Guía de intervención
Un modelo metodológico para diseñar y ejecutar actuaciones orientadas a promover una alimentación saludable y sostenible a partir de las particularidades del contexto de intervención.
VÍNCULOS QUE ALIMENTAN
Avanzando hacia un modelo alimentario arraigado al territorio
Ejecutado por
Con el apoyo
PRESENTACIÓN
“Cuando las arañas tejen juntas, pueden atar un león.”
Proverbio etíope
PARA QUÉ
CÓMO SURGE
esta guía
una guía de intervención
un modelo de intervención
POR QUÉ
HÁBITOS de consumo y MODELO alimentarios
Según el Libro Blanco de la Alimentación Sostenible en España, un consumo alimentario responsable debería apostar por:
- Dietas basadas en alimentos de origen vegetal, con una reducción importante del consumo de productos de origen animal (sobre todo carnes y lácteos).
- La disminución del consumo de alimentos muy procesados, ricos en azúcares añadidos, edulcorantes, grasas de mala calidad, harinas refinadas, sal y potenciadores del sabor, en favor de alimentos frescos o poco transformados.
- El consumo de alimentos de temporada y de proximidad, producidos de una manera sostenible (respetuosa con el medio ambiente y el bienestar social y económico, y siempre que sea posible, bajo técnicas agroecológicas y de bienestar animal).
- La minimización del consumo de alimentos envasados en plásticos.
- La reducción drástica del desperdicio alimentario.
retos para el cambio
Los principales
Hábitos de consumo
de la sociedadespañola actual
cambio de modelo
La necesidad de un
PILARES del modelo de intervención
El modelo de intervención que proponemos se asienta en tres pilares fundamentales (enfoques), que se articulan en torno a la participación como eje transversal.
Abordar la alimentación como HECHO SOCIAL
Abordar la alimentación desde laSALUD COMUNITARIA
La PARTICIPACIÓN como elemento clave a lo largo de todo el proceso
Los hábitos se asientan y actualizan en las REDES CONVIVENCIALES
Si bien resulta habitual abordar la alimentación desde el ámbito de la salud, no resulta tan clara la utilización de una metodología que realice una lectura de las problemáticas asociadas a la alimentación y que defina una serie de intervenciones desde el marco de la salud comunitaria .Partir de una lectura de las problemáticas asociadas a la alimentación que deja de lado los condicionantes sociales y económicos que nos atraviesan implica una postura culpabilizante que responsabiliza a las personas de los cambios necesarios para introducir mejoras en sus hábitos.
TASC - PDC Poblenou
de salud, porque es evidente que poder alimentarte es uno de los requisitos para poder gozar de buena salud... Y comunitaria, porque entendemos que la salud está muy vinculada a condicionantes sociales; no podemos hablar de alimentación sin hablar de los determinantes sociales… tanto las causas como las respuestas sólo pueden entenderse y construirse desde el ámbito comunitario.”*
Desde el principio lo vinculamos al tema
* Frases textuales extraídas de las entrevistas realizadas en la primera fase del proyecto.
Si abrimos la mirada y llevamos las problemáticas del ámbito de lo individual a lo social, resultará clara la necesidad de que las respuestas que se planteen sean desde el ámbito comunitario: si la problemática es social, las respuestas necesariamente deberán ser sociales y no individuales.
Consideramos que sólo a partir de este enfoque podemos aspirar a definir e implementar con las personas de un entorno determinado respuestas ancladas en las necesidades, características y potencialidades del contexto, que garanticen la viabilidad y sostenibilidad de las acciones que se implementen.
Si bien en gran parte de las intervenciones que se realizan actualmente se tiene en cuenta la dimensión cultural de la alimentación, en muchos casos se la aborda exclusivamente cuando se trabaja con personas vinculadas a procesos migratorios.
Hay una dificultad para entender el bienestar, la salud en todas sus dimensiones. Lo cultural también alimenta el cuerpo, y a menudo se deja de lado. Se suelen fragmentar los conceptos de salud y alimentación.”
“Hay algo emocional también, tu cultura, tu pertenencia, tus sabores.”
La Botiga
“Estamos abiertas a promover productos frescos que son más representativos de otras culturas gastronómicas.”
Economato Social
“Nosotras nos centramos en todo el proceso de sociabilidad que hay alrededor del acto de comer.”
Fundación Mescladís
L’Etnogràfica
Entender la alimentación como hecho social en torno al que se articulan innumerables dinámicas implica abrir la mirada más allá del componente nutricional, identificando las múltiples dimensiones que están en juego y condicionan nuestros hábitos alimentarios.
En nuestro entorno conviven diversas maneras de entender la alimentación que necesariamente habrá que contemplar si queremos avanzar hacia un modelo alimentario que no deje a nadie fuera. Consideramos clave desmontar el relato hegemónico actual, que parte de la idea de tradición culinaria local como si fuera algo puro y estático. Sólo generando un cambio de relato, visibilizando y poniendo en valor relatos que dan cuenta del papel relacional y simbólico de los alimentos, podremos avanzar hacia un modelo alimentario de todas y para todas, que garantice el derecho a una alimentación adecuada para todas. Esto implica cuestionarnos el modelo alimentario que queremos construir con una mirada interseccional, atendiendo y garantizando la representación de las diversidades alimentarias de nuestro entorno en las actuaciones que llevemos a cabo.
Fomentar las actividades transversales (intercambios, concursos gráficos, revista, etc.) para la convivencia y crear un
espacio de reflexión para reforzar los vínculos de una comunidad son nuestros pilares, más allá de la propia hostelería.”
“Trabajamos desde una perspectiva ambiental para mejorar los hábitos. Una de las actividades más relevantes es Cuinem el canvi, una actividad que quiere ser un altavoz para promocionar un estilo de vida diferente y más saludable.”
Centro Cívico El Sortidor
Fundación Mescladís
Cualquier intervención orientada a promover una alimentación saludable y sostenible implica necesariamente propiciar cambios de hábitos.
Consideramos que no se trata sólo de difundir información sino de propiciar un entorno que favorezca el cambio de hábitos.
Partiendo de la premisa de que los hábitos se asientan y se actualizan en las redes convivenciales , proponemos enfocar el proceso poniendo en el centro las relaciones que se dan en un determinado contexto, para definir las actuaciones a realizar (identificando los colectivos y espacios estratégicos en los que trabajar) y apostando por un efecto contagio.
En la actualidad, es ampliamente aceptada la necesidad de contar con la participación de los agentes territoriales en cualquier tipo de intervención que se plantee. Sin embargo, no es tan habitual incorporar su participación desde el inicio del proceso.Muchas de las intervenciones orientadas a promover mejoras en la alimentación centran sus actuaciones en la necesidad de concienciar a las personas, de hacerles ver una realidad que nosotras (como expertas) ya hemos desvelado. Los supuestos sobre los que descansa este posicionamiento tienen innumerables consecuencias a nivel metodológico: en tanto nosotras sabemos algo que la otra persona no sabe, algo que debemos transmitir, partimos de una relación desigual de poder-saber en la que la otra persona no tiene nada que aportar.
Pensando en cualquier tipo de
L'Etnogràfica
intervención, lo que falta es conciencia... y espacios de expresión y escucha. Si no empiezas por ahí, no hay posibilidad de transformación.”
En lugar de construir con otras personas, lo que solemos hacer es transmitir, y eso nos lleva directamente a pensar y hacer por otras personas. En síntesis, lo que se hace habitualmente es definir actuaciones y luego invitar a participar a las supuestas beneficiarias.
EN RESUMEN
Así pues, no queremos sólo incorporar la participación cuando ya están definidas las intervenciones, sino abrirlas desde el inicio a fin de realizar una contextualización de la alimentación: saber qué se entiende por comer bien, y asimismo determinar los obstáculos que se identifican para poder comer bien. Esta construcción colectiva aportará el punto de partida para definir, de manera participada, qué tipo de intervenciones se deberían realizar, con quiénes, cuándo, etc.La participación de los agentes del territorio no termina con la definición de las actuaciones. Su implicación en el seguimiento y evaluación de las intervenciones será una de las claves para garantizar la viabilidad y sostenibilidad de los procesos puestos en marcha. En definitiva, se trata de asegurar el acceso a la participación en todas las decisiones que afectan tanto a la forma en que nos alimentamos como a los impactos asociados a ello.
Partimos de lo que las personas saben y hacen para identificar colectivamente los problemas que asocian a la alimentación, y así poder buscar luego alternativas colectivas para resolverlos. Personas reflexivas y situadas, portadoras de historias y vinculadas al contexto que les rodea. Personas capaces de reflexionar sobre sus problemas y de definir y valorar alternativas para solucionarlos.
Este enfoque implica tener en cuenta el escenario específico donde tiene lugar la intervención, así como los determinantes políticos, sociales y económicos del contexto.
Proponemos un recorrido mediante el cual los diferentes actores plantean los problemas y las soluciones, con metodologías y herramientas que fomentan la creación de espacios de reflexión y diálogo colectivos.
Durante las pruebas piloto, el enfoque propuesto tuvo muy buena acogida por parte de los agentes que trabajan en el ámbito comunitario. Sin embargo, no resultó una premisa tan evidente en los espacios o grupos del territorio que estaban realizando actividades en torno a la alimentación. En algunos casos, las participantes llegan a estos espacios con preocupaciones individuales -a menudo estéticas- o con la necesidad de conocer la dieta más adecuada para resolver problemas específicos de salud. En otros casos, los grupos se plantean como espacios de encuentro en los que prima más la socialización y el intercambio que las preocupaciones por incorporar hábitos más saludables y sostenibles.
En contextos donde existen problemáticas consideradas más acuciantes (paro, acceso a la vivienda, soledad no deseada, falta de infraestructuras para determinados colectivos, etc.), avanzar hacia una alimentación más saludable y sostenible no suele ser percibido como un problema prioritario. Esto es aún más evidente en el caso de la población en situación de vulnerabilidad, para la cual el principal obstáculo a resolver es el acceso a los alimentos. Esto dificulta que vecinas y vecinos se involucren desde el inicio, dado que no existe una preocupación previa compartida que les movilice para iniciar un trabajo participativo.
Aquí se hace evidente el carácter artesanal del modelo a la hora de definir las estrategias de aproximación al territorio. En una de las pruebas piloto, fueron las fiestas populares las que funcionaron como el espacio desde el cual abordar la alimentación como hecho social, con un enfoque comunitario y contemplando las diversidades alimentarias del barrio. En otra, nos apoyamos en un grupo ya constituido para propiciar un debate en torno a la alimentación a partir de estos tres enfoques. Mediante una serie de talleres inspirados en la técnica del fotovoz, fueron emergiendo múltiples sentidos y visiones que definieron lo que las participantes entienden por comer bien (“como diferente si estoy sola o en compañía”, “cocino y como lo que me recuerda a mi país o a mis familiares”, “compro en la cooperativa cuando tengo más dinero”, “cocino para cuidar de mis seres queridos”, etc.).
Debemos ser conscientes desde el inicio de que los procesos comunitarios son lentos, requieren mucha dedicación por parte del equipo, están limitados por la disponibilidad de tiempo de las personas con las que queremos trabajar y pueden verse interrumpidos por momentos de baja participación (verano, periodos festivos, vacaciones, etc.). Todo esto se agrava cuando se trata de proyectos con plazos preestablecidos, que difícilmente se ajustan a los ritmos propios de un proceso comunitario. Tras la realización de las pruebas piloto, consideramos que hubiera sido enriquecedor utilizar desde el inicio estrategias diferentes: implementar, en un caso, un proceso a escala de barrio, y focalizarnos en un grupo concreto ya constituido a partir del cual desplegar la metodología para luego expandirla, en el otro.
METODOLOGÍA del modelo de intervención
El equipo técnico juega un papel clave tanto a la hora de definir las estrategias y herramientas que se utilizarán en cada fase, como al momento de planificar e implementar las técnicas participativas y realizar las actividades. Si bien diseñar y acompañar este tipo de procesos no requiere de una formación específica, sí son necesarias una serie de actitudes y aptitudes que se adquieren, básicamente, a partir de la experiencia de haber pasado previamente por procesos similares. El tipo de proceso que proponemos implica muchas horas de dedicación (presencia en el territorio, trabajo interno, planificación de las actividades, análisis de la información que se va generando, etc.). Antes de iniciar un proceso de este tipo, lo primero que tendremos que hacer como equipo es valorar si contamos con el tiempo, las capacidades y los recursos necesarios.
Un enfoque participativo y comunitario implica presencia en el territorio, tanto para conocer lo que está pasando como para que se conozca al equipo. Al llegar al territorio, será necesario generar confianza hacia la propuesta, haciendo hincapié en los elementos diferenciales que aportará el proceso, los productos que se espera conseguir y lo que dejará instalado.
Debemos ser conscientes de que en el territorio ya están pasando cosas, ya existen unas dinámicas y unos espacios de trabajo funcionando que será necesario conocer y contemplar a la hora de plantear cualquier tipo de intervención.
El proceso debe avanzar siempre respetando los ritmos de los agentes del territorio, pero el equipo debe ser al mismo tiempo proactivo. En lugar de esperar a que se den las condiciones ideales, tendremos que ser creativas a la hora de proponer actividades para evitar dejar largos períodos en que no pasen cosas, ya que tienen un efecto desmovilizante.
El equipo, además, debe ser autocrítico y revisar la forma en que está llevando el proceso. Si una convocatoria no funciona, en lugar de responsabilizar a que la gente no está habituada a participar, pensar qué podríamos haber hecho de otra manera.
En el modelo que proponemos, el equipo técnico...
... actúa como facilitador y no como experto temático. Su tarea principal es garantizar que las participantes cuenten con la información necesaria y un espacio adecuado para la reflexión y el debate. Su papel no será nunca el de evaluar las aportaciones de quienes participan, sino el de generar un ambiente propicio para que las personas puedan expresar, argumentar y aportar sus ideas.
... no debe ocupar el lugar de las expertas vivenciales. No se trata de que el equipo construya propuestas para ser validadas por las participantes, sino de que sean las propias participantes quienes lleguen a esas propuestas en espacios de reflexión colectiva.
... debe garantizar, además, que se consideren todos los elementos relevantes en los debates, que serán introducidos estratégicamente, invitando a una reflexión más profunda e integral y dejando la interpretación en manos de quienes participan.
Hemos organizado el modelo de intervención en cuatro fases que, aunque se van encadenando de manera secuencial, será necesario tener en cuenta desde el inicio dado que se retroalimentan. Es decir, para poder abordar los objetivos que se plantean en las Fases 2, 3 y 4 necesitaremos contar y nos apoyaremos en información y dinámicas generadas en las fases anteriores.
Ejecutar el Plan de Acción
Aproximación al territorio
FASE 4
FASE 2
Monitoreo y seguimiento
Definir un Plan de Acción
FASE 1
FASE 3
Cualquier intervención orientada a transformar un contexto convivencial tiene que empezar por conocer ese contexto. Cuando hablamos de conocer el contexto nos referimos a construir conocimiento de manera colaborativa con los propios agentes implicados. Podemos partir de diagnósticos previos, pero siempre pondremos esta información a disposición de las personas participantes, para analizarla y enriquecerla. Los datos adquieren significado cuando se analizan colectivamente.
Este primer paso es fundamental, porque garantiza que todas partamos del mismo punto, que contemos con un análisis compartido de las situaciones sobre las que nos propondremos intervenir.
Avanzaremos en una serie de tareas, algunas simultáneas y otras secuenciales.
Aproximación al territorio
Comenzara generar un grupo motor
Identificar qué se mueve en el barrio
Contextualizar la temática
Definir un horizonte futuro común
FASE 1
Es fundamental realizar un mapeo de las entidades y sus relaciones. Construir a partir de lo que ya existe.”
UpSocial
Por dónde empezamos
Dado que el modelo que proponemos apunta a trabajar a partir de los sentires y las prácticas cotidianas, es necesario identificar los agentes y sitios claves del territorio que funcionan como espacios de socialización y convivencia. Incorporar esta perspectiva permitirá que las acciones propuestas en la siguiente fase descansen en los espacios, tanto formales como informales, que dan sentido y forma a las acciones cotidianas de la gente.
DAR A CONOCER EL PROYECTO
En los inicios de esta fase es fundamental diseñar una estrategia para que en el territorio se sepa que se va a comenzar un proyecto para mejorar la alimentación. La presencia en fiestas y celebraciones, así como las visitas a grupos que ya estén trabajando en torno a la alimentación, son claves tanto para presentarnos y dar a conocer el proyecto, como para conocer agentes e ir conectando con las dinámicas de trabajo comunitarias del territorio.
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a generar información en torno a los agentes y los sitios clave del territorio (QUIÉNES y DÓNDE).
Identificar qué se mueve en el barrio
FASE 1
Fases
Fase 1
Cómo lo hacemos
Proponemos una serie de actividades y técnicas que pueden orientarnos a la hora de definir una estrategia de aproximación al territorio. No es necesario utilizar las que proponemos, pero sí generar la información asociada a cada una de ellas.
