2º ESO
Lunes 6
martes 7
miércoles 8
jueves 9
viernes 10
Lunes 13
martes 14
miércoles 15
jueves 16
viernes 17
martes 21
miércoles 22
jueves 23
viernes 24
Lunes 20
Lunes 27
martes 28
miércoles 29
jueves 30
Lunes 4
martes 5
miércoles 6
jueves 7
viernes 8
Lunes 11
martes 12
miércoles 13
jueves 14
viernes 15
Lunes 18
martes 19
miércoles 20
jueves 21
viernes 22
LUNES 6 DE ABRIL
Juan 20, 1-9
reflexiona
MARTES 7 DE ABRIL
El martes pasado vimos que el uso de la bicicleta fomenta valores muy importantes y necesarios para la buena convivencia. Y la buena convivencia es también "ecología": no sue puede cuidar la Madre Tierra si no cuidamos los unos de los otros. Con respecto al cuidado entre las personas, la bicicleta es un vehículo que permite la inclusión en el deporte. Son muchas las personas con discapacidades físicas las que han encontrado esperanza e ilusión en el uso de la bicicleta. Fíjate en el siguiente vídeo:
Situaciones como estas que has visto en el vídeo nos enseñan a no venirnos abajo en nuestras dificultades, a luchar y no perder la esperanza. Terminamos este martes con las siguientes palabras:
MIÉRCOLES 8 DE ABRIL
La Resurrección como Nueva Vida
JUEVES 9 DE ABRIL
En la Sierra de Guadix comenzó su andar,
con pasión por la enseñanza
y el amor a la verdad.
San Pedro Poveda un hombre de fe,
con su corazón en alto y su espíritu de pie.
Señor, te pedimos que nos regales la pasión por aprender y la búsqueda sincera de la verdad. Que sepamos vivir nuestra fe con firmeza, mantenernos de pie ante las dificultades y poner siempre el corazón en lo que hacemos. Ayúdanos a ser jóvenes valientes, comprometidos y capaces de transformar nuestro entorno con tu luz. Amén.
VIERNES 10 DE ABRIL
Lunes 13 DE ABRIL
Jn 20, 19-31. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”
reflexiona
martes 14DE ABRIL
Ojalá que el recordatorio de este día, el DÍA MUNDIAL DE LA BICICLETA (que se celebra cada 3 junio), te haya servido para reflexionar acerca de cómo nuestras acciones cotidianas, como movernos dentro de nuestra ciudad, pueden contribuir al cuidado del medio ambiente si se hace, por ejemplo, en bicicleta. Usar la bicicleta, y no vehículos que liberen dióxido de carbono, es una forma de pensar en los demás, pues, si cuidamos el medio ambiente, estamos procurando dejar un mundo mejor a las futuras generaciones. Terminamos la reflexión de estos "martes verdes" con la palabra UBUNTU. ¿No sabes lo que es? Fíjate en el siguiente vídeo.
MIÉRCOLES 15 DE ABRIL
El Silencio y la Oración
Dejar unos minutos con música relajante para reflexionar y compartir testimonios sobre momentos en los que han sentido la presencia de Dios en sus vidas.
JUEVES 16 DE ABRIL
"SAN PEDRO POVEDA, LUZ DE EDUCACIÓN
SEMBRASTE EN LOS CORAZONES
FE Y DEVOCIÓN
EN TIEMPOS DE LUCHA, MANTUVISTE EL IDEAL
TU LEGADO VIVE EN CADA ALMA SIN FINAL"
REFLEXIÓN
VIERNES 17 DE ABRIL
Lunes 20 DE ABRIL
Lc 24, 13-35 "... lo habían reconocido al partir el pan"
reflexiona
MARTES 21 de abril
Durante el mes de mayo veremos cómo la Biblia usa la Naturaleza para poder explicar cosas o describir acontecimientos de tal manera que comprendamos el mensaje y el deseo de Dios.En este mes recordaremos el paraíso, ese Edén que quiso Dios para Adán y para Eva, y que éstos no supieron agradecer.
¿Qué paraísos encontramos en nuestro planeta que no sabemos valorar ni agradecer? Pues esta mañana, contempla y agradece...
MIÉRCOLES 22 de abril
El Valor del Sacrificio
JUEVES 23 DE ABRIL
Fundaste una misión de mujeres sin saber,
formaste mentes libres, con ansias de crecer.
La Institución Teresiana, fruto de tu visión
donde el amor a Cristo fue siempre la razón.
ORACIÓN
VIERNES 24 DE ABRIL
LUNES 27 DE ABRIL
Jn 10, 1-10Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia
reflexiona
MARTES 28 de abril
Vamos a leer el texto del Génesis en el que se habla del paraíso, del Edén.
Ya sabrás que el relato de la Creación es un mito, pero no por ello carece de significado. Dios quiere un mundo lleno de armonía para las personas.Según este relato, ¿cómo es el paraíso? ¿O cómo debería ser? ¿Cómo crees que debería estar el mundo hoy para que podamos considerarlo como "nuestro Edén"? ¡¡Buenos días!!
MIÉRCOLES 29 de abril
La Comunión con los Demás
JUEVES 30 DE ABRIL
En medio del peligro la cruz fue tu sostén
aún en la persecución nunca diste un retroceder.
Con tu vida entregada sellaste tu misión
tu fe invencible es nuestra inspiración.
REFLEXIÓN
LUNES 4 DE MAYO- día de pedro poveda
HOy es un día muy muy especial. ¡lo dedicamos a pedro poveda! hoy es su día, 4 mayo, día en que lo canonizaron hace 22 años ya. hoy, 2º DE ESO VA A RECORDAR esa vocación que tenía desde niño: la de ser sacerdote.
Nació, podemos decir, para ser sacerdote. Sus últimas palabras antes de partir para el martirio fueron: “soy sacerdote de Cristo”. La vocación sacerdotal configuró su ser hasta no poderse comprender fuera de ella: “Señor, - escribe él – que yo sea sacerdote siempre en pensamientos, palabras y obras. HOY DAMOS GRACIAS POR LA VOCACIÓN DE PEDRO POVEDA.
