Primeros encuentros entre nuestro gato y nuestro perro recién adoptado
Que puedan observarse en la distancia
Sujeto de la correa
Paseo
Tranquilidad y seguridad
Sin presión
Sin presión
Espacios delimitados y tiempo individual
Con calma
Orinar en sitios inadecuados
Supervisión activa y cuidadosa
Tiempo y espacio
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El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Que ambos se conozcan en la distancia, con calma y sin forzar sus tiempos, les ayudará más adelante cuando llegue el momento de interactuar. Este tiempo de separación les llevará a entender que el individuo que acaban de conocer tiene su propio lenguaje, se mueve y se comunica de forma diferente reduciendo así gran parte del estrés que produce tener que relacionarse con el otro por obligación.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Puede que en estas primeras semanas de convivencia tu perro necesite hacer pis dentro de casa e incluso que tu gato empiece a hacerlo en sitios inadecuados (puede ser por estrés de la situación, por “dejar mensajes” al perro o que coincida con un problema clínico). Si el can orina en casa ten paciencia y no le des demasiada importancia, a no ser que observes otras señales de alarma. En ese caso es recomendable consultar con tu veterinario
En este primer momento, podríamos dejar al gato dentro de su habitación -el espacio que hemos configurado con todas sus cosas- y recorrer cada estancia de la casa con el can.
Es importante que no animes ni presiones a ninguno de los dos para que se miren o se presten atención, deja que esto surja de manera natural.
Tanto el perro como el gato necesitarán tiempo y espacio para la convivencia, por eso es recomendable dividir la casa con una valla infantil -o varias- para no restringir el movimiento del gato a solamente una habitación, dando sensación de que el perro ha acaparado el resto de lugares.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
En este tiempo, asegúrate de que tu perro puede observar las rutinas que tienes instauradas con tu gato; el momento latita de comida húmeda, chuches, juegos dinámicos, incluso que pueda entender el uso del arenero observando desde fuera. Al mismo tiempo, que el gato pueda observar las actividades para con tu perro. Juegos, ratos de caricias, práctica de ejercicios.
Si vemos al peludo tranquilo, estando atado y en la medida de lo posible procurando que no haya tensión en la correa, abriremos la puerta de “la habitación del gato” (recuerda, con una rejilla de separación). Se verán por primera vez con la mayor distancia posible y empezarán a entender la situación.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Los primeros días, incluso las primeras semanas, tendrás que ser una supervisora activa y cuidadosa. Deja que el perro y el gato se observen, se huelan en la distancia, se tengan curiosidad aunque sin intimidarse mutuamente.
Después de dar un paseo con el perro en el que haya olfateado y se haya relajado, accederemos a la casa con él.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Es importante que no animes ni presiones a ninguno de los dos para que se miren o se presten atención, deja que esto surja de manera natural.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Primeros encuentros entre nuestro gato y nuestro perro recién adoptado
Fundación SrPerro Colega
Created on December 2, 2025
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Primeros encuentros entre nuestro gato y nuestro perro recién adoptado
Que puedan observarse en la distancia
Sujeto de la correa
Paseo
Tranquilidad y seguridad
Sin presión
Sin presión
Espacios delimitados y tiempo individual
Con calma
Orinar en sitios inadecuados
Supervisión activa y cuidadosa
Tiempo y espacio
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Que ambos se conozcan en la distancia, con calma y sin forzar sus tiempos, les ayudará más adelante cuando llegue el momento de interactuar. Este tiempo de separación les llevará a entender que el individuo que acaban de conocer tiene su propio lenguaje, se mueve y se comunica de forma diferente reduciendo así gran parte del estrés que produce tener que relacionarse con el otro por obligación.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Puede que en estas primeras semanas de convivencia tu perro necesite hacer pis dentro de casa e incluso que tu gato empiece a hacerlo en sitios inadecuados (puede ser por estrés de la situación, por “dejar mensajes” al perro o que coincida con un problema clínico). Si el can orina en casa ten paciencia y no le des demasiada importancia, a no ser que observes otras señales de alarma. En ese caso es recomendable consultar con tu veterinario
En este primer momento, podríamos dejar al gato dentro de su habitación -el espacio que hemos configurado con todas sus cosas- y recorrer cada estancia de la casa con el can.
Es importante que no animes ni presiones a ninguno de los dos para que se miren o se presten atención, deja que esto surja de manera natural.
Tanto el perro como el gato necesitarán tiempo y espacio para la convivencia, por eso es recomendable dividir la casa con una valla infantil -o varias- para no restringir el movimiento del gato a solamente una habitación, dando sensación de que el perro ha acaparado el resto de lugares.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
En este tiempo, asegúrate de que tu perro puede observar las rutinas que tienes instauradas con tu gato; el momento latita de comida húmeda, chuches, juegos dinámicos, incluso que pueda entender el uso del arenero observando desde fuera. Al mismo tiempo, que el gato pueda observar las actividades para con tu perro. Juegos, ratos de caricias, práctica de ejercicios.
Si vemos al peludo tranquilo, estando atado y en la medida de lo posible procurando que no haya tensión en la correa, abriremos la puerta de “la habitación del gato” (recuerda, con una rejilla de separación). Se verán por primera vez con la mayor distancia posible y empezarán a entender la situación.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Los primeros días, incluso las primeras semanas, tendrás que ser una supervisora activa y cuidadosa. Deja que el perro y el gato se observen, se huelan en la distancia, se tengan curiosidad aunque sin intimidarse mutuamente.
Después de dar un paseo con el perro en el que haya olfateado y se haya relajado, accederemos a la casa con él.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo
Es importante que no animes ni presiones a ninguno de los dos para que se miren o se presten atención, deja que esto surja de manera natural.
El primer encuentro va a ser especialmente importante para ambos. El objetivo en este primer paso será que los dos, el perro y el gato, sean conscientes del cambio que está sucediendo