LÍNEA TEMPORAL RRCC HASTA CARLOS II
RRCC (1469 - 1516)
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1469
1474
1479
1480
Matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en Valladolid (base de la unión dinástica)
1492
Fernando II se convierte en rey de Aragón (Unión dinástica Castilla - Aragón)
Isabel I proclamada reina de Castilla
Se crea la Santa Inquisición en Castilla
Varios acontecimientos
REYES CATÓLICOS (1474 - 1516)
1492
1492
1492
Conquista de Granada
Descubrimiento de América
Expulsión de los judíos
REYES CATÓLICOS (1474 - 1516)
1516
1494
1512
1506
1504
Tratado de Tordesillas (Reparto del Nuevo Mundo con Portugal)
Muerte de Fernando el Católico (Acceso al trono de Carlos I)
Incorporación de Navarra a Castilla
Muerte de Felipe el Hermoso
Muerte de Isabel la Católica
CARLOS I DE ESPAÑA Y V DE ALEMANIA (1516 - 1556)
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1519
1520 - 1522
1521
1525
1527
Batalla de Villalar (Derrota de las Germanías en Valencia)
Rebelión de las Comunidades de Castilla (derrota de los comuneros en Villalar)
Elegido emperador del Sacro Imperio
Saqueo de Roma por tropas imperiales
Batalla de Pavía (captura del rey de Francia)
CARLOS I DE ESPAÑA Y V DE ALEMANIA (1516 - 1556)
1556
1545 - 1563
1555
1535
Abdicación de Carlos I → hereda el trono su hijo Felipe II
Paz de Augsburgo (libertad religiosa en el Imperio)
Concilio de Trento → inicio de la Contrarreforma
Conquista de Túnez
FELIPE II (1556 - 1598)
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1561
1568 - 1571
1571
1557
Rebelión de las Alpujarras (moriscos granadinos)
Madrid se convierte en capital de la monarquía
Batalla de Lepanto (victoria contra los turcos)
Victoria de San Quintín contra Francia
FELIPE II (1556 - 1598)
1580
1598
1588
Desastre de la Armada Invencible frente a Inglaterra
Muerte de Felipe II → le sucede Felipe III
Anexión de Portugal → Unión Ibérica
FELIPE III (1598 - 1621)
1609
1609
1598 - 1621
Reinado del valimiento del Duque de Lerma
Política exterior de paz con Inglaterra y Francia (Tregua de los Doce Años con Flandes)
Expulsión de los moriscos (grave impacto económico y demográfico)
FELIPE IV (1621 - 1665)
1640
Crisis interna: - Rebelión de Cataluña (Guerra dels Segadors) - Independencia de Portugal.
1621 - 1643
1635
1621
Reinado dominado por el valido Conde-Duque de Olivares
Guerra con Francia
Batalla de Gibraltar (fin de la Tregua)
FELIPE IV (1621 - 1665)
1665
1659
1643
Batalla de Rocroi frente a Francia (declive militar español)
Paz de los Pirineos (España cede territorios a Francia)
Muerte de Felipe IV → le sucede Carlos II.
CARLOS II (1665 - 1700)
1678
1665
1665
1675
Tratados de Nimega → España pierde el Franco Condado ante Francia → se evidencia la pérdida de influencia internacional.
Carlos II alcanza la mayoría de edad y comienza su gobierno personal.
Regencia de Mariana de Austria durante su minoría de edad
Último monarca de los Austrias → conocido como “El Hechizado”
CARLOS II (1665 - 1700)
1700
1697
Testamento de Carlos II: nombra heredero a Felipe de Anjou (Borbón) → inicio de la Guerra de Sucesión Española.
1700
1680
Paz de Ryswick → España confirma sus pérdidas y Francia consolida su hegemonía.
Muerte de Carlos II sin descendencia → fin de la dinastía de los Austrias.
Se agrava la crisis económica, demográfica y política en toda la monarquía
El año 1640 fue clave debido a graves revueltas internas que reflejaban el descontento con el gobierno central y las políticas de Olivares.
- Rebelión de Cataluña (Guerra dels Segadors): los catalanes se levantaron contra la política fiscal y militar de Olivares. La revuelta duró varios años y contó con apoyo francés, debilitando el control real sobre Cataluña.
- Independencia de Portugal: aprovechando la debilidad de España, Portugal proclamó su independencia y rompió la Unión Ibérica (1580–1640), poniendo fin al dominio español en ese territorio.
Estas crisis reflejaron la incapacidad de España para mantener un imperio tan extenso y aceleraron la decadencia política del país.
Entre 1568 y 1571 estalló una gran revuelta en el Reino de Granada protagonizada por los moriscos, descendientes de musulmanes obligados a convertirse al cristianismo.La causa fue la política de represión cultural y religiosa impuesta por Felipe II, que prohibía el uso del árabe, la vestimenta tradicional y las costumbres moriscas. La rebelión se centró en la zona montañosa de Las Alpujarras y fue duramente reprimida por las tropas reales dirigidas por don Juan de Austria, hermanastro del rey. Como consecuencia, los moriscos supervivientes fueron dispersados por todo el territorio castellano, lo que provocó un gran despoblamiento y crisis económica en el sur de España.
Felipe II decidió fijar Madrid como la capital permanente de la monarquía hispánica, trasladando allí la corte desde Valladolid.La elección se debió a su posición central en la península y a su neutralidad política (no pertenecía a ningún gran reino histórico como Castilla o Aragón). Desde entonces, Madrid se convirtió en el centro político, administrativo y simbólico del Imperio español, acogiendo el Consejo de Castilla, la Casa de Contratación y los principales órganos de gobierno. Esto impulsó un rápido crecimiento urbano y económico en la ciudad.