CALENDARIO DE FIESTAS Y EVENTOS
CONTACTO CON AGENTES
CHECKLIST AGENTES Y EQUIPAMIENTOS
ASPECTOS GEOGRÁFICO- ESPACIALES
MAPEO DE ACTORES
INFORMANTES CLAVE
Fases
Fase 1
En el Poble Nou no hay diagnóstico de salud en los últimos 15 años. Vimos importante recoger datos para orientar la acción.”
TASC - PDC Poblenou
No vamos a partir nunca de la alimentación en abstracto, sino contextualizada espacio-temporalmente, vinculándola a unas redes convivenciales y a unas prácticas concretas. Esta tarea estará orientada a definir un punto de partida inicial, un diagnóstico compartido de la realidad sobre la que vamos a intervenir: cómo se entiende la alimentación y qué obstáculos se identifican para poder alimentarse de una forma saludable y sostenible.
Empezar preguntando qué es comer bien y qué lo impide permite recuperar la alimentación como hecho social, desplegando todas las dimensiones que lo atraviesan. Aparte de los elementos vinculados directamente al ámbito nutricional, pueden aparecer otras problemáticas sobre las que se quiera incidir (dificultades de acceso a alimentos, falta de tiempo para cocinar o hacer la compra, malestar por tener que comer solas, entre otras).
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a definir de manera participada qué se entiende por comer bien y qué lo impide (QUÉ).
Contextualizar la temática
FASE 1
Fases
Fase 1
PASAR DEL PLANO FORMAL AL INFORMAL
El equipo debe estar dispuesto a salir de su zona de confort. Trabajar con los espacios y agentes formales suele resultar más fácil, pero necesariamente debemos atrevernos a dar el salto a los espacios y agentes informales. De lo contrario no será posible recoger las voces de las protagonistas, ni generar un proceso inclusivo y sostenible.
Cómo lo hacemos
Para contextualizar la alimentación realizaremos dos tareas: recopilar información ya existente (datos secundarios) e ir a escuchar.
o o o
o o o
Los datos secundarios nos aportarán un primer panorama general sobre las características sociodemográficas de la población y la situación en la que se encuentra la salud* y la alimentación.
Lo habitual es comenzar haciendo entrevistas (individuales o grupales) a los agentes del territorio vinculados más directamente con la salud y la alimentación.
Sin embargo, para poder recoger las voces de las protagonistas, necesariamente tendremos que pasar de los espacios y agentes formales a los informales.
Pero nos faltan aún las voces de las protagonistas. El objetivo es ir aterrizando la alimentación en el aquí y ahora, a partir de los sentidos y sentires que las personas implicadas aportan desde el contexto específico en el que estemos trabajando, dejando hablar a quienes allí conviven.
Podemos hacer observación participante en los eventos programados, acercarnos a los sitios donde se reúne la gente para utilizar algunas de las , organizar un y/o convocar .
técnicas de visualización
Comenzaremos, por tanto, planteando preguntas que desplieguen las múltiples dimensiones que abarca la alimentación, sacando a la luz las interrelaciones que la nutren y llenan de significados en un contexto convivencial determinado.
talleres participativos
fotovoz
Toda la información que se vaya generando, se pondrá a disposición de las participantes en la fase siguiente para analizarla y elaborar un diagnóstico compartido.
* En la web de la ASPB se pueden consultar los diagnósticos de salud por barrios.
Fases
Fase 1
Para definir lo que se considera alimentación sostenible… se elaboró un decálogo. Se consensuó lo que debía incluirse. Todo el mundo debía estar de acuerdo en lo que se consideraba saludable y sostenible. Algunos aspectos se descartaron porque lo veían muy difícil.”
UpSocial
Si bien las referencias en la literatura oficial sobre qué se entiende por hábitos de alimentación saludable y sostenible representan el horizonte genérico hacia donde movernos, creemos que es necesario que sean las personas implicadas quienes reflexionen y consensúen hacia dónde quieren avanzar, qué quieren conseguir con las actuaciones que se planteen.
Este horizonte común, que se puede formular en término de criterios o como un escenario deseado, será clave en la fase siguiente, ya que orientará las actuaciones que se decidan impulsar así como la forma en que se lleven a la práctica.
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a definir de manera participada qué cambios queremos y podemos incorporar para avanzar hacia una alimentación más saludable y sostenible (HACIA DÓNDE).
Definir un horizonte futuro común
FASE 1
Fases
Fase 1
GRUPO MOTOR
Constituir el grupo motor no es un paso concreto ni secuencial, es un objetivo a tener en cuenta mientras se dan los pasos de las Fases 1 y 2. No es necesario esperar a constituir un grupo motor para empezar a hacer cosas. Se va avanzando y se tiene en el horizonte la tarea de ir identificando personas que muestren interés en implicarse de manera más sostenida en el proceso, al mismo tiempo que se van generando espacios y abriendo canales de participación.
Como resultado de esta fase, deberíamos contar también con un grupo de personas que hayan mostrado interés en implicarse en el proceso de una forma más continuada, el grupo motor. Es habitual que en estos primeros momentos sólo contemos con unos pocos aliados: personal técnico de las entidades, algunos dirigentes de las asociaciones más activas del territorio y algunas personas de la comunidad que a título personal se hayan ido vinculando.
Al principio no es tan importante la cantidad de personas implicadas como la posibilidad de generar un clima de trabajo propicio que nos permita ir constituyendo un primer núcleo de trabajo basado en el respeto y la confianza, que vaya sumando y atrayendo a otros actores al proceso.
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a generar un espacio de trabajo inclusivo desde el que ir definiendo las estrategias y los pasos a seguir (CON QUIÉNES).
Comenzara generar un grupo motor
FASE 1
Fase 2
Fases
En esta segunda fase, iremos avanzando desde la priorización de problemáticas hasta la definición del Plan de Acción, partiendo siempre de todo el material generado en la fase anterior. Mientras que en la Fase 1 podemos realizar actividades con diferentes grupos o colectivos por separado, en esta fase se intentará garantizar la implicación de todos los agentes con los que hemos trabajado. Esto no implica que deban asistir a los talleres la totalidad de las personas, pero sí garantizar que las diferentes voces/perfiles estén presentes y puedan funcionar como puentes con sus grupos de referencia, recabando y trasladando la información. Proponemos ir avanzando en las siguientes tareas:
Definir un Plan de Acción
Diseñar unPlan de Acción
Definir las actuaciones
Poner en común la información generada
Priorizar problemáticas
Seleccionar el público objetivo
FASE 2
Mapeo de actores
Diagnóstico compartido
¿Que se entiende por comer bien?
¿Que se entiende por sostenibilidad?
¿Cuáles son los obstáculos para comer bien?
Horizonte futuro común
PONER EN COMÚN LA INFORMACIÓN
FASE 2 Definir un PLAN DE ACCIÓN
FASE 1 APROXIMACIÓN al territorio
Antes de abordar la elaboración del Plan de Acción tendremos que poner en común toda la información recopilada y generada durante la Fase 1. Esto es fundamental si queremos que las actuaciones que se planteen estén ligadas a las características específicas del contexto en el que estemos trabajando y a las inquietudes y posibilidades de las personas que allí conviven.
Definir un Plan de Acción
Cómo lo hacemos
DEVOLVER LA INFORMACIÓN
DIFUNDIR LA INFORMACIÓN
SISTEMATIZAR LA INFORMACIÓN GENERADA
Poner en común la información generada
FASE 2
Fase 3
Fase 2
Fases
Se trata de ir buscando todo el tiempo un equilibrio entre los ideales y los posibles... transicionar de un modelo a otro.”
La Botiga
En función de las inquietudes, predisposición e intereses de los grupos y sectores implicados, podemos llegar a planes más o menos desarrollados (desde esbozar y consensuar unas líneas de actuación hasta concretar detalladamente para cada propuesta recursos, calendarios de trabajo y responsabilidades).
Lo fundamental es que las intervenciones sean definidas, negociadas y consensuadas por los agentes implicados, de lo contrario todo el proceso se quedaría en un diagnóstico elaborado con la gente, y un documento que aconseje las líneas de intervención.
PROCESO Y PRODUCTO
Si bien no sólo es importante el producto que obtengamos sino también el recorrido que realicemos, la ejecución del Plan de Acción constituye el objetivo último al que orientamos todo el proceso.
Ejecutar el Plan de Acción
FASE 3
Fase 4
Fases
Durante la implementación de las actuaciones acordadas, es probable que surjan elementos o situaciones imprevistas ante las cuales sea necesario reaccionar realizando ajustes. Para esto, es fundamental disponer de mecanismos de seguimiento que permitan detectar y abordar estas situaciones; que permitan, en definitiva, monitorear el proceso y evaluar cómo lo estamos haciendo. Estos mecanismos, destinados a recoger y recopilar información de manera articulada y sistemática, facilitarán la incorporación de cambios en el Plan de Acción conforme evoluciona el contexto. El objetivo es definir una serie de canales que nos mantengan conectadas con la realidad en la que estamos realizando la intervención, con los sentires, preocupaciones y percepciones del territorio. Para garantizar la retroalimentación y medir el impacto de las actuaciones, se articularán momentos de consulta y momentos de difusión.
Monitoreo y seguimiento
- Adecuados a la experiencia. Deben estar orientados por la programación definida y diseñados específicamente en función de las particularidades de la experiencia.
- Ágiles en su procedimiento. No deben implicar procedimientos engorrosos, que requieran demasiado tiempo o recursos (económicos, técnicos, tiempos, etc.).
- Colectivos. Que sean realizados con la participación de los diversos actores/redes que hacen parte del proceso.
- Articulados. Integrarse en los espacios existentes de trabajo y toma de decisiones, evitando crear estructuras paralelas.
Los mecanismos de seguimiento que elaboremos deben ser:
FASE 4
HERRAMIENTAS
Podemos diferenciar dos grandes tipos de herramientas a las que recurrir a lo largo del proceso:
Priorizaremos siempre las herramientas participativas sobre las cualitativas, utilizando estas últimas exclusivamente cuando necesitemos conocer las percepciones de aquellos perfiles a los que no podemos llegar con los talleres.
Puede ocurrir que en determinados momentos sea complicado cuadrar agendas o encontrar una fecha y un horario que permita la asistencia de todas las personas con las que queremos trabajar. En estos casos, será necesario ponderar las diferentes opciones y apostar por la que sea más apropiada para seguir avanzando y enriqueciendo el proceso. En algunos casos, se tratará de esperar a dar con el momento apropiado para realizar una convocatoria amplia. En otros, puede ser más pertinente avanzar mediante varias reuniones con grupos reducidos.
GRUPOS DE DISCUSIÓN
o o o
o o o
o o o
Se utilizan cuando queremos conocer las relaciones de sentido y los argumentos de personas que se constituyen como grupo específicamente al ser convocadas. Para configurar estos grupos debemos garantizar que entre quienes participan no haya posturas contrapuestas, pero sí diferentes argumentos (heterogeneidad inclusiva).
ENTREVISTAS GRUPALES
o o o
o o o
Se utilizan cuando se quieren conocer las percepciones y valoraciones de un grupo ya constituido (grupos de jóvenes que asisten al Casal de barri, grupo de consumo, grupo de personas vinculadas a un AFA, etc.).
ENTREVISTAS INDIVIDUALES
Se realizan habitualmente a personas con cargos de representación (quienes, a su vez, no suelen acudir a las convocatorias de los talleres) o que tienen una información muy elaborada sobre el tema (un representante formal de instituciones, por ejemplo).
o o o
Herramientas cualitativas
Talleres participativos
TÉCNICAS DE VISUALIZACIÓN
MAPEO DE ACTORES
TALLERES DE PROGRAMACIÓN
EL SEMÁFORO
FOTOVOZ
CATÁLOGO DE TÉCNICAS
Los talleres participativos permiten enriquecer y potenciar el conocimiento en tanto se llevan a cabo a través de procesos colectivos de reflexión. Las visiones iniciales de cada participante se retroalimentan generando procesos de inteligencia colectiva.
Para qué sirven
Son la herramienta fundamental para generar espacios de encuentro donde reflexionar sobre una temática, ya sea para realizar un diagnóstico (Fase 1), proponer intervenciones (Fase 2) o ejecutarlas y hacerles seguimiento (Fases 3 y 4).
Son espacios de encuentro diseñados para promover y facilitar a quienes participan expresarse en condiciones horizontales.Esto exige una planificación cuidadosa por parte del equipo técnico, encargado de asegurar que dichas condiciones se mantengan. En este sentido, todas las dinámicas utilizadas en el taller deben facilitar el diálogo y la reflexión, generando resultados tangibles para las personas asistentes.
Qué son
Pueden organizarse tanto para grupos grandes como para un número reducido de participantes. El tamaño del grupo no constituye un condicionante. Si se prevé la participación de más de diez personas, será conveniente dividirlas en grupos pequeños.El espacio donde se desarrolla el taller es más relevante de lo que suele pensarse. Aunque un espacio cómodo y accesible no garantiza el éxito de un taller, sí contribuye significativamente a generar un buen clima de trabajo.
taller participativo
Para que un sea efectivo, es fundamental definir claramente el objetivo que lo motiva. Nunca es recomendable organizar un taller que no tenga como resultado un producto concreto. Solo así las personas asistentes podrán identificar el impacto de su participación.Asimismo, es crucial explicitar el lugar que ocupa el taller dentro del proceso general: cómo se ha llegado hasta ese punto, qué productos previos sirven como base, qué resultado se busca con el taller y cómo se dará continuidad al trabajo. Esta claridad facilita a quienes participan comprender el propósito del taller y contribuye a que se involucren en el proceso. Existen muchas que podemos utilizar en los talleres, lo importante es seleccionar las más adecuadas según los objetivos definidos y realizar las adaptaciones necesarias. Incluso podemos crear técnicas específicas para cada caso concreto.
técnicas
Catálogo de técnicas
Elementos a tener en cuentaal diseñar y realizar un taller
- Partir siempre de la práctica, de lo que las personas saben, viven y sienten.
- Avanzar de manera ordenada, progresiva y al ritmo de quienes participan.
- Sistematizar las aportaciones, agrupando percepciones similares, resaltando elementos nuevos que aparezcan y aspectos contradictorios.
- Contextualizar lo individual y parcial dentro de lo social, lo colectivo, lo histórico y lo estructural, a fin de que podamos explicarnos el conocimiento inicial del cual partimos integralmente.
Emplear un lenguaje accesible, no estereotipado e inclusivo en todas las formas de comunicación, ya sea escrita, oral o visual.
Usar unlenguaje inclusivo
Tener en cuenta las responsabilidades familiares, los espacios de cuidado, los horarios y la accesibilidad, asegurando que sean adecuados y permitan la participación de todas las personas.
Adaptar condiciones y horarios
Invitar a participar mediante estrategias de comunicación inclusivas y diversas, utilizando múltiples canales, formatos y lenguajes, incluidos diferentes idiomas.
Diversificarla convocatoria
Valorar las expresiones y prácticas culturales no hegemónicas, evitando la exotización, el paternalismo, la victimización y el infantilismo.
Respetar la diversidad cultural
Evitar atribuir desigualdades a características culturales, reconociendo los factores estructurales que las generan y perpetúan.
No culturizar las desigualdades
Catálogo de técnicas
Qué son
técnicas de visualización
Las forman parte de una batería de herramientas que provienen del Diagnóstico Rural Participativo (DRP), que se han ido adaptando para aplicarlas también en contextos urbanos. La producción de información a partir del contacto directo con la realidad y su registro en formatos gráficos y visuales permite trabajar desde lo vivencial y cotidiano, evitando más fácilmente los tópicos o estereotipos que suelen aparecer a nivel discursivo. Al invitar a las personas a compartir elementos de sus contextos más inmediatos, de sus historias y de su día a día, se genera una mayor motivación y se favorece la participación de quienes tienen dificultades o no están habituadas a expresarse en público.
Para qué sirven
Son muy útiles para recoger posturas en espacios de reunión informal. Si bien la riqueza de estas técnicas se potencia cuando se aplican en grupos, podemos adaptarlas para aplicarlas de forma individual. Las representaciones gráficas generadas con estas técnicas constituyen un recurso clave para socializar la información con otros agentes implicados, así como para divulgar la experiencia. Es preferible que quienes participaron en la dinámica sean quienes compartan los resultados obtenidos, apoyándose en los documentos que han elaborado.
aspectos geográfico-espaciales
Podemos diferenciar un grupo de herramientas que se enfocan en el análisis de , y un segundo grupo orientado hacia el análisis de .
aspectos histórico-temporales
Catálogo de técnicas
aspectos geográfico-espaciales
Las técnicas de visualización que abordan están orientadas a recoger y articular percepciones asociadas al uso del espacio mediante su localización y visualización gráfica. Permiten abordar aspectos geográfico-espaciales, o aspectos sociales desde la dimensión geográfico-espacial. Pueden ser útiles para:
- identificar servicios, infraestructuras, tiendas, espacios de reunión, entre otros;
- conocer la apropiación que realizan diferentes colectivos de los espacios (uso, accesibilidad, etc.);
- comprender cómo perciben los espacios otros colectivos;
- analizar los movimientos de las personas o reconstruir rutas habituales.
