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01. Salud mental en familia.

Carmen Escárate

Created on November 20, 2024

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Transcript

Salud mental en familia

Aprendiendo a cuidarnos

La salud mental es algo que debemos cuidar en todas las etapas de la vida, especialmente en la infancia y la adolescencia. ¡Acompáñanos en esta aventura hacia una vida familiar más plena y saludable!

COMENZAR

Salud mental en familia

01.

¿Qué es la salud mental?

02.

¿Por qué es importante la salud mental en la infancia y la adolescencia?

Aprendiendo a cuidarnos

03.

¿Cómo identificar problemas de salud mental en nuestros hijos e hijas?

04.

¿Qué podemos hacer para promover la salud mental en la familia?

05.

¿Dónde buscar ayuda profesional?

¿Qué es lasalud mental?

La salud mental es un estado de bienestar en el que las personas pueden desarrollar sus capacidades, afrontar las tensiones normales de la vida, trabajar productivamente y contribuir a su comunidad. No se trata solo de la ausencia de trastornos mentales, sino de un estado de equilibrio emocional, psicológico y social que permite a las personas disfrutar de la vida y afrontar los desafíos con resiliencia.

La importancia de la resiliencia

factores del desarrollo

¿Por qué es importante la salud mental en la infancia y la adolescencia?

La salud mental es crucial en cualquier momento de la vida. En la infancia y la adolescencia es clave, ya que influye en el desarrollo emocional, social, cognitivo y físico. Cuidar la salud mental en estas etapas tempranas sienta las bases para un desarrollo integral y una vida adulta plena y saludable.

Cómo les puede afectar

Una buena salud mental

¿Cómo identificar problemas de salud mental en nuestras hijas e hijos?

Es importante prestar atención a las señales de alerta que pueden indicar problemas de salud mental en la infancia y la adolescencia, tales como:

Cambios en el comportamiento.

Síntomas físicos.

Problemas en la escuela o con el grupo de iguales.

Cambios en el estado de ánimo.

¿Qué podemos hacer desde la familia si detectamos un problema de salud mental?

¿Qué podemos hacer para promover la salud mental en la familia?

Las familias pueden desempeñar un papel fundamental en la promoción de la salud mental de sus integrantes. Algunas estrategias que pueden ayudar incluyen:

Fomentar la comunicación abierta y honesta

Enseñar habilidades de afrontamiento para manejar el estrés y las emociones

Promover hábitos saludables de alimentación y sueño

Establecer límites claros y consistentes

Validar las emociones

Pasar tiempo de calidad juntos

Algunas herramientas concretas para fomentar el bienestar emocional en la familia:

¿Dónde buscar ayuda profesional?

Si necesitas apoyo en materia de salud mental, puedes contactar con:

Ofrece información, orientación y apoyo a familias y personas afectadas por problemáticas relacionadas con el consumo de adicciones y el malestar psicosocial.

Ofrecen servicios de evaluación, diagnóstico y tratamiento para personas con problemas de salud mental. Requiere derivación del médico de cabecera o pediatra.

Ofrecen información, apoyo y recursos para personas con problemas de salud mental y sus familias.

SIOF (Servicio de Información y Orientación Fad Juventud)

Centros de salud mental

Asociaciones de pacientes y familiares

Establecer límites claros y consistentes:

Establecer normas y expectativas claras y razonables, y aplicarlas de manera consistente.

Enseñar habilidades de afrontamiento para manejar el estrés y las emociones

Enseñarles técnicas de relajación, respiración y otras estrategias para manejar las diferentes emociones de manera saludable.

Fomentar la comunicación abierta y honesta:

Crear un ambiente en el que niñas, niños y adolescentes se sientan en confianza para hablar sobre sus pensamientos, sentimientos y preocupaciones.