Todas sus biografías resaltan la temprana atracción de Pedro Poveda por el sacerdocio. Su juego preferido de niño era el de decir misa. Y como bien escribe María Dolores Gómez Molleda, una de sus mejores conocedoras, para el niño Poveda no era un juego solamente: “estaba cumpliendo un primer acto de fidelidad a su destino”
¡NO TE ASUSTES! LA GENTE SUELE ASOCIAR "VOCACIÓN" CON SER SACERDOTE O MONJA, PERO NO ES ASÍ. HABLAR DE VOCACIÓN ES HABLAR DE LLAMADA, ESTO ES, DE LA LLAMADA A QUÉ QUEREMOS SER EN ESTA VIDA, QUÉ PROFESIÓN QUEREMOS DESEMPEÑAR, POR QUÉ, PARA QUÉ...
¿ERES DE LOS QUE, YA DE PEQUEÑOS, SABÍAN LO QUE QUERÍAN SER? MÉDICO, FUTBOLISTA, CIENTÍFICA... PIENSA UN MOMENTO Y, SI LO TIENES CLARO, LEVÁNTATE Y ESCRIBE EN LA PIZARRA "QUÉ TE GUSTARÍA SER DE MAYOR"
TARJETA 2: ¿A QUÉ TE SIENTES LLAMADO O LLAMADA?
TARJETA 1:¿CUÁL ES TU VOCACIÓN?
TARJETA 3
TARJETA 4: <<SOY SACERDOTE DE CRISTO>>
LA VOCACIÓN TEMPRANA DE POVEDA
¡¡Feliz Día de Pedro Poveda!!
MARTES 5 DE MAYO
Pero, según el Génesis, Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso por querer ser como dioses. Eso, aunque forma parte de este relato mítico, no está lejos de la realidad. También nosotros queremos ser como dioses en numerosas ocasiones: queremos dominar la naturaleza, usarla a nuestro favor; queremos tener poder y dinero, aunque para ello otros tengan que tener poco o nada. Nosotros también nos estamos "cargando" este paraíso que es la vida. Fíjate en las siguientes palabras del Papa Francisco en la encíclica Laudato Si':
Creer que lo merecemos todo es un error que hoy, por desgracia, es bastante común. Pídele al Señor que te conceda humildad y gran sentido de la responsabilidad con el prójimo.
MIÉRCOLES 6 DE MAYO
La Esperanza en la Promesa de Dios
JUEVES 7 DE MAYO
En medio del peligro la cruz fue tu sostén
aún en la persecución nunca diste un retroceder.
Con tu vida entregada sellaste tu misión
tu fe invencible es nuestra inspiración.
ORACIÓN
VIERNES 8 DE MAYO
LUNES 11 DE MAYO
Jn 14, 15-21 "Si me amáis, guardaréis mis mandamientos"
reflexiona
MARTES 12 DE MAYO
Terminamos estos martes verdes recordando que, verdaderamente, nuestro mundo es el paraíso que Dios quiso para nosotros. Esta canción que vas a escuchar es la versión en español de una famosa canción que se hizo para concienciar a las personas para cuidar el mundo. ¡Quizás te suenen muchas caras y muchas voces!
MIÉRCOLES 13 DE MAYO
La Búsqueda de la Verdad
JUEVES 14 DE MAYO
SAN PEDRO POVEDA, LUZ DE EDUCACIÓN
SEMBRASTE EN LOS CORAZONES
FE Y DEVOCIÓN
EN TIEMPOS DE LUCHA, MANTUVISTE EL IDEAL
TU LEGADO VIVE EN CADA ALMA SIN FINAL.
San Pedro Poveda nos enseña que mantener nuestros ideales y actuar con fe y bondad deja una huella que dura más allá del tiempo. Tú también puedes sembrar valores positivos en tu día a día
VIERNES 15 DE MAYO
LUNES 18 DE MAYO
Mt 28,16-20 "Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos".
reflexiona
MARTES 19 de mayo
Final de curso...Es momento de dar gracias. Por tantas cosas... Como hoy es martes, y ya sabes que en los Buenos Días dedicamos cada martes al medio ambiente, vamos a dar las gracias por este planeta maravilloso. ¿Nunca te has parado a pensar, sentado, contemplando un amanecer, o un anochecer, o desde lo alto de algún monte, o en la orilla del mar...qué maravilloso este mundo? Pues hazlo hoy con esta canción. Hay mucho que agradecer.
¡¡QUÉ MUNDO TAN MARAVILLOSO!! CUÍDALO PARA QUE SIGA SIENDO ASÍ, Y LO PUEDAN DISFRUTAR AQUELLOS QUE VENGAN DETRÁS DE NOSOTROS. ¡BUENOS DÍAS!
MIÉRCOLES 20 de mayo
La Alegría de la Pascua
Jueves 21 de mayo
Reflexión
VIERNES 22 DE MAYO
Lectura del santo evangelio según san Juan (Juan 20, 1-9)
El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto”.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.
En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.
El Silencio y la OraciónEn un mundo lleno de ruido y distracciones, el silencio se convierte en un espacio sagrado donde se puede encontrar a Dios. Podemos practicar momentos de silencio y oración, donde poder escuchar la voz de Dios en nuestro interior. La oración es un medio poderoso para fortalecer la relación con Cristo y para recibir su paz y guía.
El Señor Dios plantó un huerto en Edén, al oriente, y en él puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver, y buenos para comer, así como el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. De Edén salía un río que regaba el huerto, y desde aquí se partía en cuatro brazos. El primero se llama Pisón; es el que bordea la región de Evilá, donde hay oro; el oro de esta región es puro; y también hay allí resina olorosa y ónice. El segundo se llama Guijón; es el que bordea la región de Cus. El tercero se llama Tigris, es el que pasa al este de Asiria. El cuarto es el Eúfrates. Así que el Señor Dios tomó al hombre y lo pueso en el huerto del Edén para que lo cultivara y lo guardara. (...). Después, el Señor Dios pensó: - No es bueno que el hombre esté solo; voy a proporcionarle una ayuda adecuada. Entonces el Señor Dios formó de la tierra toda clase de animales del campo y aves, y se los presentó al hombre para ver ´cómo los iba a llamar,
porque todos los seres vivos llevarían el nombre que él les diera (...), pero no encontró una ayuda adecuada para sí.Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un letargo y, mientras dormía, le sacó una costilla y llenó el hueco con carne. Después, de la costilla que había sacado al hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. Entonces éste exclamó: - Ahora sí; esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne; por eso se llamará varona, porque del varón ha sido sacada. Por esta razón deja el hombre a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se hacen uno solo.
