HISTORIA BIOLOGÍA CELULAR
1665
1632-1831
1839
1820-88
1850-1900
HOY
4º E.S.O. BIOLOGÍA
Amaya Sánchez del Viejo
El paradigma de la teoría celular se completó años más tarde con las aportaciones de autores como Robert Remak (1815-1865), Rudolf Virchow (1821-1902) y Albert Kölliker (1817-1905) que demostraron que las células se originan siempre a partir de otras preexistentes y que las mismas constituyen el último elemento estructural capaz de existencia autónoma al nutrirse, crecer y reproducirse como un minúsculo organismo ya vivan independientemente o asociadas con otros elementos.
En España la teoría celular fue introducida por el profesor de la Facultad de Medicina de Granada Mariano López Mateos (1802-1863) en su libro “Tratado de Histología y Ovología”, publicado en 1853 y confirmada definitivamente a nivel internacional cuando Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) la extiende al tejido nervioso al demostrar en 1888 que las neuronas existentes en el mismo son también sus unidades celulares elementales.
Santiago Ramón y Cajal que confirmó la teoría celular al extenderla al tejido nervioso.
Microscopio de Hooke.
Micrographia, libro publicado por Robert Hooke en 1665 en el que por primera vez se identifica y utiliza el término célula. Ilustración de un dibujo de Hooke.
Dibujo de Hooke en el que se representan las celdillas del corcho, primera identificación de la célula.
"En Septiembre de 1665, hace 350 años, en el libro titulado Micrographia, Robert Hooke acuñó el término célula."
Se publica en Londres bajo los auspicios de la Royal Society el libro titulado “Micrographia”.Se trata de uno de los libros de ciencia más importantes publicados en el siglo XVII. Robert Hooke , el autor del libro,dibuja y describe en el mismo, utilizando un microscopio de su invención, las primeras imágenes del mundo invisible que nos rodea. En sus páginas identifica las características microscópicas de cincuenta y siete muestras vegetales, animales e inertes. Entre sus descripciones más afortunadas destaca la primera que se hace de la célula como entidad biológica; un término, el de célula, que acuña para identificar las celdillas que conforman la textura del corcho y que compara con pequeñas cajas o celdas
Células en el corcho de Robert Hooke en Micrographia (1665)
La célula, señalaba el premio Nobel de Medicina, y no el genoma, es el nivel correcto en el que centrar cualquier investigación sobre nuestra construcción corporal. Debemos, añade, averiguar cuantas células hay en el organismo, como se relacionan y cómo actúan y de este modo quizá podamos obtener información sobre las bases que subyacen en las interacciones que existen entre las células y entre estas y los tejidos. A partir del último tercio del siglo XIX, se desarrolla una etapa en la relación entre la célula y la medicina al interpretarse la primera como la unidad estructural básica en la que asienta la enfermedad. La figura fundamental que impulsa este avance es Rudolf Virchow (1821-1902), que en su famoso libro “Patología Celular” afirma que “la tan buscada esencia de la enfermedad es la célula alterada”. A partir de ese momento, investigar una enfermedad supone necesariamente identificar las alteraciones celulares y tisulares existentes en las lesiones. El gran avance de la medicina en el siglo XX tiene por tanto su origen en la posibilidad de diagnosticar microscópicamente las mismas.
Rudolf Virchow autor que identifica la enfermedad con la célula alterada.
Matthias Schleiden y Theodor Schwann autores de la teoría celular según la cual la unidad elemental de los seres vivos es la célula.
Santiago Ramón y Cajal y los dibujos que revolucionaron hace un siglo nuestra manera de entender el cerebro y las neuronas
Cuando los coetáneos de Robert Hooke leyeron por primera vez, en septiembre de 1665, la palabra célula aplicada a las celdillas del corcho no debieron dar al término recién nacido más importancia que la que resulta de nominar algo novedoso hasta entonces ignorado.Cuando trescientos cincuenta años más tarde nuestros coetáneos oyen o leen la palabra célula pueden visualizar, comprender e incluso imaginar la estructura de su corporeidad, la naturaleza de su enfermedad o la posibilidad de una nueva esperanza terapéutica. De una mera denominación descriptiva, a una eficaz realidad explicativa y resolutiva, eso ha significado para el ser humano los trescientos cincuenta años de historia de la célula.
Donald Thomas que con el trasplante de medula ósea inicia la terapia con células.
