15 formas de retroalimentar o dar feedback
La retroalimentación consiste en una respuesta verbal, escrita o gestual por parte del docente en relación al desempeño o comportamiento de un estudiante. Su objetivo es potenciar al estudiante para que obtenga mejores resultados, confiando en sus capacidades para resolver un problema.
Enfasis en aspectos positivos
Necesidades individuales
Pertinencia de la retroalimentación
Reuniones personalizadas
Preguntas guía
Recuerda la experiencia positiva mejora el desempeño.
Habilidad o conocimiento específico
Cuaderno de progreso
Programación de las reuniones
Lenguaje corporal
Tomar notas
Feedback entre compañeros
Reconocimiento genuino
Comentarios de los estudiantes
Segundas opiniones
Detalles
Controlar tus gestos y movimientos es fundamental para compatibilizar tus palabras con la proyección de tu cuerpo. Un ceño fruncido que denote preocupación puede enviar un doble mensaje al estudiante que está luchando con sus capacidades de resolver un problema. Si la situación es compleja o el desempeño es realmente malo, lo mejor es mantener una expresión neutral.
Es imprescindible que el estudiante reciba un feedback en el momento más oportuno, por ejemplo, después de una evaluación. El resultado de la prueba será la excusa perfecta para ahondar en los temas que maneja a la perfección y los que requerirán más dedicación. Si se espera muchos días después de la evaluación, el estudiante no recordará por qué resolvió un ejercicio de tal manera u ofreció determinada respuesta.
Esforzarte para alabar los pequeños detalles que denotan una preocupación genuina del estudiante por cumplir con la materia y consigo mismo. Por ejemplo, seguramente tengas en la clase un estudiante que suele llegar tarde pero una semana logró estar a tiempo. En lugar de reprenderlo por lo que no hizo, reconoce su iniciativa por ser puntual e instalo a mantenerla, haciéndole notar que sus compañeros cumplen.
Los comentarios de otro adulto son útiles para alcanzar una mayor objetividad en la retroalimentación. Pedirle a un director, otro docente o erudito en la temática que lea los ensayos y evaluaciones semestrales, entusiasmará a los estudiantes y te brindará más herramientas para trabajar en su proceso de aprendizaje. Incluso puedes invitar a las personas que participaron para ofrecer un feedback presencial.
Una modalidad interesante de reunión, es aquellas previamente planeada y acordada con cada estudiante para obtener el máximo provecho del encuentro. Agenda el día y horario con antelación para comunicársela al estudiante, quien traerá preguntas escritas para despejar dudas sobre un tema específico o la evaluación que rindió la semana anterior.
Las reuniones o instancias de retroalimentación deberán centrarse en una habilidad o conocimiento específico para que los lineamientos a seguir sean claros. Tendrá una visión precisa de lo que se pretende mejorar, en lugar de una lluvia de ideas que refieran a temas generales. Cada conferencia individualizada puede dedicarse a un aspecto particular para trabajarlo en profundidad durante el corto tiempo que puedes dedicarle a cada uno porque generalmente las aulas son muy concurridas, sobre todo en colegios o universidades públicas.
Los docentes que repiten “buen trabajo” aunque no se corresponda con el desempeño del estudiante, lograrán que catalogue la materia de “fácil” y apelará al mínimo esfuerzo. Las calificaciones deben ser genuinas, críticas y basadas en lo que el estudiante realmente puede mejorar de acuerdo a sus capacidades intelectuales y el contexto familiar en que está inmerso.
Normalmente los estudiantes quieren saber cómo se está desarrollando su progreso, pero muchas veces los padres también solicitan una devolución. Existe una guía de preguntas que puede ayudarte a encontrar una respuesta para ambos y son sencillas de recordar. En primer lugar, piensa en qué puede hacer el estudiante, qué será incapaz de modificar por sus características o cualidades, en qué nivel se encuentra respecto de sus compañeros y de qué manera podrá mejorar su desempeño.
Enséñales cómo realizar devoluciones entre ellos para que puedan ayudarse cuando la atención personalizada no sea posible. Las apreciaciones deberán estar exentas de juicios o asperezas personales y en su lugar, ser constructivas. Pueden utilizar notas de post it para registrar su evaluación sobre otro compañero y entregársela para pegar al final del cuaderno o guardar en un sobre. Incluso es posible implementar un sistema de tutorías de pares donde a un compañero le corresponda siempre el mismo estudiante y pueda estar al tanto de su progreso.
