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Resumen - Matar a un ruiseñor

Ascension Vegas Nava

Created on November 2, 2025

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Transcript

Matar a un ruiseñor

Harper Lee

empezar

Los ruiseñores no se dedican a otra cosa que a cantar para alegrarnos. No devoran los frutos de los huertos, no anidan en los arcones del maíz, no hacen nada más que derramar el corazón cantando para nuestro deleite. Por eso es un pecado matar a un ruiseñor.

ÍNDICE

Contextualización

Temas

Harper Lee

Los personajes

La obra

Bibliografía

Scout Finch

Contextualización

Matar a un ruiseñor es una obra popular, ya considerada clásica de la literatura estadounidense del siglo XX. Publicada en los años 60, la mayoría de los teóricos coincide en que forma parte del movimiento sociocultural de los años 60, conocido como Civil Rights Era. La época se caracterizó por el despertar de la sociedad sobre asuntos como la segregación racial, el racismo, el sexismo y el apoyo de los movimientos antirracistas y feministas.

Matar a un ruiseñor se considera una obra literaria representativa del movimiento social por los derechos civiles, puesto que trata temas como el racismo y la segregación racial. Esta era se caracterizó por el crecimiento en las protestas por los derechos sociales, el auge del feminismo, el antirracismo y el comienzo de la lucha de las minorías de Estados Unidos.

El movimiento por los derechos civiles se inicia en los años 50, cuando la población afroamericana comienza la conocida lucha no violenta para conseguir los mismos derechos que el resto de los ciudadanos estadounidenses. Algunos activistas reconocidos de la época son Rosa Parks, Martin Luther King Jr. o James Farmer. La aprobación del Civil Rights Acts fue en el año 1964, cuatro años después de la publicación de la novela de Lee. Esta ley permitía la eliminación de segregación racial en las instituciones norteamericanas, entre otras cosas. Asimismo, y en muchas ocasiones, se ha descrito el libro como una denuncia a los prejuicios habituales de las poblaciones del sur de Estados Unidos, que defendían la esclavitud hasta bien avanzado el siglo XX y eran las comunidades donde la segregación era más prominente.

Harper

Lee

Neller Harper Lee nació el 28 de abril de 1926 en Monroeville, Alabama (USA). Su padre, Amasa Coleman Lee, era abogado, miembro de la asamblea legislativa del estado de Alabama y también dueño de parte del diario local. De niña, Lee era algo masculina y una lectora precoz, y disfrutaba de la amistad de su compañero de escuela y vecino, Truman Capote.

Lee tenía solo cinco años cuando, en abril de 1931, en el pueblo

de Scottsboro, Alabama, comenzaron los primeros juicios respecto a las supuestas violaciones de dos mujeres blancas por parte de

nueve jóvenes negros. Los acusados, que casi fueron linchados antes de ser llevados al tribunal, no contaron

con los servicios de un abogado hasta el primer día del juicio. A pesar de testimonios médicos que indicaban que las mujeres no habían sido violadas, el jurado -conformado únicamente por gente de raza blanca- declaró a los hombres culpables del crimen y senteció a todos, excepto al más joven, un niño de doce años de edad, a pena de muerte. Tras seis años de juicios posteriores, la mayoría de las condenas se derogaron, y todos, excepto uno de los hombres, salieron en libertad

condicional. El caso de Scottsboro dejó una profunda huella en la joven Lee.

Lee estudió derecho en la Universidad de Alabama. También estudió un año en la Universidad de Oxford (Inglaterra). Después se marcha a Nueva York donde trabaja en unas aerolíneas hasta que pudo dedicarse, en1950, a escribir gracias a la ayuda económica de unos amigos.

"La novela Matar a un ruiseñor surgió de la unión de una serie de cuentos sobre su infancia. Con ella consiguió el Premio Pulitzer en 1961, y daría lugar a la película homónima de 1962. Parece ser que el personaje de Charles Baker "Dill" Harris, el niño amigo de Scout y Jem, está basado en su amigo Truman Capote, a quien Lee acompañó a Kansas en 1959 y ayudó en el reportaje sobre los asesinatos de la familia Clutter, dando lugar al libro de Capote A sangre fría.

Matar a un ruiseñor vio la luz en julio de 1960 y se convirtió en un éxito de ventas mundial, traducido a más de cuarenta idiomas y con más de un millón de copias vendidas por año. El personaje Scout, la niña narradora,

está basado en ella misma; mientras que, Atticus Finch, el abogado justiciero, se inspira en su padre.

De regreso a su localidad natal, Lee publicó Ve y pon un centinela, considerada la secuela de su primera novela. También escribió algunos ensayos,. Falleció el 19 de febrero de 2016.

La obra

Harper Lee nunca pensó que una novela semiautobiográfica pudiera llegar a convertirse en un Pulitzer. Truman Capote

afirmó en multitud de ocasiones que Lee y él solían colarse en los juicios "en lugar de ir al cine, como los demás". Al igual que en la novela, les encantaba observar y analizar a través de su inocente mentalidad qué era lo que ocurría en el estrado. No obstante, el periodista nunca llegó a aclarar en qué momento dejaron de considerar aquello un juego. Qué

ocurrió para que ambos, en su vida adulta, desarrollaran trabajos en los que la Justicia (como nombre propio) se convirtiera en uno de los temas más recurrentes de sus obras.