Poner en práctica los “círculos de diálogo familiar”: son espacios seguros y estructurados donde, a partir de una pregunta, se comparten los pensamientos y sentimientos de manera abierta y respetuosa, utilizando un objeto que sirva para identificar a la persona que habla cada vez. Contrato para el uso de la tecnología: establecer normas claras: cuánto tiempo, cuándo, qué, y para qué. Lo ideal es hacer este contrato de manera conjunta con hijas e hijos y explicitar las consecuencias de no cumplir con los acuerdos pactados. Técnicas de relajación: enseñarles técnicas de respiración, relajación muscular o meditación para gestionar las diferentes emociones. Arte y deporte: fomentar la participación en actividades artísticas o deportivas para canalizar emociones y promover el bienestar emocional.

Algunas herramientas concretas para fomentar el bienestar emocional en la familia:

Cambios en el estado de ánimo:

Ttristeza, ansiedad, miedo, preocupación excesiva, cambios bruscos de humor, expresiones de desesperanza o inutilidad, etc.

La resiliencia es la capacidad de afrontar la adversidad y salir fortalecido de ella. Se desarrolla a través de la adaptación al estrés y nos permite afrontar las dificultades con mayor fortaleza. Podemos ayudar a nuestras hijas e hijos a ser resilientes ofreciéndoles una base segura, estando presentes y fijando límites. La neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar, es clave para la resiliencia. La resiliencia no es solo individual, sino también colectiva; las familias, escuelas y comunidades pueden fomentarla.

La importancia de la resiliencia

Bajo rendimiento escolar: dificultades de concentración, falta de motivación, problemas de aprendizaje. Dificultades en las relaciones sociales: problemas para hacer amistades, aislamiento social, conflictos con iguales... Conductas de riesgo: consumo de sustancias, autolesiones, comportamiento sexual de riesgo, conductas delictivas.

Los problemas de salud mental pueden afectar a niñas, niños y adolescentes en diferentes áreas de su desarrollo:

Cambios en el comportamiento:

Irritabilidad, agresividad, aislamiento, cambios en los hábitos de sueño o alimentación, falta de interés en actividades que antes disfrutaban, comportamiento extraño o inusual, etc.

Pasar tiempo decalidad juntos

Compartir actividades como jugar, leer, cocinar o simplemente hablar.

Síntomas físicos:

Dolores de cabeza, dolores de estómago, fatiga, etc.

En el desarrollo de cualquier persona influyen diferentes factores: Biológicos Individuales o psicológicos Sociales (familia, grupo de iguales, contexto sociocultural...) La influencia de los tres es clave para el desarrollo integral de la persona.

Tres factores del desarrollo:

Aprender y desarrollar sus capacidades. Establecer relaciones saludables con sus pares, familiares y otras personas adultas. Tomar decisiones responsables. Afrontar los desafíos de la vida con resiliencia. Disfrutar de la vida y alcanzar su máximo potencial.

Una buena salud mental permite a niños, niñas y adolescentes:

Promover hábitos saludables de alimentación y sueño:

Asegurarse de que niñas, niños y adolescentes duerman lo suficiente y tengan una dieta equilibrada.

Problemas en la escuela o con el grupo de iguales

Bajo rendimiento escolar, dificultades de concentración, falta de motivación, aislamiento, conflictos inusuales, etc.

Crear un ambiente seguro y de confianza, donde se sientan escuchados y comprendidos. Iniciar la conversación con preguntas abiertas como por ejemplo: "¿cómo te sientes?" o "¿hay algo que te preocupa?". Practicar la escucha activa, mirando a los ojos a nuestra hija o hijo, asintiendo con la cabeza, evitando juicios y respuestas anticipatorias, y haciendo preguntas abiertas para seguir fomentando la comunicación. Por ejemplo: "¿qué necesitarías de mí?" o “¿cómo crees que te puedo ayudar?” Si lo vemos necesario, buscar ayuda profesional, normalizando esta situación (podemos compararlo con ir al médico cuando nos sentimos mal físicamente).

La importancia de la comunicación:

Hablar sobre salud mental es un acto de amor y responsabilidad.

Recuerda:

Validar lasemociones:

Reconocer y aceptar las emociones incluso las menos agradables, como la tristeza o la rabia y ayudarles a comprenderlas y manejarlas de manera saludable.