimental, sino un compromiso de justicia, compasión y entrega. El amor verdadero rompe barreras, sanas heridas y transforma comunidades. Cada gesto de amor desinteresado es una luz que ilumina la oscuridad del egoísmo.

Sábado, 28 de febrero de 2026

ORACIÓN

Señor, enséñame a amar como tú. No solo a quien me cae bien, sino también a quien me cuesta. Que mi amor no tenga fronteras, ni condiciones. Que mi vida sea reflejo de tu misericordia. Hoy quiero celebrar la vida, amando como tú me amas. Dame un corazón grande, capaz de perdonar sin medida. Enséñame a mirar al otro con tus ojos, a comprender incluso lo que no entiendo. Hazme recordar que cada persona, incluso la más difícil, es amada por Ti. Y cuando me falte amor, que tu amor me sostenga.

Ayúdame a perdonar al que me hiere, a tender la mano al que rechaza y a abrir mi corazón al que me incomoda. Que mis palabras y acciones sean siempre un reflejo de tu amor, y que mi vida sea testimonio de tu misericordia en un mundo que necesita esperanza y reconciliación.

Amén

Sábado, 28 de febrero de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

El amor que das sin esperar nada es el más puro reflejo de Dios en ti. En ocasiones olvidamos dar sin esperar y queremos hacer un trueque con los demás, yo te doy tú me das. Y en otras ocasiones amamos con condiciones o excluyendo.

¿A quién excluyes de tu amor?

¿Qué te impide amar incondicionalmente?

Reconoce tus prejuicios, temores y limitaciones. Pide a Dios valor para superar los muros de tu ego y abrir el corazón a todos, incluso a quienes consideras enemigos.

Sábado, 28 de febrero de 2026

ORACIÓN FINAL

Hazme, Señor, reflejo de tu amor incondicional. Que mi corazón no ponga barreras, ni mi mirada excluya a nadie. Enséñame a amar incluso cuando duele, y a perdonar. Que mi amor transforme heridas en esperanza. Que convierta mis tinieblas en luz. Que mi vida sea un río de misericordia, capaz de transformar corazones y derribar barreras.

Amén

Semana 2

El encuentro nos inunda de luz

Luz que hemos de compartir
Marzo
Domingo, 1 de marzo de 2026

tu rostro buscaré

Señor
Mt 17, 1-9

En aquel tiempo, Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con Él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle». Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo». Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».

Domingo, 1 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Este pasaje recuerda que no hay cruz sin resurrección. La transfiguración del Señor es una teofanía, una manifestación de la presencia de Dios junto con testigos cualificados (Moisés, Elías. Pedro, Santiago y Juan). Jesús ha decidido subir a Jerusalén donde le espera la Cruz. Es una referencia a la muerte que le espera, pero es también una promesa de glorificación. Este gesto del Señor viene a afianzar la fe de los discípulos como un anuncio anticipado de la resurrección. A medida que la luz del Espíritu Santo ilumina nuestra existencia, desaparece la tiniebla; a medida que vivimos en Cristo, vamos ganando terreno a la muerte.

La transfiguración de Cristo nos abre a la esperanza de la transfiguración definitiva. En este caminar nos acompaña una voz, una palabra una presencia. ¡Escuchadle! Es el modelo. El texto concluye con una prohibición: ¡No lo contéis! Pero nos hemos enterado todos. Estos mandatos-prohibiciones son marcas de identidad teológica de los hechos en cuestión. Lo que comunican que ese acontecimiento no es privado, ni profano, ni inventado, ni mentira. Sino un trecho en el camino de Dios con la humanidad. Más bien, los acontecimientos así marcados son monedas de oro en el tesoro de nuestra fe.

Domingo, 1 de marzo de 2026

ORACIÓN

Hoy Señor, quiero regocijarme con la luminosidad de tu presencia. Tu luz me hace ver la luz. Tu transfiguración me muestra el poder de tu resurrección y la luminosidad de mi resurrección. Me uno a la alabanza de todo el pueblo de Dios con las palabras del salmo 26: El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida. ¿Quién me hará temblar? Escúchame, Señor, que te llamo. Ten piedad, respóndeme. Oigo en mi corazón, “Buscad mi rostro”. Tu rostro buscaré Señor, no me escondas tu rostro: no rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.

He contemplado tu rostro, Señor. He escuchado tu invitación y por eso te sigo. Ante tu rostro transfigurado, renuevo hoy mi deseo de llegar contigo, hasta donde me lleve la voluntad del Padre. Que tu luz sea la que guíe mi caminar y el de mi familia. Renuévanos con la luz de tu amor. Transfigura nuestra vida personal, la de nuestra familia y la de nuestra comunidad eclesial.

Amén

Domingo, 1 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Señor Jesús, estoy atento a vuestra presencia, que me rodea y penetra dentro de mi corazón. Espíritu Santo, tú que eres la luz, y el consolador, ven y guía mi oración. Hazme conocer la belleza y la hondura de tu amor. Abre mi corazón a la escucha de tu Palabra. Ven e instaura en mi corazón la luz que irradia de tu rostro en tu transfiguración y purifica mi vida para que sea capaz de transmitir esa luz a mi alrededor.

Domingo, 1 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, Jesús, hoy he visto con mis hermanos, con Pedro, Santiago y Juan, tu semblante transfigurado, iluminado, resplandeciente. Jesús, tú eres el Dios de toda luz, el Dios de toda claridad y belleza. La voz del Padre nos ha invitado a escuchar tu Palabra, alimento de nuestro espíritu; con fe contemplaré gozoso con mirada limpia la gloria de tu rostro.

Amén

Lunes, 2 de marzo de 2026

Sed compasivos

como el Padre es compasivo
Lc 6, 36-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».

Lunes, 2 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Es propio de Dios la compasión, la misericordia y el perdón. Quien así lo ha experimentado no puede sino abrazar en abrazo enamorado -como lo haría Dios- al abandonado que se sentirá acogido, al que ha caído, que se sentirá perdonado, al mendigo que se sentirá acompañado. En el centro del pasaje de hoy encontramos lo que se suele llamar la regla de oro de la caridad cristiana: Con la medida con que midiereis, se os medirá a vosotros.

Jesús habla hoy a través de Lucas de la misericordia, mientras que en Mateo habla de la perfección son desesperaciones para proponer la imitación de Dios (Lv 19, 2.) como proyecto de vida para los cristianos, la insistencia divina en la necesidad que todos tenemos de ser buenas personas siempre con todos en todas las circunstancias imaginables.

Lunes, 2 de marzo de 2026

ORACIÓN

Salmo al Padre de las misericordias

Francisco Cerro Chávez

Padre de todos los hombres, Dios cercano y misericordioso, la paternidad total, el don entregado sin marcha atrás. Te cantamos, te alabamos, porque eres grande y porque hiciste todas las cosas con sabiduría y amor. Padre, que haces salir el sol para buenos y malos. Tú das color a las flores. Tú entrenas a cantar al pájaro. Tú has dibujado la sonrisa del niño. Ayúdanos a crear fraternidad, a vivir en este mundo sembrando gratuitamente tu mismo estilo de amar.

Padre, haznos vivir de tu misma vida, en tu misma familia cantando siempre tus misericordias. Tú, Padre, rico en misericordia, misericordia entrañable. Gracias por ser padre siempre padre con nosotros.

Amén

Lunes, 2 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

La compasión tiene mala reputación. A nadie le gusta ser objeto de ella ni de sentirla. Eso la distingue de la generosidad. Compadecer es sufrir con. Y todo el sufrimiento es ruin. Su doble etimológico es la simpatía. Simpatía es la participación afectiva de los sentimientos del otro y vale solo por lo que valen estos sentimientos. Lo que la hace virtud es la compasión. No todos los sufrimientos son equivalentes; incluso hay malos sufrimientos (como el sufrimiento de los envidiosos ante la felicidad del otro), y todo sufrimiento merece compasión. Compartir el sufrimiento del otro no es aprobarlo ni compartir sus razones para sufrir; es negarse a considerar el sufrimiento como un hecho indiferente, y a un ser vivo como una cosa.

La compasión es lo opuesto a la crueldad, que se regocija en el sufrimiento de otro, y al egoísmo, que no se preocupa por él. La compasión es un sentimiento que no se ordena. Por eso no puede ser un deber. El amor no se decide, sino que se educa. Lo mismo ocurre con la compasión: no es un deber sentirla, sino desarrollar en uno mismo la capacidad de sentirla. El mensaje de Cristo es de amor: Ama y haz lo que quieras.

Lunes, 2 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Padre Santo, que para nuestro bien espiritual nos mandaste dominar nuestro cuerpo mediante la austeridad. Ayúdanos a librarnos de la seducción del pecado y a entregarnos al cumplimiento filial de tu santa ley. Por Jesucristo nuestro Señor,

Amén

Martes, 3 de marzo de 2026

uno solo es vuestro padre,

Mt 23, 1-12
el del cielo

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.

Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Martes, 3 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Marcelino Champagnat al fundar su congregación, quiso que fuera una familia. El hermano Juan Bautista también registra esta recomendación entre las directivas que el Padre Champagnat dictó a los hermanos con ocasión de la construcción del Hermitage. Los hermanos no olvidan nunca que al venir a esta comunidad y unirse para construir una sola familia, se comprometen a amarse como hermanos...

Champagnat expresa claramente las características de la familia marista en la carta circular en la que convoca a los hermanos al retiro, el 12 de agosto de 1837: ¡Cuán suave y agradable es para mí, queridos hijos en Jesús y María, pensar que dentro de sólo unos días tendré el placer de estrecharos entre mis brazos, de deciros con el salmista: «Cuán bueno y agradable es que los hermanos convivan unidos». Grato me es el consuelo de veros a todos reunidos, formando un solo corazón y una sola alma, construyendo una sola FAMILIA, buscando sólo la gloria de Dios y el interés de su santa religión, luchando bajo el mismo estandarte, el de la augusta Virgen María.

Martes, 3 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, que no pensemos que ser gente humilde es una ruin condición que debemos superar, que no lo veamos como un punto de partida del que debemos alejarnos, que lo apreciamos, Señor, más bien como una meta ansiada porque sólo la gente sencilla entendió el camino que nos mostraste en el Evangelio y sólo ella tuvo audacia para recorrerle. Danos, Señor, el gusto de ser compañeros de todos, el gusto de vivir una vida compartida de recibir agradecidos para poder dar de balde. Danos oídos para ver la riqueza escondida de tu pueblo y pobreza para dar sin dolor. De este modo, libres de ambiciones, podremos abrazar verdaderamente al mundo y entregarnos sencillamente a la tarea de la salvación.

Hoy, te pedimos, Señor, que nos veamos en nuestras verdaderas dimensiones, para que no nos creamos importantes, y hagamos sitio en nuestro corazón para nuestros hermanos y para ti. Te pedimos, Señor, que no nos pongamos a nosotros mismos en el centro de nuestro corazón; que sintamos, Señor, deseos de los demás y que sintamos deseos de ti. Te pedimos que no andemos llenos de nosotros mismos ni de nuestros sueños, Te pedimos, Señor, que de tal manera echemos nuestra suerte con los pobres de la tierra que nos vayamos haciendo gente humilde.

Martes, 3 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquiven, acéptalo tú. Sé el que apartó del camino la piedra, el odio de los corazones y las dificultades del problema. Hay la alegría de ser sano y justo, pero hay, sobre todo, la inmensa alegría de servir. Qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho. Si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender.

Martes, 3 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Virgen María, para estar más disponibles en la empresa que tu Hijo nos confía, te confiamos a Ti la entrega de todo nuestro ser a tu Hijo Jesús; La oración. La pureza de nuestro corazón en intenciones; La caridad de nuestra acción misionera. El esfuerzo de nuestra vida profesional; Ayúdanos en adelante a no ser más que humildes servidores de la alegría de nuestros hermanos.

Amén

señor

Miércoles, 4 de marzo de 2026
Enseñame a ser generoso
Mt 20, 17-28

En aquel tiempo, cuando Jesús iba subiendo a Jerusalén, tomó aparte a los Doce, y les dijo por el camino: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, para burlarse de Él, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará».

Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: «¿Qué quieres?». Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino». Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?». Dícenle: «Sí, podemos». Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre». Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».

Miércoles, 4 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

La escena de Jesús lavando los pies de sus discípulos revela la profundidad del amor de Dios por toda la humanidad. Este gesto sencillo nos muestra el corazón de la misión divina, que es la salvación del mundo. El signo de lavar los pies fue revolucionario. Deja claro que la búsqueda del poder, el estatus y el dominio sobre otras personas es totalmente inaceptable para Dios. Lo que cuenta es ser humilde como un niño pequeño, ser el último en lugar del primero y ser siervo y hermano de todos. Al arrodillarse para lavar los pies de sus discípulos, Jesús nos da una imagen elocuente de lo que significa vivir su mandamiento nuevo del amor.

Cuando estás con Jesús lavando los pies de los hermanos se revela tu lugar en el mundo. No es posible lavar los pies de los demás sin abajarse, sin acercarse de alguna forma al suelo común que todos pisamos y ver el mundo desde ahí abajo. En ese lugar y en esa posición, todo lo que compartes o te comparten adquiere un sentido recíprocamente evangelizador. Por amar como Jesús y por ninguna otra cosa, se reconocerá que eres su discípulo. Que tu disponibilidad sea humilde y generosa.

Regla de vida de los Hermanos Maristas, 66 y 67

Miércoles, 4 de marzo de 2026

ORACIÓN

Padre de los pobres y Dios de la esperanza, que enviaste a tu único Hijo para anunciar la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo, tú nos envías a nuestros hermanos para que les sirvamos animándolos y manteniendo su cohesión. En el cumplimiento de nuestro servicio, queremos caminar al paso de tu Providencia, dóciles a la acción de tu Espíritu, que nos concederá un corazón humilde y pobre para estar abiertos a tu plan sobre nuestras comunidades y saber esperar tu hora en cada hermano. Queremos cargar con los achaques de los más débiles y darles satisfacción en lo bueno; queremos ponernos de acuerdo, para que, unánimes, te glorifiquemos.

Queremos trabajar para que nuestras comunidades sean «comunión», en la que cada uno da y recibe, poniendo al servicio de todos cuanto se es y cuanto se tiene. Porque nos reconocemos débiles, te pedimos la fuerza de tu Espíritu, para que nuestro servicio contribuya al cumplimiento de nuestra misión en la Iglesia, a estimular nuestra fidelidad al carisma de Marcelino y a procurar el bien de nuestros hermanos. Concédenos crear tal ambiente comunitario, que recuperemos fuerzas en la comunidad y nuestro servicio evangélico sea realmente un acto de amor que constituya la trama de nuestra vida.

Miércoles, 4 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Dame, Señor, la simplicidad de un niño y la conciencia de un adulto. Dame, Señor, la prudencia de un astronauta y el coraje de un salvavidas. Dame, Señor, la humildad de un barrendero y la paciencia de un enfermo. Dame, Señor, el idealismo de un joven y la sabiduría de un anciano. Dame, Señor, la disponibilidad del Buen Samaritano y la gratitud del menesteroso. Dame, Señor, todo lo que de bueno veo en mis hermanos, a quienes colmaste con tus dones.

Amén.

Miércoles, 4 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, enséñame a ser generoso, a dar sin calcular, a devolver bien por mal, a servir sin esperar recompensa, a acercarme al que menos me agrada, a hacer el bien al que nada puede retribuirme, a amar siempre gratuitamente, a trabajar sin preocuparme del reposo. a servir a aquél que necesita de mí, esperando que Tú mismo seas mi recompensa.

Amén

dame,señor,

Jueves, 5 de marzo de 2026
la fe y el amor necesarios para verte en el pobre
Lc 16, 19-31

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico. Y hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.

Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”. Pero Abrahán le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado. Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”. Él dijo: “Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”. Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”. Pero él le dijo: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”. Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».

Jueves, 5 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Señor, estoy hecho un lío. Ayer iba muy deprisa, ¿recuerdas? Tú estabas en la esquina de aquella plaza, junto al semáforo, disfrazado de pobretón de 60 años, con barba, ropa raída, muerto de frío, una gorra y una botella casi vacía en la mano. Ni te di nada, ni te dije nada, ni quería haberte visto. Es que me estorbas. Compréndelo, Señor. Además de pobre eres impertinente, comprometedor, aprovechado...

Si no fueras tan así, te daría alguna monedilla, hasta un apretón de manos y una sonrisa. A lo mejor te presentaba como amigo y como hermano, que es lo que eres, pero ¡ya te figuras! Señor, párate a pensar un poco y mira lo que me exiges. Si me tomo en serio eso de que estás en los que sufren, de que todos somos hermanos... tengo que llenar la casa de pobres, darles techo y comida, juntarme con ellos, aliarme con ellos, organizarme, luchar... ¡hacerme uno de ellos! Si me pides tanto amor y me has dado un corazón tan pequeño, nunca podré llegar ni a la milésima parte de lo que me pides, aunque también sé, Señor, que no amo ni la milésima parte de lo que soy capaz.

Jueves, 5 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús, que tu plan de salvación y liberación del hombre, se haga realidad entre los que duermen en el suelo y lloran de hambre; que tu proyecto de redención y bienaventuranza para el débil, se haga presente y destruya las barreras que dividen a los hombres. Tú has prometido liberar al pobre que suplica: ¡Libéralo, Señor! Tú has prometido liberar al desdichado y al que nadie ampara: ¡Ampáralo, Señor! Tú has prometido apiadarte del débil y del indigente: ¡Apiádate, Señor! Tú has prometido salvar la vida de los pobres: ¡Sálvalos, Señor! Libra de la opresión a los que son manejados como bestias de carga; libra de la violencia a los que son derribados como animal en la selva, rescata de esa vida donde el hombre camina hacia la muerte, a los “sin derecho”, y que su sangre no sea más derramada en el barranco o en la sierra.

Señor Jesús, que haya abundancia de trigo y maíz para el que nada tiene, que haya carne y arroz para el que no le alcanza su salarlo para nada, que haya el pan y la tortilla de cada día en cada mesa, y que el niño y el hombre, la mujer y el anciano, coman cada jornada. Que la justicia se haga verdad entre los pueblos,

Jueves, 5 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Hoy mi mirada se dirige hacia Abrahán para rogarle que envíe al pobre Lázaro a colocar una gota de agua con la punta de su dedo en la lengua del pobre de la esquina de la plaza de mi barrio, o a depositarle una moneda en su faltriquera. Y Abrahán me dice: Hay un abismo infranqueable entre él y nosotros. ¡Vete tú y haz lo que tu corazón te dicte!

Dame, Señor, la fe y el amor necesarios para verte en el pobre Lázaro.

Jueves, 5 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

A veces pienso, Señor, que juegas a desconcertarnos. Por una parte, apareces como la suprema inteligencia y el amor supremo; y, por otra, como la extrema debilidad, encarnada en los más necesitados. Pero te entiendo: cuanto más pobres nos presentamos ante ti, más grandes somos para ti; pero no acabo de convencerme de que en ese pobre de la esquina estás tú.

construir

Viernes, 6 de marzo de 2026
sobre roca
Mt 21, 33-43. 45-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.

Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’. Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’. Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”». Le contestan: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular? ¿Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos». Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.

