Estructura del Sermón
Capítulo 10
“… aunque el poder que le da éxito a la predicación es sobrenatural, hay maneras eficaces e ineficaces de predicar el evangelio” (Henry C. Fish) “De Pablo y Bernabé se dijo en una ocasión particular que ‘hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos’ (Hech. 14:1).
Orden determinada
Problem
Luc. 1:3-4
Ventajas de una buena estructura
Para que el discurso sea más entendible
Captamos mejor las cosas cuando son presentadas de una forma ordenada y secuencial
Contribuye a hacer el discurso más agradable de oír y fácil de atender.
Cuando los oyentes no saben con certeza a
dónde va el predicador ni qué es lo que se propone demostrar o explicar, se sienten frustrados; y
cuando eso sucede es muy difícil mantener el interés y la atención del auditorio
Col. 4:6
Si algunos cierran sus oídos a la
predicación, que sea por su amor a su pecado y no por la forma descuidada y caótica en que
exponemos nuestras ideas.
Ventajas de una buena estructura
Nuestra meta es mover la voluntad de los que
escuchan. Sabemos que es Dios quien obra en los corazones; pero Dios usa medios, y uno de ellos es
la persuasión a través de la predicación.
Hace más persuasivo el sermón
Hechos 18:4
Hech. 19:8
Corinto
Efeso
Debemos arreglar el sermón de tal manera que el entendimiento sea iluminado, se muevan los
afectos por el entendimiento de la verdad y la voluntad sea movida a la acción.
Mientras más
clara y ordenada sea la predicación es muy probable que sea más persuasiva.
Ventajas de una buena estructura
Recordar sus puntos y argumentos principales después de
que la predicación haya concluido. Esto no solo es de gran ayuda para la congregación, sino también
para el mismo predicador. Si el sermón lleva una secuencia lógica, será más fácil que recordemos
nuestro proceso de razonamiento y así no tendremos que depender tanto de nuestras notas.
Hace que el discurso sea recordado con mayor facilidad
Nos permite evaluar qué tiempo debemos dedicar a
cada parte del sermón
Ventajas de una buena estructura
Podemos decidir con certeza qué debemos incluir y qué debemos dejar fuera.
El material no pertinente debilita el efecto del
sermón. Será de utilidad en algún otro momento.
Una buena estructura será de gran ayuda para poder determinar qué vamos a decir y cómo vamos a
decirlo. No podemos pretender cubrirlo todo en un solo sermón
Algunas advertencias en esta fase de la preparación
No es para que la gente la admire, sino un instrumento efectivo para
transmitir el mensaje
No es un fin en sí mismo
Nuestra predicación
El mensaje de Dios
Ventajas de una buena estructura
Es necesario hacer la observación de que un buen arreglo no siempre es fácil
de lograr.
Todo esfuerzo valdrá la pena para el hombre que está
convencido de que fue llamado a alimentar al pueblo de Dios con la Palabra de Dios. Cuando estés
en medio de tu labor, y elaborar el sermón te esté costando sangre, sudor y lágrimas, y seas tentado a
desistir, aprópiate de las palabras de David en 2 Samuel 24:24: “No ofreceré a Jehová mi Dios
holocaustos que no me cuesten nada”.
CONTINUARÁ...
El sermón visto con rayos X
Bosquejo del sermón
Tres partes principales: la introducción,
el cuerpo y la conclusión
Bosquejo del sermón
Este consta de los puntos principales y secundarios que conforman el mensaje que vamos a
comunicar a nuestro auditorio.
Tan pronto como hemos
hecho la exégesis del pasaje, ya sabemos lo que significa, cuál es su tema y la idea principal que
queremos transmitir en nuestro sermón; ahora debemos determinar las divisiones de nuestro mensaje.
Los puntos secundarios nos ayudan en el desarrollo lógico y ordenado de cada
punto.
Los puntos principales son las vigas maestras que soportan nuestro
edificio
Sin ellos no podremos construir una edificación sólida y unificada.
En primer lugar las divisiones deben girar en torno a la idea principal que estamos tratando de
comunicar en el sermón.
Ninguno de los puntos individuales del sermón debe ser más prominente que el tema que gobierna el
sermón
Ejemplo #1
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor
amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que
yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os
he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me
elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y
llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre,
él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros (Juan 15:12-17).
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor
amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que
yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os
he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me
elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y
llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre,
él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros (Juan 15:12-17).
Una lectura rápida del pasaje puede darnos la impresión de que el tema central de esta porción es el
mandato de Jesús a amarnos unos a otros como Él nos ha amado.
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor
amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que
yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os
he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me
elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y
llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre,
él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros (Juan 15:12-17).