MAPAS PARLANTES
TRANSECTO O DERIVA
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
Es muy útil al inicio de la Fase 1 y suele ser una de las primeras técnicas para tomar contacto con la realidad del territorio. Incluso en los contextos que ya conozcamos, realizar transectos en el momento inicial nos permitirá explorar otros aspectos de la realidad y puede servirnos para realizar los primeros contactos en terreno, dar a conocer el proceso que se inicia y mostrarnos como equipo. Constituye una herramienta clave para tomar contacto con sectores de la población menos organizados, que podrían interesarse en el proceso que se está iniciando.
Para qué sirve
Consiste en un recorrido realizado en grupo, con paradas en lugares que representan hitos o puntos de inflexión. En torno a estas paradas, surgen opiniones, emociones, recuerdos, ideas y temas que se matizan colectivamente y se recogen en una representación gráfica.
Qué es
Podemos planificar varios transectos en diferentes zonas o transectos temáticos, abordando aspectos específicos en cada recorrido. También podemos diseñar el transecto de manera tal que nos permita recoger, además, las opiniones de las personas o grupos que nos encontremos durante el recorrido (recurriendo por ejemplo a grabaciones de vídeo o voz, a modo de micro entrevistas).
transecto
Para planificar un es fundamental contar con informantes clave, con quienes diseñaremos el recorrido, las paradas a realizar así como las temáticas que se quieran indagar. Una vez realizado el recorrido, el grupo anota los hallazgos, ordenándolos en una serie de categorías que recogen tanto los temas contemplados inicialmente como los elementos que hayan ido surgiendo de manera espontánea. Para registrar el material que se genere, podemos utilizar una cámara de video, una grabadora, tomar fotografías o registrar en un cuaderno o ficha a modo de bitácora.
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
Para qué sirven
- localizar los equipamientos y recursos existentes en un área;
- identificar espacios clave para la ciudadanía (espacios de convivencia, de reunión);
- trabajar las percepciones asociadas a los espacios con relación a su importancia, uso, accesibilidad.
Proporcionan una visión sintetizada del territorio así como de las temáticas sobre las que se decida trabajar. Pueden permitirnos:
Son dibujos o representaciones de las características geográfico-espaciales de un área determinada (comunidad, barrio, plaza, ciudad…).
Qué son
Podemos trabajar sobre mapas simplificados ya existentes de la zona, comunidad o barrio (ya sean fotos aéreas, mapas de catastro) o pueden dibujarse durante la aplicación de la técnica.
mapas parlantes
Para realizar podemos partir de la información recogida previamente a través de transectos, o bien elaborarlos en una sesión de trabajo en la que varios grupos por separado construyen los mapas para luego compararlos, o utilizarlos para ir volcando la información vinculada al espacio que vayamos produciendo con otras técnicas.
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
aspectos histórico-temporales
Las técnicas de visualización para abordar están orientadas a realizar análisis temporales que permitan identificar secuencias históricas de eventos o cambios significativos percibidos por las participantes a través del tiempo, sobre una determinada temática, discutiendo al mismo tiempo sobre la importancia de estos. No intentaremos recabar información para dar cuenta de la historia (esto se puede hacer a través de fuentes secundarias), sino intentando conocer cómo las personas crean y recrean la historia en base a los acontecimientos y cambios experimentados. Introducir y rescatar esta dimensión histórica permitirá acercarnos con más elementos a la problemática tal y como aparece en la actualidad, y ayudará a comprender los pensamientos, actos y comportamientos actuales.
RELOJ DE ACTIVIDADES
Es una variación del horario diario. En el reloj de actividades, en lugar de trabajar sobre una línea recta lo hacemos sobre un círculo en el que vamos marcando las distintas horas y actividades realizadas.Permite visualizar de manera más gráfica e intuitiva la distribución del tiempo, haciendo evidente la concentración o ausencia de actividades en determinadas franjas horarias.
12
CRONOLOGÍA HISTÓRICA
A diferencia del perfil histórico, que va recogiendo libremente los temas y fechas relevantes tal como aparecen en el discurso de las participantes, en la cronología se definen una serie de temas a tratar así como los intervalos de tiempo. A la hora de definir los temas se debe tener presente que éstos deben relacionarse entre sí, e incluso en algunos casos pueden explicarse e interpretarse mutuamente. Es aconsejable trabajar cada intervalo definido desde el presente hacia atrás, recorriendo todos los temas definidos para cada intervalo, dibujando o escribiendo los comentarios en la casilla correspondiente.
Tema 1
Tema 2
HORARIO DIARIO
Se utiliza para identificar pautas de trabajo diarias y sus implicaciones en el uso del tiempo. Es especialmente útil para abordar la perspectiva de género, por ejemplo, comparando las tareas realizadas a lo largo de un día típico, el tiempo dedicado a cada una, y las diferencias en su distribución. También puede utilizarse para realizar cualquier otro tipo de comparación temporal que consideremos relevante (antes/ahora, verano/invierno, días laborables/días festivos, etc.). En el horario diario partimos de una línea que representa un día, que se subdivide luego por horas, en mañana-tarde-noche o por otras unidades que representen cambios en la actividad. A lo largo de la línea se van anotando las diferentes actividades realizadas.
Mañana
Tarde
Noche
CALENDARIO DE ACTIVIDADES
Es otra variación del horario diario, con los mismos objetivos, pero tomando como unidad temporal el mes, el trimestre o el año, según el aspecto que se quiera explorar.Ayuda a identificar cambios estacionales o periódicos en las actividades, útiles para comprender ritmos de trabajo, momentos de sobrecarga o períodos de menor actividad.
Otoño
Invierno
Primavera
Verano
PERFIL HISTÓRICO
Permite rescatar información sobre una unidad de análisis (comunidad, organización, programa, unidad familiar) y ordenarla en forma cronológica. No requiere una guía de preguntas clave, la información debe ir surgiendo de forma secuencial, sobre aquellos aspectos positivos y negativos que han marcado la vida individual, familiar, comunitaria, etc. También deben surgir de forma espontánea las fechas marcadas como claves en la historia, tal como la perciben las propias participantes. La elaboración del perfil histórico permite comprender los cambios del pasado y sus causas, para entender su influencia en el presente y el futuro.
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
fotovoz (photovoice)
El es una metodología participativa que combina la fotografía con la narración para explorar problemáticas de la realidad de quienes participan.A partir de una pregunta inicial, permite documentar las diferentes perspectivas que conviven en torno a la temática en un contexto determinado. Las participantes hacen fotografías para responder a esa pregunta, que luego son presentadas, debatidas y organizadas en grupo. Como corolario del trabajo realizado, el grupo define también el formato en que se compartirá el material generado, que se utilizará para hacer incidencia política en la comunidad.
Qué es
Para qué sirve
- indagar las características específicas de una temática en un contexto determinado, basándonos en el relato, las vivencias y las historias de sus protagonistas;
- promover una reflexión crítica sobre la temática al interior del grupo, a partir de las aportaciones de las participantes;
- amplificar el debate en la comunidad, compartiendo los resultados obtenidos a través de un formato visual.
El fotovoz tiene tres objetivos principales:
Catálogo de técnicas
Qué es
mapeo de actores
El es una técnica utilizada para identificar a los agentes de un contexto determinado que están abordando la temática que nos interesa, así como las relaciones que se dan entre ellos. Nos ofrece una foto fija de las dinámicas que ya se están dando en el territorio, así como de las actividades que se están realizando y los perfiles a las que están orientadas.
Para qué sirve
- agentes con los que tendremos que contar;
- actuaciones/proyectos/espacios que están funcionando como puntos nodales;
- actividades/proyectos que se podrían articular entre sí;
- perfiles con sobre oferta de actividades y perfiles con los que no se está trabajando.
Se utiliza para el análisis de redes convivenciales. Puede ser útil para identificar:
Catálogo de técnicas
Ejemplo
Para qué sirve
Se utiliza para articular y dar coherencia a las actuaciones propuestas, garantizando que estén alineadas y nos permitan avanzar hacia el horizonte común definido.También puede ser útil para hacer el seguimiento de actuaciones o para su evaluación final. Cuando se utiliza para monitorizar o evaluar actuaciones puestas en marcha, podemos incorporar subceldas para valorar aspectos específicos como responsables, calendario, etc.
Es una técnica que nos permite profundizar en el análisis de las actuaciones, valorando en qué medida contribuyen a alcanzar los objetivos planteados o evaluando si cumplen o no los criterios estipulados (horizonte común).
Qué es
¿Las actuaciones contribuyen a avanzar hacia el horizonte común?
Talleres con mayores para elaborar y compartir almuerzos sostenibles
Talleres con jóvenes para diseñar una tapa que sea protagonista en las fiestas populares
...
Las personas jóvenes funcionan como agentes promotores de un cambio de hábitos
Las fiestas populares promueven hábitos saludables y sostenibles
Se potencia la cocina del casal como espacio de encuentro y promoción de hábitos saludables
semáforo
Para utilizar la técnica del , elaboramos una matriz cruzando, por un lado, las actuaciones (que aún serán ideas incipientes) y por otro, las pautas con las que las vamos a valorar (criterios, escenario deseado, objetivos). Estas pautas funcionarán como filtros por los que haremos pasar a cada uno de los elementos de las filas. El resultado de la valoración se representará de manera visual utilizando colores:
- verde para indicar una valoración positiva, es decir, que el elemento ha pasado el filtro;
- rojo para señalar que no pasa el filtro;
- amarillo cuando el elemento requiere ajustes o reformulaciones para que la valoración sea positiva.
Catálogo de técnicas
Para qué sirven
Se utilizan para poner la mirada en los distintos elementos que son claves en un plan de acción:
- la agrupación de actuaciones con un objetivo común,
- la definición de los agentes implicados,
- los recursos necesarios
- los plazos de ejecución.
Los talleres de programación se realizan para analizar en profundidad las actuaciones definidas a fin de articularlas en un plan de acción coherente y viable, que permita avanzar hacia el horizonte común acordado.
Qué son
Proponemos una serie de matrices sobre las que trabajar en los . Por lo general, para abordar todas las matrices será necesaria una jornada intensiva de trabajo o varios talleres consecutivos.
talleres de programación
Matriz 2
Definir actividades y agentes responsables
Matriz 5
Consolidar los productos de las matrices anteriores
2.
1.
...
Definir actividades y agentes responsables
Programa "A"
Proyectos
Actividades
Actor 1
Actor 2
...
1.1. 1.2. ...
2.1. 2.2. ...
Matriz 1
Agrupar actuaciones y definir finalidad
Proyecto 2
Proyecto 1
...
Proyecto 1
...
Listado de actuaciones
Finalidad / objetivo
Programa "A"
Programa "B"
Agrupar actuaciones y definir finalidad
1. 2. ... 1. 2. ...
...
Consolidar los productos de las matrices anteriores
Programa
Proyecto
Actividades
Finalidad
Actores
Recursos
Temporalidad
"A"
"B"
Matriz 4
Plazos temporales
Definir estrategias y recursos
Actividades
Depende de nosotros
Con otros
Fuera de control
Autogestión
Financiación
(recursos disponibles)
(recursos a gestionar)
Proyectos
Recursos
Estrategias
Programa "A"
Matriz 3
Definir estrategias y recursos
Actividad 1.2.
Actividad 1.1.
...
Plazos temporales
Programa "A"
Proyecto 1
Corto plazo
Largo plazo
Mediano plazo
1.
2.
...
Catálogo de técnicas
A modo de SÍNTESIS
Participación a lo largo de todo el proceso
Importancia del contexto
Salud comunitaria como pilar fundamental
Diagnóstico compartido
ASPECTOS CLAVE del modelo
La alimentación como hecho social
Proceso inclusivo y abierto
Redes convivenciales y cambio de hábitos
Soluciones más efectivas y sostenibles
FASE 1: Aproximación al territorio
PARA QUÉ
CÓMO
Identificar qué se mueve en el barrio
PARA QUÉ
CÓMO
Contextualizar la temática
PARA QUÉ
CÓMO
Definir un horizonte común
PARA QUÉ
CÓMO
Comenzar a generar un grupo motor
FASE 2: Definir un Plan de Acción
PARA QUÉ
CÓMO
Poner en común la información
FASES y PASOSdel modelo
PARA QUÉ
CÓMO
Priorizar problemáticas
PARA QUÉ
CÓMO
Seleccionar el público objetivo
PARA QUÉ
CÓMO
Definir las actuaciones
PARA QUÉ
CÓMO
Diseñar un Plan de Acción
FASE 3: Ejecutar el Plan de Acción
FASE 4: Monitoreo y seguimiento
PARA QUÉ
CÓMO
Momentos de consulta
PARA QUÉ
CÓMO
Momentos de difusión
Agradecemos a las entidades que participaron en la primera etapa del proyecto, compartiendo sus visiones, inquietudes y modos de hacer. Las particularidades que aportan valor añadido a las experiencias con las que conversamos fueron clave a la hora de definir los pilares del modelo de intervención. Y por supuesto, nuestro agradecimiento a los agentes territoriales de los dos barrios en los que se implementaron las pruebas piloto, que jugaron un papel clave a lo largo de todo el proyecto.
Barcelona, diciembre de 2025.
Priorizar problemáticas
Como resultado de la Fase 1 habremos identificado una serie de problemáticas sobre las que se quiere intervenir (obstáculos para comer bien). Habremos identificado, además, otras actuaciones que ya se están implementando en el territorio.
A partir del cruce de estos dos elementos, definiremos cuáles son las problemáticas prioritarias para abordar, ya sea porque no existen acciones orientadas a resolverlas o porque las que existen necesitan ser reforzadas con nuevas actuaciones.
Priorizar problemáticas
FASE 2: Definir un Plan de Acción
POR QUÉ
un modelo de intervención
En la actualidad, los extensos debates, proyectos e investigaciones que analizan el modelo alimentario desde sus diferentes vertientes, identifican una serie de retos a los que nos enfrentamos para propiciar un cambio de modelo. En el proyecto nos propusimos añadir e indagar un nuevo reto que consideramos fundamental: repensar la forma en que se diseñan e implementan las intervenciones orientadas a promover la incorporación de hábitos más saludables y sostenibles. ¿Cuál es nuestro papel en estas intervenciones?, ¿cómo estamos pensando la alimentación?, ¿desde qué lugar nos posicionamos a la hora de proponer los cambios necesarios?, ¿qué modelo alimentario estamos promoviendo?, ¿a quiénes estamos dejando fuera?, ¿son adecuadas las herramientas que estamos utilizando? ¿Por qué no pueden las vecinas y vecinos reflexionar sobre el impacto de sus hábitos alimentarios?, ¿por qué no pueden analizar cuáles son los obstáculos para poder alimentarse de una forma saludable y sostenible según sus preferencias?, ¿por qué no pueden definir qué tipo de alimentación consideran más adecuada para su unidad familiar? En definitiva, ¿por qué no pueden decidir qué cambios quieren y están en condiciones de incorporar? El problema no es si las personas reúnen las cualidades idóneas para ello, sino cómo es posible diseñar intervenciones contando con la diversidad de la ciudadanía y la saturación de información, apoyándonos en su capacidad reflexiva para evaluar las consecuencias de sus actos. En este sentido, el modelo de intervención es una invitación a diseñar y hacer posibles procesos que permitan reflexionar, debatir y definir qué tipo de actuaciones son pertinentes, para así acompañar a las personas en un recorrido que genere las condiciones propicias en su entorno y que promueva un cambio de hábitos efectivo.
PARA QUÉ
una guía de intervención
La guía aspira a ser una herramienta que sirva de orientación a otras entidades a la hora de definir e implementar actuaciones relacionadas con la alimentación. Si bien se proponen unos principios generales, el diseño de la intervención será siempre artesanal, hecho a medida y en función de numerosas variables que lo condiciones: las particularidades del territorio, las características del equipo, los tiempos y recursos disponibles, entre otras. Más que como un modelo cerrado, se plantea como un recurso para diseñar y ejecutar los proyectos tomando como punto de partida una serie de pasos que consideramos fundamentales; como un recorrido que nos permita hacernos las preguntas necesarias para construir intervenciones específicas para el entorno en el que trabajemos, contando con la participación de vecinas y vecinos, desde su definición hasta su evaluación y seguimiento.
DIFUNDIRla información
Es fundamental que las personas que participen en las siguientes etapas de esta fase tengan acceso a esta información, ya que será la base para los siguientes pasos. Podemos elaborar un dossier que recoja esta información, o diseñar una campaña de difusión teniendo en cuenta los canales por los que circula la información en el territorio.
Teniendo en cuenta la información generada en la Fase 1 (obstáculos para comer bien) y las actuaciones que ya se están implementando en el territorio.
Para recoger información que nos permita saber cómo lo estamos haciendo y hacer los ajustes necesarios al Plan de Acción.
- Datos secundarios
- Ir a escuchar (entrevistas, talleres participativos)
Informantesclave
Identificar aquellas personas que, por su implicación y/o larga permanencia en el territorio, puedan funcionar como informantes clave. Los informantes clave pueden aportar una información muy rica para identificar qué se mueve en el barrio, facilitar el contacto con otras personas y/o agentes, así como para difundir el proyecto en el territorio. Idealmente, deberían formar parte del grupo motor.
Para que las actuaciones respondan a las características y particularidades del contexto.
