Créditos
Aves migradorasde la ciudad de Valladolid
Autillo europeo
Otus scops
El autillo europeo, además de por su pequeño tamaño, se caracteriza por poseer un plumaje grisáceo o pardo rojizo, que presenta un complejo diseño de salpicaduras, franjas y vermiculados, en diferentes tonalidades, lo que le permite pasar completamente inadvertida cuando descansa en las ramas de los árboles. Contribuyen a aumentar su mimetismo los pequeños penachos cefálicos, a modo de falsas “orejas”, que descomponen la redondez de su cabeza. Los ojos son de color amarillo brillante. Ambos sexos difieren en sus medidas corporales (son mayores las hembras), si bien las diferencias en cuanto al plumaje resultan bastante sutiles. Los jóvenes muestran un plumaje muy semejante al de los adultos. El canto del autillo europeo es un característico tiuu aflautado, repetido regularmente en intervalos de aproximadamente 2 segundos. En primavera, las manifestaciones sonoras pueden durar varias horas, pero tras la puesta de los huevos decrecen notablemente. La hembra emite un canto semejante al del macho, aunque algo más agudo. De carácter forestal, selecciona preferentemente formaciones arboladas no muy densas, tales como dehesas, cultivos de frutales, bosques de ribera y parques, así como robledales y pinares abiertos, desde el nivel del mar hasta poco más de 1.000 metros de altitud. Su dieta se basa fundamentalmente en invertebrados de tamaño considerable, como polillas, grillos, saltamontes, etc., aunque a veces captura pequeños vertebrados, como roedores, reptiles y pajarillos. Ocasionalmente persigue en vuelo a murciélagos y grandes insectos.
Presencia en Valladolid
Jilguero lúgano
El jilguero lúgano es un ave pequeña, de pico corto y fino, que muestra cola corta y escotada cuando está cerrada. Los lúganos se distinguen bien por la combinación de los siguientes caracteres: pequeño tamaño, manchas amarillas en alas y cola, y franjas amarillas en los “hombros” de las alas. Además, los machos tienen el capirote y la garganta negros. La hembra tiene el píleo verde grisáceo y la garganta blanquecina, ambos con listas más o menos difusas. El reclamo es un piído (chiiia). En grupo, los reclamos se combinan con gorjeos. El canto de los machos es un combinado de notas cortas: chui-chui-chui, tlui-tlui, chiririri…
Spinus spinus
En España, la especie cría en masas forestales montanas dominadas por pinos, abetos y hayas, principalmente en los Pirineos y con una gran variabilidad interanual. De forma más irregular, la crianza puede tener lugar en pinares del sistema Ibérico y prepirineos catalanes, así como en la cornisa cantábrica. En invierno, además se observa en formaciones de ribera con alisos u olmos, en campiñas y en parajes agrarios abiertos, incluyendo barbechos y bordes de caminos.
Se alimenta de semillas de pinos, alisos, abedules, olmos y diversas herbáceas. Completa la dieta consumiendo insectos en el periodo reproductor.
Presencia en Valladolid
Oropéndola europea
Oriolus oriolus
La oropéndola europea es un ave de tamaño similar a un mirlo y llamativo color amarillento. El macho exhibe un intenso color amarillo limón en la cabeza, que es rayada con una línea ocular oscura, y en el cuerpo, que contrasta bastante con las anchas y redondeadas alas, casi totalmente negras. La cola es igualmente amarilla, aunque presenta una ancha banda terminal negra. Posee patas de tono grisáceo y pico rojizo. La hembra muestra tonos más apagados que el macho, con partes superiores de color verde oliva e inferiores blanquecinas y rayadas en gris. Tiene las alas y la cola pardas, y el pico rojo sucio.
El macho emite un singular silbido aflautado, audible a mucha distancia (tiri-oliuuu). El canto de la hembra, menos frecuente, es más corto, breve y agudo. También emiten un reclamo áspero, que recuerda al de un córvido (cueeejj). La oropéndola europea es una especie forestal, asociada a bosques caducifolios. Las riberas y los sotos constituyen el medio más utilizado en España, pero se trata de un ave muy versátil que puede observarse en choperas, grandes jardines, robledales, alcornocales, dehesas y cultivos de frutales, entre otros. Alcanza mayor densidad en paisajes en mosaico, donde se alternan bosques cerrados y zonas abiertas. Su dieta, a base de invertebrados, consta fundamentalmente de insectos, sobre todo orugas, pero también escarabajos, moscas, abejas, grillos y saltamontes. Entrado el verano puede consumir frutas silvestres y cultivadas, a veces en gran cantidad.
Presencia en Valladolid
MIlano real
MIlvus milvus
El milano real, rapaz de mediano tamaño, presenta un plumaje en el que dominan los tonos rojizos, profusamente rayados de oscuro en las regiones ventrales y con un característico aspecto orlado en el dorso. La cabeza y el cuello, por su parte, presentan un tono gris pálido surcado por finas estrías muy oscuras. En vuelo resulta inconfundible, no solo por la extraordinaria habilidad con la que ejecuta todo tipo de maniobras y regates, sino por poseer una silueta característica, en la que destacan una cola profundamente ahorquillada, de color rojizo anaranjado, y unas largas alas acodadas y provistas de una mancha blanca muy visible. Los jóvenes son similares a los adultos, aunque con una coloración general más clara y uniforme, sin el característico tono grisáceo de la cabeza y con la cola más corta y menos ahorquillada. A veces, emite un sonido similar a un maullido algo aflautado, seguido de notas ascendentes y descendentes. El milano real presenta una absoluta falta de especialización alimentaria, lo que le permite aprovechar una enorme variedad de recursos. En todo caso, esta rapaz posee unas capacidades predadoras bastante limitadas, por lo que a la hora de cazar se decanta por presas de fácil captura, como animales de pequeño tamaño, enfermos o inexpertos.
Presencia en Valladolid
Papamoscas cerrojillo
Ficedula hypoleuca
El papamoscas cerrojillo es un pajarillo de pequeño tamaño, cuerpo compacto, cabeza ancha y pico fino. Fuera de la época de reproducción no hay diferencias entre los sexos en lo que al plumaje se refiere, siendo ahora pardo claro en el dorso y blanco ocre en las partes inferiores. Los ojos, las patas y el pico son negros.
En primavera, los machos adquieren un plumaje nupcial negro o marrón muy oscuro en las partes superiores, con una llamativa mancha blanca en la frente y un extenso panel blanco en las alas. La hembra en cambio mantiene las partes superiores pardas, carecen de la mancha blanca en la frente y su panel alar es más discreto. La voz de alarma consiste en un repetido y nervioso pik, pik, pik, corto y metálico. El canto del macho es un trino rítmico, algo gorjeante, con repentinos cambios de tono tras una secuencia disilábica. El papamoscas cerrojillo ocupa, preferentemente, masas boscosas maduras y densas, sobre todo robledales, pinares de pino silvestre y, en menor medida, encinares cerrados. Su dieta se compone de insectos voladores que captura en el aire o lanzándose desde un posadero, gracias a su gran capacidad de maniobra en vuelo. Ocasionalmente, también consume pequeños insectos que toma de las hojas de los árboles.
Presencia en Valladolid
Cigüeña blanca
Ciconia ciconia
Ave inconfundible, de gran tamaño y notable envergadura, que luce un característico plumaje blanco, aunque con las plumas de vuelo de color negro. Pico largo y apuntado, con tonalidad rojiza o anaranjada muy intensa. Las patas son de un intenso color rojo anaranjado en las aves adultas y rosadas en los jóvenes. En vuelo adopta una postura característica, con el cuello y las patas estiradas. En general, la cigüeña blanca es un ave bastante silenciosa. El sonido más característico de la especie es un sonoro castañeteo producido al entrechocar las mandíbulas, conocido como “crotoreo”, que el ave ejecuta como saludo hacia su pareja. La cigüeña blanca es un ave muy ligada al hombre y a sus actividades productivas, razón por la que ocupa, preferentemente, hábitats abiertos y relativamente transformados. Es una especie relativamente oportunista, con una alimentación basada en grandes artrópodos, aunque en su dieta se incluyen también una gran variedad de invertebrados (en particular, lombrices de tierra) y vertebrados, como roedores, culebras, lagartijas, ranas, peces y hasta pollos de otras aves, además de una cierta cantidad de basura. Se trata de una especie frecuentemente colonial. El nido se sitúa generalmente en todo tipo de construcciones humanas. La plataforma del nido es una enorme pila de ramas, palos y raíces, que suele contener, además, tierra, estiércol, turba, hierbas, plásticos, papel y otros materiales diversos. Puede llegar a pesar 2 toneladas.