Matar a un ruiseñor está ambientada en los años 30, en el periodo de la Gran Depresión. Los protagonistas viven en un pueblo de la América sureña, en el que las banderas confederadas todavía son símbolo de estatus y de una herida abierta producto de la Guerra de Secesión. De las mansiones enormes, habitadas por los descendientes de los antiguos magnates de la industria algodonera, apenas queda más rastro que

el de ancianas cadavéricas que insultan desde el porche mientras sus criadas negras les sirven el té con limón. Jem y Scout Finch son dos hermanos que viven con su padre Atticus, en una casa modesta, pero agradable. Son ingenuos e inocentes, les gusta jugar en

verano con su amigo Dill y su máxima preocupación es descubrir si el vecino de enfrente es el que les deja chicles y juguetes en el árbol de la esquina. Todo cambia el día en que Scout se pelea en el colegio y la niña vuelve a casa preguntándole a su padre por qué la han llamado ""hija de un amanegros". A partir de ese momento asistimos a un cambio argumental chocante, en el que la idílica

y despreocupada vida de los niños Finch se vuelve, de pronto, una afrenta para gran parte del pueblo. Atticus, en calidad de abogado, ha aceptado un caso muy particular. Tom Robinson, un hombre negro, ha sido acusado falsamente de violación por la

joven Mayella Ewell, y el resultado del juicio se considera conocido de antemano. Mayella Ewell es hija de uno de los hombres más pobres y más borrachos de la ciudad. Atticus comienza a sentirse muy presionado, sin embargo, prevalece su sentido de la justicia y sus principios morales, por lo que se niega a pasar el

caso a otro abogado. La gente comienza a cotillear y a faltarle al respeto, como la anciana señora Dubois que dice cosas terribles sobre Atticus, y Jem, en represalia, le corta todas las camelias de su jardín, pero Atticus le obliga a disculparse ante la anciana y la castiga a leer a la señora Dubois un rato todas las tardes.

En esta historia, Scout y Jem, comienzan a alejarse del mundo de la ignorancia infantil hasta llegar a un pacto con la realidad, que es lo mismo que abrir la puerta al mundo adulto. La pérdida de la inocencia de estos niños comienza cuando Atticus decide hacerse cargo de la defensa de Robinson, pues los jóvenes hermanos descubren la fealdad del racismo. Para ellos es duro comprobar que la verdad, la justicia y la bondad no siempre triunfan

sobre la mentira, la injusticia y la maldad. Y el juicio provoca el despertar, no solo de los niños, sino de toda la ciudad que debe enfrentarse, por primera vez, a sus propios prejuicios y planteamientos morales caducos. Y así, también descubrimos con Scout y Jem que sus propios juegos infantiles, donde habían convertido a su vecino Boo Radley en un fantasma malévolo, no

dejaban de ser otra forma hiriente para aquel pobre hombre, víctima de sus prejuicios infantiles. Y es que la intolerancia y la ceguera impuestas por conceptos abstractos sin más base que el odio por tradición, puede causar, y causa, mucho dolor, injusticias

y muertes en el mundo. Es curioso, y estremecedor, ver como la familia Ewell, considerada por el resto de la ciudad como "basura blanca", se apoya en la persecución a Tom por su deseo de afirmar su poder sobre el único grupo de la ciudad con menos estatus social que ellos. Y la ciudad lo permite incapaz de sobreponerse a sus convicciones racistas. Antes se permite una injusticia que ceder en la forma de pensar.

A pesar de lo revolucionario de la novela a nivel temporal (y, sobre todo, espacial), Atticus representa sin duda alguna figura la del "salvador blanco". Resulta algo irónico que la obra esté contada bajo el punto de vista de Scout, una niña blanca, los personajes negros sean prácticamente secundarios (a pesar de que la

trama gire en torno a la raza) y el peso de la acción recaiga en un abogado, no en el hombre injustamente apresado. En el libro, la comunidad negra se ve representada de forma totalmente polarizada: o son percibidos como víctimas, o como verdugos. En el centro se encuentra el resto de la villa, con

comportamientos y descripciones más ambiguos y alejados de los extremos. Atticus, por supuesto, es el héroe de la trama, al igual que sus hijos. No obstante, es importante contextualizar. Harper Lee retrata en todo momento lo

que ella misma ha visto y vivido en su infancia y adolescencia. No miente, no endulza y se atreve a cuestionar el trato lamentable que las personas negras recibían por parte de las blancas en la Alabama rural de los años 30, en una zona castigada por el Ku Klux Klan en la que el grupo llegó a tener a finales de los años 20 un poder político considerable.

Quizás por ello la publicación del libro en 1960 fuera un tremendo éxito. Unos años antes, en 1957, nueve estudiantes negros habían sido vilipendiados por matricularse en un instituto de Arkansas. El gobernador del Estado, Orval Faubus, impidió a los posteriormente denominados "Little Rock Nine" acceder al instituto alegando que aquella era una escuela racialmente segregada. Ante una negativa, el propio presidente Eisenhower tuvo que

intervenir y afirmar el hecho de que, según la Constitución, la segregación escolar era ilegal. En 1962, dos años después de que la novela viera la luz, James Meredith se convirtió en el primer estudiante negro de la Universidad de Mississippi. En

este caso, el gobernador del Estado pretendió también evitar su ingreso y promovió manifestaciones racistas que el propio Kennedy tuvo que sofocar enviando al ejército nacional. En la novela, el abogado tiene que hacer frente a varios intentos de linchamiento. Sus propios hijos pequeños, son atacsdos una noche cuando vuelven de un evento escolar. La humillación, las

peleas escolares y la marginalización se convierten en el pan de cada día. Los mismos vecinos que apoyan la situación, a solas, le expresan a Atticus su admiración y le aseguran que, en realidad, la cobardía y el miedo al que dirán tiene mayor peso que la justicia. "Recuerda que es pecado matar a un ruiseñor".