Viernes, 6 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

El fundador era un ejemplo vivo del celo evangélico. Su pasión nacía de una íntima convicción del amor que Jesús y María tenían para con él y todos nosotros. Una y otra vez, repetía a los hermanos: “Siempre que veo a los jóvenes me vienen ganas de catequizarles, de hacer que se den cuenta de lo mucho que les ama a Jesucristo”. Al igual que él, nosotros también creemos en la presencia continua de Dios. Confiamos en María seguros de su protección y tratamos de imitarla con sus actitudes de humildad, sencillez y entrega. De esta manera, nos hacemos más capaces de ir al encuentro de los jóvenes allí donde están, especialmente aquellos cuya necesidad de Jesús se manifiesta en su pobreza material y espiritual. […]

Fieles a una tradición que nos viene de Marcelino, ofrecemos a los que nos han sido confiados una educación integral que aspira a la formación de la mente del cuerpo y del corazón. Al presentar la buena noticia y lo que esta significa para cada uno personalmente y para la comunidad humana, tal como la quería Jesús, somos portadores de vida para nuestros alumnos.

Sean Sammon. Dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar. Circular del 6 de junio de 2006.

Viernes, 6 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, mira nuestras manos, quieren crear confianza y solidaridad en un mundo en el que todos puedan trabajar. Mira nuestras manos, quieren hacer una educación que despierte valores en los jóvenes. Mira nuestras manos, quieren hacer posible un ocio creativo que fomente las relaciones entre los jóvenes y les ayude a crecer como personas. Haznos audaces para ir al encuentro de los jóvenes allí donde están, aunque perdamos nuestras seguridades. Haznos audaces para penetrar en ambientes en que la esperanza se manifiesta en la pobreza. Haznos audaces en nuestros contactos para que sepamos dar a las jóvenes muestras de una atención impregnada de humildad, sencillez y desinterés. Haznos audaces para presentar a Cristo como verdad liberadora que llama a cada uno por su nombre. Haznos audaces para ayudarles a descubrir su propia vocación en la Iglesia y en el mundo.

Mira nuestras manos y haznos audaces para permanecer siempre abiertos al Espíritu que nos interpela en la vida de los jóvenes y nos impulsa a acciones valientes. Ayúdanos a ser sensibles a tus llamadas y a responder con generosidad, discerniendo los corazones y afrontando los desafíos con audacia y esperanza. Te lo pedimos por intercesión de María, de Champagnat, de todos nuestros santos maristas y en el nombre de Jesús.

Amén.

Viernes, 6 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Marcelino era un constructor y sabía seleccionar los materiales. Era enemigo declarado de los perezosos. Se levantaba muy de mañana. Después de la misa nunca perdía el tiempo inútilmente. Le gustaban mucho los trabajos manuales. No descansaba; hacía siempre los trabajos más duros y peligrosos. Fue él quien lo hizo todo en esta nuestra casa de La Valla. Nosotros hacíamos también alguna cosa, pero como nunca habíamos sido formados para obras de construcción, nos equivocábamos frecuentemente y nos veíamos obligados a rehacer algunos trabajos.

Testimonio del hermano Lorenzo.

Viernes, 6 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Tú, ¡oh Señor!, me has creado con un solo corazón, para que sea para Ti, sólo para Ti. Señor, estar ante Ti es lo más grato. En este momento me presento ante Ti. Acéptame: cuando y como quieras. Haz de mí según tus deseos. Tú eres mío y yo soy tuyo. Honor, gloria y alabanza a Ti, por los siglos de los siglos.

Amén

La fiesta

Sábado, 7 de marzo de 2026
del perdón
Lc 15, 1-3. 11-32

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Ese acoge a los pecadores y come con ellos». Jesús les dijo esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”. El padre les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían ¡os cerdos, pero nadie le daba nada. Recapacitando entonces, se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”. Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo”. Pero el padre dijo a sus criados: “Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”. Y empezaron a celebrar el banquete.

La fiesta

Sábado, 7 de marzo de 2026
del perdón
Lc 15, 1-3. 11-32

Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Este le contestó:

“Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”. Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Entonces él respondió a su padre: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”. El padre le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”».

Sábado, 7 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

El padre organiza una fiesta: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies”. El anillo era un sello con el nombre familiar que se empleaba para firmar documentos legales. El calzado nuevo indica que ya no era más un siervo o un esclavo. La parábola del hijo prodigo nos habla de perdón, de amor incondicional, y de la alegría que brota de la reconciliación. El padre, siempre dispuestos a perdonar y a celebrar el regreso de quienes se han alejado. Nos enseña la importancia del perdón y la reconciliación, no solo con los demás sino también con nosotros mismos.

En nuestra vida cotidiana, enfrentamos constantemente situaciones que nos desafían a practicar el amor incondicional. Este pasaje nos recuerda que, sin importar cuán lejos hayamos errado o nos hayamos alejado, siempre hay un camino de regreso a casa, a ese lugar donde somos recibidos con brazos abiertos, sin juicios ni condiciones. La alegría que experimenta el padre al ver regresar a su hijo es un reflejo de la alegría celestial por cada persona que se reconcilia y vuelve al camino. El hermano mayor es el que no entiende del perdón.

Sábado, 7 de marzo de 2026

ORACIÓN

Padre nuestro de Dios

Cuenta siempre conmigo y tendrás pan para hoy; no te preocupes, sólo te pido que sepas compartirlo con tus hermanos. Sabes que perdono tus ofensas antes incluso de que las cometas; por eso te pido que hagas lo mismo con los que te ofenden. Para que nunca caigas en la tentación, agárrate fuerte de mi mano y yo te libraré del mal, pobre y querido hijo mío.

Hijo mío que estás en la tierra, preocupado, solitario, tentado; yo conozco perfectamente tu nombre, y lo pronuncio como santificándolo, porque te amo. No, no estás solo, sino habitado por mí, y juntos construimos ese reino, del que tú vas a ser heredero. Me gusta que hagas mi voluntad, porque mi voluntad es que tú seas feliz, ya que la gloria de Dios es que el hombre viva.

Sábado, 7 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Cada noche, Señor, nos acercamos con sonrojo a las puertas del perdón caliente de tu casa. Siempre tienes luces encendidas, la mesa prevenida y tú esperando. Penoso balance es sentir el vacío en las manos y el frío árido del alma. Pero cada noche, Señor, acudes a la puerta y nos llamas, con los brazos abiertos, desde la oscuridad de cada rebeldía, desde el camino tortuoso de nuestros egoísmos, desde la soledad de nuestro corazón desierto.

Sábado, 7 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre mío, te confío mi alma, y todo mi ser porque tú eres mi padre, mi madre, mi creador, mi alfarero, que modelas, vivificas, iluminas, ablandas y suavizas, embelleces y configuras con tus manos amorosas, esta gota de agua que soy yo, de este rayo que brota de tu sol, de este sarmiento de tu vid, de este hijo tuyo que modelas con tanto amor.

Amén

Semana 3

El evangelio es fuente de vida

Jesús calma tu sed
Marzo

13

12

14

11

10

Domingo, 8 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional

invitados a beber

Domingo, 8 de marzo de 2026
del manantial de agua viva
Jn 4,5-42

En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber.» Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida.

La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» Porque los judíos no se tratan con los samaritanos. Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.» La mujer le dice: «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?» Jesús le contestó: «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.» La mujer le dice: «Señor, dame de esa agua así no tendré más sed ni tendré que venir aquí a sacarla.» Él le dice: «Anda, llama a tu marido y vuelve.» La mujer le contesta: «No tengo marido».

invitados a beber

Domingo, 8 de marzo de 2026
del manantial de agua viva
Jn 4,5-42

Jesús le dice: «Tienes razón que no tienes marido; has tenido ya cinco y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad.» La mujer le dijo: «Señor, veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.»

Jesús le dice: «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.» La mujer le dice: «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo.» Jesús le dice: «Soy yo, el que habla contigo.» En aquel pueblo muchos creyeron en él. Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.»

Domingo, 8 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

“Dame de beber”. Esta sencilla petición es el comienzo de un diálogo, mediante el cual Jesús, con gran delicadeza, entra en el mundo interior de una persona quien, según los esquemas sociales de entonces, no habría debido ni siquiera dirigirle la palabra. Jesús no se detiene nunca ante una persona por prejuicios. Jesús la pone ante su situación, sin juzgarla, haciendo que se sienta considerada, reconocida, y suscitando así en ella el deseo de ir más allá de la rutina cotidiana. Jesús tiene la necesidad de encontrar a la samaritana para abrirle el corazón; le pide de beber para poner en evidencia la sed que había en ella misma. La mujer queda tocada por este encuentro y dirige a Jesús esos interrogantes profundos que todos tenemos dentro, pero que a menudo ignoramos. También nosotros tenemos muchas preguntas que hacer, ¡pero no encontramos el valor de dirigírselas a Jesús!

La Cuaresma es el tiempo oportuno para mirarnos dentro, para hacer emerger nuestras necesidades espirituales más auténticas, y pedir la ayuda del Señor en la oración. El ejemplo de la samaritana nos invita a expresarnos así: “Jesús, dame de esa agua que saciará mi sed eternamente”.

Reflexión del Papa Francisco

Domingo, 8 de marzo de 2026

ORACIÓN

Cántaro en Sicar

Cántaro roto en mil trozos por los golpes recibidos, merecidos o fortuitos, en el juego de la vida... O por olvidos, descuidos, bravatas, tormentas, o desvaríos... O por mi género, mi cultura, mi país de origen, mi pobreza económica, mi fe o mis ideas libres... O por manipulaciones de quienes se erigen en señores, que me secaron por dentro y fuera y me dejaron con sed de agua que no sacian los pozos de mi tierra. Eso es lo que soy en este momento, cántaro roto en mil trozos: samaritana, marginada, atrapada en los limbos creados por quienes se creen intérpretes y dueños...

Pero espero, Señor, que vuelvas a fundirme con tu fuego y hagas de mí, otra vez, con tu aliento y rocío, tus manos y tus sueños, un cántaro de esperanzas y proyectos lleno. Dame de tu agua viva para saciar mi sed, la que me reseca por dentro y fuera; y lléname hasta desbordar para que otros puedan florecer

Florentino Ulibarri

Domingo, 8 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

La samaritana nos habla también hoy de nuestros encuentros cotidianos.

¿Cómo están siendo tus encuentros con las personas con las que te relacionas?

¿Por quiénes te dejas encontrar?

¿Son encuentros que te llevan a un encuentro más profundo?

La samaritana era una persona de la “periferia”.

¿Eres capaz de salir de tus zonas de confort y de mirar a quien cruza su mirada contigo?

¿Cómo te encuentras con Dios en ti y en los demás?

¿Eres capaz de romper las normas para poner a las personas por delante?

Domingo, 8 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Yo soy Él - Jesús y una mujer marginada en el pozo

Domingo, 8 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Que nuestra vida se unifique en Ti, Jesús. Ayúdanos a salir de nuestros lugares conocidos, donde la seguridad hace todo rutinario. Que nuestros encuentros se produzcan en nuestras “Samarías” y nos encontremos con las personas en profundidad. Que nos conmovamos con la vida de las personas que entran en contacto con nosotros, que estos encuentros nos acerquemos a Ti.

Amén

Lunes, 9 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional

invitados a ser profetas

Lunes, 9 de marzo de 2026
y constructores de buenas noticias
Lc 4,24-30

Habiendo llegado Jesús a Nazaret, le dijo al pueblo en la sinagoga: —Os aseguro que ningún profeta es aceptado en su patria. Ciertamente, os digo que había muchas viudas en Israel en tiempo de Elías, cuando el cielo estuvo cerrado tres años y medio y hubo una gran carestía en todo el país. A ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta en Sidonia. Muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno fue sanado, sino Naamán el sirio.

Al oírlo, todos en la sinagoga se indignaron. Levantándose, lo sacaron fuera de la ciudad y lo llevaron a un barranco del monte sobre el que estaba edificada la ciudad, con intención de despeñarlo. Pero Jesús, abriéndose paso entre ellos, se marchó.

Lunes, 9 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

El evangelio de hoy nos recuerda que la conversión no es un gesto íntimo encerrado en nosotros mismos, sino un movimiento que nos abre a Dios y, necesariamente, a los demás. Convertirse no es buscar perfección, sino aprender a mirar la vida con ojos nuevos: atentos a los pequeños gestos, capaces de perdonar, disponibles para reconocer los signos de Dios en medio de lo cotidiano. La Cuaresma nos invita a revisar nuestra vida, sí, pero no para quedarnos girando sobre nuestras propias heridas o logros. Jesús nos advierte del riesgo de creer que pertenecemos a un círculo privilegiado. El amor de Dios no es propiedad privada. Su gracia se desborda hacia quienes están lejos, hacia los descartados, hacia quienes no encajan en nuestros criterios religiosos o ideológicos.

Por eso, la conversión tiene rostro social. Nos pide levantar la cabeza, mirar de frente a quienes hemos puesto en los márgenes y reconocer su dignidad. Ser profetas hoy significa ponernos del lado de quienes no cuentan, abrir puertas donde otros levantan murallas, ser mediadores de esperanza allí donde la vida se ha vuelto estrecha. Si nuestra fe no se traduce en cercanía, en justicia, en fraternidad concreta, no es verdadera conversión: es comodidad espiritual. Jesús nos llama a salir, a ensanchar el corazón y a vivir como don para los demás.

Lunes, 9 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, tú que miras más allá de nuestras apariencias, abre en nosotros un camino de verdadera conversión. No permitas que nos quedemos encerrados en una fe cómoda, privada o temerosa. Despiértanos por dentro para reconocer tu presencia en lo pequeño, en lo frágil, en quienes suelen quedar fuera de nuestras miradas. Haznos capaces de levantar la cabeza y encontrarnos con los rostros que hemos ignorado. Que nuestra oración no sea refugio para evadirnos, sino impulso para acercarnos a quienes esperan una palabra de aliento, un gesto de justicia, una compañía que devuelva dignidad.

Señor, danos un corazón profético: que denuncie lo que deshumaniza y anuncie con humildad caminos de fraternidad. Que no usemos tu nombre para excluir, ni tus dones para sentirnos superiores, sino para servir y aprender a escuchar la voz de quienes se sienten lejos. En esta Cuaresma, enséñanos a caminar contigo hacia los márgenes, a descubrirte en los que sufren, a defender la vida donde se apaga la esperanza. Haz de nuestra conversión un compromiso visible, una opción concreta por el encuentro, por la justicia y por la comunidad que sueña tu Reino.

Amén

Lunes, 9 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Qué mirada estoy usando para leer mi vida: la que encierra o la que abre?

¿A quién he dejado en los márgenes sin darme cuenta?

¿De qué formas puedo ensanchar hoy mi corazón?

La conversión es aprender a mirar de nuevo: reconocer mi fragilidad, abrir espacio a Dios en lo cotidiano y dejar que su amor me empuje hacia los demás.

¿Qué paso pequeño puedo dar hoy hacia una fraternidad más real?

Lunes, 9 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, guíanos para ser una comunidad de puertas abiertas, sobre todo, para los apartados por nosotros mismos y los ritmos de la sociedad. Abre nuestros ojos para que veamos con claridad cómo tu Reino muere cuando lo convertimos en privilegio de unos pocos y crece cuando lo acercamos a la fraternidad universal.

Amén

Martes, 10 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Martes, 10 de marzo de 2026

invitados a dejarse invadir

por la desmesura de la misericordia
Mt 18, 21-35

En aquel tiempo, se acercó Pedro y le preguntó: —Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarle? ¿Hasta siete veces? Le contestó Jesús: —No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Pues bien, el reino de Dios se parece a un rey que decidió ajustar cuentas con sus criados. Nada más empezar, le presentaron uno que le adeudaba diez mil monedas de oro. Como no tenía con qué pagar, mandó el rey que vendieran a su mujer, sus hijos y todas sus posesiones para pagar la deuda. El criado se prosternó ante él suplicándole: ¡Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré todo! Compadecido de aquel criado, el rey lo dejó ir y le perdonó la deuda. Al salir, aquel criado tropezó con otro criado que le debía cien monedas.

Lo agarró del cuello y mientras lo ahogaba le decía: ¡Págame lo que me debes! Cayendo a sus pies, el compañero le suplicaba: ¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré! Pero, el otro se negó y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda.

Martes, 10 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Con el evangelio de Jesús no sólo cambia la dirección: del castigo al pecado y del esfuerzo por la justicia al perdón gratuito de las ofensas. Cambia también la medida: “setenta veces siete” significa un perdón sin medida, sin límites, sin ese “hasta aquí hemos llegado” tan nuestro, tan “humano”. ¿Es esa exigencia realista y, sobre todo, posible? Jesús nos invita a mirar más allá de las ofensas recibidas, al Padre misericordioso. Al hacerlo así comprendemos la desproporción absoluta entre el perdón ilimitado, sobreabundante y exagerado de Dios, y lo que nosotros tenemos que perdonar en nuestras cuitas cotidianas. La parábola nos habla de lo único que puede separarnos del perdón de Dios: nuestra falta de compasión con el hermano.

Si no somos capaces de abrir nuestro corazón al hermano, nuestro corazón será incapaz de sentir, de recibir el Perdón gratuito de Dios: le hemos cerrado las puertas nosotros. Al fin y al cabo, sabemos que Dios nos perdona siempre, también cuando repetimos una y otra vez el mismo pecado;

¿no hemos de reflejar en nosotros mismos, siquiera a pequeña escala (cien denarios) esa desmesura (diez mil talentos) de misericordia?

Martes, 10 de marzo de 2026

ORACIÓN

Padre bueno, abre nuestras comunidades al perdón, al encuentro y a la reconciliación. Que encontremos en cada hermano y hermana que camina a nuestro lado consuelo, escucha, comprensión y abrazo. Convierte nuestras comunidades en lugares de reposo y de paz, donde encontrarte de nuevo para continuar viviendo desde tu Reino. No dejes que los conflictos puedan con los lazos comunitarios, con la historia de las personas, con todo lo bueno que hay en el corazón de tantos y tantas.

Mide nuestras palabras, haz que broten del corazón. Haz que nuestros actos expresen lo que de verdad hay en nuestro interior, lo mejor que somos: tus hijos e hijas. Señor, hoy ante tus Palabras, nos miramos profundamente y nos sentimos débiles sin ti, sin tu aliento. No es fácil permanecer en la fraternidad cuando nos puede el cansancio, la fatiga, los egoísmos y las prisas del mundo. Permanece a nuestro lado y ayúdanos a volver continuamente al camino de la humanidad fraterna.

Martes, 10 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Por qué nos cuesta tanto perdonar?

Si miramos nuestra vida, sin duda muchos buenos momentos habrán comenzado gracias a la fuerza de la reconciliación y, sin embargo, en cada ocasión parece un muro infranqueable.

¿Qué paso podría dar hoy hacia la hermana, hacia el hermano, con quien tengo algún conflicto no resuelto?

Dentro de nosotros el Dios-Encuentro espera, permanece, dispuesto a darnos el aliento para darlo.

Martes, 10 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Martes, 10 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Gracias, Señor, por tu perdón y por tu amor. Hazme descubrir tu Espíritu en mi interior, que guie mis palabras y mis actos y me acerque y una al hermano. Mantente siempre cerca cuando surja el conflicto y no me permitas mantenerme enfrentado sino abierto al encuentro y al perdón.

Miércoles, 11 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Miércoles, 11 de marzo de 2026

invitados a ser tejedores

de fraternidad
Dt 4, 1.5-9

Moisés habló al pueblo, diciendo: «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os enseño para que, cumpliéndolos, viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar. Mirad: yo os enseño los mandatos y decretos, como me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella.

Observadlos y cumplidlos, pues esa es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos, los cuales, cuando tengan noticia de todos estos mandatos, dirán: “Ciertamente es un pueblo sabio e inteligente esta gran nación”. Porque ¿dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses tan cercanos como el Señor, nuestro Dios, siempre que lo invocamos? Y ¿dónde hay otra nación tan grande que tenga unos mandatos y decretos tan justos como toda esta ley que yo os propongo hoy? Pero, ten cuidado y guárdate bien de olvidar las cosas que han visto tus ojos y que no se aparten de tu corazón mientras vivas; cuéntaselas a tus hijos y a tus nietos».