La necesidad de un
cambio de modelo
Hoy en día nadie pone en duda el hecho de que nuestro modelo alimentario y nuestra dieta no son sostenibles, ni para el medio ambiente ni para la salud de las personas. Esto ha abierto un extenso debate y ha puesto a muchas personas a investigar, generando una gran cantidad de proyectos y artículos que analizan el modelo alimentario desde sus diferentes vertientes. Asimismo, el modelo alimentario está teniendo un fuerte impacto en las estrategias políticas a desarrollar en los próximos años. El cambio es necesario y, esperamos, llegará. Lo que está por ver es el tiempo que tomará lograrlo. Los cambios a gran escala no son fáciles, especialmente si afectan a los fundamentos del sistema y se dan inercias difíciles de detener. Según la FAO, “las dietas sostenibles son aquellas que generan un impacto ambiental reducido y que contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional y al hecho de que las generaciones actuales y futuras lleven una vida saludable. Además, protegen y respetan la biodiversidad y los ecosistemas, son culturalmente aceptables, accesibles, económicamente justas y asequibles y nutricionalmente adecuadas, inocuas y saludables, optimizando los recursos naturales y humanos”. Como puede verse, se trata de una definición compleja que incluye necesariamente un cambio en el modelo alimentario. Este cambio debe dar respuesta a dos de los principales retos de la alimentación a nivel mundial desde el punto de vista de la salud: los 820 millones de personas que se acuestan con hambre cada día (1.300 millones si hablamos de inseguridad alimentaria) y los 2.000 millones de personas adultas con sobrepeso. Además, debe dar respuesta a los problemas y retos ambientales actuales, transformándose en un modelo que tenga un bajo impacto sobre los ecosistemas, si se tiene en cuenta que la producción de alimentos utiliza el 48% de los recursos de la tierra y el 70% del agua. No se puede hablar de alimentación sostenible sin considerar todos los procesos y actores que intervienen en la producción de alimentos, del campo a la mesa. Debido a las interconexiones que actualmente se dan en el sistema alimentario a nivel mundial, es necesario que se aborde desde todos los niveles, sin olvidar que no se puede hablar de sostenibilidad si no se garantiza el acceso a alimentos suficientes y sanos a toda la población mundial. Por tanto, bajo el paraguas del concepto de alimentación sostenible se incorporan muchos tipos de procesos, actores y conceptos que nos hablan de producción ecológica, protección de la biodiversidad, consumo local y de temporada, cadenas cortas de distribución, comercio justo, seguridad alimentaria, soberanía alimentaria, dietas saludables, reducción de residuos y desperdicio alimentario. Una de las claves para conseguir el cambio en el modelo alimentario es el cambio en la dieta de la población. En los últimos tiempos se ha hecho un esfuerzo por definir en qué consiste una dieta sostenible. Una de las más conocidas es la dieta planetaria propuesta por la comisión EAT-Lancet, que en 2019 fijó objetivos mundiales para dietas saludables y para la producción sostenible de alimentos. La comisión propone aumentar la cantidad y la diversidad de alimentos de origen vegetal; reducir el consumo de alimentos de origen animal -especialmente la carne roja-; priorizar las grasas insaturadas; y limitar los granos refinados, los alimentos ultraprocesados y los azúcares añadidos. Esta propuesta es una buena base para la transición hacia una dieta sostenible, más aún si los alimentos son de producción agroecológica y contribuyen a cerrar la brecha metabólica entre el campo y la ciudad.
El modelo subraya la necesidad de abordar las múltiples dimensiones vinculadas a la alimentación, centrándose en el valor simbólico de los alimentos y cuestionando modelos hegemónicos para garantizar que todas los saberes y prácticas alimentarias estén contemplados.
Contacto conagentes
Iniciar los contactos con los agentes del territorio, empezando por los espacios formales (Mesas de Salud o similares, espacios de coordinación, etc.). Comenzar por los espacios formales, donde habitualmente se reúne personal técnico y no suele haber tanta presencia de vecinos y vecinas, no debe hacernos perder de vista la necesidad de buscar estrategias para llegar a los espacios informales en los que se reúne e interactúa la gente. Para esto, podemos recurrir a las , acercándonos a los sitios identificados previamente.
técnicas de visualización
Hábitos de consumo
de la sociedad española actual
Según un estudio de 2019 de Blas Morente, la población española está avanzando hacia una dieta en la que se consume tres veces más carne, lácteos y azúcar, y tres veces menos fruta, verduras y cereales que la recomendada. Esta misma tendencia se recoge en otros estudios y se ve reflejada en el informe ¿Cómo se alimenta Barcelona?, donde se constata que se ha reducido el consumo de fruta, verduras y cereales, mientras aumenta el consumo de alimentos procesados y ricos en grasas saturadas, azúcar y sal (Binimelis y Roca, 2021). Según el informe de consumo alimentario 2023 elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el consumo de hortalizas ha disminuido un 12% desde 2019. Además, el perfil de quienes consumen hortalizas frescas se sitúa en hogares formados por personas mayores de 50 años, mientras que los formados por menores de 35 años las consumen por debajo de lo indicado. Aun así, las frutas, hortalizas, patatas frescas, leche y derivados lácteos representan el 42% del volumen de la alimentación consumida en 2023. El cambio en el consumo de estos productos se refleja también en la manera de cocinar. Disminuyen las preparaciones caseras y se opta cada vez más por ayudas culinarias (salsas preparadas, caldos envasados, etc.) y platos preparados que sólo es necesario calentar. Por otro lado, ganan relevancia las dietas flexitarianas (consumir carne menos de 6 veces a la semana), vegetarianas y veganas. Aún cuando los datos parecen indicar cierta tendencia a adoptar una dieta basada principalmente en la reducción del consumo de carne, las personas que se declaran vegetarianas o veganas son solo el 3,5% de la población. El informe da cuenta además de que el canal de compra prioritario es el supermercado, donde se vende el 50% de la alimentación, mientras que la tienda tradicional sólo distribuye el 12%. Esta realidad pone en evidencia el papel central que juegan unas pocas empresas propietarias de la mayor parte de la gran distribución, que, con sus políticas comerciales y de marketing, tienen un gran poder de influencia en los hábitos de consumo de la ciudadanía.
- Identificar e invitar a personas que muestren interés y tengan disponibilidad.
- Generar espacios y canales para participar en el proceso.
Se aborda la alimentación desde el ámbito de la salud comunitaria, reconociendo que los hábitos alimentarios están influenciados por determinantes históricos, sociales y culturales. Este enfoque promueve soluciones colectivas que respondan a las realidades sociales y económicas del entorno.
Para identificar los perfiles más apropiados en tanto pueden tener un efecto multiplicador.
- Checklist de agentes y equipamientos
- Calendario de fiestas y eventos
- Contacto con agentes
- Informantes clave
- Aspectos geográfico-espaciales
- Mapeo de actores
Para saber de dónde partimos, cuáles son los agentes clave del territorio, los espacios de convivencia, los recursos existentes y las iniciativas en marcha.
Se apuesta por la participación desde la definición hasta la monitorización de las intervenciones, promoviendo un enfoque inclusivo que asegura que las voces de la comunidad sean escuchadas y consideradas en todas las etapas.
Checklist agentesy equipamientos
Podemos comenzar revisando el listado de agentes territoriales con los que articular la intervención, que puede funcionar a modo de check list en los inicios, sobre todo para garantizar que no nos estemos dejando a ningún actor fuera. Si bien esta indagación puede ser útil para tener un primer pantallazo de lo que se mueve en nuestro contexto de intervención, será el contacto con los agentes del territorio lo que hará posible elaborar un mapa más ajustado, que se nutra de las vivencias y prácticas cotidianas de las personas con las que vamos a trabajar. Ver o descargar la .
checklist
A partir del mapeo de actores y las problemáticas priorizadas.
Con base en la premisa de que los hábitos vinculados con la alimentación toman forma en las redes convivenciales, se resalta la importancia de crear a nivel comunitario las condiciones propicias para promover este cambio de hábitos.
Ir conformando un núcleo de trabajo que se implique en el proceso que estamos iniciando, que pueda darle continuidad.
Calendario defiestas y eventos
Ir confeccionando un calendario con las fiestas populares y eventos que se celebran en el territorio. Este calendario será clave tanto para acercarnos y participar en los eventos (conocer a los agentes y dar a conocer el proyecto) como en el momento de planificar las actuaciones.
Consensuar hacia dónde queremos avanzar con las actuaciones.
Mapeode actores
Realizar un taller para elaborar un . Esto nos dará una primera foto de los agentes y sus relaciones, y nos dará pistas para seguir contactando con los actores que nos falten. Este primer mapa se puede ir complementando a medida que vayamos recogiendo más información.
mapa de actores
Contacto conagentes
Iniciar los contactos con los agentes del territorio, empezando por los espacios formales (Mesas de Salud, Comisión de fiestas, espacios de coordinación, etc.). Comenzar por los espacios formales, donde habitualmente se reúne personal técnico y no suele haber tanta presencia de vecinos y vecinas, no debe hacernos perder de vista la necesidad de buscar estrategias para llegar a los espacios informales en los que se reúne e interactúa la gente. Para esto, podemos recurrir a las , acercándonos a los sitios identificados previamente.
técnicas de visualización
- Definir qué vamos a medir.
- Escoger o diseñar los instrumentos que utilizaremos.
- Realizar los ajustes.
Para que las actuaciones sean coherentes, integrales y estratégicas.
SISTEMATIZARla información
Hará falta un trabajo interno (que puede ser asumido por el grupo motor o un grupo más amplio) de sistematización de todos los productos que hemos ido generando en la Fase 1. Para agilizar esta tarea, es importante que tras cada actividad que realicemos durante la fase de aproximación al territorio, se vayan volcando en documentos los hallazgos, acuerdos y posturas encontradas que se vayan identificando. En primer lugar, haremos una nueva lectura de todo el material generado. Seguramente, al diseñar las primeras actividades de la Fase 1, habremos partido de unos bloques temáticos que se habrán ido modificando a medida que avanzamos en la aproximación al territorio. Estos nuevos bloques, que pueden subdividirse en temas y subtemas, pueden servirnos como estructura base desde la cual consolidar la información. Para cada uno, buscaremos una serie de frases textuales o titulares que hayan ido apareciendo, que den cuenta de las posturas y reflexiones generadas con las técnicas utilizadas.
DEVOLVERla información
El momento de la devolución puede diseñarse como una exposición, en la que los agentes que hayan participado hasta el momento compartan en primera persona el trabajo realizado y los resultados obtenidos. Si hemos utilizado algunas de las técnicas de visualización, serán los productos elaborados los que se expongan. En el caso de haber utilizado otro tipo de herramientas, será necesario volcar los resultados en formatos más visuales. En cualquier caso, se aconseja que las participantes se impliquen en la elaboración de estos formatos.
La construcción colectiva de lo que significa comer bien en cada contexto facilita la identificación de obstáculos y oportunidades, asegurando que las intervenciones sean pertinentes y efectivas.
- Sistematizar el material generado durante la Fase 1
- Devolver la información
- Divulgar la información
Seleccionar el público ojetivo
Una vez priorizadas las problemáticas a abordar, apoyándonos en el mapa de actores elaborado en la Fase 1, identificaremos los colectivos diana: agentes o grupos informales que concentran un alto número de relaciones, que los convierte en los perfiles más apropiados en tanto pueden tener un efecto multiplicador.
También puede ocurrir que nos interese orientar las actuaciones a agentes o grupos que aparezcan aislados, justamente para favorecer su vinculación a espacios y agentes locales.
Seleccionar el público objetivo
FASE 2: Definir un Plan de Acción
CÓMO SURGE
esta guía
El proyecto Vínculos que alimentan: avanzando hacia un modelo alimentario arraigado al territorio surge en el marco de Agròpolis, un espacio de diálogo y participación impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, integrado por entidades comprometidas con la transformación del sistema alimentario de la ciudad desde los valores de la soberanía alimentaria y la agroecología. Se trata de un proyecto de intercooperación, impulsado por la , y la *. Inspirado en una experiencia exitosa llevada a cabo en París para fomentar el reciclaje de residuos, el proyecto se inicia con la idea de explorar un modelo similar orientado a promover una alimentación saludable y sostenible. Lo que propone la experiencia de París es aprovechar las relaciones sociales existentes en un territorio para definir, junto a vecinas y vecinos, estrategias que impulsen cambios de hábitos, concentrando recursos y generando así un impacto más significativo. En la primera etapa del proyecto (2024), tras realizar una serie de entrevistas con entidades que impulsaban experiencias relacionadas con la alimentación en Barcelona**, se inició un proceso de reflexión interna para delinear los principios básicos que deberían orientar un modelo de intervención que contemple las características específicas del territorio. Como cierre de la primera etapa del proyecto, elaboramos una primera versión de esta guía: una propuesta de modelo de intervención, organizada en fases, con diferentes herramientas que pueden utilizarse para alcanzar los objetivos asociados a cada una. En la segunda etapa del proyecto (2025), se implementaron dos pruebas piloto en los barrios de Sant Genís d'Agudells y Roquetes, con el objetivo de poner a prueba el modelo propuesto. Los hallazgos y dificultades que encontramos al llevar a la práctica dicho modelo generaron una serie de lecciones aprendidas que hemos incorporado en esta nueva versión de la guía.
Antígona Procesos
Asociación Vida Sana
Asociación cultural y gastronómica Manjaretti
Participativos
* En la primera fase del proyecto, también colaboró . ** En el anexo 1 de la puede consultarse el listado de entidades a las que hemos entrevistado, así como los criterios a partir de los que se realizó la selección.
La Cuina que canta
primera versión de la guía
Al implicar a la comunidad en el diseño y la implementación de soluciones, se obtienen intervenciones más efectivas y sostenibles. Al conocer su propia realidad, las personas son capaces de proponer soluciones más adecuadas al contexto, garantizando una mayor adherencia y un impacto a largo plazo.
Los principales
retos para el cambio
El primer reto al que nos enfrentamos es la falta de una guía alimentaria nacional que cumpla los criterios de la FAO. Se trataría de una guía creada e impulsada por los organismos públicos competentes y asumida por el sector sanitario, que actúe como palanca para concienciar a la población sobre la necesidad de adoptar una dieta sana y sostenible. En 2022, el Ministerio de Consumo, junto con la AESAN, propuso una serie de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles con el objetivo de que puedan ser evaluadas e incorporadas en una futura revisión de las guías alimentarias actuales. El segundo reto es hacer llegar a la ciudadanía la importancia de adoptar una dieta más sostenible. Por ello, su participación en el diseño de estrategias es fundamental si queremos aumentar su implicación y favorecer el cambio. El tercer, y el más difícil de los retos, consiste en proporcionar un entorno propicio que facilite la adquisición de hábitos más sostenibles. Esto implica múltiples acciones, que van desde un etiquetado claro e inequívoco que permita identificar alimentos sostenibles, hasta la normalización de la dieta sostenible en los distintos espacios donde las personas consumidoras acceden a alimentos (supermercados, restaurantes, comedores colectivos en escuelas y hospitales, cafeterías de universidades y centros formativos, medios de transporte, etc.). Algunas de las propuestas impulsadas desde el gobierno central -como la incorporación de alimentos de proximidad y ecológicos en los criterios de compra pública destinados a comedores escolares, hospitales y residencias de la tercera edad, o la regulación de los productos disponibles en máquinas de vending en centros sanitarios- son pasos necesarios para que el mensaje llegue a la población. Además, esta dieta debe ser asequible y fácil de adoptar, con impuestos reducidos para los alimentos más sostenibles y estructuras de barrio que faciliten, por ejemplo, la compra de proximidad. En todos estos cambios, es imprescindible considerar a las personas en situación de vulnerabilidad, ya que son quienes encuentran mayores dificultades para acceder a una alimentación adecuada, sana y sostenible. La actual crisis económica complica el acceso a este tipo de dieta incluso a personas que no se consideran vulnerables, que se ven obligadas a concentrar sus recursos en otras necesidades básicas, como la vivienda.
Diseñar un Plan de Acción
Este paso aportará una visión global de las acciones previstas y permitirá articularlas de forma coherente y aprovechar los recursos del territorio.
En un ejercicio colectivo ( ), analizaremos y operativizaremos cada actuación considerando una serie de elementos clave para su implementación. Iremos avanzando desde la agrupación de actuaciones en ámbitos, detallando su finalidad, la definición de agentes responsables y recursos necesarios así como los plazos de ejecución.
talleres de
- Contemplar el calendario de actividades del territorio (fiesta mayor, festividades religiosas, mercat de pagès, etc.), articulando las actuaciones con los espacios y tiempos en los que confluyen habitualmente las personas.
- Analizar la secuencia en la que se irán ejecutando las actuaciones, garantizando que no queden lapsos “vacíos” ni demasiadas actuaciones simultáneas que van a demandar mayor cantidad de tiempo que el disponible y pueden saturar a quienes estén orientadas.
- Ajustar el calendario de manera tal que desde el inicio haya actuaciones a corto plazo. Si bien las actuaciones a largo plazo suelen ser las que implican cambios más profundos, no son las más estratégicas. Los logros alcanzados a corto plazo contribuirán también a generar confianza y credibilidad en el proceso.
