La opinión pública mundial reaccionó con firmeza. Hubo manifestaciones en Francia, Suecia, Italia, México y otros países. La presión diplomática fue clave para evitar las ejecuciones.
EL PROCESO DE BURGOS(1970)
Del Silencio al Escándalo Internacional
Análisis crítico
Reacción internacional
Contexto histórico
+info
+info
El Proceso de Burgos marcó un antes y un después en el franquismo. Mostró al mundo la represión interna del régimen, y dio visibilidad a ETA. A nivel interno, reforzó el rechazo al franquismo y la ruptura con parte de la Iglesia. Aunque logró evitar las ejecuciones, el juicio debilitó la imagen del régimen y evidenció su crisis política.
+info
Decisión final
La España de finales del franquismo vivía un creciente malestar social, con una oposición política cada vez más activa. En Euskadi, ETA se consolidaba como organización armada frente a la represión franquista.
El Proceso de Burgos comenzó en diciembre de 1970 en la ciudad de Burgos. Se juzgó a 16 miembros de ETA, a los que se acusaba de terrorismo, propaganda ilegal y asesinato. El fiscal solicitó seis penas de muerte. El juicio se celebró bajo fuerte censura y tensión social.
+info
El juicio militar
El 30 de diciembre, Franco conmutó las penas de muerte por cadenas perpetuas, evitando una crisis diplomática y manifestando cierta debilidad del régimen ante la presión internacional.
#2
+info
Reacción internacional
Si el Proceso de Burgos concitó un extraordinario interés para la prensa y los medios de información de todo el mundo, éste fue si cabe más marcado en el caso galo. Varios razones explicaban esta tendencia. En primer lugar, la atracción que ejercía el país en la opinión francesa desde los años cincuenta y que se caracterizaba por la fuerte presencia de estereotipos románticos o ligados con la Guerra Civil. Junto a ello, el desarrollo económico peninsular, el reciente acercamiento entre los dos países y la importancia geográfica, histórica y económica para Francia del "País Vasco español" permiten comprender esta atención de los medios galos ante el proceso de Burgos y asimismo muchos de los rasgos de su tratamiento del Juicio.
El juicio de Burgos
El 3 de diciembre de 1970 se inició el proceso de Burgos, en el que se juzgó a dieciséis miembros de ETA, que ya acumulaba tres víctimas mortales. Los imputados lo aprovecharon para deslegitimar al régimen, dar a conocer el nacionalismo vasco radical y despertar las simpatías de un sector de la ciudadanía. Hubo seis condenados a muerte, aunque su pena sería conmutada. A menudo el sumarísimo 31/69 ha sido interpretado como un golpe de fuerza de la dictadura, que habría cometido un error estratégico y finalmente habría sido derrotada por la movilización masiva contra las ejecuciones. El proceso de Burgos fue un fenómeno complejo que necesita ser reexaminado. Gracias a las fuentes primarias, comprobamos las divergencias que hubo en el seno del franquismo, que en los años siguientes no harían sino crecer.
Las acusaciones
El anuncio del Consejo de Guerra y las altísimas penas solicitadas causaron una enorme conmoción y aceleraron la preparación de una respuesta unitaria de todo el antifranquismo. La base de la acusación era la ejecución en agosto de 1968 del torturador Melitón Manzanas, jefe de la Brigada policial de San Sebastián encargada de la persecución política y social. Para concentrarlo todo, se añadieron otros hechos, atracos, atentados, etc. En ningún caso se había demostrado que alguno de ellos hubiera sido el autor material de los hechos. Fueron acusados de manera genérica de “rebelión general continuada”
Valoración
El apoyo social a ETA en el entorno del nacionalismo vasco creció progresivamente, lo mismo que el número de simpatizantes dispuestos a colaborar de diversas formas con la banda. El afianzamiento organizativo en su faceta más violenta se materializaría muy pronto en forma de nuevos atentados y de un incremento paulatino de víctimas, siendo la más importante el propio Carrero Blanco, asesinado tres años más tarde.
La sentencia
9 penas de muerte (a tres de ellos se les condenó a doble pena capital) y 519 años de cárcel. Pero el régimen no estaba en condiciones de aplicar la decisión. El 30 de diciembre el Consejo de Ministros decide indultarlos y en el mensaje de fin de año, Franco declara que: “Las clamorosas manifestaciones de adhesión a mi persona, al Ejército español y a nuestras instituciones han reforzado nuestra autoridad en tal modo que nos facilita, de acuerdo con el Consejo del Reino, el hacer uso de la prerrogativa de la gracia de indulto, pese a la gravedad de los delitos juzgados en Burgos”. Una supuesta clemencia que representaba una derrota. “Fue un juicio contra todo un pueblo, y lo ganamos”, declarará años después Xabier Larena, uno de los condenados.