Presencia en Valladolid
Mosquitero común
Phylloscopus collybita
El mosquitero común es un pequeño pajarillo de pico fino y patas oscuras. Presenta tonos verdosos o pardo-grisáceos en el dorso y blanquecinos en las partes inferiores. Ambos sexos resultan similares, si bien los machos son ligeramente mayores que las hembras. Muy característico, consiste en la alternancia regular de dos sonidos: chif-chaf, chif-chaf. El reclamo es un tenue huit. El mosquitero común es una especie eminentemente forestal. Para reproducirse selecciona una gran variedad de ambientes boscosos, si bien manifiesta una clara preferencia por los bosques de ribera o caducifolios frescos y húmedos (hayedos, robledales, etc.) Durante la invernada se muestra menos exigente y puede ocupar también zonas más abiertas, como matorral mediterráneo, jardines o carrizales.
Su dieta se basa en el consumo de pequeños invertebrados, que puede complementar con la ingesta de pequeños frutillos en otoño e invierno, e incluso néctar y polen en primavera.
Presencia en Valladolid
Lavandera blanca
Motacilla alba
El reclamo, a menudo emitido en vuelo, se compone de dos notas agudas, fuertes y secas (tsi-sitt). El canto consiste en una sucesión de notas similares al reclamo, aunque con gorjeos que recuerdan a una golondrina. La lavandera blanca ocupa ambientes muy variados en época de cría, en muchos casos con influencia humana y próximos al agua, tales como ríos, arroyos, charcas, pastizales, huertos, regadíos y parques. En la mitad sur peninsular, la asociación al agua resulta más marcada.
En invierno utiliza medios similares, pero con cierta preferencia por cultivos y pastizales. En esta época suele formar dormideros en árboles, muchas veces dentro de zonas urbanas, y en vegetación palustre. La dieta consta de una gran variedad de insectos terrestres y acuáticos, aunque destaca el consumo de larvas y adultos de moscas y mosquitos. La técnica más empleada para capturarlos consiste en la búsqueda y el picoteo en el suelo y en aguas someras, con ocasionales persecuciones andando y en vuelo. Se alimenta en solitario o en pequeños grupos.
Pájaro estilizado de aspecto muy distintivo, con larga cola y tonos blancos, negros y grises. Exhibe dorso gris ceniza, vientre blanco, y alas negras con bandas blancas cuando están plegadas. Posee cola larga y negra, con plumas externas blancas, y patas y pico negros. El patrón de la cabeza resulta muy contrastado, con la cara blanca rodeada arriba y abajo de negro. Luce un plumaje invernal similar, aunque el color negro en la cabeza está más reducido, y muestra garganta blanca y banda pectoral negra.
Presencia en Valladolid
Águila calzada
Hieraaetus pennatus
Es una rapaz de tamaño medio, formas estilizadas, alas largas y estrechas, tarsos emplumados hasta el nacimiento de las garras y vuelo ágil, que se caracteriza por presentar dos plumajes completamente diferentes: uno claro, mucho más frecuente, y otro oscuro, además de coloraciones intermedias entre ambos. Los ejemplares con plumaje claro lucen una tonalidad casi blanca en las partes ventrales, aunque la zona de la garganta y el pecho aparece variablemente listada, a excepción de las rémiges, que son casi negras, y la cola, de tonalidad grisácea.
En el plumaje oscuro dominan los tonos acastañados de diferente intensidad en las regiones ventrales. En vuelo, las alas y la cola revelan un fino borde posterior pálido. La especie presenta además unas marcas alares claras junto al cuello que facilitan su reconocimiento. Su sonido más característico es un grito estridente y aflautado, fli fli fli fli. Aunque se trata de un ave eminentemente forestal, no es muy exigente en cuanto al hábitat, ya que se instala sin dificultad en una gran variedad de formaciones forestales o semiforestales. Las aves constituyen, en la mayoría de las regiones, el grueso de la dieta de esta rapaz. Normalmente, elige especies de tamaño medio, que varían en función de las disponibilidades del hábitat que ocupan. El conejo es el mamífero que más consume No es infrecuente que capture también algunos reptiles, en particular lagartos ocelados, y que, en épocas de escasez, atrape grandes insectos como saltamontes y langostas.
Presencia en Valladolid
Paloma torcaz
Columba palumbus
La paloma torcaz posee un cuerpo grisáceo, pecho robusto prominente y rosado, y cabeza proporcionalmente pequeña. Sus manchas blancas en el cuello y las alas resultan características y fácilmente reconocibles.
Exhibe un vuelo poderoso, rápido, directo y con fuertes batidos de alas, en las que destacan las bandas transversales blancas. Resulta muy característico su arrullo, grave y potente, que está formado generalmente por dos o tres series de cinco sílabas (gu-guu-gu, gu-gu). Ocupa una amplia variedad de ambientes, con preferencia por los bosques de frondosas y, en menor medida, las formaciones de coníferas, los matorrales y los cultivos con arbolado disperso. También ocupa con exito las ciudades, instalando el nido en árboles de calles, plazas y jardines. El nido consiste en una estructura sencilla de ramas, tapizada de hojas y hierbas. Realiza una o dos puestas anuales, entre marzo y septiembre, que constan de uno o dos huevos blancos y que son incubados por ambos progenitores durante 18 días. Los pollos son volanderos entre los 20 y los 35 días.
Presencia en Valladolid
Garza real
Ardea cinerea
La garza real es un ave de gran tamaño, de figura estilizada, cuello largo y coloración general grisácea, con un diseño variable según la edad y la época del año.
Durante el periodo reproductor, la cabeza de los adultos luce una coloración blanca y aparece adornada por una línea negra y un par de largas plumas de este mismo color, en tanto que el cuello, blanco también, se halla surcado longitudinalmente por dos bandas paralelas negruzcas. El largo y afilado pico presenta un tono rojizo, y las regiones dorsales son mayoritariamente cenicientas, con una llamativa mancha negra en los hombros.
Fuera de la época de cría el diseño es menos contrastado, sin las plumas ornamentales de la cabeza y con el pico de tonos amarillentos.
En vuelo adopta la postura característica de las garzas, con el cuello encogido en forma de “S” y las patas estiradas sobresaliendo por detrás de la cola. Cuando se encuentra en compañía de otras garzas dentro de las colonias de cría, emite un sonido muy característico, como un a aarj, áspero y muy sonoro. Aunque su alimento básico lo constituyen los peces, incluye en su dieta una gran variedad de vertebrados (anfibios, reptiles, pollos de otras aves o pequeños mamíferos), crustáceos, moluscos, lombrices, grandes insectos e, incluso, materia vegetal.
La técnica más habitual de caza consiste en permanecer inmóvil, al acecho, junto al agua, hasta que pasa alguna de sus posibles presas. Una vez localizada, tras un fulminante movimiento del cuello, la atrapa con el pico para después deglutirla.
Presencia en Valladolid
Mosquitero papialbo
Phylloscopus bonelli
El mosquitero papialbo presenta la típica silueta de los mosquiteros: cuerpecillo rechoncho, patas frágiles y pico fino, pero se diferencia de los demás por su coloración general mucho más clara, especialmente en la cabeza y las partes ventrales. Las patas son negras y las alas, el dorso y las partes exteriores de la cola, verdosos, en contraste con el resto del cuerpo, de color blanquecino. El canto lo constituye un trino breve, sonoro y vigoroso, de una sola nota, que el ave ejecuta con rapidez. El reclamo es un sonoro silbido bisilábico: tu-ui. El mosquitero papialbo es una especie forestal ligada a bosques caducifolios y, en menor medida, a sabinares o pinares. Ocupa tanto bosques maduros como masas juveniles o en regeneración y está presente desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altitud. Basa su dieta en el consumo de invertebrados, principalmente pequeños insectos forestales.
Presencia en Valladolid
Petirrojo europeo
Erithacus rubecula
El petirrojo europeo se mueve habitualmente por el suelo en busca de insectos. Para cantar se posa en las ramas altas de los árboles, ya sea en invierno o durante la temporada de cría. Es muy agresivo, tanto con ejemplares de su misma especie como con el resto de las aves, no solo en la época reproductora, sino también durante la invernada. Emite insistentemente un reclamo seco (tac), que repite con frecuencia irregular: tac-tac…, tac-tac-tac. El canto es más elaborado y melodioso. Reclama y canta a lo largo de todo el día, pero especialmente por la mañana muy temprano, incluso antes del amanecer. En invierno aparece en todo tipo de hábitats, salvo en los parajes montanos fríos. Abunda especialmente en el monte mediterráneo rico en arbustos con frutos carnosos, así como en ambientes con gran cantidad de insectos. Se trata de un ave típicamente insectívora, que consume hormigas, escarabajos y arañas. En otoño e invierno completa su dieta con frutos de zarza, saúcos, lentiscos, olivos y acebuches; incluso puede alimentarse de bellotas partidas por trepadores azules y carboneros comunes.
Pajarillo de constitución rechoncha, sobre todo en invierno, cuando ahueca sus plumas para generar una capa de aire caliente interior. Machos y hembras son idénticos en coloración. En su plumaje destaca la amplia mancha anaranjada que se extiende por la cara, la garganta y el pecho, la cual aparece bordeada por una irregular y sutil banda gris.