Con la muerte de Juan II de Aragón, Fernando hereda la corona aragonesa. Esto permite que Castilla y Aragón compartan monarcas, aunque cada reino sigue conservando leyes, impuestos y administración propia. Se forma así una monarquía fuerte con capacidad para expansión territorial y política exterior común. Esta unión se considera el inicio de la España moderna.
Felipe muere repentinamente, dejando a Juana gobernando Castilla de manera simbólica pero incapaz debido a su inestabilidad mental. Esto permite que Fernando el Católico retome la regencia, consolidando su autoridad en Castilla y manteniendo la unión dinástica.
Tras el fin de la Tregua de los Doce Años (1609–1621), Felipe IV y Olivares reanudaron la guerra contra las Provincias Unidas (Holanda) para intentar recuperar el control de los territorios rebeldes.La guerra resultó costosa y prolongada, debilitando económicamente a España y agotando sus recursos militares. Mostró la dificultad de mantener el poder español en Europa frente a enemigos cada vez más fuertes y mejor organizados.
A la muerte de su hermano Enrique IV, Isabel es reconocida como reina. Esto provoca la guerra civil contra Juana “la Beltraneja”, que también reclamaba el trono. Isabel recibe el apoyo de parte de la nobleza castellana y consigue afianzar su poder tras la victoria en la guerra civil (1474–1479), especialmente con la firma del Tratado de Alcaçovas con Portugal.
Tropas del emperador saquean Roma durante un conflicto con el papa Clemente VII y la Liga de Cognac. Este hecho es un escándalo, pero refleja las dificultades militares y financieras de Carlos para mantener su imperio. Aumenta la tensión entre el poder político y la Iglesia, aunque no afecta su posición como defensor del catolicismo en Europa.
Felipe III y el Duque de Lerma apostaron por una política de paz y diplomacia, contraria al militarismo de Felipe II. Se firmó la paz con Inglaterra (1604), se establecieron buenas relaciones con Francia, y en 1609 se alcanzó la Tregua de los Doce Años con las Provincias Unidas (Flandes). Estas medidas redujeron los gastos militares y permitieron un breve respiro económico, aunque también significaron una pérdida de poder e influencia internacional de España en Europa.
Este matrimonio se celebra en Valladolid y es fundamental para la historia de España. Une las dos coronas más poderosas de la península, Castilla y Aragón. Aunque los reinos mantendrán sus leyes, cortes y monedas, el matrimonio permite una coordinación en política exterior y militar. Es el inicio de lo que luego se llamará la Monarquía Hispánica.
En 1580, tras la muerte sin descendencia del rey portugués Sebastián I, Felipe II reclamó el trono de Portugal por sus derechos dinásticos (era nieto del rey portugués Manuel I). Sus tropas, dirigidas por el duque de Alba, invadieron Portugal y lo incorporaron pacíficamente a la monarquía hispánica. Así nació la Unión Ibérica (1580–1640): ambos reinos compartían rey, pero mantenían sus propias leyes, monedas y administración. Gracias a esta unión, Felipe II pasó a gobernar un imperio presente en todos los continentes, convirtiéndose en el monarca más poderoso del mundo.
Felipe II organizó una gran flota de guerra, la “Armada Invencible”, para invadir Inglaterra y derrocar a la reina protestante Isabel I, que apoyaba a los rebeldes de Flandes.Sin embargo, la expedición fracasó: la flota fue azotada por fuertes tormentas y atacada por los barcos ingleses, mejor armados y más rápidos. El desastre supuso una grave derrota naval y una gran pérdida económica y humana para España, debilitando su hegemonía marítima y marcando el inicio del declive del Imperio español. Inglaterra, por su parte, consolidó su poder naval y comenzó su expansión colonial.
Cristóbal Colón descubrió América el 12 de octubre de 1492. Patrocinado por los Reyes Católicos, Colón buscaba una ruta occidental hacia Asia, pero en su lugar llegó a las islas del Caribe, iniciando la expansión colonial española. Este descubrimiento abrió una nueva era de exploración, comercio y colonización que transformaría la economía y la sociedad española. Además, tuvo un impacto global al generar el intercambio de bienes, personas, culturas y enfermedades entre Europa y el continente americano, estableciendo a Castilla como potencia mundial.
Fernando conquista Navarra mediante una campaña militar, integrando el reino a Castilla. Esto completa la unificación territorial de la península, excepto Portugal, que sigue independiente hasta 1580, y fortalece la posición de España frente a Francia.
Fernando muere en Madrigalejo, dejando a su nieto Carlos I de Habsburgo como heredero de Castilla, Aragón, Navarra y los territorios ultramarinos. Comienza así la etapa de los Austrias Mayores, con un imperio que combina Europa y América y una política internacional mucho más ambiciosa.
Carlos I respalda las decisiones del concilio, que busca reformar la Iglesia, combatir el protestantismo y reforzar la disciplina eclesiástica. La Contrarreforma fortalece la influencia de España como potencia católica en Europa y legitima el papel de Carlos como defensor del catolicismo.
En 1675, Carlos II asumió oficialmente el poder, aunque su salud y capacidades limitadas impedían un gobierno eficaz.Intentó ejercer autoridad directa, pero dependía de consejeros y valido, lo que limitó su capacidad de reforma o consolidación política. Su reinado estuvo marcado por crisis económica, militar y social, y la pérdida progresiva de territorios y poder internacional.