El proceso de burgos
Carlos Serrano
Created on March 23, 2025
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La opinión pública mundial reaccionó con firmeza. Hubo manifestaciones en Francia, Suecia, Italia, México y otros países. La presión diplomática fue clave para evitar las ejecuciones.
EL PROCESO DE BURGOS(1970)
Del Silencio al Escándalo Internacional
Análisis crítico
Reacción internacional
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El Proceso de Burgos marcó un antes y un después en el franquismo. Mostró al mundo la represión interna del régimen, y dio visibilidad a ETA. A nivel interno, reforzó el rechazo al franquismo y la ruptura con parte de la Iglesia. Aunque logró evitar las ejecuciones, el juicio debilitó la imagen del régimen y evidenció su crisis política.
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Decisión final
La España de finales del franquismo vivía un creciente malestar social, con una oposición política cada vez más activa. En Euskadi, ETA se consolidaba como organización armada frente a la represión franquista.
El Proceso de Burgos comenzó en diciembre de 1970 en la ciudad de Burgos. Se juzgó a 16 miembros de ETA, a los que se acusaba de terrorismo, propaganda ilegal y asesinato. El fiscal solicitó seis penas de muerte. El juicio se celebró bajo fuerte censura y tensión social.
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El juicio militar
El 30 de diciembre, Franco conmutó las penas de muerte por cadenas perpetuas, evitando una crisis diplomática y manifestando cierta debilidad del régimen ante la presión internacional.
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Si el Proceso de Burgos concitó un extraordinario interés para la prensa y los medios de información de todo el mundo, éste fue si cabe más marcado en el caso galo. Varios razones explicaban esta tendencia. En primer lugar, la atracción que ejercía el país en la opinión francesa desde los años cincuenta y que se caracterizaba por la fuerte presencia de estereotipos románticos o ligados con la Guerra Civil. Junto a ello, el desarrollo económico peninsular, el reciente acercamiento entre los dos países y la importancia geográfica, histórica y económica para Francia del "País Vasco español" permiten comprender esta atención de los medios galos ante el proceso de Burgos y asimismo muchos de los rasgos de su tratamiento del Juicio.
El juicio de Burgos
El 3 de diciembre de 1970 se inició el proceso de Burgos, en el que se juzgó a dieciséis miembros de ETA, que ya acumulaba tres víctimas mortales. Los imputados lo aprovecharon para deslegitimar al régimen, dar a conocer el nacionalismo vasco radical y despertar las simpatías de un sector de la ciudadanía. Hubo seis condenados a muerte, aunque su pena sería conmutada. A menudo el sumarísimo 31/69 ha sido interpretado como un golpe de fuerza de la dictadura, que habría cometido un error estratégico y finalmente habría sido derrotada por la movilización masiva contra las ejecuciones. El proceso de Burgos fue un fenómeno complejo que necesita ser reexaminado. Gracias a las fuentes primarias, comprobamos las divergencias que hubo en el seno del franquismo, que en los años siguientes no harían sino crecer.
Las acusaciones
El anuncio del Consejo de Guerra y las altísimas penas solicitadas causaron una enorme conmoción y aceleraron la preparación de una respuesta unitaria de todo el antifranquismo. La base de la acusación era la ejecución en agosto de 1968 del torturador Melitón Manzanas, jefe de la Brigada policial de San Sebastián encargada de la persecución política y social. Para concentrarlo todo, se añadieron otros hechos, atracos, atentados, etc. En ningún caso se había demostrado que alguno de ellos hubiera sido el autor material de los hechos. Fueron acusados de manera genérica de “rebelión general continuada”
Valoración
El apoyo social a ETA en el entorno del nacionalismo vasco creció progresivamente, lo mismo que el número de simpatizantes dispuestos a colaborar de diversas formas con la banda. El afianzamiento organizativo en su faceta más violenta se materializaría muy pronto en forma de nuevos atentados y de un incremento paulatino de víctimas, siendo la más importante el propio Carrero Blanco, asesinado tres años más tarde.
La sentencia
9 penas de muerte (a tres de ellos se les condenó a doble pena capital) y 519 años de cárcel. Pero el régimen no estaba en condiciones de aplicar la decisión. El 30 de diciembre el Consejo de Ministros decide indultarlos y en el mensaje de fin de año, Franco declara que: “Las clamorosas manifestaciones de adhesión a mi persona, al Ejército español y a nuestras instituciones han reforzado nuestra autoridad en tal modo que nos facilita, de acuerdo con el Consejo del Reino, el hacer uso de la prerrogativa de la gracia de indulto, pese a la gravedad de los delitos juzgados en Burgos”. Una supuesta clemencia que representaba una derrota. “Fue un juicio contra todo un pueblo, y lo ganamos”, declarará años después Xabier Larena, uno de los condenados.