La relación de amistad que los creyentes
tienen con Jesús y cómo esa amistad se debe manifestar en la práctica; una de esas manifestaciones
es el amor que los creyentes tienen entre sí por causa de Jesús. De esta manera, el tema del amor está
subordinado a nuestra amistad con Jesús.
Contexto inmediato
Jesús se refiere a sus discípulos como “Sus amigos”
Isaías 41:8
Éxodo 33:11
Juan 17:20-21,23
Tomando en cuenta el tema del pasaje, ahora
podemos pasar a estructurarlo.
I. Los amigos de Jesús se aman entre sí con la misma clase de amor con que somos amados por Él
(Juan 15:12-13,17). II. Los amigos de Jesús lo obedecen, no como siervos únicamente, sino como amigos (Juan 15:14-
15). III. Los amigos de Jesús dan frutos porque fueron escogidos por Él para ser fructíferos (Juan 15:16-
17).
En segundo lugar, siempre que sea posible, las divisiones deben disponerse de tal manera que
indiquen progresión de pensamiento.
El punto número uno conduzca al punto número dos, y el punto
número dos conduzca al punto número tres, etc. Cada uno debe conducir al siguiente y llevar
finalmente a una conclusión definitiva.
Los puntos e incisos deben estar en un orden lógico y
ascendente: Lo negativo debe preceder a lo positivo; lo abstracto a lo concreto; lo general a lo
particular; la objeción a la refutación; el planteamiento del problema a la solución; el razonamiento a
la exhortación.
La cuestión que estoy subrayando es que debe haber
una progresión en el pensamiento, que ninguno de estos puntos es independiente y, en un sentido,
ninguno tiene el mismo valor que todos los demás. Cada uno de ellos es parte de un todo, y en
cada uno has de ir avanzando y llevando el asunto más lejos. No estás simplemente diciendo las
mismas cosas un número determinado de veces, tu meta es llegar a una conclusión final
En tercer lugar, cada división debería contener una sola idea básica. Debemos evitar que una
penetre en el terreno de la otra.
Ejemplo #2:
Veamos el siguiente bosquejo de 1 Corintios 13: I. La preeminencia del amor (1 Cor. 13:1-3). II. Las características del amor (1 Cor. 13:4-7). III. La continuidad del amor (1 Cor. 13:8-12). IV. La duración del amor (1 Cor. 13:13).
¿Qué diferencia hay entre la continuidad y la
duración?
Cada división contenga una sola idea
que sea independiente de las demás: I. La preeminencia del amor (1 Cor. 13:1-3). II. Las características del amor (1 Cor. 13:4-7). III. La permanencia del amor (1 Cor: 13:8-13).
En cuarto lugar, las divisiones principales deben ser pocas: un mínimo de dos y, en la generalidad
de los casos, no más de cinco...
En quinto lugar, las divisiones principales y secundarias deben estar estrechamente relacionadas
entre sí...
Ejemplo #3:
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Juan 7:37-38
¿Cuál es la idea principal o el asunto para hacer las divisiones?
I. El contexto de la invitación: “En el último y gran día de la fiesta”. II. Los destinatarios de la invitación: “Si alguno tiene sed”. III. El contenido de la invitación: “Venga a mí y beba”. IV. La promesa de la invitación: “… de su interior correrán ríos de agua viva”
Esta fase de la preparación del sermón requiere oración continua y mucha
paciencia.
La mayoría de los mortales haríamos bien en tratar de desarrollar el arte de
saber bosquejar, en total dependencia del Espíritu de Dios.
Éxodo 17:1-7
I. Dios prueba la fe del pueblo al colocarlos en una situación de gran peligro (Ex.
17:1). II. Los israelitas pecan gravemente contra Dios, quejándose contra Él y poniendo
en duda Sus promesas (Ex. 17:2-3,7). A. Demandaron Su provisión (Ex. 17:2). B. Dudaron de Su protección (Ex. 17:3). C. Dudaron de Su presencia (Ex. 17:7). III. El pueblo entabla una demanda judicial contra Dios acusándolo de haber
violado Su pacto (eso es evidente por las palabras que se usan en el pasaje y
por la orden que Dios le da a Moisés en el versículo 5). IV. Moisés clama a Dios al ver las intenciones del pueblo de aplicarle la pena
capital (Ex. 17:4). V. Dios toma la decisión de preservar al pueblo, asumiendo el castigo que ellos
merecen por su pecado (Ex. 17:5-6).
Éxodo 17:1-7
I. La prueba (Ex. 17:1). II. La demanda judicial (Ex. 17:2-3,7). III. El juicio (Ex. 17:4-5). IV. El veredicto (Ex. 17:6).
Ya tenemos el esqueleto del sermón. Pero ahora necesitamos revestir esos
huesos de carne y músculos, y proveerles unidad por medio de los tendones y
ligamentos. Eso es lo que haremos a partir del próximo capítulo.