A la hora de definir los plazos de ejecución
programación
Diseñar unPlan de Acción
FASE 2: Definir un Plan de Acción
Para contar con un diagnóstico compartido, definir qué se entiende por comer bien y qué obstáculos se identifican para poder comer bien.
- Escenario deseado
- Criterios
- Decálogo
Se enfatiza la necesidad de comprender el contexto convivencial donde se desarrolla la intervención. Esto incluye analizar las particularidades del territorio, los recursos, las redes sociales existentes, las prácticas alimentarias y los discursos que las sustentan.
Considerando las problemáticas priorizadas, el público objetivo y lo que ya se está haciendo.
Para mantener informada a la población de los avances y dar a conocer el proyecto en otros contextos.
Para abordar las problemáticas priorizadas, acercándonos al horizonte de futuro acordado.
El proceso hace posible que cualquier persona interesada pueda sumarse, ya sea de manera puntual o manteniendo una vinculación más activa y constante.
- Boletines, campañas en redes sociales, reuniones informativas.
- Paradas o puestos móviles en espacios de encuentro, festividades y eventos.
- Memoria del proceso.
- Intercambios con otros proyectos similares.
Definir las actuaciones
Una vez definidas las problemáticas sobre las que se va a intervenir e identificados los grupos estratégicos con los que trabajar, estaremos en condiciones de diseñar las actuaciones. El objetivo en este momento no es detallar la forma en que se llevarán a cabo (eso se hará en el siguiente paso), sino pensar qué actuaciones nos acercan más al horizonte común definido en la Fase 1.
La técnica del puede servirnos para evaluar en qué medida las actuaciones propuestas nos acercan al horizonte común acordado.
Podemos elaborar previamente un repertorio de actuaciones implementadas en otros contextos y que nos resulten interesantes, a modo de fuente de inspiración. En todo caso, es el momento de ser creativas teniendo en cuenta lo trabajado en la fase de aproximación al territorio.
semáforo
Definir las actuaciones
FASE 2: Definir un Plan de Acción
Para que el Plan de Acción aborde los principales obstáculos identificados.
Aspectosgeográfico-espaciales
Utilizar alguna de las para explorar aspectos geográfico- espaciales ( , ). Esto aportará una foto compartida de los agentes y sitios clave en torno a los que se articulan las dinámicas cotidianas en el territorio.
técnicas de visualización
transecto
mapa parlante
Guía de intervención 2.0 cas
lucreciaolivari
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Transcript
Guía de intervención
Un modelo metodológico para diseñar y ejecutar actuaciones orientadas a promover una alimentación saludable y sostenible a partir de las particularidades del contexto de intervención.
VÍNCULOS QUE ALIMENTAN
Avanzando hacia un modelo alimentario arraigado al territorio
Ejecutado por
Con el apoyo
PRESENTACIÓN
“Cuando las arañas tejen juntas, pueden atar un león.”
Proverbio etíope
PARA QUÉ
CÓMO SURGE
esta guía
una guía de intervención
un modelo de intervención
POR QUÉ
HÁBITOS de consumo y MODELO alimentarios
Según el Libro Blanco de la Alimentación Sostenible en España, un consumo alimentario responsable debería apostar por:
retos para el cambio
Los principales
Hábitos de consumo
de la sociedadespañola actual
cambio de modelo
La necesidad de un
PILARES del modelo de intervención
El modelo de intervención que proponemos se asienta en tres pilares fundamentales (enfoques), que se articulan en torno a la participación como eje transversal.
Abordar la alimentación como HECHO SOCIAL
Abordar la alimentación desde laSALUD COMUNITARIA
La PARTICIPACIÓN como elemento clave a lo largo de todo el proceso
Los hábitos se asientan y actualizan en las REDES CONVIVENCIALES
Si bien resulta habitual abordar la alimentación desde el ámbito de la salud, no resulta tan clara la utilización de una metodología que realice una lectura de las problemáticas asociadas a la alimentación y que defina una serie de intervenciones desde el marco de la salud comunitaria .Partir de una lectura de las problemáticas asociadas a la alimentación que deja de lado los condicionantes sociales y económicos que nos atraviesan implica una postura culpabilizante que responsabiliza a las personas de los cambios necesarios para introducir mejoras en sus hábitos.
TASC - PDC Poblenou
de salud, porque es evidente que poder alimentarte es uno de los requisitos para poder gozar de buena salud... Y comunitaria, porque entendemos que la salud está muy vinculada a condicionantes sociales; no podemos hablar de alimentación sin hablar de los determinantes sociales… tanto las causas como las respuestas sólo pueden entenderse y construirse desde el ámbito comunitario.”*
Desde el principio lo vinculamos al tema
* Frases textuales extraídas de las entrevistas realizadas en la primera fase del proyecto.
Si abrimos la mirada y llevamos las problemáticas del ámbito de lo individual a lo social, resultará clara la necesidad de que las respuestas que se planteen sean desde el ámbito comunitario: si la problemática es social, las respuestas necesariamente deberán ser sociales y no individuales.
Consideramos que sólo a partir de este enfoque podemos aspirar a definir e implementar con las personas de un entorno determinado respuestas ancladas en las necesidades, características y potencialidades del contexto, que garanticen la viabilidad y sostenibilidad de las acciones que se implementen.
Si bien en gran parte de las intervenciones que se realizan actualmente se tiene en cuenta la dimensión cultural de la alimentación, en muchos casos se la aborda exclusivamente cuando se trabaja con personas vinculadas a procesos migratorios.
Hay una dificultad para entender el bienestar, la salud en todas sus dimensiones. Lo cultural también alimenta el cuerpo, y a menudo se deja de lado. Se suelen fragmentar los conceptos de salud y alimentación.”
“Hay algo emocional también, tu cultura, tu pertenencia, tus sabores.”
La Botiga
“Estamos abiertas a promover productos frescos que son más representativos de otras culturas gastronómicas.”
Economato Social
“Nosotras nos centramos en todo el proceso de sociabilidad que hay alrededor del acto de comer.”
Fundación Mescladís
L’Etnogràfica
Entender la alimentación como hecho social en torno al que se articulan innumerables dinámicas implica abrir la mirada más allá del componente nutricional, identificando las múltiples dimensiones que están en juego y condicionan nuestros hábitos alimentarios.
En nuestro entorno conviven diversas maneras de entender la alimentación que necesariamente habrá que contemplar si queremos avanzar hacia un modelo alimentario que no deje a nadie fuera. Consideramos clave desmontar el relato hegemónico actual, que parte de la idea de tradición culinaria local como si fuera algo puro y estático. Sólo generando un cambio de relato, visibilizando y poniendo en valor relatos que dan cuenta del papel relacional y simbólico de los alimentos, podremos avanzar hacia un modelo alimentario de todas y para todas, que garantice el derecho a una alimentación adecuada para todas. Esto implica cuestionarnos el modelo alimentario que queremos construir con una mirada interseccional, atendiendo y garantizando la representación de las diversidades alimentarias de nuestro entorno en las actuaciones que llevemos a cabo.
Fomentar las actividades transversales (intercambios, concursos gráficos, revista, etc.) para la convivencia y crear un
espacio de reflexión para reforzar los vínculos de una comunidad son nuestros pilares, más allá de la propia hostelería.”
“Trabajamos desde una perspectiva ambiental para mejorar los hábitos. Una de las actividades más relevantes es Cuinem el canvi, una actividad que quiere ser un altavoz para promocionar un estilo de vida diferente y más saludable.”
Centro Cívico El Sortidor
Fundación Mescladís
Cualquier intervención orientada a promover una alimentación saludable y sostenible implica necesariamente propiciar cambios de hábitos.
Consideramos que no se trata sólo de difundir información sino de propiciar un entorno que favorezca el cambio de hábitos.
Partiendo de la premisa de que los hábitos se asientan y se actualizan en las redes convivenciales , proponemos enfocar el proceso poniendo en el centro las relaciones que se dan en un determinado contexto, para definir las actuaciones a realizar (identificando los colectivos y espacios estratégicos en los que trabajar) y apostando por un efecto contagio.
En la actualidad, es ampliamente aceptada la necesidad de contar con la participación de los agentes territoriales en cualquier tipo de intervención que se plantee. Sin embargo, no es tan habitual incorporar su participación desde el inicio del proceso.Muchas de las intervenciones orientadas a promover mejoras en la alimentación centran sus actuaciones en la necesidad de concienciar a las personas, de hacerles ver una realidad que nosotras (como expertas) ya hemos desvelado. Los supuestos sobre los que descansa este posicionamiento tienen innumerables consecuencias a nivel metodológico: en tanto nosotras sabemos algo que la otra persona no sabe, algo que debemos transmitir, partimos de una relación desigual de poder-saber en la que la otra persona no tiene nada que aportar.
Pensando en cualquier tipo de
L'Etnogràfica
intervención, lo que falta es conciencia... y espacios de expresión y escucha. Si no empiezas por ahí, no hay posibilidad de transformación.”
En lugar de construir con otras personas, lo que solemos hacer es transmitir, y eso nos lleva directamente a pensar y hacer por otras personas. En síntesis, lo que se hace habitualmente es definir actuaciones y luego invitar a participar a las supuestas beneficiarias.
EN RESUMEN
Así pues, no queremos sólo incorporar la participación cuando ya están definidas las intervenciones, sino abrirlas desde el inicio a fin de realizar una contextualización de la alimentación: saber qué se entiende por comer bien, y asimismo determinar los obstáculos que se identifican para poder comer bien. Esta construcción colectiva aportará el punto de partida para definir, de manera participada, qué tipo de intervenciones se deberían realizar, con quiénes, cuándo, etc.La participación de los agentes del territorio no termina con la definición de las actuaciones. Su implicación en el seguimiento y evaluación de las intervenciones será una de las claves para garantizar la viabilidad y sostenibilidad de los procesos puestos en marcha. En definitiva, se trata de asegurar el acceso a la participación en todas las decisiones que afectan tanto a la forma en que nos alimentamos como a los impactos asociados a ello.
Partimos de lo que las personas saben y hacen para identificar colectivamente los problemas que asocian a la alimentación, y así poder buscar luego alternativas colectivas para resolverlos. Personas reflexivas y situadas, portadoras de historias y vinculadas al contexto que les rodea. Personas capaces de reflexionar sobre sus problemas y de definir y valorar alternativas para solucionarlos.
Este enfoque implica tener en cuenta el escenario específico donde tiene lugar la intervención, así como los determinantes políticos, sociales y económicos del contexto.
Proponemos un recorrido mediante el cual los diferentes actores plantean los problemas y las soluciones, con metodologías y herramientas que fomentan la creación de espacios de reflexión y diálogo colectivos.
Durante las pruebas piloto, el enfoque propuesto tuvo muy buena acogida por parte de los agentes que trabajan en el ámbito comunitario. Sin embargo, no resultó una premisa tan evidente en los espacios o grupos del territorio que estaban realizando actividades en torno a la alimentación. En algunos casos, las participantes llegan a estos espacios con preocupaciones individuales -a menudo estéticas- o con la necesidad de conocer la dieta más adecuada para resolver problemas específicos de salud. En otros casos, los grupos se plantean como espacios de encuentro en los que prima más la socialización y el intercambio que las preocupaciones por incorporar hábitos más saludables y sostenibles.
En contextos donde existen problemáticas consideradas más acuciantes (paro, acceso a la vivienda, soledad no deseada, falta de infraestructuras para determinados colectivos, etc.), avanzar hacia una alimentación más saludable y sostenible no suele ser percibido como un problema prioritario. Esto es aún más evidente en el caso de la población en situación de vulnerabilidad, para la cual el principal obstáculo a resolver es el acceso a los alimentos. Esto dificulta que vecinas y vecinos se involucren desde el inicio, dado que no existe una preocupación previa compartida que les movilice para iniciar un trabajo participativo.
Aquí se hace evidente el carácter artesanal del modelo a la hora de definir las estrategias de aproximación al territorio. En una de las pruebas piloto, fueron las fiestas populares las que funcionaron como el espacio desde el cual abordar la alimentación como hecho social, con un enfoque comunitario y contemplando las diversidades alimentarias del barrio. En otra, nos apoyamos en un grupo ya constituido para propiciar un debate en torno a la alimentación a partir de estos tres enfoques. Mediante una serie de talleres inspirados en la técnica del fotovoz, fueron emergiendo múltiples sentidos y visiones que definieron lo que las participantes entienden por comer bien (“como diferente si estoy sola o en compañía”, “cocino y como lo que me recuerda a mi país o a mis familiares”, “compro en la cooperativa cuando tengo más dinero”, “cocino para cuidar de mis seres queridos”, etc.).
Debemos ser conscientes desde el inicio de que los procesos comunitarios son lentos, requieren mucha dedicación por parte del equipo, están limitados por la disponibilidad de tiempo de las personas con las que queremos trabajar y pueden verse interrumpidos por momentos de baja participación (verano, periodos festivos, vacaciones, etc.). Todo esto se agrava cuando se trata de proyectos con plazos preestablecidos, que difícilmente se ajustan a los ritmos propios de un proceso comunitario. Tras la realización de las pruebas piloto, consideramos que hubiera sido enriquecedor utilizar desde el inicio estrategias diferentes: implementar, en un caso, un proceso a escala de barrio, y focalizarnos en un grupo concreto ya constituido a partir del cual desplegar la metodología para luego expandirla, en el otro.
METODOLOGÍA del modelo de intervención
El equipo técnico juega un papel clave tanto a la hora de definir las estrategias y herramientas que se utilizarán en cada fase, como al momento de planificar e implementar las técnicas participativas y realizar las actividades. Si bien diseñar y acompañar este tipo de procesos no requiere de una formación específica, sí son necesarias una serie de actitudes y aptitudes que se adquieren, básicamente, a partir de la experiencia de haber pasado previamente por procesos similares. El tipo de proceso que proponemos implica muchas horas de dedicación (presencia en el territorio, trabajo interno, planificación de las actividades, análisis de la información que se va generando, etc.). Antes de iniciar un proceso de este tipo, lo primero que tendremos que hacer como equipo es valorar si contamos con el tiempo, las capacidades y los recursos necesarios.
Un enfoque participativo y comunitario implica presencia en el territorio, tanto para conocer lo que está pasando como para que se conozca al equipo. Al llegar al territorio, será necesario generar confianza hacia la propuesta, haciendo hincapié en los elementos diferenciales que aportará el proceso, los productos que se espera conseguir y lo que dejará instalado.
Debemos ser conscientes de que en el territorio ya están pasando cosas, ya existen unas dinámicas y unos espacios de trabajo funcionando que será necesario conocer y contemplar a la hora de plantear cualquier tipo de intervención.
El proceso debe avanzar siempre respetando los ritmos de los agentes del territorio, pero el equipo debe ser al mismo tiempo proactivo. En lugar de esperar a que se den las condiciones ideales, tendremos que ser creativas a la hora de proponer actividades para evitar dejar largos períodos en que no pasen cosas, ya que tienen un efecto desmovilizante.
El equipo, además, debe ser autocrítico y revisar la forma en que está llevando el proceso. Si una convocatoria no funciona, en lugar de responsabilizar a que la gente no está habituada a participar, pensar qué podríamos haber hecho de otra manera.
En el modelo que proponemos, el equipo técnico...
... actúa como facilitador y no como experto temático. Su tarea principal es garantizar que las participantes cuenten con la información necesaria y un espacio adecuado para la reflexión y el debate. Su papel no será nunca el de evaluar las aportaciones de quienes participan, sino el de generar un ambiente propicio para que las personas puedan expresar, argumentar y aportar sus ideas.
... no debe ocupar el lugar de las expertas vivenciales. No se trata de que el equipo construya propuestas para ser validadas por las participantes, sino de que sean las propias participantes quienes lleguen a esas propuestas en espacios de reflexión colectiva.
... debe garantizar, además, que se consideren todos los elementos relevantes en los debates, que serán introducidos estratégicamente, invitando a una reflexión más profunda e integral y dejando la interpretación en manos de quienes participan.
Hemos organizado el modelo de intervención en cuatro fases que, aunque se van encadenando de manera secuencial, será necesario tener en cuenta desde el inicio dado que se retroalimentan. Es decir, para poder abordar los objetivos que se plantean en las Fases 2, 3 y 4 necesitaremos contar y nos apoyaremos en información y dinámicas generadas en las fases anteriores.
Ejecutar el Plan de Acción
Aproximación al territorio
FASE 4
FASE 2
Monitoreo y seguimiento
Definir un Plan de Acción
FASE 1
FASE 3
Cualquier intervención orientada a transformar un contexto convivencial tiene que empezar por conocer ese contexto. Cuando hablamos de conocer el contexto nos referimos a construir conocimiento de manera colaborativa con los propios agentes implicados. Podemos partir de diagnósticos previos, pero siempre pondremos esta información a disposición de las personas participantes, para analizarla y enriquecerla. Los datos adquieren significado cuando se analizan colectivamente.
Este primer paso es fundamental, porque garantiza que todas partamos del mismo punto, que contemos con un análisis compartido de las situaciones sobre las que nos propondremos intervenir.
Avanzaremos en una serie de tareas, algunas simultáneas y otras secuenciales.
