Campos formativos
Adaptado de: Secretaría de Educación Pública. (2025). Plan de estudio para la educación preescolar, primaria y secundaria 2022, pp. 136-146.
La integración curricular, elemento central del proyecto de la Nueva Escuela Mexicana, se sustenta en los ejes articuladores, la lectura de la realidad plasmada en el programa analítico y los campos formativos. Su articulación busca ofrecer una comprensión más amplia y compleja de las realidades escolares, reconociendo los ámbitos de la vida cotidiana dentro y fuera del aula. Con ello se pretende, desde los planos curricular y didáctico, favorecer diversas formas de significación y valorar la pluralidad de perspectivas que configuran cada contexto. En este sentido, el currículo se organiza en campos formativos que integran saberes de distintas disciplinas con el propósito de comprender la realidad y contribuir a su transformación.
¿Qué son los campos formativos?
Lenguajes
El objeto de aprendizaje de este campo se constituye a partir de las experiencias y la interacción con el mundo mediante el empleo de diferentes lenguajes.
Este campo formativo vincula el aprendizaje gradual del español, las lenguas indígenas, los lenguajes artísticos, el inglés como lengua extranjera y, cuando corresponda, la Lengua de Señas Mexicana. Considera las etapas de desarrollo de niñas, niños y adolescentes, y promueve la integración interdisciplinaria de los lenguajes. Mediante la oralidad, lectura, escritura, sensorialidad, percepción y composición, se busca que exploren, experimenten y creen, de manera individual o colectiva, reconociendo y utilizando la diversidad de sistemas de comunicación y expresión.
Los lenguajes son construcciones cognitivas, sociales y dinámicas que las personas utilizan desde su nacimiento para expresar, conocer, pensar, aprender, representar, comunicar, interpretar y nombrar el mundo. A través de ellos se comparten necesidades, emociones, sentimientos, experiencias, ideas, significados, saberes y conocimientos, lo que posibilita establecer vínculos, que favorecen la convivencia y participación colaborativamente en la comprensión y atención de situaciones cotidianas.
Saberes y pensamiento científico
El ser humano busca conocer y comprender su entorno natural y sociocultural a partir de la curiosidad y el interés por explorar. Conforme niñas, niños y adolescentes interactúan con el mundo, construyen y amplían sus saberes, al tiempo que reconocen caminos diferentes para construir, aplicar y compartir el conocimiento.
Desde una perspectiva democrática y plural, la enseñanza científica debe promover en las y los estudiantes la capacidad de analizar distintas concepciones del mundo y de elegir la explicación más adecuada al resolver cada problema concreto. En este sentido, el pensamiento científico implica razonar, indagar, interpretar, modelizar, argumentar y explicar el entorno de forma coherente. Este campo contribuye a formar una ciudadanía crítica, participativa y responsable, capaz de expresar sus opiniones, tomar decisiones informadas y de actuar en favor de una transformación sustentable de la comunidad.
El objeto de aprendizaje de este campo es la comprensión y explicación de fenómenos y procesos naturales —como el cuerpo humano, los seres vivos, la materia, la energía, la salud, el medio ambiente y la tecnología— en relación con lo social y desde diferentes perspectivas de saberes.
Ética, naturaleza y sociedades
Este campo promueve la comprensión crítica de la relación entre el ser humano, la sociedad y la naturaleza, considerando los procesos sociales, políticos, naturales y culturales en diversos contextos históricos y geográficos. Busca formar una ciudadanía ética, participativa, responsable y democrática.
El campo plantea también desarrollar aprendizajes sobre la crisis ambiental, la interculturalidad que caracteriza a la nación mexicana —en especial el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos—, la igualdad de género y los derechos de niñas, niños y adolescentes. Promueve la reflexión sobre la libertad, la responsabilidad y la construcción de saberes y valores que fortalezcan la autonomía e identidad personal y comunitaria.
Asimismo, enfatiza el respeto a la dignidad, los derechos humanos y la diversidad en todas sus formas, promoviendo que niñas, niños y adolescentes asuman la responsabilidad de sus acciones y contribuyan al bienestar común.
Este campo reconoce que el ser humano interactúa con su comunidad mediante un proceso continuo de construcción personal y social, orientado a una vida digna, justa y solidaria.
Su objeto de aprendizaje son experiencias cognitivas, motrices, socioafectivas y creativas que favorecen en niñas, niños y adolescentes la construcción de su identidad, el sentido de pertenencia, la conciencia de interdependencia, la conexión emocional y el compromiso ético para atender las necesidades humanas.
Promueve el análisis de situaciones reales para el aprendizaje compartido y la valoración de la diversidad, mediante la ayuda mutua y el diálogo de saberes. Busca que niñas, niños y adolescentes reflexionen e intervengan en la prevención y atención de problemáticas relacionadas con la vida saludable, inclusión, igualdad de género e interculturalidad crítica, comprendiendo el impacto de sus acciones en el bienestar común. Asimismo, contribuye a la construcción del proyecto de vida, fortaleciendo su confianza, seguridad, autonomía y la capacidad de afrontar desafíos.