En la última etapa, la que transcurre en nuestros días, la célula se interpreta, también, como un agente terapéutico imprescindible en la nueva medicina regenerativa. A este respecto es importante recordar que desde sus orígenes la medicina ha utilizado básicamente cuatro formas de curar: la palabra, la física, la química y la cirugía, desde el calor o el frío a las radiaciones, desde las plantas medicinales a los fármacos sintéticos, desde el bisturí más elemental al sistema robótico más sofisticado. En los últimos años, sin embargo, ha surgido un nuevo instrumento terapéutico al comprobarse que las células y los tejidos por ellas formados también curan. Y no solo a través de trasplantes o transferencia de células, de los que fueron exitosos pioneros en los premios: Nobel Joseph Murray (1919-2012) (13) y Donald Thomas (1920-2012) sino, también, a través de tejidos artificiales que se crean en los laboratorios con células madre y biomateriales diversos, mediante lo que en nuestro días se conoce como ingeniería tisular. Esta nueva terapéutica es la innovación fundamental que ha irrumpido en la medicina de nuestro tiempo y que tiene, también, a la célula como protagonista; un cambio del que no somos todavía conscientes en todo su significado histórico.
INGENIERÍA TISULAR
Con posterioridad a la pionera descripción de Hooke, y durante más de ciento cincuenta años, se siguen identificando células de distinto tipo, “libres” y “empotradas” que contribuyen progresivamente a enriquecer el conocimiento microscópico de los seres vivos.Entre las aportaciones más importantes destacan las de los holandeses Antoni van Leeuwenhoek (1632-1723) y Jan Swammerdan (1637-1680) que describen numerosos corpúsculos y organismos unicelulares y la del botánico escocés Robert Brown (1773-1858) que identifica por primera vez en 1831 el núcleo de las células .
LA TEORÍA CELULAR
Con el avance de la técnica microscópica y de la preparación y el tratamiento de los tejidos la observación microscópica mejora considerablemente. En 1838 el botánico Matthias Schleiden postula que las estructuras elementales de las plantas están constituidas por células y por productos derivados de ellas. En 1839 el zoólogo Theodor Schwann formula el mismo principio aplicado a los tejidos animales atribuyendo a las células el carácter de unidades elementales dotadas de vida propia cuya multiplicación determina el crecimiento de los organismos. Las aportaciones de ambos científicos constituyen el fundamento de la teoría celular, una de las teorías unificadoras y generalizadoras más importantes en la historia de la biología y una de las que más ha incidido en la historia de la medicina.
HISTORIA BIOLOGÍA CELULAR
Amaya Sánchez Del Viejo
Created on September 17, 2025
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HISTORIA BIOLOGÍA CELULAR
1665
1632-1831
1839
1820-88
1850-1900
HOY
4º E.S.O. BIOLOGÍA
Amaya Sánchez del Viejo
El paradigma de la teoría celular se completó años más tarde con las aportaciones de autores como Robert Remak (1815-1865), Rudolf Virchow (1821-1902) y Albert Kölliker (1817-1905) que demostraron que las células se originan siempre a partir de otras preexistentes y que las mismas constituyen el último elemento estructural capaz de existencia autónoma al nutrirse, crecer y reproducirse como un minúsculo organismo ya vivan independientemente o asociadas con otros elementos.
En España la teoría celular fue introducida por el profesor de la Facultad de Medicina de Granada Mariano López Mateos (1802-1863) en su libro “Tratado de Histología y Ovología”, publicado en 1853 y confirmada definitivamente a nivel internacional cuando Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) la extiende al tejido nervioso al demostrar en 1888 que las neuronas existentes en el mismo son también sus unidades celulares elementales.
Santiago Ramón y Cajal que confirmó la teoría celular al extenderla al tejido nervioso.
Microscopio de Hooke.
Micrographia, libro publicado por Robert Hooke en 1665 en el que por primera vez se identifica y utiliza el término célula. Ilustración de un dibujo de Hooke.
Dibujo de Hooke en el que se representan las celdillas del corcho, primera identificación de la célula.
"En Septiembre de 1665, hace 350 años, en el libro titulado Micrographia, Robert Hooke acuñó el término célula."
