Modulo II: La oración que mueve montañas.Capitulo 7: Dale la Gloria a Dios.
Dale la Gloria a Dios.
Cita, Catesismo:
“La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. En cuanto adhesión personal a Dios y asentimiento a la verdad que él ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe en una persona humana. Es justo y bueno confiarse totalmente a Dios y creer absolutamente lo que él dice. Sería vano y errado poner una fe semejante en una criatura (Cf. Jr 17,5-6; Sal 40,5; 146,3-4).” Catecismo De la Iglesia Católica, Numeral 150.
Dale la Gloria a Dios.
Objetivo:
Entender que siempre debemos dar la Gloria a Dios y ser agradecidos todos los días de nuestra vida.
Introducción:
Que tu vida sea una alabanza, que tu vida glorifique a Dios. Dale gracias a Dios por
lo que ya ha hecho en tu vida; si crees que ya te lo ha concedido dale gracias a Dios,
no importa lo que tus ojos físicos vean, no importa lo que tu cuerpo sienta, no
importa lo que los médicos digan, simplemente tú lo has visto con tus ojos de la fe,
“El justo por fe vivirá” dice la palabra; caminar, vivir con lo que ya has recibido.
Dando testimonio del poder de Dios en tu vida, glorificando su nombre, y El
honrara tu fe.
Dale la Gloria a Dios.
Basandonos en Filipenses 4:6, enseña que el secreto de la fe está en la actitud y coherencia entre lo que se cree, se piensa, se dice y se hace.
- Una vez que se ha pedido algo a Dios, ya no se debe seguir pidiendo, sino agradecer continuamente, confiando en que Él ya escuchó.
- La gratitud constante y la perseverancia son fundamentales: hay que dar gracias todos los días, incluso después de recibir el milagro.
- Muchos pierden lo recibido porque dejan de orar, agradecer y meditar en la Palabra, permitiendo que el enemigo los ataque nuevamente.
- Por eso, caminar por fe es un estilo de vida permanente, no algo temporal. La fe se demuestra al mantenerse firme, agradecido y alineado con la Palabra de Dios en todo momento.
Dale la Gloria a Dios.
Una vida de agradecimiento
El testimonio del hermano Neil Vélez resalta el poder del gradecimiento y la fidelidad al llamado de Dios.
- Neil explica que dedica su vida a evangelizar porque Dios tuvo misericordia de él y le salvó la vida; afirma que, si no fuera por Dios, habría muerto hace muchos años.Su entrega nace de una profunda gratitud. Él mismo dice:
“No me queda otro remedio. Que ingrato sería yo si no proclamara la grandeza de Dios; qué malagradecido sería si dejara de glorificar a Dios… el día que deje de hacer esto estaría muerto.”
- El Testimonio nos enseña que Neil está vivo porque cumple el propósito de Dios, para que otros le conozcan a través de su testimonio.
- Todos los creyentes debemos ser siempre agradecidos, recordando cuántas veces Dios nos ha librado y bendecido, incluso en situaciones del pasado.
- Dar gracias por todo, incluso por lo que aún no se ha recibido, declarando con fe:
“Gracias Señor porque estoy sano, porque me has bendecido, creo que mi situación va a prosperar.”
Dale la Gloria a Dios.
La importancia de testificar.
El Hno. Neil Vélez daba su testimonio aun antes de estar sano. Muchos de sus conocidos que sabían que se estaba muriendo decían que el mentía, decían: se está muriendo y le está diciendo a todo el mundo que está sano, el no mentía, fe es la seguridad de recibir lo que estas esperando; el caminaba en fe y le daba gracias a Dios por lo que él creía ya tener, aunque su cuerpo le decía lo contrario; Jesús le hablo a la higuera, la maldijo, pero la higuera seguía ahí aún con vida, pero Él sefue con la idea de que ya estaba seca. El Hno. Neil Vélez caminaba con la idea de que ya estaba sano, y el glorificaba a Dios con su testimonio delante de grupos de oración, él les decía: el Señor me sano, y lo puede hacer contigo también y comenzaba a hablar de la grandeza de Dios en su vida y el todavía muriéndose, el utilizaba 1Pe 2, 24, y su biblia aún tiene vestigios de sangre, cuando el glorificaba a Dios por su sanación, le brotaban chorros de sangre por la nariz y boca que se regaba en esta promesa divina, pero él se levantaba y caminaba, rechazaba al diablo, lo resistía, y Dios honro lo que estaba creyendo,no llego en forma rápida, pero llego, porque Dios es fiel, por esos hay que darle gracias a Dios por lo que estas creyendo, usted se tiene que poner de acuerdo a lo que está creyendo, no hable otra cosa, si está creyendo que está sano, no hable de enfermedad; si está creyendo liberación, no hable de ataduras; si está creyendo prosperidad, no hable de pobreza; habla de lo que estas creyendo, póngase de acuerdo con lo que cree, eso que usted está creyendo Dios hará, y hágalo todos los días de tu vida.
Dale la Gloria a Dios.
La importancia de testificar.
Puntos claves del testimonio del hermano Neil Vélez:
- Fe verdadera, no mentira.