Capítulo 10 Estructura del sermón
Adriana Hernández Miraflores
Created on October 23, 2024
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Smart Presentation
View
Practical Presentation
View
Essential Presentation
View
Akihabara Presentation
View
Pastel Color Presentation
View
Winter Presentation
View
Hanukkah Presentation
Explore all templates
Transcript
Estructura del Sermón
Capítulo 10
“… aunque el poder que le da éxito a la predicación es sobrenatural, hay maneras eficaces e ineficaces de predicar el evangelio” (Henry C. Fish) “De Pablo y Bernabé se dijo en una ocasión particular que ‘hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos’ (Hech. 14:1).
Orden determinada
Problem
Luc. 1:3-4
Ventajas de una buena estructura
Para que el discurso sea más entendible
Captamos mejor las cosas cuando son presentadas de una forma ordenada y secuencial
Contribuye a hacer el discurso más agradable de oír y fácil de atender.
Cuando los oyentes no saben con certeza a dónde va el predicador ni qué es lo que se propone demostrar o explicar, se sienten frustrados; y cuando eso sucede es muy difícil mantener el interés y la atención del auditorio
Col. 4:6
Si algunos cierran sus oídos a la predicación, que sea por su amor a su pecado y no por la forma descuidada y caótica en que exponemos nuestras ideas.
Ventajas de una buena estructura
Nuestra meta es mover la voluntad de los que escuchan. Sabemos que es Dios quien obra en los corazones; pero Dios usa medios, y uno de ellos es la persuasión a través de la predicación.
Hace más persuasivo el sermón
Hechos 18:4
Hech. 19:8
Corinto
Efeso
Debemos arreglar el sermón de tal manera que el entendimiento sea iluminado, se muevan los afectos por el entendimiento de la verdad y la voluntad sea movida a la acción.
Mientras más clara y ordenada sea la predicación es muy probable que sea más persuasiva.
Ventajas de una buena estructura
Recordar sus puntos y argumentos principales después de que la predicación haya concluido. Esto no solo es de gran ayuda para la congregación, sino también para el mismo predicador. Si el sermón lleva una secuencia lógica, será más fácil que recordemos nuestro proceso de razonamiento y así no tendremos que depender tanto de nuestras notas.
Hace que el discurso sea recordado con mayor facilidad
Nos permite evaluar qué tiempo debemos dedicar a cada parte del sermón
Ventajas de una buena estructura
Podemos decidir con certeza qué debemos incluir y qué debemos dejar fuera.
El material no pertinente debilita el efecto del sermón. Será de utilidad en algún otro momento.
Una buena estructura será de gran ayuda para poder determinar qué vamos a decir y cómo vamos a decirlo. No podemos pretender cubrirlo todo en un solo sermón
Algunas advertencias en esta fase de la preparación
No es para que la gente la admire, sino un instrumento efectivo para transmitir el mensaje
No es un fin en sí mismo
Nuestra predicación
El mensaje de Dios
Ventajas de una buena estructura
Es necesario hacer la observación de que un buen arreglo no siempre es fácil de lograr.
Todo esfuerzo valdrá la pena para el hombre que está convencido de que fue llamado a alimentar al pueblo de Dios con la Palabra de Dios. Cuando estés en medio de tu labor, y elaborar el sermón te esté costando sangre, sudor y lágrimas, y seas tentado a desistir, aprópiate de las palabras de David en 2 Samuel 24:24: “No ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada”.
CONTINUARÁ...
El sermón visto con rayos X
Bosquejo del sermón
Tres partes principales: la introducción, el cuerpo y la conclusión
Bosquejo del sermón
Este consta de los puntos principales y secundarios que conforman el mensaje que vamos a comunicar a nuestro auditorio.
Tan pronto como hemos hecho la exégesis del pasaje, ya sabemos lo que significa, cuál es su tema y la idea principal que queremos transmitir en nuestro sermón; ahora debemos determinar las divisiones de nuestro mensaje.
Los puntos secundarios nos ayudan en el desarrollo lógico y ordenado de cada punto.
Los puntos principales son las vigas maestras que soportan nuestro edificio
Sin ellos no podremos construir una edificación sólida y unificada.
En primer lugar las divisiones deben girar en torno a la idea principal que estamos tratando de comunicar en el sermón.
Ninguno de los puntos individuales del sermón debe ser más prominente que el tema que gobierna el sermón
Ejemplo #1
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros (Juan 15:12-17).
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros (Juan 15:12-17).
Una lectura rápida del pasaje puede darnos la impresión de que el tema central de esta porción es el mandato de Jesús a amarnos unos a otros como Él nos ha amado.
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros (Juan 15:12-17).