Esta maravillosa novela puede plantearnos muchos puntos de reflexión. Igual que Scout y Jem, también descubriremos que no se puede categorizar a las personas como buenas o malas, pues si bien, la mayoría del tiempo, todas parecen objetivamente "buenas", no hay persona que no posea sus partes oscuras y sea capaz de realizar alguna maldad. Al final, como ocurre

en la novela, solo la visión de, en este caso, una niña, con su capacidad para la empatía es capaz de reconocer que, hasta las personas que han hecho algo malo, también han vivido una vida dura y triste, por lo que también son dignas de comprensión y de ser tratadas con dignidad.

Scout

Finch

Desde los primeros capítulos, Scout se presenta como una niña curiosa, con mucho carácter y que, a pesar de tomar como referencia a la figura de su padre, Atticus, siempre cuestiona la autoridad desde su inocencia. Asimismo, rechaza toda seña de feminidad tradicional sureña, prefiriendo rodearse de personas que potencian sus tendencias más "masculinas". Estos comportamientos los podemos observar en situaciones en las que Scout elige

unirse a Jem y Dill, desafiarles a ir a la casa de Boo Radley o se involucra en enfrentamientos físicos con, por ejemplo, su hermano. Scout, como protagonista, experimenta un proceso de madurez a lo largo de la historia. La mayor lección que aprende durante los años en los que se desarrolla el relato es comprender que no existe un lado bueno o un lado malo, simplemente

personas que toman decisiones y son influenciadas por su entorno. Scout finalmente comprenderá que, en el mundo de los adultos que la rodean, la realidad es que todo es una zona gris donde nada es inherentemente bueno o malo; es decir, todo es complicado. Asimismo, otra de las lecciones principales que aprende Scout en la novela es a observar el mundo desde la perspectiva del resto, no solo la suya propia. Esto se manifiesta en su opinión sobre Boo

Radley, la figura tenebrosa del principio de la novela se convierte, al final, en un individuo con emociones y una visión particular de su entorno. Puede decirse que Scout cumple con muchas de las características del arquetipo de Strong female caracter. Este arquetipo lo forman cualidades como una destacable inteligencia, rechazo de la feminidad tradicional, una actitud asertiva o incluso agresiva,

valentía, y suelen cumplir con un rol heroico dentro de la historia. En muchas ocasiones, a lo largo de la historia, Scout manifiesta algunas de esas cualidades. Scout cuenta con algunas influencias principales de su entorno. La figura que más inspira y forma su personalidad es Atticus. Su padre es la brújula moral a la que acude cada vez que necesita saber algo. Puede verse como quiere impresionarlo,

como figura paterna, y aprende mucho de él. Scout describe a su padre como un "héroe" y como una figura ejemplar. Calpurnia es el segundo personaje entre los adultos que más influencia a Scout. La visión positiva que tiene Scout sobre Calpurnia es gracias a la confianza que deposita en ella. Además de esto, es la única figura materna

de la que dispone, ya que su madre muere cuando tiene dos años. Calpurnia es una mujer negra que, a diferencia de la mayoría de los miembros de la comunidad negra en Maycomb, sabe leer y escribir; tuvo una educación y se la inculca a Scout y Jem. Aunque es algo estricta con los niños, representa el lado del bien. Al otro lado y contrapuesta a Calpurnia, está la tía Alexandra. La tía de Scout representa el

paradigma de la feminidad tradicional sureña, que Scout detesta. Aparte de esto, Alexandra es la figura que fomenta las ideas discriminatorias del sur. Tanto Calpurnia como Atticus representan el bien. Las personas en las que Scout más confía y de las que más aprende. Alexandra, por tanto, representa

el lado contrario. Para la autora, Alexandra es una de las razones por las que Maycomb es un lugar hostil. Es una mujer obsesionada con el linaje familiar, muy prejuiciosa y la cual discrimina tanto personas de color como a blancos más pobres. Al mismo tiempo, representa la figura maternal estricta que se impone ante sus deseos y ambiciones.

Otro personaje que influye en la personalidad de Scout es su hermano Jem. Al ser cuatro años mayor que ella ve la vida de otra forma. Muchas veces rechaza incluirla en sus planes, sobre todo cuando alcanza la adolescencia. Al principio de la novela, Jem explica cómo funciona el pueblo de Maycomb a través de las dinámicas de cada una de las familias importantes en la historia.El último personaje que marca de alguna

manera, a Scout es Boo Radley. Al comienzo de la historia es un hombre que vive recluido en su tenebroso hogar y del cual los niños elaboran teorías sobre sus motivos para vivir en aislamiento. Se produce una mitificación del personaje a través de los ojos de la inocencia de Scout. No obstante, al final de la historia, Scout aprende a tener en cuenta la

perspectiva de Boo Radley. Al final de la novela, Scout se lamenta de no haber agradecido a Boo Radley por haberles salvado el ataque de Bob Ewell, además de haberles dejado regalos en el árbol, y se siente egoísta.

