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Primer paso - Preparar el terreno

Pastoral Conaced

Created on March 11, 2025

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Transcript

EL TERRENO

La esperanza, fruto de la conversión en esta cuaresma

preparar el terreno

Angélica Moreno López - Directora de Pastoral

(Da clic sobre los puntos blancos para ver el contenido)

Selección del terreno

Limpieza del área

PREPARAR

Análisis de suelo

Fertilización inicial

#147bb7

Labranza y nivelación

recurso pastoral

Lo que hace el sembrador

Lo que debemos hacer nosotros

Preguntas orientadoras

Este análisis del corazón se enfoca en revisar los recursos propios de los que disponemos para hacerle frente a situaciones difíciles, si hemos desarrollado la espiritualidad, el sentido de vida, la autoestima, la autoconfianza, el conocimiento, el disfrutar y estar en paz con nosotros mismos. Si aún nos cuesta encontrar lo que nos hace sentir plenos, identifiquemos esas fortalezas, cualidades y experiencias que nos hacen sentir orgullosos. Pensemos cómo a través de ellas podemos servir a los demás.

Determinar pH, materia orgánica y niveles de nutrientes. El suelo tiene la capacidad de producir por sí mismo, los nutrientes necesarios para que las plantas crezcan y puedan desarrollarse. Para ello, es indispensable conocer cuál es el nivel de acidez del suelo, con el fin de identificar si hay presencia de fósforo, potasio, nitrógeno, que sirven para alimentar el cultivo.

  • ¿Me siento tranquilo cuando estoy solo?
  • ¿Considero que mi vida tiene un propósito y trabajo en ello?
  • ¿Valoro lo que soy por encima de lo que tengo?
Cuestionarte sobre tu razón de ser en el mundo te permite descubrir que eres fruto del amor de Dios.

Lo que debemos hacer nosotros

Lo que hace el sembrador

Preguntas orientadoras

Los momentos complejos de la vida donde todo parece ir mal, eso que llamamos "malas rachas", pueden provocar que nuestro corazón se compacte, se cierre a dar nuevas oportunidades a la vida o las personas que nos rodean, porque consideramos que no recibimos en la misma proporción que damos, que no hay un Dios que escucha nuestras plegarias, porque no responde favorablemente a nuestras solicitudes. Por esta razón es clave que cada cierto tiempo refresquemos el corazón, que lo removamos dándonos la oportunidad de conocer nuevas personas, vinculándonos a causas sociales que nos conecten con las necesidades del otro, que aprendamos nuevas actividades para ampliar nuestros horizontes y perspectivas sobre la vida, que viajemos para contemplar la naturaleza y darnos cuenta de lo afortunados que somos de habitar este planeta.

  • ¿Estoy abiert@ a buscar nuevos pasatiempos?
  • ¿Dedico tiempo a mis amigos?
  • ¿Practico el hábito de la lectura?
  • ¿Me detengo a observar la belleza de las flores, un amanecer o atardecer?
No se trata de sobrevivir o de vivir a medias. ¡Disfruta a plenitud!

Arar y rastrillar la tierra, de tal forma que quede una cama donde se pueda sembrar, asegurando que el agua no se empoce. Una de las ventajas de nivelar el terreno es permitir que el suelo se mantenga bien aireado, que no se compacte, para que conserve su porosidad y el agua pueda pasar.

Lo que debemos hacer nosotros

Lo que hace el sembrador

Preguntas orientadoras

Pensemos por un momento, si las amistades que tenemos nos permiten desarrollarnos o si por el contrario, nos orientan a tomar hábitos inadecuados, a mantenernos lejos de Dios, a permanecer en nuestra zona de confort y seguir insistiendo en lo que nos hace daño. Si es así, vale la pena plantearnos cortar de raíz ese tipo de relaciones e ir tomando distancia de aquellos que nos hacen caer en los mismos problemas de siempre. También es importante revisar si hay rastros de otro tipo de cosechas anteriores que pueden afectar la nueva. Por ejemplo, si hemos cultivado la desconfianza, el pesimismo, necesitamos limpiar el corazón de esos sentimientos para darle la oportunidad a la esperanza de que crezca fuerte.

  • ¿Tengo amistades que se preocupan por mí y quieren mi bienestar?
  • ¿Soy consciente de cuáles son mis actitudes ante los problemas que se me presentan?
  • ¿Qué rastros han dejado en mí las experiencias negativas que he tenido en la vida?
Ser consciente del impacto que tiene el ambiente que nos rodea es clave. ¡Nútrete del bien!

Además de conocer la composición propia del suelo, hay que eliminar malezas, restos de cultivos anteriores y piedras, que puedan entorpecer la siembra. La idea es que nos tomemos muy en serio esta tarea, porque también es importante lo que hay alrededor del terreno.

Lo que debemos hacer nosotros

Lo que hace el sembrador

Preguntas orientadoras

Nuestros recursos propios deben ser fortalecidos por el auxilio de la gracia divina. La oración será la fuente principal a través de la cual podemos nutrir nuestra siembra, pues nos permite establecer una relación cercana con Dios, entregarle nuestros proyectos y confiarnos a su voluntad. Igualmente, los sacramentos, en especial la confesión, para esta primera fase de la siembra es fundamental, porque nos permite retirar todo aquello que nos impide estar en comunión con Dios y con nuestros hermanos. También es esencial el rol del Espíritu Santo, pues Él es capaz de llegar a lo profundo de nuestro ser para sanar, limpiar, regar y restaurar.

Incorporar materia orgánica o fertilizantes según necesidades del cultivo. De acuerdo con lo que encontramos en las primeras actividades, podemos reconocer si es necesario emplear algún tipo de fertilizante que ayude a compensar los nutrientes naturales que le hacen falta al suelo.

  • ¿Es para mí la oración una acción diaria?
  • ¿Realizo con frecuencia un examen de conciencia para identificar mis faltas?
  • ¿Pido la intervención del Espíritu Santo en mi vida?
Te sorprenderías de todo lo que Dios puede hacer en tu vida si le abres la puerta. ¡Invítalo a pasar!

Lo que hace el sembrador

Lo que debemos hacer nosotros

Preguntas orientadoras

Debemos tomar el tiempo necesario para analizar nuestro interior e identificar qué tipo de permeabilidad tiene nuestro corazón, si es de esos que tienen tendencia a acumular y no procesar sentimientos. Por ejemplo, si ante una situación que nos causa tristeza, lo que hacemos es "huir" de ella con entretenciones banales, o si por el contrario, nos permitimos vivirla, así sea incómoda, ir a la raíz y atravesarla para aprender de ella. Igualmente, revisar si tiene heridas profundas que aún no han cicatrizado y que ante un hecho similar vuelven a abrirse.

Cuando el sembrador toma la decisión de emprender su trabajo, lo primero que hace es revisar el tipo de terreno que tiene disponible, porque no todos los suelos son iguales y aptos para la agricultura. Si es un suelo arcilloso, por ejemplo, al tener partículas muy finas tiene gran capacidad de retener agua, pero a su vez, no la drena adecuadamente, lo que puede provocar encharcamientos. O si es pedregoso, tantas piedras pueden entorpecer el crecimiento de las raíces. Ideal sería un suelo que pueda retener la cantidad necesaria de agua y de nutrientes.

  • ¿Soy consciente del tipo de sentimientos que experimento, los resuelvo?
  • ¿Qué tanto me conozco?
  • ¿Tiendo a ser rencoroso o me cuesta perdonar una ofensa?Tomarte el tiempo para indagar sobre tu interior es un muy buen primer paso. ¡Ánimo!