Muchas veces una canción nos hace pensar en la vida. Las canciones hablan de emociones, de recuerdos, de momentos importantes o de lo que sentimos por dentro. Cuando escuchamos esta canción podemos preguntarnos algo importante:
¿qué es lo que realmente queda en nuestro corazón después de vivir algo importante? Ahora estamos llegando al final del tiempo de Pascua, un tiempo en el que recordamos que Jesús ha resucitado y está vivo. Durante estas semanas hemos escuchado mensajes de alegría, esperanza, vida nueva y amor. Pero la Pascua no es solo una fiesta o un tiempo que pasa en el calendario.
La Pascua es una forma de vivir. Jesús resucitado nos invita a: -Levantarnos cuando algo no nos sale bien. -No quedarnos en el rencor o en los problemas. -Dar vida a los demás con nuestras palabras y acciones. -Ser personas que transmiten esperanza. La pregunta importante ahora es: ¿Qué vamos a hacer cuando la Pascua termine? Jesús resucitado no solo quiere que lo recordemos.
Quiere que vivamos como personas que llevan vida y esperanza a los demás.
Y eso… no termina cuando termina la Pascua.
«Pero también sería equivocado pensar que los demás seres vivos deban ser considerados como meros objetos sometidos a la dominación humana. Cuando se propone una visión de la naturaleza únicamente como objeto de provecho y de interés, esto también tiene serias consecuencias en la sociedad: (...) inmensas desigualdades, injusticias y violencia para la mayoría de la humanidad, porque los recursos pasan a ser del primero que llega o del que tiene más poder: el ganador se lleva todo. El ideal de armonía, de justicia, de fraternidad y de paz que propone Jesús está en las antípodas de semejante modelo, y así lo expresaba con respecto a los poderes de su época: «Los poderosos de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. Que no sea así entre vosotros, sino que el que quiera ser grande sea el servidor » (Mt 20,25-26)».
La interioridad no solo se vive en soledad, sino también en comunidad. La Pascua nos recuerda que somos parte de un cuerpo, la Iglesia. Dejamos un momento para reflexionar sobre la importancia de construir relaciones auténticas y solidarias con los demás, y cómo estas relaciones pueden enriquecer nuestra vida espiritual.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (Lucas 24, 13-35)
El mismo día de la resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos; pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron. Él les preguntó: "¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?" Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?" Él les preguntó: "¿Qué cosa?" Ellos le respondieron: "Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron".
Entonces Jesús les dijo: "¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?" Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a él.
Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer". Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: "¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!"
Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: "De veras ha resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón". Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
El Valor del SacrificioLa cruz es un símbolo central en la fe cristiana. Dedicar un momento a reflexionar sobre el sacrificio de Cristo. Puede ayudarnos a entender el valor del sufrimiento y la entrega. Pensemos en cómo podemos vivir la fe a través de actos de amor y servicio hacia los demás, especialmente hacia aquellos que sufren.
Dos discípulos caminaban hacia un pueblo llamado Emaús. Iban tristes y confundidos por todo lo que había sucedido en Jerusalén. Mientras hablaban, Jesús se acercó y comenzó a caminar con ellos, pero no lo reconocieron. Él les preguntó de qué hablaban y escuchó su tristeza. Entonces les explicó las Escrituras y les ayudó a comprender lo sucedido. Al llegar al pueblo, lo invitaron a quedarse con ellos. Cuando estaba a la mesa, tomó el pan, lo bendijo y lo partió. En ese momento se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Llenos de alegría, regresaron para anunciar que habían visto al Señor.
¡Ha resucitado! Para María, estas palabras confirman lo que su corazón esperaba. El dolor de la cruz no desaparece, pero ahora se ilumina con una alegría nueva.
También nosotros vivimos momentos en los que parece que todo se pierde. Pero la fe nos recuerda que el final no es el fracaso ni el dolor. La esperanza en Dios puede transformar nuestra mirada.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué situaciones me hacen perder la alegría? ¿Dónde encuentro motivos para volver a esperar? ¿Dónde coloco mi esperanza cuando todo parece oscuro? Nunca olvidemos: “La alegría que nace de Dios permanece.”
María Magdalena había perdido todo y lloraba pensando que ya no quedaba nada. Entonces Jesús no le da explicaciones ni pruebas: simplemente la llama por su nombre, “María”. Y en ese momento, todo cambia.
En las crisis también a nosotros se nos tambalea la identidad:nos preguntamos quiénes somos y qué sentido tiene todo. Jesús resucitado comienza desde ahí, llamándonos por nuestro nombre, recordándonos quiénes somos y devolviéndonos la esperanza.
Cierra los ojos e imagina que Jesús dice tu nombre:¿Qué cambia dentro de ti? ¿En qué momento de tu vida necesitas volver a escucharlo?
«Dios, que nos convoca a la entrega generosa y a darlo todo, nos ofrece las fuerzas y la luz que necesitamos para salir adelante. En el corazón de este mundo sigue presente el Señor de la vida que nos ama tanto. Él no nos abandona, no nos deja solos, porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos. Alabado sea».
Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros.
No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 16-20
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».
Tomás, uno de los Doce, no estaba cuando Jesús se apareció por primera vez a los discípulos.
Cuando los demás le dijeron que habían visto al Señor, él respondió que no podía creerlo si no veía en sus manos la señal de los clavos y tocaba sus heridas.
Ocho días después, los discípulos estaban nuevamente reunidos, y Tomás estaba con ellos.
Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús se presentó en medio y dijo: “La paz esté con ustedes”.