Miércoles, 11 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

El pasaje del Deuteronomio nos recuerda una llamada esencial: “Ponedlos por obra”. No basta con conocer la Palabra, repetir normas o conservar tradiciones que se vacían con el tiempo. La fe solo se vuelve real cuando se encarna en gestos concretos, cuando transforma nuestras relaciones, cuando toca la vida de quienes nos rodean. Lo que se practica desde dentro nos acerca a Dios y, al mismo tiempo, humaniza nuestro mundo. Israel mira su historia y reconoce un Dios siempre cercano, que escucha, acompaña y permanece. Ese reconocimiento es profundamente social: no se guarda para unos pocos, sino que se transmite de generación en generación. “Cuéntaselos a tus hijos y nietos”: hablar de la experiencia de un Dios liberador sostiene la memoria de un pueblo y fortalece los vínculos comunitarios.

Hoy también necesitamos comunidades que narren lo que han vivido: momentos de consuelo, de lucha, de dignidad recuperada. Contar cómo Dios ha estado presente en nuestras heridas y esperanzas nos hace pueblo, nos hermana y nos compromete con quienes siguen viviendo situaciones de “esclavitud” en forma de pobreza, soledad o injusticia. Hacer vida la Palabra significa tejer fraternidad real, abrir espacios donde todos puedan sentirse escuchados y acompañados. Significa poner en circulación historias de bondad que alimenten la esperanza común. Si lo vivimos así, la fe dejará de ser doctrina y se convertirá en camino compartido hacia un mundo más humano.

Miércoles, 11 de marzo de 2026

ORACIÓN

Rompedor de esas costumbres sociales que nos favorecen y engrandecen dándonos seguridad y manteniéndonos al frente. Rompedor de prejuicios e intereses, tan arraigados en el corazón y la mente, que marcan diferencias favorables para engordar el currículo vital. Rompedor de toda norma que segrega y pone donde no quieres a ciegos, inválidos, emigrantes y pobres, a quienes no tienen apellido ni dote.

Rompedor si te invitamos a nuestra casa, y si nos invitas a tu banquete; y si nos invita otro cualquiera, ¡mantienes tu palabra evangélica! Rompedor en fiestas y actos oficiales, en los grandes banquetes y en las comidas y cenas de siempre, pues todos los hechos son importantes. Rompedor, aunque se trate de familiares o de amigos y vecinos con euro-dólares. Tú nos quieres vacíos y libres para recompensarnos con tus dones. ¡Rompedor, como siempre!

Florentino Ulibarri

Miércoles, 11 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Qué palabras salen de mí?

¿Son palabras que hablan de Dios?

¿Hablan de esperanza, encuentro, solidaridad, fraternidad…?

En estos tiempos de tanta confrontación, de tanta intolerancia mutua y radicalidad,

¿de qué manera soy sembrador de luz?

Decía Carlos Goñi en una de sus canciones “prefiero encender una luz a maldecir la oscuridad”.

¿A qué dedicamos más tiempo: a encender luces de esperanza o a maldecir sobre lo que no vemos bien?

¿qué creo que me acerca más al Reino de la fraternidad?

Miércoles, 11 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre, que nuestras palabras y nuestras obras hablen al mundo de ti, de tu propuesta, de tu Reino de fraternidad. Llénanos de tu Espíritu, de tu Luz para ser luz. Haz que lata nuestro corazón al ritmo de los que más necesitan de nosotros, y pon en marcha nuestros pies hacia ellos. Seamos constructores de Buenas Noticias.

Jueves, 12 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Jueves, 12 de marzo de 2026

invitados a escuchar

su voz
Jr 7, 23-28

Esto dice el Señor: Esta fue la orden que di a mi pueblo: “Escuchad mi voz, Yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y todo os irá bien”. Pero no escucharon ni hicieron caso. Al contrario, caminaron según sus ideas, según la maldad de su obstinado corazón. Me dieron la espalda y no la cara.

Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy, os envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero no me escucharon ni me hicieron caso. Al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres. Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán. Aun así, les dirás: “Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”.

Jueves, 12 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

La palabra de Jeremías nos golpea con honestidad: Dios invita a su pueblo a escuchar, a caminar en su presencia, a vivir la justicia… pero el corazón se resiste, se endurece, se cierra a la voz que llama. No es una condena, sino un espejo: cuando dejamos de escuchar, la vida se desordena, la comunidad se fragmenta y la fe se convierte en un gesto vacío. “Escuchad mi voz… y seréis mi pueblo”. La escucha es siempre el inicio de la conversión. Es-cuchar a Dios significa escuchar también el clamor de quienes sufren, de quienes no encuentran su lugar, de quienes han sido silenciados por sistemas que excluyen. Un pueblo que no escucha termina justificando la injusticia, normalizando el dolor ajeno, perdiendo la sensibilidad que hace posible la fraternidad.

Jeremías denuncia una religión desconectada de la vida, incapaz de traducirse en justicia, cercanía y misericordia. Su palabra sigue siendo actual: ¿Cómo hablamos de Dios si no cuidamos a quienes Él ama? ¿Cómo celebramos la fe si no abrimos espacio para la dignidad de los más frágiles? La Cuaresma nos invita a despertar la escucha interior y social: escuchar a Dios que nos llama al camino del bien, escuchar la historia herida de nuestro mundo y dejarnos interpelar. Solo así podremos ser un pueblo que anuncia esperanza, que teje vínculos, que encarna el Reino en gestos concretos de humanidad y justicia.

Jueves, 12 de marzo de 2026

ORACIÓN

Espíritu que aleteas sobre las aguas, calma en nosotros las disonancias, los flujos inquietos, el rumor de las palabras, los torbellinos de vanidad y haz surgir en el silencio la Palabra que nos recrea. Espíritu que en un suspiro susurras en nuestro espíritu el nombre del Padre, ven a reunir todos nuestros deseos, hazlos crecer en un haz de luz que sea la respuesta a tu luz, la Palabra del Nuevo Día.

Espíritu de Dios, savia de amor del árbol inmenso sobre el que nos injertamos, que todos nuestros hermanos nos acompañen como un don, en la Palabra de comunión.

Fr. Pierre-Yves de Taizé

Jueves, 12 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Qué voces estoy escuchando realmente en mi día a día?

¿Me dejo tocar por el clamor de quienes sufren o me refugio en mi propio ruido?

¿En qué momentos mi corazón se ha endurecido sin darme cuenta?

La escucha verdadera exige valentía: abrir espacio a Dios, permitir que su palabra cuestione mis seguridades y volver mi mirada hacia quienes quedan fuera.

¿Qué gesto concreto de justicia, de coherencia, de cercanía puedo elegir hoy para que mi fe no sea un rito vacío, sino camino de fraternidad?

Jueves, 12 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre, sigue hablándonos en nuestros sueños, que sigan coincidiendo con los tuyos. Sueños de prosperidad compartida, de fraternidad de pueblos, de encuentros en la diversidad, de ausencia de desequilibrios entre hermanos y hermanas. Gracias por poner en nuestro camino personas que comparten nuestros sueños de fraternidad y gracias por acompañarnos al despertar y al comprometernos con ellos.

Viernes, 13 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Viernes, 13 de marzo de 2026

invitados a reconocer

el rostro del prójimo
Mc 12, 28-34

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».

El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Viernes, 13 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

En el pasaje de Marcos, un escriba se acerca a Jesús con una pregunta decisiva: “¿Cuál es el mandamiento principal?”. Jesús no duda: amar a Dios con todo el corazón y amar al prójimo como a uno mismo. No son dos caminos paralelos: es un único movimiento que une cielo y tierra, fe y vida, espiritualidad y justicia. Quien ama a Dios, pero permanece indiferente ante el dolor humano, vive una fe incompleta; quien ama al prójimo sin abrirse al misterio de Dios, se queda sin la raíz que sostiene el amor en tiempos de cansancio. El Evangelio nos recuerda que el amor es un acto profundamente social. No basta con sentir o desear el bien: el amor se verifica en la manera en que tratamos a los más frágiles, en cómo construimos comunidad, en cómo defendemos la dignidad herida de tantos.

Amar “con todo el corazón” significa poner en juego nuestra mirada, nuestro tiempo, nuestras opciones, nuestra voz frente a situaciones que deshumanizan o excluyen. En una sociedad fragmentada, donde el individualismo se disfraza de autosuficiencia, Jesús nos ofrece un criterio sencillo y revolucionario: la verdadera cercanía a Dios se mide en la cercanía al hermano. La Cuaresma nos invita a revisar desde dónde amamos, a ensanchar el corazón para que nadie quede fuera, y a comprender que “no estamos lejos del Reino de la fraternidad” cuando el amor se vuelve gesto, compromiso y camino compartido hacia una humanidad más justa.

Viernes, 13 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, tú que te revelas en el amor sencillo y en los gestos que sostienen la vida, enséñanos a amar como tú amas: sin reservas, s in excusas, sin fronteras. Danos un corazón capaz de unir lo que tantas veces separamos: la oración y el compromiso, la fe y la justicia, la cercanía a ti y la cercanía a quienes caminan a nuestro lado. Que amar a Dios con todo el corazón no sea un ideal abstracto, sino un movimiento real que nos lleve a mirar a cada persona con dignidad, a escuchar sus heridas, a dejarnos tocar por su historia. Líbranos de una fe que se queda en palabras o ritos, y despierta en nosotros la alegría de construir comunidad, de defender lo frágil, de abrir espacios donde todos puedan sentirse en casa.

Señor, que nunca olvidemos que el prójimo no es un concepto, sino un rostro concreto: el joven que busca oportunidades, la mujer que sostiene su esperanza, el migrante que llama a nuestras puertas, la familia que lucha, el hermano que sufre en silencio. Que nuestro amor por ellos sea la prueba de nuestro amor por ti. Haznos artesanos capaces de tejer puentes y derribar muros. Y que, viviendo este doble mandamiento, podamos reconocer que tu Reino de fraternidad ya está brotando en medio de nosotros.

Amén

Viernes, 13 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Desde dónde amo realmente: desde la costumbre o desde el corazón?

¿A quién me cuesta reconocer como “prójimo”?

¿Dónde se me invita hoy a unir oración y vida, fe y justicia?

Detente un momento. Mira tus gestos cotidianos y pregúntate qué lugar ocupa “el otro” en ellos. Deja que Dios ensanche tu corazón y te muestre un rostro concreto al que acercarte hoy con más ternura, más escucha, más verdad.

Viernes, 13 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre, ayúdame a permanecer en tu amor, a amarte y dejarme amar por ti. Que tu amor me haga fuente de agua viva, que riegue lo que tu Reino siembra. Convierte mi comunidad en hogar de luz para los demás, sobre todo para los que más lo necesiten.

Sábado, 14 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Sábado, 14 de marzo de 2026

invitados a reconocerse pequeños

y acogerse en el corazón de Dios
Lc 18, 9-14

En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás: «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:

“¡Oh, Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”. El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: “¡Oh, Dios!, ten compasión de este pecador”. Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Sábado, 14 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

La parábola del fariseo y el publicano nos coloca, sin rodeos, frente a dos maneras de situarnos ante Dios y ante la vida. Jesús no critica las buenas obras del fariseo, sino la actitud de fondo: una oración centrada en la propia perfección, que termina despreciando a los demás. El publicano, en cambio, se reconoce pequeño y frágil, y se abandona con confianza a la misericordia de Dios. Uno mira hacia sí mismo; el otro, hacia el corazón de Dios. Podemos acercarnos a esta escena poniéndonos en la piel de cada personaje. ¿Cómo nos sentimos orando como el fariseo? ¿Qué se mueve dentro cuando repetimos la súplica sencilla del publicano? ¿Cuántas veces hemos transitado por uno u otro lado sin darnos ni cuenta?

La verdad es que nadie es completamente fariseo ni completamente publicano. Nuestra vida, muchas veces, oscila entre la autosuficiencia que nos encierra y la humildad que nos abre. Y es normal: vivimos en una sociedad que empuja al individualismo, que premia el rendimiento y deja poco espacio para mostrarnos vulnerables, para confiar, para dejarnos cuidar. Por eso necesitamos seguir cultivando un corazón de misericordia. Un corazón que sepa bajar al terreno de lo real, que hable desde la humildad, que reconozca límites, que abra espacio al otro y a Dios. Solo así nacen los encuentros auténticos que nos transforman.

Sábado, 14 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, tú conoces los pliegues de nuestro corazón mejor que nadie. Sabes de nuestras luces y de nuestras sombras, de los momentos en los que nos escondemos en la autosuficiencia y de aquellos en los que, como el publicano, solo nos sale decir: “Ten misericordia de mí”. Enséñanos a mirar como tú miras. Líbranos de las comparaciones que nos alejan de los demás y de las palabras que levantan muros. Regálanos un corazón capaz de reconocer su fragilidad sin miedo, sin vergüenza, sin disfraz. Que el encuentro sea nuestro camino. Que no pasemos de largo ante los rostros que nos necesitan, ni ante los que nos sostienen cada día. Que la fraternidad sea más fuerte que el ruido del individualismo, y que nuestras manos y miradas sepan decir: “Aquí estoy contigo”.

Danos la gracia de escuchar la vida del otro, de dejarnos tocar por su historia, de descubrir tu presencia en cada gesto de bondad. Que nuestros pasos busquen siempre construir puentes y tender espacios donde todos podamos respirar dignidad. Señor, que tu misericordia transforme lo que somos y sane lo que todavía nos hiere. Haznos humildes sin abatirnos, fuertes sin soberbia, cercanos sin miedo a ser vulnerables. Y que, como el publicano de la parábola, sepamos volver cada día a ti con un corazón que se deja amar y que aprende a amar.

Amén

Sábado, 14 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

A veces no puedo evitar sentirme moralmente superior, comparando continuamente lo que yo hago con lo que hacen los demás en mi comunidad. En otras ocasiones logro conectar con humildad con la debilidad de mi imperfección, y de esta manera también conecto con la imperfección de los demás, y puedo rezar por nosotros ante el Padre Bueno.

¿Estoy asombrada o escandalizada por esta parábola?

¿Descubro un fariseo y un publicano en mi corazón también?

Sábado, 14 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, dame luz para reconocer las raíces de mi orgullo y fuerza para elegir la humildad que abre encuentro. Gracias por las veces en que mi corazón sabe hacerse pequeño. Que, como el publicano, pueda repetir cada día: “Dios mío, ten misericordia de mí en mi fragilidad”, y aprender a mirar a otros con ternura y fraternidad.

Semana 4

Abre los ojos,

su luz te acompaña
Marzo

20

19

21

18

17

15

16

Domingo, 15 de marzo de 2026

tu luz

ilumina nuestro camino
Jn 9, 1-41

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?». Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios. Tenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo». Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: «Vete, lávate en la piscina de Siloé» (que quiere decir Enviado). Él fue, se lavó y volvió ya viendo.

Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: «¿No es éste el que se sentaba para mendigar?». Unos decían: «Es él». «No, decían otros, sino que es uno que se le parece». Pero él decía: «Soy yo». Le dijeron entonces: «¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?». Él respondió: «Ese hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: ‘Vete a Siloé y lávate’. Yo fui, me lavé y vi». Ellos le dijeron: «¿Dónde está ése?». El respondió: «No lo sé».

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Domingo, 15 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

El ciego de nacimiento representa a toda esa persona que, sin culpa propia, vive en oscuridades que no comprende. En este pasaje Jesús lo mira con compasión, no le pregunta nada, simplemente actúa y abre un camino hacia la luz. Este milagro provoca resistencia en aquellos que no quieren dejarse sorprender por Dios, como son los fariseos, los cuales por aferrarse se ciegan más. El ciego, en cambio, avanza siguiendo el camino que le muestra Jesús, primero lo reconoce como un hombre, luego como un profeta y finalmente como Señor

El ciego de nacimiento representa a toda esa persona que, sin culpa propia, vive en oscuridades que no comprende. En este pasaje Jesús lo mira con compasión, no le pregunta nada, simplemente actúa y abre un camino hacia la luz. Este milagro provoca resistencia en aquellos que no quieren dejarse sorprender por Dios, como son los fariseos, los cuales por aferrarse se ciegan más. El ciego, en cambio, avanza siguiendo el camino que le muestra Jesús, primero lo reconoce como un hombre, luego como un profeta y finalmente como Señor

Domingo, 15 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, luz del mundo, hoy vengo a ti con mis sombras y mis cegueras. Tú conoces aquello que me cuesta ver con claridad, las heridas que nublan mi corazón y los miedos que oscurecen mis pasos. Toca mis ojos interiores y devuélveme la luz que necesito para vivir con verdad. Enséñame a mirar como tú miras: con misericordia, comprensión y paciencia. Líbrame del juicio fácil, de los prejuicios y de la dureza que no deja espacio a lo nuevo. Que tu palabra ilumine mis decisiones y tu presencia transforme mis pensamientos. Como el ciego curado, quiero reconocer tu paso por mi vida y ser testigo sencillo y humilde de tu amor. Ilumina mi casa, mi familia y mis relaciones. Haz que tu luz abra caminos donde yo solo veo obstáculos, y renueve mi interior para caminar siempre hacia ti.

Gracias, Jesús, porque sigues acercándote a quienes viven en alguna oscuridad. Gracias porque tu luz no humilla, sino que sana; no acusa, sino que libera; no obliga, sino que invita. Aquí estoy, Señor: ilumíname.

Domingo, 15 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

El día de hoy plantéate estas preguntas:

¿En qué parte de mi vida necesito luz?

¿Hay una verdad que evito mirar?

¿Me aferro a mis propias certezas?

¿Dejo que Jesús ilumine mi camino?

Permite que su mirada compasiva toque tu interior y te muestre un camino nuevo.

Domingo, 15 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Jesús, luz del mundo, abre mis ojos y mi corazón. Ilumina mis decisiones, mis pensamientos y mis pasos. Que tu verdad me transforme y me guíe cada día.

Amén.

Lunes, 16 de marzo de 2026

la fe

crece al confiar
Jn 4, 43-54

En aquel tiempo, salió Jesús de Samaría para Galilea. Jesús mismo había atestiguado: «Un profeta no es estimado en su propia patria». Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: «Si no veis signos y prodigios, no creéis».

El funcionario insiste: «Señor, baja antes de que se muera mi niño». Jesús le contesta: «Anda, tu hijo vive». El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron: «Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre». El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

Lunes, 16 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

En este pasaje vemos a un padre desesperado que acude a Jesús movido por el amor a su hijo. Jesús acoge la fe del hombre, aunque imperfecta en un inicio, y la hace crecer. No necesita acompañarlo físicamente, sino que con su palabra basta, ya que el funcionario confía, da el paso de regresar a casa sin garantía más que la voz de Jesús, y en ese acto humilde es su fe que se convierte en encuentro profundo. La señal no solo sana al hijo, sino que transforma a toda la familia y todos creen.

Así obra Dios también en nosotros, cuando nos atrevemos a tomar en serio su palabra, incluso sin verlo todo claro, descubrimos que su amor ya está actuando. Hoy se nos invita a pensar en nuestra fe, a reconocer las señales que Dios siembra en nuestro camino y a confiar con sencillez. La fe crece cuando caminamos apoyados en la fidelidad de Jesús, que nunca abandona. Él sigue diciendo “tu hijo vive”, es decir “tu corazón vive”.