Aproximación al territorio
Comenzara generar un grupo motor
Identificar qué se mueve en el barrio
Contextualizar la temática
Definir un horizonte futuro común
FASE 1
Es fundamental realizar un mapeo de las entidades y sus relaciones. Construir a partir de lo que ya existe.”
UpSocial
Por dónde empezamos
Dado que el modelo que proponemos apunta a trabajar a partir de los sentires y las prácticas cotidianas, es necesario identificar los agentes y sitios claves del territorio que funcionan como espacios de socialización y convivencia. Incorporar esta perspectiva permitirá que las acciones propuestas en la siguiente fase descansen en los espacios, tanto formales como informales, que dan sentido y forma a las acciones cotidianas de la gente.
DAR A CONOCER EL PROYECTO
En los inicios de esta fase es fundamental diseñar una estrategia para que en el territorio se sepa que se va a comenzar un proyecto para mejorar la alimentación. La presencia en fiestas y celebraciones, así como las visitas a grupos que ya estén trabajando en torno a la alimentación, son claves tanto para presentarnos y dar a conocer el proyecto, como para conocer agentes e ir conectando con las dinámicas de trabajo comunitarias del territorio.
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a generar información en torno a los agentes y los sitios clave del territorio (QUIÉNES y DÓNDE).
Identificar qué se mueve en el barrio
FASE 1
Fases
Fase 1
Cómo lo hacemos
Proponemos una serie de actividades y técnicas que pueden orientarnos a la hora de definir una estrategia de aproximación al territorio. No es necesario utilizar las que proponemos, pero sí generar la información asociada a cada una de ellas.
CALENDARIO DE FIESTAS Y EVENTOS
CONTACTO CON AGENTES
CHECKLIST AGENTES Y EQUIPAMIENTOS
ASPECTOS GEOGRÁFICO- ESPACIALES
MAPEO DE ACTORES
INFORMANTES CLAVE
Fases
Fase 1
En el Poble Nou no hay diagnóstico de salud en los últimos 15 años. Vimos importante recoger datos para orientar la acción.”
TASC - PDC Poblenou
No vamos a partir nunca de la alimentación en abstracto, sino contextualizada espacio-temporalmente, vinculándola a unas redes convivenciales y a unas prácticas concretas. Esta tarea estará orientada a definir un punto de partida inicial, un diagnóstico compartido de la realidad sobre la que vamos a intervenir: cómo se entiende la alimentación y qué obstáculos se identifican para poder alimentarse de una forma saludable y sostenible.
Empezar preguntando qué es comer bien y qué lo impide permite recuperar la alimentación como hecho social, desplegando todas las dimensiones que lo atraviesan. Aparte de los elementos vinculados directamente al ámbito nutricional, pueden aparecer otras problemáticas sobre las que se quiera incidir (dificultades de acceso a alimentos, falta de tiempo para cocinar o hacer la compra, malestar por tener que comer solas, entre otras).
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a definir de manera participada qué se entiende por comer bien y qué lo impide (QUÉ).
Contextualizar la temática
FASE 1
Fases
Fase 1
PASAR DEL PLANO FORMAL AL INFORMAL
El equipo debe estar dispuesto a salir de su zona de confort. Trabajar con los espacios y agentes formales suele resultar más fácil, pero necesariamente debemos atrevernos a dar el salto a los espacios y agentes informales. De lo contrario no será posible recoger las voces de las protagonistas, ni generar un proceso inclusivo y sostenible.
Cómo lo hacemos
Para contextualizar la alimentación realizaremos dos tareas: recopilar información ya existente (datos secundarios) e ir a escuchar.
o o o
o o o
Los datos secundarios nos aportarán un primer panorama general sobre las características sociodemográficas de la población y la situación en la que se encuentra la salud* y la alimentación.
Lo habitual es comenzar haciendo entrevistas (individuales o grupales) a los agentes del territorio vinculados más directamente con la salud y la alimentación.
Sin embargo, para poder recoger las voces de las protagonistas, necesariamente tendremos que pasar de los espacios y agentes formales a los informales.
Pero nos faltan aún las voces de las protagonistas. El objetivo es ir aterrizando la alimentación en el aquí y ahora, a partir de los sentidos y sentires que las personas implicadas aportan desde el contexto específico en el que estemos trabajando, dejando hablar a quienes allí conviven.
Podemos hacer observación participante en los eventos programados, acercarnos a los sitios donde se reúne la gente para utilizar algunas de las , organizar un y/o convocar .
técnicas de visualización
Comenzaremos, por tanto, planteando preguntas que desplieguen las múltiples dimensiones que abarca la alimentación, sacando a la luz las interrelaciones que la nutren y llenan de significados en un contexto convivencial determinado.
talleres participativos
fotovoz
Toda la información que se vaya generando, se pondrá a disposición de las participantes en la fase siguiente para analizarla y elaborar un diagnóstico compartido.
* En la web de la ASPB se pueden consultar los diagnósticos de salud por barrios.
Fases
Fase 1
Para definir lo que se considera alimentación sostenible… se elaboró un decálogo. Se consensuó lo que debía incluirse. Todo el mundo debía estar de acuerdo en lo que se consideraba saludable y sostenible. Algunos aspectos se descartaron porque lo veían muy difícil.”
UpSocial
Si bien las referencias en la literatura oficial sobre qué se entiende por hábitos de alimentación saludable y sostenible representan el horizonte genérico hacia donde movernos, creemos que es necesario que sean las personas implicadas quienes reflexionen y consensúen hacia dónde quieren avanzar, qué quieren conseguir con las actuaciones que se planteen.
Este horizonte común, que se puede formular en término de criterios o como un escenario deseado, será clave en la fase siguiente, ya que orientará las actuaciones que se decidan impulsar así como la forma en que se lleven a la práctica.
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a definir de manera participada qué cambios queremos y podemos incorporar para avanzar hacia una alimentación más saludable y sostenible (HACIA DÓNDE).
Definir un horizonte futuro común
FASE 1
Fases
Fase 1
GRUPO MOTOR
Constituir el grupo motor no es un paso concreto ni secuencial, es un objetivo a tener en cuenta mientras se dan los pasos de las Fases 1 y 2. No es necesario esperar a constituir un grupo motor para empezar a hacer cosas. Se va avanzando y se tiene en el horizonte la tarea de ir identificando personas que muestren interés en implicarse de manera más sostenida en el proceso, al mismo tiempo que se van generando espacios y abriendo canales de participación.
Como resultado de esta fase, deberíamos contar también con un grupo de personas que hayan mostrado interés en implicarse en el proceso de una forma más continuada, el grupo motor. Es habitual que en estos primeros momentos sólo contemos con unos pocos aliados: personal técnico de las entidades, algunos dirigentes de las asociaciones más activas del territorio y algunas personas de la comunidad que a título personal se hayan ido vinculando.
Al principio no es tan importante la cantidad de personas implicadas como la posibilidad de generar un clima de trabajo propicio que nos permita ir constituyendo un primer núcleo de trabajo basado en el respeto y la confianza, que vaya sumando y atrayendo a otros actores al proceso.
Aproximación al territorio
Todas las actividades de esta tarea estarán orientadas a generar un espacio de trabajo inclusivo desde el que ir definiendo las estrategias y los pasos a seguir (CON QUIÉNES).
Comenzara generar un grupo motor
FASE 1
Fase 2
Fases
En esta segunda fase, iremos avanzando desde la priorización de problemáticas hasta la definición del Plan de Acción, partiendo siempre de todo el material generado en la fase anterior. Mientras que en la Fase 1 podemos realizar actividades con diferentes grupos o colectivos por separado, en esta fase se intentará garantizar la implicación de todos los agentes con los que hemos trabajado. Esto no implica que deban asistir a los talleres la totalidad de las personas, pero sí garantizar que las diferentes voces/perfiles estén presentes y puedan funcionar como puentes con sus grupos de referencia, recabando y trasladando la información. Proponemos ir avanzando en las siguientes tareas:
Definir un Plan de Acción
Diseñar unPlan de Acción
Definir las actuaciones
Poner en común la información generada
Priorizar problemáticas
Seleccionar el público objetivo
FASE 2
Mapeo de actores
Diagnóstico compartido
¿Que se entiende por comer bien?
¿Que se entiende por sostenibilidad?
¿Cuáles son los obstáculos para comer bien?
Horizonte futuro común
PONER EN COMÚN LA INFORMACIÓN
FASE 2 Definir un PLAN DE ACCIÓN
FASE 1 APROXIMACIÓN al territorio
Antes de abordar la elaboración del Plan de Acción tendremos que poner en común toda la información recopilada y generada durante la Fase 1. Esto es fundamental si queremos que las actuaciones que se planteen estén ligadas a las características específicas del contexto en el que estemos trabajando y a las inquietudes y posibilidades de las personas que allí conviven.
Definir un Plan de Acción
Cómo lo hacemos
DEVOLVER LA INFORMACIÓN
DIFUNDIR LA INFORMACIÓN
SISTEMATIZAR LA INFORMACIÓN GENERADA
Poner en común la información generada
FASE 2
Fase 3
Fase 2
Fases
Se trata de ir buscando todo el tiempo un equilibrio entre los ideales y los posibles... transicionar de un modelo a otro.”
La Botiga
En función de las inquietudes, predisposición e intereses de los grupos y sectores implicados, podemos llegar a planes más o menos desarrollados (desde esbozar y consensuar unas líneas de actuación hasta concretar detalladamente para cada propuesta recursos, calendarios de trabajo y responsabilidades).
Lo fundamental es que las intervenciones sean definidas, negociadas y consensuadas por los agentes implicados, de lo contrario todo el proceso se quedaría en un diagnóstico elaborado con la gente, y un documento que aconseje las líneas de intervención.
PROCESO Y PRODUCTO
Si bien no sólo es importante el producto que obtengamos sino también el recorrido que realicemos, la ejecución del Plan de Acción constituye el objetivo último al que orientamos todo el proceso.
Ejecutar el Plan de Acción
FASE 3
Fase 4
Fases
Durante la implementación de las actuaciones acordadas, es probable que surjan elementos o situaciones imprevistas ante las cuales sea necesario reaccionar realizando ajustes. Para esto, es fundamental disponer de mecanismos de seguimiento que permitan detectar y abordar estas situaciones; que permitan, en definitiva, monitorear el proceso y evaluar cómo lo estamos haciendo. Estos mecanismos, destinados a recoger y recopilar información de manera articulada y sistemática, facilitarán la incorporación de cambios en el Plan de Acción conforme evoluciona el contexto. El objetivo es definir una serie de canales que nos mantengan conectadas con la realidad en la que estamos realizando la intervención, con los sentires, preocupaciones y percepciones del territorio. Para garantizar la retroalimentación y medir el impacto de las actuaciones, se articularán momentos de consulta y momentos de difusión.
Monitoreo y seguimiento
Los mecanismos de seguimiento que elaboremos deben ser:
FASE 4
HERRAMIENTAS
Podemos diferenciar dos grandes tipos de herramientas a las que recurrir a lo largo del proceso:
Priorizaremos siempre las herramientas participativas sobre las cualitativas, utilizando estas últimas exclusivamente cuando necesitemos conocer las percepciones de aquellos perfiles a los que no podemos llegar con los talleres.
Puede ocurrir que en determinados momentos sea complicado cuadrar agendas o encontrar una fecha y un horario que permita la asistencia de todas las personas con las que queremos trabajar. En estos casos, será necesario ponderar las diferentes opciones y apostar por la que sea más apropiada para seguir avanzando y enriqueciendo el proceso. En algunos casos, se tratará de esperar a dar con el momento apropiado para realizar una convocatoria amplia. En otros, puede ser más pertinente avanzar mediante varias reuniones con grupos reducidos.
GRUPOS DE DISCUSIÓN
o o o
o o o
o o o
Se utilizan cuando queremos conocer las relaciones de sentido y los argumentos de personas que se constituyen como grupo específicamente al ser convocadas. Para configurar estos grupos debemos garantizar que entre quienes participan no haya posturas contrapuestas, pero sí diferentes argumentos (heterogeneidad inclusiva).
ENTREVISTAS GRUPALES
o o o
o o o
Se utilizan cuando se quieren conocer las percepciones y valoraciones de un grupo ya constituido (grupos de jóvenes que asisten al Casal de barri, grupo de consumo, grupo de personas vinculadas a un AFA, etc.).
ENTREVISTAS INDIVIDUALES
Se realizan habitualmente a personas con cargos de representación (quienes, a su vez, no suelen acudir a las convocatorias de los talleres) o que tienen una información muy elaborada sobre el tema (un representante formal de instituciones, por ejemplo).
o o o
Herramientas cualitativas
Talleres participativos
TÉCNICAS DE VISUALIZACIÓN
MAPEO DE ACTORES
TALLERES DE PROGRAMACIÓN
EL SEMÁFORO
FOTOVOZ
CATÁLOGO DE TÉCNICAS
Los talleres participativos permiten enriquecer y potenciar el conocimiento en tanto se llevan a cabo a través de procesos colectivos de reflexión. Las visiones iniciales de cada participante se retroalimentan generando procesos de inteligencia colectiva.
Para qué sirven
Son la herramienta fundamental para generar espacios de encuentro donde reflexionar sobre una temática, ya sea para realizar un diagnóstico (Fase 1), proponer intervenciones (Fase 2) o ejecutarlas y hacerles seguimiento (Fases 3 y 4).
Son espacios de encuentro diseñados para promover y facilitar a quienes participan expresarse en condiciones horizontales.Esto exige una planificación cuidadosa por parte del equipo técnico, encargado de asegurar que dichas condiciones se mantengan. En este sentido, todas las dinámicas utilizadas en el taller deben facilitar el diálogo y la reflexión, generando resultados tangibles para las personas asistentes.
Qué son
Pueden organizarse tanto para grupos grandes como para un número reducido de participantes. El tamaño del grupo no constituye un condicionante. Si se prevé la participación de más de diez personas, será conveniente dividirlas en grupos pequeños.El espacio donde se desarrolla el taller es más relevante de lo que suele pensarse. Aunque un espacio cómodo y accesible no garantiza el éxito de un taller, sí contribuye significativamente a generar un buen clima de trabajo.
taller participativo
Para que un sea efectivo, es fundamental definir claramente el objetivo que lo motiva. Nunca es recomendable organizar un taller que no tenga como resultado un producto concreto. Solo así las personas asistentes podrán identificar el impacto de su participación.Asimismo, es crucial explicitar el lugar que ocupa el taller dentro del proceso general: cómo se ha llegado hasta ese punto, qué productos previos sirven como base, qué resultado se busca con el taller y cómo se dará continuidad al trabajo. Esta claridad facilita a quienes participan comprender el propósito del taller y contribuye a que se involucren en el proceso. Existen muchas que podemos utilizar en los talleres, lo importante es seleccionar las más adecuadas según los objetivos definidos y realizar las adaptaciones necesarias. Incluso podemos crear técnicas específicas para cada caso concreto.
técnicas
Catálogo de técnicas
Elementos a tener en cuentaal diseñar y realizar un taller
Emplear un lenguaje accesible, no estereotipado e inclusivo en todas las formas de comunicación, ya sea escrita, oral o visual.
Usar unlenguaje inclusivo
Tener en cuenta las responsabilidades familiares, los espacios de cuidado, los horarios y la accesibilidad, asegurando que sean adecuados y permitan la participación de todas las personas.
Adaptar condiciones y horarios
Invitar a participar mediante estrategias de comunicación inclusivas y diversas, utilizando múltiples canales, formatos y lenguajes, incluidos diferentes idiomas.
Diversificarla convocatoria
Valorar las expresiones y prácticas culturales no hegemónicas, evitando la exotización, el paternalismo, la victimización y el infantilismo.
Respetar la diversidad cultural
Evitar atribuir desigualdades a características culturales, reconociendo los factores estructurales que las generan y perpetúan.
No culturizar las desigualdades
Catálogo de técnicas
Qué son
técnicas de visualización
Las forman parte de una batería de herramientas que provienen del Diagnóstico Rural Participativo (DRP), que se han ido adaptando para aplicarlas también en contextos urbanos. La producción de información a partir del contacto directo con la realidad y su registro en formatos gráficos y visuales permite trabajar desde lo vivencial y cotidiano, evitando más fácilmente los tópicos o estereotipos que suelen aparecer a nivel discursivo. Al invitar a las personas a compartir elementos de sus contextos más inmediatos, de sus historias y de su día a día, se genera una mayor motivación y se favorece la participación de quienes tienen dificultades o no están habituadas a expresarse en público.