Luego se dirigió a Tomás y le dijo que acercara su mano y tocara sus heridas, que no fuera incrédulo, sino creyente.
Tomás respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”.
Jesús le dijo que había creído porque había visto, y proclamó dichosos a los que creen sin haber visto.
María lloraba junto al sepulcro y, al mirar dentro, vio a dos ángeles que le preguntaron por qué lloraba. Ella respondió que se habían llevado a su Señor y no sabía dónde estaba. Al volverse, vio a Jesús, pero no lo reconoció. Él le preguntó a quién buscaba y, cuando la llamó por su nombre, María lo reconoció y lo llamó Maestro. Jesús le pidió que fuera a anunciar a los discípulos que subía al Padre. Entonces María Magdalena fue y les contó que había visto al Señor.
Después de comer junto al lago, Jesús preguntó a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?”. Pedro respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”.
Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.
Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”.
Pedro respondió nuevamente que sí.
Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”.
Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”.
Pedro se entristeció porque le preguntara por tercera vez y respondió:“Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”.
Así confirmó su confianza en él y le anunció que lo siguiera.
La Pascua es un tiempo para buscar la verdad en la vida. Es una invitación a explorar nuestra fe, a no tener miedo de hacer preguntas y a buscar respuestas en la Palabra de Dios. La verdad de la resurrección debe ser un fundamento en nuestra vida, guiándolos en nuestras decisiones y acciones.
La Resurrección como Nueva VidaLa Pascua es el tiempo en que celebramos la resurrección de Cristo, un evento que nos invita a reflexionar sobre la nueva vida que se nos ofrece. Podemos meditar sobre cómo la resurrección de Jesús nos llama a dejar atrás lo viejo y a abrazar una vida renovada en Él. Esta transformación interior es un proceso que requiere apertura y disposición para cambiar.
La resurrección de Cristo es la promesa de que la muerte no tiene la última palabra. Nos invita a reflexionar sobre nuestras propias esperanzas y sueños, y cómo la fe en la resurrección nos da la fuerza para enfrentar los desafíos de la vida. La esperanza es un ancla que nos permite mirar hacia el futuro con confianza.
Pedro ha fallado: negó a Jesús cuando tuvo miedo.
Pero Jesús no le recuerda su error; le hace una pregunta más profunda: “¿Me amas?”. Y desde ese amor vuelve a confiar en él y le pide que cuide de los demás.
Muchas veces nos definimos por nuestros fallos o por momentos en que no estuvimos a la altura. Pero el evangelio nos enseña que Dios no se fija primero en nuestros errores, sino en nuestra capacidad de amar y volver a empezar. Su confianza en nosotros puede ser mayor que la que tenemos en nosotros mismos.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Me defino por mis fallos o por mi capacidad de amar? ¿Acepto que Dios confíe en mí incluso cuando yo no lo hago? Nunca olvidemos: “Para Dios no soy mi error, soy mi posibilidad.”
Tomás no es el incrédulo, es el honesto. No quiere una fe prestada, quiere una experiencia real. Jesús vuelve por él, le muestra sus heridas. La fe no es ausencia de preguntas, es búsqueda sincera.
En nuestras crisis también se tambalea la fe: dudamos, cuestionamos y buscamos algo que sea realmente nuestro.Como a Tomás, Jesús no nos reprocha la duda; vuelve a nuestro encuentro y se acerca a nuestras heridas. La fe madura nace ahí: cuando nos atrevemos a buscar con honestidad y descubrimos que Él no se aleja.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué dudas reales tengo hoy?¿Me permito buscar sin abandonar? Nunca olvidemos: “Jesús no teme mis preguntas.”
Lectura del santo evangelio según san Juan (Juan 20, 19-31)
Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.
Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”.
Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”. Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”.
Otros muchos signos hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritos en este libro. Se escribieron éstos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.
“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
No está aquí. ¡Ha resucitado!” Para María, que había guardado todo en su corazón, estas palabras son la confirmación de la promesa de Dios. El dolor de la cruz no desaparece, pero ahora se ilumina con una alegría nueva: Jesús vive. La esperanza en la que había confiado se hace realidad y su fe se llena de una alegría que nadie podrá quitar.
Lectura del santo evangelio según san Juan (Juan 10, 1-10)
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: "Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños".
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia''.
Los dos discípulos caminan frustrados y Jesús se acerca sin imponerse, escuchando y acompañando.
Les ayuda a releer lo vivido y se revela al partir el pan.
Descubren que nunca estuvieron solos.
También nosotros atravesamos decepciones y procesos que no entendemos.Dios no siempre responde rápido, pero camina a nuestro lado. Con el tiempo comprendemos que estaba sosteniendo nuestra historia.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué “Emaús” estoy viviendo?
¿Qué decepciones necesito releer? ¿Soy capaz de reconocer presencia en medio del proceso? Nunca olvidemos: “En mis caminos inciertos, Jesús camina.”
Los discípulos también tenían sueños y planes que parecen romperse con la cruz. Pero la Resurrección les enseña a confiar: la vida tiene sentido incluso cuando el camino no es como esperábamos.
También nosotros tenemos sueños, proyectos y miedos sobre lo que vendrá. A veces las cosas no salen como queremos y aparece la duda o la frustración. La Pascua nos invita a confiar en que nuestra historia está en manos de Dios, incluso cuando no entendemos todo.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué sueños llevo hoy en mi corazón?
¿Qué miedos me cuesta poner en manos de Dios?
¿Confío en que mi vida tiene sentido incluso cuando el camino cambia y se endurece?
La Alegría de la Pascua Finalmente, la Pascua es un tiempo de alegría. Reflexionar sobre la alegría que trae la resurrección de Cristo puede ayudarnos a reconocer y valorar los momentos de felicidad en sus vidas. Dedicar un momento a compartir esa alegría con los demás, convirtiéndose en portadores de la buena nueva en su entorno.
En la Pascua descubrimos que encontrarnos con Jesús no significa que todo salga como habíamos planeado. Significa confiar en que nuestra vida tiene sentido incluso cuando el camino se vuelve difícil.
