La Primera Caballera
Berta es una niña de 11 años que vive con sus padres Mara y Alex y con su hermano gemelo Lucas en una tribu griega. Berta es una niña muy soñadora y con muchísima imaginación. Le encanta soñar despierta y su deseo es ingresar en una escuela de caballería, aunque lo tiene un poco complicado porque solo pueden ir los chicos.
Ella sabe que su hermano irá, por eso quiere que él le ayude pero aún tiene que pensar cómo conseguirlo.
Sus padres les llevan a conocer muchos lugares, han ido a conocer diferentes tribus y a ella le encanta conocer nuevas costumbres y personas nuevas. El verano pasado fueron a un pequeño pueblo donde vió que las niñas podían aprender a ser caballeros o como ella lo dice en su cabeza “caballeras”, y desde entonces no ha podido pensar en otra cosa.
En su tribu esto no se puede hacer, la costumbre es que cuando los niños chicos cumplen los 13 pueden entrar en la escuela de caballería, y Berta ha oído historias súper divertidas; le oyó contar a su primo Martín que cuándo él entró en la escuela estaba muy nervioso, pero que enseguida hizo muchos amigos, les enseñaban a luchar con la espada, a ponerse la armadura, a seguir el rastro de animales por el bosque y que cuando acababa el día tenían un montón de tiempo libre para hacer algunas travesuras.
Berta ve muy injusto que ella no pueda ir, por eso sueña todas las noches con que es la primera caballera de su tribu, que monta a caballo y que luce su armadura. Dentro de dos días es su doceavo cumpleaños y ya sabe cuál va a ser su deseo.
EL DÍA DEL CUMPLEAÑOS
Berta y Lucas se levantaron muy nerviosos, hoy cumplían 12 años. Lucas ya sabía que sus regalos serían todos para la escuela y también sabía que Berta se moriría de envidia porque él ya sabía que Berta quería ser caballero.
-Berta, Lucas, ¡¡¡venid!!!- les llamó su madre. - Vamos mamá- respondieron los hermanos. - ¡¡Feliz cumpleaños!!- les gritaron todos los familiares y amigos que se acercaron a la cabaña para celebrar su cumpleaños. - ¡Graciassss!- respondieron Berta y Lucas a la vez.
Berta y Lucas estaban felices, solo hacían sonreír, jugaban con amigos y comían muchas cosas dulces. Y aquí es cuando llegó el momento de los regalos. - Este año soy yo el primero en abrir los regalos- dijo Lucas. - Vaaaleee- le dijo Berta. Lucas se sentó y le llegó el primero. - ¡Una espada!, es preciosa-.
A la espada le siguieron un escudo, una manta gorda para dormir en el bosque, una bolsa para guardar provisiones y por fin la gran armadura. Lucas estaba contento y emocionado, pero miró a Berta porque sabía que ella también se moría por tener esos mismos regalos.
Le llegó su turno de abrir regalos, y se encontró con un pañuelo, un bonito espejo, una muñeca, pero nada de lo que realmente quería. Pero los dos hermanos siendo educados como eran, dieron las gracias a todos. Siguieron jugando y bailando toda la tarde, pero Mara y Alex sabían que Berta estaba triste pero no podían hacer nada porque las costumbres de la tribu eran sagradas y no se podían cambiar.
Esa noche cuando se fueron a la cama, antes de dormir, Lucas le preguntó a Berta: - Berta, ¿sigues soñando y pensando en ir a la escuela de caballeros? - ¡Lucas!, ¿cómo lo sabes?, ¿papá y mamá lo saben?. Lucas por favor no digas nada, que se van a enfadar y no quiero que se preocupen, ni tengan problemas. - Berta todos lo sabemos, te vemos jugar con la espada de madera y siempre que ves al primo Martín le haces un millón de preguntas y no le dejas tranquilo.
- ¡Es que no se porque no puedo ir!- protestó Berta. -Berta, si quieres ir yo te voy a ayudar, tenemos un año entero para prepararlo todo y que salga bien, - ¿De verdad vas a ayudarme? - ¡Si!, te ayudaré a ser la primera caballera, ya es hora de que esas costumbres tan antiguas se cambien. - ¡Gracias Lucas! ¡Eres el mejor hermano-gemelo del mundo!.
