El pasaje de Lodares es solo el principio de Albacete
Chinchilla, el pueblo al que perteneció Albacete
El mejor queso del mundo de 2012
El museo de la Cuchillería se visita con calma
Las gargantas de Ponga
El pasaje de Lodares es solo el principio de Albacete
Se trata de una galería comercial y residencial construida en estilo modernista en 1925, el gran atractivo de la ciudad. Pero hay más, la historia se conoce de la mano del guía Francisco Tébar. El ferrocarril llegó a Albacete en 1855, la primera capital pequeña que lo tuvo. Por las vías vino el progreso, el comercio, la industria harinera creció, hubo una explosión demográfica y económica. Se reflejó en las edificaciones eclécticas, como el palacio provincial de Albacete y el Gran Hotel, que sustituyó a las antiguas posadas y favoreció el turismo.
FOTO: Alfonso Durán
Las gargantas de Ponga
Chinchilla, el pueblo al que perteneció Albacete
El técnico de la oficina de Turismo de Chinchilla de Montearagón le entrega las llaves del castillo al guía Francisco Tébar, son los dos custodios de esta fortaleza del siglo XV que capta la atención del viajero cuando se aproxima por la llanura. No es lo único. La iglesia de Santa María del Salvador alberga la virgen de los Llanos, realizada en alabastro en Nottingham en el siglo XIV. En un extremo del pueblo se encuentra una docena de casas-cuevas (ver foto), en las que se alojó la población musulmana y judía en el siglo XVI. En los años 80 del siglo pasado se convirtieron en residencias de verano, en su entorno se celebraban actividades culturales.
FOTO: Alfonso Durán
El mejor queso del mundo de 2012
Paqui Cruz, maestra quesera y afinadora de Dehesa de los Llanos, perfora dentro de las cámaras con un cilindro quesos de diferente maduración para realizar una cata espontánea. El queso más viejo de todos, el gran reserva, con al menos nueve meses de curación, ganó el World Cheese Awards 2012, es decir, fue el mejor queso del mundo ese año. Cuentan con ganadería propia en las instalaciones. La clave, explican, está en la leche cruda con la que se elaboran las piezas de 2,6 kilos, en el trato que reciben las ovejas, en lo que comen, en cómo viven en esta finca parcheada por cultivos, monte bajo y dehesa.
FOTO: Alfonso Durán
Las gargantas de Ponga
El museo de la Cuchillería se visita con calma
Se ubica enfrente de la catedral, en la casa de Hortelano, un palacete modernista de 1912. Alberga facas, como se conoce a la navaja típica de Albacete, y muchos otros ejemplares de otras regiones de España y de otros países. En una vitrina en solitario (ver foto) se guarda una navaja dinamómetro del siglo XVII firmada por Iván Carbajal, que servía para cortar y pesar objetos ligeros. La navaja no se regala, corta la amistad, dicen. Antes servía para cerrar tratos. La llegada del tren a Albacete incrementó la venta de estos utensilios hoy más propios del coleccionismo.
FOTO: Alfonso Durán
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Chinchilla, el pueblo al que perteneció Albacete
El mejor queso del mundo de 2012
El museo de la Cuchillería se visita con calma
Las gargantas de Ponga
El pasaje de Lodares es solo el principio de Albacete
Se trata de una galería comercial y residencial construida en estilo modernista en 1925, el gran atractivo de la ciudad. Pero hay más, la historia se conoce de la mano del guía Francisco Tébar. El ferrocarril llegó a Albacete en 1855, la primera capital pequeña que lo tuvo. Por las vías vino el progreso, el comercio, la industria harinera creció, hubo una explosión demográfica y económica. Se reflejó en las edificaciones eclécticas, como el palacio provincial de Albacete y el Gran Hotel, que sustituyó a las antiguas posadas y favoreció el turismo.
FOTO: Alfonso Durán
Las gargantas de Ponga
Chinchilla, el pueblo al que perteneció Albacete
El técnico de la oficina de Turismo de Chinchilla de Montearagón le entrega las llaves del castillo al guía Francisco Tébar, son los dos custodios de esta fortaleza del siglo XV que capta la atención del viajero cuando se aproxima por la llanura. No es lo único. La iglesia de Santa María del Salvador alberga la virgen de los Llanos, realizada en alabastro en Nottingham en el siglo XIV. En un extremo del pueblo se encuentra una docena de casas-cuevas (ver foto), en las que se alojó la población musulmana y judía en el siglo XVI. En los años 80 del siglo pasado se convirtieron en residencias de verano, en su entorno se celebraban actividades culturales.
FOTO: Alfonso Durán
El mejor queso del mundo de 2012
Paqui Cruz, maestra quesera y afinadora de Dehesa de los Llanos, perfora dentro de las cámaras con un cilindro quesos de diferente maduración para realizar una cata espontánea. El queso más viejo de todos, el gran reserva, con al menos nueve meses de curación, ganó el World Cheese Awards 2012, es decir, fue el mejor queso del mundo ese año. Cuentan con ganadería propia en las instalaciones. La clave, explican, está en la leche cruda con la que se elaboran las piezas de 2,6 kilos, en el trato que reciben las ovejas, en lo que comen, en cómo viven en esta finca parcheada por cultivos, monte bajo y dehesa.
FOTO: Alfonso Durán
Las gargantas de Ponga
El museo de la Cuchillería se visita con calma
Se ubica enfrente de la catedral, en la casa de Hortelano, un palacete modernista de 1912. Alberga facas, como se conoce a la navaja típica de Albacete, y muchos otros ejemplares de otras regiones de España y de otros países. En una vitrina en solitario (ver foto) se guarda una navaja dinamómetro del siglo XVII firmada por Iván Carbajal, que servía para cortar y pesar objetos ligeros. La navaja no se regala, corta la amistad, dicen. Antes servía para cerrar tratos. La llegada del tren a Albacete incrementó la venta de estos utensilios hoy más propios del coleccionismo.
FOTO: Alfonso Durán