Felipe II murió en El Escorial en 1598, tras más de 40 años de reinado. Durante su gobierno, España alcanzó su máxima extensión territorial, pero también sufrió crisis económicas, inflación y guerras costosas. Le sucedió su hijo Felipe III, con quien comenzó la etapa de los Austrias Menores, caracterizada por el debilitamiento político y el aumento de la influencia de los validos (favoritos reales). La muerte de Felipe II simboliza el fin del esplendor del Imperio español y el comienzo de su lenta decadencia en los siglos XVII y XVIII.
Carlos II murió en 1700 sin herederos, poniendo fin a la dinastía de los Austrias que había gobernado España desde Carlos I.La falta de sucesión directa generó un vacío político y dinástico, provocando tensiones sobre quién debía heredar el trono y mantener la unión de los territorios.
En 1609, Felipe III decretó la expulsión de los moriscos, descendientes de musulmanes convertidos al cristianismo, por sospechas de mantener prácticas islámicas y por temor a que colaboraran con enemigos de España.Más de 300.000 personas fueron expulsadas, sobre todo de Valencia, Aragón y Castilla. La medida tuvo un grave impacto económico y demográfico, ya que los moriscos eran mano de obra esencial en la agricultura y la artesanía. Aunque se presentó como una victoria religiosa, en realidad debilitó aún más la economía española.
Olivares decidió abrir un nuevo frente en Europa y España entró en guerra con Francia durante la fase final de la Guerra de los Treinta Años.El conflicto implicó enormes gastos, movilización de tropas y enfrentamientos en los Pirineos y Flandes. Aunque se obtuvieron algunas victorias parciales, la guerra debilitó aún más el poder militar y económico de España, marcando el inicio de su decadencia.
La Conquista de Granada puso fin a la Reconquista tras siglos de conflictos con los reinos musulmanes de la península. Tras un largo asedio y numerosas campañas militares, Boabdil, último rey nazarí, se rindió el 2 de enero de 1492, permitiendo que todo el territorio peninsular quedara bajo la monarquía cristiana. Esta unificación territorial fortaleció el poder de Isabel y Fernando y permitió la consolidación de la administración castellana en Granada, así como la cristianización de la población musulmana mediante la conversión forzada o la marginación social.
Carlos de Habsburgo llega a España tras la muerte de Fernando el Católico y la incapacidad de su madre Juana la Loca para gobernar. Al principio enfrenta resistencia de la nobleza castellana, que desconfiaba de un rey extranjero, y de las ciudades, que temían perder sus privilegios. Para consolidar su poder, se apoya en el consejo de Castilla y en su esposa Isabel de Portugal, estableciendo una administración centralizada que fortalece la monarquía.
Durante esta década, los problemas internos se intensificaron:
- La economía sufrió escasez, inflación y caída de la producción agrícola.
- La demografía decreció por epidemias y baja natalidad.
- La política se debilitó por la dependencia de consejeros y la falta de liderazgo efectivo de Carlos II.
Esto reflejó la debilidad estructural del imperio español en su fase final.
Carlos abdica en favor de su hijo Felipe II, quien hereda España, los Países Bajos, Nápoles, Milán y América. Carlos se retira al monasterio de Yuste, cansado y enfermo. Esta abdicación divide el imperio: Felipe II se centra en España y sus territorios ultramarinos, mientras que Fernando hereda los dominios imperiales en Alemania y Austria. La decisión marca el inicio de la época de los Austrias menores en España.
Carlos II, hijo de Felipe IV y Mariana de Austria, se convierte en rey tras la muerte de su padre.Recibió el apodo de “El Hechizado” debido a su frágil salud y problemas físicos y mentales, que se creían consecuencia de una supuesta maldición o herencia genética de los Austrias. Su reinado simboliza el declive de la dinastía de los Austrias tras siglos de poder europeo.
Tras conflictos con Francia y los Países Bajos, España firmó la Paz de Ryswick, reconociendo la pérdida de territorios europeos frente a Francia.Esto consolidó la hegemonía francesa en Europa y evidenció la incapacidad española de mantener sus antiguos dominios, marcando un punto final en su protagonismo político continental.
La Batalla de Lepanto tuvo lugar el 7 de octubre de 1571, en el golfo de Corinto, entre la Liga Santa (formada por España, Venecia y el Papa) y el Imperio otomano. La flota cristiana, al mando de don Juan de Austria, consiguió una victoria decisiva que frenó la expansión turca en el Mediterráneo. La victoria reforzó la imagen de Felipe II como campeón del catolicismo y garantizó la seguridad de las rutas comerciales en el mar Mediterráneo. Entre los combatientes se encontraba Miguel de Cervantes, que resultó herido en el combate. Lepanto fue vista como la mayor victoria naval de la cristiandad.
Durante la mayor parte del reinado de Felipe IV, el gobierno efectivo estuvo en manos de Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares, valido y consejero de gran influencia.Olivares impulsó políticas para centralizar el poder, aumentar impuestos y reorganizar el ejército, con el objetivo de mantener la hegemonía española en Europa. Su gestión fortaleció temporalmente la autoridad real, pero también generó descontento en la nobleza y en los reinos periféricos, sentando las bases de posteriores crisis internas.