Soñar es seguir caminando, sabiendo que a veces acertamos y otras nos equivocamos, pero nunca caminamos solos.
La Resurrección nos recuerda que nuestra historia está sostenida por Dios.
Por eso podemos decir con confianza: “Jesús, en tus manos pongo mis sueños y mis miedos.”
2ºESO Pascua 25
ÁREA DE PASTORAL - I
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LUNES 6 DE ABRIL
Juan 20, 1-9
reflexiona
MARTES 7 DE ABRIL
El martes pasado vimos que el uso de la bicicleta fomenta valores muy importantes y necesarios para la buena convivencia. Y la buena convivencia es también "ecología": no sue puede cuidar la Madre Tierra si no cuidamos los unos de los otros. Con respecto al cuidado entre las personas, la bicicleta es un vehículo que permite la inclusión en el deporte. Son muchas las personas con discapacidades físicas las que han encontrado esperanza e ilusión en el uso de la bicicleta. Fíjate en el siguiente vídeo:
Situaciones como estas que has visto en el vídeo nos enseñan a no venirnos abajo en nuestras dificultades, a luchar y no perder la esperanza. Terminamos este martes con las siguientes palabras:
MIÉRCOLES 8 DE ABRIL
La Resurrección como Nueva Vida
JUEVES 9 DE ABRIL
En la Sierra de Guadix comenzó su andar, con pasión por la enseñanza y el amor a la verdad. San Pedro Poveda un hombre de fe, con su corazón en alto y su espíritu de pie.
Señor, te pedimos que nos regales la pasión por aprender y la búsqueda sincera de la verdad. Que sepamos vivir nuestra fe con firmeza, mantenernos de pie ante las dificultades y poner siempre el corazón en lo que hacemos. Ayúdanos a ser jóvenes valientes, comprometidos y capaces de transformar nuestro entorno con tu luz. Amén.
VIERNES 10 DE ABRIL
Lunes 13 DE ABRIL
Jn 20, 19-31. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”
reflexiona
martes 14DE ABRIL
Ojalá que el recordatorio de este día, el DÍA MUNDIAL DE LA BICICLETA (que se celebra cada 3 junio), te haya servido para reflexionar acerca de cómo nuestras acciones cotidianas, como movernos dentro de nuestra ciudad, pueden contribuir al cuidado del medio ambiente si se hace, por ejemplo, en bicicleta. Usar la bicicleta, y no vehículos que liberen dióxido de carbono, es una forma de pensar en los demás, pues, si cuidamos el medio ambiente, estamos procurando dejar un mundo mejor a las futuras generaciones. Terminamos la reflexión de estos "martes verdes" con la palabra UBUNTU. ¿No sabes lo que es? Fíjate en el siguiente vídeo.
MIÉRCOLES 15 DE ABRIL
El Silencio y la Oración
Dejar unos minutos con música relajante para reflexionar y compartir testimonios sobre momentos en los que han sentido la presencia de Dios en sus vidas.
JUEVES 16 DE ABRIL
"SAN PEDRO POVEDA, LUZ DE EDUCACIÓN SEMBRASTE EN LOS CORAZONES FE Y DEVOCIÓN EN TIEMPOS DE LUCHA, MANTUVISTE EL IDEAL TU LEGADO VIVE EN CADA ALMA SIN FINAL"
REFLEXIÓN
VIERNES 17 DE ABRIL
Lunes 20 DE ABRIL
Lc 24, 13-35 "... lo habían reconocido al partir el pan"
reflexiona
MARTES 21 de abril
Durante el mes de mayo veremos cómo la Biblia usa la Naturaleza para poder explicar cosas o describir acontecimientos de tal manera que comprendamos el mensaje y el deseo de Dios.En este mes recordaremos el paraíso, ese Edén que quiso Dios para Adán y para Eva, y que éstos no supieron agradecer.
¿Qué paraísos encontramos en nuestro planeta que no sabemos valorar ni agradecer? Pues esta mañana, contempla y agradece...
MIÉRCOLES 22 de abril
El Valor del Sacrificio
JUEVES 23 DE ABRIL
Fundaste una misión de mujeres sin saber, formaste mentes libres, con ansias de crecer. La Institución Teresiana, fruto de tu visión donde el amor a Cristo fue siempre la razón.
ORACIÓN
VIERNES 24 DE ABRIL
LUNES 27 DE ABRIL
Jn 10, 1-10Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia
reflexiona
MARTES 28 de abril
Vamos a leer el texto del Génesis en el que se habla del paraíso, del Edén.
Ya sabrás que el relato de la Creación es un mito, pero no por ello carece de significado. Dios quiere un mundo lleno de armonía para las personas.Según este relato, ¿cómo es el paraíso? ¿O cómo debería ser? ¿Cómo crees que debería estar el mundo hoy para que podamos considerarlo como "nuestro Edén"? ¡¡Buenos días!!
MIÉRCOLES 29 de abril
La Comunión con los Demás
JUEVES 30 DE ABRIL
En medio del peligro la cruz fue tu sostén aún en la persecución nunca diste un retroceder. Con tu vida entregada sellaste tu misión tu fe invencible es nuestra inspiración.
REFLEXIÓN
LUNES 4 DE MAYO- día de pedro poveda
HOy es un día muy muy especial. ¡lo dedicamos a pedro poveda! hoy es su día, 4 mayo, día en que lo canonizaron hace 22 años ya. hoy, 2º DE ESO VA A RECORDAR esa vocación que tenía desde niño: la de ser sacerdote.
Nació, podemos decir, para ser sacerdote. Sus últimas palabras antes de partir para el martirio fueron: “soy sacerdote de Cristo”. La vocación sacerdotal configuró su ser hasta no poderse comprender fuera de ella: “Señor, - escribe él – que yo sea sacerdote siempre en pensamientos, palabras y obras. HOY DAMOS GRACIAS POR LA VOCACIÓN DE PEDRO POVEDA.
