1.1.3. Comunicación asertiva y escucha activa
La comunicación asertiva es la capacidad de expresar pensamientos, sentimientos y necesidades de manera clara, directa y respetuosa, sin agredir ni someterse (Alberti & Emmons, 1978). En el entorno laboral, permite establecer límites, negociar acuerdos y resolver conflictos con equidad.
Ejemplo:
1.1.3. Comunicación asertiva y escucha activa
Por su parte, la escucha activa implica prestar atención plena al mensaje de la otra persona, tanto a su contenido verbal como no verbal, mostrando interés genuino y empatía (Rogers, 1951). La escucha activa es una forma de reconocimiento y respeto: valida la experiencia de la otra persona y promueve relaciones laborales más humanas y equitativas.
Ejemplo:
1. Lenguaje claro y respetuoso
Implica utilizar palabras sencillas, directas y comprensibles, evitando tecnicismos innecesarios, juicios de valor o expresiones que puedan resultar ofensivas o excluyentes.
Ejemplos:
El lenguaje claro y respetuoso fortalece la confianza y el sentido de pertenencia, y es una manifestación concreta del enfoque de derechos humanos en la comunicación.
2. Retroalimentación constructiva
Consiste en ofrecer comentarios orientados a la mejora y el aprendizaje, en lugar de centrarse en la crítica o el juicio personal. La retroalimentación debe ser específica, oportuna, respetuosa y basada en hechos observables.
Ejemplos:
La retroalimentación constructiva promueve el diálogo horizontal y la corresponsabilidad, evitando dinámicas de poder o comunicación autoritaria.
3. Reconocimiento de la diversidad y los distintos estilos de comunicación
Cada persona tiene un modo particular de comunicarse, influido por su cultura, edad, género, idioma, formación o experiencias. Reconocer y respetar esta diversidad favorece la inclusión y el trabajo en equipo.
Ejemplos:
El reconocimiento de la diversidad fortalece la cultura organizacional incluyente, promueve el respeto mutuo y contribuye a eliminar las desigualdades comunicativas.
Síntesis reflexiva
En los entornos laborales, las barreras comunicativas pueden reproducir desigualdades de género, jerarquías rígidas o prácticas discriminatorias. Por el contrario, los facilitadores de la comunicación constituyen herramientas transformadoras que permiten generar relaciones horizontales, transparentes y éticas.
Promover la comunicación clara, empática e incluyente no solo mejora la eficiencia organizacional, sino que refuerza el compromiso institucional con los derechos humanos y la igualdad sustantiva.
Ambas habilidades —asertividad y escucha activa— son pilares del trabajo en equipo basado en la igualdad y el respeto, pues promueven la comunicación bidireccional, el diálogo horizontal y la toma de decisiones compartida.
- En lugar de decir “los trabajadores deben entregar sus informes”, utilizar “las personas trabajadoras deben entregar sus informes”, para incluir a todas las identidades.
- Sustituir expresiones como “eso es de sentido común” (que puede sonar despectiva) por “tal vez podríamos revisar juntos este punto para asegurarnos de comprenderlo igual”.
- Usar un tono amable y colaborativo: “¿Te parece si lo revisamos juntas/juntos?”
En lugar de decir “Nunca me escuchas”, una expresión asertiva sería: “Me gustaría poder compartir mi punto de vista antes de tomar la decisión”.
- En lugar de decir: “Tu presentación fue confusa”, se puede decir: “Noté que algunas personas se perdieron en la parte final; tal vez podrías usar ejemplos más concretos”.
- “Aprecio el esfuerzo que hiciste en este informe; si agregas la fuente de los datos, el resultado será aún más sólido”.
- “Escuché tus argumentos y reconozco tus aportaciones; ¿qué te parece si buscamos una solución conjunta para equilibrar las tareas del equipo?”
- Algunas personas necesitan tiempo para procesar información antes de responder; permitir pausas o enviar materiales previos facilita su participación.
- En un equipo multicultural, se puede invitar a las personas a compartir cómo prefieren comunicarse o recibir instrucciones.
- Ajustar la comunicación a las necesidades de accesibilidad (por ejemplo, subtítulos en videos, intérprete de lengua de señas, lenguaje sencillo para personas con discapacidad intelectual).
Asentir con la cabeza, mantener contacto visual y parafrasear lo que la otra persona dice (“Entiendo que te preocupa el plazo del proyecto”) son señales de escucha activa.
1.1.3. Comunicación asertiva y escucha activa
javier.gonzalez
Created on October 27, 2025
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1.1.3. Comunicación asertiva y escucha activa
La comunicación asertiva es la capacidad de expresar pensamientos, sentimientos y necesidades de manera clara, directa y respetuosa, sin agredir ni someterse (Alberti & Emmons, 1978). En el entorno laboral, permite establecer límites, negociar acuerdos y resolver conflictos con equidad.
Ejemplo:
1.1.3. Comunicación asertiva y escucha activa
Por su parte, la escucha activa implica prestar atención plena al mensaje de la otra persona, tanto a su contenido verbal como no verbal, mostrando interés genuino y empatía (Rogers, 1951). La escucha activa es una forma de reconocimiento y respeto: valida la experiencia de la otra persona y promueve relaciones laborales más humanas y equitativas.
Ejemplo:
1. Lenguaje claro y respetuoso
Implica utilizar palabras sencillas, directas y comprensibles, evitando tecnicismos innecesarios, juicios de valor o expresiones que puedan resultar ofensivas o excluyentes.
Ejemplos:
El lenguaje claro y respetuoso fortalece la confianza y el sentido de pertenencia, y es una manifestación concreta del enfoque de derechos humanos en la comunicación.
2. Retroalimentación constructiva
Consiste en ofrecer comentarios orientados a la mejora y el aprendizaje, en lugar de centrarse en la crítica o el juicio personal. La retroalimentación debe ser específica, oportuna, respetuosa y basada en hechos observables.
Ejemplos:
La retroalimentación constructiva promueve el diálogo horizontal y la corresponsabilidad, evitando dinámicas de poder o comunicación autoritaria.
3. Reconocimiento de la diversidad y los distintos estilos de comunicación
Cada persona tiene un modo particular de comunicarse, influido por su cultura, edad, género, idioma, formación o experiencias. Reconocer y respetar esta diversidad favorece la inclusión y el trabajo en equipo.
Ejemplos:
El reconocimiento de la diversidad fortalece la cultura organizacional incluyente, promueve el respeto mutuo y contribuye a eliminar las desigualdades comunicativas.
Síntesis reflexiva
En los entornos laborales, las barreras comunicativas pueden reproducir desigualdades de género, jerarquías rígidas o prácticas discriminatorias. Por el contrario, los facilitadores de la comunicación constituyen herramientas transformadoras que permiten generar relaciones horizontales, transparentes y éticas.
Promover la comunicación clara, empática e incluyente no solo mejora la eficiencia organizacional, sino que refuerza el compromiso institucional con los derechos humanos y la igualdad sustantiva.
Ambas habilidades —asertividad y escucha activa— son pilares del trabajo en equipo basado en la igualdad y el respeto, pues promueven la comunicación bidireccional, el diálogo horizontal y la toma de decisiones compartida.
En lugar de decir “Nunca me escuchas”, una expresión asertiva sería: “Me gustaría poder compartir mi punto de vista antes de tomar la decisión”.
Asentir con la cabeza, mantener contacto visual y parafrasear lo que la otra persona dice (“Entiendo que te preocupa el plazo del proyecto”) son señales de escucha activa.