La ilustración en España
Conclusión final de Cadalso
Fragmento de Montesquieu
Defensa de la nación española contra la «Carta Persiana LXXVIII» de Montesquieu,(1775) de José Cadalso
NOTA 31. Discurro que no empezaría así la descripción de París, sino de otro modo. No empezaría por esta superficial satirilla, habiendo tantos otros artículos dignos de parar la atención del que entra en París. Examinaría las policías, academias, teatros, edificios públicos, etc. Y luego, cayendo sobre las costumbres, tal vez diría: «Los franceses son amabilísimos compañeros cuando llegan a cierta edad, porque, desechos los torbellinos de su juventud y aprovechándose del mundo, son sabios sin pedantería y cortesanos sin superfluidades. Pero hasta entonces son insufribles. No parecen racionales de puro volátiles, no son compuestos de los cuatro elementos, sino del aire solo. Y para que no me creas preocupado de ellos, te remito algunos libros escritos por ellos mismos reprehendiendo su disipación, lujo, afeminación y superficialidad. Empezaría por la sátira de París, bajo el nombre de Síbaris, hecha por el mismo Presidente de Montesquieu, Le Colporteur, L'Homme aux quarante écus, Les Contes moraux de Marmontel, Les Egarements du coeur et de l'esprit, Les Bagatelles morales, L'Inoculation du bon sens, y otros muchísimos».
Características del fragmento
Contexto
Conclusión
La ilustración en España
Tania Peña
Created on November 25, 2024
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La ilustración en España
Conclusión final de Cadalso
Fragmento de Montesquieu
Defensa de la nación española contra la «Carta Persiana LXXVIII» de Montesquieu,(1775) de José Cadalso
NOTA 31. Discurro que no empezaría así la descripción de París, sino de otro modo. No empezaría por esta superficial satirilla, habiendo tantos otros artículos dignos de parar la atención del que entra en París. Examinaría las policías, academias, teatros, edificios públicos, etc. Y luego, cayendo sobre las costumbres, tal vez diría: «Los franceses son amabilísimos compañeros cuando llegan a cierta edad, porque, desechos los torbellinos de su juventud y aprovechándose del mundo, son sabios sin pedantería y cortesanos sin superfluidades. Pero hasta entonces son insufribles. No parecen racionales de puro volátiles, no son compuestos de los cuatro elementos, sino del aire solo. Y para que no me creas preocupado de ellos, te remito algunos libros escritos por ellos mismos reprehendiendo su disipación, lujo, afeminación y superficialidad. Empezaría por la sátira de París, bajo el nombre de Síbaris, hecha por el mismo Presidente de Montesquieu, Le Colporteur, L'Homme aux quarante écus, Les Contes moraux de Marmontel, Les Egarements du coeur et de l'esprit, Les Bagatelles morales, L'Inoculation du bon sens, y otros muchísimos».
Características del fragmento
Contexto
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