Todas sus biografías resaltan la temprana atracción de Pedro Poveda por el sacerdocio. Su juego preferido de niño era el de decir misa. Y como bien escribe María Dolores Gómez Molleda, una de sus mejores conocedoras, para el niño Poveda no era un juego solamente: “estaba cumpliendo un primer acto de fidelidad a su destino”
¡NO TE ASUSTES! LA GENTE SUELE ASOCIAR "VOCACIÓN" CON SER SACERDOTE O MONJA, PERO NO ES ASÍ. HABLAR DE VOCACIÓN ES HABLAR DE LLAMADA, ESTO ES, DE LA LLAMADA A QUÉ QUEREMOS SER EN ESTA VIDA, QUÉ PROFESIÓN QUEREMOS DESEMPEÑAR, POR QUÉ, PARA QUÉ...
¿ERES DE LOS QUE, YA DE PEQUEÑOS, SABÍAN LO QUE QUERÍAN SER? MÉDICO, FUTBOLISTA, CIENTÍFICA... PIENSA UN MOMENTO Y, SI LO TIENES CLARO, LEVÁNTATE Y ESCRIBE EN LA PIZARRA "QUÉ TE GUSTARÍA SER DE MAYOR"
TARJETA 2: ¿A QUÉ TE SIENTES LLAMADO O LLAMADA?
TARJETA 1:¿CUÁL ES TU VOCACIÓN?
TARJETA 3
TARJETA 4: <<SOY SACERDOTE DE CRISTO>>
LA VOCACIÓN TEMPRANA DE POVEDA
¡¡Feliz Día de Pedro Poveda!!
MARTES 5 DE MAYO
Pero, según el Génesis, Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso por querer ser como dioses. Eso, aunque forma parte de este relato mítico, no está lejos de la realidad. También nosotros queremos ser como dioses en numerosas ocasiones: queremos dominar la naturaleza, usarla a nuestro favor; queremos tener poder y dinero, aunque para ello otros tengan que tener poco o nada. Nosotros también nos estamos "cargando" este paraíso que es la vida. Fíjate en las siguientes palabras del Papa Francisco en la encíclica Laudato Si':
Creer que lo merecemos todo es un error que hoy, por desgracia, es bastante común. Pídele al Señor que te conceda humildad y gran sentido de la responsabilidad con el prójimo.
MIÉRCOLES 6 DE MAYO
La Esperanza en la Promesa de Dios
JUEVES 7 DE MAYO
En medio del peligro la cruz fue tu sostén aún en la persecución nunca diste un retroceder. Con tu vida entregada sellaste tu misión tu fe invencible es nuestra inspiración.
ORACIÓN
VIERNES 8 DE MAYO
LUNES 11 DE MAYO
Jn 14, 15-21 "Si me amáis, guardaréis mis mandamientos"
reflexiona
MARTES 12 DE MAYO
Terminamos estos martes verdes recordando que, verdaderamente, nuestro mundo es el paraíso que Dios quiso para nosotros. Esta canción que vas a escuchar es la versión en español de una famosa canción que se hizo para concienciar a las personas para cuidar el mundo. ¡Quizás te suenen muchas caras y muchas voces!
MIÉRCOLES 13 DE MAYO
La Búsqueda de la Verdad
JUEVES 14 DE MAYO
SAN PEDRO POVEDA, LUZ DE EDUCACIÓN SEMBRASTE EN LOS CORAZONES FE Y DEVOCIÓN EN TIEMPOS DE LUCHA, MANTUVISTE EL IDEAL TU LEGADO VIVE EN CADA ALMA SIN FINAL.
San Pedro Poveda nos enseña que mantener nuestros ideales y actuar con fe y bondad deja una huella que dura más allá del tiempo. Tú también puedes sembrar valores positivos en tu día a día
VIERNES 15 DE MAYO
LUNES 18 DE MAYO
Mt 28,16-20 "Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos".
reflexiona
MARTES 19 de mayo
Final de curso...Es momento de dar gracias. Por tantas cosas... Como hoy es martes, y ya sabes que en los Buenos Días dedicamos cada martes al medio ambiente, vamos a dar las gracias por este planeta maravilloso. ¿Nunca te has parado a pensar, sentado, contemplando un amanecer, o un anochecer, o desde lo alto de algún monte, o en la orilla del mar...qué maravilloso este mundo? Pues hazlo hoy con esta canción. Hay mucho que agradecer.
¡¡QUÉ MUNDO TAN MARAVILLOSO!! CUÍDALO PARA QUE SIGA SIENDO ASÍ, Y LO PUEDAN DISFRUTAR AQUELLOS QUE VENGAN DETRÁS DE NOSOTROS. ¡BUENOS DÍAS!
MIÉRCOLES 20 de mayo
La Alegría de la Pascua
Jueves 21 de mayo
Reflexión
VIERNES 22 DE MAYO
Lectura del santo evangelio según san Juan (Juan 20, 1-9) El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto”. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró. En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.
El Silencio y la OraciónEn un mundo lleno de ruido y distracciones, el silencio se convierte en un espacio sagrado donde se puede encontrar a Dios. Podemos practicar momentos de silencio y oración, donde poder escuchar la voz de Dios en nuestro interior. La oración es un medio poderoso para fortalecer la relación con Cristo y para recibir su paz y guía.
El Señor Dios plantó un huerto en Edén, al oriente, y en él puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver, y buenos para comer, así como el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. De Edén salía un río que regaba el huerto, y desde aquí se partía en cuatro brazos. El primero se llama Pisón; es el que bordea la región de Evilá, donde hay oro; el oro de esta región es puro; y también hay allí resina olorosa y ónice. El segundo se llama Guijón; es el que bordea la región de Cus. El tercero se llama Tigris, es el que pasa al este de Asiria. El cuarto es el Eúfrates. Así que el Señor Dios tomó al hombre y lo pueso en el huerto del Edén para que lo cultivara y lo guardara. (...). Después, el Señor Dios pensó: - No es bueno que el hombre esté solo; voy a proporcionarle una ayuda adecuada. Entonces el Señor Dios formó de la tierra toda clase de animales del campo y aves, y se los presentó al hombre para ver ´cómo los iba a llamar,
porque todos los seres vivos llevarían el nombre que él les diera (...), pero no encontró una ayuda adecuada para sí.Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un letargo y, mientras dormía, le sacó una costilla y llenó el hueco con carne. Después, de la costilla que había sacado al hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. Entonces éste exclamó: - Ahora sí; esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne; por eso se llamará varona, porque del varón ha sido sacada. Por esta razón deja el hombre a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se hacen uno solo.