Presencia en Valladolid
Golondrina común
Hirundo rustica
La golondrina común es un ave delicada, grácil y aerodinámica, de color negro, con reflejos azules metálicos por arriba y blancos crema en las partes inferiores. Tiene la frente y la garganta rojas y un collar negro. Las alas, largas y apuntadas, muestran tonos blancos en la parte inferior delantera. Su cola, muy larga y ahorquillada, es de color negro, con pequeños óvalos blancos cuando la extiende. Posee patas cortas sin emplumar, boca muy ancha, y pico corto, plano y negro. De vuelo ágil, rápido y acrobático, la golondrina común ocupa en el espacio aéreo las capas bajas, por debajo de aviones y vencejos.
En canto consiste en un parloteo musical y acelerado, formado por gorjeos encadenados con final característico: un prrr áspero. Ave muy cantarina, emite reclamos frecuentes, sobre todo un agudo uit, uit.
La golondrina común nidifica preferentemente en construcciones campestres, pero también urbanas, como establos, porches, patios y terrazas. Se alimenta en todo tipo de medios, aunque resulta más habitual cerca del agua y en praderas y cultivos. En migración prefiere humedales, sobre todo costeros. Pese a ser poco exigente, en España resulta más numerosa en zonas de altitud media y baja. La dieta, insectívora, varía entre lugares y épocas. Las presas más consumidas son moscas y mosquitos. También caza hormigas voladoras, avispas, chinches y pequeños escarabajos. El método de captura consiste en vuelos acrobáticos de persecución, a veces en pequeños grupos, a baja altura y no lejos del nido.
Presencia en Valladolid
Colirrojo real
Phoenicurus phoenicurus
El canto es dulce, melancólico y suave, parecido al del colirrojo tizón. Consta de dos partes, una primera corta y ascendente, seguida de otra más larga, que alterna trinos suaves con algunas imitaciones. El colirrojo real, estrictamente forestal, cría en bosques maduros, aunque no densos, donde abunden los huecos para nidificar.
En España habita áreas de media montaña con cobertura forestal adecuada. Las mejores densidades se alcanzan en bosques de quercíneas (dehesas de robles y encinas), hayas, coníferas o mixtos. En los pinares resulta más escasa, pero también los ocupa, especialmente si existen cajas nido.
Se alimenta de insectos y arañas, con claras preferencias por larvas y adultos de lepidópteros y coleópteros. Al final del verano y en otoño, durante la migración, puede consumir gran cantidad de pequeños frutos.
El colirrojo real es un pájaro de pequeño tamaño que exhibe una cola caracteristica de color rojizo.
El macho luce un llamativo y colorido diseño: pecho naranja rojizo, garganta negra, partes superiores grises y frente blanca.
La hembra (derecha en el dibujo) y los jóvenes presentan las partes inferiores de tonos ante grisáceos, más claras que en el colirrojo tizón.
Posado, este pájaro tiene costumbre de agitar insistentemente la cola. Exhibe un vuelo ágil y ligeramente ondulado.
Presencia en Valladolid
Ruiseñor común
Luscinia megarhynchos
Este pájaro, muy escondidizo, rara vez abandona la protección de la espesura de la vegetación, pero resulta muy fácil de detectar por su inconfundible canto, muy sonoro, emitido incansablemente durante el día y la noche. Los machos profieren un canto muy elaborado e inconfundible por su musicalidad y variedad. El ruiseñor común canta tanto en primavera en sus zonas de reproducción, como en invierno en África. Tras llegar a los territorios de cría, los machos cantan de día y de noche. Durante el día establecen “combates” sonoros con otros congéneres de su mismo sexo, y por la noche continúan cantando, pero ya más pendientes de atraer a las hembras. Se observa en un amplio espectro de ambientes, pero abunda especialmente en parajes con elevada humedad. Es muy común en las riberas de los ríos, arroyos y lagunas con densa vegetación herbácea y arbustiva. También resulta frecuente en bosques montanos húmedos, cerrados o abiertos, pero siempre con cierta cobertura de arbustos. Eminentemente insectívoro, consume escarabajos, hormigas, mosquitos, arañas, gusanos, etc. Captura sus presas buscando en la hojarasca o al vuelo. A finales del verano, y ya en plena migración, completa su dieta y acumula reservas grasas con la ingesta de frutos (zarzamoras, bayas de saúcos, etc.).
El ruiseñor común es un ave estilizada, de pico fino y cola larga. Hembras y machos son iguales. Su manto y sus alas presentan un color pardo ocráceo uniforme, excepto en la cola, que posee un distintivo tono pardo rojizo. Las partes inferiores, mucho más claras, tienen color blanco crema.
Presencia en Valladolid
Abejaruco europeo
Merops apiaster
Esta ave se distingue por su llamativa combinación de colores. Presenta un pico largo y curvado, con una cola también larga, especialmente las dos plumas centrales, que le proporcionan un aspecto estilizado. Su coloración resulta muy vistosa, con partes dorsales rojizas, amarillas y verdosas, y zonas inferiores verdosas y azuladas. Además destaca su garganta amarilla, delimitada por una línea inferior y un antifaz negro. El iris es de color rojo sangre.
Apenas existen diferencias entre ambos sexos. Los machos lucen un color castaño más oscuro y brillante en las zonas dorsales, mientras que las hembras poseen tonalidades más verdosas en las alas y zona inferior del dorso. El reclamo es un pi-pi-pi-prruut muy característico e inconfundible, que emite de forma incesante. Habitualmente lo profiere en vuelo y puede escucharse a largas distancias. Su hábitat es muy variado, pero suele concentrarse en lugares donde existen cortados, taludes o pareces verticales de consistencia arenosa. Construye su nido en taludes de río, barrancos, canteras abandonadas, márgenes de carreteras, cortados yesíferos o, simplemente, en leves desniveles en el suelo de apenas un metro. Ocasionalmente puede construir nidos en el suelo. Su dieta se basa en insectos que atrapa al vuelo, principalmente abejas, avispas, moscardones y libélulas.
Presencia en Valladolid
Lavandera cascadeña
Motacilla cinerea
Pájaro muy estilizado y distintivo, de larga cola y con tonos grises y amarillos. Exhibe dorso gris ceniza, alas plegadas negras y sin bandas blancas, y partes inferiores amarillas. Posee cola muy larga y negra, con plumas externas blancas, y patas y pico negros. La cabeza es gris, con garganta y babero negros, y con dos marcadas líneas blancas en ceja y bigotera. Dos hábitos destacados de la lavandera cascadeña son el continuo balanceo de la cola y su casi siempre cercana presencia a los cursos de agua.
El reclamo, a menudo emitido en vuelo, se compone de dos notas agudas, fuertes y metálicas (tsiv-tsiv). El canto consiste en una sucesión de reclamos repetidos (tsiviss-tsiviss-tisviis…). Especie muy ligada todo el año, aunque no exclusivamente, a torrentes de agua dulce, fondo rocoso y corriente rápida. La dieta consta de una gran variedad de insectos terrestres y acuáticos, aunque destaca el consumo de larvas y adultos de mosquitos, moscas, efímeras y escarabajos. La técnica más empleada para conseguir alimento consiste en la búsqueda y el picoteo en el suelo y en aguas someras, con ocasionales persecuciones andando y en vuelo. Se alimenta en solitario o en pequeños grupos.
Presencia en Valladolid
Curruca mosquitera
Sylvia borin
La curruca mosquitera es un pajarillo de fisonomía más compacta y robusta que la de otras currucas, aunque bastante similar a la de la curruca capirotada, con cabeza más redondeada y pico más corto y grueso. Un fino anillo orbital rodea al ojo. De todas formas, se trata de un ave que no cuenta con rasgos distintivos realmente identificativos o llamativos, y su aspecto general resulta bastante uniforme. Presenta las partes ventrales de color ante pálido y el dorso pardo-grisáceo. En torno a su cuello destaca ligeramente un discreto collar más grisáceo. Ambos sexos son iguales. El canto es melodioso y agradable y está constituido por estrofas largas y aflautadas, más prolongadas, suaves y melodiosas que las emitidas por la curruca capirotada, cuyo canto es muy similar. El reclamo consiste en un chec-chec repetitivo, bastante parecido al de otras currucas. La curruca mosquitera es una especie ligada a ambientes forestales frescos y húmedos, resulta frecuente en bosques caducifolios (robledales, quejigares, etc.), pinares silvestres y mosaicos de pastizales con setos arbustivos y bosquetes. Al sur de su área distribución ocupa bosques de ribera, campiñas húmedas y umbrías.
Su dieta se basa en el consumo de una amplia gama de invertebrados. A finales de verano y en otoño ingiere una elevada proporción de frutos (moras, saúcos, higos, acebuches, etc.).