- Fe perseverante en medio del dolor.
- Coherencia entre fe y palabras.
- Vivir en acuerdo con la fe.
Dale la Gloria a Dios.
Glorifique a Dios durante toda su vida
Vivir por fe es perseverar hasta el final, sin rendirse ante las dificultades. La fe exige constancia, agradecimiento y confianza total en Dios, aun cuando todo parezca imposible. El ejemplo de Santa Mónica, que oró 32 años por su hijo San Agustín, muestra que la perseverancia en la oración da fruto. Dios puede sanar, proteger y obrar milagros cuando permanecemos firmes, porque “para Él nada es imposible” (Lc 18,27). Por eso, la vida de fe no es temporal, sino un camino permanente de compromiso, fidelidad y relación íntima con el Señor: “El justo por la fe vivirá” (Hb 10,38).
Dale la Gloria a Dios.
¿Cómo podemos conseguir esto?
a) Conozca la voluntad de Dios: Dios desea su bienestar, sanidad y felicidad. Conocer su voluntad es vivir en sus frutos —amor, alegría, paz— y agradecerle cada día con una vida que lo glorifique. b) No escuche al enemigo: El diablo busca robar la fe y apartarlo de Dios. Permanezca firme, glorificando a Dios siempre, sin dejar de perseverar. c) Rodéese de personas de fe: La perseverancia se fortalece en comunidad. Apóyese en creyentes que oren y lo animen, porque “si uno cae, el otro lo levanta” (Ecl 4,9). d) Confíe en la ayuda de Dios:Cuando falte fuerza, pídale a Dios renovar su fe, energía y compromiso. Él toma su carga y le da descanso para seguir adelante. e) Crea que Dios nunca lo abandonará:Dios nunca lo ha dejado ni lo dejará. Su fidelidad es constante: “de su abundancia recibimos bendición tras bendición” (Jn 1,16). Persevere hasta el final confiando en su amor.
Dale la Gloria a Dios.
Conclusión:
“La oración que mueve montañas” son siete pasos en los cuales haremos oraciones que llegan a los oídos de Dios, oraciones poderosas, oraciones contestadas, para que vivamos cada instante de nuestra vida contemplando la gloria de Dios; es un proceso que se repite en cada necesidad, en cada situación, y que ahora que nosotros hemos aprendido, es nuestro deber ensenar a los demás; se tiene que convertir en un estilo de vida, esa es la espiritualidad de nuestra comunidad, como Misioneros de Jesús es el distintivo que nos identifica; es el deseo de Dios, que todos vivamos por fe, San pablo, en todas sus cartas nos lo muestra, y en nuestra época, el hermano Neil Vélez está rescatando este mensaje que ha quedado oculto por muchos años, como lo dijimos antes, es y debe ser para toda la vida, para que, cuando nos llegue el momento de partir podamos decir como San Pablo “He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel. Ahora me espera la corona merecida que el Señor, el Juez justo, me dará en aquel día” (2Tim 4, 6-7) Dios te bendiga. Shalom!
M2, Cap 7
José Antonio Montiel Betanco
Created on November 7, 2025
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Modulo II: La oración que mueve montañas.Capitulo 7: Dale la Gloria a Dios.
Dale la Gloria a Dios.
Cita, Catesismo:
“La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. En cuanto adhesión personal a Dios y asentimiento a la verdad que él ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe en una persona humana. Es justo y bueno confiarse totalmente a Dios y creer absolutamente lo que él dice. Sería vano y errado poner una fe semejante en una criatura (Cf. Jr 17,5-6; Sal 40,5; 146,3-4).” Catecismo De la Iglesia Católica, Numeral 150.
Dale la Gloria a Dios.
Objetivo:
Entender que siempre debemos dar la Gloria a Dios y ser agradecidos todos los días de nuestra vida.
Introducción:
Que tu vida sea una alabanza, que tu vida glorifique a Dios. Dale gracias a Dios por lo que ya ha hecho en tu vida; si crees que ya te lo ha concedido dale gracias a Dios, no importa lo que tus ojos físicos vean, no importa lo que tu cuerpo sienta, no importa lo que los médicos digan, simplemente tú lo has visto con tus ojos de la fe, “El justo por fe vivirá” dice la palabra; caminar, vivir con lo que ya has recibido. Dando testimonio del poder de Dios en tu vida, glorificando su nombre, y El honrara tu fe.
Dale la Gloria a Dios.
Basandonos en Filipenses 4:6, enseña que el secreto de la fe está en la actitud y coherencia entre lo que se cree, se piensa, se dice y se hace.
Dale la Gloria a Dios.
Una vida de agradecimiento
El testimonio del hermano Neil Vélez resalta el poder del gradecimiento y la fidelidad al llamado de Dios.
