Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

Clic pastoral 103 - El sentido profundo del ayuno

Pastoral Conaced

Created on March 15, 2025

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Akihabara Connectors Infographic

Essential Infographic

Practical Infographic

Akihabara Infographic

Vision Board

The Power of Roadmap

Artificial Intelligence in Corporate Environments

Transcript

El sentido profundo del ayuno

#103

Angélica Moreno López - Directora de Pastoral

¿qué es?

Más allá de abstenerse de alimentos, es "el signo externo de una realidad interior, de nuestro compromiso, con la ayuda de Dios, de abstenernos del mal y de vivir del Evangelio. No ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios" Benedicto XVI (2011).

¿Qué implica?

Pone de manifiesto que lo material no lo es todo
Es voluntario
Nos hace más libres
Es preparación para la Pascua
Despierta nuestra solidaridad y gratitud
Desarrolla nuestra madurez espiritual
Útil para la salud del cuerpo

¿De qué podemos ayunar?

Además del alimento, podemos abstenernos de:
  • Decir malas palabras y mentiras, que ocupan nuestro corazón y no le dan entrada al Espíritu Santo.
  • Pelear con nuestros allegados por cosas insignificantes.
  • Del miedo que nos paraliza y no nos permite confiar en la voluntad de Dios.
  • De invertir mucho tiempo en videojuegos y redes sociales, que nos proporcionan satisfacción personal, pero nos alejan de compartir con los demás.
  • De juzgar y criticar las acciones de otros y no reparar en las nuestras.

¿Cómo debemos hacerlo?

En silencio, con buena actitud y persistencia.

¿Por qué se complementa con la oración y la caridad?

Ayuno

Caridad

Oración

Fuente: Aldazabal, J. (1989). Gestos y símbolos. Centro de Pastoral Litúrgica de Barcelona.

Las obras de caridad son la manera en la que podemos aportar eso de lo que nos hemos abstenido. Colaborar con aquel que necesita nuestra ayuda material o espiritual. Por ejemplo, si nos abstuvimos de juzgar, podemos, en cambio, dar buenos consejos.

"Renunciar la pan humano nos recuerda existencialmente que el "Pan" verdadero es Cristo y su Palabra" (Aldazabal, 1989). De modo que, logramos combatir esa satisfacción desmedida de los sentidos que nos impone la sociedad de consumo.

Alejándonos del egoísmo y la autosuficiencia. Nos acerca a la experiencia de otros que deben ayunar por obligación y nos motiva a compartir lo que tenemos.

El control de nuestras pasiones y apetitos nos permite elevar el Espíritu y orientarnos hacia lo realmente importante, nos abre espacio para estar más disponibles a Dios y al otro.

No se trata de un castigo, es un acto motivado por un asunto religioso, que se realiza teniendo en cuenta su capacidad para cultivar en nosotros la disciplina y la disposición a una vida más moderada.

La oración nos permite fortalecer nuestro Espíritu, entrar en comunión con Dios y recibir la gracia que nos ayuda a mantenernos firmes en nuestro propósito de ayunar y de abstenernos de aquellos actos que nos conducen a pecar y alejarnos de Dios.

Educa nuestra libertad interior cuando aprendemos a decir "no" a nosotros mismos y esto contribuye a un desarrollo más ecuánime de nuestro ser.

Permite tomar conciencia de nuestros excesos con la comida, lo que redunda en un equilibrio más armónico entre cuerpo y espíritu.

Así como Jesús estuvo 40 días sin comer en el desierto, previo al inicio de su tarea como Mesías, este tiempo de ayuno nos invita a tomarnos seriamente nuestra preparación a la entrada de esa vida nueva que nos ofrece Cristo.

"Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres noten que ayunan...Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu cara, para que tu ayuno sea visto, no por la gente, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto" Mt 6, 16-18.