¡Lo has logrado!
ahora puedes entrar a la casita en mi corazon que he dejado solo para ti
Si existieran mil universos, te buscaría en todos. No por destino, sino porque mi alma reconocería la tuya en cualquier forma, en cualquier tiempo. Hay algo en ti que trasciende la casualidad, una calma que me sostiene incluso cuando me pierdo en mi propio silencio. Gracias por tenerme paciencia, por quedarte cuando no estoy tan presente, cuando mis palabras se quedan cortas o mi ánimo se apaga. A veces tardo en aparecer, pero nunca dejo de pensarte. Y en cualquier realidad posible, seguiría eligiéndote, porque en todas ellas, sigues siendo mi hogar.
Antes de conocerte, pensaba como los sofistas: que todo dependía del momento, del punto de vista, de cómo uno quisiera mirar las cosas. Creía que el amor también era así, relativo, algo que cambia con el tiempo o con el cansancio. Que no existía una verdad fija en los sentimientos, solo interpretaciones. Pero contigo entendí que hay cosas que simplemente son. Que no necesitan argumento ni defensa. Que amar no siempre es una opinión, a veces es una certeza. Tú eres esa parte de mi vida que contradice toda la teoría del relativismo: porque no importa el día, la distancia o el contexto, siempre llego a la misma conclusión. Te amo. Y no hay retórica que lo vuelva menos cierto.
5 ANIVERSARIIO
chris
Created on November 7, 2025
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Interactive Hangman
View
Secret Code
View
Branching Scenario: Academic Ethics and AI Use
View
The Fortune Ball
View
Repeat the Sequence Game
View
Pixel Challenge
View
Word Search: Corporate Culture
Explore all templates
Transcript
¡Lo has logrado!
ahora puedes entrar a la casita en mi corazon que he dejado solo para ti
Si existieran mil universos, te buscaría en todos. No por destino, sino porque mi alma reconocería la tuya en cualquier forma, en cualquier tiempo. Hay algo en ti que trasciende la casualidad, una calma que me sostiene incluso cuando me pierdo en mi propio silencio. Gracias por tenerme paciencia, por quedarte cuando no estoy tan presente, cuando mis palabras se quedan cortas o mi ánimo se apaga. A veces tardo en aparecer, pero nunca dejo de pensarte. Y en cualquier realidad posible, seguiría eligiéndote, porque en todas ellas, sigues siendo mi hogar.
Antes de conocerte, pensaba como los sofistas: que todo dependía del momento, del punto de vista, de cómo uno quisiera mirar las cosas. Creía que el amor también era así, relativo, algo que cambia con el tiempo o con el cansancio. Que no existía una verdad fija en los sentimientos, solo interpretaciones. Pero contigo entendí que hay cosas que simplemente son. Que no necesitan argumento ni defensa. Que amar no siempre es una opinión, a veces es una certeza. Tú eres esa parte de mi vida que contradice toda la teoría del relativismo: porque no importa el día, la distancia o el contexto, siempre llego a la misma conclusión. Te amo. Y no hay retórica que lo vuelva menos cierto.