Mara y Alex veían salir corriendo a Lucas y Berta después de hacer sus tareas, sabían que algo tramaban porque hablaban a escondidas, pasaban mucho tiempo con Martín, iban y venían, pero en el fondo estaban contentos de que juntos se lo pasaran bien. ¡Ay, no se imaginaban lo que estaban tramando!
LAS REUNIONES SECRETAS
Berta y Lucas se reunieron con Martín, le contaron como Berta deseaba ir a la escuela de caballeros y le pidieron ayuda para conseguirlo. Sabían que si les pillaban se meterían en un lío pero valía la pena arriesgarse. Martín al principio no estaba muy convencido, decía que Berta allí no tenía nada que hacer, que era muy peligroso y que los miembros de la tribu se enfadarían muchísimo con ellos e incluso les podrían echar.
Pero Lucas quería ayudar a su hermana y estaba dispuesto a correr el riesgo, además le dijo a Martín que probase a luchar contra Berta para que viese que bien lo hacía. - ¡Vamos Berta! Coge la espada- le pidió Martín. Berta muy segura, cogió la espada y durante un rato se enfrentaron.
- ¡Berta! Lo haces genial, serás una gran caballera. - ¿De verdad?- preguntó Berta emocionada. - Esto es lo que haremos- dijo Martín - Tenemos un año por delante para organizarlo todo, tenemos que conseguir una espada y una armadura, tenemos que pensar donde vamos a decir que va a estar Berta durante los cuatro meses que dura la escuela y sobre todo como camuflarla para que no la descubran.
Durante todas las reuniones que iban teniendo se les iban ocurriendo cosas. Lucas consiguió una espada que encontró abandonada en el bosque, Martín consiguió una armadura de un compañero suyo que era de poco tamaño y Berta pensó en la coartada que iba a tener para sus padres.
Hace mucho que una tía suya de una tribu cercana le dijo que fuese a pasar una temporada con ella para conocer su tribu y su vida allí, así que sería un plan perfecto porque su madre le dejaría organizarse a ella. Reunión tras reunión iban preparando todo y cada vez lo veían todo más claro y sabían y estaban seguros de que iba a salir bien.
CUMPLEAÑOS NÚMERO 13
-¡¡Felicidades!!- gritaron todos a la vez. -¡¡Muchas gracias!!- respondieron los hermanos. Otra vez se repetir lo mismo, se repartieron los regalos, bailaron, jugaron, comieron disfrutaron…..empezaba la aventura,
Fué un momento emocionante para Lucas, en cinco días se marcharía y todos los invitados fueron despidiéndose de él y deseándole suerte. También se despedían de Berta, aunque todos pensaban que se iba a casa de su tía.
La noche antes de marchar escondieron todo lo que necesitaba Berta en la escuela y dejaron todo preparado. Berta y Lucas esa noche hablaron mucho, hablaron de cómo sería su vida a partir de ahora y prometieron apoyarse y ayudarse siempre pasase lo que pasase.
LA LLEGADA A LA ESCUELA
Martín y Lucas después de despedirse se pusieron en camino y Berta se dirigió hacia la tribu de su tía, pero realmente los tres fueron al punto de encuentro donde habían quedado para prepararse. Berta estaba muy nerviosa, si les descubren no pensaba delatar a su hermano y a su primo.
Cuando estaban los tres juntos se vistieron, Berta se recogió el pelo, se manchó un poco la cara para ocultar sus rasgos y se vistió con ropa de su hermano. Cargó con su espada y su escudo y cuando los tres estuvieron listos se pusieron en marcha. Llegaron a la escuela, Berta vió que era mejor, más grande, y más bonita de lo que nunca había soñado e imaginado.
Nadie parecía darse cuenta de que era una chica, su pelo seguía oculto y hablaba poco para no llamar la atención, dijo que se llamaba Alberto y se sorprendía cuando alguien le llamaba por su nombre nuevo. Pero en seguida consiguió seguir la rutina de la escuela, aprendía a luchar, a seguir el rastro de animales, no se quejaba por tener que dormir al aire libre y siempre podía contar con Martín y Lucas, que no dejaban de apoyarle y ayudarle.
Berta aprendía cada día más, con la armadura luchaba de maravilla, de hecho era la mejor de clase y se estaba ganando el respeto de todos, tanto de alumnos como de profesores. Pasaba el tiempo y ella no podía estar más feliz.