TEMAS

El bien y el mal

Educación

Todo el mundo tiene que aprender, nadie nace sabiendo.

Hijo mío, hay muchas cosas feas en el mundo, me gustaría que no las vieras, pero no es posible.

Desigualdad social

El ruiseñor

Matar a un ruiseñor es un grave pecado, porque lo único que hace es cantar para regalarnos el oído.

Cuanto más tiempo había estado asentada una determinada familia en el mismo trozo de terreno, tanto más distinguida y excelente era..

Los roles de género

No llegarás muy lejos hasta que no empieces a llevar vestidos femeninos a menudo

Racismo

La empatía

En nuestros Tribunales, cuando la palabra de un negro se enfrenta con la de un blanco, siempre gana el blanco. Son feas, pero las realidades de la vida son así.

Uno no comprende de veras a una persona hasta que considera las cosas desde su punto de vista..

Valentía

La ley

Nuestros tribunales tienen sus defectos, como los tienen todas las instituciones humanas, pero en este país nuestros tribunales son los grandes niveladores.

Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final pase lo que pase..

La Gran Depresión

Como el condado de Maycomb era un terreno agrícola, las monedas de cinco y diez centavos llegaban con mucha dificultad a los bolsillos de médicos, dentistas y abogados

LOS PERSONAJES

Scout

Jem

Dill

Atticus

Calpurnia

Boo Radley

Tom Robinson

Tía Alexandra

Maudie Atkinson

Bob Ewell

Mayella Ewell

Heck Tate

El reverendo Sykes

El señor Gilmer

El juez Taylor

La señora Dubose

Walter Cunningham

Walter Cunningham (Jr.)

Dolphus Raymond

Helen Robinson

Tío Jack

Francis

Bibliografía

https://www.elsaltodiario.com/literatura/matar-ruisenor-novela-harper-lee https://clublecturacastellnovo.wordpress.com/2021/08/03/matar-a-un-ruisenor-de-harper-lee/ https://micaoticabiblioteca.wordpress.com/2015/05/28/matar-a-un-ruisenor/ https://estebanlopezgonzalez.com/2011/02/25/8/ https://www.gradesaver.com/matar-un-ruise%C3%B1or

https://www.lolamerida.com/matar-un-ruisenor/ https://www.lanacion.com.ar/sociedad/la-vida-secreta-de-harper-lee-por-que-firmaba-con-su-segundo-nombre-y-su-pasion-por-los-libros-nid18022021/ https://piniculeros.com/matar-a-un-ruisenor/ "El universo de Scout Finch, análisis de la protagonista de Matar a un ruiseñor desde una perspectiva posmoderna", trabajo de fin de Grado de Yadiyadiara Ara González.

Maudie Atkinson

Una vecina amable, alegre e inteligente, amiga de confianza de Scout. También tiene una sólida personalidad moral y ayuda a los niños a comprender los acontecimientos relativos al juicio. Se pasa el día cuidando su jardín u horneando pasteles. Ella es la que mejor le cae a Scout porque, en vez de reprenderla por sus travesuras o sus excesos, le da valiosas lecciones de vida y defiende siempre a Atticus asegurándole que es un hombre íntegro.

En la novela, Scout explora las diferencias entre la gente afroamericana y la gente blanca. Ella y Jem acompañan a Calpurnia a la iglesia de su comunidad, y Scout disfruta sinceramente de la experiencia. Después, él le pide a Calpurnia si alguna vez puede conocer su casa ya que jamás fue. Calpurnia acepta, pero la visita nunca se concreta, más que nada porque la tía Alexandra lo impide sin tener que dar explicaciones de por qué no sea aceptable. Jem, Scout y Dill también se sientan con los ciudadanos afroamericanos en el balcón del tribunal para observar el juicio. Además, Scout y Dill tienen una larga conversación con el señor Raymond, un hombre blanco casado una mujer afroamericana y con hijos mestizos. El señor Raymond revela que simula ser un borracho al andar con una bolsa -que, en realidad, contiene una botella de Coca-Cola- para que la gente pueda justificarle el haberse casado con una mujer afroamericana.

El racismo es uno de los temas principales de la novela. Durante la época de la Depresión, los afroamericanos todavía eran en su mayoría miembros subyugados de la sociedad, particularmente en los estados que habían formado La Confederación en la guerra civil, que pudieron conservar un sistema de apartheid legal después de perder el sistema de esclavitud tras la guerra. No se les permitía juntarse con blancos en lugares públicos, como se ejemplificó no solo en la separación física entre razas que se ve en el tribunal durante la novela, sino también en las zonas del pueblo para blancos y negros. Aún más, casi no había matrimonios interraciales. Eran ilegales, hasta después de escrita la novela, en muchos estados sureños.