En 1557, las tropas de Felipe II, dirigidas por el duque de Saboya, obtuvieron una gran victoria sobre el ejército francés en San Quintín (norte de Francia).Esta batalla se enmarca en los enfrentamientos entre España y Francia por el control de Italia y la hegemonía europea. La victoria consolidó el poder militar español y el prestigio internacional del monarca como defensor del catolicismo frente a los Valois franceses. Para conmemorar este triunfo, Felipe II mandó construir el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, símbolo de la fe católica, la monarquía absoluta y la grandeza del Imperio español.
la Expulsión de los judíos mediante el Edicto de Granada. Se obligaba a todos los judíos que no quisieran convertirse al cristianismo a abandonar Castilla y Aragón. Esta medida tenía como objetivo crear una unidad religiosa y consolidar el catolicismo como base del estado. La expulsión provocó importantes consecuencias económicas y sociales: muchas ciudades perdieron comerciantes, artesanos y financieros clave, y se produjo un éxodo hacia el norte de África, Portugal y el Imperio otomano, mientras que la corona reforzaba su autoridad política y religiosa sobre el reino.
Felipe IV murió en 1665, dejando el trono a su hijo Carlos II, último monarca de los Austrias. Su reinado estuvo marcado por la pérdida de poder político, económico y militar, así como por guerras continuas y crisis internas. Con la llegada de Carlos II comienza la etapa final de los Austrias Menores, caracterizada por monarcas débiles y decadencia progresiva del imperio español.
- Comunidades de Castilla: las ciudades se levantan contra el poder de la nobleza y el centralismo real, reclamando mayor participación política y respeto a los fueros locales. La revuelta termina en 1521 con la derrota en Villalar, consolidando la autoridad real.
- Germanías (Valencia y Mallorca): gremios urbanos y pequeños nobles se rebelan contra la nobleza terrateniente. La represión es dura, y estas revueltas muestran la tensión social y económica en los reinos mediterráneos. Estas sublevaciones evidencian las dificultades de Carlos para gobernar un reino diverso con tensiones internas.
Isabel muere en Medina del Campo. Su muerte provoca tensiones sucesorias, ya que deja el trono de Castilla a su hija Juana la Loca, casada con Felipe el Hermoso. Fernando mantiene Aragón y actúa como regente en Castilla durante la incapacidad de Juana.
Al ser menor de edad, el gobierno efectivo fue ejercido por su madre, Mariana de Austria, como regente.Durante esta etapa, la administración se vio marcada por intrigas cortesanas, favoritismos y crisis económica, lo que debilitó aún más la autoridad central. Se reforzó la percepción de que la monarquía estaba políticamente débil y dependía de los validos y regentes.
Los Reyes Católicos establecen la Inquisición para controlar la ortodoxia religiosa. Su objetivo principal era vigilar a los conversos (judíos y musulmanes que se habían convertido al cristianismo) y prevenir herejías. También se convierte en herramienta política, usada para reforzar la autoridad real y consolidar la unidad religiosa.
Tras décadas de guerras costosas, España firmó la Paz de los Pirineos con Francia, poniendo fin al conflicto franco-español. Como consecuencia, España cedió territorios en el norte de Cataluña y Flandes, consolidando la pérdida de influencia en Europa y confirmando el inicio del declive del imperio.
Durante el reinado de Felipe III, el gobierno estuvo controlado por su valido, Francisco de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma, ya que el rey se mantuvo al margen de los asuntos políticos. El duque acumuló poder y riquezas, lo que provocó corrupción y descontento en la corte. Aun así, su política se centró en mantener la paz exterior y cierta estabilidad interna, tras los intensos conflictos del reinado de Felipe II. Fue una etapa de decadencia política y económica, marcada por la falta de reformas y el aumento de los gastos del Estado.
España firmó los Tratados de Nimega tras las guerras europeas con Francia y Holanda. Como consecuencia, España perdió el Franco Condado y territorios en los Países Bajos, evidenciando su disminución de influencia internacional frente a potencias emergentes como Francia. Este hecho confirmó que España ya no podía mantener la hegemonía que tuvo en los siglos XVI y XVII.
En su testamento, Carlos II nombró como heredero a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, con la intención de evitar la fragmentación del imperio. Esta decisión desencadenó la Guerra de Sucesión Española (1701–1714), ya que otras potencias europeas no aceptaron un heredero francés en el trono español. El testamento marcó el inicio de una nueva dinastía, los Borbones, y el final de los Austrias en España.
El acuerdo permite a los príncipes elegir la religión de sus territorios (luterana o católica). Carlos, aunque preferiría la unidad religiosa, acepta la paz para garantizar estabilidad política en el Sacro Imperio, mostrando su habilidad para combinar política y diplomacia frente a la Reforma protestante.
Castilla y Portugal acuerdan dividir las nuevas tierras descubiertas en el Atlántico y América. Castilla obtiene todas las tierras al oeste de un meridiano fijado, mientras que Portugal recibe las del este. Esto garantiza la expansión colonial española y evita conflictos con Portugal.
Carlos organiza una expedición militar para frenar la expansión otomana en el Mediterráneo. La conquista de Túnez tiene un carácter estratégico y religioso, consolidando la presencia española en el norte de África y proyectando la influencia de España como potencia mediterránea. Se enmarca dentro de la idea de defender la cristiandad frente al Islam.
Las tropas imperiales de Carlos derrotan al ejército francés y capturan al rey Francisco I. Esta victoria asegura la supremacía española en Italia y fortalece la hegemonía militar de Carlos en Europa. La captura del rey francés también le permite negociar tratados favorables y consolidar su imagen como defensor de la cristiandad y del poder imperial.tu audiencia.
Durante los primeros años del reinado de Carlos I, las ciudades castellanas se levantaron contra el poder del rey y la nobleza.Los rebeldes, principalmente artesanos, comerciantes y sectores urbanos, formaron un gobierno autónomo llamado “Comunidades”, exigiendo mayor participación política y reformas económicas. La revuelta reflejaba el descontento por la centralización del poder y la presencia de consejeros extranjeros.