Uno de los días les dijeron que llegaban las luchas entre tribus y que a ellos les tocaba enfrentarse con la tribu del norte, y que lo tenían que dar todo, no podían fallar. Berta se puso muy nerviosa ¿y si descubren quién soy?, se lo cuenta a Lucas, y este le dice que esté tranquila y que aún así en algún momento habrá que decir la verdad.
LA GRAN BATALLA
Llegó el día de la batalla, Berta está totalmente preparada con su armadura brillante, su espada, que se ha convertido en su mejor amiga en los últimos meses, y con su escudo.
Va viendo como pasa ronda tras ronda, la lucha va muy igualada, ya queda poco para su turno.
Le toca, es su momento, se prepara para la batalla, va luchando, va ganando, lo está haciendo realmente bien, y de repente oye gritos, aplausos, le abrazan y ahí se da cuenta de que ha ganado, que lo ha conseguido y que gracias a su victoria su tribu es campeona.
Ve a Martín y Lucas, se abraza a ellos, le molesta el casco y se lo quita y de repente hay silencio y entonces se da cuenta de que su pelo se ha soltado y le han descubierto. Tiene miedo y ve a sus padres acercándose, pero ve sonreír a su madre que le abraza y le dice al oído que está muy orgullosa de ella.
- ¿No estáis enfadados?- le pregunta a su madre. - Berta lo sabíamos todo, entiendo que no nos lo dijeras porque no hubiésemos podido dejarte ir, porque las costumbres de nuestra tribu son muy antiguas y siempre han sido sagradas, pero igual ha llegado el momento de cambiarlas. En ese momento se acerca el jefe más antiguo de la tribu y el director de la escuela de caballeros.
El jefe más antiguo le dice que han hablado los dos, que el director le ha dicho que ha sido la mejor alumna que ha habido y que ha trabajado mucho por eso ha decidido cambiar las normas, y a partir de ahora todos los niños o niñas que decidan ir a la escuela podrán hacerlo.
Y hay una nueva sorpresa, le dan el título de la Primera Caballera.
Fin
Emma Alijo González
2ºB de la ESO - 24/25
La pimera caballera
e.alijo
Created on October 23, 2024
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Modern Presentation
View
Terrazzo Presentation
View
Colorful Presentation
View
Modular Structure Presentation
View
Chromatic Presentation
View
City Presentation
View
News Presentation
Explore all templates
Transcript
La Primera Caballera
Berta es una niña de 11 años que vive con sus padres Mara y Alex y con su hermano gemelo Lucas en una tribu griega. Berta es una niña muy soñadora y con muchísima imaginación. Le encanta soñar despierta y su deseo es ingresar en una escuela de caballería, aunque lo tiene un poco complicado porque solo pueden ir los chicos.
Ella sabe que su hermano irá, por eso quiere que él le ayude pero aún tiene que pensar cómo conseguirlo.
Sus padres les llevan a conocer muchos lugares, han ido a conocer diferentes tribus y a ella le encanta conocer nuevas costumbres y personas nuevas. El verano pasado fueron a un pequeño pueblo donde vió que las niñas podían aprender a ser caballeros o como ella lo dice en su cabeza “caballeras”, y desde entonces no ha podido pensar en otra cosa.
En su tribu esto no se puede hacer, la costumbre es que cuando los niños chicos cumplen los 13 pueden entrar en la escuela de caballería, y Berta ha oído historias súper divertidas; le oyó contar a su primo Martín que cuándo él entró en la escuela estaba muy nervioso, pero que enseguida hizo muchos amigos, les enseñaban a luchar con la espada, a ponerse la armadura, a seguir el rastro de animales por el bosque y que cuando acababa el día tenían un montón de tiempo libre para hacer algunas travesuras.
Berta ve muy injusto que ella no pueda ir, por eso sueña todas las noches con que es la primera caballera de su tribu, que monta a caballo y que luce su armadura. Dentro de dos días es su doceavo cumpleaños y ya sabe cuál va a ser su deseo.
EL DÍA DEL CUMPLEAÑOS
Berta y Lucas se levantaron muy nerviosos, hoy cumplían 12 años. Lucas ya sabía que sus regalos serían todos para la escuela y también sabía que Berta se moriría de envidia porque él ya sabía que Berta quería ser caballero.
