cosecha y postcosecha
La esperanza, fruto de la conversión en esta cuaresma
Angélica Moreno López - Directora de Pastoral
(Da clic sobre los puntos verdes para ver el contenido)
Técnica de recolección
Transporte y comercialización
Manejo postcosecha
Determinación del punto óptimo de cosecha
recurso pastoral
Lo que hace el sembrador
Lo que debemos hacer nosotros
Consejo
Una vez recogidos los frutos, el sembrador clasifica el producto de acuerdo con su calidad, procede a limpiarlo y almacenarlo adecuadamente para garantizar su conservación. Es fundamental, cuidarlo del sol y de la humedad, porque puede alterar la calidad y conservación del mismo. Por ello se requiere disponer de un centro de acopio adecuado que cuente con polisombras, estibas y mesas de selección.
Estamos llamados a ser conscientes de nuestras limitaciones para trabajar en ellas. Identificarlas y gestionarlas hace parte de nuestro crecimiento como cristianos. Si tenemos ciertas condiciones espirituales y/o materiales, heridas del pasado, enfermedades, etc., que condicionan de algún modo la manera en la que reaccionamos ante algunas situaciones, necesitamos disponer nuestro corazón para que estas predisposiciones sean tratadas con esmero.
Tomarse el tiempo para tratar nuestras debilidades tanto personal como profesionalmente, al igual que exponerlas durante los momentos de oración, de modo que la gracia de Dios pueda sanarlas y en esas realidades podamos descubrir una oportunidad de encuentro con el Señor.
Lo que hace el sembrador
Consejo
Lo que debemos hacer nosotros
Gracias a su experiencia y conocimiento, el sembrador identifica claramente cuál es momento exacto en el que debe recogerse lo sembrado. Para ello emplea indicadores como el color, el tamaño, la firmeza del producto y su sabor. Si bien, el fruto alcanza su grado fisiológico de madurez en la planta, el máximo de desarrollo, para algunos, puede darse separados de ella, tal y como ocurre con el tomate o el durazno.
Una de las conclusiones que podemos extraer del ejercicio personal y grupal que hemos hecho en la cuaresma tiene que ver con la importancia de conocernos a fondo y en esta acción sí que se hace necesario, porque "escuchando" nuestro ser es que podemos darnos cuenta de qué tan madura está nuestra esperanza. Si ya está lo suficientemente fuerte como para afrontar con otra actitud situaciones complejas que nos hacen sentir perdidos, sin futuro, sin posibilidad de cambio.
También será un buen indicador la forma en la que nos perciben, si a nuestro alrededor notan que la alegría, el optimismo, la confianza y el amor marcan nuestra forma de relacionarlos.
Identifiquemos tres momentos en los que sueles sentirte desesperanzado y evaluemos si ha cambiado tu percepción: ¿En qué grado te afectó esta circunstancia? ¿Tomaste alguna medida para evaluarla viendo el aspecto positivo? ¿En vez de preocuparte, te ocupaste de la situación?
Lo que debemos hacer nosotros
Lo que hace el sembrador
Consejo
Definido lo anterior, se evalúa según las características del cultivo y el mercado destino, el tipo de recolección que puede ser manual o mecanizada. Generalmente, la técnica manual se emplea para el consumo fresco y la mecánica, para fines industriales. Esta tarea requiere la participación de más personas, que deben ser correctamente entrenadas y ofrecerles condiciones óptimas de trabajo para que la recolección la hagan con la delicadeza necesaria, pues cualquier herida que sufra el fruto es condición para la entrada de patógenos.
Lo que nosotros sembramos y cosechamos en nuestra vida, no tiene únicamente un impacto personal. Sin duda, al hacer parte de una familia, de una comunidad eclesial, de una institución educativa, nuestros frutos son interpelados por quienes están a nuestro alrededor. Seguramente, estaremos expuestos a que algunos intenten quitarnos la esperanza, desprendiéndola sin el menor cuidado y ocasionando ciertas heridas que pueden estropearla.
Es clave desarrollar y ejercitar el pensamiento crítico, que nos da la posibilidad de evaluar las situaciones teniendo en cuenta su contexto, su integralidad, su análisis desde distintas perspectivas; el discernimiento, que nos ayuda a tomar buenas decisiones buscando siempre el bien; la recursividad, que ante un problema nos permite crear soluciones novedosas; y el trabajo en equipo, que nos permite superar nuestras diferencias para alcanzar un bien común.
Lo que hace el sembrador
Lo que debemos hacer nosotros
Consejo
Es sin lugar a dudas una de las actividades a las que debe prestársele atención, porque de nada habrá servido todo el esfuerzo realizado por el sembrador si en el traslado y venta se daña la cosecha, ya sea, porque no se aseguraron las condiciones de temperatura, porque no se trataron con delicadeza los frutos, porque no se realizó el correcto control o porque en el proceso de empaque un fruto en mal estado terminó dañando otros.
Cuidémonos los unos a los otros para que el fruto particular de cada quien sume a esa gran cosecha. Seamos capaces de acompañarnos, de corregirnos fraternalmente, de disponer de momentos de oración y acción comunitaria, que nos permitan cultivar nuestra espiritualidad y vivir el carisma propio de nuestro ser de cristianos..
Compartámos y pongamos al servicio de los demás el don de ser esperanza, para contagiar a otros con nuestro ejemplo, para iluminar la existencia de quienes viven en la oscuridad, de quienes aún no conocen ni experimentan el amor de Dios.
