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SCAPE ROOM

Claudia Mateos

Created on April 21, 2025

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Transcript

SCAPE ROOM

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HISTORIA

Leo, un chico de 14 años, ocultaba su tristeza tras una sonrisa. Cuando se sentía abrumado, encontraba consuelo dibujando en su cuaderno. Lo que más le angustiaba no era tener malas calificaciones ni hacer amigos, sino que nadie notara su dolor. A pesar de todo, se aferraba a un recuerdo especial: el día en que adoptó a su perro, su mayor consuelo. Sus amigos, reconociendo su valentía silenciosa, lo apodaron "León". Leo lleva sufriendo bullying 1 mes. Hace 1 dia que nadie sabe nada de el. Sus amigos deberan acertar unas preguntas sobre Leo y asi poder ir superando las misiones para finalmente encontrar a Leo. ¿Lo conseguirán?

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Misión 1
Bloqueada
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Responde la pregunta y descubrirás la dirección del siguiente escenario

¿QUE HACIA LEO CUANDO SE SENTÍA TRISTE?

SE IBA AL PARQUE A ESCUCHAR MÚSICA
SE ENCERRABA EN EL BAÑO DEL COLEGIO
DIBUJABA EN SU CUADERNO
Misión 2
Completada
Bloquedada
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¿QUÉ LE PREOCUPABA MÁS A LEO ULTIMAMENTE?

QUE NO PUDIERA HACER BUENOS AMIGOS
QUE NADIE NOTARA LO QUE ESTÁ SINTIENDO
SUS MALAS CALIFICACIONES
Misión 3
Completada
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Bloqueada

¿Qué día especial Leo nunca olvida?

El dia que conoció a su mejor amigo
El día que adoptó a su perro
El día de su cumpleaños

Recuerda el código

216

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Completada
Completada
Completada
Misión 4

14+3

La suma de estos dos número es un código

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¿Cuál era su apodo entre sus amigos?

Tigre
Águila
León

¡Has llegado a la última misión 🎉! ¿Sabes cuál es el código?

Introduce la contraseña

Subtítulo
Subtítulo

¡Enhorabuena habéis encontrado a Leo!!!

Tras superar todas las pruebas, los cuatro amigos de Leo —aún con sus uniformes de colegio manchados de barro y las linternas temblando en sus manos— se adentraron en el bosque oscuro.De pronto, en un claro apenas iluminado por la débil luz de sus linternas, lo vieron: Leo, encogido al pie de un gran roble, abrazando sus rodillas, con la mirada perdida pero viva. Los chicos corrieron hacia él. No hicieron preguntas. Simplemente se arrodillaron a su lado, formando un círculo de protección en medio de la noche. Leo los miró, con lágrimas en los ojos, y por primera vez en mucho tiempo, se sintió encontrado. Uno de sus amigos le ofreció su chaqueta. Otro le dio su mochila para apoyarse. Otro le tendió la mano, no para levantarlo a la fuerza, sino para decirle: "Estamos aquí. No tienes que volver solo."

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