-Berta, Lucas, ¡¡¡venid!!!- les llamó su madre. - Vamos mamá- respondieron los hermanos. - ¡¡Feliz cumpleaños!!- les gritaron todos los familiares y amigos que se acercaron a la cabaña para celebrar su cumpleaños. - ¡Graciassss!- respondieron Berta y Lucas a la vez.
Berta y Lucas estaban felices, solo hacían sonreír, jugaban con amigos y comían muchas cosas dulces. Y aquí es cuando llegó el momento de los regalos. - Este año soy yo el primero en abrir los regalos- dijo Lucas. - Vaaaleee- le dijo Berta. Lucas se sentó y le llegó el primero. - ¡Una espada!, es preciosa-.
A la espada le siguieron un escudo, una manta gorda para dormir en el bosque, una bolsa para guardar provisiones y por fin la gran armadura. Lucas estaba contento y emocionado, pero miró a Berta porque sabía que ella también se moría por tener esos mismos regalos.
Le llegó su turno de abrir regalos, y se encontró con un pañuelo, un bonito espejo, una muñeca, pero nada de lo que realmente quería. Pero los dos hermanos siendo educados como eran, dieron las gracias a todos. Siguieron jugando y bailando toda la tarde, pero Mara y Alex sabían que Berta estaba triste pero no podían hacer nada porque las costumbres de la tribu eran sagradas y no se podían cambiar.
Esa noche cuando se fueron a la cama, antes de dormir, Lucas le preguntó a Berta: - Berta, ¿sigues soñando y pensando en ir a la escuela de caballeros? - ¡Lucas!, ¿cómo lo sabes?, ¿papá y mamá lo saben?. Lucas por favor no digas nada, que se van a enfadar y no quiero que se preocupen, ni tengan problemas. - Berta todos lo sabemos, te vemos jugar con la espada de madera y siempre que ves al primo Martín le haces un millón de preguntas y no le dejas tranquilo.
- ¡Es que no se porque no puedo ir!- protestó Berta. -Berta, si quieres ir yo te voy a ayudar, tenemos un año entero para prepararlo todo y que salga bien, - ¿De verdad vas a ayudarme? - ¡Si!, te ayudaré a ser la primera caballera, ya es hora de que esas costumbres tan antiguas se cambien. - ¡Gracias Lucas! ¡Eres el mejor hermano-gemelo del mundo!.
Mara y Alex veían salir corriendo a Lucas y Berta después de hacer sus tareas, sabían que algo tramaban porque hablaban a escondidas, pasaban mucho tiempo con Martín, iban y venían, pero en el fondo estaban contentos de que juntos se lo pasaran bien. ¡Ay, no se imaginaban lo que estaban tramando!
LAS REUNIONES SECRETAS
Berta y Lucas se reunieron con Martín, le contaron como Berta deseaba ir a la escuela de caballeros y le pidieron ayuda para conseguirlo. Sabían que si les pillaban se meterían en un lío pero valía la pena arriesgarse. Martín al principio no estaba muy convencido, decía que Berta allí no tenía nada que hacer, que era muy peligroso y que los miembros de la tribu se enfadarían muchísimo con ellos e incluso les podrían echar.
Pero Lucas quería ayudar a su hermana y estaba dispuesto a correr el riesgo, además le dijo a Martín que probase a luchar contra Berta para que viese que bien lo hacía. - ¡Vamos Berta! Coge la espada- le pidió Martín. Berta muy segura, cogió la espada y durante un rato se enfrentaron.
- ¡Berta! Lo haces genial, serás una gran caballera. - ¿De verdad?- preguntó Berta emocionada. - Esto es lo que haremos- dijo Martín - Tenemos un año por delante para organizarlo todo, tenemos que conseguir una espada y una armadura, tenemos que pensar donde vamos a decir que va a estar Berta durante los cuatro meses que dura la escuela y sobre todo como camuflarla para que no la descubran.
Durante todas las reuniones que iban teniendo se les iban ocurriendo cosas. Lucas consiguió una espada que encontró abandonada en el bosque, Martín consiguió una armadura de un compañero suyo que era de poco tamaño y Berta pensó en la coartada que iba a tener para sus padres.
Hace mucho que una tía suya de una tribu cercana le dijo que fuese a pasar una temporada con ella para conocer su tribu y su vida allí, así que sería un plan perfecto porque su madre le dejaría organizarse a ella. Reunión tras reunión iban preparando todo y cada vez lo veían todo más claro y sabían y estaban seguros de que iba a salir bien.
