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Las Ciencias y las Artes en la Nueva España (siglo XVIII)

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Created on November 11, 2024

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Durante el siglo XVIII, la Nueva España experimentó un auge en las ciencias y las artes, en gran medida influenciado por las Reformas Borbónicas y el espíritu de la Ilustración que permeaba Europa. Este periodo, conocido como el Siglo de las Luces, fomentó el desarrollo del conocimiento científico y técnico, la promoción de la educación, y la floreciente vida cultural. A medida que los Borbones implementaban sus reformas, se crearon nuevas instituciones académicas y científicas, y se apoyó el cultivo de las artes con el objetivo de modernizar y civilizar tanto a la metrópoli como a las colonias.

Las ciencias en la Nueva España

La ciencia en la Nueva España del siglo XVIII se caracterizó por una renovación del conocimiento impulsada por la Ilustración, que promovía el uso de la razón, la observación y la experimentación para entender el mundo. Los avances en la ciencia estaban ligados al deseo de explotar de manera más eficiente los recursos naturales y a la necesidad de mejorar la administración y la economía de la colonia.

Instituciones científicas

Uno de los legados más importantes de las Reformas Borbónicas fue la creación de instituciones para el estudio y la enseñanza de las ciencias:

Real Colegio de Minería (1792)

Academia de San Carlos (1781)

Academia de San Carlos (1781)

Expediciones científicas

Durante el siglo XVIII, se organizaron importantes expediciones científicas en la Nueva España, principalmente en el ámbito de la botánica y la cartografía.

Expedición botánica de Sessé y Mociño

Cartografía y geografía

Medicina y salud pública

Los avances en medicina también fueron notables. Uno de los hitos en la historia de la salud pública en la Nueva España fue la introducción de la vacuna contra la viruela en 1804, gracias a la Expedición Balmis, que trajo la vacuna a través del Atlántico para inmunizar a la población. Este esfuerzo pionero fue uno de los primeros programas de vacunación masiva en el mundo.

Astronomía

La astronomía también fue un campo que experimentó avances. Carlos de Sigüenza y Góngora, uno de los primeros científicos novohispanos, había hecho importantes contribuciones en el siglo XVII, pero durante el siglo XVIII, los estudios astronómicos continuaron desarrollándose a través de la enseñanza en las universidades y colegios, así como en la Real y Pontificia Universidad de México.

Las artes en la Nueva España

El siglo XVIII vio una floreciente vida artística en la Nueva España, influenciada por el Barroco tardío y el Neoclasicismo, impulsado por las reformas borbónicas que promovían un estilo artístico más sobrio y ordenado, en sintonía con el racionalismo ilustrado.

Arquitectura

Pintura y escultura

Literatura

Música

El impacto de las Reformas Borbónicas en las ciencias y las artes

Las Reformas Borbónicas jugaron un papel central en el impulso a las ciencias y las artes en la Nueva España. El interés de los Borbones por modernizar el imperio y promover el conocimiento llevó a la creación de instituciones educativas y científicas, al apoyo de expediciones y al fomento del desarrollo cultural. Sin embargo, también hubo tensiones, ya que muchas de estas reformas excluían a los criollos y limitaban la influencia de instituciones tradicionales, como la Iglesia, que había sido el principal motor de la educación y las artes durante los siglos anteriores.

Fundado bajo la dirección de Fausto de Elhúyar, quien descubrió el tungsteno, este colegio fue una de las principales instituciones científicas de la Nueva España. Estaba dedicado a la formación de ingenieros de minas y a la investigación en geología, mineralogía y metalurgia, disciplinas clave para la economía basada en la minería de la colonia.

Aunque principalmente fue una academia de artes, la Academia de San Carlos también promovía la enseñanza de matemáticas, geometría y física aplicada al arte, como la arquitectura y la ingeniería. Su fundación reflejaba el interés borbónico por modernizar las artes y las ciencias en la colonia.