En la batalla de Rocroi (Flandes), las tropas españolas sufrieron una contundente derrota frente a los franceses. Esta derrota simbolizó el declive militar español en Europa, demostrando que las fuerzas del imperio ya no eran invencibles y que Francia comenzaba a consolidarse como potencia dominante.
LÍNEA TEMPORAL RRCC HASTA CARLOS II
Raquel Parra Antúnez
Created on October 31, 2025
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LÍNEA TEMPORAL RRCC HASTA CARLOS II
RRCC (1469 - 1516)
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1469
1474
1479
1480
Matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en Valladolid (base de la unión dinástica)
1492
Fernando II se convierte en rey de Aragón (Unión dinástica Castilla - Aragón)
Isabel I proclamada reina de Castilla
Se crea la Santa Inquisición en Castilla
Varios acontecimientos
REYES CATÓLICOS (1474 - 1516)
1492
1492
1492
Conquista de Granada
Descubrimiento de América
Expulsión de los judíos
REYES CATÓLICOS (1474 - 1516)
1516
1494
1512
1506
1504
Tratado de Tordesillas (Reparto del Nuevo Mundo con Portugal)
Muerte de Fernando el Católico (Acceso al trono de Carlos I)
Incorporación de Navarra a Castilla
Muerte de Felipe el Hermoso
Muerte de Isabel la Católica
CARLOS I DE ESPAÑA Y V DE ALEMANIA (1516 - 1556)
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1519
1520 - 1522
1521
1525
1527
Batalla de Villalar (Derrota de las Germanías en Valencia)
Rebelión de las Comunidades de Castilla (derrota de los comuneros en Villalar)
Elegido emperador del Sacro Imperio
Saqueo de Roma por tropas imperiales
Batalla de Pavía (captura del rey de Francia)
CARLOS I DE ESPAÑA Y V DE ALEMANIA (1516 - 1556)
1556
1545 - 1563
1555
1535
Abdicación de Carlos I → hereda el trono su hijo Felipe II
Paz de Augsburgo (libertad religiosa en el Imperio)
Concilio de Trento → inicio de la Contrarreforma
Conquista de Túnez
FELIPE II (1556 - 1598)
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1561
1568 - 1571
1571
1557
Rebelión de las Alpujarras (moriscos granadinos)
Madrid se convierte en capital de la monarquía
Batalla de Lepanto (victoria contra los turcos)
Victoria de San Quintín contra Francia
FELIPE II (1556 - 1598)
1580
1598
1588
Desastre de la Armada Invencible frente a Inglaterra
Muerte de Felipe II → le sucede Felipe III
Anexión de Portugal → Unión Ibérica
FELIPE III (1598 - 1621)
1609
1609
1598 - 1621
Reinado del valimiento del Duque de Lerma
Política exterior de paz con Inglaterra y Francia (Tregua de los Doce Años con Flandes)
Expulsión de los moriscos (grave impacto económico y demográfico)
FELIPE IV (1621 - 1665)
1640
Crisis interna: - Rebelión de Cataluña (Guerra dels Segadors) - Independencia de Portugal.
1621 - 1643
1635
1621
Reinado dominado por el valido Conde-Duque de Olivares
Guerra con Francia
Batalla de Gibraltar (fin de la Tregua)
FELIPE IV (1621 - 1665)
1665
1659
1643
Batalla de Rocroi frente a Francia (declive militar español)
Paz de los Pirineos (España cede territorios a Francia)
Muerte de Felipe IV → le sucede Carlos II.
CARLOS II (1665 - 1700)
1678
1665
1665
1675
Tratados de Nimega → España pierde el Franco Condado ante Francia → se evidencia la pérdida de influencia internacional.
Carlos II alcanza la mayoría de edad y comienza su gobierno personal.
Regencia de Mariana de Austria durante su minoría de edad
Último monarca de los Austrias → conocido como “El Hechizado”
CARLOS II (1665 - 1700)
1700
1697
Testamento de Carlos II: nombra heredero a Felipe de Anjou (Borbón) → inicio de la Guerra de Sucesión Española.
1700
1680
Paz de Ryswick → España confirma sus pérdidas y Francia consolida su hegemonía.
Muerte de Carlos II sin descendencia → fin de la dinastía de los Austrias.
Se agrava la crisis económica, demográfica y política en toda la monarquía
El año 1640 fue clave debido a graves revueltas internas que reflejaban el descontento con el gobierno central y las políticas de Olivares.
- Independencia de Portugal: aprovechando la debilidad de España, Portugal proclamó su independencia y rompió la Unión Ibérica (1580–1640), poniendo fin al dominio español en ese territorio.
Estas crisis reflejaron la incapacidad de España para mantener un imperio tan extenso y aceleraron la decadencia política del país.Entre 1568 y 1571 estalló una gran revuelta en el Reino de Granada protagonizada por los moriscos, descendientes de musulmanes obligados a convertirse al cristianismo.La causa fue la política de represión cultural y religiosa impuesta por Felipe II, que prohibía el uso del árabe, la vestimenta tradicional y las costumbres moriscas. La rebelión se centró en la zona montañosa de Las Alpujarras y fue duramente reprimida por las tropas reales dirigidas por don Juan de Austria, hermanastro del rey. Como consecuencia, los moriscos supervivientes fueron dispersados por todo el territorio castellano, lo que provocó un gran despoblamiento y crisis económica en el sur de España.