De lo humano y lo comunitario
Campos formativos
Hilda Gómez
Created on October 28, 2025
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Campos formativos
Adaptado de: Secretaría de Educación Pública. (2025). Plan de estudio para la educación preescolar, primaria y secundaria 2022, pp. 136-146.
La integración curricular, elemento central del proyecto de la Nueva Escuela Mexicana, se sustenta en los ejes articuladores, la lectura de la realidad plasmada en el programa analítico y los campos formativos. Su articulación busca ofrecer una comprensión más amplia y compleja de las realidades escolares, reconociendo los ámbitos de la vida cotidiana dentro y fuera del aula. Con ello se pretende, desde los planos curricular y didáctico, favorecer diversas formas de significación y valorar la pluralidad de perspectivas que configuran cada contexto. En este sentido, el currículo se organiza en campos formativos que integran saberes de distintas disciplinas con el propósito de comprender la realidad y contribuir a su transformación.
¿Qué son los campos formativos?
Lenguajes
El objeto de aprendizaje de este campo se constituye a partir de las experiencias y la interacción con el mundo mediante el empleo de diferentes lenguajes.
Este campo formativo vincula el aprendizaje gradual del español, las lenguas indígenas, los lenguajes artísticos, el inglés como lengua extranjera y, cuando corresponda, la Lengua de Señas Mexicana. Considera las etapas de desarrollo de niñas, niños y adolescentes, y promueve la integración interdisciplinaria de los lenguajes. Mediante la oralidad, lectura, escritura, sensorialidad, percepción y composición, se busca que exploren, experimenten y creen, de manera individual o colectiva, reconociendo y utilizando la diversidad de sistemas de comunicación y expresión.
Los lenguajes son construcciones cognitivas, sociales y dinámicas que las personas utilizan desde su nacimiento para expresar, conocer, pensar, aprender, representar, comunicar, interpretar y nombrar el mundo. A través de ellos se comparten necesidades, emociones, sentimientos, experiencias, ideas, significados, saberes y conocimientos, lo que posibilita establecer vínculos, que favorecen la convivencia y participación colaborativamente en la comprensión y atención de situaciones cotidianas.
Saberes y pensamiento científico
El ser humano busca conocer y comprender su entorno natural y sociocultural a partir de la curiosidad y el interés por explorar. Conforme niñas, niños y adolescentes interactúan con el mundo, construyen y amplían sus saberes, al tiempo que reconocen caminos diferentes para construir, aplicar y compartir el conocimiento.
Desde una perspectiva democrática y plural, la enseñanza científica debe promover en las y los estudiantes la capacidad de analizar distintas concepciones del mundo y de elegir la explicación más adecuada al resolver cada problema concreto. En este sentido, el pensamiento científico implica razonar, indagar, interpretar, modelizar, argumentar y explicar el entorno de forma coherente. Este campo contribuye a formar una ciudadanía crítica, participativa y responsable, capaz de expresar sus opiniones, tomar decisiones informadas y de actuar en favor de una transformación sustentable de la comunidad.
El objeto de aprendizaje de este campo es la comprensión y explicación de fenómenos y procesos naturales —como el cuerpo humano, los seres vivos, la materia, la energía, la salud, el medio ambiente y la tecnología— en relación con lo social y desde diferentes perspectivas de saberes.
Ética, naturaleza y sociedades
Este campo promueve la comprensión crítica de la relación entre el ser humano, la sociedad y la naturaleza, considerando los procesos sociales, políticos, naturales y culturales en diversos contextos históricos y geográficos. Busca formar una ciudadanía ética, participativa, responsable y democrática.
El campo plantea también desarrollar aprendizajes sobre la crisis ambiental, la interculturalidad que caracteriza a la nación mexicana —en especial el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos—, la igualdad de género y los derechos de niñas, niños y adolescentes. Promueve la reflexión sobre la libertad, la responsabilidad y la construcción de saberes y valores que fortalezcan la autonomía e identidad personal y comunitaria.
Asimismo, enfatiza el respeto a la dignidad, los derechos humanos y la diversidad en todas sus formas, promoviendo que niñas, niños y adolescentes asuman la responsabilidad de sus acciones y contribuyan al bienestar común.
Este campo reconoce que el ser humano interactúa con su comunidad mediante un proceso continuo de construcción personal y social, orientado a una vida digna, justa y solidaria.
Su objeto de aprendizaje son experiencias cognitivas, motrices, socioafectivas y creativas que favorecen en niñas, niños y adolescentes la construcción de su identidad, el sentido de pertenencia, la conciencia de interdependencia, la conexión emocional y el compromiso ético para atender las necesidades humanas.
Promueve el análisis de situaciones reales para el aprendizaje compartido y la valoración de la diversidad, mediante la ayuda mutua y el diálogo de saberes. Busca que niñas, niños y adolescentes reflexionen e intervengan en la prevención y atención de problemáticas relacionadas con la vida saludable, inclusión, igualdad de género e interculturalidad crítica, comprendiendo el impacto de sus acciones en el bienestar común. Asimismo, contribuye a la construcción del proyecto de vida, fortaleciendo su confianza, seguridad, autonomía y la capacidad de afrontar desafíos.
De lo humano y lo comunitario