La narración
Los estilos narrativos
EL DIALOGO EN ESTILO DIRECTO:
En los diálogos enunciados en estilo directo, pareciera que la cesión de la voz que el narrador hace en favor del personaje es completa, puesto que son éstos mismos los que se expresan, pero veremos algunas matizaciones. El estilo directo se caracteriza porque suele ir acompañado de ciertos signos: los guiones de diálogo, los dos puntos y las comillas; y también porque estos enunciados van o suelen ir, antepuestos o pospuestos por verbos como: dijo, pensó, preguntó, etc.
Ejemplos:
Un joven con el cual había trabado fugaz relación durante la travesía le dijo al pasar:
- Pero, ¿no tiene usted ganas de bajar?
- Claro que sí; ya estoy pronto - dijo Karl, riéndose al mirarlo; ...
(América, Franz Kafka) ...Entonces la Sabina, como trastornada, voceó: "¡El Mundo ha hablado! ¡El Mundo ha hablado!" Y la señora Librada, negra y fruncida como una uva pasa, dijo: "Es un milagro. El Mundo ha hablado" Y el Virgilio, encaramado en los hombros del Malvino, chilló: "¡Frutos, los cohetes!"...
(Las ratas, Miguel Delibes)
EL DIALOGO EN ESTILO INDIRECTO:
El diálogo en estilo indirecto, es un discurso narrado. Aquí, la voz que el narrador "cede" a los personajes, no está en boca de los personajes mismos sino que es trasmitida a través del narrador, y por ello mismo el discurso "sufre" la mediatización de éste. El estilo indirecto exige siempre un verbum dicendi (dijo, pensó, expresó, etc.) antepuesto y seguido de la conjunción que (o si).
Veamos algunos ejemplos del estilo indirecto:
La autoridad escolar puso algún reparo y exigió un certificado médico. Hollatz dijo de mí que era un niño sano, que en cuanto al crecimiento parecía de tres años, pero que en cuanto al desarrollo intelectual, aunque no hablara bien, no les iba en nada a la zaga a los de cinco o seis. Dijo algo también de mi tiroides.
(El tambor de hojalata, Günter Grass).
Chef dijo que su hija, Linda, la mujer que Wes solía llamar Linda la Gorda desde la época en que bebía, necesitaba un sitio para vivir, y el sitio era aquella casa. Chef le contó a Wes que el marido de Linda había salido a pescar con la barca hacía unas semanas y nadie había vuelto a saber de él desde entonces.
(La casa de Chef, Raymond Carver).
EL DIALOGO EN ESTILO DIRECTO LIBRE:
El estilo directo libre es una modalidad técnica o modo narrativo. Consiste en la reproducción textual de las palabras o pensamientos de un hablante inmersos en el discurso del narrador o de un personaje. Esta técnica, propia de la novela o del relato, puede afectar también al teatro y a la lírica. No lleva el verbo introductor ni los indicadores tipográficos y lingüísticos propios del estilo directo o del estilo indirecto. La falta de transición entre el texto narrado y diálogo en estilo directo libre produce efectos de frescor, espontaneidad, coloquialismo, vivacidad, brusquedad, sorpresa... Veamos un ejemplos:
"... Sacó el sobre del bolsillo, lo abrió y extrajo de dentro, con una lentitud que decía parecer amenazadora, la credencial, Lea, ordenó. La mujer sacudió la cabeza, No lo leo, no es asunto que me incumba, Si no lo lee, volveré acompañado de la policía, eso será peor para usted. La mujer se resignó a recibir el papel que le tendía, encendió la luz del pasillo, se puso unas gafas que traía colgadas al cuello y leyó." (Todos los nombres, José Saramago).