Presencia en Valladolid
Curruca zarcera
La curruca zarcera es un eve de mediano tamaño, con cola relativamente larga y con rectrices externas blancas. El macho presenta el dorso de color pardo, con la cabeza gris en plumaje de cría y parda durante el resto del año, las alas pardo-rojizas, la garganta blanca, y las partes inferiores blanquecinas y con tonos rosados. La hembra muestra tonalidades más apagadas, con la cabeza y el dorso más pardos, la garganta blanquecina y más apagada, y la zona ventral también blanquecina y sin los tonos ligeramente asalmonados del macho. Los adultos lucen un iris rojizo, que contrasta con un tenue anillo orbital claro. Su canto, que emite desde posadero o en vuelo, consta de una serie de estrofas breves y variadas, sucedidas rápidamente, y cuyo resultado es una melodía agradable que alterna algunos elementos agudos con otros más ásperos y graves. Emite un reclamo nasal y áspero. Muestra una marcada preferencia por enclaves frescos y húmedos del tercio norte o por áreas de montaña del sur. Aparece asociada a matorrales de sustitución de los bosques de quercíneas, a mosaicos de pastizales y setos arbustivos, orlas de arbustos en bordes forestales, matorrales de montaña y landas cantábricas con aulagas y brezos. Se alimenta de todo tipo de invertebrados (principalmente escarabajos, hormigas, chinches, dípteros, etc.), aunque las bayas pueden constituir una parte importante de su dieta a finales de verano y en otoño.
Sylvia communis
Presencia en Valladolid
Torcecuello euroasiático
Jynx torquilla
El torcecuello euroasiático es un pícido de pequeño tamaño que posee un aspecto característico y notables singularidades morfológicas que lo diferencian de los restantes componentes de la familia. En contraposición a los contrastados coloridos de otros pájaros carpinteros, el torcecuello luce una librea muy críptica, de color pardo grisáceo y profusamente manchada de punteados y barrados. La especie no presenta apenas dimorfismo sexual y su aspecto general resulta bastante diferente del de otros pícidos, ya que suele deambular a saltos por el suelo, prefiere posarse en ramas horizontales (en lugar de hacerlo por los troncos) y carece de algunas de las características propias del grupo. Produce un sonido nasal y lastimero —ki, ki, ki, ki—, que puede parecerse al de otros pájaros carpinteros e incluso al de ciertas rapaces. El torcecuello euroasiático, como todos los pícidos, es un ave que precisa de una cierta cobertura forestal, aunque, a diferencia de muchos de los integrantes del grupo, no requiere grandes extensiones de bosque maduro para instalarse. Se establece de buen grado en huertos, frutaledas, jardines e, incluso, parques urbanos.
La dieta de esta especie se basa, en gran medida, en el consumo de hormigas en todas sus fases vitales, que atrapa gracias a su larga lengua, con la que palpa las galerías, bajo los troncos o entre las piedras. Además de hormigas, ingiere también un buen número de otros invertebrados, que captura tanto en el suelo como en las ramas de los árboles e, incluso, en vuelo.
Presencia en Valladolid
Vencejo común
Apus apus
El vencejo común presenta silueta en forma de ballesta, cola corta y ahorquillada, y alas estrechas y largas. Posee pico corto, plano y con la boca muy ancha, patas emplumadas y extremadamente cortas, que le impiden posarse en el suelo y pies pequeños y de fuertes garras, con los cuatro dedos dirigidos hacia delante. Muestra coloración uniforme de tono pardo oscuro, casi negro, excepto en la garganta, que es blanca. La cara inferior de las alas resulta un poco más pálida.
Esta ave es observada casi siempre en vuelo y en grupo. Las condiciones de luz, el fondo y la distancia determinan su apariencia, pudiendo confundirse con frecuencia con el vencejo pálido. Se localiza habitualmente en núcleos urbanos, volando de forma incansable a gran velocidad. Pasa la mayor parte de su vida en el aire, y únicamente se la ve posada cuando entra o sale del nido. Duerme tanto en el nido como en vuelo. Tiene una voz característica. Mientras vuela, sobre todo en los atardeceres de los meses más cálidos, emite repetidamente un chillido breve, monótono y agudo. Macho y hembra pronuncian sonidos distintos — suiií las hembras y sriií los machos—, que al proferirse conjuntamente dan lugar al canto típico de la especie. El vencejo común es un especialista en la captura de pequeños insectos voladores, el denominado aeroplancton. El método utilizado para ello es el barrido en vuelo, con la boca abierta a modo de cazamariposas.
Presencia en Valladolid
Cormorán grande
Phalacrocorax carbo
El cormorán grande es un ave de aspecto torpe y coloración general negruzca, salvo la garganta, que es de tonos blanquecinos. Tiene el cuello largo y grueso, el pico prominente y gris, y las patas negras. En la base de la mandíbula inferior presenta una zona desnuda de plumas, de color amarillo-anaranjado, que alcanza casi los ojos. La coloración de las plumas del dorso hace que parezcan escamas.
En vuelo intercala breves planeos entre secuencias de batido de alas. Cuando nada mantiene la línea de flotación elevada, con tres cuartas partes del cuerpo bajo el agua.
El cormorán grande pasa mucho tiempo posado en rocas o árboles, con las alas abiertas para dejar secar su plumaje. Durante el periodo reproductor, los adultos muestran manchas blancas sobre la cabeza, los flancos y la parte superior de los muslos, y lucen un plumaje con tonos más lustrosos. Los jóvenes presentan las partes inferiores de tonos pálido-cremosos. Emite sonidos guturales profundos. En las colonias de cría también produce otros sonidos más suaves: ghoo-gho. El cormorán grande ocupa superficies de agua preferentemente abiertas, tanto costeras como del interior, dulces o saladas, siempre que alberguen buenas poblaciones de peces que le sirvan de sustento. Por tanto, puede encontrarse en lagos, lagunas, embalses, ríos, deltas, marismas, etc.
Esencialmente piscívoro, el cormorán grande puede capturar peces de gran tamaño que pesca mientras bucea.
Presencia en Valladolid
Andarríos chico
Actitis hypoleucos
El andarríos chico es una limícola estilizada, de pequeño tamaño (el menor entre los andarríos) y patas bastante cortas, y que balancea la cola y la cabeza de forma característica cuando está posada. Sus partes superiores son pardas y las inferiores blancas, con un característico entrante pálido que sube desde los lados del pecho hasta el cuello, por delante del vértice del ala. El adulto en plumaje nupcial luce las plumas de las partes superiores de color pardo grisáceo.
El macho emite un tu tu fi fi tu tu fi fi sibilante, rápido y continuo. La especie también produce un silbido semejante a un fit fit fit fiiii. El andarríos chico cría de forma muy dispersa por ríos, arroyos y embalses de la Península, donde ocupa ensenadas, bancos arenosos y acumulaciones de grava. En migración e invernada puede aparecer también en estuarios, marismas, playas y áreas rocosas.
Se alimenta de invertebrados (fundamentalmente insectos, tanto terrestres como voladores), que captura sobre la superficie del agua o en orillas fangosas.
Presencia en Valladolid
Gaviota reidora
Chroicocephalus ridibundus
Presenta un registro de voces muy variado, pues emite desde melodiosas llamadas, kraa, hasta estridentes gritos de alarma, kek. Los reclamos en invierno son más altos y claros, diferentes a los realizados durante la época de cría. La gaviota reidora nidifica siempre cerca de zonas húmedas, de todo tipo y tanto de agua dulce como salobre, incluso en zonas manejadas por el hombre, como graveras y embalses. A la hora de buscar alimento, puede frecuentar ambientes diversos, desde puertos pesqueros hasta basureros, además de tierras agrícolas del interior (donde es común verla seguir las rejas de los arados), arrozales o salinas. La dieta de esta especie se basa, fundamentalmente, en alimentos de origen animal, por lo general insectos, anélidos, pequeños crustáceos y pececillos, así como despojos diversos que flotan en el agua o aparecen varados en las orillas, aunque suele ingerir también una cierta proporción de alimentos de origen vegetal. En invierno, además, visita los vertederos, donde aprovecha la gran cantidad de restos de comida arrojados a la basura.
Se trata de una gaviota de tamaño más bien pequeño, con un característico capuchón de color marrón chocolate, presente únicamente en el plumaje de la época de reproducción. El plumaje varía con la edad. Así, los ejemplares adultos exhiben un diseño nupcial dominado por una tonalidad gris clara en sus partes dorsales y de un blanco puro en las ventrales, que se torna chocolate en la cabeza, donde resalta vivamente un anillo ocular incompleto de color blanco. Fuera de la época reproductora, los adultos pierden las plumas oscuras de la capucha, que quedan reducidas a una pequeña mancha en la zona auricular. El pico es de un intenso rojo negruzco.
Los ejemplares juveniles, por su parte, son mayoritariamente pardogrisáceos en el dorso y carecen del llamativo capuchón oscuro.