Lunes, 16 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, hoy me acerco a ti como aquel padre que buscaba vida para su hijo. Conozco mis miedos, mis dudas y mis límites, pero también sé que tu palabra es capaz de levantar lo que parece perdido. Te presento mis necesidades, mis afectos, mis preocupaciones y a las personas que amo. Te ruego que pronuncies sobre cada una de ellas tu palabra de vida. Dame la gracia de confiar incluso cuando no veo señales inmediatas, y de caminar sostenido solo por tu fidelidad. Fortalece mi fe para que sea un testimonio que transforme también a quienes me rodean. Que tu presencia renueve mi casa, mi interior y mis decisiones de cada día. Gracias, Señor, porque sigues obrando en silencio y con ternura.

Amén.

Lunes, 16 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Hoy puedes preguntarte:

• ¿Qué palabra de Jesús necesito creer de verdad?

• ¿Con qué situación de mi vida debería dar un paso confiado?

Deja que su voz ilumine tu mente y serene tu corazón.

Lunes, 16 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre, aumenta mi fe dándome luz con tu Palabra. Haz que confíe siempre en tu amor, que nunca falla, iluminando mi camino y mi creer.

Amén.

Martes, 17 de marzo de 2026

Levantarme y caminar

hacia la luz
Jn 5, 1-3.5-16

Era el día de fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la Probática, una piscina que se llama en hebreo Betsaida, que tiene cinco pórticos. En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua. Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: «¿Quieres curarte?». Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo». Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda». Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Pero era sábado aquel día. Por eso los judíos decían al que había sido curado: «Es sábado y no te está permitido llevar la camilla». Él le respondió: «El que me ha curado me ha dicho: ‘Toma tu camilla y anda’». Ellos le preguntaron: «¿Quién es el hombre que te ha dicho: ‘Tómala y anda?’». Pero el curado no sabía quién era, pues Jesús había desaparecido porque había mucha gente en aquel lugar. Más tarde Jesús le encuentra en el Templo y le dice: «Mira, estás curado; no peques más, para que no te suceda algo peor». El hombre se fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había curado. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.

Martes, 17 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

En Betesda había muchos enfermos esperando una señal, pero Jesús se fija en uno que llevaba años paralizado. No le pregunta por su pasado ni por sus méritos, sino algo muy sencillo y profundo: “¿Quieres ser sano?”. Buscar la luz no es solo desear que algo cambie, sino abrir el corazón a la acción de Jesús. El paralítico estaba acostumbrado a esperar, a depender de otros, a pensar que siempre llegaría tarde. Jesús rompe esa lógica y le invita a levantarse ahora, le invita a actuar. La luz de Cristo no nos deja donde estamos, nos pone en movimiento.

A veces preferimos la comodidad de la oscuridad conocida, pero Jesús nos llama a confiar en su palabra. Incluso cuando otros critican o no entienden, Él sigue actuando. Ser buscadores de la luz es reconocer que Jesús nos mira, nos sana y nos envía a caminar en una vida nueva.

Martes, 17 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, hoy me pongo ante Ti tal como soy, con mis miedos, mis heridas y mis parálisis. Muchas veces, como el hombre de Betesda, me acostumbro a esperar, a pensar que siempre llego tarde y que no soy capaz de cambiar. Tú me miras con amor y me preguntas si quiero ser sanado de verdad. Hoy quiero decirte que sí, aunque a veces me cueste confiar. Dame un corazón abierto para escuchar tu voz y la valentía para creer en tu palabra. Ayúdame a levantarme, a soltar aquello que me ata y a caminar hacia la vida nueva que Tú me regalas. Ilumina mis decisiones y mi camino, para que no tenga miedo de salir de la comodidad ni de la oscuridad.

Hazme buscador constante de tu luz, capaz de reconocerte en lo sencillo y en lo cotidiano. Que, sanado por Ti, viva reflejando tu luz en los demás.

Amén.

Martes, 17 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Hago silencio y respiro hondo. Me coloco ante Jesús y dejo que su mirada se cruce con la mía. Escucho cómo me pregunta:

“¿Quieres ser sano?

¿Qué me paraliza?

¿De qué huyo?

Confío en su palabra que me dice: “Levántate”. Desde el silencio, decido abrir mi corazón a su luz y caminar con Él.

Martes, 17 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Gracias, Señor Jesús, porque me miras, me llamas y no te cansas de esperarme. Que tu luz me acompañe cada día y me dé fuerza para levantarme, confiar y caminar según tu voluntad. Ayúdame a vivir como buscador de tu luz y a reflejar tu amor en todo lo que haga.

Amén.

Miércoles, 18 de marzo de 2026

escuchar a jesús

es pasar de la muerte a la vida
Jn 5, 17-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo» Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios. Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: «En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace Él, eso también lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que Él hace.

Y le mostrará obras aún mayores que estas, para que os asombréis. Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida. «En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio. Y no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado».

Miércoles, 18 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Después de sanar al paralítico, Jesús revela quién es realmente: el Hijo que actúa unido al Padre. No habla solo de milagros, sino de vida verdadera. En este pasaje, Jesús nos invita a escuchar su voz, porque en ella hay luz y salvación, en ella está Dios. No se trata solo de oír con los oídos, sino de acoger su palabra con fe. La verdadera oscuridad no es la enfermedad, sino vivir sin escuchar a Dios.

La Cuaresma es un tiempo para afinar el oído del corazón y dejar que la voz de Jesús nos despierte. Él nos llama a salir de la muerte interior —del pecado, de la indiferencia, del egoísmo— para vivir como hijos de la luz. Buscar la luz es creer en Jesús, confiar en Él y dejar que su palabra transforme nuestra manera de vivir. Quien escucha y cree, ya empieza a vivir la vida eterna aquí y ahora.

Miércoles, 18 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús, hoy me hablas y me invitas a escucharte de verdad. Muchas veces oigo tu Palabra, pero no siempre la dejo entrar en mi corazón. Me distraigo, me cierro, o me conformo con una fe superficial. Hoy quiero abrir mi interior a tu voz, porque sé que en ella hay vida. Ayúdame a creer en Ti, a confiar en lo que dices, y a dejar que tu Palabra ilumine mis decisiones.

Sácame de mis muertes interiores y llévame a la vida nueva que solo Tú puedes dar. Que no viva en la oscuridad del miedo o del pecado, sino como hijo de la luz. Enséñame a escuchar al Padre a través de Ti y a vivir unido a su voluntad.

Amén.

Miércoles, 18 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Respiro de manera pausada y consciente. Escucho a Jesús que me habla con amor. Dejo que su voz atraviese mis ruidos y resistencias. Me pregunto:

¿estoy escuchando de verdad?

Decido abrir el corazón y confiar. Vuelvo a leer el evangelio escuchando con el corazón.

Miércoles, 18 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Gracias, Jesús, porque tu Palabra me da vida y me ilumina. Ayúdame a escucharte cada día, a caminar unido al Padre, y a reflejar tu amor en el mundo.

Amén.

Jueves, 19 de marzo de 2026

confiar

y actuar desde el silencio
Mt 1,16.18-21.24a

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo. La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto.

Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados». Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado.

Jueves, 19 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

José aparece en el Evangelio como un hombre discreto, sin palabras ni protagonismos. No habla, no se defiende, no se justifica. Simplemente escucha, discierne y actúa. Su grandeza no está en lo extraordinario, sino en la fidelidad silenciosa con la que afronta una situación que no comprende del todo. Ante el desconcierto y el dolor, José elige no dañar. Decide proteger la vida que crece y a la mujer que ama, incluso cuando su corazón está lleno de preguntas. Es un hombre justo porque pone a la persona por delante de la ley, la misericordia por delante del juicio.

Dios se le revela en sueños, en el silencio, cuando José ya ha tomado una decisión desde la bondad. No recibe explicaciones completas, solo una invitación a confiar. Y José confía. Se fía de Dios y traduce esa confianza en un gesto concreto: acoger, cuidar, asumir una responsabilidad que no había buscado. Este evangelio nos invita a una fe sencilla y valiente: escuchar en medio de la confusión, actuar con justicia discreta y dejar que Dios transforme nuestros miedos en camino de vida.

Jueves, 19 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, enséñame a vivir como José, sin buscar reconocimiento ni explicaciones completas. Cuando la vida no encaja y no entiendo lo que sucede, regálame un corazón justo, capaz de cuidar sin herir y de amar sin imponer. Dame silencio interior para escuchar tu voz, valentía para confiar y humildad para obedecer aunque no tenga todas las respuestas.

Que sepa proteger la vida frágil, acoger lo inesperado y responder con gestos concretos a lo que tú me confías. Hazme fiel en lo pequeño, disponible en lo cotidiano y abierto a tu acción en medio de mis dudas.

Amén.

Jueves, 19 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿En qué situaciones me cuesta confiar y soltar el control?

¿Desde dónde tomo mis decisiones: desde el miedo o desde el cuidado del otro?

Dios también habla en el silencio: ¿qué me está pidiendo hoy?

Jueves, 19 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, como José, quiero confiar y hacer lo que me pides. Acompáñame para vivir con sencillez, justicia y fidelidad.

Amén.

Viernes, 20 de marzo de 2026

cada proceso tiene su tiempo,

y no todo se puede forzar
Jn 7, 1-2.10.14.25-30

En aquel tiempo, Jesús estaba en Galilea, y no podía andar por Judea, porque los judíos buscaban matarle. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas. Después que sus hermanos subieron a la fiesta, entonces Él también subió no manifiestamente, sino de incógnito.

Mediada ya la fiesta, subió Jesús al Templo y se puso a enseñar. Decían algunos de los de Jerusalén: «¿No es a ése a quien quieren matar? Mirad cómo habla con toda libertad y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido de veras las autoridades que éste es el Cristo? Pero éste sabemos de dónde es, mientras que, cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es». Gritó, pues, Jesús, enseñando en el Templo y diciendo: «Me conocéis a mí y sabéis de dónde soy. Pero yo no he venido por mi cuenta; sino que me envió el que es veraz; pero vosotros no le conocéis. Yo le conozco, porque vengo de Él y Él es el que me ha enviado». Querían, pues, detenerle, pero nadie le echó mano, porque todavía no había llegado su hora.

Viernes, 20 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Jesús es consciente de las amenazas, de las críticas y de la incomprensión que le rodean, pero no actúa desde el miedo ni desde la prisa. Sabe esperar, porque confía en el proyecto del Padre. Este Evangelio nos recuerda que no todo en la vida se resuelve de inmediato y que muchas veces el crecimiento personal, las decisiones importantes y la fe necesitan silencio, tiempo y paciencia.

Como jóvenes, vivimos rodeados de expectativas: tener claro el futuro, triunfar pronto, demostrar constantemente quiénes somos. Sin embargo, Jesús nos enseña que no hay que adelantarse a los acontecimientos ni vivir comparándonos con los demás. Confiar en los tiempos de la vida es confiar en que Dios sigue actuando incluso cuando parece que nada se mueve.

Viernes, 20 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor, en medio de mis dudas y mis miedos, en medio de mis ganas de tenerlo todo claro, te pido que me ayudes a confiar. Enséñame a no vivir desde la ansiedad, a soltar el control que a veces me pesa, y a creer, de verdad, que cada etapa de mi vida tiene un sentido en Ti.

Amén.

Viernes, 20 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Detente un momento y piensa:

¿Qué situación de tu vida te genera impaciencia o frustración?

¿Estás intentando forzar algo que aún necesita tiempo para madurar?

Viernes, 20 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, dame la serenidad para aceptar los tiempos de mi vida, la fe para no rendirme y la confianza para seguir caminando contigo, incluso cuando no entiendo el rumbo.

Amén.

Sábado, 21 de marzo de 2026

la coherencia

da credibilidad a las palabras
Jn 7, 40-53

En aquel tiempo, muchos entre la gente, que habían escuchado a Jesús, decían: «Éste es verdaderamente el profeta». Otros decían: «Éste es el Cristo». Pero otros replicaban: «¿Acaso va a venir de Galilea el Cristo? ¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?».

Se originó, pues, una disensión entre la gente por causa de Él. Algunos de ellos querían detenerle, pero nadie le echó mano. Los guardias volvieron donde los sumos sacerdotes y los fariseos. Estos les dijeron: «¿Por qué no le habéis traído?». Respondieron los guardias: «Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre». Los fariseos les respondieron: «¿Vosotros también os habéis dejado embaucar? ¿Acaso ha creído en Él algún magistrado o algún fariseo? Pero esa gente que no conoce la Ley son unos malditos». Les dice Nicodemo, que era uno de ellos, el que había ido anteriormente donde Jesús: «¿Acaso nuestra Ley juzga a un hombre sin haberle antes oído y sin saber lo que hace?». Ellos le respondieron: «¿También tú eres de Galilea? Indaga y verás que de Galilea no sale ningún profeta». Y se volvieron cada uno a su casa.

Sábado, 21 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Las palabras de Jesús impactan porque nacen de una vida auténtica. No habla para agradar ni para impresionar, sino desde la verdad. Por eso, incluso quienes dudan de Él reconocen que hay algo distinto en su manera de expresarse. Este Evangelio nos interpela directamente como jóvenes: no basta con decir que creemos, que defendemos unos valores o que buscamos justicia si nuestra vida no acompaña esas palabras.

En un mundo lleno de mensajes, opiniones y redes sociales, la coherencia se ha convertido en un verdadero signo de autenticidad. Jesús nos invita a alinear lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos, aunque eso implique ir contracorriente o no encajar siempre.

Sábado, 21 de marzo de 2026

ORACIÓN

Jesús, quiero aprender de Ti y dejar que tu ejemplo guíe mi vida. Ayúdame a vivir con coherencia, a unir lo que creo, lo que digo y lo que hago. No permitas que esconda mi fe ni que renuncie a mis valores por miedo o comodidad. Dame la valentía de comunicar desde la verdad, con respeto y amor, incluso cuando no sea lo más fácil.

Amén.

Sábado, 21 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Revisa tus palabras y tus gestos cotidianos:

¿Reflejan lo que realmente eres y crees?

¿Hay algo en tu vida que necesite más coherencia y verdad?

Sábado, 21 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, que mi vida sea un reflejo sincero de lo que creo, que mis palabras construyan y que mis actos hablen de Ti incluso cuando guardo silencio.

Amén.

Semana 5

Renacer en el Espíritu

estrenar nueva Vida
Marzo

27

26

28

25

24

22

23

Domingo, 22 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Domingo, 22 de marzo de 2026

yo soy la resurreCción

y la vida
Jn 11, 1-45

En aquel tiempo, había un cierto enfermo, Lázaro, de Betania, pueblo de María y de su hermana Marta. María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro era el enfermo.

Las hermanas enviaron a decir a Jesús: «Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo». Al oírlo Jesús, dijo: «Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella». Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, permaneció dos días más en el lugar donde se encontraba. Al cabo de ellos, dice a sus discípulos: «Volvamos de nuevo a Judea». Le dicen los discípulos: «Rabbí, con que hace poco los judíos querían apedrearte, ¿y vuelves allí?». Jesús respondió: «¿No son doce las horas del día? Si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si uno anda de noche, tropieza, porque no está la luz en él». Dijo esto y añadió: «Nuestro amigo Lázaro duerme; pero voy a despertarle». Le dijeron sus discípulos: «Señor, si duerme, se curará». Jesús lo había dicho de su muerte, pero ellos creyeron que hablaba del descanso del sueño. Entonces Jesús les dijo abiertamente: «Lázaro ha muerto, y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis. Pero vayamos donde él». Entonces Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con Él».

Domingo, 22 de marzo de 2026

yo soy la resurreción

y la vida
Jn 11, 1-45

Dicho esto, fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído: «El Maestro está ahí y te llama». Ella, en cuanto lo oyó, se levantó rápidamente, y se fue donde Él. Jesús todavía no había llegado al pueblo; sino que seguía en el lugar donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con María en casa consolándola, al ver que se levantaba rápidamente y salía, la siguieron pensando que iba al sepulcro para llorar allí.

Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verle, cayó a sus pies y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto». Viéndola llorar Jesús y que también lloraban los judíos que la acompañaban, se conmovió interiormente, se turbó y dijo: «¿Dónde lo habéis puesto?». Le responden: «Señor, ven y lo verás». Jesús se echó a llorar. Los judíos entonces decían: «Mirad cómo le quería». Pero algunos de ellos dijeron: «Este, que abrió los ojos del ciego, ¿no podía haber hecho que éste no muriera?». Entonces Jesús se conmovió de nuevo en su interior y fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía puesta encima una piedra. Dice Jesús: «Quitad la piedra». Le responde Marta, la hermana del muerto: «Señor, ya huele; es el cuarto día». Le dice Jesús: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?». Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. Ya sabía yo que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho por estos que me rodean, para que crean que tú me has enviado». Dicho esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal fuera!». Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dice: «Desatadlo y dejadle andar». Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en Él.

Domingo, 22 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

El evangelio de hoy nos presenta un encuentro inusual. Dos amigas de Jesús le avisan que su hermano está a punto de morir y, cuando Él llega, Lázaro ya ha fallecido. Es una escena extraña: un funeral, un ambiente cargado de dolor. Sin embargo, Dios es Dios y sabe hacer brotar vida incluso en medio de la muerte. Jesús ama profundamente a Lázaro y a sus hermanas; son sus amigos, y Él les devuelve la vida de maneras que a veces resultan inesperadas. Ellos experimentaron de forma real lo que Jesús afirma sobre sí mismo: “Yo soy la resurrección y la vida”. Junto con Marta, también nosotros estamos invitados a decir: “Sí, Señor, creo que tú eres la resurrección y la vida”.

En mi propia vida he experimentado esa fuerza de Jesús que transforma situaciones que parecen muertas en oportunidades de vida. Durante un tiempo colaboré en la pastoral juvenil de una parroquia. El grupo funcionaba muy bien, pero ciertos chismes y malentendidos generaron tensiones en el consejo parroquial. Tras varios desacuerdos, se decidió que otra persona acompañara a los jóvenes, algo que ellos no deseaban. Para mí fue una experiencia de muerte. Sin embargo, al ver que nadie atendía a los adolescentes, hablé con el párroco y me permitió trabajar con ellos. Ese grupo se convirtió en una de las experiencias más significativas y llenas de vida que he tenido. Dios sabe sacar vida de aquello que parece perdido.

Domingo, 22 de marzo de 2026

ORACIÓN

Dios de amor eterno, que en tu Hijo Jesucristo nos has llamado a la amistad y nos has mostrado el poder de tu vida que vence toda muerte, escucha la súplica de tu pueblo. Así como revelaste en la resurrección de Lázaro que eres Padre y que todos somos tus hijos, concédenos acoger este misterio con corazón dócil y confiado. Haz que, fortalecidos por la cercanía de tu Hijo, que nos eleva a la dignidad de amigos, vivamos unidos como verdaderos hermanos y participemos plenamente de tu vida.

Derrama sobre nosotros tu Espíritu para que, allí donde haya desconsuelo, división o cansancio, sepamos sembrar esperanza con gestos de misericordia y palabras que restauran. Que nuestra fe en Cristo, resurrección y vida, transforme nuestro modo de mirar y de actuar, y que, sostenidos por tu amor, seamos signos de tu presencia en medio del mundo.

Domingo, 22 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Reflexiona:

• ¿Qué situaciones de mi vida he sentido como “muertas” o sin salida, y cómo he visto —o cómo deseo ver— la acción de Dios transformándolas en vida?

• ¿Qué me impide reconocer y afirmar, como Marta, que Jesús es realmente “la resurrección y la vida” en mi propia historia?

¿Qué amistades, servicios o experiencias han sido para mí fuente de vida inesperada, y cómo puedo agradecerlas y seguir abriéndome a ellas?

