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Elise Hall
Elena Gonzalez Jiménez
Created on November 10, 2024
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Transcript
Elise Hall
Hecho por: Elena González Jiménez
ÍNDICE
1.- Biografía
2.- Logros, composiciones, premios
3.- Ejemplos de su música
4.- Curiosidades
5.- Conclusión
BIOGRAFÍA
Elise Hall, cuyo nombre completo era Elizabeth Boyer Coolidge, nació en 1853 en París en el seno de una familia de la alta sociedad de Boston. Pasó su infancia en Francia, recibiendo una estricta educación y estudiando violín y piano, instrumentos considerados adecuados para su estatus social. En 1879, se casó con el cirujano Richard J. Hall y se mudó a Estados Unidos, estableciéndose entre Boston y Nueva York. En 1888, el matrimonio se trasladó al Sanatorio Cottage en Santa Bárbara por motivos profesionales, y allí Elise contrajo fiebre tifoidea, lo que le dejó problemas de audición y afecciones pulmonares. Para ayudarla a recuperarse, su esposo le sugirió tocar un instrumento de viento, y Elise eligió el saxofón a los 47 años, a pesar de ser considerado inusual y poco propio para una mujer de su posición.
Tras la muerte de su esposo en 1897, Elise regresó a Boston con sus hijas y empezó una destacada carrera como saxofonista y mecenas. En 1899, fundó el Boston Orchestral Club con el apoyo de la Orquesta Sinfónica de Boston, promoviendo obras de compositores franceses como Bizet, Massenet, Franck y Fauré, e impulsando el saxofón en el mundo clásico. También estudió clarinete bajo con el oboísta francés George Longy, quien dirigía el club orquestal. Aunque recibía clases y tenía formación musical desde niña, la crítica la consideraba una aficionada burguesa.
Logros
composiciones
Elise Hall desafió los prejuicios de su época al convertirse en una de las primeras saxofonistas en la música clásica y al promover este instrumento en un entorno dominado por los instrumentos tradicionales. En 1899, fundó el Boston Orchestral Club, que contaba con el apoyo de la Orquesta Sinfónica de Boston y promovía la música de compositores europeos, especialmente franceses. A través de su club, Hall buscó expandir el repertorio para saxofón y dar al instrumento una aceptación más amplia en el mundo de la música clásica.
Para interpretar como solista y aumentar la presencia del saxofón en la música clásica, Hall encargó 22 piezas a destacados compositores de la época, muchos de ellos franceses. Su obra más famosa fue la Rapsodie para saxofón y orquesta, encargada a Claude Debussy. Sin embargo, Debussy demoró años en completarla y nunca la orquestó, dejando esa tarea a su amigo Robert Ducasse. Aunque el compositor expresó un desdén por el encargo y la describió como “la dama del saxofón” en tono despectivo, esta pieza y otras encargadas por Hall fueron fundamentales en la historia del saxofón clásico.
EJEMEPLOS DE SU MÚSICA
Curiosidades
Elise Hall es recordada no solo por su contribución a la música sino también por su papel pionero como mujer en el ámbito musical clásico, especialmente en Boston, donde el movimiento de mujeres estaba en un momento avanzado. Su perseverancia y el apoyo que brindó a la música le ganaron la aceptación en círculos sociales y artísticos, y su ejecución solía sorprender y cautivar al público, superando así los prejuicios de género y clase de la época. Aunque nunca escuchó en vivo el estreno de la Rapsodie de Debussy debido a problemas de salud, Hall dejó un legado duradero al sentar las bases para la aceptación del saxofón en la música clásica. Falleció en 1924 y fue enterrada en el Forest Hills Cemetery en Boston.
Conclusión
Elise Hall fue una figura única y revolucionaria en la historia de la música clásica, cuyo impacto permanece en el mundo del saxofón. En una época marcada por fuertes prejuicios de género y clase, su decisión de tocar el saxofón desafió las normas sociales y artísticas, abriendo camino a otros músicos. Además de ser pionera como intérprete, su rol como mecenas fue crucial para establecer un repertorio para saxofón en la música clásica, logrando que destacados compositores como Claude Debussy exploraran el potencial de este instrumento en el ámbito sinfónico. A través de sus encargos y la fundación del Boston Orchestral Club, Hall impulsó el reconocimiento del saxofón, ayudando a superar su asociación con bandas militares y circenses. Aunque enfrentó críticas y desdén, su dedicación y amor por la música crearon una herencia invaluable, sentando las bases para futuras generaciones de saxofonistas. Su vida y trabajo representan no solo una contribución artística, sino también un ejemplo de perseverancia y valentía, logrando una aceptación que hoy permite al saxofón ocupar un lugar legítimo en la música clásica.