EL DIALOGO EN ESTILO INDIRECTO LIBRE:
También es una modalidad técnica o modo narrativo que consiste en la reproducción no textual del pensamiento de un personaje por medio de la tercera persona del narrador. Llamaremos pues, estilo indirecto libre a la técnica narrativa que consiste en transcribir los contenidos de una conciencia (pensamientos, percepciones, palabras pensadas o dichas) de tal modo que se produzca una confluencia entre el punto de vista del narrador y el del personaje, y que esa confluencia se manifieste, en la superficie del texto, en la superposición de dos situaciones de enunciación, la del narrador y la del personaje. Veamos un ejemplo:
"... Entonces pensó que eso era, precisamente, lo que quería; que uno de los dos se hiriera, y se preguntó con calma: "¿Cuál?", y se contesto: "No sé. No importa". Volvió a mirar la esfera del reloj. Pero ni después de transcurrir una hora larga, cayó en la cuenta de que le había tocado en suerte la desgracia suprema. "Está al acecho y me espera con una pistola", pensó. Pero ¿dónde? ¿Al acecho? ¿Qué ratonera podía desear, mejor que aquella aula? Y ya la veía entrar, de nuevo, en ella, al día siguiente: tranquila, impasible, habiéndose olvidado de todo, y durante el descanso, se sentaría, para comerse la batata, en los peldaños soleados, semejante a alguna de las impúdicas diosas inmortales que, tal vez preñadas por quién sabe quién, comen pan del paraíso, en una pendiente del Olimpo glorioso." (El villorrio, William Faulkner).
EL MONÓLOGO INTERIOR Técnica que consiste en la expresión en estilo directo del pensamiento no pronunciado, próximo al inconsciente, exaltado, caótico, desorganizado e incoherente de un personaje en el mismo momento en que está atravesando, con probabilidad, una crisis: de ahí la impresión de inmediatez que produce sobre el receptor. Esta técnica, muy reciente en la novela se difundió por toda la literatura occidental a partir del Ulises (1922) de Joyce, y de escritores como Virginia Woolf, William Faulkner... En el monólogo interior el acto de narración es simultáneo a su producción misma, pues el propio personaje pensante es a la vez protagonista. La primera persona del yo que rige este tipo de monólogo, que viene a ser una forma de autoanálisis, se desdobla a veces en un tú autoreflexivo con el que el personaje, en su ofuscación, parece dialogar, convirtiéndose en narratario de sí mismo. Ejemplo:
"...No pensar. No pensar. No pienses. No pienses en nada. Tranquilo, estoy tranquilo. No me pasa nada. Estoy tranquilo así. Me quedo así quieto. Estoy esperando. No tengo que pensar. No me pasa nada. Estoy así tranquilo, el tiempo pasa y yo estoy tranquilo porque no pienso en nada. Es cuestión de aprender a no pensar en nada, de fijar la mirada en la pared, de hacer otro dibujo con el hierrecito del zapato, un dibujo cualquiera, no tiene que ser una muchacha, puedes hacer un dibujo distinto aunque siempre hayas dibujado mal." (Tiempo de silencio, Luis Martín-Santos).
EJERCICIO DE SÍNTESIS
- El estilo indirecto exige un verbo de decir (dijo, comentó, pensó) seguido de “que” o “si”. (V/F)
- El monólogo interior reproduce pensamientos inmediatos y a veces caóticos de un personaje. (V/F)
- El estilo directo libre siempre utiliza guiones de diálogo y verbos introductorios. (V/F)
- En el estilo indirecto el narrador transmite el contenido del personaje, pero no las palabras literales. (V/F)
- El estilo directo libre prescinde de marcas tipográficas y crea sensación de espontaneidad. (V/F)
- El estilo indirecto libre se caracteriza por la fusión de la voz del narrador y del personaje. (V/F)
- En el estilo directo el narrador puede matizar lo que dicen los personajes mediante gestos o acotaciones. (V/F)
- El monólogo interior utiliza habitualmente la primera persona y puede sonar desordenado. (V/F)
- El estilo indirecto siempre respeta la literalidad de las palabras originales. (V/F)
- Todos los estilos de narración analizados son recursos para introducir la voz de los personajes en un texto. (V/F)
Solucionario
1 Estilo directo. Narrador externo (omnisciente limitado). 2 Estilo indirecto. Narrador externo. 3 Estilo directo libre. Narrador externo mezclado con pensamientos del personaje. 4 Estilo indirecto libre. Narrador externo fusionado con la conciencia del personaje. 5 Monólogo interior. Narrador interno / protagonista. 6 Estilo directo. Narrador externo. 7 Estilo indirecto libre. Narrador externo con voz del personaje. 8 Monólogo interior (o narración en 1ª persona introspectiva).
