Modulo II: La oración que mueve montañas.Capitulo 4: Cree que recibes (Juan 3,22).
Cree que recibes.
Cita, Lumen Fidei:
Lo que se pide a Abrahán es que se fíe de esta Palabra. La fe entiende que la palabra, aparentemente efímera y pasajera, cuando es pronunciada por el Dios fiel, se convierte en lo más seguro e inquebrantable que pueda haber, en lo que hace posible que nuestro camino tenga continuidad en el tiempo. La fe acoge esta Palabra como roca firme, para construir sobre ella con sólido fundamento. Por eso, la Biblia, para hablar de la fe, usa la palabra hebrea, derivada del verbo, cuya raíz significa «sostener». El término puede significar tanto la fidelidad de Dios como la fe del hombre. El hombre fiel recibe su fuerza confiándose en las manos de Dios. Jugando con las dos acepciones de la palabra presentes también en los correspondientes términos griego y latino, san Cirilo de Jerusalén ensalza la dignidad del cristiano, que recibe el mismo calificativo que Dios: ambos son llamados «fieles» [8]. San Agustín lo explica así: «El hombre es fiel creyendo a Dios, que promete; Dios es fiel dando lo que promete al hombre» [9]. - CARTA ENCÍCLICA, LUMEN FIDEI, DEL SUMO PONTÍFICE FRANCISCO SOBRE LA FE. Capítulo 1 #10 (Dado en Roma, junto a San Pedro, el 29 de junio, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, del año 2013)
Cree que recibes.
Objetivo:
Aprender a sellar nuestra oración, una vez que hayamos presentado nuestra oración al Padre, es asunto cerrado. Ya recibimos eso que hemos presentado.
Introducción:
En esto se encierra la espiritualidad de nuestra comunidad, este punto es elfundamento de los Misioneros de Jesús, tal y como el mismo Jesús lo enseño a sus discípulos, en el evangelio de San Marcos 11, y lo estudiaremos más adelante. Cuando hemos presentado nuestra oración al Padre, la sellamos en el nombre de Jesús, y ya es un asunto cerrado, no tenemos por qué pedir por lo mismo dos o tres veces más, una sola vez basta, con la certeza de que tenemos lo que hemos pedido ya lo recibimos; ahora pasemos a explicar cómo esto funciona.
Cree que recibes.
(Mt 11, 12-14)
a) Sella tu oración.
Jesús, conociendo de antemano que no había higos, utiliza a la higuera para
darnos una lección de fe, Jesus maldice la higuera, y lo hace de tal manera para que sus discípulos le escuchen. Para este momento, tanto para Jesús, como para sus discípulos no pasa nada. más en este momento Jesús nos ensena a ministrar como
hombres, para que tú y yo aprendamos a alcanzar la gloria de Dios. Jesús ha dicho, Jesús ha elevado su oración, y para El desde ese mismo
momento, lo que el pidió ya se ha cumplido, no importa lo que sus ojos físicos
mirarann, no importa lo que los discípulos estén mirando también, porque ellos
estaban viendo que no pasó nada, más para Jesús, con los ojos espirituales, la
higuera está seca; por eso no presta atención a nada más, y sigue de largo.
Eso es fe: "1. La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las
realidades que no se ven."
Cree que recibes.
(Mt 11, 20-21)
b) Recibes desde ese momento.
Una vez más metámonos en la escena: es un nuevo día, Jesús levanta a sus apóstoles por la mañana y a propósito les hace pasar por el mismo camino, y camina de largo sin prestar atención a la higuera, ¿y cómo entendemos esto? Porque es Pedro quien llama su atención, al pasar por el camino, 24 horas después se dan cuenta de que la higuera se había secado hasta la raíz, y se lo dicen a Jesús, quien como lo expresa el evangelio había pasado ya sin prestar atención a lo sucedido. Porque para Él desde el día anterior la higuera se había secado. Lo que sus discípulos ahora estaban mirando con sus ojos físicos, Jesús lo había contemplado en lo espiritual, desde el día anterior. Es así como nosotros debemos a aprender a sellar nuestra oración, saber que desde el momento mismo que hemos elevado nuestra oración, desde ese mismo momento hemos recibido ya, no importa lo que nuestros ojos físicos nos muestren.
Cree que recibes.
(Mt 11, 23)
c) Tener la fe de Dios.