Domingo, 22 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Dios de amor, que en tu Hijo nos llamas amigos y nos revelas que eres Padre y nosotros, tus hijos, hermanos entre nosotros, concédenos participar de tu vida y sembrar esperanza donde haya desánimo o división. Que, sostenidos por Cristo, resurrección y vida, seamos testigos fieles de tu presencia en el mundo.

Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Lunes, 23 de marzo de 2026
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Lunes, 23 de marzo de 2026

jesús nos levanta

y nos hace nacer de nuevo
Jn 8, 1-11

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: – «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: – «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: – «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?». Ella contestó: – «Ninguno, Señor». Jesús dijo: – «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

Lunes, 23 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: – «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: – «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?». Ella contestó: – «Ninguno, Señor». Jesús dijo: – «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

Nuestro mundo no necesita más juicios: necesita manos limpias de piedras y llenas de justicia, ternura y compromiso. Seguir a Jesús es ponernos de parte de las víctimas, defender la dignidad de los últimos, compartir la vida y los bienes, apostar por una educación que libere y abra futuro. No basta con palabras: hacen falta gestos.

Lunes, 23 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús, queremos ponernos en tu presencia con corazón humilde y disponible. Tú conoces nuestras sombras, nuestras heridas y contradicciones. También conoces nuestros deseos más profundos de vivir en la verdad, en la justicia y en el amor. Hoy te ofrecemos lo que somos, sin máscaras ni piedras en las manos. Enséñanos a mirar el mundo con tus ojos: a reconocer el dolor de los que sufren en silencio, de quienes son juzgados y descartados a consecuencia de la violencia y de la guerra; de los niños y jóvenes que no tienen oportunidades para soñar ni estudiar, de tantas mujeres y familias golpeadas por la indiferencia y la injusticia.

Haznos constructores de paz y puentes, no de barreras. Danos la valentía de comprometernos con los más vulnerables, de reconocer su dignidad y de caminar en fraternidad para transformar las realidades que generan pobreza, desigualdad, exclusión y violencia. María, Buena Madre, acompáñanos en este camino y ayúdanos a vivir con sencillez, cercanía y espíritu de familia, como quiso Marcelino, dando respuestas adecuadas a los problemas de los niños y jóvenes.

Amén.

Lunes, 23 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Haz silencio y colócate bajo la mirada de Jesús. Imagina que Él se acerca sin piedras en las manos, con misericordia para ti. Pregúntate:

¿Qué heridas, miedos o culpas necesito poner en sus manos hoy?

¿A quién he juzgado o herido con mi forma de mirar o hablar?

Pide un corazón libre para perdonarte y perdonar. Deja que su Palabra te levante y escucha qué paso concreto te invita a dar en favor de alguien que sufre.

Lunes, 23 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, gracias por tu mirada que sana y levanta. Danos un corazón misericordioso, libre de piedras y dispuesto a amar. Que sepamos perdonar, pedir perdón y acercarnos a quienes sufren con gestos concretos de solidaridad y esperanza. María, Buena Madre, acompáñanos en el camino y enséñanos a construir fraternidad cada día.

Amén.

Martes, 24 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Martes, 24 de marzo de 2026

"yo soy"

y nos hace nacer de nuevo
Jn 8, 21-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Yo me voy y me buscaréis, y moriréis por vuestro pecado. Donde yo voy no podéis venir vosotros». Y los judíos comentaban: «¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”?». Y él les dijo: «Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados: pues, si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestros pecados». Ellos le decían: «¿Quién eres tú?».

Jesús les contestó: «Lo que os estoy diciendo desde el principio. Podría decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él». Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre. Y entonces dijo Jesús: «Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que “Yo soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada». Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.

Martes, 24 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Nuestro “Yo soy” todavía nace del yo, mí, conmigo. Estamos lejos de la plenitud humana que Jesús mostró. Él es uno con el Padre; nosotros seguimos en camino, aprendiendo a dejar atrás las máscaras y a vivir en sencillez. Ese camino, sin embargo, es esperanza. Aspiramos a que un día, al decir “Yo soy”, no tengamos que añadir nada más. Que nuestras palabras y nuestras acciones sean testimonio suficiente. Que en nosotros se reconozca la huella del Padre. María nos enseña a guardar y ofrecer en silencio. Marcelino Champagnat nos inspira a amar y servir con corazón grande y con alegría. Unidos a ellos, caminamos hacia la plenitud del “Yo soy” que refleja la gracia de Dios.

Normalmente, cuando nos preguntan “¿Quién eres?”, respondemos: “Yo soy…” seguido de un nombre, un título, una función. A veces lo decimos esperando reconocimiento o privilegio, como si nuestra identidad dependiera de lo que hacemos o de cómo los demás nos valoran. Jesús, en cambio, simplemente dijo: “Yo soy.” Sin añadidos, sin títulos, sin funciones. Solo plenitud. Su “Yo soy” revela que todo en Él viene del Padre: lo que hace, lo que dice, lo que es. No necesita calificativos, porque sus obras hablan por sí mismas y su vida es transparencia del amor divino.

Martes, 24 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús, Tú que dijiste simplemente “Yo soy”, enséñanos a vivir en la plenitud que nace del Padre, con la sencillez y humildad de María, madre y primera discípula, que guardaba todo en su corazón y lo ofrecía en silencio. Líbranos de los títulos y de las máscaras, de los “yo, mí y conmigo” que nos alejan de Ti. Haz que nuestras palabras y acciones manifiesten tu amor y tu verdad, como signos discretos de tu presencia en el mundo. Que el ejemplo de San Marcelino Champagnat nos inspire a amar con corazón sin fronteras, a servir con alegría y fraternidad, y a caminar juntos como familia, donde cada gesto revele tu ternura.

Haznos cercanos a los pequeños y a los que están en las periferias, y compañeros de quienes buscan esperanza y el sentido de vida. Que al decir “Yo soy”, sea reflejo de tu presencia en nosotros, unidad con el Padre y humilde expresión de tu amor que transforma.

Amén.

Martes, 24 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Lee lentamente estas palabras: “Yo soy.” (Jn 8,58)

• Repite la frase varias veces, dejando que resuene en tu interior. • Pregúntate: ¿qué significa para mí que Jesús no añada nada más (después de decir “Yo soy”)?

Reflexión personal:

• Contrasta: ¿Cómo respondo yo cuando me preguntan “Quién eres”? • Reconoce: ¿Qué títulos, funciones o máscaras suelo añadir a mi “Yo soy”? • Acoge: ¿Qué parte de mí todavía busca reconocimiento o privilegio?

Martes, 24 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, enséñame a vivir unido al Padre, con la sencillez de María. Que mi «yo soy» refleje tu amor sin títulos ni máscaras. Hazme cercano a los pequeños, testigo de tu amor incondicional. Que el ejemplo de San Marcelino Champagnat me inspire a servir a los demás con autenticidad, sin esperar nada a cambio, salvo darte gloria a ti.

Amén.

Miércoles, 25 de marzo de 2026

Decir sí

y confiar la vida
Lc 1,26-38

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.

Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

Miércoles, 25 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

La Anunciación nos sitúa ante uno de los diálogos más decisivos del Evangelio. Dios no irrumpe imponiéndose, sino que se acerca con respeto, pide permiso y espera una respuesta libre. María no es una figura idealizada y ajena a la realidad: se turba, pregunta, discierne. Su fe no es ingenua, es una fe pensada, atravesada por preguntas y sostenida por la confianza. El anuncio del ángel descoloca todos sus planes. Nada será como lo había imaginado. Y, sin embargo, María no huye ni se encierra en el miedo. Escucha, acoge la Palabra y se abre a una promesa que la supera. Su “sí” no nace de tenerlo todo claro, sino de fiarse de Dios incluso sin entenderlo todo.

La respuesta de María inaugura un modo nuevo de vivir la fe: dejar espacio para que Dios actúe, permitir que su proyecto tome carne en nuestra vida concreta. En su sencillez, María se convierte en lugar de encuentro entre Dios y la humanidad. Este evangelio nos invita a revisar nuestros propios miedos, resistencias y preguntas. Dios sigue llamando hoy, esperando un “hágase” humilde y valiente que permita a la vida abrirse paso.

Miércoles, 25 de marzo de 2026

ORACIÓN

Dios de la vida, como María, a veces me turban tus llamadas y me cuesta comprender lo que me pides. Enséñame a escuchar sin cerrarme, a preguntar sin desconfiar y a abrir el corazón cuando tu palabra rompe mis seguridades. Dame la fe sencilla de María, capaz de confiar cuando el camino se vuelve incierto y el futuro no está claro.

Que no me paralice el miedo ni me encierre en mis planes, sino que aprenda a decir “hágase” desde la libertad, la esperanza y el amor. Haz de mi vida un espacio disponible para que tu Espíritu actúe y para que la vida, en todas sus formas, sea acogida y cuidada.

Amén.

Miércoles, 25 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Reflexiona:

• ¿Qué anuncio de Dios me cuesta acoger hoy?

• ¿Dónde siento miedo o resistencia ante lo que no controlo?

María enseña a confiar sin tener todas las respuestas: ¿a qué “sí” me invita hoy la vida?

Miércoles, 25 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, como María, quiero confiar en tu palabra. Dame un corazón disponible para acoger tu proyecto y dejar que la vida florezca en mí.

Amén.

Canción Dijiste Sí - Anunciación y Luispo

Jueves, 26 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Jueves, 26 de marzo de 2026

glorificar al padre

para sembrar esperanza
Jn 8, 51-59

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre». Los judíos le dijeron: «Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?».

Jesús contestó: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría». Los judíos le dijeron: «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy». Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

Jueves, 26 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús revelando su identidad divina: “Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy»” (Jn 8, 58) El “Yo soy” nos enlaza tanto al Éxodo, donde Dios se presenta a Moisés, como al Génesis, cuando estable la alianza con Abrahán (primera lectura de hoy). La expresión “Yo soy”, repetida en Juan, es la constatación de la presencia de Dios en nuestra vida, como lo fue para los Patriarcas y para el pueblo de Israel. Su presencia es la oportunidad de reconocerlo en nuestro camino cuaresmal. Su cercanía inspira nuestras decisiones y nos anima con esperanza.

Además, Jesús añade que la gloria auténtica es la del Padre: “Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre” (Jn 8, 54). Esta enseñanza cuestiona algunas prácticas pastorales centradas en el éxito personal, la aprobación o la visibilidad. Por tanto, discernir cada día la verdadera gloria y asegurar que la comunidad glorifica al Padre con una fe auténtica es necesario. Glorificar a Dios no reduce nuestra dignidad, hace florecer nuestra vida. Cuaresma es el tiempo privilegiado para volver al corazón y recordar que en Él vivimos, nos movemos y existimos.

Jueves, 26 de marzo de 2026

ORACIÓN

Padre Amado, ante tu Presencia me dispongo para agradecerte, alabarte, y ofrecerte mi vida. Abre mi mente y mi corazón para acoger tu Palabra alegrarme en Ti, como cuando Abrahán vio el día del Señor y exultó. Que este espacio de oración sea un acto sencillo de glorificación reconociéndote en mi vida, el “Yo Soy” que me sostiene. Padre Bueno, reconozco que a veces hay enfriamiento en mi corazón, parecería que busco mi propia gloria olvidando que la tuya me da auténtico calor. Me duele y entristece sentir la división interna y no lograr ser fiel; te pido perdón porque no siempre permito que tu presencia me anime, me ilumine y me avive el corazón.

Padre Fiel, dame la gracia de guardar la Palabra de Jesús reconociendo tu presencia cotidiana. Enséñame a buscar tu gloria en cada una de mis decisiones, de nuestras celebraciones y de nuestra vida comunitaria. Envía tu Espíritu para que transforme mis intenciones y me haga servir con autenticidad. Padre Misericordioso, que este camino cuaresmal nos conceda redescubrir en Ti la fuerza para ser sembradores de esperanza en este mundo turbulento y fragmentado. Que la fraternidad, la solidad y la profundidad de fe renueven nuestras vidas. Gracias por tu presencia que anima, sostiene e impulsa.

Amén.

Jueves, 26 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Cada día es una nueva oportunidad para regresar nuestra mirada al Padre, acoger la Palabra de Jesús y glorificarlo con autenticidad.

La coherencia y la fidelidad cristiana pueden incomodar en contextos que privilegian la glorificación personal y descuidan la dignidad de los otros.

Por eso, cuidemos nuestras prácticas sacramentales y pastorales, para discernir con verdad y evitar aquello que nos aleja de la Presencia de Dios. Que nuestro corazón unido y lleno del Espíritu nos haga ser sembradores de esperanza.

Jueves, 26 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre de bondad, guía nuestro camino cuaresmal para que, revestidos de tu amor y, acogiendo diariamente tu Palabra, podamos glorificarte como los padres de la fe. Haznos reconocer tu presencia, que nos sostiene y nos renueva, siendo la fuente de nuestra esperanza en lo que emprendemos.

Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Viernes, 27 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Viernes, 27 de marzo de 2026

El Padre está en mí,

y yo estoy en el Padre
Jn 10, 31-42

En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó: «Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?». Los judíos le contestaron: «No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios».

Jesús les replicó: «¿No está escrito en vuestra ley: “Yo os digo: sois dioses”? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: “¡Blasfemas!” Porque he dicho: “Soy Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre». Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: «Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad». Y muchos creyeron en él allí

Viernes, 27 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Ambas lecturas nos recuerdan que Dios nunca abandona a sus mensajeros. Como Jesús y Jeremías, podemos encontrar consuelo y valor al saber que Dios camina con nosotros, incluso cuando la vida es difícil o injusta. Este mensaje es especialmente urgente para los niños privados de educación. En países como Mozambique, el conflicto y la pobreza impiden que miles de personas vayan a la escuela. De manera similar, en los barrios marginales de Manila, Filipinas, muchos niños y jóvenes no pueden estudiar porque la pobreza les obliga a trabajar para mantener a sus familias. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, mantienen fuertemente el deseo de aprender. Así como Dios está con los oprimidos, estamos llamados estar a su lado. Con nuestro apoyo, participamos en la obra de justicia de Dios y llevamos esperanza a quienes más la necesitan. Podemos ayudar proporcionando acceso a la educación y dando a los niños las oportunidades que necesitan para aprender, crecer y construir un futuro mejor.

En el Evangelio de hoy, Jesús es acusado de blasfemia, pero declara con valentía: «El Padre está en mí, y yo estoy en el Padre». Sus obras muestran esta verdad, revelando que Su vida fluye de la voluntad de Dios. Incluso bajo amenaza, Jesús permanece firme, demostrando que nada puede separarle de quien le envió. Jeremiah comparte esa misma confianza. Al verse rodeado de traición y hostilidad, encuentra su fuerza al saber que el Señor está a su lado como un poderoso protector. Aunque los enemigos buscan hacerle daño, Jeremías confía en que Dios defenderá a los inocentes y hará justicia a los oprimidos.

Viernes, 27 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor Dios, durante esta Cuaresma, vengo ante Ti con gratitud. Gracias por recordarme que siempre estás conmigo como estuviste con Jesús y Jeremías. En tiempos de duda y lucha, ayúdame a encontrar fuerza en Tu presencia. Como Jesús, recuérdame que nunca estoy solo. Eres mi valor, mi protector y mi guía. Mientras reflexiono durante esta temporada sagrada, enséñame a confiar en Tu justicia, incluso ante el rechazo, la traición o las dificultades. Como Jeremías, pongo mi vida y la de los oprimidos en tus manos, confiando en que me defenderás, protegerás y guiarás en cada desafío.

Señor, que esta Cuaresma profundice mi fe y abra mi corazón para actuar con amor y compasión. Ayúdame a apoyar a quienes lo necesitan, especialmente a niños y jóvenes privados de educación, compartiendo esperanza, oportunidad y cuidado. Que mis palabras y acciones reflejen Tu amor, y que trabaje por la justicia y la dignidad en el mundo, tal y como Tú me llamas a hacer. Te alabo y agradezco que seas mi fortaleza, mi refugio y mi poderoso defensor. En Ti encuentro paz, valor y esperanza.

En el nombre de Jesús, Amén.

Viernes, 27 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Respira hondo y busca un momento de tranquilidad.

Así como Jesús y Jeremías sabían que Dios siempre estaba con ellos, recuerda que nunca estás solo. Deja las distracciones y escucha a tu corazón. En esta quietud, escucha la guía suave de Dios, dándote fuerza y esperanza.

Confía en que Él camina con los oprimidos y te llama a actuar con amor y compasión. Permite este tiempo para renovar tu espíritu y sentirte conectado con Su presencia.

Viernes, 27 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Padre, durante esta época de Cuaresma, te damos gracias por estar siempre con nosotros, como lo estuviste con Jesús y Jeremías. Ayúdanos a confiar en tu guía en cada desafío. Fortalece nuestra fe, llena nuestros corazones de paz e inspíranos a actuar con amor y compasión, especialmente hacia quienes lo necesitan, para que podamos acercarnos a Ti.

Amén.

Sábado de Pasión, 28 de marzo de 2026
Vídeo Motivacional
Sábado de Pasión, 28 de marzo de 2026

guardará a su pueblo

como un pastor a su rebaño
Jn 11, 45-56

En aquel tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron: «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación».

Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: «Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera». Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos. Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos. Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban: «¿Qué os parece? ¿Vendrá a la fiesta?». Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo.

Sábado de Pasión, 28 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

En el evangelio de hoy, Caifás habla proféticamente anunciando que Jesús iba a morir "para reunir a los hijos de Dios dispersos". Con su muerte Jesús "paga el precio" de las divisiones, confrontaciones, lucha de intereses y pugnas de poder que ensombrecen el corazón humano y destruyen el don precioso de la fraternidad. En Jesús se cumple la profecía de Ezequiel (primera lectura) quien presenta a Dios como el pastor bondadoso que reúne su rebaño haciendo de la humanidad "una sola nación" que habitará la "tierra prometida".

El drama de la Pasión y Muerte, que nos preparamos a contemplar y vivir, es el rescate pagado para liberarnos del mal que nos habita y para purificarnos de nuestras transgresiones, haciéndonos dignos de sellar la "alianza eterna de paz" por la que podemos reconocernos como Familia de Dios, su Pueblo, su único rebaño. Por eso, con su resurrección, Jesús "convierte nuestra tristeza en gozo", como bellamente lo afirma el cántico de Jeremías, empleado hoy como salmo responsorial. Con cuanta razón proclamaremos durante la Vigilia Pascual: "Feliz culpa que mereció tal Redentor". Jesús, muerto y resucitado, nos convoca al Reino del Padre rompiendo toda muralla (social, racial, ideológica o cultural) que pueda dividirnos ¡La fraternidad restaurada es el fruto sazonado de la Pascua!

Sábado de Pasión, 28 de marzo de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús, amigo y hermano, tu vida entregada ha sido el precio invaluable para restaurar nuestra fraternidad. ¡Si realmente calculáramos su magnitud cuán fácil nos sería tender puentes antes que levantar muros! Transforma mi corazón para que en él no residan el egoísmo que aísla ni la indiferencia que retrae, que tu Amor inflame mi vida permitiendo a mis hermanos y hermanas, habitar mi corazón. Purifícame de los "ídolos, las acciones detestables y las transgresiones" que me encierran en mí mismo, libérame del individualismo y "haz de esta piedra de mis manos, una herramienta constructiva; cura su fiebre posesiva y ábrela al bien de mis hermanos."

Dame claridad para reconocer las barreras que levanto a mi alrededor, y fortaleza para desmontarlas. Adiestra mi sensibilidad ante quien sufre, permitiendo "que el corazón no se me quede desentendidamente frío." Pues solo así, al construir fraternidad proclamaremos ante el mundo, gozosamente, que en Ti somos uno con el Padre, y en Ti es posible ser un solo pueblo, el rebaño que Dios mismo pastorea.