Muchas veces una canción nos hace pensar en la vida. Las canciones hablan de emociones, de recuerdos, de momentos importantes o de lo que sentimos por dentro. Cuando escuchamos esta canción podemos preguntarnos algo importante: ¿qué es lo que realmente queda en nuestro corazón después de vivir algo importante? Ahora estamos llegando al final del tiempo de Pascua, un tiempo en el que recordamos que Jesús ha resucitado y está vivo. Durante estas semanas hemos escuchado mensajes de alegría, esperanza, vida nueva y amor. Pero la Pascua no es solo una fiesta o un tiempo que pasa en el calendario. La Pascua es una forma de vivir. Jesús resucitado nos invita a: -Levantarnos cuando algo no nos sale bien. -No quedarnos en el rencor o en los problemas. -Dar vida a los demás con nuestras palabras y acciones. -Ser personas que transmiten esperanza. La pregunta importante ahora es: ¿Qué vamos a hacer cuando la Pascua termine? Jesús resucitado no solo quiere que lo recordemos. Quiere que vivamos como personas que llevan vida y esperanza a los demás. Y eso… no termina cuando termina la Pascua.
«Pero también sería equivocado pensar que los demás seres vivos deban ser considerados como meros objetos sometidos a la dominación humana. Cuando se propone una visión de la naturaleza únicamente como objeto de provecho y de interés, esto también tiene serias consecuencias en la sociedad: (...) inmensas desigualdades, injusticias y violencia para la mayoría de la humanidad, porque los recursos pasan a ser del primero que llega o del que tiene más poder: el ganador se lleva todo. El ideal de armonía, de justicia, de fraternidad y de paz que propone Jesús está en las antípodas de semejante modelo, y así lo expresaba con respecto a los poderes de su época: «Los poderosos de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. Que no sea así entre vosotros, sino que el que quiera ser grande sea el servidor » (Mt 20,25-26)».
La interioridad no solo se vive en soledad, sino también en comunidad. La Pascua nos recuerda que somos parte de un cuerpo, la Iglesia. Dejamos un momento para reflexionar sobre la importancia de construir relaciones auténticas y solidarias con los demás, y cómo estas relaciones pueden enriquecer nuestra vida espiritual.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (Lucas 24, 13-35) El mismo día de la resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos; pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron. Él les preguntó: "¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?" Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?" Él les preguntó: "¿Qué cosa?" Ellos le respondieron: "Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron". Entonces Jesús les dijo: "¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?" Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a él. Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer". Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: "¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!" Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: "De veras ha resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón". Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
El Valor del SacrificioLa cruz es un símbolo central en la fe cristiana. Dedicar un momento a reflexionar sobre el sacrificio de Cristo. Puede ayudarnos a entender el valor del sufrimiento y la entrega. Pensemos en cómo podemos vivir la fe a través de actos de amor y servicio hacia los demás, especialmente hacia aquellos que sufren.
Dos discípulos caminaban hacia un pueblo llamado Emaús. Iban tristes y confundidos por todo lo que había sucedido en Jerusalén. Mientras hablaban, Jesús se acercó y comenzó a caminar con ellos, pero no lo reconocieron. Él les preguntó de qué hablaban y escuchó su tristeza. Entonces les explicó las Escrituras y les ayudó a comprender lo sucedido. Al llegar al pueblo, lo invitaron a quedarse con ellos. Cuando estaba a la mesa, tomó el pan, lo bendijo y lo partió. En ese momento se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Llenos de alegría, regresaron para anunciar que habían visto al Señor.
¡Ha resucitado! Para María, estas palabras confirman lo que su corazón esperaba. El dolor de la cruz no desaparece, pero ahora se ilumina con una alegría nueva.
También nosotros vivimos momentos en los que parece que todo se pierde. Pero la fe nos recuerda que el final no es el fracaso ni el dolor. La esperanza en Dios puede transformar nuestra mirada.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué situaciones me hacen perder la alegría? ¿Dónde encuentro motivos para volver a esperar? ¿Dónde coloco mi esperanza cuando todo parece oscuro? Nunca olvidemos: “La alegría que nace de Dios permanece.”
María Magdalena había perdido todo y lloraba pensando que ya no quedaba nada. Entonces Jesús no le da explicaciones ni pruebas: simplemente la llama por su nombre, “María”. Y en ese momento, todo cambia.
En las crisis también a nosotros se nos tambalea la identidad:nos preguntamos quiénes somos y qué sentido tiene todo. Jesús resucitado comienza desde ahí, llamándonos por nuestro nombre, recordándonos quiénes somos y devolviéndonos la esperanza.
Cierra los ojos e imagina que Jesús dice tu nombre:¿Qué cambia dentro de ti? ¿En qué momento de tu vida necesitas volver a escucharlo?
«Dios, que nos convoca a la entrega generosa y a darlo todo, nos ofrece las fuerzas y la luz que necesitamos para salir adelante. En el corazón de este mundo sigue presente el Señor de la vida que nos ama tanto. Él no nos abandona, no nos deja solos, porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos. Alabado sea».
Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 16-20 En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».
Tomás, uno de los Doce, no estaba cuando Jesús se apareció por primera vez a los discípulos. Cuando los demás le dijeron que habían visto al Señor, él respondió que no podía creerlo si no veía en sus manos la señal de los clavos y tocaba sus heridas. Ocho días después, los discípulos estaban nuevamente reunidos, y Tomás estaba con ellos. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús se presentó en medio y dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego se dirigió a Tomás y le dijo que acercara su mano y tocara sus heridas, que no fuera incrédulo, sino creyente. Tomás respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús le dijo que había creído porque había visto, y proclamó dichosos a los que creen sin haber visto.
