Cundinamarca
Te invitamos a explorar todas las imágenes con un clic
Por el corredor que rodea Bogotá llegamos a Soacha, cercano a la capital, emerge entre la migración y las huellas del conflicto; sus monumentos, pinturas rupestres y el Festival Sol y Luna son dispositivos que sostienen identidad, mientras la gastronomía y el arte consolidan la resiliencia comunitaria. Más allá, Tabio se yergue entre calles empedradas y montañas sagradas, con la Peña de Juaica como corazón geográfico y espiritual, uniendo mitología, tradición y memoria a través de prácticas artísticas que tejen paz desde lo local. A 45 minutos de Bogotá, Tenjo extiende sus montañas sagradas —Juaica y Majui— y la memoria oral muisca como hilos que conectan historia, espiritualidad y comunidad. Su cocina compartida con Boyacá y Cundinamarca, junto a los rituales que giran en torno a la Peña de Juaica, refuerzan el arte como herramienta de identidad y reconciliación. En el suroriente y norte de la región, municipios como Paratebueno, Medina, Choachí, Prado, Viotá, Natagaima, San Cayetano y Pacho muestran realidades diversas: algunas con buena conectividad, otras con caminos difíciles y transporte irregular. En todos ellos, los senderos, los paisajes y los espacios simbólicos —Alto de la Virgen, La Chorrera— entrelazan espiritualidad, comunidad y patrimonio cultural.
La memoria sonora, ejemplificada en canciones como Teosinte, junto con la música, la danza, el teatro y la gastronomía, se convierte en pedagogía viva: el arte enseña a recordar, a reconciliar y a construir paz. Cada gesto creativo, cada ritual comunitario, es un acto de resistencia y esperanza, donde la memoria se transforma en territorio y la cultura, en puente de vida y reconciliación. Sibaté, Soacha, Bojacá, Tena, Funza, Madrid, Mosquera, Cota, Tenjo, Chía, Albán, Guaduas, La Vega, Nocaima, Villeta, Facatativá, Anolaima, La Palma, Yacopí, Caparrapí, Cogua, Pacho, Cajicá, San Cayetano, La Calera, Sopó, Subachoque, Zipaquirá, Chocontá, Cucunubá, Gachalá, Gachetá, Tocancipá, Gachancipá, Guachetá, Junín, Ubate, Villapinzón, Cáqueza, Chipaque, Choachí, Fómeque, Medina, Paratebueno, Agua de Dios.
Manizales
Nevado del Ruiz. Es mi casa, es mi territorio, es mi identidad, con lo que me identifico y el lugar en donde encuentro paz y felicidad. Memoria de Catalina Buitrago
Cajicá
Es uno de los primeros bambucos que escuche de niño y me acercó a la música tradicional de mi región.
Cajicá
Es una canción compuesta por la agrupación Teosinte una agrupación independiente del territorio, habla de la memoria y el perdón, cuenta la historia de un pueblo como nació y qué pasó con su historia. Memoria de Oscar Garzón
Viota
Esta foto representa el ejercicio de organización comunitaria y resistencia del campesinado, que, a través de diferentes formas de juntanza, le apuesta de manera permanente a la dignificación de las comunidades, al reconocimiento de sus labores y saberes, y que, en estos mismos espacios, también realiza ejercicios de memoria social por medio de expresiones performáticas que mantienen viva la historia colectiva del territorio. Memorias de Leidy Johana Castro
Fusagasugá
La diversidad nos une. Memorias de Zully Fernanda Cundumi
Fusagasugá
Fonograma Trago a los músicos.Fonograma de “Trago a los músicos” la cual es una rumba criolla compuesta por Emilio Sierra, de Fusagasugá (Cundinamarca), municipio que queda muy cerca de territorios tolimenses como Icononzo, Melgar, Cunday y Villarrica. Este compositorha sido considerado el padre de este género, que nació en Cundinamarca y se consolidó en el centro del país. En el Tolima, músicos como Milciades Garavito lo hicieron propio, y la rumba criolla se convirtió en un puente cultural entre los dos departamentos. Cuando suena, despierta la memoria de las fiestas, la unión regional y el sabor de la vida campesina: bailes, parrandas, tradiciones compartidas y ese arraigo cultural que no une los dos territorios. Memorias de Oscar Ivan Navarro
Fomeque
Fomeque. El verde, el agua y los amigos peludos siempre están en mi paisaje. Memoria de Sol Martínez.
Tenjo
Peña Juaica- Montaña que se ve desde diversos lugares del territorio. Avistamiento de Ovnis. Memoria Ethel Aragón
Cajicá
Cerro del Pionono. Cajicá territorio de Montañas. Memoria de Jonathan Montenegro.
Soacha
El arado de Victor Jara. Mariana Hernandez
Choachí
Alto de la virgen- Choachí. Se puede contemplar la belleza y magnitud de nuestro territorio. Memoria de Carolina Ruiz
Bogotá.
Representación de la cultura, la familia y la tradición como ubatenses. Memoria de Danna Ramirez.