Presencia en Valladolid
Aves poster
Petu
Created on February 27, 2025
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Vision Board
View
SWOT Challenge: Classify Key Factors
View
Explainer Video: Keys to Effective Communication
View
Explainer Video: AI for Companies
View
Corporate CV
View
Flow Presentation
View
Geographical Challenge: Drag to the map
Explore all templates
Transcript
Créditos
Aves migradorasde la ciudad de Valladolid
Autillo europeo
Otus scops
El autillo europeo, además de por su pequeño tamaño, se caracteriza por poseer un plumaje grisáceo o pardo rojizo, que presenta un complejo diseño de salpicaduras, franjas y vermiculados, en diferentes tonalidades, lo que le permite pasar completamente inadvertida cuando descansa en las ramas de los árboles. Contribuyen a aumentar su mimetismo los pequeños penachos cefálicos, a modo de falsas “orejas”, que descomponen la redondez de su cabeza. Los ojos son de color amarillo brillante. Ambos sexos difieren en sus medidas corporales (son mayores las hembras), si bien las diferencias en cuanto al plumaje resultan bastante sutiles. Los jóvenes muestran un plumaje muy semejante al de los adultos. El canto del autillo europeo es un característico tiuu aflautado, repetido regularmente en intervalos de aproximadamente 2 segundos. En primavera, las manifestaciones sonoras pueden durar varias horas, pero tras la puesta de los huevos decrecen notablemente. La hembra emite un canto semejante al del macho, aunque algo más agudo. De carácter forestal, selecciona preferentemente formaciones arboladas no muy densas, tales como dehesas, cultivos de frutales, bosques de ribera y parques, así como robledales y pinares abiertos, desde el nivel del mar hasta poco más de 1.000 metros de altitud. Su dieta se basa fundamentalmente en invertebrados de tamaño considerable, como polillas, grillos, saltamontes, etc., aunque a veces captura pequeños vertebrados, como roedores, reptiles y pajarillos. Ocasionalmente persigue en vuelo a murciélagos y grandes insectos.
Presencia en Valladolid
Jilguero lúgano
El jilguero lúgano es un ave pequeña, de pico corto y fino, que muestra cola corta y escotada cuando está cerrada. Los lúganos se distinguen bien por la combinación de los siguientes caracteres: pequeño tamaño, manchas amarillas en alas y cola, y franjas amarillas en los “hombros” de las alas. Además, los machos tienen el capirote y la garganta negros. La hembra tiene el píleo verde grisáceo y la garganta blanquecina, ambos con listas más o menos difusas. El reclamo es un piído (chiiia). En grupo, los reclamos se combinan con gorjeos. El canto de los machos es un combinado de notas cortas: chui-chui-chui, tlui-tlui, chiririri…
Spinus spinus
En España, la especie cría en masas forestales montanas dominadas por pinos, abetos y hayas, principalmente en los Pirineos y con una gran variabilidad interanual. De forma más irregular, la crianza puede tener lugar en pinares del sistema Ibérico y prepirineos catalanes, así como en la cornisa cantábrica. En invierno, además se observa en formaciones de ribera con alisos u olmos, en campiñas y en parajes agrarios abiertos, incluyendo barbechos y bordes de caminos. Se alimenta de semillas de pinos, alisos, abedules, olmos y diversas herbáceas. Completa la dieta consumiendo insectos en el periodo reproductor.
Presencia en Valladolid
Oropéndola europea
Oriolus oriolus
La oropéndola europea es un ave de tamaño similar a un mirlo y llamativo color amarillento. El macho exhibe un intenso color amarillo limón en la cabeza, que es rayada con una línea ocular oscura, y en el cuerpo, que contrasta bastante con las anchas y redondeadas alas, casi totalmente negras. La cola es igualmente amarilla, aunque presenta una ancha banda terminal negra. Posee patas de tono grisáceo y pico rojizo. La hembra muestra tonos más apagados que el macho, con partes superiores de color verde oliva e inferiores blanquecinas y rayadas en gris. Tiene las alas y la cola pardas, y el pico rojo sucio. El macho emite un singular silbido aflautado, audible a mucha distancia (tiri-oliuuu). El canto de la hembra, menos frecuente, es más corto, breve y agudo. También emiten un reclamo áspero, que recuerda al de un córvido (cueeejj). La oropéndola europea es una especie forestal, asociada a bosques caducifolios. Las riberas y los sotos constituyen el medio más utilizado en España, pero se trata de un ave muy versátil que puede observarse en choperas, grandes jardines, robledales, alcornocales, dehesas y cultivos de frutales, entre otros. Alcanza mayor densidad en paisajes en mosaico, donde se alternan bosques cerrados y zonas abiertas. Su dieta, a base de invertebrados, consta fundamentalmente de insectos, sobre todo orugas, pero también escarabajos, moscas, abejas, grillos y saltamontes. Entrado el verano puede consumir frutas silvestres y cultivadas, a veces en gran cantidad.
Presencia en Valladolid
MIlano real
MIlvus milvus
El milano real, rapaz de mediano tamaño, presenta un plumaje en el que dominan los tonos rojizos, profusamente rayados de oscuro en las regiones ventrales y con un característico aspecto orlado en el dorso. La cabeza y el cuello, por su parte, presentan un tono gris pálido surcado por finas estrías muy oscuras. En vuelo resulta inconfundible, no solo por la extraordinaria habilidad con la que ejecuta todo tipo de maniobras y regates, sino por poseer una silueta característica, en la que destacan una cola profundamente ahorquillada, de color rojizo anaranjado, y unas largas alas acodadas y provistas de una mancha blanca muy visible. Los jóvenes son similares a los adultos, aunque con una coloración general más clara y uniforme, sin el característico tono grisáceo de la cabeza y con la cola más corta y menos ahorquillada. A veces, emite un sonido similar a un maullido algo aflautado, seguido de notas ascendentes y descendentes. El milano real presenta una absoluta falta de especialización alimentaria, lo que le permite aprovechar una enorme variedad de recursos. En todo caso, esta rapaz posee unas capacidades predadoras bastante limitadas, por lo que a la hora de cazar se decanta por presas de fácil captura, como animales de pequeño tamaño, enfermos o inexpertos.
Presencia en Valladolid
Papamoscas cerrojillo
Ficedula hypoleuca
El papamoscas cerrojillo es un pajarillo de pequeño tamaño, cuerpo compacto, cabeza ancha y pico fino. Fuera de la época de reproducción no hay diferencias entre los sexos en lo que al plumaje se refiere, siendo ahora pardo claro en el dorso y blanco ocre en las partes inferiores. Los ojos, las patas y el pico son negros. En primavera, los machos adquieren un plumaje nupcial negro o marrón muy oscuro en las partes superiores, con una llamativa mancha blanca en la frente y un extenso panel blanco en las alas. La hembra en cambio mantiene las partes superiores pardas, carecen de la mancha blanca en la frente y su panel alar es más discreto. La voz de alarma consiste en un repetido y nervioso pik, pik, pik, corto y metálico. El canto del macho es un trino rítmico, algo gorjeante, con repentinos cambios de tono tras una secuencia disilábica. El papamoscas cerrojillo ocupa, preferentemente, masas boscosas maduras y densas, sobre todo robledales, pinares de pino silvestre y, en menor medida, encinares cerrados. Su dieta se compone de insectos voladores que captura en el aire o lanzándose desde un posadero, gracias a su gran capacidad de maniobra en vuelo. Ocasionalmente, también consume pequeños insectos que toma de las hojas de los árboles.
Presencia en Valladolid
Cigüeña blanca
Ciconia ciconia
Ave inconfundible, de gran tamaño y notable envergadura, que luce un característico plumaje blanco, aunque con las plumas de vuelo de color negro. Pico largo y apuntado, con tonalidad rojiza o anaranjada muy intensa. Las patas son de un intenso color rojo anaranjado en las aves adultas y rosadas en los jóvenes. En vuelo adopta una postura característica, con el cuello y las patas estiradas. En general, la cigüeña blanca es un ave bastante silenciosa. El sonido más característico de la especie es un sonoro castañeteo producido al entrechocar las mandíbulas, conocido como “crotoreo”, que el ave ejecuta como saludo hacia su pareja. La cigüeña blanca es un ave muy ligada al hombre y a sus actividades productivas, razón por la que ocupa, preferentemente, hábitats abiertos y relativamente transformados. Es una especie relativamente oportunista, con una alimentación basada en grandes artrópodos, aunque en su dieta se incluyen también una gran variedad de invertebrados (en particular, lombrices de tierra) y vertebrados, como roedores, culebras, lagartijas, ranas, peces y hasta pollos de otras aves, además de una cierta cantidad de basura. Se trata de una especie frecuentemente colonial. El nido se sitúa generalmente en todo tipo de construcciones humanas. La plataforma del nido es una enorme pila de ramas, palos y raíces, que suele contener, además, tierra, estiércol, turba, hierbas, plásticos, papel y otros materiales diversos. Puede llegar a pesar 2 toneladas.
