Subtema 1.3. Inclusión financiera y desigualdad de género
Objetivo particular
Analizar cómo las políticas nacionales y los factores estructurales generan desigualdades de género en el acceso y uso de servicios financieros, identificando las brechas principales y el impacto de la brecha digital en la autonomía económica de las mujeres.
Política Nacional de Inclusión Financiera 2020–2024
La Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) 2020–2024, coordinada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Consejo Nacional de Inclusión Financiera, establece como ejes:
- Acceso y uso de productos financieros digitales.
- Protección y confianza de las personas usuarias.
- Educación y capacidades financieras.
- Perspectiva de género en la promoción de igualdad de oportunidades (SHCP, 2020).
La PNIF
Factores que limitan el acceso a servicios financieros formales para las mujeres en México
De acuerdo con la ENIF 2022:
Brecha salarial:
Requisitos restrictivos:
Sobrecarga de cuidados:
Normas socioculturales:
Brechas de género en el acceso a créditos, ahorro, seguros e inversión
Ahorro:
Créditos:
Inversión:
Seguros:
Impacto de la brecha digital en la participación de las mujeres en la economía formal
La brecha digital de género limita la adopción de servicios financieros digitales.
- En México, 7 de cada 10 mujeres rurales no tienen acceso a internet (INEGI, 2022).
- La falta de dispositivos móviles y de alfabetización digital impide a muchas mujeres usar aplicaciones bancarias, billeteras electrónicas o fintech.
- Esto se traduce en una doble exclusión: primero del mundo digital y luego del sistema financiero formal.
La OCDE
Persiste la percepción de que las decisiones financieras corresponden a los hombres, lo que desalienta la participación de las mujeres en productos de inversión.
Las mujeres tienden a ahorrar en mecanismos informales (tandas, ahorro en casa), lo que no genera historial financiero ni protección frente a riesgos.
Apenas el 15% de las mujeres cuenta con algún seguro, frente al 21% de los hombres (BID, 2021).
La participación femenina en productos de inversión es marginal, debido a falta de información, menores ingresos y baja confianza en el sistema financiero (ONU Mujeres, 202
La PNIF reconoce que las mujeres enfrentan condiciones diferenciadas en el sistema financiero y que, para reducir las brechas, se deben ajustar productos y canales financieros a sus necesidades reales, como créditos con menores requisitos de garantías o cuentas simplificadas que consideren la informalidad laboral.
Las mujeres ganan en promedio un 13% menos que los hombres por el mismo trabajo, lo cual limita su capacidad de ahorro y su elegibilidad para créditos (Organización Internacional del Trabajo [OIT], 2020).
El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado recae principalmente en mujeres (INEGI, 2021), reduciendo el tiempo disponible para capacitarse o usar servicios financieros digitales.
Solo el 22% de las mujeres adultas ha accedido a un crédito formal, frente al 28% de los hombres (CNBV, 2022).
La OCDE (2022) advierte que cerrar la brecha digital no solo implica infraestructura, sino también capacitación con enfoque de género para garantizar que las mujeres puedan beneficiarse de la digitalización financiera.
Los bancos suelen exigir comprobantes de ingresos, historial crediticio o garantías que muchas mujeres en la economía informal no pueden presentar.
Subtema 1.3. Inclusión financiera y desigualdad de género
javier.gonzalez
Created on October 31, 2025
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Subtema 1.3. Inclusión financiera y desigualdad de género
Objetivo particular
Analizar cómo las políticas nacionales y los factores estructurales generan desigualdades de género en el acceso y uso de servicios financieros, identificando las brechas principales y el impacto de la brecha digital en la autonomía económica de las mujeres.
Política Nacional de Inclusión Financiera 2020–2024
La Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) 2020–2024, coordinada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Consejo Nacional de Inclusión Financiera, establece como ejes:
La PNIF
Factores que limitan el acceso a servicios financieros formales para las mujeres en México
De acuerdo con la ENIF 2022:
Brecha salarial:
Requisitos restrictivos:
Sobrecarga de cuidados:
Normas socioculturales:
Brechas de género en el acceso a créditos, ahorro, seguros e inversión
Ahorro:
Créditos:
Inversión:
Seguros:
Impacto de la brecha digital en la participación de las mujeres en la economía formal
La brecha digital de género limita la adopción de servicios financieros digitales.
La OCDE
Persiste la percepción de que las decisiones financieras corresponden a los hombres, lo que desalienta la participación de las mujeres en productos de inversión.
Las mujeres tienden a ahorrar en mecanismos informales (tandas, ahorro en casa), lo que no genera historial financiero ni protección frente a riesgos.
Apenas el 15% de las mujeres cuenta con algún seguro, frente al 21% de los hombres (BID, 2021).
La participación femenina en productos de inversión es marginal, debido a falta de información, menores ingresos y baja confianza en el sistema financiero (ONU Mujeres, 202
La PNIF reconoce que las mujeres enfrentan condiciones diferenciadas en el sistema financiero y que, para reducir las brechas, se deben ajustar productos y canales financieros a sus necesidades reales, como créditos con menores requisitos de garantías o cuentas simplificadas que consideren la informalidad laboral.
Las mujeres ganan en promedio un 13% menos que los hombres por el mismo trabajo, lo cual limita su capacidad de ahorro y su elegibilidad para créditos (Organización Internacional del Trabajo [OIT], 2020).
El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado recae principalmente en mujeres (INEGI, 2021), reduciendo el tiempo disponible para capacitarse o usar servicios financieros digitales.
Solo el 22% de las mujeres adultas ha accedido a un crédito formal, frente al 28% de los hombres (CNBV, 2022).
La OCDE (2022) advierte que cerrar la brecha digital no solo implica infraestructura, sino también capacitación con enfoque de género para garantizar que las mujeres puedan beneficiarse de la digitalización financiera.
Los bancos suelen exigir comprobantes de ingresos, historial crediticio o garantías que muchas mujeres en la economía informal no pueden presentar.