Quinto paso - cosecha y postcosecha
Pastoral Conaced
Created on April 8, 2025
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cosecha y postcosecha
La esperanza, fruto de la conversión en esta cuaresma
Angélica Moreno López - Directora de Pastoral
(Da clic sobre los puntos verdes para ver el contenido)
Técnica de recolección
Transporte y comercialización
Manejo postcosecha
Determinación del punto óptimo de cosecha
recurso pastoral
Lo que hace el sembrador
Lo que debemos hacer nosotros
Consejo
Una vez recogidos los frutos, el sembrador clasifica el producto de acuerdo con su calidad, procede a limpiarlo y almacenarlo adecuadamente para garantizar su conservación. Es fundamental, cuidarlo del sol y de la humedad, porque puede alterar la calidad y conservación del mismo. Por ello se requiere disponer de un centro de acopio adecuado que cuente con polisombras, estibas y mesas de selección.
Estamos llamados a ser conscientes de nuestras limitaciones para trabajar en ellas. Identificarlas y gestionarlas hace parte de nuestro crecimiento como cristianos. Si tenemos ciertas condiciones espirituales y/o materiales, heridas del pasado, enfermedades, etc., que condicionan de algún modo la manera en la que reaccionamos ante algunas situaciones, necesitamos disponer nuestro corazón para que estas predisposiciones sean tratadas con esmero.
Tomarse el tiempo para tratar nuestras debilidades tanto personal como profesionalmente, al igual que exponerlas durante los momentos de oración, de modo que la gracia de Dios pueda sanarlas y en esas realidades podamos descubrir una oportunidad de encuentro con el Señor.
Lo que hace el sembrador
Consejo
Lo que debemos hacer nosotros
Gracias a su experiencia y conocimiento, el sembrador identifica claramente cuál es momento exacto en el que debe recogerse lo sembrado. Para ello emplea indicadores como el color, el tamaño, la firmeza del producto y su sabor. Si bien, el fruto alcanza su grado fisiológico de madurez en la planta, el máximo de desarrollo, para algunos, puede darse separados de ella, tal y como ocurre con el tomate o el durazno.
Una de las conclusiones que podemos extraer del ejercicio personal y grupal que hemos hecho en la cuaresma tiene que ver con la importancia de conocernos a fondo y en esta acción sí que se hace necesario, porque "escuchando" nuestro ser es que podemos darnos cuenta de qué tan madura está nuestra esperanza. Si ya está lo suficientemente fuerte como para afrontar con otra actitud situaciones complejas que nos hacen sentir perdidos, sin futuro, sin posibilidad de cambio. También será un buen indicador la forma en la que nos perciben, si a nuestro alrededor notan que la alegría, el optimismo, la confianza y el amor marcan nuestra forma de relacionarlos.
Identifiquemos tres momentos en los que sueles sentirte desesperanzado y evaluemos si ha cambiado tu percepción: ¿En qué grado te afectó esta circunstancia? ¿Tomaste alguna medida para evaluarla viendo el aspecto positivo? ¿En vez de preocuparte, te ocupaste de la situación?
Lo que debemos hacer nosotros
Lo que hace el sembrador
Consejo
Definido lo anterior, se evalúa según las características del cultivo y el mercado destino, el tipo de recolección que puede ser manual o mecanizada. Generalmente, la técnica manual se emplea para el consumo fresco y la mecánica, para fines industriales. Esta tarea requiere la participación de más personas, que deben ser correctamente entrenadas y ofrecerles condiciones óptimas de trabajo para que la recolección la hagan con la delicadeza necesaria, pues cualquier herida que sufra el fruto es condición para la entrada de patógenos.
Lo que nosotros sembramos y cosechamos en nuestra vida, no tiene únicamente un impacto personal. Sin duda, al hacer parte de una familia, de una comunidad eclesial, de una institución educativa, nuestros frutos son interpelados por quienes están a nuestro alrededor. Seguramente, estaremos expuestos a que algunos intenten quitarnos la esperanza, desprendiéndola sin el menor cuidado y ocasionando ciertas heridas que pueden estropearla.
Es clave desarrollar y ejercitar el pensamiento crítico, que nos da la posibilidad de evaluar las situaciones teniendo en cuenta su contexto, su integralidad, su análisis desde distintas perspectivas; el discernimiento, que nos ayuda a tomar buenas decisiones buscando siempre el bien; la recursividad, que ante un problema nos permite crear soluciones novedosas; y el trabajo en equipo, que nos permite superar nuestras diferencias para alcanzar un bien común.
Lo que hace el sembrador
Lo que debemos hacer nosotros
Consejo
Es sin lugar a dudas una de las actividades a las que debe prestársele atención, porque de nada habrá servido todo el esfuerzo realizado por el sembrador si en el traslado y venta se daña la cosecha, ya sea, porque no se aseguraron las condiciones de temperatura, porque no se trataron con delicadeza los frutos, porque no se realizó el correcto control o porque en el proceso de empaque un fruto en mal estado terminó dañando otros.
Cuidémonos los unos a los otros para que el fruto particular de cada quien sume a esa gran cosecha. Seamos capaces de acompañarnos, de corregirnos fraternalmente, de disponer de momentos de oración y acción comunitaria, que nos permitan cultivar nuestra espiritualidad y vivir el carisma propio de nuestro ser de cristianos..
Compartámos y pongamos al servicio de los demás el don de ser esperanza, para contagiar a otros con nuestro ejemplo, para iluminar la existencia de quienes viven en la oscuridad, de quienes aún no conocen ni experimentan el amor de Dios.