María lloraba junto al sepulcro y, al mirar dentro, vio a dos ángeles que le preguntaron por qué lloraba. Ella respondió que se habían llevado a su Señor y no sabía dónde estaba. Al volverse, vio a Jesús, pero no lo reconoció. Él le preguntó a quién buscaba y, cuando la llamó por su nombre, María lo reconoció y lo llamó Maestro. Jesús le pidió que fuera a anunciar a los discípulos que subía al Padre. Entonces María Magdalena fue y les contó que había visto al Señor.
Después de comer junto al lago, Jesús preguntó a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?”. Pedro respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. Pedro respondió nuevamente que sí. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”. Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se entristeció porque le preguntara por tercera vez y respondió:“Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”. Así confirmó su confianza en él y le anunció que lo siguiera.
La Pascua es un tiempo para buscar la verdad en la vida. Es una invitación a explorar nuestra fe, a no tener miedo de hacer preguntas y a buscar respuestas en la Palabra de Dios. La verdad de la resurrección debe ser un fundamento en nuestra vida, guiándolos en nuestras decisiones y acciones.
La Resurrección como Nueva VidaLa Pascua es el tiempo en que celebramos la resurrección de Cristo, un evento que nos invita a reflexionar sobre la nueva vida que se nos ofrece. Podemos meditar sobre cómo la resurrección de Jesús nos llama a dejar atrás lo viejo y a abrazar una vida renovada en Él. Esta transformación interior es un proceso que requiere apertura y disposición para cambiar.
La resurrección de Cristo es la promesa de que la muerte no tiene la última palabra. Nos invita a reflexionar sobre nuestras propias esperanzas y sueños, y cómo la fe en la resurrección nos da la fuerza para enfrentar los desafíos de la vida. La esperanza es un ancla que nos permite mirar hacia el futuro con confianza.
Pedro ha fallado: negó a Jesús cuando tuvo miedo. Pero Jesús no le recuerda su error; le hace una pregunta más profunda: “¿Me amas?”. Y desde ese amor vuelve a confiar en él y le pide que cuide de los demás.
Muchas veces nos definimos por nuestros fallos o por momentos en que no estuvimos a la altura. Pero el evangelio nos enseña que Dios no se fija primero en nuestros errores, sino en nuestra capacidad de amar y volver a empezar. Su confianza en nosotros puede ser mayor que la que tenemos en nosotros mismos.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Me defino por mis fallos o por mi capacidad de amar? ¿Acepto que Dios confíe en mí incluso cuando yo no lo hago? Nunca olvidemos: “Para Dios no soy mi error, soy mi posibilidad.”
Tomás no es el incrédulo, es el honesto. No quiere una fe prestada, quiere una experiencia real. Jesús vuelve por él, le muestra sus heridas. La fe no es ausencia de preguntas, es búsqueda sincera.
En nuestras crisis también se tambalea la fe: dudamos, cuestionamos y buscamos algo que sea realmente nuestro.Como a Tomás, Jesús no nos reprocha la duda; vuelve a nuestro encuentro y se acerca a nuestras heridas. La fe madura nace ahí: cuando nos atrevemos a buscar con honestidad y descubrimos que Él no se aleja.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué dudas reales tengo hoy?¿Me permito buscar sin abandonar? Nunca olvidemos: “Jesús no teme mis preguntas.”
Lectura del santo evangelio según san Juan (Juan 20, 19-31) Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”. Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”. Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”. Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”. Otros muchos signos hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritos en este libro. Se escribieron éstos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.
“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. ¡Ha resucitado!” Para María, que había guardado todo en su corazón, estas palabras son la confirmación de la promesa de Dios. El dolor de la cruz no desaparece, pero ahora se ilumina con una alegría nueva: Jesús vive. La esperanza en la que había confiado se hace realidad y su fe se llena de una alegría que nadie podrá quitar.
Lectura del santo evangelio según san Juan (Juan 10, 1-10) En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: "Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños". Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia''.
Los dos discípulos caminan frustrados y Jesús se acerca sin imponerse, escuchando y acompañando. Les ayuda a releer lo vivido y se revela al partir el pan. Descubren que nunca estuvieron solos.
También nosotros atravesamos decepciones y procesos que no entendemos.Dios no siempre responde rápido, pero camina a nuestro lado. Con el tiempo comprendemos que estaba sosteniendo nuestra historia.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué “Emaús” estoy viviendo? ¿Qué decepciones necesito releer? ¿Soy capaz de reconocer presencia en medio del proceso? Nunca olvidemos: “En mis caminos inciertos, Jesús camina.”
Los discípulos también tenían sueños y planes que parecen romperse con la cruz. Pero la Resurrección les enseña a confiar: la vida tiene sentido incluso cuando el camino no es como esperábamos.
También nosotros tenemos sueños, proyectos y miedos sobre lo que vendrá. A veces las cosas no salen como queremos y aparece la duda o la frustración. La Pascua nos invita a confiar en que nuestra historia está en manos de Dios, incluso cuando no entendemos todo.
Reflexionamos y nos planteamos: ¿Qué sueños llevo hoy en mi corazón? ¿Qué miedos me cuesta poner en manos de Dios? ¿Confío en que mi vida tiene sentido incluso cuando el camino cambia y se endurece?
La Alegría de la Pascua Finalmente, la Pascua es un tiempo de alegría. Reflexionar sobre la alegría que trae la resurrección de Cristo puede ayudarnos a reconocer y valorar los momentos de felicidad en sus vidas. Dedicar un momento a compartir esa alegría con los demás, convirtiéndose en portadores de la buena nueva en su entorno.
En la Pascua descubrimos que encontrarnos con Jesús no significa que todo salga como habíamos planeado. Significa confiar en que nuestra vida tiene sentido incluso cuando el camino se vuelve difícil. Soñar es seguir caminando, sabiendo que a veces acertamos y otras nos equivocamos, pero nunca caminamos solos. La Resurrección nos recuerda que nuestra historia está sostenida por Dios. Por eso podemos decir con confianza: “Jesús, en tus manos pongo mis sueños y mis miedos.”