Apenas comienza la novela, Scout empieza su primer año en la escuela. El sistema educativo de Maycomb deja mucho que desear. Scout está más adelantada que el resto de sus compañeros porque Atticus la enseñó a leer y escribir, y Calpurnia incluso le enseñó a escribir en cursiva. Sin embargo, cuando la maestra se entera de esto, la castiga y le pide que no aprenda más nada en su hogar porque su padre no sabe cómo debe enseñarle correctamente. Atticus está orgulloso del poderoso sentido de la moral que imparte a sus hijos. Él realmente contesta cualquier pregunta que le hagan, y los alienta a tener mentes curiosas tanto como puedan cuando los trata como adultos y cuando los impulsa a crecer intelectual y moralmente. Por otro lado, la maestra de Scout tiene una idea muy específica de lo que los niños deberían aprender. Scout habla con Atticus, y él la ayuda a entender que ella debe educarse, aunque el proceso le parezca frustrante, y le garantiza que seguirá leyéndole y educándola en casa. Atticus comprende las fallas del sistema educativo, pero también sabe que sus hijos deben participar en este sistema para ser parte de la sociedad. Sin embargo, su enseñanza en el hogar es más valiosa para los niños que cualquier lección escolar. Scout ve esto cuando aprende sobre el Holocausto. Su maestra explica que jamás podría haber sucedido en Estados Unidos, y Scout queda atónita. Durante el juicio a Tom Robinson, escuchó a la señora Gates fuera del tribunal cuando decía, refiriéndose a la gente afroamericana, que era "hora de que alguien les diera una lección, se estaban desmadrando y a continuación se pensarían que podían casarse con nosotras". Scout se educa principalmente en su hogar y no cree que la escuela sea muy útil. Al final de la novela, se da cuenta de que probablemente aprendió todo lo que había por aprender, excepto álgebra. Scout entiende que las experiencias de vida son las verdaderas maestras y que Atticus le ha enseñado cosas que la escuela jamás podrá.

Jean Louise Finch

Es la narradora y personaje principal. Comienza su historia cuando tiene seis años de edad. Una niña despierta, observadora y lista que parece demasiado madura para su edad. Ella nos relata, desde la madurez, lo ocurrido, comenzando con la rotura de codo que sufrió su hermano cuando tenía trece años, lo que le da pie a revisar aquel periodo de su infancia, desde los seis a los ocho años, durante la década de 1930. Scout no es como las otras niñas de Maycomb. Siempre viste como un chico y no está interesada en comportarse como una "dama". Se pelea con los niños, especialmente con Walter Cunningham, y se enfrenta con la maestra. Scout reacciona a los terribles acontecimientos del libro sin perder la esperanza en la humanidad.

Tía Alexandra

La hermana de Atticus. Tiene ideas muy estrictas y tradicionales de cómo funciona la sociedad y el papel que debería tener una dama sureña. Intenta seriamente transmitir esta información a Scout, a quien no le interesa lo más mínimo. Alexandra está preocupada por criar a los hijos de Atticus "correctamente" y es por eso que se queda con ellos durante el verano del juicio a Tom.

Walter Cunningham (Jr.)

Hijo de Walter Cunningham. Asiste a primer grado con Scout.

Cuando Scout y Jem reciben rifles de aire comprimido como regalos de Navidad, Atticus les dice que, aunque preferiría que practicasen con latas, si deben dispararle a un ser vivo, jamás deben dispararle a un ruiseñor. Les explica que es un pecado matar a un ruiseñor. Esta es la escena que da nombre a la obra, pero el tema se mantiene presente en toda la obra, como motivo recurrente y central. La señora Maudie les explica por qué Atticus tiene razón: los ruiseñores jamás dañan a nadie y no son ninguna peste. Lo único que hacen es cantar bellamente y vivir en paz, lejos de la violencia y dependencia de los otros animales. Por eso es un pecado matarlos. Los ruiseñores representan la verdadera bondad y pureza. Tom Robinson es un ejemplo de un "ruiseñor" humano. Él es acusado de violar y

golpear a Mayella Ewell, pero es inocente. El pueblo comete el peor pecado al declararlo culpable y sentenciarlo a muerte. En efecto, mataron a un ruiseñor. Boo Radley es otro ejemplo de un "ruiseñor" humano. Pasó la mayor parte de su vida prisionero en su hogar porque a su padre se le fue la mano cuando lo castigó por una travesura. Boo Radley observa el mundo que le rodea, sin dañar a nadie, y luego salva las vidas de Jem y Scout cuando Bob Ewell los ataca. El sheriff determina que la muerte de Ewell sea declarada como un accidente y así evitar que Boo vaya a juicio, viendo claramente que Boo lo haya matado para proteger a los niños. El ruiseñor representa la verdadera bondad e inocencia que debería protegerse a toda costa.

El juez Taylor

El juez del juicio contra Tom. Taylor es un hombre bueno y sensible con un gran sentido del humor, a cargo de un tribunal estricto.

La señora Dubose

Una anciana malvada y enferma que vive cerca de los Finch. Sin saberlo, Jem la ayuda en su heroico intento de superar su adicción a la morfina, una lucha que gana todos los elogios de Atticus.

Al comienzo de la novela, ellos viven la vida de forma inocente y creen que todas las personas son buenas, que todos comprenden y guardan los mismos valores que ellos y su padre. Durante el juicio a Tom Robinson, los niños se decepcionan con el jurado, compuesto por los habitantes de su pueblo, cuando condena a Tom Robinson tan solo porque él es afroamericano y la víctima es blanca. Tras el juicio, Jem se da cuenta de que el mal existe en su sociedad. Esto le causa un gran dolor emocional, mientras intenta aceptar la realidad de la desigualdad, del racismo y de la injusticia en general. A Scout también le cuesta aceptar esta situación, pero, incluso después del juicio, ella logra mantener su creencia en la bondad de la naturaleza humana. Al final de la novela, ambos niños deberán enfrentar el verdadero mal cuando Bob Ewell intenta matarlos. El verdadero bien, representado por Boo Radley, los salva. En este conflicto entre fuerzas opuestas, gana el bien.