(Rm 4, 17). Así es la fe de Dios, lo que no existe, Dios lo llama para que exista, lo invisible Dios lo hace visible, lo espiritual, lo trae al mundo material. Jesús nos está entregando este poder, nos está dando la clave, para vivir, para alcanzar todas las bendiciones que Dios tiene para nosotros, las treinta mil promesas son para ti y Jesús nos ensena como alcanzarlas. Y Jesús es más claro aún: hacerlo sin duda, sino creyendo que ha de suceder lo que dice, entonces sucederá. Creer que va a suceder lo que has dicho, eso te da garantía de que así ha de ser. Por eso cree que recibes. Y va más allá: Todo lo que pidan en oración, crean que ya lo han conseguido y lo conseguirán.
Cree que recibes.
d) Tiene que ver contigo.
Jesús nos ha ensenado como alcanzar la gloria de Dios, ahora tiene que ver
contigo. Mantenerte en un esto de seguridad, sellar tu oración, saber que has
recibido, le das autoridad a tu oración, es decir, no hay que repetirla dos o tres
veces. Dios ha escuchado, y llegara hasta donde tú se lo permitas; tu
responsabilidad es mantenerte firme creyendo no que vas a recibir (futuro)
sino que recibes (Presente); muchas veces no recibimos porque comenzamos
a preguntarnos ¿Cómo Dios lo va a hacer? Mi hermano, el ¿Cómo? Le
corresponde a Dios, no nos metamos en cosas que no nos corresponden, tu
única responsabilidad y en donde te debes concentrar es en mantenerte firme
creyendo que has recibido; esta es tu tarea, y trata de hacerlo bien. Cree que
recibes.
Cree que recibes.
Conclusión:
El cuarto paso, creer que recibes, no es otra cosa más que darle autoridad a tu oración, Dios te escucho y como sabes que Dios te escucho, sabes que tienes lo que le has pedido, te mantienes en un estado de seguridad, y ya no se lo vas a pedir a Dios otra vez, tienes que creer en esa oración, este cuarto paso tiene que ver contigo, es lo que tú estás creyendo, en este momento todo tiene que ver contigo, sabes que te escucho y sellas esa oración, asunto cerrado, en el tema de la higuera, Jesús ni la miro, El sello su oración y siguió de largo, una sola vez le hablo y caso cerrado, también nos invita a tener la Fe de Dios, mi hermano, depende de ti, Dios llegara hasta donde tú lo lleves, y veras la gloria de Dios. Dios te bendiga. Shalom!
M2, Cap 4
José Antonio Montiel Betanco
Created on September 19, 2025
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Process Flow: Corporate Recruitment
View
Weekly Corporate Challenge
View
Wellbeing and Healthy Routines
View
Match the Verbs in Spanish: Present and Past
View
Planets Sorting Game
View
Syllabus Organizer for Higher Education
View
Internal Guidelines for Artificial Intelligence Use
Explore all templates
Transcript
Modulo II: La oración que mueve montañas.Capitulo 4: Cree que recibes (Juan 3,22).
Cree que recibes.
Cita, Lumen Fidei:
Lo que se pide a Abrahán es que se fíe de esta Palabra. La fe entiende que la palabra, aparentemente efímera y pasajera, cuando es pronunciada por el Dios fiel, se convierte en lo más seguro e inquebrantable que pueda haber, en lo que hace posible que nuestro camino tenga continuidad en el tiempo. La fe acoge esta Palabra como roca firme, para construir sobre ella con sólido fundamento. Por eso, la Biblia, para hablar de la fe, usa la palabra hebrea, derivada del verbo, cuya raíz significa «sostener». El término puede significar tanto la fidelidad de Dios como la fe del hombre. El hombre fiel recibe su fuerza confiándose en las manos de Dios. Jugando con las dos acepciones de la palabra presentes también en los correspondientes términos griego y latino, san Cirilo de Jerusalén ensalza la dignidad del cristiano, que recibe el mismo calificativo que Dios: ambos son llamados «fieles» [8]. San Agustín lo explica así: «El hombre es fiel creyendo a Dios, que promete; Dios es fiel dando lo que promete al hombre» [9]. - CARTA ENCÍCLICA, LUMEN FIDEI, DEL SUMO PONTÍFICE FRANCISCO SOBRE LA FE. Capítulo 1 #10 (Dado en Roma, junto a San Pedro, el 29 de junio, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, del año 2013)
Cree que recibes.
Objetivo:
Aprender a sellar nuestra oración, una vez que hayamos presentado nuestra oración al Padre, es asunto cerrado. Ya recibimos eso que hemos presentado.
Introducción:
En esto se encierra la espiritualidad de nuestra comunidad, este punto es elfundamento de los Misioneros de Jesús, tal y como el mismo Jesús lo enseño a sus discípulos, en el evangelio de San Marcos 11, y lo estudiaremos más adelante. Cuando hemos presentado nuestra oración al Padre, la sellamos en el nombre de Jesús, y ya es un asunto cerrado, no tenemos por qué pedir por lo mismo dos o tres veces más, una sola vez basta, con la certeza de que tenemos lo que hemos pedido ya lo recibimos; ahora pasemos a explicar cómo esto funciona.