Para qué sirven
Son muy útiles para recoger posturas en espacios de reunión informal. Si bien la riqueza de estas técnicas se potencia cuando se aplican en grupos, podemos adaptarlas para aplicarlas de forma individual. Las representaciones gráficas generadas con estas técnicas constituyen un recurso clave para socializar la información con otros agentes implicados, así como para divulgar la experiencia. Es preferible que quienes participaron en la dinámica sean quienes compartan los resultados obtenidos, apoyándose en los documentos que han elaborado.
aspectos geográfico-espaciales
Podemos diferenciar un grupo de herramientas que se enfocan en el análisis de , y un segundo grupo orientado hacia el análisis de .
aspectos histórico-temporales
Catálogo de técnicas
aspectos geográfico-espaciales
Las técnicas de visualización que abordan están orientadas a recoger y articular percepciones asociadas al uso del espacio mediante su localización y visualización gráfica. Permiten abordar aspectos geográfico-espaciales, o aspectos sociales desde la dimensión geográfico-espacial. Pueden ser útiles para:
MAPAS PARLANTES
TRANSECTO O DERIVA
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
Es muy útil al inicio de la Fase 1 y suele ser una de las primeras técnicas para tomar contacto con la realidad del territorio. Incluso en los contextos que ya conozcamos, realizar transectos en el momento inicial nos permitirá explorar otros aspectos de la realidad y puede servirnos para realizar los primeros contactos en terreno, dar a conocer el proceso que se inicia y mostrarnos como equipo. Constituye una herramienta clave para tomar contacto con sectores de la población menos organizados, que podrían interesarse en el proceso que se está iniciando.
Para qué sirve
Consiste en un recorrido realizado en grupo, con paradas en lugares que representan hitos o puntos de inflexión. En torno a estas paradas, surgen opiniones, emociones, recuerdos, ideas y temas que se matizan colectivamente y se recogen en una representación gráfica.
Qué es
Podemos planificar varios transectos en diferentes zonas o transectos temáticos, abordando aspectos específicos en cada recorrido. También podemos diseñar el transecto de manera tal que nos permita recoger, además, las opiniones de las personas o grupos que nos encontremos durante el recorrido (recurriendo por ejemplo a grabaciones de vídeo o voz, a modo de micro entrevistas).
transecto
Para planificar un es fundamental contar con informantes clave, con quienes diseñaremos el recorrido, las paradas a realizar así como las temáticas que se quieran indagar. Una vez realizado el recorrido, el grupo anota los hallazgos, ordenándolos en una serie de categorías que recogen tanto los temas contemplados inicialmente como los elementos que hayan ido surgiendo de manera espontánea. Para registrar el material que se genere, podemos utilizar una cámara de video, una grabadora, tomar fotografías o registrar en un cuaderno o ficha a modo de bitácora.
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
Para qué sirven
Proporcionan una visión sintetizada del territorio así como de las temáticas sobre las que se decida trabajar. Pueden permitirnos:
Son dibujos o representaciones de las características geográfico-espaciales de un área determinada (comunidad, barrio, plaza, ciudad…).
Qué son
Podemos trabajar sobre mapas simplificados ya existentes de la zona, comunidad o barrio (ya sean fotos aéreas, mapas de catastro) o pueden dibujarse durante la aplicación de la técnica.
mapas parlantes
Para realizar podemos partir de la información recogida previamente a través de transectos, o bien elaborarlos en una sesión de trabajo en la que varios grupos por separado construyen los mapas para luego compararlos, o utilizarlos para ir volcando la información vinculada al espacio que vayamos produciendo con otras técnicas.
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
aspectos histórico-temporales
Las técnicas de visualización para abordar están orientadas a realizar análisis temporales que permitan identificar secuencias históricas de eventos o cambios significativos percibidos por las participantes a través del tiempo, sobre una determinada temática, discutiendo al mismo tiempo sobre la importancia de estos. No intentaremos recabar información para dar cuenta de la historia (esto se puede hacer a través de fuentes secundarias), sino intentando conocer cómo las personas crean y recrean la historia en base a los acontecimientos y cambios experimentados. Introducir y rescatar esta dimensión histórica permitirá acercarnos con más elementos a la problemática tal y como aparece en la actualidad, y ayudará a comprender los pensamientos, actos y comportamientos actuales.
RELOJ DE ACTIVIDADES
Es una variación del horario diario. En el reloj de actividades, en lugar de trabajar sobre una línea recta lo hacemos sobre un círculo en el que vamos marcando las distintas horas y actividades realizadas.Permite visualizar de manera más gráfica e intuitiva la distribución del tiempo, haciendo evidente la concentración o ausencia de actividades en determinadas franjas horarias.
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CRONOLOGÍA HISTÓRICA
A diferencia del perfil histórico, que va recogiendo libremente los temas y fechas relevantes tal como aparecen en el discurso de las participantes, en la cronología se definen una serie de temas a tratar así como los intervalos de tiempo. A la hora de definir los temas se debe tener presente que éstos deben relacionarse entre sí, e incluso en algunos casos pueden explicarse e interpretarse mutuamente. Es aconsejable trabajar cada intervalo definido desde el presente hacia atrás, recorriendo todos los temas definidos para cada intervalo, dibujando o escribiendo los comentarios en la casilla correspondiente.
Tema 1
Tema 2
HORARIO DIARIO
Se utiliza para identificar pautas de trabajo diarias y sus implicaciones en el uso del tiempo. Es especialmente útil para abordar la perspectiva de género, por ejemplo, comparando las tareas realizadas a lo largo de un día típico, el tiempo dedicado a cada una, y las diferencias en su distribución. También puede utilizarse para realizar cualquier otro tipo de comparación temporal que consideremos relevante (antes/ahora, verano/invierno, días laborables/días festivos, etc.). En el horario diario partimos de una línea que representa un día, que se subdivide luego por horas, en mañana-tarde-noche o por otras unidades que representen cambios en la actividad. A lo largo de la línea se van anotando las diferentes actividades realizadas.
Mañana
Tarde
Noche
CALENDARIO DE ACTIVIDADES
Es otra variación del horario diario, con los mismos objetivos, pero tomando como unidad temporal el mes, el trimestre o el año, según el aspecto que se quiera explorar.Ayuda a identificar cambios estacionales o periódicos en las actividades, útiles para comprender ritmos de trabajo, momentos de sobrecarga o períodos de menor actividad.
Otoño
Invierno
Primavera
Verano
PERFIL HISTÓRICO
Permite rescatar información sobre una unidad de análisis (comunidad, organización, programa, unidad familiar) y ordenarla en forma cronológica. No requiere una guía de preguntas clave, la información debe ir surgiendo de forma secuencial, sobre aquellos aspectos positivos y negativos que han marcado la vida individual, familiar, comunitaria, etc. También deben surgir de forma espontánea las fechas marcadas como claves en la historia, tal como la perciben las propias participantes. La elaboración del perfil histórico permite comprender los cambios del pasado y sus causas, para entender su influencia en el presente y el futuro.
Catálogo de técnicas
Técnicas de visualización
fotovoz (photovoice)
El es una metodología participativa que combina la fotografía con la narración para explorar problemáticas de la realidad de quienes participan.A partir de una pregunta inicial, permite documentar las diferentes perspectivas que conviven en torno a la temática en un contexto determinado. Las participantes hacen fotografías para responder a esa pregunta, que luego son presentadas, debatidas y organizadas en grupo. Como corolario del trabajo realizado, el grupo define también el formato en que se compartirá el material generado, que se utilizará para hacer incidencia política en la comunidad.
Qué es
Para qué sirve
El fotovoz tiene tres objetivos principales:
Catálogo de técnicas
Qué es
mapeo de actores
El es una técnica utilizada para identificar a los agentes de un contexto determinado que están abordando la temática que nos interesa, así como las relaciones que se dan entre ellos. Nos ofrece una foto fija de las dinámicas que ya se están dando en el territorio, así como de las actividades que se están realizando y los perfiles a las que están orientadas.
Para qué sirve
Se utiliza para el análisis de redes convivenciales. Puede ser útil para identificar:
Catálogo de técnicas
Ejemplo
Para qué sirve
Se utiliza para articular y dar coherencia a las actuaciones propuestas, garantizando que estén alineadas y nos permitan avanzar hacia el horizonte común definido.También puede ser útil para hacer el seguimiento de actuaciones o para su evaluación final. Cuando se utiliza para monitorizar o evaluar actuaciones puestas en marcha, podemos incorporar subceldas para valorar aspectos específicos como responsables, calendario, etc.
Es una técnica que nos permite profundizar en el análisis de las actuaciones, valorando en qué medida contribuyen a alcanzar los objetivos planteados o evaluando si cumplen o no los criterios estipulados (horizonte común).
Qué es
¿Las actuaciones contribuyen a avanzar hacia el horizonte común?
Talleres con mayores para elaborar y compartir almuerzos sostenibles
Talleres con jóvenes para diseñar una tapa que sea protagonista en las fiestas populares
...
Las personas jóvenes funcionan como agentes promotores de un cambio de hábitos
Las fiestas populares promueven hábitos saludables y sostenibles
Se potencia la cocina del casal como espacio de encuentro y promoción de hábitos saludables
semáforo
Para utilizar la técnica del , elaboramos una matriz cruzando, por un lado, las actuaciones (que aún serán ideas incipientes) y por otro, las pautas con las que las vamos a valorar (criterios, escenario deseado, objetivos). Estas pautas funcionarán como filtros por los que haremos pasar a cada uno de los elementos de las filas. El resultado de la valoración se representará de manera visual utilizando colores:
Catálogo de técnicas
Para qué sirven
Se utilizan para poner la mirada en los distintos elementos que son claves en un plan de acción:
Los talleres de programación se realizan para analizar en profundidad las actuaciones definidas a fin de articularlas en un plan de acción coherente y viable, que permita avanzar hacia el horizonte común acordado.
Qué son
Proponemos una serie de matrices sobre las que trabajar en los . Por lo general, para abordar todas las matrices será necesaria una jornada intensiva de trabajo o varios talleres consecutivos.
talleres de programación
Matriz 2
Definir actividades y agentes responsables
Matriz 5
Consolidar los productos de las matrices anteriores
2.
1.
...
Definir actividades y agentes responsables
Programa "A"
Proyectos
Actividades
Actor 1
Actor 2
...
1.1. 1.2. ...
2.1. 2.2. ...
Matriz 1
Agrupar actuaciones y definir finalidad
Proyecto 2
Proyecto 1
...
Proyecto 1
...
Listado de actuaciones
Finalidad / objetivo
Programa "A"
Programa "B"
Agrupar actuaciones y definir finalidad
1. 2. ... 1. 2. ...
...
Consolidar los productos de las matrices anteriores
Programa
Proyecto
Actividades
Finalidad
Actores
Recursos
Temporalidad
"A"
"B"
Matriz 4
Plazos temporales
Definir estrategias y recursos
Actividades
Depende de nosotros
Con otros
Fuera de control
Autogestión
Financiación
(recursos disponibles)
(recursos a gestionar)
Proyectos
Recursos
Estrategias
Programa "A"
Matriz 3
Definir estrategias y recursos
Actividad 1.2.
Actividad 1.1.
...
Plazos temporales
Programa "A"
Proyecto 1
Corto plazo
Largo plazo
Mediano plazo
1.
2.
...
Catálogo de técnicas
A modo de SÍNTESIS
Participación a lo largo de todo el proceso
Importancia del contexto
Salud comunitaria como pilar fundamental
Diagnóstico compartido
ASPECTOS CLAVE del modelo
La alimentación como hecho social
Proceso inclusivo y abierto
Redes convivenciales y cambio de hábitos
Soluciones más efectivas y sostenibles
FASE 1: Aproximación al territorio
PARA QUÉ
CÓMO
Identificar qué se mueve en el barrio
PARA QUÉ
CÓMO
Contextualizar la temática
PARA QUÉ
CÓMO
Definir un horizonte común
PARA QUÉ
CÓMO
Comenzar a generar un grupo motor
FASE 2: Definir un Plan de Acción
PARA QUÉ
CÓMO
Poner en común la información
FASES y PASOSdel modelo
PARA QUÉ
CÓMO
Priorizar problemáticas
PARA QUÉ
CÓMO
Seleccionar el público objetivo
PARA QUÉ
CÓMO
Definir las actuaciones
PARA QUÉ
CÓMO
Diseñar un Plan de Acción
FASE 3: Ejecutar el Plan de Acción
FASE 4: Monitoreo y seguimiento
PARA QUÉ
CÓMO
Momentos de consulta
PARA QUÉ
CÓMO
Momentos de difusión
Agradecemos a las entidades que participaron en la primera etapa del proyecto, compartiendo sus visiones, inquietudes y modos de hacer. Las particularidades que aportan valor añadido a las experiencias con las que conversamos fueron clave a la hora de definir los pilares del modelo de intervención. Y por supuesto, nuestro agradecimiento a los agentes territoriales de los dos barrios en los que se implementaron las pruebas piloto, que jugaron un papel clave a lo largo de todo el proyecto.
Barcelona, diciembre de 2025.
Priorizar problemáticas
Como resultado de la Fase 1 habremos identificado una serie de problemáticas sobre las que se quiere intervenir (obstáculos para comer bien). Habremos identificado, además, otras actuaciones que ya se están implementando en el territorio.
A partir del cruce de estos dos elementos, definiremos cuáles son las problemáticas prioritarias para abordar, ya sea porque no existen acciones orientadas a resolverlas o porque las que existen necesitan ser reforzadas con nuevas actuaciones.
Priorizar problemáticas
FASE 2: Definir un Plan de Acción
POR QUÉ
un modelo de intervención
En la actualidad, los extensos debates, proyectos e investigaciones que analizan el modelo alimentario desde sus diferentes vertientes, identifican una serie de retos a los que nos enfrentamos para propiciar un cambio de modelo. En el proyecto nos propusimos añadir e indagar un nuevo reto que consideramos fundamental: repensar la forma en que se diseñan e implementan las intervenciones orientadas a promover la incorporación de hábitos más saludables y sostenibles. ¿Cuál es nuestro papel en estas intervenciones?, ¿cómo estamos pensando la alimentación?, ¿desde qué lugar nos posicionamos a la hora de proponer los cambios necesarios?, ¿qué modelo alimentario estamos promoviendo?, ¿a quiénes estamos dejando fuera?, ¿son adecuadas las herramientas que estamos utilizando? ¿Por qué no pueden las vecinas y vecinos reflexionar sobre el impacto de sus hábitos alimentarios?, ¿por qué no pueden analizar cuáles son los obstáculos para poder alimentarse de una forma saludable y sostenible según sus preferencias?, ¿por qué no pueden definir qué tipo de alimentación consideran más adecuada para su unidad familiar? En definitiva, ¿por qué no pueden decidir qué cambios quieren y están en condiciones de incorporar? El problema no es si las personas reúnen las cualidades idóneas para ello, sino cómo es posible diseñar intervenciones contando con la diversidad de la ciudadanía y la saturación de información, apoyándonos en su capacidad reflexiva para evaluar las consecuencias de sus actos. En este sentido, el modelo de intervención es una invitación a diseñar y hacer posibles procesos que permitan reflexionar, debatir y definir qué tipo de actuaciones son pertinentes, para así acompañar a las personas en un recorrido que genere las condiciones propicias en su entorno y que promueva un cambio de hábitos efectivo.
PARA QUÉ
una guía de intervención
La guía aspira a ser una herramienta que sirva de orientación a otras entidades a la hora de definir e implementar actuaciones relacionadas con la alimentación. Si bien se proponen unos principios generales, el diseño de la intervención será siempre artesanal, hecho a medida y en función de numerosas variables que lo condiciones: las particularidades del territorio, las características del equipo, los tiempos y recursos disponibles, entre otras. Más que como un modelo cerrado, se plantea como un recurso para diseñar y ejecutar los proyectos tomando como punto de partida una serie de pasos que consideramos fundamentales; como un recorrido que nos permita hacernos las preguntas necesarias para construir intervenciones específicas para el entorno en el que trabajemos, contando con la participación de vecinas y vecinos, desde su definición hasta su evaluación y seguimiento.
DIFUNDIRla información
Es fundamental que las personas que participen en las siguientes etapas de esta fase tengan acceso a esta información, ya que será la base para los siguientes pasos. Podemos elaborar un dossier que recoja esta información, o diseñar una campaña de difusión teniendo en cuenta los canales por los que circula la información en el territorio.
Teniendo en cuenta la información generada en la Fase 1 (obstáculos para comer bien) y las actuaciones que ya se están implementando en el territorio.
Para recoger información que nos permita saber cómo lo estamos haciendo y hacer los ajustes necesarios al Plan de Acción.
Informantesclave
Identificar aquellas personas que, por su implicación y/o larga permanencia en el territorio, puedan funcionar como informantes clave. Los informantes clave pueden aportar una información muy rica para identificar qué se mueve en el barrio, facilitar el contacto con otras personas y/o agentes, así como para difundir el proyecto en el territorio. Idealmente, deberían formar parte del grupo motor.
Para que las actuaciones respondan a las características y particularidades del contexto.