Se publica en Londres bajo los auspicios de la Royal Society el libro titulado “Micrographia”.Se trata de uno de los libros de ciencia más importantes publicados en el siglo XVII. Robert Hooke , el autor del libro,dibuja y describe en el mismo, utilizando un microscopio de su invención, las primeras imágenes del mundo invisible que nos rodea. En sus páginas identifica las características microscópicas de cincuenta y siete muestras vegetales, animales e inertes. Entre sus descripciones más afortunadas destaca la primera que se hace de la célula como entidad biológica; un término, el de célula, que acuña para identificar las celdillas que conforman la textura del corcho y que compara con pequeñas cajas o celdas
Células en el corcho de Robert Hooke en Micrographia (1665)
La célula, señalaba el premio Nobel de Medicina, y no el genoma, es el nivel correcto en el que centrar cualquier investigación sobre nuestra construcción corporal. Debemos, añade, averiguar cuantas células hay en el organismo, como se relacionan y cómo actúan y de este modo quizá podamos obtener información sobre las bases que subyacen en las interacciones que existen entre las células y entre estas y los tejidos. A partir del último tercio del siglo XIX, se desarrolla una etapa en la relación entre la célula y la medicina al interpretarse la primera como la unidad estructural básica en la que asienta la enfermedad. La figura fundamental que impulsa este avance es Rudolf Virchow (1821-1902), que en su famoso libro “Patología Celular” afirma que “la tan buscada esencia de la enfermedad es la célula alterada”. A partir de ese momento, investigar una enfermedad supone necesariamente identificar las alteraciones celulares y tisulares existentes en las lesiones. El gran avance de la medicina en el siglo XX tiene por tanto su origen en la posibilidad de diagnosticar microscópicamente las mismas.
Rudolf Virchow autor que identifica la enfermedad con la célula alterada.
Matthias Schleiden y Theodor Schwann autores de la teoría celular según la cual la unidad elemental de los seres vivos es la célula.
Santiago Ramón y Cajal y los dibujos que revolucionaron hace un siglo nuestra manera de entender el cerebro y las neuronas
Cuando los coetáneos de Robert Hooke leyeron por primera vez, en septiembre de 1665, la palabra célula aplicada a las celdillas del corcho no debieron dar al término recién nacido más importancia que la que resulta de nominar algo novedoso hasta entonces ignorado.Cuando trescientos cincuenta años más tarde nuestros coetáneos oyen o leen la palabra célula pueden visualizar, comprender e incluso imaginar la estructura de su corporeidad, la naturaleza de su enfermedad o la posibilidad de una nueva esperanza terapéutica. De una mera denominación descriptiva, a una eficaz realidad explicativa y resolutiva, eso ha significado para el ser humano los trescientos cincuenta años de historia de la célula.
Donald Thomas que con el trasplante de medula ósea inicia la terapia con células.
En la última etapa, la que transcurre en nuestros días, la célula se interpreta, también, como un agente terapéutico imprescindible en la nueva medicina regenerativa. A este respecto es importante recordar que desde sus orígenes la medicina ha utilizado básicamente cuatro formas de curar: la palabra, la física, la química y la cirugía, desde el calor o el frío a las radiaciones, desde las plantas medicinales a los fármacos sintéticos, desde el bisturí más elemental al sistema robótico más sofisticado. En los últimos años, sin embargo, ha surgido un nuevo instrumento terapéutico al comprobarse que las células y los tejidos por ellas formados también curan. Y no solo a través de trasplantes o transferencia de células, de los que fueron exitosos pioneros en los premios: Nobel Joseph Murray (1919-2012) (13) y Donald Thomas (1920-2012) sino, también, a través de tejidos artificiales que se crean en los laboratorios con células madre y biomateriales diversos, mediante lo que en nuestro días se conoce como ingeniería tisular. Esta nueva terapéutica es la innovación fundamental que ha irrumpido en la medicina de nuestro tiempo y que tiene, también, a la célula como protagonista; un cambio del que no somos todavía conscientes en todo su significado histórico.
INGENIERÍA TISULAR
Con posterioridad a la pionera descripción de Hooke, y durante más de ciento cincuenta años, se siguen identificando células de distinto tipo, “libres” y “empotradas” que contribuyen progresivamente a enriquecer el conocimiento microscópico de los seres vivos.Entre las aportaciones más importantes destacan las de los holandeses Antoni van Leeuwenhoek (1632-1723) y Jan Swammerdan (1637-1680) que describen numerosos corpúsculos y organismos unicelulares y la del botánico escocés Robert Brown (1773-1858) que identifica por primera vez en 1831 el núcleo de las células .
LA TEORÍA CELULAR
Con el avance de la técnica microscópica y de la preparación y el tratamiento de los tejidos la observación microscópica mejora considerablemente. En 1838 el botánico Matthias Schleiden postula que las estructuras elementales de las plantas están constituidas por células y por productos derivados de ellas. En 1839 el zoólogo Theodor Schwann formula el mismo principio aplicado a los tejidos animales atribuyendo a las células el carácter de unidades elementales dotadas de vida propia cuya multiplicación determina el crecimiento de los organismos. Las aportaciones de ambos científicos constituyen el fundamento de la teoría celular, una de las teorías unificadoras y generalizadoras más importantes en la historia de la biología y una de las que más ha incidido en la historia de la medicina.