Cree que recibes.
(Mt 11, 12-14)
a) Sella tu oración.
Jesús, conociendo de antemano que no había higos, utiliza a la higuera para darnos una lección de fe, Jesus maldice la higuera, y lo hace de tal manera para que sus discípulos le escuchen. Para este momento, tanto para Jesús, como para sus discípulos no pasa nada. más en este momento Jesús nos ensena a ministrar como hombres, para que tú y yo aprendamos a alcanzar la gloria de Dios. Jesús ha dicho, Jesús ha elevado su oración, y para El desde ese mismo momento, lo que el pidió ya se ha cumplido, no importa lo que sus ojos físicos mirarann, no importa lo que los discípulos estén mirando también, porque ellos estaban viendo que no pasó nada, más para Jesús, con los ojos espirituales, la higuera está seca; por eso no presta atención a nada más, y sigue de largo. Eso es fe: "1. La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven."
Cree que recibes.
(Mt 11, 20-21)
b) Recibes desde ese momento.
Una vez más metámonos en la escena: es un nuevo día, Jesús levanta a sus apóstoles por la mañana y a propósito les hace pasar por el mismo camino, y camina de largo sin prestar atención a la higuera, ¿y cómo entendemos esto? Porque es Pedro quien llama su atención, al pasar por el camino, 24 horas después se dan cuenta de que la higuera se había secado hasta la raíz, y se lo dicen a Jesús, quien como lo expresa el evangelio había pasado ya sin prestar atención a lo sucedido. Porque para Él desde el día anterior la higuera se había secado. Lo que sus discípulos ahora estaban mirando con sus ojos físicos, Jesús lo había contemplado en lo espiritual, desde el día anterior. Es así como nosotros debemos a aprender a sellar nuestra oración, saber que desde el momento mismo que hemos elevado nuestra oración, desde ese mismo momento hemos recibido ya, no importa lo que nuestros ojos físicos nos muestren.
Cree que recibes.
(Mt 11, 23)
c) Tener la fe de Dios.
(Rm 4, 17). Así es la fe de Dios, lo que no existe, Dios lo llama para que exista, lo invisible Dios lo hace visible, lo espiritual, lo trae al mundo material. Jesús nos está entregando este poder, nos está dando la clave, para vivir, para alcanzar todas las bendiciones que Dios tiene para nosotros, las treinta mil promesas son para ti y Jesús nos ensena como alcanzarlas. Y Jesús es más claro aún: hacerlo sin duda, sino creyendo que ha de suceder lo que dice, entonces sucederá. Creer que va a suceder lo que has dicho, eso te da garantía de que así ha de ser. Por eso cree que recibes. Y va más allá: Todo lo que pidan en oración, crean que ya lo han conseguido y lo conseguirán.
Cree que recibes.
d) Tiene que ver contigo.
Jesús nos ha ensenado como alcanzar la gloria de Dios, ahora tiene que ver contigo. Mantenerte en un esto de seguridad, sellar tu oración, saber que has recibido, le das autoridad a tu oración, es decir, no hay que repetirla dos o tres veces. Dios ha escuchado, y llegara hasta donde tú se lo permitas; tu responsabilidad es mantenerte firme creyendo no que vas a recibir (futuro) sino que recibes (Presente); muchas veces no recibimos porque comenzamos a preguntarnos ¿Cómo Dios lo va a hacer? Mi hermano, el ¿Cómo? Le corresponde a Dios, no nos metamos en cosas que no nos corresponden, tu única responsabilidad y en donde te debes concentrar es en mantenerte firme creyendo que has recibido; esta es tu tarea, y trata de hacerlo bien. Cree que recibes.
Cree que recibes.
Conclusión:
El cuarto paso, creer que recibes, no es otra cosa más que darle autoridad a tu oración, Dios te escucho y como sabes que Dios te escucho, sabes que tienes lo que le has pedido, te mantienes en un estado de seguridad, y ya no se lo vas a pedir a Dios otra vez, tienes que creer en esa oración, este cuarto paso tiene que ver contigo, es lo que tú estás creyendo, en este momento todo tiene que ver contigo, sabes que te escucho y sellas esa oración, asunto cerrado, en el tema de la higuera, Jesús ni la miro, El sello su oración y siguió de largo, una sola vez le hablo y caso cerrado, también nos invita a tener la Fe de Dios, mi hermano, depende de ti, Dios llegara hasta donde tú lo lleves, y veras la gloria de Dios. Dios te bendiga. Shalom!