Amén.

Sábado de Pasión, 28 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Mira atentamente a tu corazón para:

• identificar, como señala Ezequiel, los posibles "ídolos que lo contaminan": ¿a qué le doy prioridad en mi vida?

• dar nombre a las "acciones detestables" con las cuales, en ocasiones destruyo la fraternidad a mi alrededor: crítica mordaz, envidia, individualismo…

• valorar la presencia de los demás en mi vida: ¿quiénes me ayudan a sentir que hago parte de la Familia de Dios, su Pueblo, su único rebaño? ¿a quiénes debería acoger en mi corazón?

Sábado de Pasión, 28 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, con el precio de tu cuerpo inmolado y tu sangre derramada has restaurado la fraternidad universal y has abierto las puertas de la Casa del Padre, donde todos somos transformados, acogidos y bendecidos. Permítenos vivir ya en esta tierra, el gozo de reconocernos como hermanas y hermanos, alimentando la esperanza de vernos reunidos, en torno a Tu mesa, en la eternidad.

Amén

Semana 6

La calle de la amargura

nos conduce al triunfo de la vida
Marzo
Abril

31

29

30

Semana Santa
Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2026

El mesías fracasado

Mt 26, 14-27,66

En aquel tiempo uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?». Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

El primer día de los ácimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?». Él contestó: «Id a casa de Fulano y decidle: ‘El Maestro dice: mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos’». Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los doce. Mientras comían dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar». Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?». Él respondió: «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del Hombre se va como está escrito de Él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del Hombre!, más le valdría no haber nacido». Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?». Él respondió: «Así es»…

Pulsa sobre la imagen para leer el Evangelio completo:

Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Jesús, en su última cena, ratificó su proyecto de Dar Vida: - Dios es Amor, su designio es elevar al ser humano a la condición divina; nos divinizamos mediante la práctica del amor leal, constante, inasequible al desaliento; hemos de anunciar el verdadero rostro de Dios y anticipar el cielo en la tierra. Nuestras armas son la verdad, la compasión y la comunión fraterna; nuestro ejército, la comunidad de hermanos. ¿Estáis conmigo o no? - Sí… pero no. No nos queda claro cómo vamos a reemplazar a la élite actual para, repartiéndonos sus cargos y propiedades, obligar al pueblo a ser libre, piadoso y feliz. Jesús estaba solo para enfrentarse a unas élites extractivas dueñas de un aparato represor despiadado y eficaz.

Atraídos por su fama de profeta taumaturgo, la multitud salió a rendirle pleitesía alfombrando la calzada con sus mantos, como antaño hicieran sus antepasados con el rey Jehú (2 Reyes 9,13). Pero en vez de presentarse un asesino en un carro de guerra para prometerles venganza sobre sus enemigos, viene un hombre desarmado montado en un asno y exhortando a la paz (Zacarías 9,9). ¡Qué decepción! La intención de voto cayó en picado. Jesús y sus discípulos estaban solos para enfrentarse a unas élites extractivas que se pagaban la red clientelar a costa de empobrecer al pueblo. Roma, Herodes y los más totalitarios de todos: la casta sacerdotal, que predicaba la supremacía racial de los judíos, legislaba hasta los espacios más íntimos de las personas y prometía castigos terribles a quienes desoyeren los consejos obligatorios de sus “expertos”.

Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2026

ORACIÓN

Salmo de los que se unen al Proyecto de Jesús

Señor, yo te acepto a ti y a tu proyecto de Dar Vida y como tú no quiero echarme atrás. Nos llamas a tu mesa, y respondemos. Tu pan nos une, tu copa nos consagra. (Antífona) No empuñaremos el discurso del odio, sino la verdad que libera al derrotado. (Antífona) Nuestra fuerza será tu Espíritu Santo, nuestro escudo, la verdad. (Antífona) Si tú caes, contigo caeremos; si tú mueres, contigo moriremos. (Antífona) Y, así, unidos en tu resurrección, viviremos contigo para siempre. (Antífona) Haznos fieles al Amor que no se rinde, y danos tu Espíritu para no echarnos atrás. (Antífona) Señor, yo te acepto a ti y a tu proyecto de Dar Vida y como tú no quiero echarme atrás.

Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Salmo del discípulo que responde al Amor

Sí, Señor, estoy contigo. Tu mesa me llama, y yo acepto la invitación. Tu copa me tiembla en las manos, pero la bebo con gozo, porque es alianza de Vida. No respaldaré embustes ni sembraré odio; mi escudo será la verdad, mi lanza, la compasión; y marcharé con los tuyos, el pequeño ejército de los justos. A tu paso, sembraré consuelo, derribaré los muros con ternura y abriré sendas de comunión donde solo había soledad y crispación. Si caes, caeré contigo. Si mueres, abrazaré tu muerte. Y si resucitas, mi alma volará tras de Ti como alondra al alba. Hazme fiel al Amor que no se rinde, hazme fuerte para amar como Tú, y hazme tuyo, aunque me cueste la cruz.

Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Oración de entrega

Señor Jesús, enséñame a amar sin medida, a dar sin pedir, a permanecer cuando todos huyen, a ser fiel cuando nadie mira. Que mi amor no se quiebre con el cansancio, ni se enfríe con la ingratitud; que arda como lámpara en la noche y alumbre el camino de los que dudan. Pongo mi verdad en tus manos: quiero caminar sin doblez, con la frente descubierta y el alma limpia, diciendo la verdad que salva, aunque duela, aunque me deje solo. Recibo la fe de mis padres como herencia sagrada; no dejaré que se apague en mí su llama, la llevaré encendida en mis hijos, en mis hermanos, en los que aún no te conocen y te buscan sin saberlo. Y si llega la hora de la cruz, no retrocederé: iré contigo hasta el final, porque solo quien muere por amor conoce lo que es vivir de verdad.

Lunes Santo, 30 de marzo de 2026

La fragancia del amor leal

Jn 12, 1-11

Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.

Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?». Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando. Jesús dijo: – «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis». Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.

Lunes Santo, 30 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

Asisto al banquete funerario en recuerdo de mi amigo Lázaro y me encuentro con que todos los asistentes aseguran que está vivo. La mesa no está presidida por el monumento al difunto, sino por el profeta que tanta controversia levantaba allí donde iba. María se acercó al profeta Jesús y le ungió los pies con perfume de nardo. Más que un gesto de hospitalidad, aquello fue un gesto de adoración, una confesión de fe. Puede escuchar lo que le decía en voz baja: “Sé que, si continúas adelante con tu denuncia profética, nuestros jefes te acabarán asesinando. Ni te vendes, ni negocias con opresores, ni abandonas el camino que iniciaste. Si esa injusticia sucediera, quiero que sepas que sé quién eres.

Yo te confieso a ti como Mesías del Dios-Amor, con autoridad para comunicar la Vida que no fenece. Como todos nosotros, conocerás la muerte biológica; pero tu amor no puede ser asesinado por los tiranos. Tu muerte violenta será el triunfo de tu amor. Volverás al Padre, manantial de amor de donde saliste, y contigo nos elevarás a la esfera divina, nos darás hogar en la eternidad, como ya disfruta mi hermano Lázaro. Al secar sus pies con sus cabellos, la sala entera se llenó de la fragancia de nardo, como el lecho nupcial de dos enamorados. Donde debía oler a cadáver, pues era banquete funerario, olía a resurrección, a amor eterno, a divinidad. Todos nos sentimos vivos, para siempre, aunque debamos experimentar la muerte física; pero nuestro yo, con todos los recuerdos, vivirá para siempre, si seguimos a ese hombre. Todos los presentes, menos uno. Un tal Judas, que siguió a Jesús como quien se mete en política para medrar. La muerte de Jesús supondría para él una mala inversión, de la que no veía como sacar tajada.

Lunes Santo, 30 de marzo de 2026

ORACIÓN

Fragancia de resucitados - Oración de las Fragancias del Amor

Benditos sean los que aman sin medida, los que permanecen fieles cuando todo se apaga, los que sostienen con ternura la vida ajena. Huele a nardo el amor leal, flor que no se marchita ni en el invierno del alma. Benditos los que dicen la verdad entera, aunque tiemblen los cimientos del poder, aunque el silencio les salga más barato. Huele a incienso la verdad, que sube recta al cielo y no se curva ante nadie. Benditos los que sirven sin cálculo ni premio, los que lavan los pies ajenos con alegría. Huele a pan recién partido el servicio por amor, fragancia de hogar abierto y de manos limpias. Benditos los que defienden la vida, la que germina en el vientre y la que tiembla en la vejez, porque en cada respiración reconocen el soplo de Dios. Huele a azucena la vida, pura, frágil, inviolable. Benditos los que crean prosperidad justa, los que enriquecen sin oprimir, y siembran dignidad donde otros sembraron codicia. Huele a mirra la prosperidad, aroma de rey que comparte su tesoro. Benditos los que trabajan con empeño y alegría, que hacen del oficio un arte y del esfuerzo una oración. Huele a romero el trabajo bien hecho, perfume de tierra fecunda y de manos fieles.

Lunes Santo, 30 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Derrama en los pies de Jesús, en gesto de adoración, la fragancia de tus virtudes. Percibe el perfume de tu amor fiel, tu palabra verdadera y tu gesto compasivo. Experimenta ya la vida eterna, viviendo en comunión con Él. Deja que su presencia te envuelva con el aroma del Amor que vence a la muerte.

Lunes Santo, 30 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Creemos, Señor, que Tú eres el manantial del que nace el amor más puro. Fuente invisible de la que mana la vida que no muere. Creo que, aunque todos debamos experimentar la muerte biológica, ésta no es más que una puerta a la eternidad para los que aman con lealtad. Por tal motivo, dame la fuerza de tu Espíritu Santo para perseverar en el amor en esos momentos en los que amar resulta más duro. Quiero sumergirme en tu fragancia y añadir las esencias de mis buenas obras.

Amén

Martes Santo, 31 de marzo de 2026

demasiada presión

Jn 13, 21-33. 36-38

En aquel tiempo, estando Jesús a la mesa con sus discípulos, se turbó en su espíritu y dio testimonio diciendo: – «En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar». Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, el que Jesús amaba, estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: – «Señor, ¿quién es?». Le contestó Jesús: – «Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado».

Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo: – «Lo que vas hacer, hazlo pronto». Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche. Cuando salió, dijo Jesús: – «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: «Donde yo voy, vosotros no podéis ir»» Simón Pedro le dijo: – «Señor, ¿a dónde vas?». Jesús le respondió: – «Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde». Pedro replicó: – «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti». Jesús le contestó: – «¿Con que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces».

Martes Santo, 31 de marzo de 2026

REFLEXIÓN

- “Tengo miedo de la reacción de los sumos sacerdotes. Éstos no pueden dejar pasar un desafío a su autoridad. Deberíamos desdecirnos y pactar con ellos”. Jesús interrumpió los susurros para compartir sus sospechas de traición. Todos habían criticado a Jesús a sus espaldas y temían que lo dijera por ellos. Se estaban rompiendo bajo la presión.

Pedro, el cabecilla de los Doce, escuchaba las quejas del grupo contra Jesús: - “Está perdiendo el apoyo popular. Al pueblo hay que darle lo que pide, lo que espera: un mesías victorioso. Su propuesta pacífica está desanimando a los oprimidos, que no pueden esperar a su liberación”. - “Las cosas sólo pueden cambiarse desde el poder. Tanto trabajo en los caminos y aldeas y estamos peor que cuando empezamos”. - “Y el gesto contra el templo ha sido un error. Una provocación. Ninguno de nosotros se metió a discípulo para desacreditar las instituciones judías, sino para dirigirlas”.

¿Estás sintiendo esa presión a la hora de dar testimonio de tu fe en un mundo hostil al cristianismo?

Martes Santo, 31 de marzo de 2026

ORACIÓN

Salmo del Creyente Firme en la Prueba

El Señor sostiene a quien confía en Él, aunque el mundo entero se vuelva en su contra. Señor, muchos se alzan contra tu Iglesia, y los personajes públicos desprecian a tus hijos. Pero tú eres mi roca y mi paz, mi defensa y mi descanso. Dicen: “¿Dónde está tu Dios?, ¿quién os salvará?”, y se ríen del que reacciona con calma. Tú escuchas el clamor del humillado y sostienes al que espera en ti. Me acusan con mentiras, me despojan de honor, me expulsan de sus foros y de sus mesas. Mas tú me das un lugar en tu casa y un nombre que nadie puede borrar. Sus calumnias resuenan como viento en la noche, pero tu defensa es la verdad no silenciada. Tu voz me basta, Señor, aunque me nieguen la suya los hombres. Aunque me cierren puertas y censuren mi voz, tú abres para mí la puerta del Reino. Aun en el silencio, proclamaré tu fidelidad. Si pierdo bienes, amigos o derechos, nada pierdo, pues tu amor y mi conciencia no me los pueden quietar. Tú eres mi tesoro y mi alegría, mi paz en medio del combate. En medio del peligro, mi alma está serena; mis enemigos gritan, pero yo sigo diciendo la verdad. Tu serenidad habita en mí, y tu Espíritu me da fortaleza. Levántate, Señor, no para vengarme, sino para perseverar en el amor. Tu justicia no humilla, tu victoria es mansedumbre. Tú conoces el día y la hora; yo sólo sé que estás conmigo. Bendito seas, Dios de los perseguidos, que sostienes a quien permanece en la verdad.

Martes Santo, 31 de marzo de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Oración personal para Invocar la cercanía de Dios en la Persecución

Señor mío y Dios mío, cuando las palabras se vuelven contra mí y el bien que hago es interpretado como mal, permíteme no responder con amargura, sino con la paz de quien se sabe tuyo. Cuando mi nombre sea difamado, cuando mi voz sea silenciada, cuando los poderosos cierren sus puertas, hazme sentir que Tú estás junto a mí, más presente que el miedo, más fuerte que la mentira. Tú eres mi escudo cuando todo tiembla, mi refugio cuando los muros se estrechan, mi libertad cuando me quieren atar. Enséñame a permanecer sereno mientras me juzgan, me rechazan o me excluyen; que no me defienda con violencia, sino con la verdad y firme mansedumbre. Haz que mi fe no se apague en la noche, que mi esperanza no se marchite en el desprecio, y que mi amor no se vuelva rencor. Si pierdo lo que tengo, que no pierda el deseo de servirte; si pierdo el favor de los hombres, que no pierda la alegría de tu mirada. Permíteme descansar en Ti, aunque todo parezca perdido, porque sólo en Ti mi corazón está seguro. Tú conoces el día y la hora: yo sólo quiero ser fiel cuando lleguen. Quédate conmigo, Señor, y haz que mi silencio sea testimonio, mi debilidad, fortaleza, y mi cruz, un signo de tu amor que no se rinde.

Amén

Martes Santo, 31 de marzo de 2026

ORACIÓN FINAL

Oración compartida de fidelidad en el amor

Señor Jesús, Tú que amaste hasta el extremo, enséñanos a no retroceder cuando el amor duela. Queremos amarte, Señor, hasta las últimas consecuencias. Cuando el mundo se burle de nuestra fe y nos llame necios por esperar en Ti, haznos permanecer firmes en tu verdad. No te negaremos delante de los hombres, porque Tú no nos negaste en la cruz. Cuando la fidelidad se vuelva motivo de desprecio, y la justicia nos deje sin aliados, haz que el fuego de tu Espíritu arda sin apagarse. No pedimos que nos libres del combate, sino permanecer fieles en medio de él. Haznos reconocer tu rostro en el hermano rechazado, y en quien sufre por causa del Evangelio. Que nuestra compasión sea más fuerte que el miedo y nuestro amor más poderoso que la violencia. Permanece con nosotros, Señor, cuando todo parezca perdido. Que en la noche de la prueba tu luz sea nuestra fidelidad. Te seguiremos, Jesús, aunque el camino nos lleve hasta la cruz, porque sólo en Ti está la Vida Verdadera.

Amén

Miercoles Santo, 1 de abril de 2026

Judas, el primer apóstata

Mt 26, 14-25

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?» Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?» Él contestó: «ld a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: «El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.»

Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.» Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?» Él respondió: «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.» Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?» Él respondió: «Tú lo has dicho.»

Miercoles Santo, 1 de abril de 2026

REFLEXIÓN

Judas siguió a Jesús en su vida pública. Participó de su actividad, escuchó sus enseñanzas, compartió la mesa con él. Y no vio ganancia en ello. ¿Dios es amor? ¿Y por qué no poder o riqueza? Como muchos otros, no se sumó a una causa noble por amor a la humanidad, sino por afán de lucro, con el disfraz de la superioridad moral. Pero debió pedir más dinero por su traición. ¿Treinta monedas de plata? ¿El precio de un esclavo?

El pecado del paraíso: “seréis como Dios, estaréis por encima de cualquier código de conducta, de la razón compartida, del sentido común, de la biología y de la evidencia observable”.

Miercoles Santo, 1 de abril de 2026

ORACIÓN

Salmo de Judas, el traidor

Anestesia mi conciencia, Señor, ciégame. Ya que reniego de Dios para venderme a un poder terrenal. Reniego de la verdad, para asumir como idea propia lo políticamente correcto, censurar la libertad de expresión, cancelar a los librepensadores y ser cínico, hipócrita y embustero con total naturalidad. Reniego de la compasión, para poder servir mejor a mis propios intereses mezquinos, inmunizándome contra el dolor ajeno, que, a fin de cuentas, es ajeno a mí. Reniego de la libertad, para servir al amo que más me convenga. Treparé, adularé, defenderé lo indefendible, justificaré lo injustificable, encubriré los delitos de mis superiores y, cuando me resulte más provechoso, traicionaré a mis amos por unos amos más poderosos. Reniego del amor leal, para poder usar a las personas como quien usa un pañuelo de papel. Quiero tener un corazón libre que no me ate a nada ni a nadie. Reniego de la sacralidad de la vida humana, para salvar el planeta de la superpoblación. No pienso atarme a una familia ni cuidar de mis mayores. No renegué de Dios para que mi conciencia, condicionada por la religión, coarte mi libertad. Y, tras deshacerme de Dios, ya soy libre para lucrarme, para mentir, para gozar, para odiar. Gracias, Judas, porque tú me has enseñado lo satisfactorio que es venderse al mejor postor.

Miercoles Santo, 1 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Preguntas para la meditación personal:

Señor, ¿soy leal en el amor que profeso o busco mi propio interés? ¿Defiendo la verdad cuando callar sería traición? ¿Soy capaz de perdonar o almaceno rencor en mi trastero interior? Muéstrame, Dios fiel, si mi corazón te sigue o te negocia. Hazme íntegro, transparente y veraz ante Ti.

Oración pronunciada en silencio, entre Dios y yo:

Señor, jamás te traicionaré. Guarda mi corazón en tu verdad, haz firme mi palabra, leal mi amor, constante mi fe. Prefiero perderlo todo antes que fingir, morir antes que negarte. Hazme digno de la confianza que pones en mí,siervo fiel hasta el final.

Amén

Miercoles Santo, 1 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor, que mi palabra sea fiable, respetada; mis manos justas, serviciales, y mi corazón compasivo. Dame la fuerza para perseverar en el amor. Que mis seres queridos sepan que yo voy a estar ahí hoy, mañana y en los momentos más difíciles. Y dame el valor para dar testimonio de ti, con la lucidez para reconocer tu voluntad.