Cundinamarca
Ana Maria
Created on September 1, 2025
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Transcript
Cundinamarca
Te invitamos a explorar todas las imágenes con un clic
Por el corredor que rodea Bogotá llegamos a Soacha, cercano a la capital, emerge entre la migración y las huellas del conflicto; sus monumentos, pinturas rupestres y el Festival Sol y Luna son dispositivos que sostienen identidad, mientras la gastronomía y el arte consolidan la resiliencia comunitaria. Más allá, Tabio se yergue entre calles empedradas y montañas sagradas, con la Peña de Juaica como corazón geográfico y espiritual, uniendo mitología, tradición y memoria a través de prácticas artísticas que tejen paz desde lo local. A 45 minutos de Bogotá, Tenjo extiende sus montañas sagradas —Juaica y Majui— y la memoria oral muisca como hilos que conectan historia, espiritualidad y comunidad. Su cocina compartida con Boyacá y Cundinamarca, junto a los rituales que giran en torno a la Peña de Juaica, refuerzan el arte como herramienta de identidad y reconciliación. En el suroriente y norte de la región, municipios como Paratebueno, Medina, Choachí, Prado, Viotá, Natagaima, San Cayetano y Pacho muestran realidades diversas: algunas con buena conectividad, otras con caminos difíciles y transporte irregular. En todos ellos, los senderos, los paisajes y los espacios simbólicos —Alto de la Virgen, La Chorrera— entrelazan espiritualidad, comunidad y patrimonio cultural.
La memoria sonora, ejemplificada en canciones como Teosinte, junto con la música, la danza, el teatro y la gastronomía, se convierte en pedagogía viva: el arte enseña a recordar, a reconciliar y a construir paz. Cada gesto creativo, cada ritual comunitario, es un acto de resistencia y esperanza, donde la memoria se transforma en territorio y la cultura, en puente de vida y reconciliación. Sibaté, Soacha, Bojacá, Tena, Funza, Madrid, Mosquera, Cota, Tenjo, Chía, Albán, Guaduas, La Vega, Nocaima, Villeta, Facatativá, Anolaima, La Palma, Yacopí, Caparrapí, Cogua, Pacho, Cajicá, San Cayetano, La Calera, Sopó, Subachoque, Zipaquirá, Chocontá, Cucunubá, Gachalá, Gachetá, Tocancipá, Gachancipá, Guachetá, Junín, Ubate, Villapinzón, Cáqueza, Chipaque, Choachí, Fómeque, Medina, Paratebueno, Agua de Dios.
Manizales
Nevado del Ruiz. Es mi casa, es mi territorio, es mi identidad, con lo que me identifico y el lugar en donde encuentro paz y felicidad. Memoria de Catalina Buitrago
Cajicá
Es uno de los primeros bambucos que escuche de niño y me acercó a la música tradicional de mi región.
Cajicá
Es una canción compuesta por la agrupación Teosinte una agrupación independiente del territorio, habla de la memoria y el perdón, cuenta la historia de un pueblo como nació y qué pasó con su historia. Memoria de Oscar Garzón
Viota
Esta foto representa el ejercicio de organización comunitaria y resistencia del campesinado, que, a través de diferentes formas de juntanza, le apuesta de manera permanente a la dignificación de las comunidades, al reconocimiento de sus labores y saberes, y que, en estos mismos espacios, también realiza ejercicios de memoria social por medio de expresiones performáticas que mantienen viva la historia colectiva del territorio. Memorias de Leidy Johana Castro
Fusagasugá
La diversidad nos une. Memorias de Zully Fernanda Cundumi
Fusagasugá
Fonograma Trago a los músicos.Fonograma de “Trago a los músicos” la cual es una rumba criolla compuesta por Emilio Sierra, de Fusagasugá (Cundinamarca), municipio que queda muy cerca de territorios tolimenses como Icononzo, Melgar, Cunday y Villarrica. Este compositorha sido considerado el padre de este género, que nació en Cundinamarca y se consolidó en el centro del país. En el Tolima, músicos como Milciades Garavito lo hicieron propio, y la rumba criolla se convirtió en un puente cultural entre los dos departamentos. Cuando suena, despierta la memoria de las fiestas, la unión regional y el sabor de la vida campesina: bailes, parrandas, tradiciones compartidas y ese arraigo cultural que no une los dos territorios. Memorias de Oscar Ivan Navarro
Fomeque
Fomeque. El verde, el agua y los amigos peludos siempre están en mi paisaje. Memoria de Sol Martínez.
Tenjo
Peña Juaica- Montaña que se ve desde diversos lugares del territorio. Avistamiento de Ovnis. Memoria Ethel Aragón
Cajicá
Cerro del Pionono. Cajicá territorio de Montañas. Memoria de Jonathan Montenegro.
Soacha
El arado de Victor Jara. Mariana Hernandez
Choachí
Alto de la virgen- Choachí. Se puede contemplar la belleza y magnitud de nuestro territorio. Memoria de Carolina Ruiz
Bogotá.
Representación de la cultura, la familia y la tradición como ubatenses. Memoria de Danna Ramirez.