Felipe II decidió fijar Madrid como la capital permanente de la monarquía hispánica, trasladando allí la corte desde Valladolid.La elección se debió a su posición central en la península y a su neutralidad política (no pertenecía a ningún gran reino histórico como Castilla o Aragón). Desde entonces, Madrid se convirtió en el centro político, administrativo y simbólico del Imperio español, acogiendo el Consejo de Castilla, la Casa de Contratación y los principales órganos de gobierno. Esto impulsó un rápido crecimiento urbano y económico en la ciudad.
Con la muerte de Juan II de Aragón, Fernando hereda la corona aragonesa. Esto permite que Castilla y Aragón compartan monarcas, aunque cada reino sigue conservando leyes, impuestos y administración propia. Se forma así una monarquía fuerte con capacidad para expansión territorial y política exterior común. Esta unión se considera el inicio de la España moderna.
Felipe muere repentinamente, dejando a Juana gobernando Castilla de manera simbólica pero incapaz debido a su inestabilidad mental. Esto permite que Fernando el Católico retome la regencia, consolidando su autoridad en Castilla y manteniendo la unión dinástica.
Tras el fin de la Tregua de los Doce Años (1609–1621), Felipe IV y Olivares reanudaron la guerra contra las Provincias Unidas (Holanda) para intentar recuperar el control de los territorios rebeldes.La guerra resultó costosa y prolongada, debilitando económicamente a España y agotando sus recursos militares. Mostró la dificultad de mantener el poder español en Europa frente a enemigos cada vez más fuertes y mejor organizados.
A la muerte de su hermano Enrique IV, Isabel es reconocida como reina. Esto provoca la guerra civil contra Juana “la Beltraneja”, que también reclamaba el trono. Isabel recibe el apoyo de parte de la nobleza castellana y consigue afianzar su poder tras la victoria en la guerra civil (1474–1479), especialmente con la firma del Tratado de Alcaçovas con Portugal.
Tropas del emperador saquean Roma durante un conflicto con el papa Clemente VII y la Liga de Cognac. Este hecho es un escándalo, pero refleja las dificultades militares y financieras de Carlos para mantener su imperio. Aumenta la tensión entre el poder político y la Iglesia, aunque no afecta su posición como defensor del catolicismo en Europa.
Felipe III y el Duque de Lerma apostaron por una política de paz y diplomacia, contraria al militarismo de Felipe II. Se firmó la paz con Inglaterra (1604), se establecieron buenas relaciones con Francia, y en 1609 se alcanzó la Tregua de los Doce Años con las Provincias Unidas (Flandes). Estas medidas redujeron los gastos militares y permitieron un breve respiro económico, aunque también significaron una pérdida de poder e influencia internacional de España en Europa.
Este matrimonio se celebra en Valladolid y es fundamental para la historia de España. Une las dos coronas más poderosas de la península, Castilla y Aragón. Aunque los reinos mantendrán sus leyes, cortes y monedas, el matrimonio permite una coordinación en política exterior y militar. Es el inicio de lo que luego se llamará la Monarquía Hispánica.
En 1580, tras la muerte sin descendencia del rey portugués Sebastián I, Felipe II reclamó el trono de Portugal por sus derechos dinásticos (era nieto del rey portugués Manuel I). Sus tropas, dirigidas por el duque de Alba, invadieron Portugal y lo incorporaron pacíficamente a la monarquía hispánica. Así nació la Unión Ibérica (1580–1640): ambos reinos compartían rey, pero mantenían sus propias leyes, monedas y administración. Gracias a esta unión, Felipe II pasó a gobernar un imperio presente en todos los continentes, convirtiéndose en el monarca más poderoso del mundo.
Felipe II organizó una gran flota de guerra, la “Armada Invencible”, para invadir Inglaterra y derrocar a la reina protestante Isabel I, que apoyaba a los rebeldes de Flandes.Sin embargo, la expedición fracasó: la flota fue azotada por fuertes tormentas y atacada por los barcos ingleses, mejor armados y más rápidos. El desastre supuso una grave derrota naval y una gran pérdida económica y humana para España, debilitando su hegemonía marítima y marcando el inicio del declive del Imperio español. Inglaterra, por su parte, consolidó su poder naval y comenzó su expansión colonial.
Cristóbal Colón descubrió América el 12 de octubre de 1492. Patrocinado por los Reyes Católicos, Colón buscaba una ruta occidental hacia Asia, pero en su lugar llegó a las islas del Caribe, iniciando la expansión colonial española. Este descubrimiento abrió una nueva era de exploración, comercio y colonización que transformaría la economía y la sociedad española. Además, tuvo un impacto global al generar el intercambio de bienes, personas, culturas y enfermedades entre Europa y el continente americano, estableciendo a Castilla como potencia mundial.
Fernando conquista Navarra mediante una campaña militar, integrando el reino a Castilla. Esto completa la unificación territorial de la península, excepto Portugal, que sigue independiente hasta 1580, y fortalece la posición de España frente a Francia.
Fernando muere en Madrigalejo, dejando a su nieto Carlos I de Habsburgo como heredero de Castilla, Aragón, Navarra y los territorios ultramarinos. Comienza así la etapa de los Austrias Mayores, con un imperio que combina Europa y América y una política internacional mucho más ambiciosa.
Carlos I respalda las decisiones del concilio, que busca reformar la Iglesia, combatir el protestantismo y reforzar la disciplina eclesiástica. La Contrarreforma fortalece la influencia de España como potencia católica en Europa y legitima el papel de Carlos como defensor del catolicismo.
