Promoción: Promover los derechos integrales, sexuales y reproductivos de niñas, niños y jóvenes como base para la adecuada convivencia escolar y salud mental de las comunidades. Prevención: prevenir todas las expresiones de violencias en la escuela y desnaturalizar el uso de la violencia. Atención: Atender de manera eficaz las presuntas vulneraciones de derechos hacia todos los estudiantes de colegios públicos y privados en Bogotá. Seguimiento: Realizar acompañamiento y seguimiento a situaciones críticas, mediante la verificación de la activación de protocolos, de rutas de restablecimiento de derechos y generación de articulaciones interinstitucionales para la garantía de los derechos.
Individual - Social
Las niñas y los niños son el centro de la política de Escuelas con Emociones para una educación de calidad que garantice sus derechos.
Educación integral de la sexualidad: Garantiza el conocimiento y aplicación de derechos humanos, sexuales y reproductivos en niñas, niños y jóvenes, desde la primera infancia y a lo largo del curso de vida. Aulas con emoción: Desarrolla habilidades socioemocionales (HSE) en líderes educativos, para que, junto con la comunidad, incidan en políticas institucionales que integren curricularmente las HSE, mejoren el clima escolar y promuevan la salud mental en los colegios. Construcción de ciudadanía: Las niñas, niños y jóvenes como agentes de cambio que fortalecen la democracia en sus colegios y comunidades. Entornos Escolares Inspiradores: Transforma en comunidad los 92 entornos escolares más críticos para garantizar que las niñas, niños y jóvenes puedan ejercer su derecho a una educación de calidad con seguridad y bienestar. Fortalecimiento familiar: Fortalece el vínculo entre la escuela y las familias para desarrollar habilidades socioemocionales y garantizar las trayectorias educativas completas propias y de niñas, niños y jóvenes.
La empatía: es la capacidad de comprender los sentimientos y emociones de las demás personas, reconociéndose como similares. Es una habilidad fundamental en entornos sociales complejos, permitiendo considerar, interpretar y entender los estados mentales y emocionales de otros seres. La empatía también implica valorar la dignidad humana y la diversidad cultural, social, económica y política, esenciales para reconocer a niñas, niños y jóvenes como sujetos de derechos y, a su vez, a sus familias como colectivos de derechos. La agencia: es la habilidad de tomar decisiones y acciones que influyen en la vida y el entorno de las personas. Está relacionada con la participación, permitiendo a las personas tomar un rol activo en su aprendizaje y desarrollo, y controlar sus propios cambios. La participación es clave en la pedagogía y la teoría del cambio, ya que facilita el desarrollo de capacidades y la consecución de objetivos personales y comunitarios. La autoconciencia: es la habilidad de reflexionar sobre sí mismo, también implica reconocer y comprender las propias emociones, así como los pensamientos y los comportamientos; evaluando, además, su influencia en las decisiones cotidianas. Esta habilidad es crucial para gestionar emociones, enfrentar desafíos y promover la autoaceptación y el respeto por la diversidad. En el ámbito educativo, la autoconciencia incide en el rendimiento académico y el clima escolar, reduciendo comportamientos disruptivos y fomentando un ambiente de respeto y colaboración. Además, es esencial para formar ciudadanías críticas y activas, posibilitando la toma de decisiones informadas y responsables en la vida escolar, familiar y comunitaria. La toma de decisiones: es una habilidad socioemocional fundamental que implica evaluar opciones, anticipar consecuencias y hacer elecciones adecuadas considerando el bienestar individual, social y colectivo. Este proceso integra experiencias pasadas, información disponible, análisis racional y emociones, siendo crucial para la convivencia y el bienestar en el entorno escolar y la comunidad educativa. El manejo de conflictos: en las escuelas es crucial para prevenir las violencias, como, por ejemplo, el hostigamiento escolar. Desarrollar habilidades socioemocionales como la empatía, el autocontrol y la asertividad posibilita a las personas gestionar sus emociones y las de los(as) demás por vías pacíficas, promoviendo así, la cultura del respeto, el cuidado mutuo y la sana convivencia. Por su parte, la comunicación asertiva, la empatía, la negociación y la resolución de problemas son esenciales para resolver conflictos y prevenir su escalada, fomentando un ambiente escolar inclusivo y seguro.