- Neil explica que dedica su vida a evangelizar porque Dios tuvo misericordia de él y le salvó la vida; afirma que, si no fuera por Dios, habría muerto hace muchos años.Su entrega nace de una profunda gratitud. Él mismo dice:
“No me queda otro remedio. Que ingrato sería yo si no proclamara la grandeza de Dios; qué malagradecido sería si dejara de glorificar a Dios… el día que deje de hacer esto estaría muerto.”- Dar gracias por todo, incluso por lo que aún no se ha recibido, declarando con fe:
“Gracias Señor porque estoy sano, porque me has bendecido, creo que mi situación va a prosperar.”Dale la Gloria a Dios.
La importancia de testificar.
El Hno. Neil Vélez daba su testimonio aun antes de estar sano. Muchos de sus conocidos que sabían que se estaba muriendo decían que el mentía, decían: se está muriendo y le está diciendo a todo el mundo que está sano, el no mentía, fe es la seguridad de recibir lo que estas esperando; el caminaba en fe y le daba gracias a Dios por lo que él creía ya tener, aunque su cuerpo le decía lo contrario; Jesús le hablo a la higuera, la maldijo, pero la higuera seguía ahí aún con vida, pero Él sefue con la idea de que ya estaba seca. El Hno. Neil Vélez caminaba con la idea de que ya estaba sano, y el glorificaba a Dios con su testimonio delante de grupos de oración, él les decía: el Señor me sano, y lo puede hacer contigo también y comenzaba a hablar de la grandeza de Dios en su vida y el todavía muriéndose, el utilizaba 1Pe 2, 24, y su biblia aún tiene vestigios de sangre, cuando el glorificaba a Dios por su sanación, le brotaban chorros de sangre por la nariz y boca que se regaba en esta promesa divina, pero él se levantaba y caminaba, rechazaba al diablo, lo resistía, y Dios honro lo que estaba creyendo,no llego en forma rápida, pero llego, porque Dios es fiel, por esos hay que darle gracias a Dios por lo que estas creyendo, usted se tiene que poner de acuerdo a lo que está creyendo, no hable otra cosa, si está creyendo que está sano, no hable de enfermedad; si está creyendo liberación, no hable de ataduras; si está creyendo prosperidad, no hable de pobreza; habla de lo que estas creyendo, póngase de acuerdo con lo que cree, eso que usted está creyendo Dios hará, y hágalo todos los días de tu vida.
Dale la Gloria a Dios.
La importancia de testificar.
Puntos claves del testimonio del hermano Neil Vélez:
Dale la Gloria a Dios.
Glorifique a Dios durante toda su vida
Vivir por fe es perseverar hasta el final, sin rendirse ante las dificultades. La fe exige constancia, agradecimiento y confianza total en Dios, aun cuando todo parezca imposible. El ejemplo de Santa Mónica, que oró 32 años por su hijo San Agustín, muestra que la perseverancia en la oración da fruto. Dios puede sanar, proteger y obrar milagros cuando permanecemos firmes, porque “para Él nada es imposible” (Lc 18,27). Por eso, la vida de fe no es temporal, sino un camino permanente de compromiso, fidelidad y relación íntima con el Señor: “El justo por la fe vivirá” (Hb 10,38).
Dale la Gloria a Dios.
¿Cómo podemos conseguir esto?
a) Conozca la voluntad de Dios: Dios desea su bienestar, sanidad y felicidad. Conocer su voluntad es vivir en sus frutos —amor, alegría, paz— y agradecerle cada día con una vida que lo glorifique. b) No escuche al enemigo: El diablo busca robar la fe y apartarlo de Dios. Permanezca firme, glorificando a Dios siempre, sin dejar de perseverar. c) Rodéese de personas de fe: La perseverancia se fortalece en comunidad. Apóyese en creyentes que oren y lo animen, porque “si uno cae, el otro lo levanta” (Ecl 4,9). d) Confíe en la ayuda de Dios:Cuando falte fuerza, pídale a Dios renovar su fe, energía y compromiso. Él toma su carga y le da descanso para seguir adelante. e) Crea que Dios nunca lo abandonará:Dios nunca lo ha dejado ni lo dejará. Su fidelidad es constante: “de su abundancia recibimos bendición tras bendición” (Jn 1,16). Persevere hasta el final confiando en su amor.
Dale la Gloria a Dios.
Conclusión:
“La oración que mueve montañas” son siete pasos en los cuales haremos oraciones que llegan a los oídos de Dios, oraciones poderosas, oraciones contestadas, para que vivamos cada instante de nuestra vida contemplando la gloria de Dios; es un proceso que se repite en cada necesidad, en cada situación, y que ahora que nosotros hemos aprendido, es nuestro deber ensenar a los demás; se tiene que convertir en un estilo de vida, esa es la espiritualidad de nuestra comunidad, como Misioneros de Jesús es el distintivo que nos identifica; es el deseo de Dios, que todos vivamos por fe, San pablo, en todas sus cartas nos lo muestra, y en nuestra época, el hermano Neil Vélez está rescatando este mensaje que ha quedado oculto por muchos años, como lo dijimos antes, es y debe ser para toda la vida, para que, cuando nos llegue el momento de partir podamos decir como San Pablo “He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel. Ahora me espera la corona merecida que el Señor, el Juez justo, me dará en aquel día” (2Tim 4, 6-7) Dios te bendiga. Shalom!