La narración
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Created on September 24, 2025
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La narración
Los estilos narrativos
EL DIALOGO EN ESTILO DIRECTO: En los diálogos enunciados en estilo directo, pareciera que la cesión de la voz que el narrador hace en favor del personaje es completa, puesto que son éstos mismos los que se expresan, pero veremos algunas matizaciones. El estilo directo se caracteriza porque suele ir acompañado de ciertos signos: los guiones de diálogo, los dos puntos y las comillas; y también porque estos enunciados van o suelen ir, antepuestos o pospuestos por verbos como: dijo, pensó, preguntó, etc. Ejemplos: Un joven con el cual había trabado fugaz relación durante la travesía le dijo al pasar: - Pero, ¿no tiene usted ganas de bajar? - Claro que sí; ya estoy pronto - dijo Karl, riéndose al mirarlo; ... (América, Franz Kafka) ...Entonces la Sabina, como trastornada, voceó: "¡El Mundo ha hablado! ¡El Mundo ha hablado!" Y la señora Librada, negra y fruncida como una uva pasa, dijo: "Es un milagro. El Mundo ha hablado" Y el Virgilio, encaramado en los hombros del Malvino, chilló: "¡Frutos, los cohetes!"... (Las ratas, Miguel Delibes)
EL DIALOGO EN ESTILO INDIRECTO: El diálogo en estilo indirecto, es un discurso narrado. Aquí, la voz que el narrador "cede" a los personajes, no está en boca de los personajes mismos sino que es trasmitida a través del narrador, y por ello mismo el discurso "sufre" la mediatización de éste. El estilo indirecto exige siempre un verbum dicendi (dijo, pensó, expresó, etc.) antepuesto y seguido de la conjunción que (o si). Veamos algunos ejemplos del estilo indirecto: La autoridad escolar puso algún reparo y exigió un certificado médico. Hollatz dijo de mí que era un niño sano, que en cuanto al crecimiento parecía de tres años, pero que en cuanto al desarrollo intelectual, aunque no hablara bien, no les iba en nada a la zaga a los de cinco o seis. Dijo algo también de mi tiroides. (El tambor de hojalata, Günter Grass). Chef dijo que su hija, Linda, la mujer que Wes solía llamar Linda la Gorda desde la época en que bebía, necesitaba un sitio para vivir, y el sitio era aquella casa. Chef le contó a Wes que el marido de Linda había salido a pescar con la barca hacía unas semanas y nadie había vuelto a saber de él desde entonces. (La casa de Chef, Raymond Carver).
EL DIALOGO EN ESTILO DIRECTO LIBRE: El estilo directo libre es una modalidad técnica o modo narrativo. Consiste en la reproducción textual de las palabras o pensamientos de un hablante inmersos en el discurso del narrador o de un personaje. Esta técnica, propia de la novela o del relato, puede afectar también al teatro y a la lírica. No lleva el verbo introductor ni los indicadores tipográficos y lingüísticos propios del estilo directo o del estilo indirecto. La falta de transición entre el texto narrado y diálogo en estilo directo libre produce efectos de frescor, espontaneidad, coloquialismo, vivacidad, brusquedad, sorpresa... Veamos un ejemplos: "... Sacó el sobre del bolsillo, lo abrió y extrajo de dentro, con una lentitud que decía parecer amenazadora, la credencial, Lea, ordenó. La mujer sacudió la cabeza, No lo leo, no es asunto que me incumba, Si no lo lee, volveré acompañado de la policía, eso será peor para usted. La mujer se resignó a recibir el papel que le tendía, encendió la luz del pasillo, se puso unas gafas que traía colgadas al cuello y leyó." (Todos los nombres, José Saramago).