Presencia en Valladolid
Mosquitero común
Phylloscopus collybita
El mosquitero común es un pequeño pajarillo de pico fino y patas oscuras. Presenta tonos verdosos o pardo-grisáceos en el dorso y blanquecinos en las partes inferiores. Ambos sexos resultan similares, si bien los machos son ligeramente mayores que las hembras. Muy característico, consiste en la alternancia regular de dos sonidos: chif-chaf, chif-chaf. El reclamo es un tenue huit. El mosquitero común es una especie eminentemente forestal. Para reproducirse selecciona una gran variedad de ambientes boscosos, si bien manifiesta una clara preferencia por los bosques de ribera o caducifolios frescos y húmedos (hayedos, robledales, etc.) Durante la invernada se muestra menos exigente y puede ocupar también zonas más abiertas, como matorral mediterráneo, jardines o carrizales.
Su dieta se basa en el consumo de pequeños invertebrados, que puede complementar con la ingesta de pequeños frutillos en otoño e invierno, e incluso néctar y polen en primavera.
Presencia en Valladolid
Lavandera blanca
Motacilla alba
El reclamo, a menudo emitido en vuelo, se compone de dos notas agudas, fuertes y secas (tsi-sitt). El canto consiste en una sucesión de notas similares al reclamo, aunque con gorjeos que recuerdan a una golondrina. La lavandera blanca ocupa ambientes muy variados en época de cría, en muchos casos con influencia humana y próximos al agua, tales como ríos, arroyos, charcas, pastizales, huertos, regadíos y parques. En la mitad sur peninsular, la asociación al agua resulta más marcada. En invierno utiliza medios similares, pero con cierta preferencia por cultivos y pastizales. En esta época suele formar dormideros en árboles, muchas veces dentro de zonas urbanas, y en vegetación palustre. La dieta consta de una gran variedad de insectos terrestres y acuáticos, aunque destaca el consumo de larvas y adultos de moscas y mosquitos. La técnica más empleada para capturarlos consiste en la búsqueda y el picoteo en el suelo y en aguas someras, con ocasionales persecuciones andando y en vuelo. Se alimenta en solitario o en pequeños grupos.
Pájaro estilizado de aspecto muy distintivo, con larga cola y tonos blancos, negros y grises. Exhibe dorso gris ceniza, vientre blanco, y alas negras con bandas blancas cuando están plegadas. Posee cola larga y negra, con plumas externas blancas, y patas y pico negros. El patrón de la cabeza resulta muy contrastado, con la cara blanca rodeada arriba y abajo de negro. Luce un plumaje invernal similar, aunque el color negro en la cabeza está más reducido, y muestra garganta blanca y banda pectoral negra.
Presencia en Valladolid
Águila calzada
Hieraaetus pennatus
Es una rapaz de tamaño medio, formas estilizadas, alas largas y estrechas, tarsos emplumados hasta el nacimiento de las garras y vuelo ágil, que se caracteriza por presentar dos plumajes completamente diferentes: uno claro, mucho más frecuente, y otro oscuro, además de coloraciones intermedias entre ambos. Los ejemplares con plumaje claro lucen una tonalidad casi blanca en las partes ventrales, aunque la zona de la garganta y el pecho aparece variablemente listada, a excepción de las rémiges, que son casi negras, y la cola, de tonalidad grisácea. En el plumaje oscuro dominan los tonos acastañados de diferente intensidad en las regiones ventrales. En vuelo, las alas y la cola revelan un fino borde posterior pálido. La especie presenta además unas marcas alares claras junto al cuello que facilitan su reconocimiento. Su sonido más característico es un grito estridente y aflautado, fli fli fli fli. Aunque se trata de un ave eminentemente forestal, no es muy exigente en cuanto al hábitat, ya que se instala sin dificultad en una gran variedad de formaciones forestales o semiforestales. Las aves constituyen, en la mayoría de las regiones, el grueso de la dieta de esta rapaz. Normalmente, elige especies de tamaño medio, que varían en función de las disponibilidades del hábitat que ocupan. El conejo es el mamífero que más consume No es infrecuente que capture también algunos reptiles, en particular lagartos ocelados, y que, en épocas de escasez, atrape grandes insectos como saltamontes y langostas.
Presencia en Valladolid
Paloma torcaz
Columba palumbus
La paloma torcaz posee un cuerpo grisáceo, pecho robusto prominente y rosado, y cabeza proporcionalmente pequeña. Sus manchas blancas en el cuello y las alas resultan características y fácilmente reconocibles. Exhibe un vuelo poderoso, rápido, directo y con fuertes batidos de alas, en las que destacan las bandas transversales blancas. Resulta muy característico su arrullo, grave y potente, que está formado generalmente por dos o tres series de cinco sílabas (gu-guu-gu, gu-gu). Ocupa una amplia variedad de ambientes, con preferencia por los bosques de frondosas y, en menor medida, las formaciones de coníferas, los matorrales y los cultivos con arbolado disperso. También ocupa con exito las ciudades, instalando el nido en árboles de calles, plazas y jardines. El nido consiste en una estructura sencilla de ramas, tapizada de hojas y hierbas. Realiza una o dos puestas anuales, entre marzo y septiembre, que constan de uno o dos huevos blancos y que son incubados por ambos progenitores durante 18 días. Los pollos son volanderos entre los 20 y los 35 días.
Presencia en Valladolid
Garza real
Ardea cinerea
La garza real es un ave de gran tamaño, de figura estilizada, cuello largo y coloración general grisácea, con un diseño variable según la edad y la época del año. Durante el periodo reproductor, la cabeza de los adultos luce una coloración blanca y aparece adornada por una línea negra y un par de largas plumas de este mismo color, en tanto que el cuello, blanco también, se halla surcado longitudinalmente por dos bandas paralelas negruzcas. El largo y afilado pico presenta un tono rojizo, y las regiones dorsales son mayoritariamente cenicientas, con una llamativa mancha negra en los hombros. Fuera de la época de cría el diseño es menos contrastado, sin las plumas ornamentales de la cabeza y con el pico de tonos amarillentos. En vuelo adopta la postura característica de las garzas, con el cuello encogido en forma de “S” y las patas estiradas sobresaliendo por detrás de la cola. Cuando se encuentra en compañía de otras garzas dentro de las colonias de cría, emite un sonido muy característico, como un a aarj, áspero y muy sonoro. Aunque su alimento básico lo constituyen los peces, incluye en su dieta una gran variedad de vertebrados (anfibios, reptiles, pollos de otras aves o pequeños mamíferos), crustáceos, moluscos, lombrices, grandes insectos e, incluso, materia vegetal. La técnica más habitual de caza consiste en permanecer inmóvil, al acecho, junto al agua, hasta que pasa alguna de sus posibles presas. Una vez localizada, tras un fulminante movimiento del cuello, la atrapa con el pico para después deglutirla.
Presencia en Valladolid
Mosquitero papialbo
Phylloscopus bonelli
El mosquitero papialbo presenta la típica silueta de los mosquiteros: cuerpecillo rechoncho, patas frágiles y pico fino, pero se diferencia de los demás por su coloración general mucho más clara, especialmente en la cabeza y las partes ventrales. Las patas son negras y las alas, el dorso y las partes exteriores de la cola, verdosos, en contraste con el resto del cuerpo, de color blanquecino. El canto lo constituye un trino breve, sonoro y vigoroso, de una sola nota, que el ave ejecuta con rapidez. El reclamo es un sonoro silbido bisilábico: tu-ui. El mosquitero papialbo es una especie forestal ligada a bosques caducifolios y, en menor medida, a sabinares o pinares. Ocupa tanto bosques maduros como masas juveniles o en regeneración y está presente desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altitud. Basa su dieta en el consumo de invertebrados, principalmente pequeños insectos forestales.
Presencia en Valladolid
Petirrojo europeo
Erithacus rubecula
El petirrojo europeo se mueve habitualmente por el suelo en busca de insectos. Para cantar se posa en las ramas altas de los árboles, ya sea en invierno o durante la temporada de cría. Es muy agresivo, tanto con ejemplares de su misma especie como con el resto de las aves, no solo en la época reproductora, sino también durante la invernada. Emite insistentemente un reclamo seco (tac), que repite con frecuencia irregular: tac-tac…, tac-tac-tac. El canto es más elaborado y melodioso. Reclama y canta a lo largo de todo el día, pero especialmente por la mañana muy temprano, incluso antes del amanecer. En invierno aparece en todo tipo de hábitats, salvo en los parajes montanos fríos. Abunda especialmente en el monte mediterráneo rico en arbustos con frutos carnosos, así como en ambientes con gran cantidad de insectos. Se trata de un ave típicamente insectívora, que consume hormigas, escarabajos y arañas. En otoño e invierno completa su dieta con frutos de zarza, saúcos, lentiscos, olivos y acebuches; incluso puede alimentarse de bellotas partidas por trepadores azules y carboneros comunes.