La necesidad de un
cambio de modelo
Hoy en día nadie pone en duda el hecho de que nuestro modelo alimentario y nuestra dieta no son sostenibles, ni para el medio ambiente ni para la salud de las personas. Esto ha abierto un extenso debate y ha puesto a muchas personas a investigar, generando una gran cantidad de proyectos y artículos que analizan el modelo alimentario desde sus diferentes vertientes. Asimismo, el modelo alimentario está teniendo un fuerte impacto en las estrategias políticas a desarrollar en los próximos años. El cambio es necesario y, esperamos, llegará. Lo que está por ver es el tiempo que tomará lograrlo. Los cambios a gran escala no son fáciles, especialmente si afectan a los fundamentos del sistema y se dan inercias difíciles de detener. Según la FAO, “las dietas sostenibles son aquellas que generan un impacto ambiental reducido y que contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional y al hecho de que las generaciones actuales y futuras lleven una vida saludable. Además, protegen y respetan la biodiversidad y los ecosistemas, son culturalmente aceptables, accesibles, económicamente justas y asequibles y nutricionalmente adecuadas, inocuas y saludables, optimizando los recursos naturales y humanos”. Como puede verse, se trata de una definición compleja que incluye necesariamente un cambio en el modelo alimentario. Este cambio debe dar respuesta a dos de los principales retos de la alimentación a nivel mundial desde el punto de vista de la salud: los 820 millones de personas que se acuestan con hambre cada día (1.300 millones si hablamos de inseguridad alimentaria) y los 2.000 millones de personas adultas con sobrepeso. Además, debe dar respuesta a los problemas y retos ambientales actuales, transformándose en un modelo que tenga un bajo impacto sobre los ecosistemas, si se tiene en cuenta que la producción de alimentos utiliza el 48% de los recursos de la tierra y el 70% del agua. No se puede hablar de alimentación sostenible sin considerar todos los procesos y actores que intervienen en la producción de alimentos, del campo a la mesa. Debido a las interconexiones que actualmente se dan en el sistema alimentario a nivel mundial, es necesario que se aborde desde todos los niveles, sin olvidar que no se puede hablar de sostenibilidad si no se garantiza el acceso a alimentos suficientes y sanos a toda la población mundial. Por tanto, bajo el paraguas del concepto de alimentación sostenible se incorporan muchos tipos de procesos, actores y conceptos que nos hablan de producción ecológica, protección de la biodiversidad, consumo local y de temporada, cadenas cortas de distribución, comercio justo, seguridad alimentaria, soberanía alimentaria, dietas saludables, reducción de residuos y desperdicio alimentario. Una de las claves para conseguir el cambio en el modelo alimentario es el cambio en la dieta de la población. En los últimos tiempos se ha hecho un esfuerzo por definir en qué consiste una dieta sostenible. Una de las más conocidas es la dieta planetaria propuesta por la comisión EAT-Lancet, que en 2019 fijó objetivos mundiales para dietas saludables y para la producción sostenible de alimentos. La comisión propone aumentar la cantidad y la diversidad de alimentos de origen vegetal; reducir el consumo de alimentos de origen animal -especialmente la carne roja-; priorizar las grasas insaturadas; y limitar los granos refinados, los alimentos ultraprocesados y los azúcares añadidos. Esta propuesta es una buena base para la transición hacia una dieta sostenible, más aún si los alimentos son de producción agroecológica y contribuyen a cerrar la brecha metabólica entre el campo y la ciudad.
El modelo subraya la necesidad de abordar las múltiples dimensiones vinculadas a la alimentación, centrándose en el valor simbólico de los alimentos y cuestionando modelos hegemónicos para garantizar que todas los saberes y prácticas alimentarias estén contemplados.
Contacto conagentes
Iniciar los contactos con los agentes del territorio, empezando por los espacios formales (Mesas de Salud o similares, espacios de coordinación, etc.). Comenzar por los espacios formales, donde habitualmente se reúne personal técnico y no suele haber tanta presencia de vecinos y vecinas, no debe hacernos perder de vista la necesidad de buscar estrategias para llegar a los espacios informales en los que se reúne e interactúa la gente. Para esto, podemos recurrir a las , acercándonos a los sitios identificados previamente.
técnicas de visualización
Hábitos de consumo
de la sociedad española actual
Según un estudio de 2019 de Blas Morente, la población española está avanzando hacia una dieta en la que se consume tres veces más carne, lácteos y azúcar, y tres veces menos fruta, verduras y cereales que la recomendada. Esta misma tendencia se recoge en otros estudios y se ve reflejada en el informe ¿Cómo se alimenta Barcelona?, donde se constata que se ha reducido el consumo de fruta, verduras y cereales, mientras aumenta el consumo de alimentos procesados y ricos en grasas saturadas, azúcar y sal (Binimelis y Roca, 2021). Según el informe de consumo alimentario 2023 elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el consumo de hortalizas ha disminuido un 12% desde 2019. Además, el perfil de quienes consumen hortalizas frescas se sitúa en hogares formados por personas mayores de 50 años, mientras que los formados por menores de 35 años las consumen por debajo de lo indicado. Aun así, las frutas, hortalizas, patatas frescas, leche y derivados lácteos representan el 42% del volumen de la alimentación consumida en 2023. El cambio en el consumo de estos productos se refleja también en la manera de cocinar. Disminuyen las preparaciones caseras y se opta cada vez más por ayudas culinarias (salsas preparadas, caldos envasados, etc.) y platos preparados que sólo es necesario calentar. Por otro lado, ganan relevancia las dietas flexitarianas (consumir carne menos de 6 veces a la semana), vegetarianas y veganas. Aún cuando los datos parecen indicar cierta tendencia a adoptar una dieta basada principalmente en la reducción del consumo de carne, las personas que se declaran vegetarianas o veganas son solo el 3,5% de la población. El informe da cuenta además de que el canal de compra prioritario es el supermercado, donde se vende el 50% de la alimentación, mientras que la tienda tradicional sólo distribuye el 12%. Esta realidad pone en evidencia el papel central que juegan unas pocas empresas propietarias de la mayor parte de la gran distribución, que, con sus políticas comerciales y de marketing, tienen un gran poder de influencia en los hábitos de consumo de la ciudadanía.
Se aborda la alimentación desde el ámbito de la salud comunitaria, reconociendo que los hábitos alimentarios están influenciados por determinantes históricos, sociales y culturales. Este enfoque promueve soluciones colectivas que respondan a las realidades sociales y económicas del entorno.
Para identificar los perfiles más apropiados en tanto pueden tener un efecto multiplicador.
Para saber de dónde partimos, cuáles son los agentes clave del territorio, los espacios de convivencia, los recursos existentes y las iniciativas en marcha.
Se apuesta por la participación desde la definición hasta la monitorización de las intervenciones, promoviendo un enfoque inclusivo que asegura que las voces de la comunidad sean escuchadas y consideradas en todas las etapas.
Checklist agentesy equipamientos
Podemos comenzar revisando el listado de agentes territoriales con los que articular la intervención, que puede funcionar a modo de check list en los inicios, sobre todo para garantizar que no nos estemos dejando a ningún actor fuera. Si bien esta indagación puede ser útil para tener un primer pantallazo de lo que se mueve en nuestro contexto de intervención, será el contacto con los agentes del territorio lo que hará posible elaborar un mapa más ajustado, que se nutra de las vivencias y prácticas cotidianas de las personas con las que vamos a trabajar. Ver o descargar la .
checklist
A partir del mapeo de actores y las problemáticas priorizadas.
Con base en la premisa de que los hábitos vinculados con la alimentación toman forma en las redes convivenciales, se resalta la importancia de crear a nivel comunitario las condiciones propicias para promover este cambio de hábitos.
Ir conformando un núcleo de trabajo que se implique en el proceso que estamos iniciando, que pueda darle continuidad.
Calendario defiestas y eventos
Ir confeccionando un calendario con las fiestas populares y eventos que se celebran en el territorio. Este calendario será clave tanto para acercarnos y participar en los eventos (conocer a los agentes y dar a conocer el proyecto) como en el momento de planificar las actuaciones.
Consensuar hacia dónde queremos avanzar con las actuaciones.
Mapeode actores
Realizar un taller para elaborar un . Esto nos dará una primera foto de los agentes y sus relaciones, y nos dará pistas para seguir contactando con los actores que nos falten. Este primer mapa se puede ir complementando a medida que vayamos recogiendo más información.
mapa de actores
Contacto conagentes
Iniciar los contactos con los agentes del territorio, empezando por los espacios formales (Mesas de Salud, Comisión de fiestas, espacios de coordinación, etc.). Comenzar por los espacios formales, donde habitualmente se reúne personal técnico y no suele haber tanta presencia de vecinos y vecinas, no debe hacernos perder de vista la necesidad de buscar estrategias para llegar a los espacios informales en los que se reúne e interactúa la gente. Para esto, podemos recurrir a las , acercándonos a los sitios identificados previamente.
técnicas de visualización
Para que las actuaciones sean coherentes, integrales y estratégicas.
SISTEMATIZARla información
Hará falta un trabajo interno (que puede ser asumido por el grupo motor o un grupo más amplio) de sistematización de todos los productos que hemos ido generando en la Fase 1. Para agilizar esta tarea, es importante que tras cada actividad que realicemos durante la fase de aproximación al territorio, se vayan volcando en documentos los hallazgos, acuerdos y posturas encontradas que se vayan identificando. En primer lugar, haremos una nueva lectura de todo el material generado. Seguramente, al diseñar las primeras actividades de la Fase 1, habremos partido de unos bloques temáticos que se habrán ido modificando a medida que avanzamos en la aproximación al territorio. Estos nuevos bloques, que pueden subdividirse en temas y subtemas, pueden servirnos como estructura base desde la cual consolidar la información. Para cada uno, buscaremos una serie de frases textuales o titulares que hayan ido apareciendo, que den cuenta de las posturas y reflexiones generadas con las técnicas utilizadas.
DEVOLVERla información
El momento de la devolución puede diseñarse como una exposición, en la que los agentes que hayan participado hasta el momento compartan en primera persona el trabajo realizado y los resultados obtenidos. Si hemos utilizado algunas de las técnicas de visualización, serán los productos elaborados los que se expongan. En el caso de haber utilizado otro tipo de herramientas, será necesario volcar los resultados en formatos más visuales. En cualquier caso, se aconseja que las participantes se impliquen en la elaboración de estos formatos.
La construcción colectiva de lo que significa comer bien en cada contexto facilita la identificación de obstáculos y oportunidades, asegurando que las intervenciones sean pertinentes y efectivas.
Seleccionar el público ojetivo
Una vez priorizadas las problemáticas a abordar, apoyándonos en el mapa de actores elaborado en la Fase 1, identificaremos los colectivos diana: agentes o grupos informales que concentran un alto número de relaciones, que los convierte en los perfiles más apropiados en tanto pueden tener un efecto multiplicador.
También puede ocurrir que nos interese orientar las actuaciones a agentes o grupos que aparezcan aislados, justamente para favorecer su vinculación a espacios y agentes locales.
Seleccionar el público objetivo
FASE 2: Definir un Plan de Acción
CÓMO SURGE
esta guía
El proyecto Vínculos que alimentan: avanzando hacia un modelo alimentario arraigado al territorio surge en el marco de Agròpolis, un espacio de diálogo y participación impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, integrado por entidades comprometidas con la transformación del sistema alimentario de la ciudad desde los valores de la soberanía alimentaria y la agroecología. Se trata de un proyecto de intercooperación, impulsado por la , y la *. Inspirado en una experiencia exitosa llevada a cabo en París para fomentar el reciclaje de residuos, el proyecto se inicia con la idea de explorar un modelo similar orientado a promover una alimentación saludable y sostenible. Lo que propone la experiencia de París es aprovechar las relaciones sociales existentes en un territorio para definir, junto a vecinas y vecinos, estrategias que impulsen cambios de hábitos, concentrando recursos y generando así un impacto más significativo. En la primera etapa del proyecto (2024), tras realizar una serie de entrevistas con entidades que impulsaban experiencias relacionadas con la alimentación en Barcelona**, se inició un proceso de reflexión interna para delinear los principios básicos que deberían orientar un modelo de intervención que contemple las características específicas del territorio. Como cierre de la primera etapa del proyecto, elaboramos una primera versión de esta guía: una propuesta de modelo de intervención, organizada en fases, con diferentes herramientas que pueden utilizarse para alcanzar los objetivos asociados a cada una. En la segunda etapa del proyecto (2025), se implementaron dos pruebas piloto en los barrios de Sant Genís d'Agudells y Roquetes, con el objetivo de poner a prueba el modelo propuesto. Los hallazgos y dificultades que encontramos al llevar a la práctica dicho modelo generaron una serie de lecciones aprendidas que hemos incorporado en esta nueva versión de la guía.
Antígona Procesos
Asociación Vida Sana
Asociación cultural y gastronómica Manjaretti
Participativos
* En la primera fase del proyecto, también colaboró . ** En el anexo 1 de la puede consultarse el listado de entidades a las que hemos entrevistado, así como los criterios a partir de los que se realizó la selección.
La Cuina que canta
primera versión de la guía
Al implicar a la comunidad en el diseño y la implementación de soluciones, se obtienen intervenciones más efectivas y sostenibles. Al conocer su propia realidad, las personas son capaces de proponer soluciones más adecuadas al contexto, garantizando una mayor adherencia y un impacto a largo plazo.
Los principales
retos para el cambio
El primer reto al que nos enfrentamos es la falta de una guía alimentaria nacional que cumpla los criterios de la FAO. Se trataría de una guía creada e impulsada por los organismos públicos competentes y asumida por el sector sanitario, que actúe como palanca para concienciar a la población sobre la necesidad de adoptar una dieta sana y sostenible. En 2022, el Ministerio de Consumo, junto con la AESAN, propuso una serie de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles con el objetivo de que puedan ser evaluadas e incorporadas en una futura revisión de las guías alimentarias actuales. El segundo reto es hacer llegar a la ciudadanía la importancia de adoptar una dieta más sostenible. Por ello, su participación en el diseño de estrategias es fundamental si queremos aumentar su implicación y favorecer el cambio. El tercer, y el más difícil de los retos, consiste en proporcionar un entorno propicio que facilite la adquisición de hábitos más sostenibles. Esto implica múltiples acciones, que van desde un etiquetado claro e inequívoco que permita identificar alimentos sostenibles, hasta la normalización de la dieta sostenible en los distintos espacios donde las personas consumidoras acceden a alimentos (supermercados, restaurantes, comedores colectivos en escuelas y hospitales, cafeterías de universidades y centros formativos, medios de transporte, etc.). Algunas de las propuestas impulsadas desde el gobierno central -como la incorporación de alimentos de proximidad y ecológicos en los criterios de compra pública destinados a comedores escolares, hospitales y residencias de la tercera edad, o la regulación de los productos disponibles en máquinas de vending en centros sanitarios- son pasos necesarios para que el mensaje llegue a la población. Además, esta dieta debe ser asequible y fácil de adoptar, con impuestos reducidos para los alimentos más sostenibles y estructuras de barrio que faciliten, por ejemplo, la compra de proximidad. En todos estos cambios, es imprescindible considerar a las personas en situación de vulnerabilidad, ya que son quienes encuentran mayores dificultades para acceder a una alimentación adecuada, sana y sostenible. La actual crisis económica complica el acceso a este tipo de dieta incluso a personas que no se consideran vulnerables, que se ven obligadas a concentrar sus recursos en otras necesidades básicas, como la vivienda.
Diseñar un Plan de Acción
Este paso aportará una visión global de las acciones previstas y permitirá articularlas de forma coherente y aprovechar los recursos del territorio.
En un ejercicio colectivo ( ), analizaremos y operativizaremos cada actuación considerando una serie de elementos clave para su implementación. Iremos avanzando desde la agrupación de actuaciones en ámbitos, detallando su finalidad, la definición de agentes responsables y recursos necesarios así como los plazos de ejecución.
talleres de
A la hora de definir los plazos de ejecución
programación
Diseñar unPlan de Acción
FASE 2: Definir un Plan de Acción
Para contar con un diagnóstico compartido, definir qué se entiende por comer bien y qué obstáculos se identifican para poder comer bien.
Se enfatiza la necesidad de comprender el contexto convivencial donde se desarrolla la intervención. Esto incluye analizar las particularidades del territorio, los recursos, las redes sociales existentes, las prácticas alimentarias y los discursos que las sustentan.
Considerando las problemáticas priorizadas, el público objetivo y lo que ya se está haciendo.
Para mantener informada a la población de los avances y dar a conocer el proyecto en otros contextos.
Para abordar las problemáticas priorizadas, acercándonos al horizonte de futuro acordado.
El proceso hace posible que cualquier persona interesada pueda sumarse, ya sea de manera puntual o manteniendo una vinculación más activa y constante.
Definir las actuaciones
Una vez definidas las problemáticas sobre las que se va a intervenir e identificados los grupos estratégicos con los que trabajar, estaremos en condiciones de diseñar las actuaciones. El objetivo en este momento no es detallar la forma en que se llevarán a cabo (eso se hará en el siguiente paso), sino pensar qué actuaciones nos acercan más al horizonte común definido en la Fase 1.
La técnica del puede servirnos para evaluar en qué medida las actuaciones propuestas nos acercan al horizonte común acordado.
Podemos elaborar previamente un repertorio de actuaciones implementadas en otros contextos y que nos resulten interesantes, a modo de fuente de inspiración. En todo caso, es el momento de ser creativas teniendo en cuenta lo trabajado en la fase de aproximación al territorio.
semáforo
Definir las actuaciones
FASE 2: Definir un Plan de Acción
Para que el Plan de Acción aborde los principales obstáculos identificados.
Aspectosgeográfico-espaciales
Utilizar alguna de las para explorar aspectos geográfico- espaciales ( , ). Esto aportará una foto compartida de los agentes y sitios clave en torno a los que se articulan las dinámicas cotidianas en el territorio.
técnicas de visualización
transecto
mapa parlante