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Absolutismo

Daniela García González

Created on March 21, 2025

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Daniela García González 4ºb

webgrafia

Absolutismo

Puntos claves

El fin del absolutismo

Personajes principales

Características

¿Qué es?

El absolutismo, se basaba en la autoridad absoluta del rey, sustentada en el mandato divino. El monarca concentraba todo el poder y gobernaba a través de instituciones y una burocracia controlada, además de contar con ejércitos permanentes. La sociedad era estamental, con privilegios para nobles y clero, mientras que los comunes asumían impuestos y trabajo. La economía se regía por el mercantilismo. Este sistema comenzó a decaer con las revoluciones liberales que limitaron el poder real e introdujeron la representación ciudadana.

El absolutismo, se caracterizó por la autoridad absoluta del rey, sustentada en el mandato divino y la concentración del poder. Este régimen consolidó el poder monárquico, eliminó instituciones autónomas y se basó en una organización social estamental, donde nobles y clero gozaban de privilegios mientras los ciudadanos comunes asumían impuestos y trabajo. Su declive llegó con las revoluciones liberales entre los siglos XVIII y XIX, que instauraron formas de gobierno limitando el poder real e incluyendo representación ciudadana

¿Qué es el absolutismo?

El absolutismo, predominante entre los siglos XVI y XVIII, fue un régimen político donde el rey concentraba todo el poder, considerado de origen divino. Los monarcas establecían leyes y gobernaban todos los aspectos del reino, apoyándose en funcionarios, principalmente de la nobleza, que residían en la corte para garantizar su control y autoridad absoluta. Los habitantes, como súbditos, debían obedecer las decisiones reales.

Hacia finales del siglo XVIII, la Revolución francesa acabó con el absolutismo de Luis XVI, buscando instaurar una república basada en la división de poderes e ideas ilustradas, como la soberanía del pueblo. Este proceso alarmó a las monarquías europeas, que enfrentaron la expansión territorial liderada por Napoleón Bonaparte. Tras su derrota en 1814, se restauró la monarquía y comenzó la "Restauración", un periodo para evitar nuevas revoluciones. Sin embargo, las transformaciones sociales y las demandas insatisfechas llevaron a las revoluciones liberales del siglo XIX, que promovieron la división de poderes y desmantelaron el Antiguo Régimen.