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Comunicación y Prensa SED
Created on February 18, 2025
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Promoción: Promover los derechos integrales, sexuales y reproductivos de niñas, niños y jóvenes como base para la adecuada convivencia escolar y salud mental de las comunidades. Prevención: prevenir todas las expresiones de violencias en la escuela y desnaturalizar el uso de la violencia. Atención: Atender de manera eficaz las presuntas vulneraciones de derechos hacia todos los estudiantes de colegios públicos y privados en Bogotá. Seguimiento: Realizar acompañamiento y seguimiento a situaciones críticas, mediante la verificación de la activación de protocolos, de rutas de restablecimiento de derechos y generación de articulaciones interinstitucionales para la garantía de los derechos.
Individual - Social
Las niñas y los niños son el centro de la política de Escuelas con Emociones para una educación de calidad que garantice sus derechos.
Educación integral de la sexualidad: Garantiza el conocimiento y aplicación de derechos humanos, sexuales y reproductivos en niñas, niños y jóvenes, desde la primera infancia y a lo largo del curso de vida. Aulas con emoción: Desarrolla habilidades socioemocionales (HSE) en líderes educativos, para que, junto con la comunidad, incidan en políticas institucionales que integren curricularmente las HSE, mejoren el clima escolar y promuevan la salud mental en los colegios. Construcción de ciudadanía: Las niñas, niños y jóvenes como agentes de cambio que fortalecen la democracia en sus colegios y comunidades. Entornos Escolares Inspiradores: Transforma en comunidad los 92 entornos escolares más críticos para garantizar que las niñas, niños y jóvenes puedan ejercer su derecho a una educación de calidad con seguridad y bienestar. Fortalecimiento familiar: Fortalece el vínculo entre la escuela y las familias para desarrollar habilidades socioemocionales y garantizar las trayectorias educativas completas propias y de niñas, niños y jóvenes.
La empatía: es la capacidad de comprender los sentimientos y emociones de las demás personas, reconociéndose como similares. Es una habilidad fundamental en entornos sociales complejos, permitiendo considerar, interpretar y entender los estados mentales y emocionales de otros seres. La empatía también implica valorar la dignidad humana y la diversidad cultural, social, económica y política, esenciales para reconocer a niñas, niños y jóvenes como sujetos de derechos y, a su vez, a sus familias como colectivos de derechos. La agencia: es la habilidad de tomar decisiones y acciones que influyen en la vida y el entorno de las personas. Está relacionada con la participación, permitiendo a las personas tomar un rol activo en su aprendizaje y desarrollo, y controlar sus propios cambios. La participación es clave en la pedagogía y la teoría del cambio, ya que facilita el desarrollo de capacidades y la consecución de objetivos personales y comunitarios. La autoconciencia: es la habilidad de reflexionar sobre sí mismo, también implica reconocer y comprender las propias emociones, así como los pensamientos y los comportamientos; evaluando, además, su influencia en las decisiones cotidianas. Esta habilidad es crucial para gestionar emociones, enfrentar desafíos y promover la autoaceptación y el respeto por la diversidad. En el ámbito educativo, la autoconciencia incide en el rendimiento académico y el clima escolar, reduciendo comportamientos disruptivos y fomentando un ambiente de respeto y colaboración. Además, es esencial para formar ciudadanías críticas y activas, posibilitando la toma de decisiones informadas y responsables en la vida escolar, familiar y comunitaria. La toma de decisiones: es una habilidad socioemocional fundamental que implica evaluar opciones, anticipar consecuencias y hacer elecciones adecuadas considerando el bienestar individual, social y colectivo. Este proceso integra experiencias pasadas, información disponible, análisis racional y emociones, siendo crucial para la convivencia y el bienestar en el entorno escolar y la comunidad educativa. El manejo de conflictos: en las escuelas es crucial para prevenir las violencias, como, por ejemplo, el hostigamiento escolar. Desarrollar habilidades socioemocionales como la empatía, el autocontrol y la asertividad posibilita a las personas gestionar sus emociones y las de los(as) demás por vías pacíficas, promoviendo así, la cultura del respeto, el cuidado mutuo y la sana convivencia. Por su parte, la comunicación asertiva, la empatía, la negociación y la resolución de problemas son esenciales para resolver conflictos y prevenir su escalada, fomentando un ambiente escolar inclusivo y seguro.