Amén

Jueves Santo, 2 de abril de 2026

lavar los pies

Jn 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?» Jesús le replicó: «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.» Pedro le dijo: «No me lavarás los pies jamás.» Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.» Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.» Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.» Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.» Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «el Maestro» y «el Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»

Jueves Santo, 2 de abril de 2026

REFLEXIÓN

El tiempo de reconocer y aceptar a Jesús como enviado del Padre, con pleno poder para decidir su rumbo a seguir se agotaba. No podría eludir su detención y su muerte por más tiempo. Lo que quería expresar a sus discípulos iba más allá de los discursos. Un gesto profético los descolocó a todos. Jesús, el maestro y el Señor, se despojó de la prenda de autoridad, el manto, y se ciñó la prenda del esclavo. Acto seguido, comenzó a realizar la tarea de lavar los pies a los invitados, propia del sirviente de rango más bajo. Pedro se negó rotundamente a que Jesús le levara los pies, pues él como cabecilla del grupo no estaba dispuesto a humillarse lavando los pies a un súbdito.

Jesús le advirtió: nuestros caminos se separan, si no permites que te lave los pies. Pedro cedió: ¡ah, bueno! Se trata de un rito de purificación; entonces sí. Purifícame más que a los demás. Acabada la tarea, el Señor recuperó su autoridad. No entendieron el gesto hasta la resurrección. A Jesús no le quitaron la vida, él la entregó libremente por amor; porque eso hace un verdadero líder en la Iglesia, servir a los suyos hasta las últimas consecuencias. La resurrección es la consecuencia de la perseverancia en el amor. La muerte de Jesús no fue otra cosa que el triunfo del amor sobre el odio del mundo.

Jueves Santo, 2 de abril de 2026

ORACIÓN

Amor heroico

Señor, Tú que miras lo secreto del corazón y conoces los pasos silenciosos de quienes aman sin aplausos, escucha hoy esta súplica humilde. Cuando acompaño al anciano que repite cien veces la misma historia, y sus manos tiemblan, y su memoria se deshace en hilos, concédeme ternura que no se cansa y humor que salva del peso. Que no reduzca un ser humano a una carga, sino que lo reciba como memoria viva de Tu fidelidad. Señor, dame la fuerza para perseverar en el amor. Cuando cuido día tras día a quien no puede darme nada, y mi amor es una ofrenda que no se mide en resultados, dame la gracia de entender que Tu rostro se oculta en la fragilidad, y que amar sin esperar respuesta es tocar Tu corazón. Señor, dame la fuerza para perseverar en el amor. Cuando nadie ve lo que hago, cuando mi entrega no deja huella en los libros ni tiene testigos, haz que mi secreto sea mi santuario contigo, y mi recompensa, Tu mirada que todo lo abraza. Señor, dame la fuerza para perseverar en el amor.

Cuando el mundo me ofrece atajos, cuando el soborno se camufla de oportunidad y la injusticia de prudencia, enséñame a no vender la verdad por el aplauso de los míos. Que prefiera el desprecio al deshonor, y la soledad justa a la complicidad cobarde. Señor, dame la fuerza para perseverar en el amor. Cuando me encuentre con el pequeño, el frágil, el olvidado, que mis manos lo reciban como a un rey. Y cuando esté frente a un poderoso, que mis ojos lo reconozcan hermano. Que no haya en mi corazón pesos ni jerarquías, solo personas amadas por Ti. Señor, dame la fuerza para perseverar en el amor. Así, Señor, haz de mi vida un sacramento de Tu presencia discreta, una lámpara que arde sin ruido, un hilo de misericordia que sostiene el mundo.

Jueves Santo, 2 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Medita sobre tus actos cotidianos de amor, confrontándolo con los siguientes indicadores de calidad: no son espectaculares; nadie los aplaude; requieren de constancia y fidelidad; se dan con calidez y alegría.

El Señor acaba de lavarte los pies; gracias por comunicar ese amor.

Jueves Santo, 2 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, no renuncio a la verdad ni a mi libertad; de otro modo, ¿cómo servir como tú serviste? Yo no bajo la cabeza; levanto el corazón. Sirvo a los pequeños como se sirve a los señores; pero no me arrodillo ante nadie que no seas tú. Sirvo con honor, con gusto, con alegría. No busco recompensa ni aplauso del mundo, porque amar ya es reinar contigo.

Amén

Viernes Santo, 3 de abril de 2026

ni un gesto de compasión

Jn 18, 1-19,42

En aquel tiempo, Jesús pasó con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el que entraron él y sus discípulos. Pero también Judas, el que le entregaba, conocía el sitio, porque Jesús se había reunido allí muchas veces con sus discípulos. Judas, pues, llega allí con la cohorte y los guardias enviados por los sumos sacerdotes y fariseos, con linternas, antorchas y armas. Jesús, que sabía todo lo que le iba a suceder, se adelanta y les pregunta: «¿A quién buscáis?».

Le contestaron: «A Jesús el Nazareno». Díceles: «Yo soy». Judas, el que le entregaba, estaba también con ellos. Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron en tierra. Les preguntó de nuevo: «¿A quién buscáis?». Le contestaron: «A Jesús el Nazareno». Respondió Jesús: «Ya os he dicho que yo soy; así que si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos». Así se cumpliría lo que había dicho: «De los que me has dado, no he perdido a ninguno». Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al siervo del Sumo Sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. Jesús dijo a Pedro: «Vuelve la espada a la vaina. La copa que me ha dado el Padre, ¿no la voy a beber?».

Pulsa sobre la imagen para leer el Evangelio completo:

Viernes Santo, 3 de abril de 2026

REFLEXIÓN

Jesús, que vino del Padre y al Padre volvía, completó su revelación del verdadero rostro de Dios-Amor amando hasta la entrega. Pero le quedaba una cosa por hacer: dar una última oportunidad de conversión a sus asesinos. Y como hizo con la samaritana, les pidió un gesto de compasión, una muestra mínima de humanidad y les abriría a sus verdugos la puerta al arrepentimiento. Su amor seguía intacto; no pudo ser derrotado por el odio de sus enemigos. Contemplamos la plenitud de su gloria divina. Le dieron vinagre para beber, perseveraron en su odio, se obstinaron en su ceguera, rechazaron el perdón. Jesús toma el vinagre, acepta el veredicto con el que sus asesinos se condenan a sí mismos. Y regresa al Padre.

Y desde la eternidad entrega a la humanidad el Paráclito. Agua y sangre, bautismo y eucaristía, el don del Espíritu Santo. El Logos Encarnado reveló el rostro del Padre y salvó a muchos; Jesús Resucitado, hecho Señor, comunica la vida divina a todo ser humano que persevere en el amor. Los cristianos coherentes sin pasar por juicio alguno; los que amaron sin conocerle, reivindicados por las víctimas a quienes socorrieron; pero a los malvados que, conscientes del daño que hacían, no tuvieron compasión, les recibe la muerte eterna.

Viernes Santo, 3 de abril de 2026

ORACIÓN

Te pedimos, señor, por los malvados

Te pedimos, Señor, por quienes siembran odio y desatan la violencia: que un día se atrevan a mirar a los ojos de sus víctimas y a escuchar su llanto sin justificarlo. Por quienes devastan la tierra y roban el futuro de los pobres: concédeles plantar un árbol con sus propias manos, rescatar una criatura indefensa y aprender a cuidar lo que antes destruyeron. Por quienes dictan leyes opresoras y roban la riqueza que el pueblo produce: haz que un día se sienten a la mesa del pobre, sin cámaras ni discursos, sólo escuchando en silencio el clamor de la justicia. Por quienes comercian con vidas humanas y destruyen la inocencia: permite que comiencen liberando a alguien, devolviendo en secreto la libertad que arrebataron. Por quienes manipulan la verdad y envenenan las conciencias: dales el valor de reparar el daño causado, y la nobleza de proclamar la verdad que un día callaron.

Viernes Santo, 3 de abril de 2026

ORACIÓN

Por quienes viven instalados en la indiferencia: haz que acompañen a un enfermo, a un anciano olvidado, y que en ese encuentro redescubran su corazón humano. Por las mujeres que ven en el aborto un derecho: muéstrales el milagro de la vida, el temblor sagrado del primer latido, y el valor incomparable de la maternidad. Por quienes profanan la dignidad humana con desprecio o crueldad: dales la oportunidad de pedir perdón, de besar la herida que causaron, y de comenzar de nuevo. Que todo malvado tenga la posibilidad de conocerte y convertirse, y que ningún justo se canse jamás de hacer el bien.

Amén

Viernes Santo, 3 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Señor Jesús crucificado, tus ojos me buscan y no puedo huir. Tu mirada, sin reproche, atraviesa mis máscaras y alcanza mi verdad. Me preguntas si puedo sostenerla, si me atrevo a ver en tus pupilas el precio del amor. En tu sed reconozco mis indiferencias; en tus llagas, mis egoísmos. Pero también tu perdón me invita a renacer. Déjame mirarte sin miedo, para que tu compasión se refleje en mis ojos y mi vida empiece de nuevo.

Viernes Santo, 3 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, que en tu “sed” revelas el anhelo más profundo de amor, enséñanos a escuchar la sed escondida en cada hermano: sed de justicia, de ternura, de perdón y de pan. Haznos manantial de consuelo donde otros sólo dejan heridas; danos palabras que calmen, manos que alivien y miradas que abracen. Que tu sed se apague en nosotros cuando demos de beber a quien clama en silencio, y así tu cruz se vuelva fuente de compasión y vida nueva.

Amén

Sábado Santo, 4 de abril de 2026

tanto cariño profesaron en vida...

Mt 28, 1-10

Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.

Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

Sábado Santo, 4 de abril de 2026

REFLEXIÓN

Tras respetar el descanso sabático, las mujeres procedieron a realizar los ritos funerarios para llorar al mesías fracasado a quien tanto cariño profesaron en vida. El sepulcro vacío les negó hasta el duelo por el amigo asesinado por las autoridades. Pero el encuentro inesperado con el Jesús Glorificado y Reivindicado por el Padre les provocó un terremoto interior. Todo su sistema de creencias se tambaleó. Dios había Reivindicado a Jesús como anticipo de la justicia divina que alcanzará a todas las víctimas. Un cuerpo se puede robar, para evitar el homenaje público a una víctima inocente asesinada por los defensores del régimen; pero reconocer en el hombre divinizado al injustamente crucificado queda más allá de cualquier montaje propagandístico.

Las Iglesias están vacías; sólo se llenan en funerales (muchos), bodas (algunas) y bautizos (menos). Las élites políticas occidentales han crucificado el cristianismo, pues saben que es el gran obstáculo para imponer su agenda totalitaria. Los cristianos son el ejército en retirada de una causa que no puede ser derrotada, porque su garante es Dios. Necesitamos ese terremoto interior que, comenzando por la práctica de la compasión, despierte nuestra fe dormida y avive nuestra esperanza de que todo esfuerzo por la libertad, la dignidad y la prosperidad del ser humano recibirá premio de eternidad, pues Jesús ya nos abrió las puertas del paraíso.

Sábado Santo, 4 de abril de 2026

ORACIÓN

Jesús, el primero en levantarse de la muerte

El Siervo cayó como semilla en la tierra y el Padre lo levantó al amanecer. El justo fue contado entre los vencidos y Dios lo elevó entre los vivientes. No quebró la caña doblada por el viento y Él mismo se alzó sin quebranto. No apagó el pábilo que agoniza y su luz venció a la noche entera. Fue Siervo en el rechazo de los fuertes y Rey en la palabra del Padre. Fue humilde en el dolor de la historia y glorioso en la vida que no muere. Así como Él resucitó primero, también se alzarán los que caminen en su senda. Así como Él venció sin violencia, así vencerán quienes practiquen su misericordia. Porque su resurrección es la primera luz y nuestra resurrección será su reflejo. Porque Él llevó el amor hasta la victoria y nosotros iremos tras Él hasta la Vida.

Sábado Santo, 4 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Salmo privado para leer en silencio, de manera repetida, interiorizando.

Creo, Señor, en tu resurrección. Como tú amaste, yo me esfuerzo en amar; La causa por la que luchaste, yo la voy a continuar; El rechazo que sufriste, por no renunciar a la verdad, yo también lo asumiré; El Dios Amor que revelaste, yo también lo anunciaré. Sin pruebas científicas, sin apariciones; sólo la Escritura y la fuerza que experimento para perseverar en el amor, me anuncian tu resurrección. que yo no desfallezca en el amor me anuncia tu glorificación, como el ángel sobre la roca del sepulcro. Por ello camino en tu justicia. Contigo vivo, contigo amo. Tu nombre invocaré en mi último aliento. Contigo viviré.

Sábado Santo, 4 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Exaltación de la Resurrección

Hermanos, proclamemos con gozo: ¡Cristo ha resucitado! La Luz que no conoce ocaso ha irrumpido en nuestra noche y ha vencido la muerte para siempre. Te exaltamos, Señor Jesús, porque tu tumba vacía abre nuestros caminos y tu Espíritu hace nuevas todas las cosas. Has levantado al que estaba caído, has devuelto esperanza a los cansados y has encendido en nosotros la llama del amor. Haznos testigos valientes de tu Vida, constructores de justicia, sembradores de paz. Que tu Resurrección transforme nuestras comunidades, nuestras familias y nuestro mundo. ¡A Ti la gloria, Resucitado y Viviente, ahora y por los siglos de los siglos!

Amén

Semana 7

Hermanos en la fiesta de la vida

¡Aleluya!
Abril

10

11

Semana de Pascua
Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2026

el sepulcro vacío

Jn 20, 1-9

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2026

REFLEXIÓN

¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya! Hoy con alegría y con fuerza proclamamos que creemos en Dios, encarnado en Jesús. En esta mañana de Pascua puedo hacer como esas personas de las que habla el Evangelio: ir al sepulcro de Jesús, ver la gran piedra que ha sido removida y experimentar que Dios está tocando y transformando mi vida. • Yo resucito contigo, Jesús cuando dejo que la Vida —con toda su fuerza, ternura y exigencia— vuelva a abrirse paso dentro de mí. • Yo resucito contigo cuando siento que tú me invitas a mirar a las personas con mirada renovada y reconocer en ellas la presencia del Dios que da Vida. • Yo resucito contigo cuando salgo de la oscuridad que a veces me paraliza, venzo el miedo que a veces me retiene, la rutina que me duerme, el cansancio que me cierra, la tristeza que no sé explicar.

A veces vivo rodeado de tumbas, pequeñas o grandes donde algo de mi queda atrapado. Y, sin embargo, siempre existe la posibilidad de mover la piedra. Quiero seguirte, Jesús resucitado y acoger mi vida como un don; un don, que no es perfecto pero que por tu gracia puede ser transformado y compartido con los demás. Sólo así seré testigo creíble de tu resurrección.

Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2026

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, Cristo resucitado, libérame de los miedos que me entierran de las rutinas que me duermen, de las actitudes que cierran mi corazón. Mueve las piedras que me impiden avanzar y dame la luz que necesito para descubrir la nueva vida que tú me ofreces. Señor Jesús, ayúdame a dar un paso más en el amor y en la verdad. Tú que te hiciste cercano a los más pequeños, enséñame que la resurrección se hace visible cuando soy solidario, cuando me acerco a quien sufre, cuando comparto lo que soy y lo que tengo Ayúdame a ser manos que sostienen, palabras que curan, presencia que acompaña. Hazme, Jesús, constructor de esperanza en medio de las dificultades. Que no me rinda el pesimismo, que no me gane la indiferencia, que no me cierre el miedo. Que mi vida transmita confianza, paz, perdón y alegría. Que mi vida sea reflejo de tu amor, y que mi compromiso sea signo de tu resurrección hoy. Jesús de Nazaret, hazme una persona nueva, más libre, más generosa, más humana para transformar el mundo desde el servicio y la fraternidad.

Amén

Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

El sepulcro vacío es un símbolo de la victoria de la vida sobre la muerte a través de la resurrección de Jesús. Alguien había removido la piedra. Me propongo en este momento de intimidad con el Señor entrar en lo profundo de mi ser e identificar mis piedras interiores, sobre todo la piedra que quiero que Jesús remueva en mí. – un miedo, una falta de confianza, un mal hábito, una relación rota… Quiero dar un paso siguiendo a Cristo resucitado comprometido y solidario con los demás, con los que sufren. Quiero cuidar mi interioridad -silencio, meditación, oración. Sé que, sin espacio interior, no seré testigo de Resurrección.

Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Tú, el Resucitado, como un hombre pobre que no quiere imponerse, nos acompañas a cada uno sin forzar tu entrada en nuestros corazones. Estás ahí, ofreces tu confianza, no abandonas a nadie, incluso cuando lo más profundo grita en la soledad. Para acogerte, necesitamos sanación. Para reconocerte, es importante que nos arriesguemos a elegir seguirte una y otra vez. Sin esta elección, que siempre es radical, nos arrastramos. Elegirte significa escucharte decirnos: "¿Me amas más que a nadie?"

Hermano Roger de Taizé.

Lunes de Pascua, 6 de abril de 2026

Id y anunciar a mis hermanos que resucitó

Mt 28, 8-15

Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.

Lunes de Pascua, 6 de abril de 2026

REFLEXIÓN

Las primeras palabras del Resucitado son siempre las mismas: “No tengáis miedo.” El miedo es la gran piedra que cierra muchas tumbas. Y necesitamos dejar el miedo. Trabajar por los demás —especialmente por los más vulnerables— pide coraje. La Pascua nos da ese coraje. "Id y decid a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán" - donde todo había empezado, - donde Jesús llamó a los primeros discípulos, - donde curó, enseñó, compartió mesa, donde se hizo cercano y sencillo. Galilea es el territorio de lo cotidiano, del trabajo, de las fronteras y de la diversidad. Allí se inició la revolución del Evangelio. Y ellas son las que invitan a los discípulos a ir a Galilea, el lugar de la vocación inicial.

Las mujeres son las primeras testigos de la resurrección. Y son ellas también las primeras en ser enviadas como anunciadoras. Jesús las convierte en la primera voz de la Buena Noticia. Las mujeres fueron las más fieles en momentos más difíciles. - Acompañaron a Jesús en el camino de la cruz. - Estuvieron presentes cuando muchos habían huido. - Son las primeras en ir al sepulcro, moviéndose por amor, no por obligación. - Son las primeras que reciben el mensaje pascual. Jesús sale a su encuentro. En pleno camino, Jesús sale a nuestro encuentro en cada gesto de justicia, solidaridad y servicio.

Lunes de Pascua, 6 de abril de 2026

ORACIÓN

Jesús Resucitado, hoy queremos orar guiados por la luz de este Evangelio donde las primeras protagonistas son las mujeres que te querían. Tú que confiaste en ellas cuando todo parecía perdido, haznos capaces de reconocer su fuerza, su fidelidad, su coraje. Danos un corazón que sepa escucharte cuando nos dices, como a ellas, “No tengáis miedo”. Que tu palabra sea fuerza, paz y luz en nuestro interior. Señor, tú enviaste a las mujeres a anunciar tu resurrección y a invitar a los discípulos a regresar a Galilea, el sitio de los orígenes, el lugar de la llamada, el lugar en el que todo empezó. Ayúdanos también a nosotros, a volver a nuestra propia Galilea: a los motivos que nos hicieron creer, a los gestos que nos abrieron los ojos, a los pobres que nos revelaron tu rostro, en las primeras veces que dijimos “sí” al servicio de la justicia. Convierte nuestro servicio en un testimonio vivo de tu resurrección. Haz de nosotros mensajeros de esperanza, personas que lleven luz, paz y dignidad en cada gesto, cada proyecto, cada encuentro. Que caminemos juntos, en ti y por ti, hacia la Galilea donde nos esperas con vida nueva y con alegría plena.

Amén

Lunes de Pascua, 6 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Te invito a entrar en tu interior acogiendo el texto de esta canción compuesta por Carles Buetas. No invita a regresar a Galilea. ¿Dónde está tu Galilea? ¿Qué significa para ti?