En 1675, Carlos II asumió oficialmente el poder, aunque su salud y capacidades limitadas impedían un gobierno eficaz.Intentó ejercer autoridad directa, pero dependía de consejeros y valido, lo que limitó su capacidad de reforma o consolidación política. Su reinado estuvo marcado por crisis económica, militar y social, y la pérdida progresiva de territorios y poder internacional.
Felipe II murió en El Escorial en 1598, tras más de 40 años de reinado. Durante su gobierno, España alcanzó su máxima extensión territorial, pero también sufrió crisis económicas, inflación y guerras costosas. Le sucedió su hijo Felipe III, con quien comenzó la etapa de los Austrias Menores, caracterizada por el debilitamiento político y el aumento de la influencia de los validos (favoritos reales). La muerte de Felipe II simboliza el fin del esplendor del Imperio español y el comienzo de su lenta decadencia en los siglos XVII y XVIII.
Carlos II murió en 1700 sin herederos, poniendo fin a la dinastía de los Austrias que había gobernado España desde Carlos I.La falta de sucesión directa generó un vacío político y dinástico, provocando tensiones sobre quién debía heredar el trono y mantener la unión de los territorios.
En 1609, Felipe III decretó la expulsión de los moriscos, descendientes de musulmanes convertidos al cristianismo, por sospechas de mantener prácticas islámicas y por temor a que colaboraran con enemigos de España.Más de 300.000 personas fueron expulsadas, sobre todo de Valencia, Aragón y Castilla. La medida tuvo un grave impacto económico y demográfico, ya que los moriscos eran mano de obra esencial en la agricultura y la artesanía. Aunque se presentó como una victoria religiosa, en realidad debilitó aún más la economía española.
Olivares decidió abrir un nuevo frente en Europa y España entró en guerra con Francia durante la fase final de la Guerra de los Treinta Años.El conflicto implicó enormes gastos, movilización de tropas y enfrentamientos en los Pirineos y Flandes. Aunque se obtuvieron algunas victorias parciales, la guerra debilitó aún más el poder militar y económico de España, marcando el inicio de su decadencia.
La Conquista de Granada puso fin a la Reconquista tras siglos de conflictos con los reinos musulmanes de la península. Tras un largo asedio y numerosas campañas militares, Boabdil, último rey nazarí, se rindió el 2 de enero de 1492, permitiendo que todo el territorio peninsular quedara bajo la monarquía cristiana. Esta unificación territorial fortaleció el poder de Isabel y Fernando y permitió la consolidación de la administración castellana en Granada, así como la cristianización de la población musulmana mediante la conversión forzada o la marginación social.
Carlos de Habsburgo llega a España tras la muerte de Fernando el Católico y la incapacidad de su madre Juana la Loca para gobernar. Al principio enfrenta resistencia de la nobleza castellana, que desconfiaba de un rey extranjero, y de las ciudades, que temían perder sus privilegios. Para consolidar su poder, se apoya en el consejo de Castilla y en su esposa Isabel de Portugal, estableciendo una administración centralizada que fortalece la monarquía.
Durante esta década, los problemas internos se intensificaron:
- La política se debilitó por la dependencia de consejeros y la falta de liderazgo efectivo de Carlos II.
Esto reflejó la debilidad estructural del imperio español en su fase final.Carlos abdica en favor de su hijo Felipe II, quien hereda España, los Países Bajos, Nápoles, Milán y América. Carlos se retira al monasterio de Yuste, cansado y enfermo. Esta abdicación divide el imperio: Felipe II se centra en España y sus territorios ultramarinos, mientras que Fernando hereda los dominios imperiales en Alemania y Austria. La decisión marca el inicio de la época de los Austrias menores en España.
Carlos II, hijo de Felipe IV y Mariana de Austria, se convierte en rey tras la muerte de su padre.Recibió el apodo de “El Hechizado” debido a su frágil salud y problemas físicos y mentales, que se creían consecuencia de una supuesta maldición o herencia genética de los Austrias. Su reinado simboliza el declive de la dinastía de los Austrias tras siglos de poder europeo.
Tras conflictos con Francia y los Países Bajos, España firmó la Paz de Ryswick, reconociendo la pérdida de territorios europeos frente a Francia.Esto consolidó la hegemonía francesa en Europa y evidenció la incapacidad española de mantener sus antiguos dominios, marcando un punto final en su protagonismo político continental.
La Batalla de Lepanto tuvo lugar el 7 de octubre de 1571, en el golfo de Corinto, entre la Liga Santa (formada por España, Venecia y el Papa) y el Imperio otomano. La flota cristiana, al mando de don Juan de Austria, consiguió una victoria decisiva que frenó la expansión turca en el Mediterráneo. La victoria reforzó la imagen de Felipe II como campeón del catolicismo y garantizó la seguridad de las rutas comerciales en el mar Mediterráneo. Entre los combatientes se encontraba Miguel de Cervantes, que resultó herido en el combate. Lepanto fue vista como la mayor victoria naval de la cristiandad.
Durante la mayor parte del reinado de Felipe IV, el gobierno efectivo estuvo en manos de Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares, valido y consejero de gran influencia.Olivares impulsó políticas para centralizar el poder, aumentar impuestos y reorganizar el ejército, con el objetivo de mantener la hegemonía española en Europa. Su gestión fortaleció temporalmente la autoridad real, pero también generó descontento en la nobleza y en los reinos periféricos, sentando las bases de posteriores crisis internas.
