Un taller contra el edadismo
Primera sesión: sensibilización
El Taller sobre edadismo: cómo detectarlo y prevenirlo que Fundación "la Caixa" impartirá en septiembre comienza por sensibilizar a los mayores para que sean conscientes de esa discriminación, sea de otros o de ellos mismos. La psicogerontóloga Montse Celdrán lo ejemplifica: “Cuando dicen: ‘Yo ya soy mayor para…’ están cayendo ellos mismos en el edadismo”. Y precisa: lo conveniente a la hora de rechazar una actividad es porque a uno nunca le ha gustado o porque su salud no se lo permite, no escudarse en la edad. Otro ejemplo: cuando una persona mayor camina sola y despacio se tiende a verla con lástima. Y sí, va sola y a su ritmo, pero tal vez no sufre soledad y no tiene por que andar rápido.
Cedida por Fundación "la Caixa"
Segunda sesión: prevención e intervención
En la segunda fase, se ofrecen herramientas para saber cuándo y cómo actuar ante una situación edadista. Celdrán recuerda que estas personas no pueden desaparecer de la sociedad por hacerse mayores: “Sus derechos no caducan; tienen derecho a ser escuchados y a participar”, y describe la situación que a veces se da en las consultas hospitalarias: “El mayor acude acompañado de su hijo y el médico solo se dirige a este”. Hay que intervenir y darle el protagonismo a la persona mayor si no es dependiente. David Velasco, director del Programa de Mayores de la Fundación, añade: “Se deben dar respuestas empáticas y asertivas; por eso, en el taller se van a trabajar las habilidades comunicativas. Queremos que sean espacios discursivos, que inviten a deliberar”. Los describe como “talleres de solo dos sesiones pero que servirán para generar grupos de voluntarios y que se extienda el conocimiento a otros grupos de edad".
En qué consisten los talleres
Primera sesión: sensibilización
Muchos mayores no son conscientes de que se los está discriminando, de que incluso ellos se están discriminado, alerta Montse Celdrán. “Cuando dicen: ‘yo ya soy mayor para…’ están cayendo ellos mismos en el edadismo”, dice la también profesora en la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona. Lo conveniente, apunta, es rechazar una actividad porque a uno nunca le ha gustado o porque su salud no se lo permite, no escudarse en la edad. Trabajan el lenguaje y las sensaciones que producen los mayores al resto de la sociedad. Cuando alguien de avanzada edad camina solo y despacio por la calle se tiende a verlo con lástima. “Oh, pobre, está solo”, dice que se suele pensar. Sí, va solo y va a su ritmo, pero tal vez no sufre soledad y su forma de moverse es válida.
Segunda sesión: prevención e intervención
Se les da pistas para saber cuándo y cómo actuar ante una situación edadista. Celdrán recuerda que estas personas no pueden desaparecer de la sociedad por hacerse mayores. “Sus derechos no caducan”, afirma. “Tienen derecho a ser escuchados y a participar”, añade y describe la situación que se da en las consultas de los hospitales a veces. “El mayor acude acompañado de su hijo y el médico solo se dirige a este”, cuenta. Hay que intervenir y darle el protagonismo a la persona mayor si no es dependiente. “Se deben dar respuestas empáticas y asertivas”, añade David Velasco. “En el taller se van a trabajar las habilidades comunicativas. Queremos que sean espacios discursivos, que inviten a deliberar”, cuenta. “Son talleres modestos, solo dos sesiones, pero van a servir para generar grupos de voluntarios para que se extienda el conocimiento a otros grupos de edad", cuenta el director del programa de mayores.
mvl - En qué consisten los talleres
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Created on July 11, 2025
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Un taller contra el edadismo
Primera sesión: sensibilización
El Taller sobre edadismo: cómo detectarlo y prevenirlo que Fundación "la Caixa" impartirá en septiembre comienza por sensibilizar a los mayores para que sean conscientes de esa discriminación, sea de otros o de ellos mismos. La psicogerontóloga Montse Celdrán lo ejemplifica: “Cuando dicen: ‘Yo ya soy mayor para…’ están cayendo ellos mismos en el edadismo”. Y precisa: lo conveniente a la hora de rechazar una actividad es porque a uno nunca le ha gustado o porque su salud no se lo permite, no escudarse en la edad. Otro ejemplo: cuando una persona mayor camina sola y despacio se tiende a verla con lástima. Y sí, va sola y a su ritmo, pero tal vez no sufre soledad y no tiene por que andar rápido.
Cedida por Fundación "la Caixa"
Segunda sesión: prevención e intervención
En la segunda fase, se ofrecen herramientas para saber cuándo y cómo actuar ante una situación edadista. Celdrán recuerda que estas personas no pueden desaparecer de la sociedad por hacerse mayores: “Sus derechos no caducan; tienen derecho a ser escuchados y a participar”, y describe la situación que a veces se da en las consultas hospitalarias: “El mayor acude acompañado de su hijo y el médico solo se dirige a este”. Hay que intervenir y darle el protagonismo a la persona mayor si no es dependiente. David Velasco, director del Programa de Mayores de la Fundación, añade: “Se deben dar respuestas empáticas y asertivas; por eso, en el taller se van a trabajar las habilidades comunicativas. Queremos que sean espacios discursivos, que inviten a deliberar”. Los describe como “talleres de solo dos sesiones pero que servirán para generar grupos de voluntarios y que se extienda el conocimiento a otros grupos de edad".
En qué consisten los talleres
Primera sesión: sensibilización
Muchos mayores no son conscientes de que se los está discriminando, de que incluso ellos se están discriminado, alerta Montse Celdrán. “Cuando dicen: ‘yo ya soy mayor para…’ están cayendo ellos mismos en el edadismo”, dice la también profesora en la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona. Lo conveniente, apunta, es rechazar una actividad porque a uno nunca le ha gustado o porque su salud no se lo permite, no escudarse en la edad. Trabajan el lenguaje y las sensaciones que producen los mayores al resto de la sociedad. Cuando alguien de avanzada edad camina solo y despacio por la calle se tiende a verlo con lástima. “Oh, pobre, está solo”, dice que se suele pensar. Sí, va solo y va a su ritmo, pero tal vez no sufre soledad y su forma de moverse es válida.
Segunda sesión: prevención e intervención
Se les da pistas para saber cuándo y cómo actuar ante una situación edadista. Celdrán recuerda que estas personas no pueden desaparecer de la sociedad por hacerse mayores. “Sus derechos no caducan”, afirma. “Tienen derecho a ser escuchados y a participar”, añade y describe la situación que se da en las consultas de los hospitales a veces. “El mayor acude acompañado de su hijo y el médico solo se dirige a este”, cuenta. Hay que intervenir y darle el protagonismo a la persona mayor si no es dependiente. “Se deben dar respuestas empáticas y asertivas”, añade David Velasco. “En el taller se van a trabajar las habilidades comunicativas. Queremos que sean espacios discursivos, que inviten a deliberar”, cuenta. “Son talleres modestos, solo dos sesiones, pero van a servir para generar grupos de voluntarios para que se extienda el conocimiento a otros grupos de edad", cuenta el director del programa de mayores.