Matar a un ruiseñor es una exploración de la moralidad humana y presenta una conversación respecto a la bondad o la maldad de las personas. Atticus, el padre de Scout y Jem, también tiene el papel de profesor para sus hijos y para su pueblo. Él cree que las personas suelen tener un poco de bondad y un poco de maldad, pero que la bondad casi siempre gana. Él les enseña esto a sus hijos, pero también al pueblo al trabajar como defensor de Tom Robinson. En el pueblo racista de Maycomb, esto es un enorme reto. A pesar del desafío de superar el racismo y de obligar a que las personas cambien su visión social, Atticus sigue luchando, y lo hace porque cree que, un buen día, el bien derrotará a los males del racismo y que la igualdad racial finalmente existirá. En el libro, Scout y Jem hacen la transición de la inocencia a la madurez típica en las novelas de aprendizaje. Jem es quien inicia este camino ya que es mayor que Scout, pero ambos niños pasan por esto.

Por ejemplo, a Bob Ewell se le permite cazar incluso fuera de temporada porque las autoridades del pueblo saben que si se lo impidieran, sus niños morirían de hambre. Además, al fin de la novela, la ley haría que Boo Radley fuera llevado a juicio para determinar si mató a Bob Ewell en defensa propia o no. Sin embargo, Atticus comprende, así como también lo hacen Heck Tate y Scout, que Boo no debería ser forzado a vivir tanta exposición pública ni las críticas que implicaría el proceso mismo. por lo tanto, es necesario hacer una excepción a la ley en este caso para proteger a Boo.

Atticus es un abogado, y el libro se centra en su defensa de Tom Robinson. Aunque Atticus pierde el juicio, cree firmemente que, a pesar de las desigualdades sociales, todos los hombres son iguales en el tribunal. Incluye una mención de esta creencia en sus argumentos finales al jurado, y durante una discusión que luego tendrá con Jem y Scout respecto a la selección del jurado y el proceso del juicio, lo volverá a mencionar.Atticus cree que el progreso hacia la igualdad racial puede y debe hacerse en el tribunal. Además, aunque cree fervientemente en respetar la ley, Atticus comprende que a veces hay ciertas excepciones justificadas.

Atticus Finch

El padre de Scout y Jem. Atticus es un abogado muy correcto (con respeto a lo moral) que intenta ser justo con todos. A veces es demasiado optimista, pero su inquebrantable esperanza en la humanidad lo mantiene a flote. La esposa de Atticus murió cuando Scout era muy pequeña, y él crio a sus hijos solo con la ayuda de Calpurnia, su ama de llaves y cocinera afroamericana. Pertenece a una familia con abolengo (como le recuerda una y otra vez su hermana Alexandra).

Boo Radley

Un solitario que jamás abandona su hogar. De niño, tuvo problemas con la policía y sus fervientemente religiosos y solitarios padres lo mantuvieron encerrado de ahí en adelante. Un prisionero en su propia casa, una vez apuñaló a su padre con una tijera y no se ha visto en público desde entonces. El pueblo creó la leyenda de que es un monstruo trastornado que deambula por las noches espiando a la gente a través de sus ventanas. En la novela, vive con su hermano, que es muy controlador.

Bob Ewell

Un hombre malvado e ignorante que pertenece a la clase social más baja de Maycomb. Vive con sus nueve hijos y sin la madre de ellos, en una casa cerca del vertedero del pueblo. Las pruebas recolectadas en el juicio sugieren que encontró a su hija besando a Tom, la golpeó y luego la obligóa decir que Tom la había violado. Es alcohólico y gasta sus cheques de subsidio en whiskey en lugar de comprar comida para su familia. Bob guarda un fuerte resentimiento contra Atticus y ataca a sus hijos al final de la novela.

El señor Gilmer

Es el fiscal que se enfrenta a Atticus en la corte. Scout piensa que su rival es estrictamente legal, pero, mientras Atticus trata con respecto a todos los testigos, incluso a los miembros de la familia Ewell, el señor Gilmer trata a Tom Robinson de una manera muy ruda y con desprecio, una manera muy diferente a como trata a los testigos blancos. Solo vemos al señor Gilmer en la corte, por lo tanto es difícil decir si ve a Tom de esa manera o si está haciendo el show para ganar el caso.

