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EL "PROBLEMA" DE LA MUJER TRABAJADORA EN EL SIGLO XIX: UNA CONSTRUCCIÓN DISCURSIVA

maria perez

Created on November 4, 2025

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Transcript

EL "PROBLEMA" DE LA MUJER TRABAJADORA EN EL SIGLO XIX: UNA CONSTRUCCIÓN DISCURSIVA

3. LA DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO COMO PRODUCTO DEL DISCURSO

1. LA CONSTRUCCIÓN DEL "PROBLEMA" DE LA MUJER TRABAJADORA

2. CONTINUIDADES DEL TRABAJO FEMENINO

4. CONSECUENCIAS DE LA CONSTRUCCIÓN DISCURSIVA

1. ¿Por qué se consideraba a la mujer trabajadora un “problema” en el siglo XIX?
2. ¿Cómo influyeron las ideas económicas y sociales del siglo XIX en la desigualdad laboral entre hombres y mujeres?

Durante el siglo XIX, con la Revolución Industrial, la figura de la mujer trabajadora se volvió más visible, pero también más cuestionada. La sociedad de la época asociaba la feminidad con el hogar, la maternidad y la moral, mientras que el trabajo asalariado se consideraba propio del ámbito masculino. Por eso, el hecho de que las mujeres trabajaran fuera de casa se veía como una amenaza al orden social y familiar. Los debates morales y científicos de la época intentaban justificar esta separación de “esferas”, la doméstica para la mujer y la pública para el hombre, dando origen a la llamada ideología de la domesticidad. Así, la mujer trabajadora fue vista no como una productora, sino como una figura “anómala” que debía ser controlada o protegida.

Los economistas políticos del siglo XIX, como Adam Smith y Jean-Baptiste Say, consideraban que el salario masculino debía mantener a toda la familia, mientras que el salario femenino era solo un complemento. Esto justificó que las mujeres cobraran menos y fueran vistas como mano de obra barata. A la vez, los empleadores aprovecharon esta situación para reducir costos contratando mujeres en sectores como el textil o el servicio doméstico. Los sindicatos y las leyes protectoras, aunque decían defenderlas, reforzaron esa desigualdad al limitar los trabajos “adecuados” para mujeres. En conjunto, estas ideas consolidaron una división sexual del trabajo que presentaba la subordinación femenina como algo “natural”.