Pajarillo de constitución rechoncha, sobre todo en invierno, cuando ahueca sus plumas para generar una capa de aire caliente interior. Machos y hembras son idénticos en coloración. En su plumaje destaca la amplia mancha anaranjada que se extiende por la cara, la garganta y el pecho, la cual aparece bordeada por una irregular y sutil banda gris.
Presencia en Valladolid
Golondrina común
Hirundo rustica
La golondrina común es un ave delicada, grácil y aerodinámica, de color negro, con reflejos azules metálicos por arriba y blancos crema en las partes inferiores. Tiene la frente y la garganta rojas y un collar negro. Las alas, largas y apuntadas, muestran tonos blancos en la parte inferior delantera. Su cola, muy larga y ahorquillada, es de color negro, con pequeños óvalos blancos cuando la extiende. Posee patas cortas sin emplumar, boca muy ancha, y pico corto, plano y negro. De vuelo ágil, rápido y acrobático, la golondrina común ocupa en el espacio aéreo las capas bajas, por debajo de aviones y vencejos.
En canto consiste en un parloteo musical y acelerado, formado por gorjeos encadenados con final característico: un prrr áspero. Ave muy cantarina, emite reclamos frecuentes, sobre todo un agudo uit, uit.
La golondrina común nidifica preferentemente en construcciones campestres, pero también urbanas, como establos, porches, patios y terrazas. Se alimenta en todo tipo de medios, aunque resulta más habitual cerca del agua y en praderas y cultivos. En migración prefiere humedales, sobre todo costeros. Pese a ser poco exigente, en España resulta más numerosa en zonas de altitud media y baja. La dieta, insectívora, varía entre lugares y épocas. Las presas más consumidas son moscas y mosquitos. También caza hormigas voladoras, avispas, chinches y pequeños escarabajos. El método de captura consiste en vuelos acrobáticos de persecución, a veces en pequeños grupos, a baja altura y no lejos del nido.
Presencia en Valladolid
Colirrojo real
Phoenicurus phoenicurus
El canto es dulce, melancólico y suave, parecido al del colirrojo tizón. Consta de dos partes, una primera corta y ascendente, seguida de otra más larga, que alterna trinos suaves con algunas imitaciones. El colirrojo real, estrictamente forestal, cría en bosques maduros, aunque no densos, donde abunden los huecos para nidificar. En España habita áreas de media montaña con cobertura forestal adecuada. Las mejores densidades se alcanzan en bosques de quercíneas (dehesas de robles y encinas), hayas, coníferas o mixtos. En los pinares resulta más escasa, pero también los ocupa, especialmente si existen cajas nido. Se alimenta de insectos y arañas, con claras preferencias por larvas y adultos de lepidópteros y coleópteros. Al final del verano y en otoño, durante la migración, puede consumir gran cantidad de pequeños frutos.
El colirrojo real es un pájaro de pequeño tamaño que exhibe una cola caracteristica de color rojizo. El macho luce un llamativo y colorido diseño: pecho naranja rojizo, garganta negra, partes superiores grises y frente blanca. La hembra (derecha en el dibujo) y los jóvenes presentan las partes inferiores de tonos ante grisáceos, más claras que en el colirrojo tizón. Posado, este pájaro tiene costumbre de agitar insistentemente la cola. Exhibe un vuelo ágil y ligeramente ondulado.
Presencia en Valladolid
Ruiseñor común
Luscinia megarhynchos
Este pájaro, muy escondidizo, rara vez abandona la protección de la espesura de la vegetación, pero resulta muy fácil de detectar por su inconfundible canto, muy sonoro, emitido incansablemente durante el día y la noche. Los machos profieren un canto muy elaborado e inconfundible por su musicalidad y variedad. El ruiseñor común canta tanto en primavera en sus zonas de reproducción, como en invierno en África. Tras llegar a los territorios de cría, los machos cantan de día y de noche. Durante el día establecen “combates” sonoros con otros congéneres de su mismo sexo, y por la noche continúan cantando, pero ya más pendientes de atraer a las hembras. Se observa en un amplio espectro de ambientes, pero abunda especialmente en parajes con elevada humedad. Es muy común en las riberas de los ríos, arroyos y lagunas con densa vegetación herbácea y arbustiva. También resulta frecuente en bosques montanos húmedos, cerrados o abiertos, pero siempre con cierta cobertura de arbustos. Eminentemente insectívoro, consume escarabajos, hormigas, mosquitos, arañas, gusanos, etc. Captura sus presas buscando en la hojarasca o al vuelo. A finales del verano, y ya en plena migración, completa su dieta y acumula reservas grasas con la ingesta de frutos (zarzamoras, bayas de saúcos, etc.).
El ruiseñor común es un ave estilizada, de pico fino y cola larga. Hembras y machos son iguales. Su manto y sus alas presentan un color pardo ocráceo uniforme, excepto en la cola, que posee un distintivo tono pardo rojizo. Las partes inferiores, mucho más claras, tienen color blanco crema.
Presencia en Valladolid
Abejaruco europeo
Merops apiaster
Esta ave se distingue por su llamativa combinación de colores. Presenta un pico largo y curvado, con una cola también larga, especialmente las dos plumas centrales, que le proporcionan un aspecto estilizado. Su coloración resulta muy vistosa, con partes dorsales rojizas, amarillas y verdosas, y zonas inferiores verdosas y azuladas. Además destaca su garganta amarilla, delimitada por una línea inferior y un antifaz negro. El iris es de color rojo sangre. Apenas existen diferencias entre ambos sexos. Los machos lucen un color castaño más oscuro y brillante en las zonas dorsales, mientras que las hembras poseen tonalidades más verdosas en las alas y zona inferior del dorso. El reclamo es un pi-pi-pi-prruut muy característico e inconfundible, que emite de forma incesante. Habitualmente lo profiere en vuelo y puede escucharse a largas distancias. Su hábitat es muy variado, pero suele concentrarse en lugares donde existen cortados, taludes o pareces verticales de consistencia arenosa. Construye su nido en taludes de río, barrancos, canteras abandonadas, márgenes de carreteras, cortados yesíferos o, simplemente, en leves desniveles en el suelo de apenas un metro. Ocasionalmente puede construir nidos en el suelo. Su dieta se basa en insectos que atrapa al vuelo, principalmente abejas, avispas, moscardones y libélulas.
Presencia en Valladolid
Lavandera cascadeña
Motacilla cinerea
Pájaro muy estilizado y distintivo, de larga cola y con tonos grises y amarillos. Exhibe dorso gris ceniza, alas plegadas negras y sin bandas blancas, y partes inferiores amarillas. Posee cola muy larga y negra, con plumas externas blancas, y patas y pico negros. La cabeza es gris, con garganta y babero negros, y con dos marcadas líneas blancas en ceja y bigotera. Dos hábitos destacados de la lavandera cascadeña son el continuo balanceo de la cola y su casi siempre cercana presencia a los cursos de agua.
El reclamo, a menudo emitido en vuelo, se compone de dos notas agudas, fuertes y metálicas (tsiv-tsiv). El canto consiste en una sucesión de reclamos repetidos (tsiviss-tsiviss-tisviis…). Especie muy ligada todo el año, aunque no exclusivamente, a torrentes de agua dulce, fondo rocoso y corriente rápida. La dieta consta de una gran variedad de insectos terrestres y acuáticos, aunque destaca el consumo de larvas y adultos de mosquitos, moscas, efímeras y escarabajos. La técnica más empleada para conseguir alimento consiste en la búsqueda y el picoteo en el suelo y en aguas someras, con ocasionales persecuciones andando y en vuelo. Se alimenta en solitario o en pequeños grupos.
Presencia en Valladolid
Curruca mosquitera
Sylvia borin
La curruca mosquitera es un pajarillo de fisonomía más compacta y robusta que la de otras currucas, aunque bastante similar a la de la curruca capirotada, con cabeza más redondeada y pico más corto y grueso. Un fino anillo orbital rodea al ojo. De todas formas, se trata de un ave que no cuenta con rasgos distintivos realmente identificativos o llamativos, y su aspecto general resulta bastante uniforme. Presenta las partes ventrales de color ante pálido y el dorso pardo-grisáceo. En torno a su cuello destaca ligeramente un discreto collar más grisáceo. Ambos sexos son iguales. El canto es melodioso y agradable y está constituido por estrofas largas y aflautadas, más prolongadas, suaves y melodiosas que las emitidas por la curruca capirotada, cuyo canto es muy similar. El reclamo consiste en un chec-chec repetitivo, bastante parecido al de otras currucas. La curruca mosquitera es una especie ligada a ambientes forestales frescos y húmedos, resulta frecuente en bosques caducifolios (robledales, quejigares, etc.), pinares silvestres y mosaicos de pastizales con setos arbustivos y bosquetes. Al sur de su área distribución ocupa bosques de ribera, campiñas húmedas y umbrías. Su dieta se basa en el consumo de una amplia gama de invertebrados. A finales de verano y en otoño ingiere una elevada proporción de frutos (moras, saúcos, higos, acebuches, etc.).