Atticus les pide a sus hijos que intenten ponerse en el lugar del otro para entender cómo ven el mundo esas personas. Cada vez que Scout no comprende a Jem, Atticus la empuja a entender cómo se estará sintiendo él. Scout suele encontrar útil este consejo, y su intento por comprender las perspectivas de otras personas sobre la vida y el mundo profundiza su educación moral y entendimiento social, modelando la empatía para generaciones de lectores norteamericanos.Cuando la señora Dubose insulta a Jem y a Scout, mientras se dirigían al pueblo, Jem reacciona volviendo y cortando las flores de su jardín delantero. Su castigo es leerle a la señora Dubose todos los días durante un periodo de tiempo. Él se queja a Atticus de que ella sea una mujer horrible, pero Atticus les dice que intenten comprender el punto de vista de la señora Dubose. Es una mujer mayor, muy arraigada a sus costumbres, y está completamente sola. Jem y Scout aceptan visitarla. Después de que muere la señora Dubose, Atticus les revela que la habían ayudado a superar su adicción a la morfina. Al final del libro, Scout acompaña a Boo Radley de regreso a su casa. Cuando Boo cierra la puerta, ella se da la vuelta y ve el vecindario desde la perspectiva de Boo. Se imagina cómo él habrá visto todo lo que sucedió en los últimos años: ella y Jem pasando, corriendo por su casa cuando iban y venían de la escuela; los juegos de Boo Radley; el incendio de la señora Maudie; el incidente del perro con rabia; y, por último, el ataque de Bob Ewell. Al ponerse en su lugar, Scout gana un nuevo respeto por la vida de Boo, y entiende que su experiencia es tan válida como la de ella.

Jeremy Finch

El hermano mayor de Scout, de casi diez años de edad al comenzar la historia. Jem es más tranquilo y reservado que su hermana, es muy exigente con las personas y espera mucho de ellas. Cuando sus expectativas no se cumplen, a Jem le cuesta aceptar lo que siente.

Calpurnia

Una mujer afroamericana que trabaja para la familia Finch como ama de llaves y cocinera. Es una de las muchas figuras maternas en la vida de Scout y una de las pocas que puede negociar entre los alejados mundo de los blancos y los negros de Maycomb. Cuida a los niños Finch como si fueran sus propios hijos y dirige el hogar con mano dura, a falta de una madre para hacerlo, sobre todo con Scout, a la que amonesta con frecuencia.

Charles Baker Harris

Un amigo de los niños Finch, apenas más grande de edad que Scout, algo bajo de estatura para su edad, tiene mucha imaginación y es muy aventurero. Él es quien inicia la primera expedición a la casa de los Radley y es el mejor amigo de Scout. Su situación familiar dista de lo ideal, y suele huir cuando se le presentan situaciones difíciles. Dill pasa los veranos con su tía, que vive en la casa continua a la de la familia Finch. Es bastante mentiroso. Truman Capote afirmó en multitud de ocasiones que el personaje de Dill se basaba en él.

En los primeros capítulos de la novela, Scout rechaza todo comportamiento y costumbre asociada con la feminidad, además de disfrutar de actividades asociadas al género masculino. En el libro, Scout rechaza la idea de convertirse en el ideal de mujer sureña que intenta inculcarle su tía Alexandra. Muchas veces decide no controlar sus emociones e involucrarse en peleas, a la usanza, "masculinas", con sus compañeros de clase cuando no se siente respetada. Observamos también como su tío Jack la riñe por decir palabrotas, y le pregunta si no le gustaría ser "una señorita". La tía Alexandra llega a la residencia Finch para quedarse con la intención de que Scout tenga un referente femenino antes de que se interese por los chicos y vista como una señorita. Scout, en su monólogo interno, responde que considera a Calpurnia como suficiente influencia femenina, decide que tendrá que pasar mucho tiempo para interesarse por chicos y que nunca mostrará interés por su apariencia externa. Harper Lee critica, a través de Scout, los roles de género impuesto por la estricta sociedad sureña. En su caso, Scout comienza expresando su género sin atribuirse ninguno de los roles marcados. Sin embargo, a lo largo de la historia y con diferentes influencias femeninas como la de Tía Alexandra o Calpurnia, se niega a cumplir con las expectativas sociales con respecto a su feminidad, no sin antes reflexionar, a través de monólogos internos, su rechazo hacia estas expectativas que le habían impuesto. A través de Scout puede entenderse el concepto de género como una construcción social, y no como algo con lo que se nace, sino que se aprende y desarrolla.

Walter Cunningham

Un granjero pobre que pertenece a la "turba de Sarum", multitud extralegal que se reunió cerca de la prisión del pueblo antes del juicio a Tom para comenzar un linchamiento. Walter se conmovió con las amigables palabras que Scout le dirigió al intentar calmar la situación, y, como resultado, todos los hombres terminaron retirándose del lugar siguiendo el ejemplo de Walter. Además siente un gran respeto, tiempo después, por la familia Finch.

El reverendo Sykes

El reverendo de la congregación metodista-episcopal afroamericana First Purchase, a la que Scout y Jem van un día con Calpurnia, que pertenece a la congregación.

Francis

Uno de los nietos de la tía Alexandra , que pasa las fiestas de la Navidad con la familia Finch. Scout no lo soporta por ser aburrido y cruel.