CUMPLEAÑOS NÚMERO 13
-¡¡Felicidades!!- gritaron todos a la vez. -¡¡Muchas gracias!!- respondieron los hermanos. Otra vez se repetir lo mismo, se repartieron los regalos, bailaron, jugaron, comieron disfrutaron…..empezaba la aventura,
Fué un momento emocionante para Lucas, en cinco días se marcharía y todos los invitados fueron despidiéndose de él y deseándole suerte. También se despedían de Berta, aunque todos pensaban que se iba a casa de su tía.
La noche antes de marchar escondieron todo lo que necesitaba Berta en la escuela y dejaron todo preparado. Berta y Lucas esa noche hablaron mucho, hablaron de cómo sería su vida a partir de ahora y prometieron apoyarse y ayudarse siempre pasase lo que pasase.
LA LLEGADA A LA ESCUELA
Martín y Lucas después de despedirse se pusieron en camino y Berta se dirigió hacia la tribu de su tía, pero realmente los tres fueron al punto de encuentro donde habían quedado para prepararse. Berta estaba muy nerviosa, si les descubren no pensaba delatar a su hermano y a su primo.
Cuando estaban los tres juntos se vistieron, Berta se recogió el pelo, se manchó un poco la cara para ocultar sus rasgos y se vistió con ropa de su hermano. Cargó con su espada y su escudo y cuando los tres estuvieron listos se pusieron en marcha. Llegaron a la escuela, Berta vió que era mejor, más grande, y más bonita de lo que nunca había soñado e imaginado.
Nadie parecía darse cuenta de que era una chica, su pelo seguía oculto y hablaba poco para no llamar la atención, dijo que se llamaba Alberto y se sorprendía cuando alguien le llamaba por su nombre nuevo. Pero en seguida consiguió seguir la rutina de la escuela, aprendía a luchar, a seguir el rastro de animales, no se quejaba por tener que dormir al aire libre y siempre podía contar con Martín y Lucas, que no dejaban de apoyarle y ayudarle.
Berta aprendía cada día más, con la armadura luchaba de maravilla, de hecho era la mejor de clase y se estaba ganando el respeto de todos, tanto de alumnos como de profesores. Pasaba el tiempo y ella no podía estar más feliz.
Uno de los días les dijeron que llegaban las luchas entre tribus y que a ellos les tocaba enfrentarse con la tribu del norte, y que lo tenían que dar todo, no podían fallar. Berta se puso muy nerviosa ¿y si descubren quién soy?, se lo cuenta a Lucas, y este le dice que esté tranquila y que aún así en algún momento habrá que decir la verdad.
LA GRAN BATALLA
Llegó el día de la batalla, Berta está totalmente preparada con su armadura brillante, su espada, que se ha convertido en su mejor amiga en los últimos meses, y con su escudo.
Va viendo como pasa ronda tras ronda, la lucha va muy igualada, ya queda poco para su turno.
Le toca, es su momento, se prepara para la batalla, va luchando, va ganando, lo está haciendo realmente bien, y de repente oye gritos, aplausos, le abrazan y ahí se da cuenta de que ha ganado, que lo ha conseguido y que gracias a su victoria su tribu es campeona.
Ve a Martín y Lucas, se abraza a ellos, le molesta el casco y se lo quita y de repente hay silencio y entonces se da cuenta de que su pelo se ha soltado y le han descubierto. Tiene miedo y ve a sus padres acercándose, pero ve sonreír a su madre que le abraza y le dice al oído que está muy orgullosa de ella.
- ¿No estáis enfadados?- le pregunta a su madre. - Berta lo sabíamos todo, entiendo que no nos lo dijeras porque no hubiésemos podido dejarte ir, porque las costumbres de nuestra tribu son muy antiguas y siempre han sido sagradas, pero igual ha llegado el momento de cambiarlas. En ese momento se acerca el jefe más antiguo de la tribu y el director de la escuela de caballeros.
El jefe más antiguo le dice que han hablado los dos, que el director le ha dicho que ha sido la mejor alumna que ha habido y que ha trabajado mucho por eso ha decidido cambiar las normas, y a partir de ahora todos los niños o niñas que decidan ir a la escuela podrán hacerlo.
Y hay una nueva sorpresa, le dan el título de la Primera Caballera.
Fin
Emma Alijo González
2ºB de la ESO - 24/25