Aunque de corta duración en la Nueva España, esta sociedad, inspirada en las similares que surgieron en España, promovía la agricultura, la industria, y el estudio de las ciencias aplicadas para el progreso económico.

Organizada por la Corona española entre 1787 y 1803, esta expedición tenía como objetivo explorar y catalogar la flora de la Nueva España. Martín de Sessé y José Mariano Mociño, destacados naturalistas, realizaron uno de los inventarios botánicos más importantes del territorio. Esta expedición reflejaba el creciente interés de la ciencia ilustrada en catalogar y aprovechar los recursos naturales del imperio español.

Los Borbones también apoyaron el desarrollo de la cartografía para mejorar el conocimiento geográfico del vasto territorio de la Nueva España. Este conocimiento era crucial para la administración y el control militar, así como para la explotación de los recursos naturales. Mapas detallados de costas, montañas, ríos y minas comenzaron a producirse en mayor cantidad.

La arquitectura en la Nueva España durante el siglo XVIII fue una fusión de estilos barrocos y neoclásicos:

  • Barroco: A lo largo del siglo XVIII, el barroco novohispano alcanzó su mayor esplendor con la construcción de imponentes catedrales, iglesias y edificios civiles. Un claro ejemplo de ello es el estilo churrigueresco, que se caracteriza por una ornamentación extremadamente elaborada y recargada. La Catedral de Puebla, la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México y la Catedral de Zacatecas son muestras representativas de esta fase del barroco.
  • Neoclasicismo: En las últimas décadas del siglo, y bajo la influencia de las reformas borbónicas, el estilo neoclásico comenzó a ganar terreno, favoreciendo líneas más simples y una estética inspirada en la antigüedad clásica. Un ejemplo notable de este estilo es la fachada de la Academia de San Carlos, diseñada en estilo neoclásico.

La pintura y la escultura también florecieron en este periodo, aunque sujetas a las restricciones impuestas por la Iglesia y el Estado, que preferían temas religiosos y retratos de figuras de la elite colonial.

  • Pintura barroca: La pintura barroca, caracterizada por el uso de luces y sombras dramáticas, colores intensos y una emotiva representación de temas religiosos, siguió siendo popular. Miguel Cabrera, uno de los pintores más destacados del siglo XVIII, es conocido por su maestría en la pintura religiosa y los retratos de la Virgen de Guadalupe.
  • Pintura de castas: Un fenómeno único de la Nueva España fue la creación de la pintura de castas, una serie de cuadros que representaban las diferentes combinaciones de razas y mezclas raciales en la sociedad colonial. Estas pinturas reflejaban la obsesión de la sociedad novohispana con la estratificación social y el sistema de castas que regía la vida colonial.

La literatura en la Nueva España durante el siglo XVIII estuvo marcada por la influencia de la Ilustración y la crítica social:

  • José Joaquín Fernández de Lizardi, conocido como "El Pensador Mexicano", es uno de los principales exponentes de la literatura novohispana en este periodo. Su obra más famosa, "El Periquillo Sarniento" (1816), es una novela picaresca que critica la corrupción y los vicios de la sociedad colonial. Aunque publicada al principio del siglo XIX, refleja el ambiente de finales del siglo XVIII.
  • Sor Juana Inés de la Cruz, aunque murió a finales del siglo XVII, sigue siendo una figura clave en la cultura literaria de la Nueva España. Su obra barroca influyó en escritores posteriores, y su defensa de los derechos intelectuales de las mujeres resonó en los círculos literarios del siglo XVIII.

La música en la Nueva España estuvo fuertemente influenciada por la música sacra debido a la influencia de la Iglesia. Las catedrales y conventos fueron centros de producción musical, y las capillas musicales de las principales catedrales, como la de la Catedral de México, promovieron la creación de obras litúrgicas.

  • Manuel de Sumaya, uno de los principales compositores del siglo XVIII, fue maestro de capilla en la Catedral de México y compuso numerosas misas, motetes y villancicos en estilo barroco.