En 1557, las tropas de Felipe II, dirigidas por el duque de Saboya, obtuvieron una gran victoria sobre el ejército francés en San Quintín (norte de Francia).Esta batalla se enmarca en los enfrentamientos entre España y Francia por el control de Italia y la hegemonía europea. La victoria consolidó el poder militar español y el prestigio internacional del monarca como defensor del catolicismo frente a los Valois franceses. Para conmemorar este triunfo, Felipe II mandó construir el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, símbolo de la fe católica, la monarquía absoluta y la grandeza del Imperio español.
la Expulsión de los judíos mediante el Edicto de Granada. Se obligaba a todos los judíos que no quisieran convertirse al cristianismo a abandonar Castilla y Aragón. Esta medida tenía como objetivo crear una unidad religiosa y consolidar el catolicismo como base del estado. La expulsión provocó importantes consecuencias económicas y sociales: muchas ciudades perdieron comerciantes, artesanos y financieros clave, y se produjo un éxodo hacia el norte de África, Portugal y el Imperio otomano, mientras que la corona reforzaba su autoridad política y religiosa sobre el reino.
Felipe IV murió en 1665, dejando el trono a su hijo Carlos II, último monarca de los Austrias. Su reinado estuvo marcado por la pérdida de poder político, económico y militar, así como por guerras continuas y crisis internas. Con la llegada de Carlos II comienza la etapa final de los Austrias Menores, caracterizada por monarcas débiles y decadencia progresiva del imperio español.
Isabel muere en Medina del Campo. Su muerte provoca tensiones sucesorias, ya que deja el trono de Castilla a su hija Juana la Loca, casada con Felipe el Hermoso. Fernando mantiene Aragón y actúa como regente en Castilla durante la incapacidad de Juana.
Al ser menor de edad, el gobierno efectivo fue ejercido por su madre, Mariana de Austria, como regente.Durante esta etapa, la administración se vio marcada por intrigas cortesanas, favoritismos y crisis económica, lo que debilitó aún más la autoridad central. Se reforzó la percepción de que la monarquía estaba políticamente débil y dependía de los validos y regentes.
Los Reyes Católicos establecen la Inquisición para controlar la ortodoxia religiosa. Su objetivo principal era vigilar a los conversos (judíos y musulmanes que se habían convertido al cristianismo) y prevenir herejías. También se convierte en herramienta política, usada para reforzar la autoridad real y consolidar la unidad religiosa.
Tras décadas de guerras costosas, España firmó la Paz de los Pirineos con Francia, poniendo fin al conflicto franco-español. Como consecuencia, España cedió territorios en el norte de Cataluña y Flandes, consolidando la pérdida de influencia en Europa y confirmando el inicio del declive del imperio.
Durante el reinado de Felipe III, el gobierno estuvo controlado por su valido, Francisco de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma, ya que el rey se mantuvo al margen de los asuntos políticos. El duque acumuló poder y riquezas, lo que provocó corrupción y descontento en la corte. Aun así, su política se centró en mantener la paz exterior y cierta estabilidad interna, tras los intensos conflictos del reinado de Felipe II. Fue una etapa de decadencia política y económica, marcada por la falta de reformas y el aumento de los gastos del Estado.
España firmó los Tratados de Nimega tras las guerras europeas con Francia y Holanda. Como consecuencia, España perdió el Franco Condado y territorios en los Países Bajos, evidenciando su disminución de influencia internacional frente a potencias emergentes como Francia. Este hecho confirmó que España ya no podía mantener la hegemonía que tuvo en los siglos XVI y XVII.
En su testamento, Carlos II nombró como heredero a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, con la intención de evitar la fragmentación del imperio. Esta decisión desencadenó la Guerra de Sucesión Española (1701–1714), ya que otras potencias europeas no aceptaron un heredero francés en el trono español. El testamento marcó el inicio de una nueva dinastía, los Borbones, y el final de los Austrias en España.
El acuerdo permite a los príncipes elegir la religión de sus territorios (luterana o católica). Carlos, aunque preferiría la unidad religiosa, acepta la paz para garantizar estabilidad política en el Sacro Imperio, mostrando su habilidad para combinar política y diplomacia frente a la Reforma protestante.
Castilla y Portugal acuerdan dividir las nuevas tierras descubiertas en el Atlántico y América. Castilla obtiene todas las tierras al oeste de un meridiano fijado, mientras que Portugal recibe las del este. Esto garantiza la expansión colonial española y evita conflictos con Portugal.
Carlos organiza una expedición militar para frenar la expansión otomana en el Mediterráneo. La conquista de Túnez tiene un carácter estratégico y religioso, consolidando la presencia española en el norte de África y proyectando la influencia de España como potencia mediterránea. Se enmarca dentro de la idea de defender la cristiandad frente al Islam.
Las tropas imperiales de Carlos derrotan al ejército francés y capturan al rey Francisco I. Esta victoria asegura la supremacía española en Italia y fortalece la hegemonía militar de Carlos en Europa. La captura del rey francés también le permite negociar tratados favorables y consolidar su imagen como defensor de la cristiandad y del poder imperial.tu audiencia.
Durante los primeros años del reinado de Carlos I, las ciudades castellanas se levantaron contra el poder del rey y la nobleza.Los rebeldes, principalmente artesanos, comerciantes y sectores urbanos, formaron un gobierno autónomo llamado “Comunidades”, exigiendo mayor participación política y reformas económicas. La revuelta reflejaba el descontento por la centralización del poder y la presencia de consejeros extranjeros.
En la batalla de Rocroi (Flandes), las tropas españolas sufrieron una contundente derrota frente a los franceses. Esta derrota simbolizó el declive militar español en Europa, demostrando que las fuerzas del imperio ya no eran invencibles y que Francia comenzaba a consolidarse como potencia dominante.