“La utopía es posible si creo en ti a Jesús, si creo en ti. La utopía tiene sentido en ti, en Galilea. Con amor es posible construir un mañana que se construye con los gestos del hoy. Tiene sentir volver a dar la mano pese a haber sido herido Tiene sentido volver a amar, volver a amar, a amar. En Galilea”

Lunes de Pascua, 6 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, me acerco hoy a ti como aquellas mujeres: con temor y gozo, con asombro y deseo de encontrarte. Has salido a mi encuentro cuando menos lo esperaba, en medio de mis dudas, en mi rutina. Gracias por no abandonarme. Gracias por confiarme tu Palabra. Te siento Señor Resucitado y quiero con todas mis fuerzas regresar a Galilea, donde tú me esperas. Yo también quiero anunciar tu Vida, la Buena noticia y servir a mis hermanas y hermanos. Gracias, Jesús resucitado.

Martes de Pascua, 7 de abril de 2026

María Magdalena:

La alegría explosiva del reencuentro
Jn 20, 11-18

En aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?».

Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». Jesús le dice: «¡María!». Ella se vuelve y le dice. «¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!». Jesús le dice: «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”». María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto».

Martes de Pascua, 7 de abril de 2026

REFLEXIÓN

María Magdalena

Reconoce su voz, explota de alegría y corre para anunciar que Jesús vive El hortelano pronuncia su nombre y el corazón de María Magdalena explota de alegría, reconoce su voz en la profundidad de su ser y se lanza para abrazarlo. Es Él. Ha reencontrado al Maestro. ¡¡¡Vive!!! ¡¡¡Cristo ha resucitado!!! Y se le aparece de una manera que, a primera vista, no sabe reconocer. La experiencia vivida, la alegría explosiva hay que proclamarla. Y corre al encuentro de los discípulos para comunicar la Buena Nueva de que “Jesús vive”. No han sido las apariencias, sino las vivencias internas las que le han permitido reencontrarse con Él.

Llora la ausencia de la persona que ama De aquel que había cambiado su vida, creyendo en ella y dándole una nueva oportunidad para amar y vivir. Llora la injusticia que ha tenido lugar en torno a Jesús. La amarga vivencia de su pasión y muerte, el abandono de los suyos. Parece que todo está perdido, la oscuridad envuelve todo su ser, pero ella quiere darle lo poco que le queda. Mira, pero no ve El sepulcro está abierto, la tumba vacía, los ángeles no llenan sus expectativas. No encuentra al que busca, no está, se lo han llevado, su desconsuelo es total. ¿No había suficiente con lo que ha vivido últimamente para que ahora desaparezca su cuerpo? Se detiene ante un hortelano y le pregunta.

Martes de Pascua, 7 de abril de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús, hay tantas realidades sociales que nos hacen llorar internamente, injusticias que se llevan a cabo en aras de un bienestar que se justifica. El poder del más fuerte frente al débil, las guerras, el odio, la riqueza, la pobreza, el abandono, las drogas, las falsas comunicaciones, el desprecio,… Miramos, y no sabemos reconocerte. Tú estás entre nosotros bajo diversas apariencias encubiertas. Nos hablas de muchas maneras y nos cuesta comprenderte. Hoy nos llegan muchos mensajes a través de las redes sociales y de las personas que nos rodean, pero se necesita un corazón atento y abierto para discernir y captar el tuyo. Haznos sensibles a las necesidades de los demás, para que descubramos en ellos tu presencia, y que tu voz nos ayude a abrir nuestro interior al mundo. Que seamos capaces de actuar, como lo hizo María Magdalena, de reencontrarte, en las circunstancias que rodean nuestra vida. De abrir nuestros oídos para escuchar tu voz y reconocerte. De proclamar que vives a pesar de las situaciones actuales. De anunciar que Cristo Resucitado está en nosotros y que somos tus testimonios. Danos la alegría de las personas que se han encontrado contigo, que gozan de tu presencia y que proclaman la Buena Nueva.

Martes de Pascua, 7 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Dios se manifiesta de diversas maneras. ¿Soy capaz de reconocerlo en las personas y los acontecimientos que me rodean y en los mensajes que me llegan? ¿Realizo el esfuerzo por ver más allá de lo que observo a primera vista? ¿Soy transmisor de la Buena Nueva, del encuentro con Jesús para los demás?

Cristo ha resucitado y vive en nosotros.

¿Soy capaz de vivirlo en profundidad y de dar testimonio de mi fe y de una vida vivida en plenitud con Él?

Martes de Pascua, 7 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Cristo Resucitado, vivencia de nuestro interior, que nuestros oídos escuchen tu palabra, nuestros ojos te vean en las personas que nos rodean, nuestros pies corran para anunciar la Buena Nueva, nuestros brazos abracen a las personas con las que nos encontramos y que nuestro corazón desborde amor y alegría, a través de nuestra voz, para celebrar la vida y la fiesta del reencuentro que no tiene fin.

Miércoles de Pascua, 8 de abril de 2026

kerigma

Lc 24, 13-35

Aquel mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos setenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado estos días?». Él les dijo: «¿Qué?».

Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana la sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».

Miércoles de Pascua, 8 de abril de 2026

kerigma

Lc 24, 13-35

Entonces él les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?» Y, comenzado por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».

Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón». Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Miércoles de Pascua, 8 de abril de 2026

REFLEXIÓN

Manera inteligente de transmitir el kerigma. Los paralelos en la narración nos hacen pensar en una técnica literaria de la época. Debemos seguir los símbolos… hasta llegar al centro: ESTÁ VIVO.

Miércoles de Pascua, 8 de abril de 2026

ORACIÓN

Camina con nosotros, Señor, y ponte en el centro de nuestra historia, de manera que nuestras decepciones e incomprensiones se conviertan en el tesoro que guarde nuestro corazón. Y que tu luz ilumine nuestras tinieblas para poder reconocerte al partir el pan.

Amén

Miércoles de Pascua, 8 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Me dejo envolver por la luz de la Resurrección… Disipo mis dudas con una acción de gracias desde mi silencio…, mi contemplación serena… Deja que el Resucitado te mire y te hable… Ten la delicadeza de saber escucharlo… Fíjate en su manera de caminar en cada hermano a tu lado…

Jueves de Pascua, 9 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Los discípulos En estos dos discípulos, Lucas capta el rostro de todos los creyentes… La atención a la reciprocidad de lo masculino y femenino, que recorre el relato lucano…, despertando la curiosidad de algunos exegetas para hablar de un matrimonio, Identificando a un discípulo anónimo con la mujer de Cleofás… El Resucitado Discretamente, Jesús aparece en nuestro camino y se pone en medio para habitar nuestra historia y nuestras búsquedas. Él escucha…, ya sea a quien expresa su decepción o incluso a quien la guarda en el silencio de su corazón: «Jesús se acerca y camina con ellos» (Lc 24, 15). Los pies El resucitado comparte los pasos del hombre y el poder de su Palabra le orienta en la buena dirección… «tu palabra es la luz de mis pasos, la lámpara de mi camino» (Ps 119, 105).

Jueves de Pascua, 9 de abril de 2026

Hoy tiene una vida nueva

Lc 24, 35-48

En aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».

Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí». Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y les dijo: «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto».

Jueves de Pascua, 9 de abril de 2026

REFLEXIÓN

¡ALELUYA. CRISTO RESUCITÓ. ALELUYA! En estos días después de Pascua, los textos del evangelio relatan las apariciones de Jesús. Hoy comienza presentando a los discípulos conversando sobre la experiencia de Emaús: Y “estaban hablando de estas cosas cuando Él (Jesús) se presentó de nuevo”, pero ellos se aterrorizaron, se llenaron de miedo, creían ver un fantasma… Les costaba aceptar la novedad de la Resurrección. El miedo de los discípulos es expresión de la dificultad que todos tenemos para creer. Nos resulta fácil pensar en la resurrección de forma puramente simbólica, como si fuese un sueño, un recuerdo o una reflexión; pero es el mismo que fue crucificado, que hoy tiene una Vida nueva.

Jueves de Pascua, 9 de abril de 2026

ORACIÓN

Jesús es

… la verdad que debe ser dicha … la alegría, que debe ser compartida. … la paz que se debe dar. … el hambriento, que debe ser sustentado. … el sediento, que debe ser saciado. … el desnudo, que debe de ser vestido. … el de sin techo, que debe de ser albergado. … el enfermo, que debe de ser asistido. … el despreciado que debe de ser acogido. … el niño, a quien se debe dar una sonrisa. … el anciano a quien se debe servir. … Jesús es… Señor de historia…

Jueves de Pascua, 9 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

¿Creemos de verdad que Cristo resucitó, o nos acostumbramos a vivir nuestra fe desde los ritos, o de nuestra tradición familiar o social?

No se cuestiona que los discípulos no tuvieran fe, sino que, qué estaban entendiendo por fe, tanto así que su temor les supero dando lugar a las dudas.

¿Y nosotros?, ¿cuál es nuestra fe? ¿Necesitamos que Jesús se nos aparezca para despejar nuestras dudas?, ¿somos capaces de ver a Jesús en el mundo que nos rodea, en el hermano que sólo quiere que lo saludemos, que le ofrezcamos un gesto amable, o que lo miremos como un igual?

Jueves de Pascua, 9 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Abre mis ojos, Señor, a la luz de tu Pascua y Resurrección. Abre mis ojos, Señor, para reconocerte vivo delante de los que pregunten por Ti. Abre mis ojos, Señor, como abriste los ojos de los de Emaús. Abre mis ojos, Señor, para reconocerte como los discípulos cuando te acercaste a la orilla de su vida… danos, Señor, ojos de Resurrección.

Amén

Viernes de Pascua, 10 de abril de 2026

la pesca milagrosa

Jn 21, 1-14

Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberíades; y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.

Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No. Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos. Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. 1Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.

Viernes de Pascua, 10 de abril de 2026

REFLEXIÓN

El Evangelio de hoy, nos presenta uno de los encuentros del Resucitado con sus discípulos; se trata de la “pesca milagrosa”, tercera aparición de Jesús a Pedro y otros discípulos reunidos junto al lago de Tiberíades. Desde este relato, hoy fijamos la mirada en estos “pescadores de hombres” que intentaron pescar toda la noche. ¿Cuántas veces en la vida nos empeñamos en hacer las cosas a nuestra manera? ¿Cuántas veces “tiramos las redes” y no obtenemos nada – nada de lo verdaderamente importante? Sin embargo, la historia no termina así… en algún momento llega Jesús – siempre llega – y nos habla… Lo importante es acoger su Palabra y convertirse a ella; así lo hicieron aquellos experimentados pescadores: que más allá de su lógica, obedecen a un extraño que manda hacer algo que contrasta con su experiencia El resultado: Se encuentran con el mar de alegría, y con el alimento que reconforta. Jesús sigue presente hoy como ayer al borde del lago de nuestra vida, de nuestra historia. Comparten el “Venid y comed, la comunidad, el proyecto conjunto, el Reino que se cumple y que se hace posible. El encuentro genera confianza, aunque esté en un principio teñido de incertidumbre, pero el salto de la fe nos llama a tener puesta la mirada en un horizonte de sentido en el que lo es todo para nosotros, el Cristo, el Resucitado.

Viernes de Pascua, 10 de abril de 2026

ORACIÓN

Te damos gracias, Señor por tu presencia en nuestras vidas. Ayúdanos a sentirte y descubrirte VIVO en los acontecimientos cotidianos. A tener presente que, aun siendo difícil, como lo fue para tus apóstoles, si estamos atentos, Tú te revelas en nuestra vida, en nuestros encuentros, en nuestros espacios de soledad y en nuestros momentos de comunidad. Danos fuerza para confiar en que tu amor multiplica las posibilidades de crear con nuestro trabajo y esfuerzo cotidiano una humanidad donde el Amor, la Justicia y la dignidad para los más vulnerables y la paz para los más castigados sean realidad. Ayúdanos a mejorar, a hacer silencio, a rezar, a actuar. Que seamos capaces de tirar las redes con la seguridad de que vamos a recoger toda la esperanza necesaria para poder seguir haciendo realidad tu proyecto de vida, El REINO, el AMOR, la HUMANIDAD NUEVA aquí y ahora. Eso será vivir como resucitados. Sentirnos habitados por tu luz, tu gracia, tu inspiración y llenos de confianza para darlo y contagiarlo a quien está a nuestro alrededor.

Viernes de Pascua, 10 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Nos autodenominamos seguidores de Jesús, amigos suyos. Decimos que le seguimos y que confiamos en Él. Nuestra vida tiene sentido gracias a Él. Entonces…

¿En qué playas, en qué hogueras, en qué pescas, en qué peces compartidos y con que personas, lo descubrimos y sentimos hoy?

¿Qué actitudes de Cristo quiero multiplicar para los que tengo a mi alrededor en mi vida cotidiana?

¿Qué fronteras quiero abrir en mi vida para ser más libre y evangélico?

Viernes de Pascua, 10 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Gracias Buen Dios por querernos tanto y por haber resucitado a Jesús, te pedimos que por su Resurrección y con la fuerza del Espíritu seamos capaces de ser sus testigos y de construir una humanidad más justa, más humana, donde el AMOR sea el motor de todo. Te lo pedimos por Él que vive y reina por los siglos de los siglos

Amén

Sábado de Pascua, 11 de abril de 2026

id por todo el mundo

y anunciad a todos la buena noticia
Mc 16, 9-15

Jesús, después de resucitado, al amanecer el primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios. Ella fue y lo comunicó a los que habían andado con Jesús, que entonces estaban tristes y llorando. Al oírla decir que Jesús vivía y que ella le había visto, no la creyeron. Más tarde se apareció Jesús a los once discípulos, mientras estaban sentados a la mesa. Los reprendió por su falta de fe y su terquedad, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: “Id por todo el mundo y anunciad a todos la buena noticia”.

Sábado de Pascua, 11 de abril de 2026

REFLEXIÓN

¿Quién es digno/a de ser mensajero/a de la Buena Nueva y de ser discípulo de Cristo? Cada uno/a de nosotros. Estamos llamados a dejarnos amar por Jesús, Él quiere tocar nuestra debilidad para que nos demos cuenta de que para Él eso no es importante. Lo importante es dejar que Cristo las sane. Nada es imposible para él. Hoy vemos algo que sin duda nos puede llenar de esperanza. A la primera persona a la que Jesús se aparece resucitado es a María Magdalena de la que había sacado siete demonios. Y es a ella a quien manda en primer lugar para anunciar su resurrección, para llevar su alegría y su testimonio a los que lloraban. Pero no le creyeron. Y tuvo que venir otro mensajero y después otro, pero sólo hasta que Jesús se les apareció creyeron, y su tristeza se convirtió en gozo. ¿Qué nos dice a nosotros esto? Dos cosas. La primera es la necesidad de encontrarnos con Cristo, de dejar que entre en nuestros corazones y nos transforme porque sólo así podremos ser sus apóstoles y llevar la alegría al mundo de hoy, que tanto necesita de un mensaje de esperanza. La segunda cosa es que nosotros somos esos mensajeros que preparamos el camino. Somos una chispa, en medio de la oscuridad, que prepara los corazones para el encuentro con Cristo. Somos los que demostramos que un cambio es posible, pero sólo Cristo, en el encuentro personal, es capaz de dar a los corazones lo que necesitan.

Sábado de Pascua, 11 de abril de 2026

ORACIÓN

Señor Jesús Gracias por tu VIDA y tu constancia en el empeño y esfuerzo por hacer realidad tu propósito de vivir el REINO concretamente. Gracias por no abandonar y por ser coherente con tu VISIÓN de una HUMANIDAD NUEVA en la que el Dios ABBÀ no abandonará jamás a sus hijos y en la que su intervención en la historia de la humanidad con tu RESURRECCIÓN tiñe de sentido nuestro horizonte existencial pretérito, presente y futuro. Gracias por toda la gente que te siguió desde el principio y que cuando te apareciste a ellos aun con sus miedos lógicos confiaron en que aquello era y venia de DIOS, y gracias a ellos el Kerigma y la COMUNIDAD mantuvieron viva la llama y la fuerza que el ESPIRITU SANTO nos legó el día de su manifestación en el CENÁCULO. Ayúdanos a ser como ellos instrumentos de tu AMOR y tu Gracia, damos fuerza y empatía para ser solidarios con quien más lo necesite, que seamos sembradores de ESPERANZA en este mundo en el que muchas personas carecen de ella porque se la quitan diariamente. María Buena Madre protégenos. San Marcelino guíanos. Te lo pedimos por Cristo el Señor.

Sábado de Pascua, 11 de abril de 2026

ENTRA EN TU INTERIOR...

Jesús se hace presente en diferentes momentos ante las personas que han compartido su vida con ÉL. EL ejemplo más claro, María Magdalena. También Pedro. Los discípulos del Camino…los de Emaús. Hace tiempo que Tú también conoces y sigues a Jesús, piensa hoy…

¿Dónde lo has reconocido presente en tu vida, en que momentos de lo cotidiano? ¿En qué momentos especiales? ¿Cuándo se ha querido mostrar y Tu no lo has reconocido? ¿Alguien te ha ayudado a reconocerlo? ¿Cómo resuena hoy ese mensaje directo de Jesús como Misión para Ti:

“Id por todo el mundo y anunciad a todos la buena noticia? Si quieres, escríbelo en un papel, en tu teléfono, donde quieras, tener un breve relato de tu compromiso puede ser algo que te recuerde que quieres llevarlo a cabo.

Sábado de Pascua, 11 de abril de 2026

ORACIÓN FINAL

Te damos gracias, Jesús por tu coherencia, tu generosidad y tu AMOR concreto a las personas, hecho realidad desde los gestos cotidianos y hasta dar la vida. Una VIDA que ha hecho nueva la nuestra. Ayúdanos a dar testimonio de tu RESURRECCIÓN. Danos Fuerza para comunicar la importancia de confiar en que Dios está presente en nuestra historia y hace camino con nosotros en cada paso, en cada alegría en cada dolor y en cada proceso que vivimos confiando que nada cae en terreno baldío. Ayúdanos a ser como María que confió en Espíritu Santo y que Él nos de su luz y nos guie siempre, por los siglos de los siglos.

Amén

COLABORADORES

Nuestro agradecimiento a todas las personas que han hecho posible esta edición:

Portada

TEXTOS

José Manuel Bernal Zamorano

Coordinación Editorial

Equipo de Jóvenes Maristas Europeos (EJEM)

H. Antonio Luque Oteros H. Antonio Martínez Estaún H. Francisco Javier Salazar Celis H. Gabriel Villa-Real Tapias H. Íñigo García Blanco
Luis Naranjo Ramos José Antonio Rosa Lemus
Ignacio Domínguez del Campo Minerva Mejías Flores Pablo Quintas Rubio

Coordinación de Diseño y Maquetación

Equipo de Pastoral (Burgos)

MAQUETACIÓN

Área Producción GELV

Comunidad Marista Casa General (Roma)

Kamutxa

fotografía

Ignacio Renes Domingo Jesús González Fernández Marta Díez Moreno Óscar Villaverde Villafruela Paula Merino Pascual
Archivo SED 2025
H. Diego Leonardo Zawadzky Zapata H. Guillermo José Villareal Cavazos H. José Sánchez Bravo H. Juan Sebastián Herrera Salazar H. Lindley Halago Sionosa H. Niño Mayor Pizarro H. Pere Ferré Jodra

depósito legal

M-27419-2025

Comunidad Marista Notre Dame de l’Hermitage (Saint Chamond)

IMPRESIÓN

H. Eladi Gallego Neira H. José Antonio Molina Galán H. Miquel Cubeles Bielsa H. Antoni Salat Noguera
Edelvives Talleres Gráficos (Zaragoza)