Lorena Pastor (Departamento de Artes Escénicas) “Soy Libertad”
¿Podría contarnos en qué consiste el proyecto “Soy Libertad” y cómo se lleva a cabo el trabajo creativo dentro de los penales?
Somos una comunidad artística intra y extramuros que conecta a artistas profesionales, jóvenes artistas en formación con jóvenes privados de su libertad y liberados. Desde 2014 desarrollamos procesos de investigación-creación y creación artística gracias al convenio institucional entre la PUCP y el INPE. Actualmente, “Soy Libertad” es un proyecto autogestionado, parte del Grupo de Investigación-Creación en Poéticas y Estéticas de Encuentros Vitales en las Artes Escénicas (Vitales), reconocido por VRI-PUCP. Reafirmamos la dignidad y la agencia de las personas, así como la construcción de una comunidad y vínculos afectivos basados en la empatía y el respeto. Nuestros procesos buscan promover el sentido de pertenencia, explorar formas artísticas surgidas en los talleres y contribuir a la reinserción social de jóvenes liberados, además de generar nuevas experiencias y conocimientos en artes escénicas. Nos basamos en relaciones horizontales y una ética del cuidado. Trabajamos con una metodología flexible que se adapta a lo que emerge en cada sesión. Utilizamos diversos detonantes creativos —acciones físicas, movimiento, cartas, canciones, pinturas, imágenes, historias— para construir propuestas escénicas multidisciplinares donde el cuerpo es el núcleo de la creación y los vínculos. Cada proceso responde al presente del grupo y a sus inquietudes.
¿Cuáles han sido los principales resultados y aprendizajes?
En estos 11 años, el proyecto se ha desarrollado en varios establecimientos penitenciarios, con 10 talleres ininterrumpidos y la participación de más de 200 jóvenes entre 18 y 28 años. Como resultado, se han producido 10 obras de teatro presentadas dentro y fuera de los penales, incluyendo Desde Adentro, Historias de Libertad (2015), Yo y el Mundo Otra Vez (2017-2018), Sigo Vivo (2023) y La Vida Juntos (2024-2025). Esta última incorpora a personas liberadas como miembros activos. Se ha consolidado una comunidad artística intra y extramuros basada en respeto, escucha, afectividad y compromiso. La producción académica incluye cuatro artículos en revistas arbitradas, una tesis doctoral, una de maestría y dos de pregrado, además de participaciones en eventos académicos nacionales e internacionales.
¿De qué manera contribuye el proyecto a la inclusión y a la transformación social?
“Soy Libertad” reafirma la dignidad de los participantes y genera un espacio de pertenencia en un entorno estigmatizado como la prisión. Los talleres construyen vínculos afectivos, facilitan el contacto con la familia y la sociedad, y permiten a los jóvenes situarse como personas capaces de proyectar su vida. La incorporación de jóvenes liberados permite acoger trayectorias de vida diversas y contribuir a la reinserción social. El proyecto busca romper estigmas, generar oportunidades y mostrar que la problemática de jóvenes privados de libertad y liberados es resultado de una sociedad sin equidad ni justicia.
¿Podría contarnos en qué consiste el proyecto “Soy Libertad” y cómo se lleva a cabo el trabajo creativo dentro de los penales?
Vicerrectorado de In
Created on September 17, 2025
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Lorena Pastor (Departamento de Artes Escénicas) “Soy Libertad”
¿Podría contarnos en qué consiste el proyecto “Soy Libertad” y cómo se lleva a cabo el trabajo creativo dentro de los penales?
Somos una comunidad artística intra y extramuros que conecta a artistas profesionales, jóvenes artistas en formación con jóvenes privados de su libertad y liberados. Desde 2014 desarrollamos procesos de investigación-creación y creación artística gracias al convenio institucional entre la PUCP y el INPE. Actualmente, “Soy Libertad” es un proyecto autogestionado, parte del Grupo de Investigación-Creación en Poéticas y Estéticas de Encuentros Vitales en las Artes Escénicas (Vitales), reconocido por VRI-PUCP. Reafirmamos la dignidad y la agencia de las personas, así como la construcción de una comunidad y vínculos afectivos basados en la empatía y el respeto. Nuestros procesos buscan promover el sentido de pertenencia, explorar formas artísticas surgidas en los talleres y contribuir a la reinserción social de jóvenes liberados, además de generar nuevas experiencias y conocimientos en artes escénicas. Nos basamos en relaciones horizontales y una ética del cuidado. Trabajamos con una metodología flexible que se adapta a lo que emerge en cada sesión. Utilizamos diversos detonantes creativos —acciones físicas, movimiento, cartas, canciones, pinturas, imágenes, historias— para construir propuestas escénicas multidisciplinares donde el cuerpo es el núcleo de la creación y los vínculos. Cada proceso responde al presente del grupo y a sus inquietudes.
¿Cuáles han sido los principales resultados y aprendizajes?
En estos 11 años, el proyecto se ha desarrollado en varios establecimientos penitenciarios, con 10 talleres ininterrumpidos y la participación de más de 200 jóvenes entre 18 y 28 años. Como resultado, se han producido 10 obras de teatro presentadas dentro y fuera de los penales, incluyendo Desde Adentro, Historias de Libertad (2015), Yo y el Mundo Otra Vez (2017-2018), Sigo Vivo (2023) y La Vida Juntos (2024-2025). Esta última incorpora a personas liberadas como miembros activos. Se ha consolidado una comunidad artística intra y extramuros basada en respeto, escucha, afectividad y compromiso. La producción académica incluye cuatro artículos en revistas arbitradas, una tesis doctoral, una de maestría y dos de pregrado, además de participaciones en eventos académicos nacionales e internacionales.
¿De qué manera contribuye el proyecto a la inclusión y a la transformación social?
“Soy Libertad” reafirma la dignidad de los participantes y genera un espacio de pertenencia en un entorno estigmatizado como la prisión. Los talleres construyen vínculos afectivos, facilitan el contacto con la familia y la sociedad, y permiten a los jóvenes situarse como personas capaces de proyectar su vida. La incorporación de jóvenes liberados permite acoger trayectorias de vida diversas y contribuir a la reinserción social. El proyecto busca romper estigmas, generar oportunidades y mostrar que la problemática de jóvenes privados de libertad y liberados es resultado de una sociedad sin equidad ni justicia.