La relación de amistad que los creyentes tienen con Jesús y cómo esa amistad se debe manifestar en la práctica; una de esas manifestaciones es el amor que los creyentes tienen entre sí por causa de Jesús. De esta manera, el tema del amor está subordinado a nuestra amistad con Jesús.
Contexto inmediato
Jesús se refiere a sus discípulos como “Sus amigos”
Isaías 41:8
Éxodo 33:11
Juan 17:20-21,23
Tomando en cuenta el tema del pasaje, ahora podemos pasar a estructurarlo.
I. Los amigos de Jesús se aman entre sí con la misma clase de amor con que somos amados por Él (Juan 15:12-13,17). II. Los amigos de Jesús lo obedecen, no como siervos únicamente, sino como amigos (Juan 15:14- 15). III. Los amigos de Jesús dan frutos porque fueron escogidos por Él para ser fructíferos (Juan 15:16- 17).
En segundo lugar, siempre que sea posible, las divisiones deben disponerse de tal manera que indiquen progresión de pensamiento.
El punto número uno conduzca al punto número dos, y el punto número dos conduzca al punto número tres, etc. Cada uno debe conducir al siguiente y llevar finalmente a una conclusión definitiva.
Los puntos e incisos deben estar en un orden lógico y ascendente: Lo negativo debe preceder a lo positivo; lo abstracto a lo concreto; lo general a lo particular; la objeción a la refutación; el planteamiento del problema a la solución; el razonamiento a la exhortación.
La cuestión que estoy subrayando es que debe haber una progresión en el pensamiento, que ninguno de estos puntos es independiente y, en un sentido, ninguno tiene el mismo valor que todos los demás. Cada uno de ellos es parte de un todo, y en cada uno has de ir avanzando y llevando el asunto más lejos. No estás simplemente diciendo las mismas cosas un número determinado de veces, tu meta es llegar a una conclusión final
En tercer lugar, cada división debería contener una sola idea básica. Debemos evitar que una penetre en el terreno de la otra.
Ejemplo #2: Veamos el siguiente bosquejo de 1 Corintios 13: I. La preeminencia del amor (1 Cor. 13:1-3). II. Las características del amor (1 Cor. 13:4-7). III. La continuidad del amor (1 Cor. 13:8-12). IV. La duración del amor (1 Cor. 13:13).
¿Qué diferencia hay entre la continuidad y la duración?
Cada división contenga una sola idea que sea independiente de las demás: I. La preeminencia del amor (1 Cor. 13:1-3). II. Las características del amor (1 Cor. 13:4-7). III. La permanencia del amor (1 Cor: 13:8-13).
En cuarto lugar, las divisiones principales deben ser pocas: un mínimo de dos y, en la generalidad de los casos, no más de cinco...
En quinto lugar, las divisiones principales y secundarias deben estar estrechamente relacionadas entre sí...
Ejemplo #3:
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Juan 7:37-38
¿Cuál es la idea principal o el asunto para hacer las divisiones?
I. El contexto de la invitación: “En el último y gran día de la fiesta”. II. Los destinatarios de la invitación: “Si alguno tiene sed”. III. El contenido de la invitación: “Venga a mí y beba”. IV. La promesa de la invitación: “… de su interior correrán ríos de agua viva”
Esta fase de la preparación del sermón requiere oración continua y mucha paciencia.
La mayoría de los mortales haríamos bien en tratar de desarrollar el arte de saber bosquejar, en total dependencia del Espíritu de Dios.
Éxodo 17:1-7
I. Dios prueba la fe del pueblo al colocarlos en una situación de gran peligro (Ex. 17:1). II. Los israelitas pecan gravemente contra Dios, quejándose contra Él y poniendo en duda Sus promesas (Ex. 17:2-3,7). A. Demandaron Su provisión (Ex. 17:2). B. Dudaron de Su protección (Ex. 17:3). C. Dudaron de Su presencia (Ex. 17:7). III. El pueblo entabla una demanda judicial contra Dios acusándolo de haber violado Su pacto (eso es evidente por las palabras que se usan en el pasaje y por la orden que Dios le da a Moisés en el versículo 5). IV. Moisés clama a Dios al ver las intenciones del pueblo de aplicarle la pena capital (Ex. 17:4). V. Dios toma la decisión de preservar al pueblo, asumiendo el castigo que ellos merecen por su pecado (Ex. 17:5-6).
Éxodo 17:1-7
I. La prueba (Ex. 17:1). II. La demanda judicial (Ex. 17:2-3,7). III. El juicio (Ex. 17:4-5). IV. El veredicto (Ex. 17:6).
Ya tenemos el esqueleto del sermón. Pero ahora necesitamos revestir esos huesos de carne y músculos, y proveerles unidad por medio de los tendones y ligamentos. Eso es lo que haremos a partir del próximo capítulo.