15 formas de retroalimentar o dar feedback
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Created on October 17, 2025
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15 formas de retroalimentar o dar feedback
La retroalimentación consiste en una respuesta verbal, escrita o gestual por parte del docente en relación al desempeño o comportamiento de un estudiante. Su objetivo es potenciar al estudiante para que obtenga mejores resultados, confiando en sus capacidades para resolver un problema.
Enfasis en aspectos positivos
Necesidades individuales
Pertinencia de la retroalimentación
Reuniones personalizadas
Preguntas guía
Recuerda la experiencia positiva mejora el desempeño.
Habilidad o conocimiento específico
Cuaderno de progreso
Programación de las reuniones
Lenguaje corporal
Tomar notas
Feedback entre compañeros
Reconocimiento genuino
Comentarios de los estudiantes
Segundas opiniones
Detalles
Controlar tus gestos y movimientos es fundamental para compatibilizar tus palabras con la proyección de tu cuerpo. Un ceño fruncido que denote preocupación puede enviar un doble mensaje al estudiante que está luchando con sus capacidades de resolver un problema. Si la situación es compleja o el desempeño es realmente malo, lo mejor es mantener una expresión neutral.
Es imprescindible que el estudiante reciba un feedback en el momento más oportuno, por ejemplo, después de una evaluación. El resultado de la prueba será la excusa perfecta para ahondar en los temas que maneja a la perfección y los que requerirán más dedicación. Si se espera muchos días después de la evaluación, el estudiante no recordará por qué resolvió un ejercicio de tal manera u ofreció determinada respuesta.
Esforzarte para alabar los pequeños detalles que denotan una preocupación genuina del estudiante por cumplir con la materia y consigo mismo. Por ejemplo, seguramente tengas en la clase un estudiante que suele llegar tarde pero una semana logró estar a tiempo. En lugar de reprenderlo por lo que no hizo, reconoce su iniciativa por ser puntual e instalo a mantenerla, haciéndole notar que sus compañeros cumplen.
Los comentarios de otro adulto son útiles para alcanzar una mayor objetividad en la retroalimentación. Pedirle a un director, otro docente o erudito en la temática que lea los ensayos y evaluaciones semestrales, entusiasmará a los estudiantes y te brindará más herramientas para trabajar en su proceso de aprendizaje. Incluso puedes invitar a las personas que participaron para ofrecer un feedback presencial.
Una modalidad interesante de reunión, es aquellas previamente planeada y acordada con cada estudiante para obtener el máximo provecho del encuentro. Agenda el día y horario con antelación para comunicársela al estudiante, quien traerá preguntas escritas para despejar dudas sobre un tema específico o la evaluación que rindió la semana anterior.
Las reuniones o instancias de retroalimentación deberán centrarse en una habilidad o conocimiento específico para que los lineamientos a seguir sean claros. Tendrá una visión precisa de lo que se pretende mejorar, en lugar de una lluvia de ideas que refieran a temas generales. Cada conferencia individualizada puede dedicarse a un aspecto particular para trabajarlo en profundidad durante el corto tiempo que puedes dedicarle a cada uno porque generalmente las aulas son muy concurridas, sobre todo en colegios o universidades públicas.
Los docentes que repiten “buen trabajo” aunque no se corresponda con el desempeño del estudiante, lograrán que catalogue la materia de “fácil” y apelará al mínimo esfuerzo. Las calificaciones deben ser genuinas, críticas y basadas en lo que el estudiante realmente puede mejorar de acuerdo a sus capacidades intelectuales y el contexto familiar en que está inmerso.
Normalmente los estudiantes quieren saber cómo se está desarrollando su progreso, pero muchas veces los padres también solicitan una devolución. Existe una guía de preguntas que puede ayudarte a encontrar una respuesta para ambos y son sencillas de recordar. En primer lugar, piensa en qué puede hacer el estudiante, qué será incapaz de modificar por sus características o cualidades, en qué nivel se encuentra respecto de sus compañeros y de qué manera podrá mejorar su desempeño.
Enséñales cómo realizar devoluciones entre ellos para que puedan ayudarse cuando la atención personalizada no sea posible. Las apreciaciones deberán estar exentas de juicios o asperezas personales y en su lugar, ser constructivas. Pueden utilizar notas de post it para registrar su evaluación sobre otro compañero y entregársela para pegar al final del cuaderno o guardar en un sobre. Incluso es posible implementar un sistema de tutorías de pares donde a un compañero le corresponda siempre el mismo estudiante y pueda estar al tanto de su progreso.