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¿Quién creo que soy yo?
Alan Garcia Roman
Created on October 13, 2024
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Transcript
¿Quién creo que soy yo?
Autor/a: Alan García Román Profesor/a: Carlos Carballar y Silvia Vázquez
13/11/24
"Nadie encuentra su camino sin haberse perdido varias veces."
-Maya Angelou
Índice
01. Gimnasio
04. Mudarme
05. Viajes con amigos
02. Italia
06. Conclusión
03. ITESO Arquitectura
01. Gimnasio
A lo largo de mi vida, he explorado diversos deportes como gimnasia, fútbol, baloncesto, natación, tenis, pádel y parkour. Sin embargo, el gimnasio se ha convertido en mi verdadero mundo familiar y en parte de mi identidad. Desde que empecé a ir al gym a los 15 años, a pesar de mi inseguridad sobre mi cuerpo, encontré un espacio donde realmente podía crecer. Hablando constantemente sobre fitness y salud, mi vida gira en torno a este mundo; sigo a influencers y competencias que me inspiran. Culturalmente, el gimnasio ha evolucionado de ser un lugar exclusivo para atletas a un espacio accesible para todos. Se ha transformado en un fenómeno social, donde la salud y el bienestar son ahora prioridades globales. Con el auge de las redes sociales, el fitness se ha democratizado, y las comunidades virtuales han crecido, ofreciendo apoyo y motivación. Comencé a tomar proteína y creatina, y poco a poco fui aumentando mi peso. Empecé pesando 57 kilos y ahora peso 75, con la meta de alcanzar 80 kilos. Sé que me llevará tiempo, especialmente con las exigencias de mi carrera de Arquitectura. Aun así, disfruto practicando otros deportes, aunque sean parte de un mundo extraño.
02. Italia
Viajar a Italia fue un sueño que siempre llevé en el corazón. Desde que pisé sus tierras, sentí que había entrado en un mundo familiar que, a la vez, era completamente extraño. Las calles empedradas de Sicilia, la belleza de Favignana y la serenidad de Venecia me cautivaron. Cada rincón estaba impregnado de historia, arte y una cultura vibrante que me hizo reflexionar sobre mi propia identidad. Desde ese viaje, he estado practicando el idioma italiano con fervor, imaginando el día en que pueda vivir allí. Aprender italiano no solo es un desafío lingüístico; es una forma de conectarme más profundamente con la cultura, la gastronomía y la calidez de su gente. Italia, con su rica tradición y estilo de vida, se ha convertido en una parte esencial de mis aspiraciones para poder trabajar como arquitecto allá. El viaje me abrió los ojos a nuevas formas de ver el mundo y a la importancia de perseguir mis sueños. La cultura italiana, con su énfasis en la familia, la comida y la belleza, me inspira a vivir de manera más consciente. Así, lo que comenzó como un simple deseo se transformó en un camino hacia una nueva vida, donde espero encontrar mi lugar en este fascinante país.
03. ITESO Arquitectura
Estudiar arquitectura en el ITESO ha sido una decisión importante en mi vida. Al principio, todo me parecía un mundo extraño, lleno de desafíos y expectativas. Con el tiempo, ese entorno se ha vuelto más familiar y he encontrado cierta comodidad en él. La cultura del ITESO, enfocada en la innovación y el pensamiento crítico, me ha hecho reflexionar sobre el diseño arquitectónico y la responsabilidad que implica. Desde que empecé mis estudios, he notado cambios en mí. Cada proyecto me ha dado la oportunidad de explorar mi identidad como arquitecto, y me siento bastante satisfecho con lo que he logrado hasta ahora. Aprender a incorporar elementos culturales en mis diseños me ha ayudado a entender mejor mi entorno y a crear espacios que tengan sentido para la comunidad. En el ITESO, he podido colaborar con compañeros que comparten intereses similares, lo que ha sido útil para mi proceso. Este camino ha sido un desarrollo constante, y estoy en el proceso de convertirme en el arquitecto que quiero ser. Aunque no sé exactamente qué me espera, estoy preparado para lo que venga.
04. Mudarme
Mudarse a Guadalajara a los 15 años fue un cambio significativo. Después de vivir toda mi vida en la Ciudad de México, llegué a un entorno nuevo, con costumbres y un ritmo de vida diferente. La transición no fue sencilla; tuve que hacer nuevos amigos y adaptarme a un lugar desconocido. Al principio, me sentía desubicado y, en ocasiones, abrumado por la nueva realidad que enfrentaba. Con el tiempo, este mundo extraño se convirtió en un nuevo hogar. La calidez de la gente y la cultura de Guadalajara me hicieron sentir parte de la comunidad. Aprendí a conocer mejor los aspectos culturales de la ciudad, desde su comida hasta sus tradiciones, lo que me ayudó a entender mi identidad de una manera más completa. Este cambio me obligó a ser más abierto y a salir de mi zona de confort. Si no me hubiera mudado, probablemente no sería quien soy ahora. Cada nuevo amigo y experiencia ha influido en mi desarrollo personal, enseñándome a adaptarme y a valorar las diferencias. Mudarse a Guadalajara ha sido un paso importante en mi vida, y aunque al principio fue difícil, ahora reconozco que fue una decisión necesaria para mi crecimiento.
05. Viajes con amigos
Conocer a mi grupo de amigos en un viaje a Santa María de Oro marcó un punto de inflexión en mi vida. Desde entonces, hemos repetido ese viaje cada año y hemos explorado otros lugares como Tapalpa, Chapala, Vallarta y Manzanillo. Estos viajes se han convertido en una forma efectiva de distraerme de los problemas cotidianos. A menudo, me siento más en casa con ellos que en mi propia casa. Cada destino ofrece una experiencia única que, aunque a veces puede parecer un mundo extraño, se transforma rápidamente en un espacio familiar. En Tapalpa, disfrutamos de su aire fresco y paisajes, mientras que en Chapala nos relajamos junto al lago. Vallarta y Manzanillo nos brindan la playa y el mar, donde compartimos risas y buenos momentos. Este grupo se ha vuelto una parte importante de mi vida. A través de nuestras aventuras, hemos creado un esquema cultural propio, lleno de anécdotas y recuerdos compartidos. A medida que nos conocemos más, también descubrimos más sobre nosotros mismos, lo que fortalece nuestra identidad como amigos. Estos viajes no solo son escapadas, sino un refugio que me ayuda a lidiar con la rutina diaria y los desafíos que enfrento.