EL DIALOGO EN ESTILO INDIRECTO LIBRE: También es una modalidad técnica o modo narrativo que consiste en la reproducción no textual del pensamiento de un personaje por medio de la tercera persona del narrador. Llamaremos pues, estilo indirecto libre a la técnica narrativa que consiste en transcribir los contenidos de una conciencia (pensamientos, percepciones, palabras pensadas o dichas) de tal modo que se produzca una confluencia entre el punto de vista del narrador y el del personaje, y que esa confluencia se manifieste, en la superficie del texto, en la superposición de dos situaciones de enunciación, la del narrador y la del personaje. Veamos un ejemplo: "... Entonces pensó que eso era, precisamente, lo que quería; que uno de los dos se hiriera, y se preguntó con calma: "¿Cuál?", y se contesto: "No sé. No importa". Volvió a mirar la esfera del reloj. Pero ni después de transcurrir una hora larga, cayó en la cuenta de que le había tocado en suerte la desgracia suprema. "Está al acecho y me espera con una pistola", pensó. Pero ¿dónde? ¿Al acecho? ¿Qué ratonera podía desear, mejor que aquella aula? Y ya la veía entrar, de nuevo, en ella, al día siguiente: tranquila, impasible, habiéndose olvidado de todo, y durante el descanso, se sentaría, para comerse la batata, en los peldaños soleados, semejante a alguna de las impúdicas diosas inmortales que, tal vez preñadas por quién sabe quién, comen pan del paraíso, en una pendiente del Olimpo glorioso." (El villorrio, William Faulkner).
EL MONÓLOGO INTERIOR Técnica que consiste en la expresión en estilo directo del pensamiento no pronunciado, próximo al inconsciente, exaltado, caótico, desorganizado e incoherente de un personaje en el mismo momento en que está atravesando, con probabilidad, una crisis: de ahí la impresión de inmediatez que produce sobre el receptor. Esta técnica, muy reciente en la novela se difundió por toda la literatura occidental a partir del Ulises (1922) de Joyce, y de escritores como Virginia Woolf, William Faulkner... En el monólogo interior el acto de narración es simultáneo a su producción misma, pues el propio personaje pensante es a la vez protagonista. La primera persona del yo que rige este tipo de monólogo, que viene a ser una forma de autoanálisis, se desdobla a veces en un tú autoreflexivo con el que el personaje, en su ofuscación, parece dialogar, convirtiéndose en narratario de sí mismo. Ejemplo: "...No pensar. No pensar. No pienses. No pienses en nada. Tranquilo, estoy tranquilo. No me pasa nada. Estoy tranquilo así. Me quedo así quieto. Estoy esperando. No tengo que pensar. No me pasa nada. Estoy así tranquilo, el tiempo pasa y yo estoy tranquilo porque no pienso en nada. Es cuestión de aprender a no pensar en nada, de fijar la mirada en la pared, de hacer otro dibujo con el hierrecito del zapato, un dibujo cualquiera, no tiene que ser una muchacha, puedes hacer un dibujo distinto aunque siempre hayas dibujado mal." (Tiempo de silencio, Luis Martín-Santos).
EJERCICIO DE SÍNTESIS
Solucionario
1 Estilo directo. Narrador externo (omnisciente limitado). 2 Estilo indirecto. Narrador externo. 3 Estilo directo libre. Narrador externo mezclado con pensamientos del personaje. 4 Estilo indirecto libre. Narrador externo fusionado con la conciencia del personaje. 5 Monólogo interior. Narrador interno / protagonista. 6 Estilo directo. Narrador externo. 7 Estilo indirecto libre. Narrador externo con voz del personaje. 8 Monólogo interior (o narración en 1ª persona introspectiva).