Tipos de dietas
Al rededor del mundo
Aracelly Zoe Sosa Sandoval
Resumen
En Europa estamos cada vez más concienciados con la importancia para la salud de llevar una dieta adecuada, así como de las consecuencias ambientales de nuestras elecciones alimentarias.
En consecuencia, muchos europeos han reducido su consumo de carne y de otros productos que pueden ser perjudiciales, como el azúcar, dando cada vez más protagonismo a los vegetales en su menú diario.
Algo similar ha ocurrido en otros países desarrollados como Estados Unidos, Canadá y Australia. Sin embargo, los mayores cambios en la cadena alimentaria se concentran en la parte oriental del planeta. Concretamente, en Corea del Sur, China y Taiwán.
Durante las últimas décadas, estos estados asiáticos han experimentado la tendencia contraria a la registrada en Europa: han incorporado a sus dietas más alimentos de origen animal, como la carne y los huevos, así como una mayor proporción de azúcar, vegetales, marisco y cultivos oleaginosos.
Origen de la dieta mediterránea y sus alimentos básicos
La dieta mediterránea se remonta a la década de 1950, cuando Ancel Keys, un fisiólogo de Minnesota (Estados Unidos), tuvo la idea del Estudio de los Siete Países. El estudio reunió a un equipo de investigadores para estudiar la relación entre la dieta, otros factores del estilo de vida y las enfermedades cardiovasculares en Estados Unidos, Italia, Grecia, Finlandia, Países Bajos, la antigua Yugoslavia y Japón.
dieta cetogénica
La dieta cetogénica es un plan de alimentación bajo en hidratos de carbono y rico en grasas que comparte muchas similitudes con las dietas Atkins y aquellas bajas en carbohidratos.
Esta dieta implica reducir los carbohidratos de forma drástica y reemplazarlos por grasas. Esta disminución expone al cuerpo a un estado metabólico llamado cetosis.
Cuando ocurre esto, el cuerpo se vuelve increíblemente eficiente y consigue convertir toda la grasa en energía. También convierte la grasa en cetonas dentro del hígado, lo que puede suministrar más energía al cerebro.
Las dietas cetogénicas pueden causar reducciones en el azúcar de la sangre y en los niveles de insulina. Esto, junto al incremento de cetonas, proporciona numerosos beneficios para la salud.
Beneficios de una dieta vegana
Seguir una dieta vegana puede aportar diversos beneficios para la salud general.
Al eliminar productos de origen animal de la alimentación, se reduce la ingesta de grasas saturadas y colesterol, lo que puede ayudar a mantener niveles saludables de colesterol en sangre y mejorar la salud cardiovascular.
Reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares1
Control del peso corporal
Mayor consumo de fibra y antioxidantes
Se asocian con un IMC más bajo, una dislipidemia menos grave y niveles más bajos de glucosa en sangre, lo que reduce potencialmente el riesgo de cáncer y de enfermedad cardíaca isquémica.2
Mejora el perfil de la microbiota intestinal, siendo la reducción de la inflamación la característica clave que la vincula con efectos protectores para la salud.3
Asimismo, una dieta vegana bien planificada puede proporcionar una amplia variedad de nutrientes esenciales, como vitaminas, minerales, y fitoquímicos, que contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico y a mantener el equilibrio en el organismo.
Además, al optar por alimentos de origen vegetal, se promueve un impacto positivo en el medio ambiente, reduciendo la huella ecológica y fomentando prácticas más sostenibles de alimentación.
Al rededor del mundo
lol
Created on March 21, 2025
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Al rededor del mundo
Aracelly Zoe Sosa Sandoval
Resumen
En Europa estamos cada vez más concienciados con la importancia para la salud de llevar una dieta adecuada, así como de las consecuencias ambientales de nuestras elecciones alimentarias. En consecuencia, muchos europeos han reducido su consumo de carne y de otros productos que pueden ser perjudiciales, como el azúcar, dando cada vez más protagonismo a los vegetales en su menú diario. Algo similar ha ocurrido en otros países desarrollados como Estados Unidos, Canadá y Australia. Sin embargo, los mayores cambios en la cadena alimentaria se concentran en la parte oriental del planeta. Concretamente, en Corea del Sur, China y Taiwán. Durante las últimas décadas, estos estados asiáticos han experimentado la tendencia contraria a la registrada en Europa: han incorporado a sus dietas más alimentos de origen animal, como la carne y los huevos, así como una mayor proporción de azúcar, vegetales, marisco y cultivos oleaginosos.
Origen de la dieta mediterránea y sus alimentos básicos
La dieta mediterránea se remonta a la década de 1950, cuando Ancel Keys, un fisiólogo de Minnesota (Estados Unidos), tuvo la idea del Estudio de los Siete Países. El estudio reunió a un equipo de investigadores para estudiar la relación entre la dieta, otros factores del estilo de vida y las enfermedades cardiovasculares en Estados Unidos, Italia, Grecia, Finlandia, Países Bajos, la antigua Yugoslavia y Japón.
dieta cetogénica
La dieta cetogénica es un plan de alimentación bajo en hidratos de carbono y rico en grasas que comparte muchas similitudes con las dietas Atkins y aquellas bajas en carbohidratos. Esta dieta implica reducir los carbohidratos de forma drástica y reemplazarlos por grasas. Esta disminución expone al cuerpo a un estado metabólico llamado cetosis. Cuando ocurre esto, el cuerpo se vuelve increíblemente eficiente y consigue convertir toda la grasa en energía. También convierte la grasa en cetonas dentro del hígado, lo que puede suministrar más energía al cerebro. Las dietas cetogénicas pueden causar reducciones en el azúcar de la sangre y en los niveles de insulina. Esto, junto al incremento de cetonas, proporciona numerosos beneficios para la salud.
Beneficios de una dieta vegana
Seguir una dieta vegana puede aportar diversos beneficios para la salud general. Al eliminar productos de origen animal de la alimentación, se reduce la ingesta de grasas saturadas y colesterol, lo que puede ayudar a mantener niveles saludables de colesterol en sangre y mejorar la salud cardiovascular. Reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares1 Control del peso corporal Mayor consumo de fibra y antioxidantes Se asocian con un IMC más bajo, una dislipidemia menos grave y niveles más bajos de glucosa en sangre, lo que reduce potencialmente el riesgo de cáncer y de enfermedad cardíaca isquémica.2 Mejora el perfil de la microbiota intestinal, siendo la reducción de la inflamación la característica clave que la vincula con efectos protectores para la salud.3 Asimismo, una dieta vegana bien planificada puede proporcionar una amplia variedad de nutrientes esenciales, como vitaminas, minerales, y fitoquímicos, que contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico y a mantener el equilibrio en el organismo. Además, al optar por alimentos de origen vegetal, se promueve un impacto positivo en el medio ambiente, reduciendo la huella ecológica y fomentando prácticas más sostenibles de alimentación.