Evaluación del riesgo: Identificación y clasificación del riesgo biológico asociado a cada muestra (niveles de bioseguridad 1 a 4), para determinar las precauciones específicas.
Uso de barreras físicas: Implementación de equipos de protección personal (EPP) adecuados, como guantes, batas, mascarillas, gafas de protección y, en casos necesarios, equipos de protección respiratoria.
Control de ingeniería: Uso de cabinas de seguridad biológica, sistemas de ventilación adecuados, y dispositivos de contención para evitar la generación y dispersión de aerosoles y salpicaduras.
Higiene y desinfección: Aplicación de protocolos estrictos de limpieza y desinfección de superficies, instrumentos y áreas de trabajo.
Capacitación continua: Formación periódica del personal en técnicas de manipulación segura, protocolos de emergencia y manejo de residuos.