Presencia en Valladolid
Curruca zarcera
La curruca zarcera es un eve de mediano tamaño, con cola relativamente larga y con rectrices externas blancas. El macho presenta el dorso de color pardo, con la cabeza gris en plumaje de cría y parda durante el resto del año, las alas pardo-rojizas, la garganta blanca, y las partes inferiores blanquecinas y con tonos rosados. La hembra muestra tonalidades más apagadas, con la cabeza y el dorso más pardos, la garganta blanquecina y más apagada, y la zona ventral también blanquecina y sin los tonos ligeramente asalmonados del macho. Los adultos lucen un iris rojizo, que contrasta con un tenue anillo orbital claro. Su canto, que emite desde posadero o en vuelo, consta de una serie de estrofas breves y variadas, sucedidas rápidamente, y cuyo resultado es una melodía agradable que alterna algunos elementos agudos con otros más ásperos y graves. Emite un reclamo nasal y áspero. Muestra una marcada preferencia por enclaves frescos y húmedos del tercio norte o por áreas de montaña del sur. Aparece asociada a matorrales de sustitución de los bosques de quercíneas, a mosaicos de pastizales y setos arbustivos, orlas de arbustos en bordes forestales, matorrales de montaña y landas cantábricas con aulagas y brezos. Se alimenta de todo tipo de invertebrados (principalmente escarabajos, hormigas, chinches, dípteros, etc.), aunque las bayas pueden constituir una parte importante de su dieta a finales de verano y en otoño.
Sylvia communis
Presencia en Valladolid
Torcecuello euroasiático
Jynx torquilla
El torcecuello euroasiático es un pícido de pequeño tamaño que posee un aspecto característico y notables singularidades morfológicas que lo diferencian de los restantes componentes de la familia. En contraposición a los contrastados coloridos de otros pájaros carpinteros, el torcecuello luce una librea muy críptica, de color pardo grisáceo y profusamente manchada de punteados y barrados. La especie no presenta apenas dimorfismo sexual y su aspecto general resulta bastante diferente del de otros pícidos, ya que suele deambular a saltos por el suelo, prefiere posarse en ramas horizontales (en lugar de hacerlo por los troncos) y carece de algunas de las características propias del grupo. Produce un sonido nasal y lastimero —ki, ki, ki, ki—, que puede parecerse al de otros pájaros carpinteros e incluso al de ciertas rapaces. El torcecuello euroasiático, como todos los pícidos, es un ave que precisa de una cierta cobertura forestal, aunque, a diferencia de muchos de los integrantes del grupo, no requiere grandes extensiones de bosque maduro para instalarse. Se establece de buen grado en huertos, frutaledas, jardines e, incluso, parques urbanos. La dieta de esta especie se basa, en gran medida, en el consumo de hormigas en todas sus fases vitales, que atrapa gracias a su larga lengua, con la que palpa las galerías, bajo los troncos o entre las piedras. Además de hormigas, ingiere también un buen número de otros invertebrados, que captura tanto en el suelo como en las ramas de los árboles e, incluso, en vuelo.
Presencia en Valladolid
Vencejo común
Apus apus
El vencejo común presenta silueta en forma de ballesta, cola corta y ahorquillada, y alas estrechas y largas. Posee pico corto, plano y con la boca muy ancha, patas emplumadas y extremadamente cortas, que le impiden posarse en el suelo y pies pequeños y de fuertes garras, con los cuatro dedos dirigidos hacia delante. Muestra coloración uniforme de tono pardo oscuro, casi negro, excepto en la garganta, que es blanca. La cara inferior de las alas resulta un poco más pálida.
Esta ave es observada casi siempre en vuelo y en grupo. Las condiciones de luz, el fondo y la distancia determinan su apariencia, pudiendo confundirse con frecuencia con el vencejo pálido. Se localiza habitualmente en núcleos urbanos, volando de forma incansable a gran velocidad. Pasa la mayor parte de su vida en el aire, y únicamente se la ve posada cuando entra o sale del nido. Duerme tanto en el nido como en vuelo. Tiene una voz característica. Mientras vuela, sobre todo en los atardeceres de los meses más cálidos, emite repetidamente un chillido breve, monótono y agudo. Macho y hembra pronuncian sonidos distintos — suiií las hembras y sriií los machos—, que al proferirse conjuntamente dan lugar al canto típico de la especie. El vencejo común es un especialista en la captura de pequeños insectos voladores, el denominado aeroplancton. El método utilizado para ello es el barrido en vuelo, con la boca abierta a modo de cazamariposas.
Presencia en Valladolid
Cormorán grande
Phalacrocorax carbo
El cormorán grande es un ave de aspecto torpe y coloración general negruzca, salvo la garganta, que es de tonos blanquecinos. Tiene el cuello largo y grueso, el pico prominente y gris, y las patas negras. En la base de la mandíbula inferior presenta una zona desnuda de plumas, de color amarillo-anaranjado, que alcanza casi los ojos. La coloración de las plumas del dorso hace que parezcan escamas. En vuelo intercala breves planeos entre secuencias de batido de alas. Cuando nada mantiene la línea de flotación elevada, con tres cuartas partes del cuerpo bajo el agua. El cormorán grande pasa mucho tiempo posado en rocas o árboles, con las alas abiertas para dejar secar su plumaje. Durante el periodo reproductor, los adultos muestran manchas blancas sobre la cabeza, los flancos y la parte superior de los muslos, y lucen un plumaje con tonos más lustrosos. Los jóvenes presentan las partes inferiores de tonos pálido-cremosos. Emite sonidos guturales profundos. En las colonias de cría también produce otros sonidos más suaves: ghoo-gho. El cormorán grande ocupa superficies de agua preferentemente abiertas, tanto costeras como del interior, dulces o saladas, siempre que alberguen buenas poblaciones de peces que le sirvan de sustento. Por tanto, puede encontrarse en lagos, lagunas, embalses, ríos, deltas, marismas, etc. Esencialmente piscívoro, el cormorán grande puede capturar peces de gran tamaño que pesca mientras bucea.
Presencia en Valladolid
Andarríos chico
Actitis hypoleucos
El andarríos chico es una limícola estilizada, de pequeño tamaño (el menor entre los andarríos) y patas bastante cortas, y que balancea la cola y la cabeza de forma característica cuando está posada. Sus partes superiores son pardas y las inferiores blancas, con un característico entrante pálido que sube desde los lados del pecho hasta el cuello, por delante del vértice del ala. El adulto en plumaje nupcial luce las plumas de las partes superiores de color pardo grisáceo.
El macho emite un tu tu fi fi tu tu fi fi sibilante, rápido y continuo. La especie también produce un silbido semejante a un fit fit fit fiiii. El andarríos chico cría de forma muy dispersa por ríos, arroyos y embalses de la Península, donde ocupa ensenadas, bancos arenosos y acumulaciones de grava. En migración e invernada puede aparecer también en estuarios, marismas, playas y áreas rocosas. Se alimenta de invertebrados (fundamentalmente insectos, tanto terrestres como voladores), que captura sobre la superficie del agua o en orillas fangosas.
Presencia en Valladolid
Gaviota reidora
Chroicocephalus ridibundus
Presenta un registro de voces muy variado, pues emite desde melodiosas llamadas, kraa, hasta estridentes gritos de alarma, kek. Los reclamos en invierno son más altos y claros, diferentes a los realizados durante la época de cría. La gaviota reidora nidifica siempre cerca de zonas húmedas, de todo tipo y tanto de agua dulce como salobre, incluso en zonas manejadas por el hombre, como graveras y embalses. A la hora de buscar alimento, puede frecuentar ambientes diversos, desde puertos pesqueros hasta basureros, además de tierras agrícolas del interior (donde es común verla seguir las rejas de los arados), arrozales o salinas. La dieta de esta especie se basa, fundamentalmente, en alimentos de origen animal, por lo general insectos, anélidos, pequeños crustáceos y pececillos, así como despojos diversos que flotan en el agua o aparecen varados en las orillas, aunque suele ingerir también una cierta proporción de alimentos de origen vegetal. En invierno, además, visita los vertederos, donde aprovecha la gran cantidad de restos de comida arrojados a la basura.
Se trata de una gaviota de tamaño más bien pequeño, con un característico capuchón de color marrón chocolate, presente únicamente en el plumaje de la época de reproducción. El plumaje varía con la edad. Así, los ejemplares adultos exhiben un diseño nupcial dominado por una tonalidad gris clara en sus partes dorsales y de un blanco puro en las ventrales, que se torna chocolate en la cabeza, donde resalta vivamente un anillo ocular incompleto de color blanco. Fuera de la época reproductora, los adultos pierden las plumas oscuras de la capucha, que quedan reducidas a una pequeña mancha en la zona auricular. El pico es de un intenso rojo negruzco. Los ejemplares juveniles, por su parte, son mayoritariamente pardogrisáceos en el dorso y carecen del llamativo capuchón oscuro.
Presencia en Valladolid