La formación del apóstol del Reino
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El siguiente texto fue tomado del DocumentoOficial:
"La formación del apóstol del Reino: Orientaciones
formativas para el laico del Regnum Christi”
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Al igual que Cristo Apóstol que, entra en relación con las personas, convoca y forma una comunidad de amigos y apóstoles, el formador en el Regnum Christi, y por tanto, el formador del ECYD:
• Pasa por aquellas relaciones que buscan ser verdaderas instancias de encuentro, de diálogo e intercambio y que, cuando se viven en la apertura y la confianza, permiten madurar humana y espiritualmente y favorecen el aprendizaje mutuo.• Busca contribuir a que la persona desarrolle todo aquello que le permita relacionarse maduramente con los demás para llevar el amor de Cristo y esto supone:
- Crecer en la capacidad de salir de sí mismo e ir al encuentro del otro. Esto dispone al apóstol para la donación, para que haga vida la lógica del don, para que disfrute compartiendo lo que ha recibido.
- Un gradual conocimiento de los talentos y límites propios y ajenos y la madura aceptación de estos. La gratuidad en las relaciones y en la entrega, como respuesta de agradecimiento por todo lo recibido. Gratuidad que abre al encuentro y sitúa a la persona en la dinámica del amor de Dios, que ama primero y hasta el extremo.
- La formación en las virtudes humanas y sociales que favorecen relaciones maduras y apropiadas a las distintas circunstancias y situaciones que vive.
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Enseña a reconocer y valorar el don que es cada persona, a ver la diferencia como riqueza y no como amenaza. Fomenta la complementariedad e invita a que cada uno aporte sus propios talentos y dones para el bien de todos.
• Colabora para que la persona desarrolle su propio liderazgo -entendiéndolo como la capacidad de inspirar, guiar y formar a otros, para que lo ejerza como servicio a ejemplo de Jesucristo y para que en su actividad apostólica ayude a los demás a desarrollar la misma capacidad (cf. EFRC 33). • Promueve el espíritu de cuerpo y la conciencia de la necesidad que tenemos unos de otros en el camino de santificación y en la vivencia de la misión que Dios nos confía.• Invita a las personas a reconocerse parte de una realidad más grande que ellas mismas -la familia humana, la Iglesia como familia de Dios y comunidad de bautizados, el Regnum Christi- y a buscar que su vida contribuya, en la medida de sus posibilidades, a hacer de esas realidades lugares dignos de los hijos de Dios donde brillen los valores del Reino.
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1.3.8 Recurso 11. La formación del apóstol del Reino
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Created on September 22, 2025
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El siguiente texto fue tomado del DocumentoOficial:
"La formación del apóstol del Reino: Orientaciones formativas para el laico del Regnum Christi”
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Al igual que Cristo Apóstol que, entra en relación con las personas, convoca y forma una comunidad de amigos y apóstoles, el formador en el Regnum Christi, y por tanto, el formador del ECYD:
• Pasa por aquellas relaciones que buscan ser verdaderas instancias de encuentro, de diálogo e intercambio y que, cuando se viven en la apertura y la confianza, permiten madurar humana y espiritualmente y favorecen el aprendizaje mutuo.• Busca contribuir a que la persona desarrolle todo aquello que le permita relacionarse maduramente con los demás para llevar el amor de Cristo y esto supone:
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Enseña a reconocer y valorar el don que es cada persona, a ver la diferencia como riqueza y no como amenaza. Fomenta la complementariedad e invita a que cada uno aporte sus propios talentos y dones para el bien de todos.
• Colabora para que la persona desarrolle su propio liderazgo -entendiéndolo como la capacidad de inspirar, guiar y formar a otros, para que lo ejerza como servicio a ejemplo de Jesucristo y para que en su actividad apostólica ayude a los demás a desarrollar la misma capacidad (cf. EFRC 33). • Promueve el espíritu de cuerpo y la conciencia de la necesidad que tenemos unos de otros en el camino de santificación y en la vivencia de la misión que Dios nos confía.• Invita a las personas a reconocerse parte de una realidad más grande que ellas mismas -la familia humana, la Iglesia como familia de Dios y comunidad de bautizados, el Regnum Christi- y a buscar que su vida contribuya, en la medida de sus posibilidades, a hacer de esas realidades lugares dignos de los hijos de Dios donde brillen los valores del Reino.
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