Además de lidiar con los conceptos del bien y el mal, Scout y Jem pasan mucho tiempo intentando comprender qué define y crea las clases sociales. Scout tiende a pensar que "las personas son solo personas", mientras que Jem está convencido de que la posición social se relaciona con cuánto tiempo hace que los familiares y ancestros de uno hayan podido leer y escribir. Scout dilucida las clases sociales del pueblo de forma bastante clara durante su primer día de escuela cuando Walter Cunningham no tiene ni almuerzo, ni dinero con el cual comprárselo. Sus compañeros de clase le piden a Scout que le explique a la maestra nueva por qué Walter no acepta dinero para comprar su almuerzo, y ella le detalla la situación económica de Walter y de cómo intercambian bienes por servicios, por necesidad. Scout y los otros niños tienen un entendimiento claro de las desigualdades sociales del pueblo, pero las ven como algo natural y permanente. La familia Finch se encuentra en un punto bastante alto de la jerarquía social, mientras que la familia Ewell se encuentra en el más bajo. Sin embargo, la jerarquía solo incluye a los blancos. Las personas afroamericanas de Maycomb están por debajo de todas las familias de blancos de Maycomb, incluidos los Ewells, a quien Atticus llama "basura". Scout entiende esta estructura social, pero no entiende por qué es así. Cree que se debería tratar a todos por igual, sin importar a qué familia pertenece. Por ejemplo, cuando quiere pasar más tiempo con Walter Cunningham, la tía Alexandra se opone a la sugerencia, hasta tal punto que le dice que ninguna mujer de la familia Finch debería juntarse con un Cunningham.

Mayela Ewell

La mayor de los niños Ewell, de diecinueve años de edad. Pertenece a una familia marginada. Tiene una vida miserable y solitaria; los blancos la desprecian, y tiene prohibido ser amiga de los afroamericanos. En cierto sentido, rompe con un prejuicio social al intentar seducir a Tom, aunque luego reacciona cobardemente cuando lo acusa de violarla y declara contra él en el tribunal.

Helen Robinson

Esposa de Tom Robinson.

Franklin Roosevelt fue elegido presidente de los Estados Unidos en noviembre de 1932. Unos meses más tardes, el 30 de enero de 1933, Adolf Hitler llegó al poder en Alemania. En julio de 1933 se adoptó el NIRA (National Industrial Recovery Act) para reorganizar el sector industrial y establecer el control de la competencia. Todos estos eventos son comentados en la historia. Matar a un ruiseñor transcurrirá durante esos tres años, entre 1930 y 1933.

La historia se desarrolla en un pequeño pueblo del sur de los Estados Unidos, durante los años de la Gran Depresión. La Gran Depresión duró desde la caída de la bolsa de Nueva York (el 24 de octubre de 1929), cuando los precios se desplomaron en la bolsa de Nueva York, hasta el año 1933. Fue lo que se llamó el "crac del 29". Mucha gente se arruinó. Los bancos también se arruinaron y al no poder recuperar el dinero que habían prestado a la gente tuvieron que cerrar. Millones de personas perdieron los ahorros que tenían en esos bancos. Las fábricas cerraron y la gente se quedó sin trabajo. Cuando sucede una cosa así, aumenta la violencia y el racismo (la pobreza y la desesperación suelen sacar a relucir lo peor de las personas).

Dolphus Raymond

Un hombre de raza blanca que eligió casarse con una mujer afroamericana y que tiene hijos "mestizos". Simula estar borracho para que la gente del pueblo se sienta más cómoda a la hora de explicar su conducta y su camino en la vida.

La valentía adopta muchas formas diferentes en la obra. Atticus es valiente al defender a un hombre afroamericano de las críticas y de las amenazas de violencia. También lo es frente al peligro, tanto cuanto mata al perro rabioso de un solo tiro, como cuando enfrenta al grupo de hombres fuera de la cárcel. Atticus alienta a Scout a ser valiente y a no pelear con los que la critican a ella o a su familia. Para Atticus, rechazar la violencia es una de las formas más importantes de valentía. Los niños creen que son valientes cuando se acercan a la casa de los Radley, al principio del libro, pero luego entenderán que esta valentía no era verdadera, que, de hecho, era una tontería.

Atticus toma a la señora Dubose como el mejor ejemplo de valentía porque ella lucha contra su adicción a la morfina para poder liberarse de ella antes de morir, incluso cuando sabe que esto terminaría matándola. Atticus, que también lucha contra un poder más grande que él, les dice a los niños que deben tener mucho respeto por la señora Dubose. Finalmente, Bob Ewell representa el mejor ejemplo de cobardía porque miente en el tribunal para protegerse y recurre a atacar a los niños en la oscuridad para cobrar su venganza.

Tío Jack

El hermano de Atticus. Un médico muy querido por Jem y Scout.

Heck Tate

El confiable sheriff del condado de Maycomb, quien es un hombre honesto y correcto.

Maudie Atkinson

Una vecina amable, alegre e inteligente, amiga de confianza de Scout. Tiene una sólida personalidad moral y ayuda a los niños a comprender los acontecimientos relativos al juicio. Ama la jardinería.

Tom Robinson

Un hombre afroamericano que es acusado falsamente de violar a Mayella Ewell. Atticus acepta tomar su caso, aunque sabe que probablemente sea una causa perdida, tan solo para mostrarle a la comunidad blanca su propia degeneración moral.

Tom Robinson es condenado por el solo hecho de ser afroamericano y la víctima de raza blanca. Las pruebas a su favor son tan poderosas que la raza es claramente el único factor determinante en la decisión del jurado. Atticus lucha contra el racismo, y otros habitantes del pueblo están de su lado, entre ellos la señorita Maudie y el juez Taylor. Jem y Scout también creen en la igualdad social, pero están en minoría. Cuando Atticus pierde el juicio, intenta que los niños entiendan que, aunque perdió, ayudó igual a que la causa antirracista avanzara, evidenciado por el rato largo que necesitó el jurado para sus deliberaciones.